DISCLAIMER: Shingeki no Kyojin o sus personajes pertenecen a Hajime Isayama, la historia me pertenece a mí.
Pido una disculpa enorme por la tardanza pero por fin pueden tener el capítulo en sus manos (ojos).
Dedicado a NK.
The Strongest And The Brightest
Chapter 3
Elastic Heart
"… And another one bites the dust
Oh why can I not conquer love?
And I might have thought that we were one
Wanted to fight this war without weapons …"
Levi no hizo nada más que entrar a la casa. Mi casa. La casa de Moblit y mía.
Se sentó en la sala y, debo aceptar que nerviosamente, le pedí se quedase allí mientras me cambiaba en la habitación. Hizo una ligera mueca burlona y se acomodó en el sillón mullido mientras se quitaba el saco.
Me sentí absurdamente preocupada. Pero tenía razones. Si Moblit llegaba a casa y encontraba a Levi en ella, sabía Dios lo que podía pensar.
Me cambié rápidamente. Ropa interior, pantalones, una simple camisola blanca. Salí con el cabello atado a la nuca y me senté frente a él, con la mesa de centro como el único elemento físico entre nosotros, pero con un montón de años y una barrera inmensa de desconfianza, lo que convertía pues, a ésos, en elementos intangibles que yo sabía de sobra que harían imposible la comunicación.
Su rostro lucía el mismo semblante inexpresivo, pero también pude adivinar en sus pequeños ojos que había algo más. Algo peligroso. Algo que no deseaba saber pero que iba a decirme de todos modos o de otra forma no habría ido a buscarme a mi propia casa.
De haber sabido lo que él deseaba hacerme saber, creo que, siendo honesta, no habría pensado en abrir jamás la puerta.
…
Después de morir Farlan e Isabel y de enfrentar a Erwin Smith, quien en aquel entonces era Teniente Segundo, Levi corrió al frente de la formación, espoleando fuertemente a su caballo. Erwin lo miraba fríamente. Levi tenía apenas unos días de pertenecer a la tropa de Reconocimiento y ya había vivido la experiencia de ver morir a los únicos seres que constituían su mundo.
Cuando el recorrido a la muralla y al cuartel terminó ante las miradas inquisidoras de los habitantes de la ciudad, Levi atravesó el pasillo y se refugió en el sótano del complejo. Al salir de éste necesariamente debía atravesar el comedor y me di cuenta que ya se había dado una ducha. Sus ojos aparecían cansados, pero a diferencia del momento en que llegó por primera vez al cuartel, en esta ocasión sus ojos estaban vacíos. Como si la cabeza de Isabel y el torso de Farlan en el lodo se hubiesen llevado hasta su último rastro de humanidad.
Se dio cuenta de que lo observaba y su reacción fue un sonoro "Tch". Continuó caminando y se dirigió a la habitación compartida, no sin antes dirigirme una mirada severa y atemorizante.
…
".. And I wanted it, I wanted it bad
But there were so many red flags
Now another one bites the dust
Yeah let's be clear, I'll trust no one…"
Cuando me senté en el sillón frente a él, Levi me miró largamente, como si absorbiera cada detalle de ese instante. No había cambiado nada y sus ojos continuaban siendo los mismos: fríos, vacíos, pero se podía leer fácilmente en ellos que necesitaban muchas respuestas que desconocían y más que preguntarme, esperaba que yo las resolviese sin que él se molestase en cuestionarme.
Después, todo fue muy confuso.
Los rayos del sol entraban por el cristal, mas las flores en la mesa parecían de pronto muertas y todo pareció perder su aparente vida y sencillez para transformarse en aquel sentimiento.
Fue su voz, pausada, fría, sin inflexiones, la que provocó la destrucción de mi aparente mundo feliz.
No me fue posible creerle. No me fue posible procesar que lo que decía tuviera siquiera sentido.
…
- Cuatro Ojos, tenemos que hablar. Hay muchas cosas por las que he venido.
- ¿Cosas? ¿Qué cosas tendríamos que hablar tú y yo después de todo este tiempo? - No pude evitar imprimir cierta ironía a la frase. Para mi era demasiado obvio.
- Quiero que hablemos sobre Moblit Berner.
- Levi, quiero que entiendas que mi matrimonio no es tu asunto. Las cosas han cambiado. El tiempo ha pasado. La vida continúa. Tú también estás casado y según lo que sé, con alguien que es idéntica a Petra.
Por respuesta, Levi me dirigió primero aquella mirada severa del comedor hacía tantos años, luego ésta se transformó en una mueca sardónica, como si estuviese a punto de reír de algo demasiado perturbador para siquiera ser dicho.
- Eres una tonta romántica, Cuatro Ojos. Pero por ello prefiero que sepas lo que he venido a decirte y si después de ello no crees en nada de eso, me iré de tu casa y no sabrás nada más de mí.
Pensé que era un interesante ofrecimiento.
"… You did not break me
I'm still fighting for peace …"
- Bien... Habla.
Sin tacto, sin anestesia, sin previsión alguna, Levi comenzó a relatarlo todo.
- Layla, mi esposa, fue amante de tu esposo...
Se hizo un intenso e incómodo silencio y dejó de hablar por unos minutos. Mi rostro pasó del desconcierto, a la duda, y de allí se montó en la tristeza.
- ¿Tan desesperado estás que necesitas inventar esa estupidez? Moblit no conoce a esa mujercita – y lo miré tratando de cargar mis ojos de toda la decepción que sentí, sin dudas de que mentía – O entonces dime ¿Por qué cuando nos encontramos en la plaza ni siquiera la miró y tú tampoco dijiste nada? ¡Ella misma no dijo nada! – y entonces me levanté – Quiero que te vayas de mi casa, Levi. Soy una esposa feliz, tengo el mejor marido que podría esperar y a estas alturas no permitiré que trates de perturbar mi vida con alguna clase de drama. Vete por favor.
"… I've got thick skin and an elastic heart
But your blade it might be too sharp
I'm like a rubberband until you pull too hard
I may snap and I move fast
But you won't see me fall apart
'Cos I've got an elastic heart
And I will stay up through the night
Let's be clear, won't close my eyes
And I know that I can survive
I'll walk through fire to save my life …"
- Me iré. Pero no vine en todo caso a relatarte cómo es que Layla fue amante de Moblit una noche. Vine a decirte que a raíz de esa situación, Layla necesita acercarse a tu esposo. Él recordará. No estaba tan ebrio.
- Esto es el colmo del descaro. Si esa mujer es tu esposa ¿Qué vienes a buscar aquí?
- Que si no quiere aceptar los argumentos de Layla, necesito que hables con él.
- ¿Abogar yo por tu mujer? Ese es el compromiso que tú hiciste, no yo – Estaba hecha una furia y Levi conociéndome, sabía bien que no era una muy genial idea provocarme más. Se levantó y me tendió una tarjeta.
- Ésta es la dirección de donde viviremos Layla y yo ahora. No quiero enfurecerte más y creo que no me corresponde hablar de lo que no conozco. Sólo sé que Layla tiene algo que decirte y creo que entre mujeres se entenderán mejor. Honestamente, Cuatro Ojos, yo no sabría explicarte una mierda.
Me dio la espalda y se fue.
Tan rápidamente como llegó y apagó la luz del sol y los sonidos de los niños, de los autos viejos que habían vuelto a la vida, de los pájaros que repentinamente callaron en alguna parte, se fue.
El sonido de la puerta cerrándose me hizo sentir un enojo mucho más grande que lo que me había dicho, sin embargo, dejó reptando en mi interior la duda y, esa intuición mucho más poderosa que cualquier otro sentimiento en mí, fue el acabóse para el que yo había creído, era mi esposo y sólo mío.
En ese momento, el enojo que me producía que Levi no me perteneciera, incluso pasó a segundo plano. Era Moblit Berner mi esposo, y era él quien tenía que darme un montón de explicaciones si lo que Levi me dijo, había sido verdad.
Porque si Levi había ido a verme, era evidente que la situación que me relató, debía haber sucedido cuando yo ya estaba casada con Moblit y no antes. Antes no habría tenido sentido que Levi se hubiese tomado la molestia.
¿Por qué Levi deseaba ponerme contra Moblit?
¿Por qué decirmelo en vez de acallar a su mujer para no sufrir el escarnio y la vergüenza de saberlo cerca de alguien que le había engañado?
…
"… And I want it, I want my life so bad
I'm doing everything I can
Then another one bites the dust
It's hard to lose a chosen one …"
Pasé el día encerrada en casa.
Levi había roto mis parámetros de resistencia, a tal grado que tenía que averiguar por mí misma. Quería saberlo todo. Asegurarme.
¿Asegurarme de qué?
"… You did not break me
I'm still fighting for peace …"
Alrededor de las nueve, Moblit llegó.
Cuando me miró en el sillón, tendida cuan larga soy en ropas íntimas demasiado pequeñas, contuvo el aliento. Ésta era mi nueva batalla. Y yo jamás pierdo.
Se sentó en el suelo junto al sillón, y en vez de mirarle amablemente como siempre, su sonrisa fue respondida con una mirada dura, cuan dura y dolida podía expresar con mis ojos. Sentí pena por él. Sentí pena por cuantas veces deseó que yo no pensara en vano en Levi, el hombre que no era mi esposo, pero al que siempre había amado. El hombre que había dado motivaciones para girar mi mundo de cabeza y que ahora venía con una, admitamos, conveniente revelación.
A Moblit pareció excitarle mi aspecto, incluso mi rostro, demudado y furioso, quizá pensando que ése era el rostro que yo tenía cuando necesitaba de su desempeño decente en la cama. Fue por primera vez en toda mi vida, que su aspecto ansioso me produjo verdadero asco, pero lo soporté.
Necesitaba saber.
Me descubrí el pecho y al parecer la imagen de mis pechos subiendo y bajando al ritmo de mi respiración, lo excitaron aún más e inmediatamente se abalanzó sobre ellos, los que succionó, deseoso.
En ese momento sólo deseaba respuestas; ni siquiera estaba prestando atención.
Mis gemidos eran más un producto de la inercia del momento, de la satisfacción física que sus labios le producían a mis pezones porque, aunque en algún rincón de mi cerebro, se entendía claramente que se sentía bien, ciertamente yo no era capaz de rescatar esa sensación y hacerla parte de mí.
Eché la cabeza atrás y sus labios se movieron en mi cuello. Le tomé el cabello fuertemente y Moblit gritó pero no me importó. Me incorporé y comencé a desnudarlo sin compasión, casi arrancándole la ropa, como si con ello pudiera desnudar su alma a la par de su cuerpo y sacarle la verdad de donde fuera que estuviese. Mi furia no tenía límites y así se lo hice saber en el momento en que mientras él, balbuceando y sin saber qué hacer, lo lancé al sillón haciéndome a un lado las pantaletas casi inexistentes de un tono límpido de blanco y masajeando su miembro, me monté sobre él que, ya rígido, me esperaba. Le obligué a penetrarme y me moví sobre él mientras éste me miraba con una mezcla de sorpresa y deseo, tan fuertemente que me pidió parar.
- Hanji… ¿Tanto me quieres dentro?
- Eres mi esposo ¿no? – dije entonces, provocadora, como si fuese a contestar algo diferente, moviéndome más fuerte, a propósito, para obligarle a terminar.
- Claro que sí… Sólo tuyo…
Mi mente pareció sacarme de mi propio estupor y sólo pude gemir al borde de un tenso, doloroso e impotente orgasmo:
- ¿Quién es Layla?
Me miró estupefacto, sus brazos se alzaron sosteniendo los míos y se detuvo mirándome con fijeza sin contestar.
"… I've got thick skin and an elastic heart
But your blade it might be too sharp
I'm like a rubberband until you pull too hard
I may snap and I move fast
But you won't see me fall apart
'Cos I've got an elastic heart …"
Su silencio me dio todas las respuestas.
Entonces, era cierto.
Levi había ganado.
Estaré actualizando gradualmente todas mis historias ahora que tengo tiempo y no tengo empleo, gracias por sus reviews e interés en mis historias, sus inboxes, y todo su cariño.
Los amo,
Kat~
