La chica amaneció acurrucada sobre el pecho de Ace. Levantó un poco la cabeza y observó al chico que todavía dormía plácidamente. Con esa cara con pecas, mechones de cabello oscuro cayendo sobre su rostro y esa expresión aniñada y tranquila, se veía muy hermoso e indefenso. Se sentía cálida y protegida a pesar de estar con un extraño. No pudo forzarse a hacer más que bajar la cabeza y volver a caer presa del sueño.
Horas más tarde Effy despertó con el sol matutino picando sobre su piel.
El muchacho se encontraba sentado de espaldas en el borde de la barca mirando hacia el agua, se veía muy tranquilo, suspiró y estiró sus piernas dejando que sus pies descalzos rocen el agua, mientras la brisa le mecía suavemente el cabello. Pensaba en cuál sería la reacción de ella cuando despertara. ¿Le daría vergüenza? ¿estaría furiosa? o quizás ¿resentida con él por haberla tratado tan descaradamente? o ¿actuaría como si nada fuera de lo normal hubiera pasado?
La mañana estaba muy serena, aquel lugar parecía un pequeño paraíso, el sol, la vegetación y el sonido de la naturaleza formaban una combinación sumamente relajante.
Effy se incorporó con actitud perezosa y se estiró con cautela para desentumecer los músculos de brazos y piernas. No tenía nada claro cómo actuar en tal situación y menos sabía que esperarse de parte de su acompañante.
Sentía que había vendido su alma al diablo y sin duda el diablo le exigiría el pago de su deuda. Pero aun así no había intentado irse de allí antes de que él despertara. En parte consideraba que su voluntad flaqueaba.
Optó por mantener el silencio, y quedarse sentada tratando de disfrutar de aquel lugar.
-¿Tienes hambre?, tengo algo para desayunar… dijo él tras verla despierta, fingiendo cierta naturalidad al hablar.
-Quisiera agua caliente por favor- contestó ella cordialmente.
-Bueno… eso no será problema- dijo él, acto seguido sirvió agua en un recipiente metálico y generó fuego para calentarla. –Aquí tienes- dijo luego de unos minutos.
- Gracias- dijo Effy, se sentía incomoda y avergonzada. Se colocó de espaldas e hizo crecer varias hierbas que agregó luego al agua.
-¿Qué estas preparando, una especie de té?- Preguntó él.
-Si
-¿Puedo tomar? Me sentaría bien algo que beber, todavía no he desayunado.
-Emm… No- Respondió ella. Luego de un silencio, para no parecer egoísta explicó – es té de la luna, para evitar… tú sabes.
- Oh, ya veo… -Dijo Ace mirando para otro lado un poco sonrojado. Más tarde agregó con un poco de dificultad -Sabes… quisiera disculparme por haber sido tan impulsivo…
Effy se sorprendió, puesto que no esperaba una disculpa bajo ninguna circunstancia, pero optó por contestar intentando sonar altanera.
- No tienes por qué disculparte pues no sucedió nada que yo no haya querido.- dijo dando un sorbo a la infusión.
A pesar de supuestamente haber intentado violarla, sonaba bastante sincero, tal vez sólo la había querido poner a prueba, después de todo era cierto que ella también lo había deseado y no había puesto demasiado empeño en oponerse.
-En ese caso… ¿quieres decir que puede volver a pasar?- Dijo Ace con una media sonrisa seductora, tratando de alivianar la tensión, aunque más bien empeorándola.
-¡Por supuesto que no! ¡¿Qué estás queriendo insinuar?! -Gritó ella poniéndose de pie -¡Ya me saqué las ganas contigo, me marcho de aquí ya mismo! -Acto seguido le arrojó en la cara lo poco que le quedaba de la infusión que se había preparado, en un arrebato de histeria.
-¡¿Qué haces?! ¡Está caliente!- Gritó él, incrédulo ante semejante demostración de inmadurez
-¡Mentiroso, si tú no puedes quemarte!
Ya se encontraban forcejeando nuevamente, pero esta vez Effy dio un mal paso y tras un pequeño intento por mantener el equilibro terminó cayendo de espaldas al lago.
En acto de reflejo el muchacho se apresuró y metió los brazos y parte de su torso al agua para alcanzarla, pero rápidamente se debilitó y perdió toda la fuerza. Cuando pudo reaccionar se tiró para atrás y buscó la cuerda que estaba tirada en el piso, esa misma con la que la había atado la noche anterior. Agarrando ambos extremos la sumergió en el agua y cuando dio con el cuerpo de la chica que se hundía, tiró de ella y logró levantarla y arrastrarla a la orilla.
Effy tardó un unos instantes en recuperar la movilidad y reaccionar. –Lo siento… -dijo con algo de vergüenza luego de toser un poco de agua.
-No hay problema…
Ella se incorporó y se quedó sentada hecha un ovillo en la hierba, mientras tanto Ace se dio media vuelta y saltó dentro de la lancha, sacó una toalla de su bolsa y después se la echó sobre la cabeza.
-Gracias… -dijo apenada
Luego se frotó el cabello con la toalla, se quitó la camisa, a continuación se puso de pie y se quitó el short y se quedó sentada en silencio, con la toalla cubriéndole el pelo, mientras sus pensamientos gritaban y se agitaban confusos dentro de su cabeza.
Hasta acá el capitulo de hoy, que opinan de la historia hasta ahora? Si les gustó sigo actualizando.. Nos leemos prontoo!
