·Artemis Justice: Ace Attorney·

By Underword

Summary: Artemis Justice es una abogada defensora novata, que luego de conocer a la ex renombrada abogada defensora Phoebe Wright y su hija maga Trucy, comenzará su extraña aventura donde estará implicada en varios casos llenos de misterios, algunos extraños y otros difíciles de resolver. Pero nada la impedirá en hallar la verdad y hacer ¡Justicia! Fem Apollo

Género: Romance/Humor/ Crimen/ Musical/ Angustia/ Suspenso. Semi AU. Genderbender

Pairing: Fem Apollo Justice/ Artemis Justice x Klavier Gavin, Fem Phoenix Wright/ Phoebe "Nix" Wright x Miles Edgeworth. Las otras parejas se revelarán más tarde.

Raiting: T

Advertencia: Leve spoiler de Ace Attorney The Spirit of Justice. Spoiler de Apollo Justice: Ace Attorney.

-hablar-

*expresión*

(pensamientos)

Estos son tales como en los diálogos del videojuego.

N/A: Perdón por la tardanza, no puedo publicar mis historias desde mi móvil y mi computadora no tiene conexión a internet así que estoy subiendo las historias desde el ciber, lo siento si me he tardado mucho casi nunca salgo. Este es la página de AO3 donde subo mis historias de AJ: /works/8872798/chapters/20342671

y este es mi perfil:

/users/Underword/pseuds/Underword

Si quieren o pueden pasen por ahí y me dejan comentarios y likes, plis!espero que disfruten de la historia ;)

Los personajes de Ace Attorney no me pertenecen son obras de Capcom.


·El caso del triunfo.

Parte II

El juicio

Había regresado a casa ni bien había terminado el juicio, su mente estaba procesando lentamente, preguntándose si todo lo que había sucedido hace horas atrás fue un sueño o se golpeó la cabeza y se imaginó esta clase de final.

Ay, Dios ¿qué acaba de hacer?

Entró en la entrada de su departamento ignorando al portero, que parecía muy interesado resolviendo su aburrido crucigrama en lugar de estar en alerta ante cualquier posible amenaza. Pensándolo bien, era mejor seguir ignorándolo.

Apenas era consciente de su entorno, hasta que finalmente llegó a la puerta de su apartamento.

Al abrirla, no tuvo tiempo de formular palabras para expresarse en cuánto sintió una fuerza desconocida aprisionarle el cuerpo de una forma dolorosa.

-¡Arty! –un abrazo mortal de su amigo, finalmente la sacó de sus cavilaciones.

-C-Clay, me…e-estás…ap-aplastando l-las costillas –pronunció a duras penas por la fuerza de los brazos de su mejor amigo.

-Jeje, déjala Clay. No quisiera que mi pequeña Arty quede como una tortilla –intervino Jove que se paro del sofá para acercarse al par.

-Uy, lo siento. Sé que eres poco femenina, pero eres mujer después de todo –se disculpó soltándola y sin dejar de sonreír.

Ignorando aquel comentario bromista, la abogada no podía evitar estar sorprendida de su presencia. Había pensado que en estas semanas Clay tenía que prepararse para su largo entrenamiento antes de ir al espacio, a pesar que eso sea dentro de un año, la formación de un astronauta era exigente.

-Hola, papá –abrazó a su progenitor, que no tardó en rodearla con sus brazos. A diferencia del aplastante abrazo de oso de su amigo, el de su padre era firme pero suave.

-Hola, Arty –le dio un beso en la frente para luego soltarla.

-Clay, ¿cómo llegaste aquí? Creí que estabas ocupado con tu entrenamiento espacial –inquirió al dirigir su atención a su amigo de infancia.

El aludido se encogió de hombros.

-¿Qué tiene de extraño que he decidido tomar mi tiempo libre para hacerte una pequeña visita a ti y a tu padre? Además, me dijiste que hoy era tu debut ¿no?–

Había olvidado que le dio esa noticia a su mejor amigo, debido a la ocupada agenda que tenía que manejar, Clay tampoco había podido asistir a su primer juicio. Artemis no estaba molesta por eso, sabía muy bien que tanto Clay como su padre estaban ocupados debido a sus profesiones.

-Dejando de lado sobre mí. Cuéntame, Arty ¿Cómo te ha ido con el juicio? ¿Fue genial? ¿Ganaste? ¿Pudiste conocer a Phoebe Wright? –cuestionó el astronauta con varios bombardeos de preguntas que su amiga apenas pudo captar.

-Tranquilo, Clay –calmó Jove- Mejor preguntemos uno por uno para darle tiempo de responder a Arty. Dinos ¿Cómo te ha ido en tu debut?

Ahí llegó, tenía que prepararse para lo que iba a decir.

-B-Bueno…yo…-pausó para intentar calmarse- Gané…creo yo.

Los dos hombres al ver la expresión vacilante de la abogada, la miraron sin comprender.

-¿Qué quieres decir "Gané…creo yo"? –recalcó su amigo astronauta las comillas con sus dedos- ¿No ganaste en verdad?

-Sí, lo hice. He logrado demostrar la inocencia de la Sra. Wright…-

-Eso es una muy buena noticia, hija –su padre no tardó en sonreír con orgullo por su pequeña- Siempre supe que lo lograrías.

-¿Ves? Tenías que tener más confianza en ti misma y lo hiciste –la amplia sonrisa de Clay expresaba una emoción que lo hacía comparar con una luz de 1000 vatios.

-Pero, hice que arrestaran al Sr. Gavin por asesinato en su lugar –soltó finalmente la abogada.

-¿¡QUÉEEE!? –exclamaron los dos hombres ante aquella inesperada declaración con los ojos aturdidos.

Artemis cerró los ojos y suspiró, no era de sorprenderse en recibir esa reacción de parte de su casi hermano y su padre.

-¿Qué fue lo que sucedió, hija? –inquirió Jove, preguntándose si fue su imaginación lo que acaba de escuchar.

-Que le acusé al Sr. Gavin del asesinato –repitió sintiéndose incómoda con el asunto.

-Arty, sé que te he dicho muchas veces que ese tipo no me agradaba pero no tenías que llegar a ese extremo –comentó Clay con cierto reproche.

-Esto no es para que lo tomes como broma, Clay ¡Hablo en serio! –expresó Artemis sintiendo cierta frustración.

-Supongo que tienes una explicación sobre esto, hija –dijo Jove con tranquilidad tomando asiento en el sofá de la sala.

Clay y Artemis hicieron lo mismo tomando sus respectivos asientos.

-Bueno, aquí voy –luego de dar suspiros, continuó- esto fue lo que sucedió…

Unas horas atrás…

Nuevamente en la Sala nº 2 después de finalizar el descanso, habían llamado nuevamente a la testigo Olga Orly al estrado para que declarara sobre la trampa que había planeado junto con la víctima Shadi Smith, su cliente.

Resulta que Olga Orly era una crupier profesional conocida por ser "Dedos Rápidos", Smith la había contratado para destruir la imbatible reputación de la acusada y para eso, llegó a Borch Bowl unos días antes del crimen para trabajar como camarera. La trampa que había preparado era simple y elegante, tenía que colocar un naipe en el bolsillo de antemano y repartiría los naipes que se ve en la fotografía. Luego, ni bien terminara la partida, Smith detectaría "la trampa" y la registraría cuando sacara el naipe que le puso, cerraría la trampa y ¡Zas! la leyenda caería a pedazos siendo descubierta por tramposa y encima perdedora.

Sin embargo, el plan falló. El naipe que era un cinco de corazones que había colocado en el bolsillo había desaparecido, buscaron en todos los recovecos incluso en la simpática gorrita de punto de la acusada, el resultado fue nada.

Así que aquel naipe que iba destruir la reputación de Wright, seguía desaparecido.

Y cuando llegó en la última parte de la declaración, que decía que la acusada cogió la botella y golpeó a la víctima. Pudo notar lo que Phoebe le señaló, la testigo se estaba tocando el cuello tal como en las otras declaraciones.

-Espere… no suena un poco raro –se preguntó la abogada, Olga la miró inquisitivamente- Según en su declaración –leyó el documento impreso- buscaron en todos los recovecos y no encontraron nada… ¡No hay motivos para que mi cliente haya cogido la botella y golpeado a la víctima! –aclaró con un punto bastante atinado.

-B-bueno… -titubeó Orly mientras se toqueteaba el cuello- Eso pasó…

Tu-Tump

La abogada sintió un palpitar extraño de repente.

-¿Q-Qué ha sido eso? –se preguntó la muchacha mirando fijamente a la testigo- He sentido… algo…

El Juez le había preguntado qué ocurría y la abogada avergonzada le respondió que nada, aunque se planteó un segundo y decidió presionar a Olga en aquella parte de su testimonio. No estaba muy segura, pero algo le decía que la llevaría a un lado.

-¡Srta. Orly! ¡Usted está ocultando algo! –apuntó a la testigo acusadoramente, al parecer era cierto, porque Olga empezó a sudar mucho y apretar su cámara con fuerza como si quisiera triturarla- Vio a la acusada coger la botella y golpear a la víctima… ¿Es eso cierto? –exigió con una ceja arqueada.

-¡P-pues claro que sí! ¡Y-yo lo vi! ¡De verdad! –afirmó mientras llevaba su mano izquierda a su cuello- ¡Vi como Wright lo golpeó!

Tu-Tump.

Otra vez ese palpitar.

-¡Lo vi con mis propios ojos! –

¿Qué era esa sensación que estaba teniendo?

De repente, le vino en su mente aquel curioso comentario que Phoebe le había dicho anteriormente. Que Olga tiene la costumbre de toquetearse el cuello durante cierta parte de su declaración, o sea, en el momento en que "vio" a Phoebe golpear al Sr. Smith.

-¿Tocarse… el cuello? –se repitió.

La sensación repitió nuevamente, mejor dicho, se intensificó. Podía ver muy de cerca a la testigo mover sus labios lentamente, más aún, tocarse el cuello. ¡Eso era entonces! Su tic nervioso, ahora lo podía ver con toda claridad. Podía percibir su gesto de una manera completamente nueva y desconocida.

-¡Te tengo! –expresó una vez localizado el tic nervioso- Srta. Orly, quizás no se haya dado cuenta de algo hasta ahora…Cuando llega en cierto punto de la declaración… ¡He notado que se toca la parte detrás de su cuello con la mano izquierda! –esclareció la abogada sonriendo confiadamente.

.

-Espera –le interrumpió Clay.

-¿Qué sucede, Clay? –cuestionó Artemis, un poco molesta por la interrupción.

-Déjame ver si lo entendí –pausó- Viste a la camarera rusa tocarse el cuello y luego, comenzaste a sentir algo extraño que hacía parecer que estabas viendo muy de cerca su gesto nervioso.

-Se dice "tic nervioso" –corrigió la abogada.

-¿Cómo pasó eso? ¿Lo haz sentido antes? –cuestionó el astronauta completamente curioso por lo que acaba de oír.

-Espera…me creen cuando dije que "percibí" su tic –inquirió creyendo que la tomarían por loca sobre su "habilidad" como dijo Phoebe.

-La verdad, viniendo de ti no creo que me lo estés inventando y menos cuando se trata de tu asunto legal –aclaró Clay encogiéndose los hombros con despreocupación.

-No lo sé, no tengo idea de cómo sucedió. Tan sólo le miré fijamente a la testigo y pude captar su gesto con más detenimiento –Artemis todavía no podía quitar la sensación extraña que experimentó en ese momento- Es extraño, ¿no crees, papá? –

Al mirar a su progenitor, se dio cuenta que estuvo silencioso. Jove se veía, por primera vez, serio y pensativo desde que escuchó la extraña habilidad que acaba de descubrir.

Esa habilidad, era muy parecida al de ella.

-Thalassa… -murmuró en sus pensamientos.

-Papá –lo llamó cuando no le respondió a su pregunta- Papá –

Jove parpadeó como si acaba de regresar a la realidad.

-¿Está todo bien, Sr. Justice? –se atrevió a preguntar Clay al notar el extraño comportamiento del padre de su amiga.

-N-no, estoy bien –le respondió con el eslogan de su hija- Sólo un poco sorprendido por lo que me dijiste, Arty.

La chica lo miró vacilante, pero lo dejó pasar.

-Bueno, continuaré con mi historia –le clavó una mirada amenazadora hacia Clay- Y sin interrupciones.

-No te prometo nada, Arty –le sacó la lengua infantilmente, su amiga tan sólo rodó los ojos y Jove se rió acostumbrado a esta clase de peleas de niños.

Volviendo a los acontecimientos…

Olga la miró escéptica sin comprender lo que la abogada estaba hablando. Continuó con la declaración, afirmando que fue Wright quien lo golpeó y no la perdió de vista hasta que la policía llegó.

-¡Protesto! –profirió la abogada- Srta. Orly, aquí tenemos un informe que contradice con lo que ha dicho. La policía llegó porque fue alertada… por una llamada de la acusada –la susodicha de repente comenzó a apretar sus dientes y su cámara preciada- El tribunal sabe que la acusada abandonó la sala, subió por las escaleras y ¡ha hecho una llamada desde la planta baja del Borch Bowl! –aclaró para evitar otra evasiva- Ahora dinos, cómo pudo no perder de vista a la acusada cuando abandonó la sala completamente.

-¡Aaaaaah! –exclamó Olga sin tener más opciones que decir la verdad. se quedó en silencio durante unos minutos, tomó un pequeño suspiro para finalmente decir todo lo que sabía- L-la persona que golpeó a Smith con la botella esa noche… no fue la acusada –tal como había testificado antes (sin poner otra mentira más), comenzó la partida ni bien colocó el naipe en el bolsillo de Phoebe y en la última mano perdió, Smith detectó la trampa y registró en todo el recoveco, pero el naipe no estaba- Después de aquello, Smith cogió la botella que estaba al lado de Wright… y ¡me golpeó! –el recuerdo era rápido, aun así, no podía borrarlo de su cabeza como la mano grande y bronceada de Smith tomó la botella de mosto, la alzó sobre su cabeza y la aterrizó rápidamente sobre ella. El dolor fue tan intenso que la obligó a dormir- C-cuando recuperé la conciencia, Smith ya estaba muerto. La razón por la que no les he dicho la verdad, era porque si se enteraran que estaba aliada con la víctima ¡sería sospechosa de su muerte!

Entonces era por eso que había estado ocultando sobre el momento del crimen y había fingido su fachada de camarera rusa tímida. Al final, todo su plan de mentira fue descubierta.

El Juez pidió la opinión da Gavin sobre este giro de los hechos, ya que Payne parecía que estaba sufriendo una plena crisis aunque francamente esto no extrañaba a nadie.

-Creo que la defensa puede afirmar, que la Srta. Orly es una "mentirosa trapacera" –declaró el susodicho después de tomar unos minutos de silencio, recibiendo una exclamación desconcertada de la testigo- En la noche del crimen, había tres personas en la sala: la acusada, la víctima y ella –les recordó el abogado Gavin- y ella tiene un motivo, su plan falló. Tuvo una discusión con su cliente, el Sr. Smith. Y el resultado de esa discusión fue… ¡un crimen!

-¿¡Qué!? Yo no… ¡Yo no soy una asesina! –insistió Orly temblando nerviosa- ¡Es una trampa! ¡Alguien intenta darme por muerta!

Artemis estaba aturdida por el comportamiento impropio de su jefe. Esta vez, había sentido que Olga dijo la verdad, sino ¿de qué serviría seguir mintiéndole al tribunal? ¿y más de revelar su razón de haber inventado su fachada?

Varias voces comenzaron a resonar por toda la sala, hasta que una risa interrumpió la conmoción de los presentes.

- Una conclusión sumamente precipitada… no es propia de ti, Kristoph Gavin –pronunció Phoebe mirando al abogado, quien la miró ladeado -¿Por qué no consideramos otra posibilidad? ¡Que había otra persona en el momento del asesinato! –eso mismo había revelado antes de la pausa- La persona que colocó el naipe de otro color, no sabía que se estaba usando dos colores de naipes. Estamos de suerte, porque la identidad de la cuarta persona…nos fue proporcionada al principio del juicio y hay una persona, aquí en esta misma sala, que creyó que esos naipes eran azules… -declaró dejando a todo el mundo sin habla por el suspenso que acaba de comenzar- Artemis, ¿crees poder averiguar quien fue? -

-¡Y-yo no fui! –expresó un alterado Payne, aunque todo el mundo lo ignoró.

-¿¡Quién es esa cuarta persona!? –exigió el Juez con ansiedad, muy intrigado esperando la revelación al igual que el público.

Artemis se preguntó porqué todo el mundo la está mirando fijamente, eso la estaba poniendo nerviosa otra vez. A ver, era hora de pensarlo con más detenimiento, la Sra. Wright mencionó que el asesino pensó que los naipes de la última partida eran azules, es alguien en esta sala y esa información fue proporcionada al principio del juicio.

Ella abrió los ojos estupefacta sin poder creerlo. ¿Será posible que fuera "él"?

-B-bueno… -pronunció algo dubitativa- La persona que pensó aquello… fue usted ¡Señor Gavin! –reveló la abogada aturdida dejando sin aliento a todos los presentes del tribunal, incluso a su propio jefe.

-Tal como esperaba –dijo Phoebe sin estar afectado de aquello, después de todo, ella lo sabía- Además de tu belleza, tienes una intuición tan afilada como tu mirada.

-¿Y-yo tenía razón? –preguntó ignorando el cumplido.

-Kristoph Gavin. Tú fuiste la cuarta de esa noche –afirmó seriamente- La prueba está que usted mismo lo dijo ante el tribunal que tenían el reverso decorado en azul, las fotos que se presentaron –señaló las fotos del crimen donde yacía la víctima muerta con los naipes esparcidos en blanco y negro- La primera foto está en blanco y negro por lo cual no se podía saber si eran azules tanto los que están en la mesa como las que están al suelo. Y esta otra foto –señaló a la mesa del póquer donde estaba a color las manos de la acusada y de la víctima- Es una prueba que todavía no salió a la luz. Y bien, Kristoph ¿tienes que decir algo al respecto?

Su argumento es implacable. Ahora que se planteaba ¿cómo es que su jefe supo que los naipes eran azules? ¿Era cierto que él es la cuarta persona del que Phoebe hablaba tanto?

El abogado Gavin quedó mirándola silenciosamente, pese a su sonrisa sosegada aún plasmada en su rostro, su mirada parecía ocultar secretos oscuros.

Mientras el Juez y el fiscal Payne junto con el resto del tribunal estaban aturdidos ante esta revelación, Artemis se dispuso a pensar, así que esto era lo que se estaba refiriendo en su anterior conversación. La Sra. Wright estaba esperando este momento para revelarlo.

-¡Sra. Wright! La defensa desea solicitar que testifique de nuevo –requirió la abogada.

-¡Protesto! –interfirió Gavin- La defensa no desea solicitar nada por el estilo –negó ante el pedido de su estudiante.

Artemis lo miró con los ojos abiertos.

-¿S-señor Gavin? –

-Los testimonios deben estar relacionados con el caso –le aclaró. La chica no lo comprendía ¿qué estaba insinuando?- ¿Cómo iba a estar relacionado con algo ocurrido antes de la partida de póquer? –a pesar que le sonreía, Artemis sintió un extraño remordimiento en su interior. Podía jurar que su jefe estaba ocultándole algo y trataba de negarlo. Aparte, ¿no le dijo a ella, antes del juicio, que "casualmente" cenó con Phoebe esa misma noche del crimen?- Tal y como pensaba antes. La defensa cree que la Srta. Orly… -

Esta vez, fue el Juez quien interfirió después de negar con su cabeza como señal de desaprobación.

-¿Debo suponer que habla de este asunto por la Srta. Justice? La defensora es ella, no usted –le recordó con cierta recriminación.

Kristoph apretó la mandíbula.

-Srta. Justice. El asunto de la declaración de la Sra. Wright depende de usted –pidió el Juez esperando pacientemente su respuesta- En su opinión, ¿necesita que el tribunal la escuche?

Ella miró a su jefe por un momento, quien a pesar de su silencio, su mirada le decía, es más, le ordenaba rotundamente que no lo hiciera. Luego, miró a su cliente, quien parecía mirarla calmadamente esperando también su respuesta.

Si ella lo negaba, estaría dándole la espalda a su cliente y acusándole a la testigo (a pesar de haber ocultado aquella parte que Smith la golpeó, finalmente dijo la verdad y no parecía haber dicho mentira alguna); fracasaría como defensora y condenaría a una posible inocente. Y si lo aceptara, traicionaría a su maestro, pero, la verdad saldría a la luz.

Apretó su distintivo de letrado prendido en la solapa de su traje, lo hacía cada vez que dudaba y siempre se hacía recordar cuál fue la razón por la que se convirtió en abogada defensora.

Había sido una difícil decisión cuando renunció a su antigua profesión pero no estaba arrepentida de dejar todo atrás, fue un paso más para su nueva vida y de aprender el significado de ser un abogado defensor…

Cuando todo el mundo está en contra del acusado, siempre hay una persona que cree en su inocencia y lucha hasta el final en demostrarlo. Y eso era un abogado defensor, un guerrero que luchaba por la verdad y justicia.

En su mente, se hizo eco las palabras de su padre anoche.

-… lo más importante es confiar en ti misma y en tus propias decisiones, ser justo es lo que hace justicia…Así que se una Justice y haz Justicia… -

Tras meditar unos segundos, su fuerte agarre suavizó cuando tomó finalmente su decisión. Todo el mundo que aguardaba silencio, permitió a la abogada dar su respuesta.

- Lo haré papá y gracias –a pesar que su padre no ha podido venir a verla, sentía que siempre estaba a su lado y esas palabras fueron lo suficiente para disipar sus dudas- La defensa desea solicitar que la Sra. Wright testifique ante el tribunal –pronunció con firmeza, dispuesta a arriesgarse y ver a dónde llevaría todo este acontecimiento que su cliente, al parecer, lo tenía planeado desde el principio.

-¿Tú también, Justice? ¿Vas a traicionarme? ¿A mí, tu maestro? –replicó Kristoph sintiéndose ofendido que su querida alumna haya elegido a su cliente, en su lugar.

A pesar que la abogada sintió una extraña sensación de culpa por la decisión tomada, sabía que ya no había vuelta atrás y no estaba arrepentida de aquello.

-Lo siento, Sr. Gavin. Esto no tiene que ver con la lealtad ¡Tiene que ver con la verdad! –no era por el ideal sino era ser justo y hacer lo correcto, Kristoph Gavin siendo un abogado defensor debería saberlo.

Tras la aprobación de la defensa, el Juez llamó a la acusada a testificar.

Phoebe narró que Kristoph y ella habían cenado en el Borch Bowl y fue en la mesa que se ve en la foto de Olga (la imagen que se ve a Wright sentada en la mesa de piano conversando con Shadi Smith sentado en la mesa del restaurant), Shadi entró cinco minutos después que se fuera Kristoph. Cuando la "trampa" falló (tal como Olga había mencionado), Smith golpeó a su cómplice. Debido que estaba incontrolable, Phoebe decidió subir a la planta baja del restaurante y hacer una llamada a la policía. Y cuando volvió, Smith ya estaba muerto y le salía sangre en la corte de su frente; y fue entonces, que hizo otra llamada dirigida al abogado Gavin.

Tanto el Juez como el fiscal se mostraron muy desconcertados al no haberse hecho saber la información que Gavin estuvo en el restaurante la noche del crimen además que habló con la acusada por teléfono después del asesinato.

Cuando le preguntaron a la ex abogada que Smith entró cinco minutos después de que Kristoph se haya marchado y Phoebe encontró el naipe al poner sus manos en sus bolsillos, sospechó que algo pasaría por culpa de ese naipe así que se deshizo de ella antes de la partida colocándola dentro de una botella de mosto que estaba a su lado también fue la única que vio la cabeza de la víctima y le puso de vuelta el sombrero, siendo el único objeto que tocó en la escena del crimen.

Todos del tribunal la miraron con más atención, aunque el único que estaba descontento de esta nueva información que la escena del crimen fue modificada era Payne mientras el Juez estaba curioso por el motivo.

-Lo único que les puede decir es que… me disculpo por haberlo hecho. Pero, eso fue lo único que toqué en la escena del crimen –a pesar de disculparse, su expresión incomprensible delataba lo contrario- La estafadora rusa estaba desmayada, creo que fui la única que vi la cabeza de la víctima –luego sacó su móvil del bolsillo de su abrigo- El único motivo está aquí mismo, recuerden que he hecho una llamada al abogado Gavin por si acaso he grabado nuestra conversación y ahora que todos estamos reunidos aquí, no le veo motivos de para no reproducirla ante el tribunal –

-¿Q-qué es esto? –musitó Gavin suspicaz.

Todos aguardaron silencio absoluto, en cuanto la ex abogada pulsó el botón de su móvil para reproducir la conversación. La voz de Phoebe sonaba resuelta a pesar de los serios líos que se vio envuelto en aquel momento, la voz de Kristoph también estaba en la misma situación. Había preguntado cómo iba el juego y al sonar el cambio del tono de Phoebe informándole que el tipo ha muerto, supo que algo iba mal. Lo que más llamó la atención en esa llamada, al menos, para Artemis fue aquel comentario que hizo Kristoph acerca de la cabeza de Smith. Refiriéndole "perfecta bola de porcelana china".

Al finalizar la llamada, lo primero que la abogada se le ocurrió plantearse, ¿cómo pudo saberlo? Y apostaba que todo el tribunal se cuestionaba lo mismo.

-Espera… ¿bola de porcelana china? –repitió aquel comentario que Kristoph había hecho. Algo no cuadraba con esa llamada. Según su declaración, el Sr. Gavin después de haber cenado con Phoebe se fue del Borch Bowl y si Smith se supone que tenía puesto el sombrero toda la noche, durante la partida. Y la única vez que su cabeza estuvo descubierta, fue en el asesinato- Entonces, ¿Cómo pudo ver la cabeza de víctima?

Oh, es cierto –ahora que la abogada preguntaba, el Juez parpadeó al comprender a donde iba.

-Sí… fue aquel entonces que empecé a ver a mi buen amigo de otra manera –a pesar del silencio de Kristoph, la ex abogada continuó- En cuánto volví a la escena del crimen, me di cuenta que algo no encajaba. Y bien, Sr. Gavin –apuntó hacia el abogado situado en el banquillo de la defensa- Explíquese ¿Cómo, exactamente, adquirió esta información sobre la cabeza de la víctima?

-Así que ese fue tu "motivo" por el que pusiste el sombrero a la víctima –comprendió Gavin luego de cerrar los ojos y abrirlos para mirar fijamente a la ex abogada, de repente su sonrisa se le borró cambiando su amabilidad por un rostro desconcertado.

Se sintió un completo idiota por haberse dejado arrastrar por el juego planeado de la acusada, esa ex abogada de pacotilla.

-¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? ¡Sobre todo tú, Wright! –expresó Gavin fríamente, nunca se dejaría dominar por sus debilidades ni mucho menos mostrarse ante este insignificante individuo.

La gente comenzó a parlotear descontroladamente ante la revelación, fue silenciada nuevamente por el sonido estridente del martillo del Juez.

-¡Orden en la sala! –exigió el Juez- Creo que el tribunal no le quedará otra opción… -llegó a una decisión más drástica ante este giro inesperado- ¡Sr. Payne! –llamó al fiscal- ¿Está listo para oír la declaración del abogado defensor Gavin?

-¿Eh? Ah… ejem, bueno como fiscal yo… -le tomó ciertos minutos en incorporarse para responderlo.

-¡Muy bien! Haremos una pausa de diez minutos –solicitó el Juez sin siquiera detenerse a escuchar al fiscal- Después de eso, ¡el Sr. Kristoph Gavin subirá al estrado para un interrogatorio! –concluyó finalmente- ¿Estamos todo de acuerdo?

La abogada quedó sin aliento ante lo que el Juez acaba de decir recientemente, ¿el Sr. Gavin va a declarar en el estrado?

-Totalmente, Su Señoría –respondió el susodicho sin chistar.

-Muy bien, esto va ser el último descanso de la jornada –

Todo el tribunal quedaron en sus lugares, ninguno del público parecía estar desinteresado en abandonar la sala y buscar sus respectivos intereses. Pero, eso ya no le importaba a nuestra abogada defensora. El fiscal Payne fue a realizar los preparativos mientras ella sola tuvo que encaminarse a la sala de acusados para detenerse y pensar un poco. Su jefe y su cliente estaban ahora mismo en el despacho del Juez.

Su mente era un completo caos, se sentó pesadamente en el cómodo asiento de la sala y agarró su cabeza con ambas manos.

No tenía idea de lo que estaba sucediendo, la revelación de su cliente hizo que su jefe quedara en evidente sospecha que podría estar implicado con el crimen. Ella intentaba negar la realidad y decirse que todo iba a estar bien.

Su decisión que acaba de tomar y apoyar a su cliente, estaba costando también la confianza hacia su mentor.

¿Qué debería hacer ahora mismo?

Ya no había vuelta atrás, decidió dar una oportunidad a Phoebe Wright y ahora, tendría que continuar para que este caso llegue a su fin.

Le gustaría ahora mismo que Clay y su padre estuvieran aquí para calmar su mente del mar de caos. Suspiró por enésima vez, sintiendo un amargo sabor en su boca.

Esto era… un completo asco.

-¿Disculpe…? –le interrumpió una voz jovial perteneciente a una adolescente, quizás.

Artemis levantó la cabeza para mirar a la dueña de la voz.

Ante sus ojos, estaba una jovencita. No una normal, diría. La chica parecía tener 15 o 16 años, a juzgar por su indumentaria extravagante, la primera palabra para describirla sería "maga". Usaba sombrero de copa de seda celeste, capa que hacía juego con un prendedor de diamante verde, pañuelo rojo atado en su cuello, un aro con forma de diamante dorado situado en su oreja izquierda y botas blancas cuyo largo le llegaba hasta las rodillas. El resto de su traje no se podía verse debido que la capa cubría su cuerpo.

La chica en su apariencia, Artemis diría que se parecía muchísimo a ella hace 7 años atrás. Pero, este no era el momento para dejarse llevar por una impresión que tenía una "posible y casi cercana gemela".

-Escoge una carta, cualquiera –pronunció la chica mostrándole a sus ojos una baraja de naipes del reverso decorado en rojo.

La abogada la miró con la ceja arqueada ante este extraño "truco" de la nada y al mirar su entorno por el rabillo del ojo vio que se dirigía solamente a ella, aún así acató la orden de la chica y sacó un naipe.

-Vale. ¿Ésta? -le mostró la carta escogida.

-Excelente. Tengo un mensaje para ti –sin esperar la respuesta de la muchacha, continuó- "La última mano está a punto de jugarse. Necesitarás un triunfo para conseguirlo".

¿El… triunfo? ¿De qué estaba hablando?

-"El naipe que haz escogido está hechizado" –señaló el naipe que estaba en la mano de Artemis- "Úsalo sabiamente y la partida será tuya". Eso es todo –terminó su oración- Tienes tu naipe del triunfo, ahora te tocará cortar la baraja y descubrir… la verdad –Artemis la miró a los ojos ante la última palabra, que por un segundo, la olvidó completamente- El destino de mi madre, está en tus manos –la chica le regaló una sonrisa brillante.

Artemis quiso preguntarle algo más, pero la chica "maga" desapareció sin dejarle oportunidad de detenerla.

Al estar sola de nuevo en la sala de acusados, se detuvo a mirar silenciosamente su naipe. Al examinarlo por un segundo vio que era un as de pica cuya imagen tenía un enorme círculo color rojizo. Acaso eso era… ¿sangre? Al mirar la carta le sonó las manos que Olga Orly había mencionado, la víctima tenía 3 ases mientras la acusada 2, en total hacían 5 ases…

Entonces, esto era ¡el quinto as perdido! Eso quería decir que, Olga había dicho la verdad.

Será acaso, que este naipe manchado de sangre, el triunfo que necesitaba para desvelar la verdad.

Se quedó absorta mientras su mente trataba de encontrar algún significado de todo esto. La chica que la acaba de ver recientemente, le sonaba… de ahí, recordó donde la había visto antes.

La foto del medallón de Phoebe, la chica de la fotografía… Entonces, la adolescente con la que habló es la ¡hija de la Sra. Wright!

Guardó el naipe cuidadosamente en su bolsillo, los guardias le avisaron que el receso de 10 minutos se ha terminado. Artemis tomó una profunda respiración para calmar sus nervios y se encaminó decididamente a la Sala nº 2, era el final de todo y la hora de la verdad.

Todos estaban de vuelta en la sala, preparados y ansiosos. Desde que el Juez había dicho que sería el último descanso, era señal que muy pronto este caso tan confuso se acabaría, pero nadie se ha imaginado cual sería el resultado final.

Artemis también estaba algo tensa por esto, ahora veía la diferencia entre estar acompañada de su jefe y estar sola, ahora, en el banquillo de la defensa. Aguardó su respiración en cuanto escuchó la orden del Juez.

-Se reanuda la sesión –avisó seguido de su orden- Abogado defensor Kristoph Gavin, suba al estrado, por favor -el abogado acató su orden, parándose en el estrado, con una expresión adusta y resuelto- Ahora, necesitamos aclarar una cosa ¿Cómo se enteró del secreto que guardaba la víctima bajo su sombrero? –cuestionó seriamente refiriéndose a la calvicie del Sr. Smith.

-Disculpe por la interrupción, pero ¿qué pasa con la cabeza de ese tipo? –preguntó Gavin restándole importancia- Parece tener un interés desmedido en ella, Su Señoría.

-¡Protesto! –se opuso una voz femenina madura con cierta jovialidad en la sala, los presentes quedaron atónitos.

Artemis rebuscó a la dueña de esa voz y vio a la Sra. Wright, en un instante, situada a su lado en el banquillo de la defensa.

-Yo no lo diría desmedido, Sr. Gavin –

-¡S-Sra. Wright! –lo miró boquiabierta ¿Cuándo?… ¿Dónde?… ¿En qué momento se ubicó en el banquillo de la defensa?

-¿Qué te crees que estás haciendo, Wright? –Kristoph le preguntó algo disconforme de su acto.

-Las cosas se ven de una manera diferente desde el otro lado ¿me sigues, Artemis? –le sonrió a la abogada, sin importar de su expresión estupefacta-Hablando de "otro lado", consideramos una cosa. La víctima llevaba su sombrero toda la noche y nunca se lo quitó, excepto una vez… -

-Esa vez… fue en el mismo instante en que fue golpeado –continuó Artemis seguido de tomar entre sus manos el informe escrito sobre la declaración de su cliente- Cuando la Sra. Wright regresó de la sala luego de llamar a la policía, el sombrero estaba en el suelo. Lo cogió y lo volvió a poner en la cabeza de la víctima…en otras palabras, para haber visto la calvicie del Sr. Smith –llevó sus dedos en la frente y sien en postura pensativa- Fue en ese preciso instante, ¡en el momento del asesinato!

Ignorando los murmullos que tiraban comentarios negativos hacia el abogado, Gavin se rió suave pero fue escuchado por todos, quienes lo miraron incomprendidos.

-¿Sr… Gavin? –le preguntó el Juez extrañado.

-Me temo que no he sido completamente honesto con el tribunal –sin importar el desconcierto pintado en los rostros de los presentes, llevó la mano a sus lentes para continuar- Oh, les puedo asegurar que tenía las intenciones más nobles. Lo hice todo… para proteger a mi cliente, la Sra. Wright.

¿Proteger a la Sra. Wright? ¿Era por eso que actuaba así y no ha dicho nada el principio? Artemis lo miró atentamente, sea cual sea, tenía que continuar si quería llegar hasta el final.

Kristoph atestiguó que al ver la ira en Smith le preocupó el bienestar de su amiga, así que regresó al club. Se detuvo a mirar por el ventanuco de la guarida, fue justo después que cometiese el crimen; el hombre Shadi Smith ya estaba muerto, la camarera estaba desmayada y Phoebe tenía una botella en la mano. Dado que estaba en una situación inadecuada, se retiró del lugar y fue en ese mismo momento, que recibió la llamada de la acusada.

-Entonces… ¿usted presenció el crimen? –le preguntó Payne después de haberlo escuchado atentamente.

-Me perdí en el momento en que se produjo… -argumentó sinceramente.

El Juez lo miró con incredulidad.

-Sr. Gavin, le recuerdo que usted forma parte del equipo de la defensa de la Sra. Wright ¡Su testimonio resulta claramente perjudicial para su cliente! –le recordó ante lo que acaba de escuchar.

-¿Qué otra cosa podría decir? –pese a su tono sosegado, podía jurar que había cierta burla en sus palabras- Estoy parado en el estrado ¿recuerdan?

-… Así es, Sr. Gavin –afirmó Phoebe sin siquiera verse afectada por su perjudicial declaración (después de todo esto no era la primera vez que fue acusada de asesinato), eso hizo que el abogado Gavin la mirara con una ceja arqueada- Usted ha testificado tal y como lo ha hecho… -la sonrisa curvada en su rostro, parecía como si hubiera previsto aquello- Tenía que contarles lo que vio a través de aquel ventanuco…

Su abogada la miró sin entender, ¿por qué estaba sonriendo como si estuviera segura? ¡La declaración de su mentor sonó muy perjudicial para ella!

-¿Está preparada, Srta. Justice? –preguntó el Juez luego de oír la declaración.

Bueno, jamás pensó que llegaría el día en que tendría que enfrentarse a su mentor. Y justo hoy, en su debut, este juicio cada vez se vuelve más complicado que nunca.

Hasta ahora lo que había dicho Kristoph tenía sentido, nada parecía fuera de lugar, esto se estaba poniendo difícil si quería encontrar alguna contradicción. Estaban como en el principio, había tres personas en "La Guarida" y que la asesina no era nada más que la acusada. Y que, según Kristoph no había nadie más ahí contradiciendo "la cuarta persona" que tanto mencionó Phoebe.

-Deja que te haga una simple pregunta –el abogado rubio llevó sus largos dedos nuevamente al puente de sus gafas- Dime ¿por qué querría "el verdadero asesino" a cambiar los naipes de la mano de la víctima? ¿Tienes alguna prueba que justifique este hecho? –muy buena pregunta, Kristoph tiene un punto muy concreto.

¿Por qué el asesino se ha tomado la molestia de cambiar el naipe de la víctima? Él o ella pensó que jugaban con naipes de reverso azul, pero nunca se ha sabido de antemano la razón por la que cambió los naipes.

-Recuerda, Artemis. El naipe que se cambió era el quinto as… -le recordó la ex abogada sonriéndole para inspirar confianza a la nerviosa abogada, parecía estar funcionando, justo en ese mismo instante recordó el naipe que recibió de aquella "misteriosa" chica.

La susodicha se preparó, tal vez este naipe que tenía en su poder aclararía todo.

-La defensa desea explicar mediante una prueba… ¡el porqué se cambió el naipe! –de su bolsillo, sacó el naipe que resulta ser el as desaparecido- Es… ¡ésta!

-¿Eso es un as? –preguntó Payne tratando de mirarlo bien de cerca.

-¡Caray! ¡Está manchado de sangre! –exclamó el Juez pasmado por la visible mancha roja situada justo en la pica- ¿Po-podría ser el quinto as desaparecido? –cuestionó sorprendido por la revelación.

-¿¡Q-quéeeeee!? –fue la primera vez que Kristoph explotó y su aura de hombre sosiego se ha roto siendo reemplazada por una clara tensión pintada en su rostro. Podía notar claramente un tic en su sonrisa forzada.

Sin embargo nadie le extrañaba ante el desconcierto de Payne que no le haya enterado de esto durante su investigación, Artemis no podía alejar sus ojos ante el cambio rotundo de su mentor.

-¡Es… inconcebible! ¿Cómo puede ser posible? –expresó Kristoph ahora perdido en sus divagaciones, tratando de buscar alguna palabra por este desvarío imperdonable- ¿Qué estás haciendo con ese naipe?

Artemis quería explicarlo, pero no podía contra la ira recién revelada de su mentor. Se cuestionaba ¿por qué reaccionaba así por un naipe? Es sólo un naipe raro que recibió de una chica rara, que era la viva imagen de ella hace 7 años.

-¿Ah, este naipe? Es mío –le informó Phoebe refiriéndose al as ensangrentado- Lo he recogido en Borch Bowl en aquella noche, se lo di a mi hija. A ella le encanta los naipes.

-¡Protesto! –profirió el abogado ignorando los comentarios del público- ¡I-imposible! ¡Esto es inaceptable! –lanzó varias negaciones mientras su mandíbula apretada por la tensión- ¡El tribunal no puede aceptar esta prueba! ¡Es un completo fraude!

-¿Un fraude? ¿Por qué estarías tan seguro? –Phoebe preguntó calmadamente ante el rostro tenso de Gavin, quien lo miró con la ceja arqueada- Creo que la única persona que podría afirmar que esta prueba es un fraude sería… sería el que se llevó el naipe de la escena del crimen ¡el asesino! –afirmó ante el tribunal. Kristoph se tensó aun más- ¿Y si esta mancha fuese la única razón por la que el asesino se haya llevado el naipe de la escena?

La mayoría la miraron sin comprender, así que la ex abogada decidió continuar. Señaló la foto de la cabeza de la víctima, un hilo de sangre cayó desde su frente hasta la parte de atrás de su cabeza, desde donde estaba orientada su silla era imposible que la gota de sangre cayese sobre el naipe y la única razón por la que el asesino se lo haya llevado era para ocultar la sangre…

-¡Protesto! –protestó el abogado- ¡E-eso lo que estás diciendo es una hipótesis sin fundamentos! –le declaró apretando el agarre de sus brazos.

-¡Protesto! –esta vez, fue la misma y retirada Wright quien protestó- Oh. Le aseguro que sí tengo fundamentos… -lo apuntó acusadoramente con una expresión seria- -Es increíble ¿no? que una gota de sangre en un naipe puede llevarnos a la verdad –para Artemis no podía creerlo, de sólo mirarlo así nada más- Es muy sencillo… ¿A ver, Artemis?

-¿¡Sí!? –no estaba acostumbrada que alguien más, aparte de su mejor amigo Clay y su padre, le llamara por su nombre.

-Tratemos de reconstruir la escena del crimen en la pantalla -¿recrearlo? Había olvidado que en el tribunal tenían instalado pantallas, con esto figuraban los datos del crimen y una recreación para demostrar cómo ocurrió un asesinato. Haber debería intentarlo, recordó el pequeño diagrama que Winston Payne les mostró al tribunal. Estaba la guarida, una pequeña sala donde había la mesa del póquer, las sillas para tres personas, los muebles situados en la pared, el ventanuco, la puerta y el pasillo donde estaban las escaleras. La escala tridimensional le permitía que la perspectiva se viera mucho más realista que en el plano del diagrama.

Por si acaso, Phoebe empezó a indicarle cómo se encontraba todo. El cadáver del Sr. Smith estaba situado en la mesa del póquer, antes de que el asesino cambiase el naipe…la víctima tenía en su mano un naipe manchado de sangre además que la silla de la víctima era una giratoria y estaba situada al otro lado, eso explica porque la sangre cayó sobre el naipe.

Después de analizar cuidadosamente los datos gracias al naipe ensangrentado, pudieron ver que el armario se podía mover, según el alguacil que el Juez envió para inspeccionar la escena del crimen había una especie de puerta secreta que conducía al otro lado del restaurante. Antes, los mafiosos usaban esa puerta para escabullirse de la ley.

Pero, un segundo. Si el armario estaba en otro lugar, demuestra que impedía completamente la visión a través de la ventana y esto contradice con la declaración de Kristoph Gavin.

-¿Alguien me podría decir qué sucedió exactamente en aquella noche? –preguntó el Juez algo desentendido.

-Creo que estamos a punto de descubrirlo todo… -la abogada llevó sus manos a sus labios, en postura pensativa. Varios hombres se sonrojaron al verla así, pero decidieron escucharla atentamente- Esa noche, el Sr. Smith dejó inconsciente a la Srta. Orly de un golpe…la Sra. Wright subió para llamar a la policía y dejó al Sr. Smith solo en la guarida con la camarera inconsciente. Fue entonces –ya con la nueva información adquirida por parte de Phoebe- el asesino entró por la puerta secreta con un único motivo en mente, y la víctima… –Phoebe añadió que seguramente la víctima pudo oír como se abría la puerta- Giró la silla para mirar y… -se imaginó el momento, la verdad parecía escalofriante. Esa escena era muy similar a una película de terror que vio una vez, no quería estar en la misma situación de la víctima o de cualquier otro desafortunado.

-… tras cometer el asesinato, el criminal vio sangre en el naipe y obviamente, tenía que destruir la prueba –continuó Phoebe- esa mancha, aclararía todo el crimen.

-Es una pena que su tiempo en la guarida haya sido corta, porque no pudo fijarse que todos los reversos de los naipes esparcidos por el suelo ¡eran rojos! –declaró la abogada ante el error del asesino- Además la razón por la que las huellas de la botella están al revés es por esta fotografía –presentó ante el tribunal la fotografía tomada por Orly donde se visualiza a Phoebe conversando con Smith y junto a la silla situada cerca del piano había botellas de mosto.

-¡Ay! –expresó Payne al darse cuenta de aquello.

-¡Caray! ¿Quién hubiera pensado que fuera tan sencillo? –expresó el Juez con los ojos abiertos por la sorpresa.

-Recuerda nuestra cena, Sr. Gavin –le recordó la ex abogada, sonriendo al ver que llegaron a esa lógica del porqué sus huellas en la botella estaban boca abajo.

-Usted usó la botella que estaba junto a la mesa –según la 1º foto del crimen- debe recordar también, que cogió una de las botellas que estaban junto al piano y las cambió por las botellas de la Sra. Wright ¡para que pareciese como arma del crimen! –ahora no podía creerlo, pero lo dijo. Si esto era la realidad, la pura verdad, que su jefe haya caído tan bajo hasta el nivel de un vil criminal. Ya no importaba las lealtades ahora mismo, los abogados defensores eran guerreros que luchaban por la verdad y justicia, y ella aseguraría de seguir ese ideal hasta el final.

-¡Silencio! ¡Silencio! –exigió el Juez tras golpear su martillo para que el tribunal se calmara- ¿Qué tiene que decir a esa acusación, Sr. Gavin?

A pesar de la conclusión acusadora de su propia estudiante, el hombre negó la cabeza de manera elegante y sonreía divertidamente.

-Fascinante… la táctica equívoca que dio fama a esta legendaria abogada –pronunció impasible.

-¿¡Q-Qué!? –expresó la abogada al verlo tan tranquilo.

-¿Me acusas de haber cambiado las botellas? –llevó sus dedos al puente de sus lentes de cristal, le sonrió burlonamente- ¿Tienes alguna prueba que respalde tu acusación?

-…E-esto, b-bueno yo…-La abogada expresó boquiabierta mientras sudaba nerviosamente. Demonios, pensó que podía derribar su argumento pero al final su jefe resultó ser mejor que ella. Era de esperarse.

-Me lo imaginaba –era de esperarse de su pequeña e inocente alumna- Más conjeturas sin fundamento. Lamento decirte, querida Justice –señaló a la abogada "dulcemente"- que tu "botella" no tiene fundamentos, me temo –comentó apenado del esfuerzo inútil de la defensa.

-¡Protesto! –profirió Wright- Yo no estaría tan segura de eso, Sr. Gavin –Kristoph la miró desconcertado- Su Señoría –llamó al Juez- ¿Recuerda que cuando ordenó a inspeccionar la guarida, yo solicité que investigase algo más?

-Ah, sí. Lo tengo aquí –leyó la nota que estaba en sus manos- "Consigan la botella que está bajo el piano del Borch Bowl Club". Aquí está su botella –le entregó otra botella de mosto.

-Pse –pronunció bufando Kristoph- ¿y qué va hacer con ella, buscar más huellas de Wright ahí? –pronunció burlonamente.

Tenía razón, su mentor no cometería un error tan propio de un principiante. ¿Qué ayudaría otra botella de mosto vacía?

-Oye, Artemis –llamó a la chica- ¿Por qué no examinas la botella?

-¿P-pero por qué? –tal como lo dijo su mentor, no habría nada ahí.

-Solo haz lo que te digo –mandó seriamente como si supiera lo que estaba haciendo. Artemis lo miró intrigada- Esta botella es la clave para resolver el caso.

Sin preguntar más, se dispuso a examinarla de cerca. Al girar el objeto, pudo notar algo visible desde su interior. Giró la tapa, sacudió la botella hasta sacar un bollo de papel plastificado y arrugado, al abrirlo se trataba de un naipe. Y no cualquiera, era el cinco de corazones.

-¿Q-Qué es esto? –

-¡E-esa carta! ¡N-no puede ser! –pronunció Gavin tras haberla visto también.

Este era el cinco de corazones del que la testigo mencionó en su declaración y del que Phoebe se deshizo de ella colocándola dentro de una botella de mosto vacía. Entonces lo que ambas habían dicho, era pura verdad.

-El cinco de corazones, ¡es este naipe! –declaró Wright- Esto se prueba que las botellas se cambiaron esa noche y eso solo pudo hacerlo la cuarta persona que estuvo en el club esa noche. ¡Tú, Kristoph Gavin! –lo apuntó acusadoramente luego de emitir un sólido razonamiento deductivo.

El abogado quedó en silencio, sin ser capaz de encontrar algún pretexto para salvarse esta vez. Iracundo por su derrota contra la ex abogada, tan sólo levanto su puño y golpeó estruendosamente contra el estrado.

Todos se quedaron sumidos en un profundo silencio, nadie podía expresar ante el crimen que acaba de cometer aquel hombre, cuyo título de "mejor abogado del occidente" no era nada más que una fachada. Una ilusión, una mentira que escondía su verdadero ser. El rostro de un vil criminal.

Lo último que preguntó Kristoph fue:

-¿Estás…estás vengándote de mí, Wright?...Vengándote por los sucesos que te hicieron perder tu distintivo hace 7 años –exigió.

Todos los presentes, excepto la misma Phoebe, quedaron atónitos. ¿A qué se estaba refiriendo exactamente con "vengarse"? ¿Qué tenía que ver Kristoph con aquel fatídico día que ocurrió hace 7 años?

-Nada ha cambiado –le respondió calmadamente, tras negarlo con la cabeza suavemente- Mi pasado es cómo mi lógica: sencillo y directo. Tan sólo guié a la justicia en una dirección correcta como debió haber sido después de tantos años –concluyó lo último con su habitual sonrisa.

Después de un silencio, Kristoph se incorporó y le sonrió.

-Muy bien. Me alegro haberme reunido contigo, Wright – Sin siquiera explicar de sus motivos ni la razón del porqué inculpó a su amiga, tan sólo abandonó la sala con una sonrisa espeluznante.

La susodicha no le respondió nada, tan sólo miró a Kristoph abandonar el estrado acompañado de los alguaciles.

-Creo que hemos llegado al final de este juicio –anunció el Juez después de golpear su martillo por enésima y última vez- Sr. Payne ¿puede informarnos lo que sucedió con Kristoph Gavin?

-Ha confesado… estamos haciendo trámites de arresto ahora mismo –informó Payne indignado por su derrota, nuevamente.

-Muy bien. Pero, me sigo preguntando ¿por qué hizo algo así? –comentó el Juez sin poder creer que el considerado "mejor abogado del occidente" pudo haber cometido actos tan imperdonables. Actos que solamente un asesino despiadado lo haría, Artemis también sentía lo mismo y estaba muy aturdida… y dolida por ello- Ni siquiera conocía a la víctima Shadi Smith, el viajero ¿verdad? Extraña profesión y ni siquiera sabemos nada de él

Tenía razón, durante el lapso del juicio han podido resolver el caso de su asesinato pero nunca han podido averiguar su vida ni su residencia. El fiscal Payne le aseguró que llevará a cabo con la investigación acerca de Smith.

-Sra. Wright –llamó la atención a la ex abogada- Siete años han pasado y aún conserva su instinto…

-Kristoph Gavin… era un hombre muy importante para mí –le mencionó- Como amigo y como abogado…

A pesar de haber expuesto como el verdadero autor del crimen, pudo captar sinceridad en sus palabras. Artemis podía entenderlo, él también fue alguien importante para ella… pero, ahora… ya no tenía sentido seguir considerándolo así.

El Juez golpeó su mazo, para dictar con la sentencia.

-Este tribunal encuentra al acusado, Phoebe Wright…

No culpable

Se escuchó varios vítores en el aire por parte del público, pequeños papeles de varios colores danzaban por doquier y el aire de victoria podía saborearse en el lado de la defensa. Bueno, salvo una cierta persona.

Con esto se concluyó el juicio.

-¡Se levanta la sesión! –se finalizó todo.

.

Después que Artemis terminó de relatar lo ocurrido, tanto Jove como Clay no habían hablado unos minutos después ante la revelación que acaba de escuchar. Ambos estaban igual de aturdidos, desconcertados y confundidos como Artemis.

Quien hubiera pensado que el juicio debut de la abogada habría terminado con un final de lo más inesperado así tampoco imaginaron que su mentor resultaría un vil asesino detrás de todo este atroz crimen.

Artemis no sabía que decir después de esto, es como si la noticia que Kristoph Gavin fue el autor intelectual del crimen le devastó hasta dejarla exhausta. A pesar de todo, no sabía si estar contenta o molesta por el resultado y más cuando se enteró después de finalizar el juicio.

Sus pensamientos se detuvieron en cuanto sintió dos fuertes y cálidos brazos rodeándola, al mirar quien era se trató de Clay.

-Lo siento mucho…-pronunció lentamente sin usar su habitual tono de broma.

-¿Por qué te disculpas? No ha sido culpa tuya, Clay –A pesar de no devolverle el abrazo, Artemis no lo alejó.

Clay la soltó para mirarla.

-Porque no pensé lo difícil que fue para ti –

Jove se acercó a los dos, colocó con suavidad su mano en el hombro de su hija para consolarla.

-¿Estás bien, hija? –no sabía si fue conveniente preguntarle aquello, aún así quería saber si realmente lo estaba.

-Yo…-bajó la mirada- N-No lo sé…hice lo correcto, pero…no me siento contenta por lo ocurrido…

Jove y Clay podían entenderla, a veces a pesar de haber tomado la buena decisión nadie le había dicho que los buenos resultados traerían sentimientos positivos porque hay ciertas verdades que dolían mucho sacarlas a la luz.

-Arty –Clay no le gustaba ver a su amiga así, tan triste y devastada.

Jove se sentía mal por ella, no podía evitar sentirse molesto por Kristoph por ser la causa del dolor de su hija. Pero ahora, no era el momento de querer tomar represalias Artemis lo necesitaba más que nada y tenía que estar ahí para ella.

-¿Y qué harás ahora? –Clay se le ocurrió preguntar para tratar de romper la tensión de la atmósfera, Artemis lo miró sin entenderlo así que continuó- Bueno, trabajabas para Gavin…y ahora que él fue arrestado…

La abogada no pudo evitar que se le escapara suspiro de frustración, ya lo vio venir cuando eligió escuchar a su cliente en lugar de su mentor. No es que estaba arrepentida de su decisión, había hecho lo correcto.

-No lo sé, Clay. Ya no sé que hacer –fue lo único que podía decir.

-Al menos mira el lado bueno, tienes todo el tiempo libre del mundo –no sabía si ese fue un buen comentario, estaba intentando animar a su amiga.

-Clay…-Jove le miró mal por ese mal chiste.

-Tienes razón, pero no sé cuál será mi futuro ahora –Artemis no tenía ánimos para discutir con su amigo, a pesar de sus buenas intenciones estaba cansada de todo este acontecimiento. Sin querer discutir otra cosa, se encaminó a su cuarto- Iré a cambiarme, descansaré un poco los veré más tarde –

Una vez solos ambos hombres soltaron suspiro que estuvieron reteniendo por largo rato. Habían querido preguntar el asunto del porqué le llevó a Gavin a cometer el crimen pero lo dejaron para después, Artemis estaba muy afectada por lo ocurrido y era mejor dejarla sola para recuperarse.

-Crees que me pasé, Sr. Justice –cuestionó Clay con cierta vacilación.

-Al menos intentaste animarla, no te sientas mal Clay –pronunció Jove luego de negar con suavidad y sonreírle al muchacho- Iré a hablar con ella.

.

Artemis al entrar en su habitación se quitó rápidamente sus prendas para quitarse la sensación incómoda impregnada en su piel, sin importar que estaba en ropa interior se metió de inmediato en su cama cubriéndose con las sábanas y frazadas sin quitarse sus joyas preciadas. Se aferró a ellas como si su vida dependiera de ello, no quería alejarse de la sensación de tener las únicas reliquias que la unían con su madre.

No pudo evitar recordar lo ocurrido después del juicio, la parte donde se lo omitió a su padre y a Clay…

Después del Juicio…

Artemis ha sido la primera en abandonar la Sala nº 2, sus pasos firmes y tensos golpeteaban por los pasillos hasta detenerse justo en la puerta de la sala de acusados.

Apoyó su mano por las duras hojas de madera mientras su puño izquierdo apretaba su pecho que inflaba y desinflaba tras la carrera que hizo recientemente.

Debería estar feliz que haya ganado y la verdad haya salido a la luz finalmente, derrotó al fiscal Payne y su cliente fue declarado inocente de toda acusación. Pero, también… su jefe fue descubierto como verdadero asesino y se irá tras las rejas por eso.

No se sentía feliz por aquello, su jefe… su maestro… el hombre que le enseñó muchas cosas sobre ser un abogado y la persona que lo admiró mucho… se fue.

Detuvo sus pensamientos cuando vio a su jefe. Mejor dicho, su ex jefe salir por la puerta de la sala nº 2 esposado y acompañado de los alguaciles. Desvió la mirada y se adentró sin más por la sala de acusados, después de la revelación no tenía valor alguno de encararlo.

Levantó la cabeza cuando su cliente se situó a su lado.

-Gracias, Artemis. Lo haz logrado, sabía que lo conseguirías –agradeció Phoebe con mucha honestidad.

-¡Sra. Wright! Pero… ¡Yo no hice nada! –le aclaró, se sentía inútil por dejar que su cliente haya hecho todo- Fue usted quien arrinconó al Sr. Ga… a-al asesino –no estaba cómoda en llamarlo por su nombre habitual ahora, tampoco se sentía muy bien refiriendo a un criminal.

-Necesitaba dos cosas para poder enfrentarme a él –no podía negar que Kristoph era alguien astuto y talentoso- Primero, un lugar donde la injusticia no tiene escapatoria: este tribunal… y segunda, alguien que no tolerase la injusticia… es decir, una abogada. Tú, Artemis –señaló a la abogada, quien levantó la cabeza para mirarla con los ojos abiertos.

-¿Yo…? –era por esa razón, porque la eligió en lugar de Kristoph.

-Nuestro sistema legal está atravesando por una fase oscura –anunció seriamente- Nuestro sistema judicial ha deformado el concepto de la justicia y tenemos que remediar esta situación.

-Sra. Wright –susurró la abogada.

-Tenemos mucho trabajo por delante. Algo que me alegra enormemente –aquella sincera sonrisa que dibujaba en su rostro algo demacrado, significaba como "me alegra enormemente de haber conocido a alguien como tú"- Acaso lo haz notado. Tu… habilidad.

-¿Habilidad? –repitió incomprendida. Abrió los ojos al recordar el momento preciso, el momento en que pudo sentir el tic nervioso de la testigo Olga y el secreto oculto en su declaración.

-U-usted sabe… ¿qué ha sido eso? –le cuestionó. Aquello no sabía como explicarlo, tan sólo sintió algo y pudo usarlo sin ayuda de nadie.

-Tendrás que descubrirlo tú misma –

De acuerdo, esperaba poder descubrirlo, quizás le pregunte de esto a su padre tal vez tendría la respuesta de esto. Mejor decidió cambiar el tema.

-Han quedado varios cabos sueltos por resolver acerca del Sr. Gavin –

-Te refieres a las razones que lo llevaron a cometer el asesinato –adivinó sus pensamientos- Puede que muy pronto lo descubras- El medallón es la clave –señaló a la joya dorada prendida en su cuello.

-El medallón –recordó de repente, a la chica maga que la vio hace ratos- Ahora que lo menciona conocí a la chica que aparece en la foto…es… su hija ¿verdad? –todavía no podía creer que aquella adolescente sea su hija y mucho menos, que se parezca físicamente a la abogada.

-Así es. Es mi hija –afirmó al mirar nuevamente la foto- Sabes, tenías razón del medallón…-pausó- Se lo quité del cuello la noche que murió –le confesó- y la estafadora rusa me vio… el medallón si era de él.

-P-pero ¡Eso es un robo! –reprendió la abogada suspicaz que Phoebe Wrght sea una ladrona- Pero entonces… ¿Por qué la víctima llevaba un medallón con la foto de su hija? –necesitaba saberlo, ¿qué podría significar aquello? Si ese objeto no era suyo y era de la víctima, ¿qué trataba de decirle?

-A veces, tomar el camino que lleva directamente a la verdad no es la mejor manera. Paciencia –le tranquilizó- Tu carrera no ha hecho nada más que empezar.

-Por cierto, creo que me he quedado sin empleo –no era chiste, era verdad- Trabajaba para Gavin después de todo –a veces no podía creer que lo haya visto salir esposado.

-Artemis… -la susodicha lo miró- ¿Y por qué no trabajas para mí?

-¿Eh? –se olvidó de repente, su pena y preocupación por su ex mentor- Se refiere… ¿trabajar en el Bufete Wright & Co.? ¿En serio? –preguntó entusiasmadamente. Era el bufete más famoso entre los abogados de su generación.

-Pues, sí. No podía ser otro –pronunció simplemente.

-Pero… espere –detuvo su emoción al recordar algo importante- Usted…usted ya no es…

-Ah, sí. Yo ya no soy una abogada. Entregué mi distintivo hace mucho -

No hacía falta alguna explicación, había oído de aquello. Hace 7 años, en aquel caso fatídico, lo cambió todo y concluyó con un triste final… y PhoebeWright se vio obligada en abandonar la abogacía.

-No ha pensado en… volver a ejercer –preguntó la chica finalmente.

-No… -Phoebe bajó por un momento la cabeza- No me siento capacitada en volver a pisar el tribunal. Como ya lo haz escuchado antes, falsificar pruebas es un delito grave…-la pelicastaña la miró con el ceño fruncido- Hablo de pruebas que no deberían existir. De sucios trucos de magia…algo que mi veredicto se emitió hace 7 años -en lugar de responderle, siguió indagando.

Artemis se le vino en la mente una que le pareció muy rara, es más, era demasiado perfecta para ser verdad y sabía que clase de prueba falsa se estaba refiriendo.

-Se refiere a esto –le mostró el naipe ensangrentado, el as de pica perdido de la víctima- Me lo dio su…ejem, hija, Sra. Wright.

-Sí, sería imposible haberlo encontrado en la escena del crimen –lo admitió- ¿Por qué? Porque el asesino se lo llevó. Y en su lugar, fue suerte para nosotros, haber dejado el naipe equivocado…

Se le vino en su memoria, cuando Kristoph explotó ante el naipe presentado como prueba y había dicho que el tribunal no debe aceptar una falsificación. Phoebe le cuestionó porque afirma que era un fraude, la razón podía ser que solamente el asesino sepa que eso era una falsificación.

-Lo… ¿lo hizo usted? –esperaba que no fuera cierto aquello, jamás se lo perdonaría que la abogada que tanto admiró sea una fraude como lo describió su ex mentor.

-¿Falsificar pruebas? Sí. Después de todo, fue fácil ver la verdad –nuevamente lo admitió con firmeza, abierta y calmadamente.

Artemis abrió la boca y los ojos ampliamente sin poder creerlo.

-Un abogado defensor que se precie serlo no puede hacer algo así –le reprendió molesta.

-¿Y quién se precia ser un abogado, Artemis? –le recordó calmado que el abogado defensor ya no era ella sino la susodicha.

La chica la miró sin aliento.

-Entonces…es cierto –musitó gravemente- ¡El rumor es cierto! Hace siete años que usted… -a pesar del grito estridente que estaba emitiendo, tenía suerte que no había nadie dentro de la sala, solamente ella y su cliente.

-Eso ya no importa ¿o sí? –le declaró con inocencia que la hizo salir de sus casillas.

No podía creer que fuera verdad, ella le dio toda su ayuda y tuvo fe en la ex abogada hasta el final tanto que le costó la lealtad de su mentor y su empleo; y Phoebe Wright se aprovechó de su confianza y ¡le hizo presentar una prueba falsa ante los atentos ojos del tribunal! ¡Pudo haberle costado su distintivo de letrado también y su dignidad como abogada defensora!

¡Y lo peor de todo, Phoebe ni siquiera se mostraba apenada de lo que había hecho! ¡Mia Fey nunca hubiera aprobado aquello! ¡Es mucho peor que Kristoph!

La abogada muy enfurecida, emitió un gruñido y alzó su mano a toda velocidad para dirigirla al rostro de la ex abogada.

¡PAF!

Y le abofeteó fuertemente, dejándole una bonita y notable marca roja en su mejilla.

Creo que se pasó, aunque en su opinión se lo merecía.

-…A partir de ahora comienza tu historia, Artemis… Puedo ayudarte a pasar de capítulo… -dijo Phoebe después de un largo silencio, aún mantenía su sonrisa pese a la tremenda bofetada que recibió, luego sacó una tarjeta pequeña que decía Bufete Wright y Co. en negro junto con la dirección y el nº telefónico- Esta es la dirección de mi oficina, pásate cuando quieras –la abogada lo tomó lentamente.

-Sra. Wright… -

-Oh, sobre tu bofetada. Grita "Toma ya" la próxima vez, le da más efecto –le aconsejó sin molestarse por el golpe. Tenía que admitir que la abogada, a pesar de su apariencia delicada y bonita, pegaba muy fuerte- Gracias por lo de hoy, Artemis. Me lo he pasado muy bien –ésas fueron las última palabras de Wright antes de irse, dejándola sola nuevamente en la sala de acusados con varios misterios sin resolver.

Su primer juicio se terminó. Y en ese momento, no sabía que todos esos misterios estaban relacionados entre sí. Todos los misterios de ahora, como varios hilos sueltos conectados por una sola lógica. Muy pronto, iba a descubrirlo.

Su nombre era Artemis Justice, abogada defensora. Y su historia no hizo más que comenzar.

.

Artemis hundió su rostro más en la almohada, no podía creer que su ídola la haya hecho hacer algo así. Le depositó toda su confianza y fe para luego aprovecharse de eso y casi costarle su distintivo de letrado, no sabía cuál resultó peor en ese juicio que su jefe fue el verdadero asesino o que Phoebe Wright le hizo presentar una prueba falsa en contra de su voluntad. Ambos la han traicionado, eso fue lo peor que pudieron haberle hecho.

Esto era un asco.

Sus pensamientos se detuvieron al oír pequeños golpes en la puerta.

-Artemis –pudo oír a su padre llamándola con suavidad- ¿Está bien si paso por un momento? –

No tuvo tiempo de responderle tras oír la puerta de su cuarto abriéndose con lentitud, a pesar de eso la abogada levantó su rostro para mirarle.

-Hola –saludó entre murmullos.

-Hola –Jove devolvió el saludo sonriéndole cálidamente, se sentó en la cama sin dejar de mirar a su hija.

Los dos se sumaron en un silencio cómodo y agradable.

-Oye, papá. Sobre lo de antes, lo sient…-

-Shh, no tienes que disculparte –cortó Jove con suavidad- Si no te sientes bien en decirlo, no lo hagas por favor.

Artemis le sonrió sintiéndose un poco mejor que antes, su padre siempre sacaba lo mejor de ella incluso en momentos amargos como estos. Hubo unos largos minutos de silencio hasta que Jove habló nuevamente.

-Se que este momento no es conveniente pero quieres escucharlo –

No necesitaba preguntar lo que se trataba, al ver a su padre con su guitarra acústica en el regazo sabía lo que significaba.

-Por favor…-suplicó.

Jove sonrió a su hija también a Clay que se encontraba en la puerta, Artemis no pudo evitar sentirse feliz de tenerlos aquí y ahora. No sabría que hacer sin ellos a su lado, se sentía afortunada de tener un increíble amigo y un amoroso padre. Los dos se dignaron en disfrutar de la tranquilidad que fue tiñéndose por la hermosa y dulce música compuesta por el Sr. Justice.

La tensión y la negatividad desaparecieron en cuánto Artemis cerró los ojos y se dejó caer en los brazos del Morfeo acompañado de la dulce melodía y la hermosa voz de su progenitor.


En el otro lado del mundo, después de unas semanas del debut de la joven abogada. Dentro de un lujoso edificio, existía una persona que se enteró de aquella noticia "bomba".

-Ja*. Ja, lo siento mucho por cancelarlo. Les prometo que muy pronto les voy a dar un gran espectáculo, ja –una voz varonil y sedosa con un claro acento alemán se escuchaba en el aire- Hasta pronto –cortó la llamada con un bip.

El dueño de la voz dejó el teléfono por la mesa para después tomar el periódico de hoy entre sus manos.

-Así que Kristoph ha perdido… -las noticias eran noticias después de todo, aunque no podía creer que haya sucedido de inmediato- Y no contra cualquiera… sino contra esta bella fraülein* -en el periódico se veía la foto de una joven abogada defensora de gran belleza y jovialidad, con una mirada seria y penetrante que podía desarmar a los criminales. El hombre comenzó a sentirse intrigado, nunca en su vida, había visto a alguien tan atractiva tener el poder suficiente para atrapar a los culpables; algo le sonaba al mirar la foto de la abogada novata, como si la hubiera visto en alguna parte. De repente, le entró un interés en averiguar a la persona que derrotó a Kristoph Gavin "el mejor abogado del occidente"- ¿Qué clase de poder tienes escondido, fraülein Justice?

Sonrió para sus adentros, algo le decía que esto sería muy divertido cuando la conociera en persona.

Continuará…


Diccionario alemán

Ja= sí

Fraülein= señorita


N/A: ¿Y? Ya supieron quien era el último, ¿no? espero que les haya gustado el cap!