Aki está el siguiente cacho jejeje… A ver si les gusta, ya empieza a agarrar un poco más de forma el asunto )
Muchas gracias por sus reviews, poquitos pero seguros jejejejeje… y por su interés en mi historia. Es muy distinto a lo que había hecho antes, espero no decepcionar a los que estaban acostumbrados a mis dramas raros.
En una base subterránea, se encontraba el famoso ladrón, enemigo número uno del mundo, frente a una pantalla viendo la fotografía de una chica de cabello negro, lacio, piel blanca, ojos azules casi grises y una linda sonrisa que le daba un toque picaresco. El lugar tenía un sillón amarillo frente a una televisión gigante. Atrás pegada a la pared, una cama grande con un edredón azul rey y muchas almohadas. Las paredes eran de color beige y el techo azul un poco más intenso que el de la cama.
-¿Ya le vas a decir?- una niña de cabello negro, lacio y ojos púrpura se acercó al hampón por detrás. –Llevas dos años evadiéndolo, creo que ya estaría bien tomar una decisión- insistía la chica con una sonrisa. El joven frunció un poco el ceño mientras seguía viendo la fotografía.
-Moriré… simplemente moriré…- dijo el joven levantándose de la silla y caminando hacia el sillón donde se dejó caer. La niña nada más lo veía sin decir nada. Pasaron unos minutos de silencio hasta que –No voy a ir…- dijo el joven negando con la cabeza.
-¡Tas mal!- dijo la chica sentándose en la silla e inmediatamente después tecleó un poco. Apareció una foto del muchacho con una lista de cosas que había hecho. -¿Ya viste todo esto?- preguntó la niña. Su amigo sólo encogió los hombros. –Eres Tenoh Haruka, el más buscado del mundo… ladrón, asesino, mente maestra, bla bla bla- dijo la chica leyendo todos los cargos en su contra- No es posible que le tengas miedo a una chica.
-No es una simple chica- dijo llevándose las manos a la cabeza –¡es mi novia!- terminó el joven un tanto alterado.
En ese momento, entraron tres chicos por la puerta de bóveda bancaria que era la entrada de la habitación. El primero era un joven de cabello negro y ojos azules, después le seguía uno más bajito de cabello lacio, medio largo, color plata y ojos verdes; al final entró un joven muy alto, de cabello castaño. Notaron el estrés psicológico del muchacho en el sillón y voltearon a ver a la niña.
-Hotaru, ¿el nene todavía no supera su situación?- preguntó el joven de cabello negro con una sonrisa burlona.
-Es un dramático- negó con la cabeza la niña, como si sintiera vergüenza de su amigo. Los otros tres jóvenes se cruzaron de brazos e hicieron un gesto de desaprobación.
-¡¿Qué?!- preguntó Haruka alterado –Ustedes estarían igual si estuvieran en mi situación- dijo señalando a los muchachos, quienes empezaron a reírse.
-¡Llevas dos años tratando de hacerlo!- dijo el joven de cabello plateado golpeando el mueble de la súper computadora con la palma. Lo que provocó que la imagen temblara un poco. Hotaru le dio una mirada de desaprobación y el joven sonrió para tratar de enmendar lo que hizo.
-¿Cuánto tiempo piensas seguir evadiendo la realidad?- preguntó el más alto –Esta situación sólo te ha desviado de tus planes.
-¡Si!- dijo el de cabello negro enérgico –Ya es hora de que te comportes como un hombre- dijo retándolo.
-Detalles…- respondió Haruka empujando al muchacho que se acercó amenazadoramente a su rostro –No soy un HOMBRE- trató de recalcar lo último diciéndolo con más fuerza.
-Pues eres más hombre que Yaten- dijo el joven de ojos azules señalando al muchacho tras de él.
-¡Oye, qué te pasa Seiya!- preguntó el chico enojado.
-Pues nada más mira- dijo Seiya señalando a Haruka, quien traía un par de jeans, una camisa algo holgada, desfajada, una cadena en el cuello que apenas se divisaba, el cabello enmarañado y un par de tenis.
-mmmm…lo peor es que tienes razón- aceptó finalmente Yaten. Haruka sólo pudo hacer un gesto de "por qué a mí" y dio un fuerte suspiro.
En uno de los salones se encontraba una chica de cabello aguamarina sentada en uno de los pupitres, sosteniendo una tarjeta plástica sobre su palma. Una imagen salía de ella, proyectándose en el espacio, era una fotografía. La veía intensamente, como si tratara de descifrar algún enigma milenario.
-¿A ustedes también les encargaron el caso Tenoh?- sintió un cuerpo llegar detrás de ella y rodearla con unos brazos fuertes.
-Tetsuko…- dijo la chica recargándose sobre el cuerpo tras de ella. –¿A ustedes también les dieron la información?
-Si- respondió el muchacho dando un beso en la mejilla a la joven, quien le sonrió. Después volvió a ponerse un poco seria y devolvió los ojos sobre la imagen de la proyección. -¿Qué pasa nena?
-Es extraño- dijo la chica un tanto pensativa –Según los reportes de la familia Tenoh, ellos sólo tuvieron una hija.
-A la mejor nunca hicieron mención del chamaco- dijo Tetsuko soltando a la chica y parándose, colocando sus manos sobre los hombros de la otra persona.
-No deberíamos tomarlo tan a la ligera... tal vez le ocurrió algo… tal vez…- la chica fue interrumpida por un dedo encima de sus labios.
-Shhh…- el muchacho ahora se encontraba frente a ella, en cuclillas, esbozando una sonrisa –No te preocupes tanto, eres la mejor estudiante de esta institución. Si alguien puede atrapar a esa rata eres tú, Michiru.
La chica sonrió y el joven se acercó para darle un beso en los labios.
-Uuuuuuyyyyy!!!!- escucharon unas voces familiares y voltearon rápidamente hacia la puerta, donde se encontraban cinco personas bien conocidas.
-Buuuu!! Por qué ya no la besas- preguntó Mina con cara de decepción.
-Ahora resulta que son penosos- dijo Rei cruzándose de brazos, apoyándose sobre el marco de la puerta con una sonrisa un tanto burlona.
-No, lo que pasa es que no somos espectáculo de unas niñas sin quehacer- dijo Tetsuko poniéndose de pie.
-Uy! Tu novio ya se enojó- dijo Serena a Michiru un poco apenada. La otra chica nada más sonrió negando con la cabeza.
-Bueno, me voy a preparar para la encomienda de la noche- dijo el muchacho dando un beso rápido a su novia –nos vemos al rato- se dirigió a la puerta, sonrió a sus amigas y se retiró.
-¡Qué envidia!- dijo Mina con unos grandes corazones en los ojos -¡Quién no quisiera un novio como él¡
-Si…- respondió Lita suspirando, mientras su amiga rubia la tomada de las manos y ambas, sonriendo, asentían con la cabeza repetidamente, brincando emocionadas. Una gran gota de sudor apareció en la frente de Ami cuando Serena y Rei se unieron al acto, ambas tomando las manos de sus amigas e imitando sus movimientos. La chica de cabello corto notó que la joven en el pupitre estaba muy distraída.
-¿Qué ocurre Michiru?- preguntó Ami parándose junto a su amiga.
-No lo sé…- respondió con los ojos clavados en la fotografía de su enemigo –Hay algo que aún no me termina de convencer de todo esto.
Ta taaaaaaaan!!! Ya aparecieron los malos, ya apareció gente nueva, y está a punto de convertirse esto en todo un embrollo jojojojojojojojojo!!!!!
