Disclaimer - Los personajes de Pokemon le pertenecen a Game Freak y a Nintendo, hago uso de ellos para expresar mi punto de vista alterno a la serie, con entretenimiento sin fines de lucro. De fans para fans.


Capitulo III: Recordando el Calor de la Batalla

Un muy animado Ash Ketchum se encontraba caminando con Scott, cuyo destino era el magnetotrén que se hallaba cerca de pueblo Paleta.

-Ya llegamos- le dijo el dueño de la batalla de la frontera al joven entrenador, éstos habiendo entrado en lo que parecía una estación de tren, junto a un extraño pero tecnológico riel que se extendía por el suelo, hacia el horizonte donde la vista no alcanzaba.

Justo al entrar en dicha terminal, Ash se sentía desconcertado ya que en su viaje por su región natal, no recordaba tal vía de transporte, y de paso, tan cerca de su casa.

-Oye Scott, yo siempre he vivido aquí, pero la verdad que nunca sabia que hubiera un tren- Le dijo Ash, a lo cual Scott mascullo una leve risa,

-Como has viajado tanto, es comprensible que no conozcas este magnetotrén- Le explico Scott.
-Antes en esta región solo existía un magnetotrén que comunicaba a Kanto y a Johto-
-Pero en estos últimos años, con una excelente y eficiente mano de obra, se construyo un riel que rodea a casi toda la región, cubriendo casi todos los pueblos. Mejorando significativamente el transporte por todo el lugar-
-¿No te parece fantástico?- le pregunto un poco emocionado.

-Mmm, pues yo la verdad prefiero viajar a pie con todos mis amigos- Le respondió Ash un poco apenado y llevándose una mano a la nuca.

-¡¿Que?!, vaya!-
-Los gustos que tienen algunas personas- Se dijo Scott desconcertado para después sonreír ante la opinión de Ash.

Ellos procedieron a entrar a la estación, a lo que Scott le mostró un pase especial de entrada, al sujeto de la taquilla, el cual dejo a Ash pasar aunque este no tuviera uno.
Después los dos esperaron pacientemente el siguiente tren que pasaría por aquella estación, subiéndose ellos sin pensarlo dos veces, al primero que se acercara.

Un rato paso dentro de ese magnetotren que iba en direccion a ciudad plateada.

-Oye Ash, en el laboratorio del profesor Oak vi que tenias muchos pokemon, ¿Acaso los entrenas a todos a la vez?- Le pregunto Scott al joven.

-No exactamente, cada vez que viajo a una nueva región, dejo mi equipo de la región anterior, para así empezar de cero en la próxima-
-Al único al que llevo siempre conmigo es a mi mejor amigo Pikachu- Enuncio Ash acariciando a su compañero, el cual como siempre, se encontraba en su hombro.

-Mmm, peculiar, a simple vista no es muy practico entrenar a muchos pokemon a la vez, pero con tal variedad de tipos en casa, supongo que se te hace muy fácil formar un equipo, para cada situación- Le respondio Scott a lo cual asintió en chico.

-Por supuesto, por eso le di oportunidad a mis pokemon de Unova para librar esta batalla con Anabel, pero elegí los pokemon precisos para que se le haga muy difícil vencerme- Le dijo en respuesta con algo de emoción, ya que al joven entrenador le prenden mucho las batallas.

-Ingenioso, pues te deseo suerte, porque la necesitaras- Le dijo esta vez Scott con una sonrisa picara.

El tren que se desplazaba a una gran velocidad, se detiene lentamente hacia una estación que se hallaba, en una intersección de rutas que cruzaba y rodeaban el bosque..

-Ya hemos llegado- Le dijo Scott al peli negro mientras tomaba un periódico que tenia a su lado.

Ash que se levanto de su asiento y al ver que Scott no se inmutaba ante el tren que se detuvo, le pregunto:

-¿Tu no vas a bajar Scott?-

-Ooooh, ¿no te lo había dicho, verdad?, yo no puedo quedarme aquí por el momento, tengo una diligencia que hacer en otro pueblo muy lejos de aquí- Le explico Scott.

A lo cual Ash trago profundo y lo miro desconcertado.

-¡¿Así que tengo que ir yo solo Scott?!- exclamo con preocupación.

-¡Claro!, te va a ir muy bien-
-Después vendré a llevarte a casa cuando termine lo que debo hacer-
-Mientras tanto retaras a Anabel, y quizás después puedas pasar tiempo con ella, Al fin y al cabo ustedes son amigos, ¿verdad?- Le dijo con su característica sonrisa y con un poco de sarcasmo.

-Pero espera Scott, yo no sabia que tendria que venir solo- Le dijo Ash con cierto tono de angustia.

-Te preocupas demasiado, ¡vamos!- le decia Scott mientras se levantaba y empujaba levemente al joven, hacia la salida del tren.

-Oh, bueno Scott... si así son las cosas- Le dijo Ash con un tono de rendición mientras salia del magnetotrén.

Cuando las puertas de este se cierran, Scott adopta una sonrisa siniestra, y se dice a el mismo en su mente:

-Tan buen entrenador, pero a la vez tan inocente-
-Anabel si que ha perdido su motivación por las batallas-
-pero se que esa chica siempre sintió algo por el retador que la venció hace dos años, seria difícil no haberme dado cuenta de eso-
-Y por lo tanto, no es su motivación en batalla, ''lo único'' que espero que le devuelva Ash- Después se reincorporo de nuevo en su asiento con una sonrisa de satisfacción ante la estrategia que había hecho.


-Ash se sentía un poco desorientado, al no saber muy bien donde se ubicaba, ya que siempre estaba muy acostumbrado a viajar en grupo, y en especial a que uno de sus amigos haga de mapa.
Pero con un poco de esfuerzo, pudo ver a la lejanía la punta de la torre entre la frondosa vegetación del bosque, la cual era su destino en ese momento.

-Que desconsiderado de Scott en dejarme aquí varado- Se dijo así mismo preocupado.
-Pero supongo que debo aprender a lidiar con estas cosas yo solo- murmuro para despues incorporar una sonrisa e irse a aquella torre.

La as de la torre de batalla se hallaba plácidamente en su casa tomando té, como siempre lo suele hacerlo, pero de pronto una llamada de su teléfono local le asusta.

-Si, ¡diga!- pregunto Anabel justo después de contestar el teléfono.

Segundos después de un incomodo silencio en la linea, una voz le habla a la chica:

-Hola Anabel, soy Scott... Quería decirte que un inesperado aspirante, va a retarte y esta justo en camino-
-Así que ya sabes que hacer- Le digo su jefe sin mas.

-¡Oh, entendido, voy para allá!- Le contesto servicialmente la chica de pelo lila.

Acto seguido, ella se preparo como esta acostumbrada, para dirigirse a la torre de batalla junto con sus pokemon.


-Menos que es una torre enorme, solo debo seguir la punta que se ve desde el suelo y podre llegar sin ningún problema- Se dijo Ash mientras trotaba con emoción.

Él sin fijarse mucho por donde iba, se estrello con una chica que se encontraba caminando también por el bosque, dejándolos a los dos en el suelo.

Anabel y Ash, se dirigían a la torre de batalla los dos a la vez, y como por cosa del destino, los dos se habían cruzado en el camino.

-¡Auch!, ¿porque no miras por donde vas?!- Le exclamo molesta la chica de pelo lila.

-¡Fue un accidente disculpa!- Le respondió apenado el joven entrenador, mientras se levantaba y le tendía la mano a la chica.

Ash se quedo mirando detenidamente la vestimenta y cuerpo de esa dama. Su blusa blanca con mangas largas de color morado claro y botones dorados al igual que los bordes, su pantalón de un lila tan profundo y grácil como el de sus ojos y cabello.
Ella sintiéndose incomoda y un poco apenada por la forma en la que el la observaba, tambien se fijaba en la mirada y el rostro del chico, pero no se percataba aun de su identidad.
No pasaron ni dos segundos para que los dos por fin recordaran, para después los dos exclamar con sorpresa y duda el nombre del otro al unisono.

-¡Anabel!, no puedo creer que te halla encontrado aquí, que casualidad- Le dijo con emoción el muchacho volviendo a extender su mano para levantarla del suelo.

Anabel que dudo por un segundo en tomar la mano, consiento el gesto, y se levanto con un leve rubor ante el firme agarre del entrenador.

Ella no creía que fuera verdad, todos los recuerdos que tenia de aquel chico le vinieron a la cabeza como un tren, al mirar ese entrenador que tanto quería volver a ver.

-Ash, ¿eres tu?- Le pregunto curiosa Anabel, ya que esta no reconocía muy bien su camisa y gorro que tenia en ese momento., como también le sorprendía que el muchacho era unos pocos centímetros mas alto que ella, desde le ultima vez que lo vio hace dos años.

-Claro que soy yo, ¡el mismo!- Le respondió con firmeza al igual que su Pikachu también asentía.

-Ha pasado tanto tiempo Ash, que gusto es volver a verte-
-¿Y sabes?, aunque me hallas empujado hace un momento, es mucho mejor a que me hubieras traido una horda de Beedrills furiosos detras de ti- Le menciono con algo de sarcasmo mientras se sacudia el polvo.

-Jajaja, si verdad- Respondió él apenado.
-Mmmm, a lo que vine- Se dijo en su mente el entrenador frotándose la barbilla. Para después apuntar fugazmente con la mano a Anabel, acto al que ella le asusto un poco y llevo su mano a su pecho.
-¡Anabel!, te reto a una batalla pokemon!- Exclamo Ash.

-¿Que?, para eso viniste?- mascullo anonadada Anabel, para después recordar la llamada que le hizo su jefe hace un rato.
-Oh, ya veo- Se dijo con confianza la as de batalla.
-Si quieres una batalla, la tendrás- le afirmo ella.

-¡Fabuloso!, ¿escuchaste eso Pikachu?- A lo que su fiel compañero asintió y enuncio sus características palabras, mientras energía estática brotaba de sus mejillas.

-Se ve que no has cambiado- Se dijo Anabel mientras observaba al entrenador hablar con su pokemon. Esto provocaba que ella se ruborizara sin que ella se diera cuenta.


-Momentos después, Ash y Anabel se encontraban caminando por el bosque, en camino a la torre de batalla, la cual no estaba muy lejos de ellos. Ash no resultaba muy hablador cuando tiene en mente una batalla pokemon. Pero la chica que tanto deseaba verlo de nuevo, quería saber mas sobre el, ya que tenia la suerte de tenerlo a su lado. A lo que Anabel le pregunto para romper con el silencio:

-Ahora que me lo pregunto, ¿donde están tus amigos Ash?-
-Ya sabes, los que te estaban acompañando la ultima vez?- le pregunto ella.

-Aah, te debes de referir a May, Max y Brock-
Yo desde hace tiempo que no viajo con ellos- dijo con un tono nostálgico, pero con una sonrisa en su rostro.
-Digamos que, los sueños que todos tenemos han hecho que nuestros caminos se separen-
-Pero yo se desde mi corazón, se que siempre seremos amigos sin importar en donde estemos- enuncio Ash mirando al vació.

-Aaahhh, viajar con amigos- suspiro Anabel.
-Es algo tan parecido a lo que yo hacia cuando era mas joven... Solo que mis 'amigos' no eran necesariamente humanos- dijo al recordar con cariño sus viajes, cuando solía recolectar medallas de gimnasio.

-Yo tampoco diría que he viajado con solo humanos- Respondió Ash como si entendiera a la perfección a lo que se refería Anabel.
-Para mi siempre es una aventura el conocer nuevos pokemon, y hacerlos mas fuertes que como los encontré. Es mi forma de hacerlos felices-
-Y si ellos son felices, yo también lo soy. Pero claro, sin olvidar nunca mi objetivo, que es ser el mejor de todos- Dijo decidido Ash con su frente en alto.

Anabel se quedo sorprendida ante lo pura, pero a la vez profunda intención del entrenador, le sorprendía como un alma tan inocente y joven, se esforzara tanto por lo que a ella le parecía, tan noble causa. Que es vivir en armonía con los pokemon, y cuidarlos como iguales.
veía en él a esa joven niña, tan amiga y colaboradora de la naturaleza, que ella solía ser.
Esto provoco que los ya apagados sentimientos que sentía Anabel por el chico que tenia al lado, dieran un giro que ella no se esperaba.

-¡Si!, ya llegamos!- Exclamo el chico de pelo negro al ver que tenían en frente la torre de batalla.

-Oohh, no me había dado cuenta- Se dijo Anabel que estaba muy distraída al caminar con Ash.

-Bueno, lo prometido es deuda Ash- Le dijo Anabel con entusiasmo.

Los dos entrenadores procedieron a entrar en la torre, la cual se encontraba limpia a pesar de la ultima batalla librada. Cada uno se posiciono en un extremo del campo de batalla, preparándose para lo que venia.

-Esto es un enfrentamiento amistoso de 3 contra 3, tanto retador como local pueden cambiar de pokemon durante el combate- Le dijo Anabel.
-¿Te parece eso bien, Ash?- le pregunto ella al joven.

-¡Me parece perfecto!- Exclamo Ash, justo antes de sacar a su primer pokemon.

-¡Leavanny, ve!- grito mientras un rayo salia de la pokebola haciendo surgir a su pokemon bicho.

-Mmmm, ese pokemon si no mal recuerdo es uno que pertenece a Unova.. Siempre es interesante la variedad de pokemon que suelen tener los desafiantes- Dijo Anabel mientras esta también sacaba a su primer pokemon.

-Alakasam, confió en ti- Exclamo mientras este salia y enunciaba su propio nombre.

-No dejare que te muevas primero!-
-Usa Tijera X- Exclamo Ash, a lo que su Leavanny se desplazo y cruzo sus brazos con formas de hojas, los cuales brillaron en una brillante y punzante equis.

-Alakasam, ¡usa Psíquico!- Le ordeno Anabel telepaticamente a su pokemon, levantando este sus cucharas para detener el ataque. Lo cual fue en vano, ya que la velocidad de Leavanny fue superior, y le asesto el corte cruzado arrastrándolo hacia atrás.

-Si!, fue un golpe efectivo- Exclamo Ash.
-Hazlo de nuevo- A lo que Leavanny repitió el movimiento.

-Interceptarlo con puño centrado- Le ordeno Anabel, su pokemon lo mas rápido que pudo ante la velocidad de Leavanny, lanzo un derechazo que detuvo el poderoso ataque del pokemon bicho, pero su puño había recibido parte del daño provocando que este se resienta del dolor por un segundo.
-¿Te encuentras bien amigo?- le pregunto preocupada su entrenadora, a lo cual su compañero le asintio con la cabeza.
-No dejaremos que una desventaja de tipo de tipo acabe con nosotros- Le menciono la pelo lila a Ash

-Usa Psíquico junto con Psicorrayo- A lo que Alakasam levito a Leavanny en el aire con una cuchara, y con la otra empezó a lanzar sucesivamente una serie de rayos multicolores que dañaban seriamente al pokemon de Ash.

Ash preocupado ante el hecho de que su Leavanny se encontraba sometido, se le ocurrió una idea para salir de ese lió.
-Leavanny, usa Energibola y frena ese psicorrayo-

El pokemon bicho aprovecho una abertura de tiempo, para cargar una gran esfera de energía verde que se quedo colisionando contra el ataque de Alakasam.

-Ahora usa Disparo de Seda para liberarte- A lo que Leavanny asintió y disparo un gran chorro de seda pegajosa, que se dirigía a varias direcciones sin causar ningún efecto, ya que la fuerza psíquica que controlaba a Leavanny, no le dejaba apuntar bien.

Anabel desconcertada se asusto de repente al ver como la energibola y el psicorrayo explotaron, causando una pequeña cortina de humo en el aire.
Ash sonrió al ver el humo y le exclamo a Leavanny:

-¡Ahora Leavanny!- Acto seguido un chorro de seda salio disparado del humo y le atino a una de las cucharas, que mantenía el agarre del psíquico, mandándola a volar a una esquina del campo de batalla.

-¡Oh no, tu cuchara!- Exclamo Anabel preocupada.

-Es nuestra oportunidad!- Dijo Ash mientras miraba con confianza a su pokemon bicho, que había aterrizado sano y salvo en el suelo.
-¡Usa Tijera X!- Leavanny se desplazo rápidamente, pero de repente, el Alakasam esquivo su ataque con gran habilidad, y le asesto sin previo aviso un Puño Centrado que lo estampo en el suelo, el Alakasam hizo brillar su otro puño y empezó a darle repetidos golpes en el suelo al pokemon bicho, sin dejar que este se defendiera.

-Esquivalo Leavanny- Grito preocupado el chico. Su pokemon débil en ese momento, hizo un esfuerzo para zafarse de los puñetazos del furioso pokemon psíquico.

El Leavanny herido y casi debilitado, empezó a emanar un brillo verde de su cuerpo.
-¿Sera posible?- Se dijo el entrenador, mirando con confianza a su pokemon que lo veía a él de igual manera.
-Usa tu ultimo aliento para fulminarlo con tijera X- Le dijo Ash a su pokemon con una expresión de que sabia lo que hacia.

-No lo permitiremos amigo- le expreso telepaticamente la ás a su Alakasam.
-Usa Psiquico- Orden que resulto inútil, ya que antes de siquiera levantar la ultima cuchara que tenia en su mano izquierda. El Leavanny se desplazo con una asombrosa velocidad que no tenia antes, y en vez de asestarle una cuchillada en forma de equis. El pokemon decidió separar la formación de tijera, y abalanzarse a acuchillar con sus brazos al Alakasam, somo si tuviera largos sables en cada uno por el efecto del ataque.

-Es todo o nada Alakasam-
-Pelea a todo dar con doble puño centrado- A lo que el pokemon psíquico flexiono sus dos puños, y empezó a golpear al pokemon mientras este lo golpeaba a él también.

Era un combate bastante energetico y parejo, como si los dos estuvieran haciendo combate cercano, en donde cada uno recibía el golpe del otro, hasta que porfin se separaron y los dos cayeron rendidos.

-Amigo, aun puedo sentir que te queda energía, usa recuperación con la fuerza que te queda- Le comunicaba Anabel a su Alakasam. Por otro lado, Leavanny en cambio se encontraba completamente debilitado, a lo que metió a este a su pokebola sin no antes agradecerle por todo su esfuerzo.

-Peleaste muy bien Leavanny, tu habilidad de enjambre hizo que tu tijera X nos hicieran muy difíciles de vencer- Le dijo Ash a su pokemon.
Ash saco su otra pokebola, pero no se dio cuenta de que el Alakasam de Anabel estaba usando recuperacion restaurando mas de la mitad de su vida

-Esa estuvo muy cerca amigo, desde hace tiempo que no te dañan así- Le comunico Anabel a su querido Alakasam.

-¡Krookodile, yo te elijo!- Exclamo Ash mientras sacaba a su lagarto siniestro, que emergió con un gran rugido.

-¿Quien es ese pokemon?- Se preguntaba Anabel.
-Mmh, lo sepa o no, de todos modos no podras con nosotros-
-Usa psicorrayo- Exclamo Anabel, para que su pokemon lanzara un fuerte rayo, pero este ni siquiera inmuto al pokemon lagarto.
-¡¿Que?!, usa psíquico!- A lo que un brillo rodeo a Krookodile, pero la telequinesis del movimiento no surtía efecto alguno.

-Acabalo con roca afilada amigo- A lo que Krookodile alzo sus puños y golpeo fuertemente el suelo, haciendo emerger unas afiladas columnas de piedra que lanzaron a Alakasam metros en el aire, dejándolo finalmente debilitado.

-Mmmm, con que un pokemon siniestro, no sabia que te gustara aprovecharte de la debilidad de tipo Ash!- Le dijo con un tono pícaro al joven, a lo que el rió levemente y se llevo la mano a la nuca un poco apenado.
-¡Ve, mi fiel amigo!- dijo Anabel al lanzar su segunda pokebola.
-¡Metaaaang!- grito su férreo pokemon psíquico al salir y pisar el suelo con fuerza.

-Usa garras dragon Krookodile- El pokemon lagarto alargo sus garras tornando estas un brillo verde, y araño a Metagross, pero este no daba señales de daño.
-Repitelo varias veces- Le exclamo el entrenador

-Utiliza Defensa de Hierro Metagross- a lo que el pokemon psíquico brillo con un tono plateado mientras que los ataques de Krookodile no le hacían mucho.

-Esto no funciona- se dijo Ash preocupado, pero este sonrio porque sabia que solo su fuerza de voluntad y perseverancia le ganaria a la gran resistencia de Metagross.
-Usa As Aéreo y después derrumbalo con garras dragon- Le ordeno Ash a Krookodile

Anabel tenia un gran lazo con su pokemon psíquico, y por lo tanto no necesitaba darle ordenes verbales. Así que el Krookodile al acercarse con su as aéreo, fue interrumpido por hiperrayo que el Metagross disparo sin previo aviso.

-Esquivalo- Le ordeno Ash, a lo que el lagarto se zafo por los pelos de la trayectoria del rayo y finalmente se posiciono detrás del Metagross.
-Tíralo al suelo con garra dragon- A lo que las garras de Krookodile brillaron y se expandieron otra vez, agarrando una pata del pokemon acero, y haciéndole una llave de lucha con toda su fuerza, como si de un suplex se tratara. Volteando de cabeza al Metagross e inmovilizándolo.

-Usa puño meteoro- le exclamo Anabel a su pokemon, que al estar patas arriba, tenia mas movilidad en sus extremidades, asestándole un terrible golpe que mando a volar al lagarto en el aire.

Esa mirada de confianza que Ash le había dado a Leavanny, se repitió esta vez con Krookodile.
-Usa Excavar con toda tu fuerza- Ordeno Ash, a lo que su Krookodile aprovecho la caida para entrar tal taladro en el suelo.

-¡Oh no, Metagross estando de cabeza no podrá esquivar eso!- Se dijo Anabel preocupada ante la repentina estrategia del chico.
-Rápido amigo, ¡tienes que levantarte!- Dijo la chica mientras su Metagross hacia todo lo posible por flexionar sus extremidades y reincorporarse en el suelo, pero ya era demasiado tarde. El Krookodile había salido del suelo rotando como un trompo, levantando al pesado Metagross del piso, y haciendolo girar con el.

Esto provoco que el pokemon férreo cayera al suelo debilitado.

-Ja ja, ¡eso fue increíble Krookodile!- Le felicito el chico que fue corriendo hacia el.

-Mmmhh, el fue bastante fuerte, ¿verdad amigo?- Le dijo Anabel sonriendo a su segundo pokemon, antes de regresarlo a su pokebola.
-Ha llegado la hora- Exclamo Anabel lanzando a su ultimo y mas fuerte pokemon.
-¡Ve Espeon!- A lo que esta salio con un aire gracil pero elegante.

-Ha pasado un buen tiempo Espeon- Se decía el joven recordando la vez pasada que la había enfrentado.
-Usa Garra Dragon- Enuncio Ash. Pero antes de siquiera moverse hacia Espeon, esta había utilizado Ataque Rápido y se posiciono en frente de Krookodile.

-Usa Cola de Hierro- Ordeno la pelo lila, A lo que la cola de Espeon brillo de blanco y la azoto repetidas veces en la cabeza del lagarto interrumpiendo su ataque.
-Aléjate un poco y usa ''ese'' movimiento, mi amiga- Le comunico Anabel a su Espeon, la cual dio un salto sobre el pecho del cocodrilo, desorientandolo un poco llevándola a una considerable distancia de el.

-¿Se referirá a Electrocañón?- Se pregunto Ash. Pero muy por el contrario, dos esferas de energía, una de color rojo y la otra azul, se concentraban en la boca de Espeon, y de estas salieron disparados dos rayos que se entrelazaban el uno con el otro en forma de espiral. Impactando terriblemente a Krookodile y dejándolo muy débil.

-Eso que viste ahí, fue un Doble Rayo- Explico Anabel.
-Espeon y yo decidimos deshacernos de ese ataque de Electrocañon, ya que no resultaba muy preciso la mayoría de las veces-
-Por lo tanto tomamos una nueva medida de contraataque contra los pokemon siniestros como tu Krookodile-

Ash sabia que si recibía de nuevo ese ataque, su Krookodile caería sin duda, así que opto por atacar lo mas rápido que pudo.

-Usa roca afilada- Exclamo Ash, a lo que el pokemon lagarto sin pensarlo dos veces, hizo emerger grandes columnas del suelo, las cuales Espeon esquivo con gran velocidad y gracia.

Espeon trepo y salto por las rocas poniéndose cara a cara con su contrincante, a lo que Anabel enuncio su orden sabiendo muy bien como terminaría.
-Ahora- Le dijo Anabel a su Espeon, acto siguiente, dos fuentes de luz de colores opuestos, salieron disparadas de la pokemon psíquica. Fusilando a quemarropa a Krookodile y lanzandolo cerca de Ash.

Anabel rió levemente y se ruborizo ante lo fuerte que era su compañera, comunicándole lo orgullosa que se sentía a través del lazo telepático que las dos compartían.

Ash viendo los notables espirales que se dejaban entrever bajo los lentes de Krookodile, se acerco a este y le agradeció por su gran desempeño.
-¡Tu ya sabes que hacer Pikachu!- Le dijo Ash determinado a su pokemon favorito que se encontraba observando todo el combate a su lado, el cual estaba sediento!, por una batalla.

-Ataque Rápido Pikachu- Enuncio Ash, a lo que su amigo salio disparado al campo de batalla directo a Espeon, la cual intercepto el ataque con el mismo movimiento, causando que los dos se separen por la misma potencia que tenían ambos.

-Electrobola- Exclamo Ash, a lo que su Pikachu empezó a cargar una esfera eléctrica en su cola, que disparo sobre Espeon, pero esta la esquiva fácilmente.

-¡Cola de Hierro!- Exclamaron los dos entrenadores al unisono, a lo cual los dos pokemon empezaron una lucha de colas ferreas como si estas se trataran de espadas, para despues quedarse las dos colas chocando una contra la otra, hasta que cualquiera ceda.

Ash sonrió ante esa situación, y le ordeno a su Pikachu:
-Atactrueno- A lo que el pokemon electrico aprovecho el enlace entre sus colas para electrificar a la Espeon desprevenida, causandole gran daño.

Espeon como represalia, le disparo un doble rayo que golpeo de lleno al Pikachu dejándolos a los dos alejados por unos metros.

-Usa atactrueno todas la veces que puedas Pikachu- Le ordeno Ash a su amigo.

-Tu tambien Espeon, usa doble rayo hasta mas no poder- le enuncio a Espeon por su lado.

A lo que un combate de ataques especiales a larga distancia se provoco de repente.
La mayoria de las veces los dos contrincantes de esquivaban entre si, pero cada uno recibia el daño del otro constantemente, y de manera muy reñida.
Finalmente dejando a los dos muy cansados después de un rato.

-¡Hay que acabar con esto amigo!- Le dijo Ash confiado a su Pikachu.

-Acabala con cola de hierro- A lo que el pikachu con la fuerza que le quedaba, se acerco al Espeon con la cola iluminada, pero esta lo esquivo por sorpresa.

-Usa Psíquico y acabalo- Exclamo Anabel, a lo que los ojos de Espeon brillaron de rojo al igual que el orbe de su frente.

Ash tuvo una idea al ver esto ultimo, a lo cual le grito decidido a su amigo:

-Pikachu, confía en mi, agárrate de Espeon y no la sueltes-

El pokemon eléctrico que estaba siendo rodeado por el poder psíquico de Espeon, le hizo caso a Ash, y se aferro con sus cuatro patas al torso de la pokemon psíquica. La cual prosiguiendo con el movimiento, levanto al Pikachu por el aire, levantándola a Ella también debido al agarre que le tenia este.

-No, ¡espera Espeon!, no permitas que...- Decía Anabel antes de ser interrumpida por Ash, que había ordenado a su Pikachu atacar,

-¡Atactrueno!, ¡CON TODO TU PODER PIKACHU!-

A lo cual los dos pokemon que se hallaban en el aire fueron iluminados por una gran descarga eléctrica que resplandeció el campo de batalla.
Acto seguido, los dos pokemon cayeron al suelo, y para sorpresa de los dos entrenadores, Pikachu y Espeon, se hallaban debilitados uno encima del otro.

Los dos entrenadores se acercaron a sus pokemon, los cuales recuperaron la conciencia un momento después.

-¡Oh No!, amiga.. ¿Te encuentras bien?- Exclamo preocupada Anabel. Pero su pokemon en vez de verse lesionada o triste, se levanto con una sonrisa en alto, enunciando su aullido característico en señal de gusto. Lo mismo lo había hecho Pikachu y Ash por casualidad.

-Creo que se nos paso la mano Pikachu- Le dijo riendo alegremente Ash a su compañero, que también empezó a reír desmesuradamente, cosa a la cual Espeon se unió a la moción.

A Anabel le brillaban los ojos, desconcertada ante la situación.
Sentía lo que trasmitía el corazón de sus pokemon y los de Ash, que disfrutaron mucho de la batalla. Era un empate, pero ella sentía ese calor en ella y sus compañeros, que no sentía en mucho tiempo.


-Después de la dura batalla, nuestros protagonistas se hallaban en frente de la torre de batalla,

Ash se estiraba un poco y miraba a la nada dudoso.

Anabel dándose cuenta de ello, le pregunto preocupada.
-¿Ahora a donde iras Ash?-

-Mmmm, pues la verdad que no se, Scott me dejo aquí sin decirme que tendría que veir solo, yo no pienso irme a pie hacia mi casa. Por lo tanto tendré que esperarlo como me prometió- Se dijo Ash suspirando.

-Bueno.. Tus pokemon deben de estar muy cansados, puedes venir a mi casa para que ellos descansen y tu también- Le dijo con un tono tímido al azabache.
-Mientras que esperas a que Scott llegue.. Claro- Le dijo esta vez un poco triste.

-¡QUE!, ¿yo solo con una as de batalla?.. y en su propia casa?- Se decía el entrenador en su mente, con un tono rojizo en su rostro que denotaba vergüenza ante tal proposición.

El siempre ha estado acostumbrado a viajar en grupo. Y el estar solo con una chica le ponía incomodo.

-Claro, pero si prefieres quedarte en el centro pokemon de por aquí, lo entiendo- Le dijo Anabel algo decepcionada.

Ash no tenia otra opción, rechazar la hospitalidad de aquella mujer después de brindarle tan buena batalla, seria una grosería.
Así que sin pensarlo mucho. Ash dio un paso hacia Anabel, y le dijo animado:

-Claro que me gustaría quedarme contigo, di-digo, en tu casa- Respondió Ash decidido mientras le tendía la mano a Anabel en señal de respeto.

Anabel se alegro ante su decisión, y le dio la mano al chico que tanto le gustaba. A lo que los dos se dirigieron a la susodicha casa, para descansar de la ardua batalla.


Bueno, muy por el contrario de lo que les prometí, actualice el fic mucho mas tarde de lo que pensé, no tengo justificación para ello, solo que estas ultimas semanas en la universidad han estados muy pesadas para mi xD
Muy diferente de algunos fanfics de pokemon, aquí solo les asigne 4 movimientos por vez a los pokemon, al igual que en el juego y las ultimas temporadas de la serie.

Muchas gracias a todos por los reviews y la atención que le ha regalado a este humilde fic.
Se me es muy difícil escribir esto ya que la literatura no es mi fuerte, pero estoy muy gustoso por contribuir con un grano de arena a esta gran comunidad que tanto me encanta.