El Ángel Guardián de las Llamas Blancas.

Ninguna de las series, películas, videojuegos o juegos online que se mencionen o aparezcan en esta historia me pertenece, cada una pertenece a sus respectivos autores o creadores.

Advertencia: este fanfic contendrá violencia, palabrotas y Lemon en el futuro, así que si eres menor de edad deberías ser un buen chico y no leer esto y si decides leerlo será tu responsabilidad, yo ya te advertí.

Por lo que me limpio las manos.

Diálogos:

-Hola- personaje hablando.

-¿Que pasó anoche?- personaje pensando.

-No dejes que el objetivo escape- personaje hablando por algún comunicador o leyendo algo.

-Que la fuerza te acompañe- ser superior hablando.

-{Aquí hay algo que no va bien}- ser superior pensando.

-*Vamos a demostrar de que estamos hechos*- Heaven's Gate.

-[Hiken]- habilidades y transformaciones.

Capitulo 2: los primeros días del ángel.

El sonido del movimiento interno de las maquinas inundaba el ambiente.

El brillo de numerosos botones iluminaba tenuemente las sombras del lugar.

Múltiples frascos llenos de líquidos de varios colores vivos sobre mesas de metal, que provocarían que quien los viese se cuestionara su compuesto.

Extraños olores, algunos agrios y desagradables; otros, suaves y relajantes.

El constante sonido de tecleo proveniente del teclado de algún tipo de panel de ordenador, en cuya pantalla se podían ver cuantiosos datos, números e imágenes que, para alguien sin los conocimientos adecuados, serian poco comprensibles.

Y la presencia de una figura masculina, alta y de proporciones musculosas, con una aureola flotando sobre su cabeza; sentada en una silla grande, de un aspecto igual a las sillas de oficina, detrás de aquel panel de control, generando aquel sonido de tecleo con el rápido movimiento de sus dedos en el teclado.

Aquel hombre mantenía fijos sus ojos avellana en la pantalla del ordenador, totalmente pendiente del más mínimo cambio en los datos, algo que increíblemente, hacia sin fallar una sola tecla mientras tecleaba.

A varios metros al frente y a su izquierda, ubicada en el medio de aquella habitación inundada por la casi total oscuridad, había una mesa parecida a una mesa de operaciones. Recostado sobre esta, con múltiples cables adheridos a su cráneo, se encontraba el joven peliblanco, que ahora vestía una túnica blanca como la de él; inconsciente e iluminado por un gran foco suspendido encima de él gracias a una especie de aparato que salía del techo.

A su lado, separada por un metro de distancia, una gran máquina similar a una caja de metal, con muchos botones en su parte superior así como dos agujeros de tamaño medio. De varios orificios que había en su parte frontal, los cables que estaban adheridos al peliblanco salían, cruzándose unos con otros al caer al suelo, como si se tratasen de ríos.

Dicha maquina se encontraba igualmente cableada al ordenador frente al que estaba sentado Jesús, proporcionándole los datos que, ahora obviamente, tenían que ver con el estado mental del peliblanco ojiazul.

El hijo de Dios permitió que un suspiro pesado saliera de sus labios de un momento a otro, y luego cambió su vista de la pantalla del ordenador al peliblanco.

Con un gesto que expresaba cansancio, se rascó la parte posterior de su cabeza.

-Ya han pasado tres días y su mente apenas tiene el 50% de los conocimientos que inicialmente debía tener- comentó para sí mismo antes de suspirar como antes y volver sus ojos al ordenador- me equivoqué, ahora está en 51%- y por tercera vez, suspiró con más pesadez aun.

Se recostó en el espaldar de su silla en un intento de relajarse. Dejó caer los brazos a los lados de su cuerpo como si estos le pesaran y cerró los ojos con fuerza.

Entonces elevó una de sus manos a la altura de su rostro, y en un resplandor de luz, que surgió de la palma de su mano; un espejo apareció, con el cual observó su rostro. No se sorprendió ni un poco cuando vio su esclerótica enrojecida y unas ojeras debajo de sus parpados.

Algo normal, después de todo, no había dormido en absoluto las últimas 72 horas por vigilar el estado mental de su hermano menor.

No tenía problema alguno en encargarse de aquella labor, pero estar tanto tiempo observando un monitor sin dormir en absoluto no era bueno para la vista, incluso si tomaba uno que otro descanso regular como lo hacía para comer o beber.

Tal y como hizo aparecer el espejo, lo desapareció, y dejo salir un bostezo cuyo sonido fue disminuido al taparse la boca con su mano derecha.

-Supongo que hoy tampoco podré dormir. A este ritmo terminará en otros tres días- comentó con resignación.

-Entonces ve a tu habitación a descansar; ya no estás acostumbrado a pasar tanto tiempo sin dormir ¿Sabes?- se sobresaltó en su asiento cuando escuchó la voz de su padre.

Giró su visión hacia dónde provino y lo vio, parado justo a su derecha, con los brazos cruzados y mirandolo con un gesto sereno.

-Padre, ¿Por fin terminaste con el mantenimiento de los demás cielos?- inquirió el castaño, asombrado por ver allí a su creador, y más aun de no haber notado cuando apareció en el lugar.

-Sí, hace poco. Decidí venir aquí antes de descansar- le respondió para luego mirar al peliblanco en la mesa- tendré que posponer ese descanso. Yo me ocuparé de su estado mientras tú descansas.

-No es necesario padre, aun puedo seguir- se apresuró a decir el de ojos avellana.

-Solo por veinte minutos más antes de desmallarte por el agotamiento. Acabo de decírtelo: ya no estás acostumbrado a permanecer despierto tanto tiempo. Ve a descansar- repitió.

-(suspiro) bien- el castaño alejó un poco la silla de la mesa usando las ruedas que esta poseía y se levantó de ella, dando un pequeño tambaleo momentáneo producido por la fatiga antes de estabilizarse y dirigirse a la puerta, que por cierto, parecía haber sido hecha para camuflarse con él lugar ya que era tan oscura como las sombras del lugar.

Abrió la puerta y luego la cerró al salir, haciendo uso de una casi imperceptible parte hundida cerca de su borde derecho, en la cual presionó sus dedos para poder mover la puerta hasta que juntó dicho borde con el marco que era la pared. Después de hacerlo, luchando para mantener los ojos abiertos, se alejó de esta por unos pasillos.

Aquellos pasillos tenían la peculiaridad de estar parcialmente abiertos al aire libre, careciendo de paredes en el lado contrario al de donde se hallaba la puerta al laboratorio, poseyendo varios balcones en su lugar, que daban vistas magnificas a la ciudad, y pilares de diseño griego, los cuales sostenían el techo, que era de un blanco absoluto; sin una sola mancha en el. Sobre el suelo, había una alfombra de un color escarlata bastante vivo, con gravados de cruses doradas a unos centímetros de sus bordes, que eran conformados por hebras del mismo color. Mesas de madera con floreros repletos de rosas blancas y una que otra lámpara de cera colgando del techo complementaban esos corredores, cuyo aspecto podría recordar a los de un palacio o mansión antigua.

Por aquel lugar, el único sonido audible era el lento, e innegablemente forzado, de los pasos de Jesús.

Después de lo que para el hijo de Dios pareció una eternidad, finalmente detuvo su andar delante de una puerta de un aspecto moderno en contraposición al resto del ambiente. Con una perilla metálica de un color platino y madera oscura, además de unas letras del mismo material y color que la perilla en la mitad superior de la puerta, las cuales unidas formaban el nombre del hombre de ojos avellana.

Sujetó la perilla y la giró con lentitud, empujando la puerta segundos después.

Lo que estaba detrás de aquella entrada era un lugar que, de igual forma que la puerta, se oponía al ambiente de afuera.

Paredes blancas, lo más común, un piso cuadriculado de cerámica que parecía haber sido pulida. No se podía ver el techo, pues una tela de seda blanca lo cubría por completo, iniciando desde un ventilador de techo con una bombilla blanca y terminando en la parte alta de cada pared. Había una cama del tamaño suficiente para albergar a tres personas en ella, con una sábana blanca con bordes azules y una cruz dorada gravada en medio, almohadas de plumas del mismo color que la sabana y lo que se podría llamar un techo de tela sobre ella. Del lado derecho de la cama había un armario de madera con gravados de flores en las puertas, las cuales tenían perillas metálicas para poder abrirlas, aunque era obvio. Del lado izquierdo, y por extraño que suene, había una especie de mini refrigerador conectado a un enchufe en la pared con un cable blanco. Muy cerca de la pared que estaba a la derecha de la cama, había una mesa de madera con una gaveta con perilla del mismo material. Sobre dicho objeto, había un jarrón blanco con flores azules pintadas y una pequeña lámpara, también conectada a un enchufe cerca de la mesa. Las únicas luces de la habitación eran la de la bombilla del ventilador de techo y la de la lámpara de la mesa, ya que no había ventanas allí y el hombre de ojos avellana ya había cerrado la puerta con la perilla que estaba de ese lado.

El castaño se aproximó a aquella cama, encorvado, con sus brazos caídos y sin despegar los pies del suelo mientras caminaba.

Bup

Fue el sonido que se escuchó en aquella habitación cuando Jesús se dejó caer sobre el colchón, sin siquiera pensar en quitarse las sandalias o cambiarse de ropa, y se hundió unos centímetros en este.

Lo siguiente que se escuchó fue un ronquido aminorado por el colchón.

Jesús había caído dormido de inmediato.

Opening 1 de D Gray man:

Se ve un fondo negro en el cual unas plumas blancas aparecen de repente desde abajo, antes de que una luz apareciera, y al desaparecer, se podía apreciar el título de El Ángel Guardián de las Llamas Blancas.

Saketa mune no kisuguchi

Se puede ver la imagen en negativo de un chico con un par de alas de paloma, dándole la espalda a la cámara, mientras permanecía de pie en su habitación.

Afurenagara rutenrinne to

Se pueden ver a Dios y a Jesús a cada lado de la imagen, cada uno le da la espalda al otro mientras la cámara hace un alejamiento lento.

Kasaneaeba shunkan no

Se ve a una joven pelinegra cubierta de sangre con una espada de luz en su mano, rodeada de rosas rojas en el suelo.

Tsunagaru omoi tokashite

Se puede ver la ciudadela en una imagen dividida a la mitad, la mitad de la izquierda muestra una mitad de la ciudadela de día y la de la derecha una mitad de la ciudadela de noche.

Semenai netsu ni unarasete

Se puede ver a Dios creando dos espadas, una de doble filo y otra de un solo filo, las cuales comienzan a brillar, la de doble filo de blanco y la de un filo de dorado.

Saigo no koe mo kikoenai

Se ve al joven peliblanco, a la chica pelinegra y a un chico de largo cabello rubio sentados en el césped con una sonrisa en sus rostros.

Dont cry kowaresou na hodo

Se puede ver a Dios creando varias criaturas grandes con aspecto de leones con armaduras, las cuales se lanzan a atacar a los dos chicos y chica.

Dakishimeta kimi ha furueteita

Se ve a la chica pelinegra con una espada de luz en una mano y un escudo de luz en la otra, entonces apunta con la espada hacia el frente y unas enormes raíces salen del suelo y van en esa dirección.

Sotto kazasu te no hira ni

Se ve a varias de las criaturas león rodeando al chico rubio, este estaba sujetando la espada de un solo filo. Entonces levanta dicha espada y una gran cantidad de llamas doradas salen de la hoja para luego dirigirse a las criaturas.

Furete misete

Se puede ver el rostro del chico peliblanco, quien esta soltando lágrimas por sus mejillas antes de caer al suelo y romperse como cristales.

Kitto sagashiteitanda iroasenai

Se ve a una chica de largo cabello negro y atuendo de lolita gotica volando en el aire, antes de lanzar dos ráfagas de energía en forma de serpientes negras al chico peliblanco, quien logra esquivar a duras penas.

Kimi iu na no kiseki

Se ve el rostro tranquilo de Jesús, quien invoca cuatro lanzas de luz descomunales sin siquiera moverse y las lanza a algún objetivo.

Motto tsuyoku te no hira de

Se ve a la chica de pelo largo y negro frente al chico peliblanco, ambos se miran con expresiones distintas. La chica con una expresión neutra y el chico con una sonrisa.

Boku ni furete

Se ve al chico peliblanco corriendo en un desierto con un traje blanco ajustado y una gran roca atada a su espalda. Jesús lo mira desde no muy lejos con los brazos cruzados.

Every man on earth

Se ve a una paloma brillante volando hacia la cima de la torre principal del palacio. En la punta de esta, está parado Dios, quien extiende una mano hacia adelante cuando la paloma está muy cerca de él y esta se posa en el dorso.

Tokibanatsu fly away

Finalmente, se ven a Dios, Jesús, los chicos peliblanco y rubio y a las dos pelinegras parados en medio de una gran pradera, sonriendole a la cámara, salvo por la pelinegra de vestido de lolita gotica, quien muestra una expresión neutra.

Fin del Opening.

Poco después de que el castaño salió de aquel laboratorio, el Todopoderoso se acercó al peliblanco, teniendo cuidado de no pisar ni romper nada debido a su tamaño antinatural.

Paró su movimiento a un lado de la mesa donde estaba acostado el joven, mirando su rostro con los brazos cruzados detrás de su espalda.

De un momento a otro, empezó a caminar lentamente en círculos alrededor la mesa de operaciones, provocando un leve temblor en los objetos pequeños cercanos con cada paso, sin dejar de mirar el rostro del peliblanco en ningún momento.

Nuevamente detuvo su andar, solo que esta vez lo hizo detrás de la parte donde estaba la cabeza del joven.

El cruce de sus brazos fue deshecho cuando, repentinamente, inició el acto de frotarse su larga barba blanca con su mano derecha.

La mirada pacifica que había permanecido en sus ojos desde que entró, se convirtió en una mirada seria y analítica. Un aura invisible a simple vista empezó a desprenderse de su cuerpo. Teniendo la suficiente experiencia en la lectura de auras, el significado de esta sería bastante claro, aunque también era claro para alguien lo bastante perceptivo.

Un estado intensamente reflexivo.

Como alguien que medita con supremo cuidado sus planes futuros, o alguna elección de gran importancia en su vida.

Por segunda vez, comenzó a caminar alrededor de la mesa de operaciones, pero ahora con la vista al frente y con la mano en su barba.

Estuvo alrededor de siete minutos caminando en círculos, antes de detenerse otra vez detrás de la parte de la mesa a la que apuntaba la cabeza del joven.

Paró de frotarse la barba y cruzó sus brazos otra vez, solo que ahora lo hizo en su pecho.

-Si uso eso, sus conocimientos básicos se completaran al instante y tendrá un nivel muy elevado de comprensión e intelecto, además de muchos más conocimientos de lo normal; pero en consecuencia, todas sus capacidades físicas se volverán inferiores a las de un humano, lo que a corto plazo será muy problemático para todos. Pero si no lo uso y hago lo otro, sus conocimientos solo se formaran al 60% y su capacidad de aprendizaje e inteligencia se verán reducidas drásticamente, aunque conservara las capacidades físicas superiores de su cuerpo y un gran talento a la hora de combatir.

El padre de todo se acarició su cabellera en un intento de analizar mejor los pros y los contras de aquella decisión.

¿Qué era mejor? Alta inteligencia y debilidad antinatural o fuerza sobrenatural y talento, pero escasa inteligencia.

Se mantuvo estoico, pensando con total concentración durante quince minutos.

En un momento dado, volvió a realizar el acto de frotarse su barba, pero solo lo hizo por unos segundos antes de parar al suspirar y decir.

-Le estoy dando demasiadas vueltas a un problema fácil, se que lo mejor es volverlo inteligente y débil. Si solo tiene poder lo derrotaran en la tercera batalla, pero no quiero que pase por todo lo que pasará si lo hago; va a sufrir mucho emocionalmente.

Miró fijamente a su hijo por largos minutos, antes de acercar su mano a la cabeza del joven de ojos azules.

-Lo lamento mucho hijo- se disculpó con un rostro que era una combinación entre serio y deprimido- pero será lo mejor para El Cielo y para ti- dijo más que todo para sí mismo en un intento de aliviar el dolor por lo que estaba por hacer, sin éxito alguno.

Repentinamente, la mano del Todopoderoso emitió un brillo blanco, y frente a esta, un círculo mágico se formó.

En dicho círculo, apareció el dibujo básico de un cuerpo, y al lado de este, estaban las leyendas: Energía, Fuerza, Estado, Resistencia, Movilidad y Agilidad. Solo el estado y la movilidad tenían un 100%, el resto tenían números sin porcentaje. La energía tenía un 20, la fuerza un 19, la resistencia un 18 y la agilidad un 19.

- Acceder al control del cerebro- habló Dios.

Inmediatamente después, la imagen en el circulo cambió y mostró el Centro de control de cada cuerpo.

Este mostraba un 100% a un lado, con la leyenda Estado debajo.

En el centro del cerebro, se podía ver la leyenda Conocimientos grabada.

El padre de todo tocó aquella palabra en la imagen e instantáneamente, el cerebro desapareció y quedó un espacio con unos cuantos puntos blancos.

-Iniciar la primera fase del proceso de conversión- la imagen del cuerpo volvió a aparecer-Cerebro- extendió su otra mano hacia su respectivo lado y en esta resurgió la imagen de aquella parte del sistema nervioso.

Volvió a tocar la palabra Conocimientos y reaparecieron los puntos blancos.

Luego tocó cada una de las partes del cuerpo en el círculo que estaba en su otra mano con los dedos de esta, no tocando solamente la cabeza.

-Iniciar segunda fase del proceso de conversión- al instante de decir eso, los números que estaban al lado de algunas leyendas en el círculo con el cuerpo empezaron a descender con gran rapidez, salvo por la movilidad y el estado. En el círculo de la otra mano, se podía ver que los puntos blancos empezaron a aumentar.

Después de unos segundos, las diferencias en cada círculo eran más que notables.

La cantidad de puntos en el círculo del conocimiento era cinco veces mayor que en el comienzo. Ahora ocupaban un 80% del espacio en el círculo.

Sin duda estaba mejor que lo que se podía ver en el otro circulo mágico.

La Energía ahora estaba en 5 mientras que la Fuerza, la Resistencia y la Agilidad pasaron a estar en 1 cada una. La movilidad por su parte pasó a estar en 1%.

El anciano deshizo ambos círculos mágicos y contempló a su hijo. Ahora su rostro, manos, piernas y pies se veían mucho más delgados que hace tan solo unos cuantos segundos, como si hubiesen absorbido cada nutriente de su cuerpo. El resto de su cuerpo también había adelgazado, notándose fácilmente al ver como en el torso, los bordes del manto parecieron vaciarse un poco.

-Solo resta despertarte- junto con esas palabras, la mano del Padre viajo hacia la frente del peliblanco con un brillo tenue envolviendo las puntas de sus dedos índice y medio.

-¿Umm?- en la moderna habitación, un sonido de desconcierto fue audible.

El castaño miraba el colchón de su cama, con los brazos extendidos y las manos apoyadas en este, los ojos entrecerrados y la mirada más o menos borrosa.

Cambió su vista a sus alrededores y los inspeccionó, como si no supiera donde se encontraba.

Entonces, sus ojos se abrieron con sorpresa de repente, antes de levantarse de la cama con violencia y dirigirse a la puerta de su cuarto y abrirla, para después salir por ella y cerrarla.

Otra vez, sin siquiera cambiarse de ropa.

La luz de una luna llena iluminaba levemente los abiertos pasillos y los balcones, causando que en estos últimos, los barandales de las barandillas que impedían la caída mostraran un brillo tenue. Las sombras de los pilares se mostraban menos visibles en las paredes y el suelo, opacadas por la oscuridad de la noche. El aire frio recorría libremente los pasillos, causando que las lámparas de cera en el techo se mecieran, algunas veces levemente, otras veces; violentamente.

Jesús miró la oscuridad parcial del lugar con una expresión neutra, antes de caminar hacia el balcón más cercano: el que estaba frente a él, y mirar la luna.

Esta ya había pasado el punto más alto del cielo y se encontraba camino a ocultarse.

Entonces cambió su vista al horizonte, pudo divisar otra luz detrás de unos cerros lejanos. Obviamente esta era la luz del sol, clara señal de que estaba por amanecer.

El castaño volvió a cambiar su mirada a otro lugar, esta vez al camino que se encontraba a su derecha en el pasillo donde se hallaba parado, comenzando una caminata en aquella dirección.

Al ser el único sonido del lugar en ese momento, los pasos de Jesús se oían con más fuerza de la que realmente tenían. (N/A: ya saben, como cuando están solos en un lugar donde no hay ruido, luego ponen música o algo y suena más fuerte)

Cuando se detuvo, estaba parado frente a la puerta del laboratorio, la cual se hallaba entreabierta.

El hombre terminó de abrir la puerta y pasó a la habitación.

-Buenos días, Jesús- tan pronto puso un pie dentro, escuchó la voz de su padre saludándolo. Vio hacia dónde provino esta, y allí estaba el susodicho sentado en la silla de la mesa donde se hallaba su ordenador, haciendo la señal de saludo con su mano derecha.

Le pareció curioso el hecho de que ahora era más pequeño, a lo mejor se había encogido para poder sentarse allí.

-Buenos días, padre- regresó el saludo, y al segundo siguiente cambió su mirada hacia la mesa de operaciones para luego acercarse a esta.

Lo que vio, le generó una mescla de alegría y preocupación.

Allí estaba su hermano, con los ojos abiertos y mirandolo fijamente. Esto fue lo que le causó alegría, pero la preocupación apareció en el preciso instante en que se dio cuenta de su estado.

Estaba peligrosamente delgado, como alguien que no había comido en demasiado tiempo.

Los cables de la maquina que estaba a su lado, que antes estaban adheridos a su cabeza con ventosas, fueron remplazados por tubos largos y transparentes, a través de los cuales, un liquido brillante similar a la leche era traspasado por vía intravenosa desde la maquina a la que estaban conectados hasta el brazo izquierdo del peliblanco, por medio de una aguja ubicada en aquel extremo. En los dos agujeros en la parte alta de la maquina, ahora habían dos recipientes de vidrio con forma ovalada, dentro de los que estaba el mismo liquido brillante.

Los ojos azules del peliblanco lucían agotados. Parecía que luchaban por mantenerse abiertos.

Un aspecto diferente al que tenía cuando lo vio por primera vez.

Sin embargo, a pesar de notarse completamente cansado, el joven miró a los ojos a su hermano mayor y le habló de forma lenta y pausada.

-Tú... eres... Jesús... ¿cierto?- le preguntó.

El castaño de ojos avellana se sorprendió. Por lo cansado que se veía y por la diminuta energía que sentía en el, dudaba mucho que siquiera pudiera hablar.

Tal parece que se equivocó.

-Sí, soy yo- le respondió con vos suave y una pequeña sonrisa.

-¿Eres... mi... hermano?- volvió a preguntar.

-Sí, ¿Como lo sabes?- el ya sabía cuál era la respuesta, pero preguntó de todas formas.

-Me... lo... dijo...padre- movió un poco sus ojos hacia su creador.

-Ya veo- el miró al susodicho- Padre

-Te lo explicaré en un momento, antes debemos ir a la habitación de tu hermano- lo interrumpió el ser para después levantarse y acercarse a la mesa de operaciones.

Cuando estuvo a tan solo un metro, un círculo mágico apareció debajo de esta y de la maquina al lado, desapareciendo un segundo después junto con ambas en un brillo que salió de este.

Al momento siguiente, el castaño y el anciano peliblanco desprendieron un fuerte resplandor que iluminó el lugar, y luego desparecieron también.

La soledad y el silencio de aquella habitación, de un aspecto exclusivo de adinerados, se vio interrumpida cuando la camilla con el peliblanco realizó un cambio de lugares con la cama, y la maquina que le suministraba a este aquel líquido misterioso apareció a su lado al mismo tiempo, aun cumpliendo su función.

Las figuras de Jesús y del anciano aparecieron allí tal y como desaparecieron del laboratorio.

Sin perder un segundo, el de ojos avellana continuó con la pregunta que dejó al aire por la interrupción de su padre.

-Padre, ¿Por qué se ve así? Cuando me fui a dormir no estaba en ese estado- expuso la pregunta.

-Antes de responder a esa pregunta, debo decirte que ya transcurrieron dos días desde que te dormiste- le informó su creador.

El castaño no ocultó su sorpresa, expandiendo mucho los ojos y abriendo levemente su boca, mostrando un poco de sus dientes; pero no pasó ni medio segundo cuando la cambió por un rostro levemente pensativo.

-...Era de esperarse- dijo al considerar el tiempo que pasó sin dormir.

-Sí-asintió su padre, para luego proceder a responder a la pregunta que le hizo- ¿Por qué me preguntas por qué se ve así, aun cuando ya conoces la respuesta?- respondió la pregunta con otra pregunta.

-¿Así que utilizaste el [Dominio corporal]?- inquirió.

-Así es, más específicamente, la conversión- le dijo- convertí casi todas sus capacidades físicas en conocimiento, es por eso que está en ese estado.

Al contrario del sentimiento de desagrado total hacia aquella acción que afloraba en su interior, el castaño solo dejó que de sus labios escapara un suspiro en el exterior.

-Ya veo- fueron sus palabras.

-No intentes aparentar calma Jesús, sabes que se lo que estas sintiendo- su padre se encargó de recordarle aquello.

-Entonces tendré que dejar de aparentar- simultáneamente con esta oración, las cejas del hombre apuntaron hacia abajo y su expresión, hasta ese momento pasiva, se volvió una ligeramente dura- estoy seguro de que tuviste tus motivos, pero de todas formas necesito preguntar, ¿Por qué?

-Lo sabrás en un segundo- respondió con su voz calmada usual.

Y tal y como dijo, al segundo siguiente…

BOOOOOMMMMMM

UUUUUUUUHHHHHHHHHHH

Los sonidos de una explosión y luego el de una alarma fueron audibles en la habitación.

En ese momento, cada uno de los presentes había mostrado una reacción distinta.

Jesús se sobresaltó por el repentino y estrepitoso ruido.

El peliblanco se estremeció donde estaba. Para él, a demás de sorpresivo, aquellos sonidos fueron totalmente nuevos, así como aterradores.

Por otra parte, Dios mantenía su rostro calmado mientras su mirada permanecía en su hijo mayor.

-¡El laboratorio!- dicha exclamación salió casi en el mismo momento en que el hijo de Dios reconoció la alarma como aquella que avisaba sobre algún incidente en el mencionado lugar.

Sin perder un solo segundo, Jesús desapareció luego de emitir una fuerte luz desde su cuerpo, provocando que el peliblanco cerrara los ojos al instante.

El Padre observó sus acciones con la misma expresión mencionada anteriormente. Luego cambio su vista a su otro hijo y le dijo

-Espera un momento por favor- al instante posterior a esa oración, Dios desapareció como lo había hecho su hijo.

El peliblanco por su parte, solo se limitó a, primero: pestañear y segundo: alzar una ceja en duda.

Ojos abiertos a más no poder, una boca temblorosa que no dejaba salir otra cosa que no fuesen balbuceos (que estaban mal pronunciados por cierto), manos y piernas igual de temblorosas que la boca y una expresión tan desencajada como impregnada por la sorpresa.

Cada una de estas cosas estaba presente en el castaño en ese momento.

Y es que no podía dar crédito a lo que veía.

Su laboratorio, aquel laboratorio que se pasó años preparando, aquel laboratorio al que le había hecho mantenimiento cada día desde que lo hizo, aquel laboratorio que él consideraba aprueba de fallos.

Aquel laboratorio que ahora yacía destruido ante él.

Cables quemados y humeantes esparcidos en el suelo, fragmentos de vidrio rotos sobre charcos de las sustancias que contenían y humedecidos con estas, maquinas chispeantes, humeantes y ennegrecidas; los botones de algunas de estas tirados sobre el piso, las paredes estaban quemadas, dándoles un color negro absoluto en conjunto con la oscuridad del sitio, y en un lugar especifico del laboratorio (o lo que quedaba de él), lo que solía ser el computador en el que el castaño de ojos avellana trabajaba, con la pantalla hecha trizas y todo el interior de su monitor quemado, mientras que la mesa en la que antes estaba ubicado se hallaba derribada no muy lejos.

Jesús podía dejar pasar muchas cosas en ese momento.

Podía dejar pasar la destrucción del equipo tan complicado de fabricar.

Podía dejar pasar la perdida de los valiosísimos materiales que le costaron remover cielo y tierra para conseguir.

Podía dejar pasar la destrucción de las numerosas herramientas que tardó lo suyo en obtener.

Podía dejar pasar la perdida de los experimentos que había estado realizando desde hace mucho tiempo atrás.

Y no tenía problema alguno en dejar pasar el hecho de que tardaría por lo menos mil años en recuperar todos los materiales perdidos.

Todo eso era de baja importancia en ese instante.

Pero lo que definitivamente nunca podría dejar pasar, era la destrucción de su computador.

Cualquier cosa en su laboratorio era prescindible, ¡Pero su computador no era cualquier cosa!

Todos los datos y resultados que fue recopilando a lo largo de los años estaban en ese computador.

Todos los experimentos realizados, todos los fallos y éxitos, todas las ideas a futuro.

TODA la información que había logrado obtener en las investigaciones que hizo para el beneficio de El Cielo

Y ahora

Todo se había perdido.

Con paso lento, el hombre se aproximó a su computador y se arrodilló frente a él cuando estuvo lo bastante cerca.

Acercó sus manos con suma lentitud, como si quisiese postergar el agarrarlo.

Cuando sus manos finalmente lo alcanzaron, lo sujetaron con firmeza, pero a la vez con suavidad, como si aquel objeto fuera un bebé recién nacido.

Lo contempló fijamente durante varios minutos, con la frustración plasmada en sus ojos.

En ese momento sus ojos avellana lucían vacios, como si de estos hubiese sido arrebatada la luz.

Eran los ojos de un hombre que veía como todos sus logros se habían desvanecido.

-Tres mil años tres mil años de investigaciones se fueron- recordó todos y cada uno de los días que pasó horas en su laboratorio, experimentando, anotando los resultados, sonriendo cada vez que tenia éxito en algún experimento.

Una solitaria lagrima salió de su ojo izquierdo, sintiendo su corazón oprimirse por la frustración, y el sentimiento de que había fracasado en algo de lo más importante.

-¿Cómo paso esto?- lanzó esa pregunta al aire mirando el techo.

-Antes de que te lo diga, tranquilízate- aquella palabra pronunciada con tono suave y la sensación de ser su cabeza acariciada, lo sorprendieron un poco.

Fue allí cuando notó que había una luz a sus espaldas al ver el suelo, donde su sombra estaba más acentuada y una luz blanca estaba alrededor. (N/A: si la explicación confunde perdón, no soy muy bueno para eso. Si quieren imaginar bien, solo piensen en cuando están de espaldas al sol y ven su sombra en el suelo, así es en esta parte, solo que con un brillo no tan fuerte).

Supo de inmediato que se trataba de su padre.

Viró su cuerpo desde la cintura hacia atrás, entrando su creador en su rango visual.

Este le dedicaba una mirada que expresaba compresión, entendiendo su sentir, al mismo tiempo que le brindaba una sensación tranquilizadora que él conocía bien.

-Respira un poco hijo- se agachó para abrazarlo por la espalda con suavidad- te ayudará.

Confiando en las palabras de su padre, el castaño tomó una respiración profunda, sintiéndose un poco mejor que antes. Repitió su acción y se relajó más.

-[Omnipotencia] supongo- dedujo con rapidez el porqué de ese efecto tan instantáneo luego de ver a su padre a los ojos.

-Si- asintió el Creador.

Jesús volvió a observar lo que antes era su computador con esa mirada tan cargada de frustración.

-Esto es real, ¿Cierto?- le pregunto, deseando lo contrario.

-Sí, lamentablemente si- su padre le respondió sintiendo como su hijo mayor temblaba un poco entre sus brazos- sin embargo.

El Todopoderoso deshizo un poco el abrazo y elevó su mano izquierda enfrente de él y en la palma abierta, un brillo surgió, desapareciendo un segundo después.

Tras el brillo, flotando sobre la palma de la mano del Creador, había un objeto de pequeño tamaño.

Tenía forma rectangular, con una pequeña parte cuadrada en la que era la zona frontal. Lo curioso de este objeto era su aspecto, ya que parecía estar hecho con un fragmento del espacio al tener una cubierta negra con multitud de puntos blancos como estrellas. (N/A: imagínense ese pendrive que salió de aquella súper computadora en la película Lucy)

Jesús al verlo, inmediatamente tuvo una hipótesis que le dio algo de esperanza.

-Esto es- el castaño lo miró fijamente para después tomarlo con ambas manos.

-Así es- el padre de todo sonrió al sentir las esperanzas y el pequeño animo en su hijo- Ayer me dediqué casi completamente a extraer los datos de tu computador y guardarlos aquí para que no se perdieran- mirando el objeto- guárdalo en donde no lo pierdas y luego introdúcelo en el computador que crearás luego.

Jesús hizo desaparecer el objeto en un círculo mágico que creó, transportándolo al lugar más seguro que conocía en El Cielo.

Entonces, sin previo aviso Jesús giró su cuerpo y le dio a su padre un fuerte abrazo.

-Gracias- sus palabras estaban totalmente repletas del sentimiento que expresaban.

El Creador regresó el abrazo a su hijo con una sonrisa un poco más grande.

-Por nada. Y, esa fue la respuesta a tu pregunta- sus palabras extrañaron a Jesús, quien arqueó una ceja y deshizo el abrazo para mirarlo fijamente- cuando me preguntaste el por qué de que convirtiera sus capacidades físicas en conocimiento- le recordó.

-¿Por el laboratorio?- aun conociendo la respuesta, realizó la pregunta.

-Correcto- respiró para poder decir lo siguiente- resulta que el refrigerante que mantenía frescas las maquinas de tu laboratorio se agotó esta mañana, eso hizo que todo el equipo se sobrecalentara y sufriera un fallo, principalmente en el regulador energético que evitaba sobrecargas en las maquinas. Por eso fue la explosión. Ya te imaginaras lo que habría pasado si tu hermano hubiese estado allí, lo más seguro es que estaría muerto ahora- le explicó, provocando un escalofrío en el peliblanco, quien había permanecido en silencio, escuchando la conversación de los dos.

-Espera un momento, ¿No podías llenar el refrigerante otra vez?, de esa forma no habría habido necesidad de usar el [Dominio corporal]- le preguntó Jesús.

-Sí, ¿Pero recuerda que para hacerlo debo apagar todos los sistemas primero?, si lo hubiese hecho, tu hermano no solo no podría complementar sus conocimientos básicos, además de eso, su inteligencia seria mucho menor y le costaría más aprender las cosas- habló su padre con calma.

El castaño se quedó mudo, ¿Cómo pudo olvidar eso?

El apagar los sistemas en medio de una complementación mental podía generar problemas en el cerebro de la persona en la que se realice. Ya que en esos momentos, los cables que se colocan en la cabeza se conectan con el cerebro para transferirle los conocimientos mediante ondas especiales controladas; si es interrumpido el proceso, las ondas se descontrolan por un instante antes de dejar de ser emitidas, instante que es suficiente para dañar un poco ciertas partes del cerebro, como el hemisferio izquierdo por ejemplo. Además de eso, el reintentar complementar los conocimientos básicos supondría algo mortal, ya que para que funcione bien, el cerebro debe estar 100% en buen estado debido a que las ondas tienen el defecto de poner bajo mucha presión cada una de sus células durante el proceso. De no ser de esta forma, todo el sistema nervioso colapsaría.

Y ahora que lo pensaba, la última vez que rellenó el refrigerante de su laboratorio fue justo antes de conectar al peliblanco.

El sistema de conversión del [Dominio corporal] era la única salida.

Entonces, repentinamente Dios se puso de pie, se dio la vuelta y caminó a la salida de la habitación.

-¿Padre?- el castaño quiso preguntar a donde iba, pero su padre le respondió antes de que efectuara la interrogante.

-Debo ir a descansar, el próximo mantenimiento será en tres días y no he descansado nada del último por cuidar a tu hermano- respondió a la pregunta no formulada de su hijo.

-Muy bien- entonces recordó algo- ¡padre!- lo llamó.

-¿Si?- se detuvo frente a la puerta y giró su rostro lo suficiente para verlo por sobre su hombro.

-Hay una última cosa que quiero preguntarte- dijo.

-¿De qué se trata?- inquirió ya sabiéndolo.

-¿Por qué fue necesario disminuir tanto sus capacidades físicas?, ¿No debería haber bastado con bajarlas unos cuantos dígitos para que sus conocimientos se completaran?- la verdad tenía algunas dudas respecto a ello, nunca había sido necesario bajar tanto alguna estadística para llenar otra.

El Creador solo esbozó una sonrisa.

-Lo sabrás luego de que empieces a enseñarle- miró a su hijo menor- nos vemos luego- después de decirle eso mientras se despedía con su mano, salió de la habitación, esta vez por la puerta.

El de ojos avellana arqueó una ceja por lo dicho por su creador mientras que dejaba salir un "¿Um?" sin abrir los labios.

Después de un momento se encogió de hombros, no creía que hubiera necesidad de darle tantas vueltas.

Ahora debía enfocarse en su siguiente tarea, que su padre le había dado antes de crear al peliblanco ojiazul.

Como era normal, su cuerpo brilló y se fue del lugar.

Una vez apareció en la habitación de su hermano, con lentitud, se giró para verlo, ya que había aparecido de espaldas a él. Este le regresaba la mirada.

Entonces le dijo empezando a caminar hacia él.

-Supongo que padre ya te informó de lo que pasara desde ahora, ¿Estoy en lo cierto?- inquirió con suavidad, teniendo cuidado de lo que decía ya que aun no sabía cómo tratar con el chico.

-Así... es - respondió- dijo... que...me... enseñarías... muchas... cosas.

-Es cierto, ahora que se completaron tus conocimientos más básicos, es mi deber enseñarte otras cosas más avanzadas- le explicó, sintiendo cierta gracia por describir el enseñarle a leer, contar y algunas otras cosas de nivel de Kínder como cosas más avanzadas.

-Entiendo- asintió sutilmente.

-¿Te sientes preparado?- quiso saber, en caso de que no se sintiera listo tenía permiso de su padre para posponer las lecciones.

-Si- volvió a asentir sutilmente.

-Eso es bueno, entonces...- cortó sus palabras y colocó sus manos a unos centímetros frente a su pecho de tal forma que parecía estar sosteniendo algo.

Inmediatamente después, un resplandor nació justo en el centro del espacio entre ambas manos.

El peliblanco cerró los ojos tan rápido como vio la luz, y cuando sintió que esta había desaparecido, abrió los ojos, notando que ahora el castaño sostenía algo entre sus manos.

Era un libro de cubierta amarilla, de un número de hojas que le daban a su contenido el grueso de un ladrillo y un A, B, C en la portada, cada letra con un color distinto (A rojo, B azul, C verde).

-Comencemos de inmediato- terminó sus palabras con una sonrisa.

El ojiazul miró fijamente el grueso libro por unos segundos, antes de volver a asentir a las palabras de Jesús.

Esté abrió el libro y se aclaró la garganta.

-lo primero será...- dijo antes de empezar a leer las primeras oraciones escritas en el libro.

Oscuro.

¿Por qué?

¿Por qué todo esta tan oscuro?

¿Por qué me duele tanto la cabeza?

¿Por qué me siento tan cansado?

¿Por qué no puedo moverme?

-guh- ¿Qué pasa?

Toda la oscuridad que veo se está llenando de luz.

Ahora la cabeza me duele mucho más.

¿Por qué siento que todo me da vueltas?

-a-ah- el dolor es muy fuerte.

Creo que mi cabeza va a explotar.

-calma.

¿Qué?

-todo está bien.

¿Quién está... diciendo eso?

El dolor esta... el dolor está pasando.

¿Qué pasa?

-Ve hacia la luz.

¿Eh?

-La luz te traerá a mí.

Esa voz ¿Por qué siento que la he escuchado antes?

¿De quién es?

¿Qué quiere decir?

La luz se está yendo, todo se está poniendo oscuro otra vez.

-Ve hacia la luz-

Dijo eso de nuevo.

-Hmm-

Qué raro, la luz dejó de desaparecer, pero se quedó muy pequeña, como un circulo blanco a lo lejos.

-Ve hacia la luz-

¿Cómo se supone que voy a hacerlo? No puedo sentir mi cuerpo para nada, y aparte de eso, ¿Por qué quiere que lo haga?

No entiendo lo que está pasando.

Pero creo que no tengo tiempo para pensarlo.

Siento que me estoy moviendo hacia la luz.

Pero... no estoy tratando de caminar.

No puedo sentir mis piernas.

Aunque tampoco estoy caminando.

No oigo mis pasos en absoluto.

Pero sé que, de alguna forma, estoy avanzando.

La luz está cada vez más cerca.

Esta muy cerca.

Creo que si sintiera mis manos podría tocarla.

La luz, otra vez está aumentando.

Me está rodeando.

Ahora todo está muy brillante.

-Es hora de despertar-

La voz otra vez.

Pero cuando la oí, todo se puso oscuro.

Pero

Esta oscuridad es diferente.

Es una oscuridad más brillante.

-Abre los ojos-

¿Los ojos?

¿Tengo los ojos cerrados?

Pero si los tengo abiertos.

Los siento abiertos.

-Abre los ojos-

No lo entiendo ¿Cómo los abro si ya están abiertos?

-Abre los ojos-

Hmm

¿Y si cierro los ojos y luego los abro?

Es lo único que se me ocurre.

-Abre los ojos-

Aquí voy.

Cerré los ojos y luego los abrí.

-Buenos días-

Estaba sorprendido.

Muy sorprendido.

Cuando abrí los ojos, ya no vi esa oscuridad tan rara, y ya podía sentir mi cuerpo, así como una pequeña molestia en la parte de enfrente del codo; como si tuviese algo dentro de esa parte.

Lo que vi fue, bueno, un hombre con el pelo blanco muy largo.

También pude ver parte de mi pecho, mi brazo izquierdo y una de mis piernas; todas estaban muy delgadas, tanto que me generó algo de susto. Creo que tenía la cabeza inclinada hacia mi izquierda. Entendí por qué sentía algo dentro del pliegue del codo, allí había un tubo con una aguja que se clavaba en mi vena.

Me llamó la atención la sustancia blanca y brillante que se me estaba pasando a través de ese tubo, pero este hombre captó mucho más mi atención, por lo que me centré en el.

Era... un hombre que parecía muy viejo.

Tenía una barba muy larga, como su pelo, y estaba algo enrollada.

También era muy grande, de hecho, me daba un poco de miedo por eso.

Estaba vestido con, creo que es una bata blanca.

Y mostraba una sonrisa que cuando la vi, sentí dolor en mi cabeza otra vez, por lo que cerré los ojos.

Creo que he visto esa sonrisa antes, pero no sé dónde.

De repente, el dolor desapareció cuando algo tocó mi frente, noté que era un poco grande. Abrí los ojos para saber de qué se trataba y vi que el anciano había tocado mi frente con dos de sus dedos, el índice y el medio.

Esa mano es mucho más grande que mi cabeza, por lo que puedo ver.

Otra vez lo miré a la cara cuando quitó sus dedos y su mano, aun tenía esa sonrisa, pero ahora no sentí ningún dolor.

Pero esa sonrisa, ¿Dónde la he visto antes?

Justo después de que me hiciera esa pregunta, tuve un sentimiento muy raro, fue como si algo me pellizcara dentro de la cabeza.

Pero no fue lo único, unas imágenes me llegaron de la nada junto con ese pellizco.

Había un hombre en esas imágenes. Su cara se parecía a la de este anciano, pero sin arrugas y con el pelo de otro color, una barba más corta, tampoco sus ojos eran iguales. Sonreía igual que el anciano.

Luego vi otra imagen de ese hombre, estaba parado en un lugar blanco. Me asombré cuando el piso en el que estaba parado ese hombre comenzó a cambiar y luego todo el lugar lo hizo. Creo que se convirtió en un cuarto, porque había una cama grande.

Después de eso apareció la imagen de la cara de este anciano. Creo que había algo frente a él, porqué levantó un poco una de sus manos y la movió hacia adelante mientras que estiraba los dedos con los que había tocado mi frente hace poco.

Abrí los ojos por la sorpresa que sentí luego de que recordé eso ultimo, y luego lo comparé con esa imagen en mi cabeza.

Me di cuenta luego de un momento.

Esas imágenes no eran pensamientos cualesquiera, eran recuerdos.

Muchas más imágenes y unas voces me llegaron entonces junto con otra sensación de ser pellizcado dentro de mi cabeza.

Ahora lo recuerdo, había conocido a estas personas antes; primero a ese hombre y luego a este anciano, pero después de que conocí al anciano no recuerdo nada.

Tal vez pasó algo en ese recuerdo en que acercaba sus dedos a mí.

Luego de que vi y oí todos los recuerdos, miré al anciano e intenté preguntarle quien era y pedirle que me dijera que pasaba, pues estaba incluso más confuso que antes.

-um- me asusté cuando quise hablar pero no pude, sentía los labios muy pesados, tanto que no podía moverlos.

Entonces el anciano me dijo.

-Calma, aun no puedes hablar- ¿Eh?- solo tienes fuerza y energía para parpadear, no tienes suficiente para mover los labios, todavía no.

¿De qué habla?

No entiendo que pasa.

-Solo espera un poco, podrás hablar luego. En cuanto a tus dudas, déjame responderte- Un momento ¿Acaso sabe lo que pienso?- si, así es.

Mis ojos se abrieron un poco más. Ya estaba sorprendido y asustado por no poder hablar, ahora la sorpresa es mayor.

-Jeje, admito que es un poco divertido el que todos reaccionen así- él se rió y dijo eso- bueno, me presentare, como quieres saber mi nombre primero.

Sus palabras hicieron que lo mirara. Los recuerdos de hace poco me causaron curiosidad. Enserio quería saber: ¿Quién era esa persona? ¿Quién era el otro hombre? Quería respuestas, estaba confundido.

-Pero primero-

Otra vez, el asombro que sentía aumentó cuando una cosa blanca apareció al lado del anciano en el aire, parecía agua. Esta se convirtió en una silla blanca, una silla de gran tamaño que estaba flotando, con el espaldar muy alto y no parecía muy cómoda.

El anciano también empezó a flotar y se sentó en esa silla.

-Que cansado estoy- se acomodó en ella, suspiró con un tono que confirmaba sus palabras y dijo eso- necesito un poco de Jugo del Edén- estiró su mano delante de él y… ¿Cuántas veces me he sorprendido ya? Un vaso de vidrio con agua blanca y brillante dentro de él apareció flotando en frente.

El anciano tomó el vaso y luego comenzó a beber esa agua tan extraña.

-Esto no es agua- dijo al terminarse el contenido-es algo mucho mejor.

Soltó el vaso y se quedó flotando por un momento antes de desaparecer en un brillo, que hizo que cerrara mis ojos.

Me dolieron un poquito por lo repentino que fue el brillo; mucho más porque, por lo que noto, el ambiente está oscuro; salvo por la luz que desprende este anciano.

-Estoy mejor- el anciano cerró los ojos sin perder la sonrisa, pero luego los abrió y me miró- ahora- de nuevo los cerró y empezó a acariciar su barba.

No dijo nada por unos momentos, momentos en los que lo miré sin ver a otro lugar.

-Hmm pues, veamos, en el pasado me dieron muchos nombres y nunca tuve uno que fuese fijo. Sin embargo, de todos esos nombres; mi favorito es Jehová, así que piensa que ese es mi nombre; pero no te dirijas a mí con el por favor, mejor dime… padre- su sonrisa se ensanchó un poco.

¿Padre?

Ese otro hombre de mis recuerdos también lo llamó así.

Y ahora que lo pienso bien, ¿Cuál será el nombre de ese otro hombre? Y ¿Por qué me sonreía? Se veía muy feliz de verme.

-Jesús- el anciano dijo eso, yo no lo entendí primero, pero luego recordé que en uno de esos recuerdos había llamado a ese hombre así- el por qué te sonreía era justo por lo que pensaste después: estaba muy feliz al verte, esperó mucho tiempo para que te creara.

¿Crearme?

¿Qué significa eso?

-Sí- suspiró y se rascó la nuca con una mueca- términos como ese pueden confundir fácilmente a una persona si se utilizan para las situaciones donde se usa un término más común. Un error mío el pasarlo por alto, han transcurrido demasiados milenios desde la última vez que cree a alguien y mi [Omnisciencia] está muy deteriorada- regresó a su sonrisa- ¿Querías que te dijera que ocurría, cierto?

Bueno, no puedo hablar para responder, pero si puede leer mi mente entonces solo debo

-si- pensar en la palabra. (N/A: esto me recuerda mucho a El Portador de la Espada Azul)

-Que inteligente, adivinaste el truco muy rápido- se rió cuando habló, sus palabras me hicieron sentir biendeacuerdo, antes debo decirte que esto será algo difícil de creer, ¿Aun quieres que te diga?

-...un poco menos, pero si- no lo sé, el saber que no será algo fácil de creer no me gusta por alguna razón, pero la curiosidad es más grande que ese sentimiento.

-Me alegra mucho que hables con tanta honestidad, nunca pierdas eso; es algo muy importante- se acomodó en la silla- veras...

Sip, esa fue una explicación muy extraña.

Nunca había escuchado algo así en mi vida.

Aunque, según esta persona, no he tenido una vida muy larga, por lo que no he debido de escuchar muchas cosas; y tan poco recuerdo nada de antes de lo que seguro fueron unos minutos, aparte de ese lugar oscuro y su voz hablándome en el.

Y digo según esta persona porque no le veo ningún sentido a ciertas partes de todo lo que me explicó por algunas razones como estas:

Primero: porqué puedo ver algo de mi cuerpo, y no es el que alguien que solo ha tenido tres días de vida, el tiempo de vida que me dijo que tenía, poseería; es más, ni siquiera podría abrir los ojos.

Segundo: se demasiadas cosas para tener solo tres días de vida. Alguien de tan poco tiempo de vida ni siquiera sabría hablar.

Tercero: mencionó que yo era un ángel. Si es verdad, ¿Dónde están mis alas o mi aureola? Como ángel debería tenerlas y no las veo.

Cuarto: Dijo que este lugar era El Cielo. No sé, pero no creo que en El Cielo haya laboratorios (me dijo que estaba en uno), creo que ni siquiera habría tecnología como la que alcanzo a ver. Hasta donde comprendo, no es un sitio que se pueda considerar tecnológico, sino uno más ligero y no tan moderno como esto.

Si hubo algo que fue más o menos creíble en su explicación, habría sido lo de que es Dios; digo, es muy grande, tiene una aureola con forma de triangulo; una luz extraña en sus ojos, su cuerpo brilla, puede leerme la mente y además de eso, está lo que hizo hace poco: apareció una silla flotante y también ese vaso con un liquido blanco.

Eso es algo que normalmente no se podría hacer, por lo que debe tener poderes sobrenaturales, lo que daría más puntos a su declaración de ser Dios; aunque también cabe la posibilidad de que solo se trate de algún truco ¿Una de las dos?

-Así es, ciertamente cabe esa posibilidad, pero créeme que no es un truco.

-Perdón pero, tengo mis dudas respecto a esas palabras, ¿Cómo se que lo que dices es verdad?

-Normalmente te diría que no me pongas a prueba, sin embargo, es necesario que me creas, así que; te demostraré que digo la verdad.

-¿Y exactamente cómo lo conseguirás?

-Pues, hay muchas maneras ¿Sabes? Por ejemplo...

El alzó su dedo y luego me apuntó con él.

Un segundo después me asusté cuando un gran torrente de agua salió de la punta de este.

Cerré mis ojos por reflejo justo antes de que me alcanzara y luego pude sentir como se mojaban mis piernas, brazos, torso a través de la bata blanca que usaba yo también, además de mi cabeza. Aunque el agua no me estaba golpeando con fuerza, de hecho se sentía muy suave.

-Abre los ojos- al dejar de sentir el agua golpeándome luego de lo que debieron ser unos minutos, volví a oír como esta persona me hablaba.

Lo obedecí, más que todo por la curiosidad de saber si había hecho algo más a parte de mojarme.

Y si, realmente hizo algo más.

Todo lo que alcancé a ver con mi limitada visión (ya que no podía mover mi cuello o levantar mi cabeza por lo pesada que la sentía) estaba cubierto con agua.

Lo que más me sorprendió fue que ninguna de las maquinas que veía estaban haciendo corto circuito, es como si el agua solo fuese una ilusión; pero no hay forma en que lo sea, puedo sentir como me toca y me moja.

-Ahora- me concentré en él otra vez luego de que volvió a hablar. Cuando vi que el también estaba bajo el agua y que estaba respirando, bueno; habría abierto la boca si pudiera- respira.

¿Qué? Un momento, un momento, ¿Quiere que respiré?

-Si- el me respondió. Vaya, en verdad se siente muy raro que sepa lo que pienso.

Supongo que llegados a este punto, puede ser posible que lo logre; él lo está haciendo después de todo, y si me está diciendo que lo haga, debe haber una razón.

A ver

Inhalo.

Increíble.

Aunque estaba bajo el agua, puedo sentir como el aire entró sin problema.

Volví a mirar a esta persona.

¿Será que me está diciendo la verdad?

-Ya viste esto y aun así dudas, tal y como pude ver antes, realmente eres difícil de convencer ¿Cierto?

-De hecho, así es.

-Hmm, era algo a esperar aun sin [Omnisciencia]. Con lo inteligente que eres, seguramente sabes que es mejor permanecer escéptico a las cosas que te dicen hasta que te demuestran su autenticidad. Sin embargo, yo te enseñaré que puedes tener fe en mis palabras.

Justamente después de decirme aquello, levantó su dedo índice como antes y toda el agua regresó a este.

Lo único que quedó fue la humedad.

-Cierto- apuntó con su dedo hacia arriba cuando dijo esa palabra.

Y no sé ni cómo obtuve la fuerza para hacerlo, pero me quedé con la boca abierta cuando pasó algo que me resultó tan asombroso como...bonito.

La humedad en mi cuerpo empezó a reunirse en varias partes de este, luego tomaron forma de burbujas, se desprendieron y comenzaron a elevarse en el aire, dejando mi cuerpo como antes, seco.

En ese momento, el anciano hizo un gesto con su dedo, ese gesto de ven a mí.

Fue como una orden. El agua de la que estaban formadas las burbujas empezó a separarse e ir a ese dedo en forma de línea ondulada para luego introducirse en el.

Tras aquello, el anciano bajo el dedo y me miró.

Lo reconozco, aun estoy mínimamente desconfiado de lo que dijo sobre que era Dios, pero empieza a parecerme creíble.

-Jeje, esa desconfianza desaparecerá por completo justo ahora, solo observa esto- me mostró una de sus manos y luego la giró, entonces tres palillos de madera se mostraron, sujetos por sus dedos- elige un palillo y yo lo sacaré.

¿Hmm? ¿Que elija un palillo? Bueno, no sé cómo hará que termine de creer que es Dios, pero le seguiré el juego.

-El del medio- señalé con la mirada.

-Muy bien, ahora mira lo que pasa- sacó el palillo del medio y mi mente quedó en blanco cuando súbitamente todo nuestro alrededor cambió totalmente, o, al menos, eso creo, porqué lo que alcanzaba a divisar en mi limitado rango de visión pasó a ser igual al espacio, con las estrellas, galaxias y todo eso. Incluso había asteroides flotando cerca de nosotros.

Esta persona seguía sentado en esa silla mirándome con una sonrisa divertida mientras que apoyaba su mejilla en su mano derecha y giraba el palillo que elegí con los dedos de la mano con la que lo había agarrado.

De acuerdo, ahora sí que mis dudas desaparecieron. Sigue resultándome sorprendente, pero realmente...

-Eres Dios- cuando pensé esas palabras, su sonrisa pasó de ser una en la que mantenía su boca cerrada, a una en la que mostraba un poco sus dientes.

-Jeje, por fin me crees.

-Lo del espacio lo volvió innegable, y la verdad el pensar que es algún tipo de ilusión no me parece algo demasiado probable; el que haya aire puede hacer que lo parezca, pero supongo que también puede ser como con el agua, porque obviamente hizo algo para que me fuera posible respirar allí; aunque no tengo ni la más mínima idea de que fue lo que hizo.

-Estas en lo cierto, la verdad es que si hice algo en ese momento y también en este. Sobre qué fue lo que hice, ¿Quieres que te lo explique?

-Hmm ¿Qué tan complicado de entender es?- él se rió por mi pregunta.

-No mucho, si abres tu mente y prestas atención- me respondió.

-En estos momentos mi mente está abierta. Después de lo que usted me ha mostrado Y sobre lo de la atención, no hay ningún problema tampoco.

-Perfecto, y por favor, no te me dirijas con tanta formalidad y tranquilízate un poco, tienes los hombros muy tensos- el dio un toquecito a mi hombro izquierdo al mismo tiempo que decía eso con algo de risa.

Je, la verdad quería que me dijera eso, el saber que es Dios me puso nervioso y por reflejo le hablé mentalmente con respeto.

-Tampoco es que no debas dirigirte a mí con algo de respeto, soy tu padre después de todo, simplemente no me hables como si fuese algún tipo de rey o algo por el estilo.

Asentí.

-Ahora- se aclaró la garganta- la verdad es algo simple. Con el agua: solo hice que pudieras respirar bajo ella y que las maquinas del laboratorio donde estábamos no sufrieran ningún corto circuito, como notaste. Esto es parecido. Hice que no necesitaras oxigeno para vivir, ahora mismo solo respiras porque es algo casi totalmente automático.

-Comprendo, pero ahora quisiera saber ¿Cómo fue que lo hiciste?- hice lo que me pidió, le hablé en mis pensamientos con menos formalidad.

-Se explica en una palabra: [Omnipotencia].

-...Entiendo- supongo que es normal, es Dios después de todo.

-Ojojo, si supieras que no, la verdad la [Omnipotencia] es algo que dentro de todos los Dioses que existen, solo la tengo yo; aunque no es como se cree que es- quedé intrigado por sus palabras, por lo que no pude evitar preguntar.

-¿Todos los dioses que existen? No se supone que solo existe uno, y ¿Cómo que la Omnipotencia no es como se cree?- le pregunté con duda.

-Para resumirlo, existen muchos otros dioses a parte de mí. Algunos de ellos muy fuertes y otros no tanto, algunos con aspectos peculiares; otros más normales. Algún día podrás verlos- eso ultimo que dijo hizo que volviera a preguntar.

-¿Qué?

-Te lo explicare después. Sobre tu duda acerca de la [Omnipotencia, tal y como dije, no es como se cree que es, la verdad es un poco más complejo- yo estaba por preguntar por eso, pero él habló de nuevo- me explico: la [Omnipotencia] es el poder de hacer todo, sin importar los limites existenciales o limites propios, eso es lo que el resto de los dioses y seres piensan, o por lo menos, la mayor parte de ellos. La verdad la [Omnipotencia] si se trata de poder hacer todo sin importar los límites existenciales, pero es diferente con los limites propios. La [Omnipotencia] es un poder que funciona con respecto a tu nivel de poder, si no eres lo bastante poderoso para hacer algo con la [Omnipotencia] sencillamente no puedes hacerlo. Por ejemplo: quieres viajar en el tiempo hasta algún momento del pasado o del futuro, pero el que puedas hacerlo y que tan lejos puedes viajar dependen de tu poder. Si tienes el poder, puedes hacerlo y puedes viajar un poco hacia adelante o hacia atrás, y si tienes mucho más del necesario funciona mejor y puedes viajar más rápido y mucho más lejos; pero si no tienes el poder no puedes hacerlo.

Como no dijo nada más, deduje que ya había terminado de explicarme.

Debo admitir que, es sorprendente la verdadera complejidad de la Omnipotencia; no imagine que tuviera tales limites, supongo que no se puede decir que es un poder absoluto después de todo.

Y repasando su explicación un poco más a fondo, me entró curiosidad de saber cuál es su nivel de poder; la [Omnipotencia] depende de ello después de todo.

-Pues, si quieres tener alguna idea de ello, entonces imagina que hay mil seres, cada uno sobre otro. Estos seres son los mil más fuertes. El que estén apilados de esa forma representa que cada uno es más poderoso que los que están debajo de ellos. Así pues, los primeros son los más fuertes de todos ellos. Yo estoy entre los diez primeros, soy el tercer lugar.

Me imaginé lo que dijo, y cuando me dijo su lugar, la verdad me asombré, me esperaba que estuviera en primer lugar. Con esa [Omnisciencia] y [Omnipotencia] que posee, sería lo normal. También tuve curiosidad por los puestos dos y uno, ¿Me pregunto quienes serán?

-Son tres seres, dos de ellos empatan por lo que comparten puesto- el me respondió sin que preguntara siquiera.

Luego quise preguntar por sus identidades, pero no pude hacerlo por asombrarme cuando, súbitamente, regresamos a la habitación con maquinas donde estábamos hace poco.

-Debo rellenar los frascos de Jugo del Edén- se levantó de su asiento, se quedó levitando sobre el suelo y fue a su derecha, no pude ver qué otra cosa hizo, ya que estaba fuera de mi rango de visión y, por razones obvias, no pude girar mi cabeza.

Lo que si pude hacer fue escuchar tres sonidos.

El primero de ellos, no sé como identificarlo, pero fue como un "Zup".

El segundo, este si lo reconozco, es el sonido de un vaso siendo rellenado con algún liquido.

Y el tercero, fue igual que el primero; e igualmente como ese, no lo reconocí.

Entonces, sentí como algo tocaba mi quijada y la empujaba hacia arriba con suavidad; cerrándome la boca, la cual había permanecido abierta desde que la abrí al sorprenderme cuando pasó lo de las burbujas, ya que no podía cerrarla por el peso que tenía.

Dejé de sentir aquel tacto en mi quijada y un segundo después, el rostro de Dios entro en mi vista otra vez, sonriéndome y mostrándome uno de sus dedos índices, para luego dar varios toquecitos a mi barbilla con él.

-Ten cuidado con lo que haces, incluso aquí hay moscas; no quisiera que te entrara alguna en la boca- no sé si bromea o no. Dejó de darme toquecitos. Posteriormente se sentó en la silla otra vez- y ya te lo dije antes: dime padre.

Padre.

Supongo que está bien.

-Sobre lo que me ibas a preguntar, dos de esos tres seres son considerados dioses; el otro, digamos que no tiene una definición específica, pero en mi opinión, es un ser que representa la destrucción total.

No sé por qué, pero sentí el deseo de tragar saliva cuando dijo eso ultimo con un tono muy serio y unos ojos que expresaban un sentimiento que no supe identificar.

De nueva cuenta cerré los ojos cuando de repente, un brillo apareció al lado de mi padre, y al abrirlos vi que de este, como antes, apareció un vaso lleno de ese liquido extraño, flotando.

Él lo tomó con su izquierda y le dio un sorbo, para luego suspirar.

-Ahhh, aun no lo supero, sigue produciéndome escalofríos- dio otro sorbo antes de rascarse la nuca.

¿Acaso le tiene miedo a ese ser?

-Algo así. La verdad no es algo de lo que me guste hablar Ace.

¿Hm?

¿Ace?

-¡Oh!- parece que se sobresaltó, porque dio un pequeño brinco en su asiento- lo lamento mucho, hemos estado hablando todo este rato y no te he dicho tu nombre aun. Supongo que el cansancio no me deja pensar bien- vi como una sonrisa avergonzada se dibujo en sus facciones mientras me observaba.

¿Mi nombre? ¿Cuándo dijo Ace me estaba llamando por mi nombre?

-Sí, estas en lo cierto- volvió a sorber el liquido blanco y brillante.

Vaya, por una parte me siento feliz de saber mi nombre; es decir, en ninguno de mis recuerdos pude escuchar que me llamaran por un nombre y me sentía algo desesperado por ello en el fondo. Dudo que a alguien le guste no saber su nombre después de todo. Pero por otra parte, me encuentro algo decepcionado. No lo sé, me parece que Ace suena raro.

-Quizás, pero es un nombre muy apropiado para ti- la voz de mi padre me sacó de mis pensamientos y causó que me fijara en él otra vez.

-¿Qué quieres decir?- sus palabras me habían confundido.

-Ace significa "Uno". Al ser tú el primer ángel que creo, es el nombre más adecuado.

¿Acaso escuché bien? ¿Primer ángel?

No había mencionado eso.

-Sí, no lo hice porque pensé que te darías cuenta después- se rascó la nuca de nuevo- no todo sucede como pensamos, es algo que se escapa incluso de mi capacidad.

Resulta un poco irónico que diga eso siendo Dios.

-Sí, ciertamente resulta irónico- paró de rascarse su nuca- bueno, ya es tiempo.

-¿Eh? ¿De qué hablas?- pregunté.

- Luego de que te despertaras pensaba darte algo más de fuerza, así podrías moverte un poco y hablar; pero no lo hice porque debía explicarte las cosas primero. Ahora si puedo hacerlo.

Tocó la parte que podía ver de mi pecho con uno de sus índices luego de que me dio esa pequeña explicación, la parte izquierda por cierto, justo en el corazón.

Una luz tenue rodeó ese dedo, poco después unas ondas brillantes salieron de la parte en la que estaba tocando y comenzaron a extenderse por mi cuerpo.

Esta vez no me sorprendí tanto cuando comencé a sentirme menos cansado y mi cuerpo más ligero.

¿Tal vez se deba a que me estoy acostumbrando a esto? No lo sé, pero de ser así, me asombra la rapidez con la que lo hago; no deben haber pasado más de veinte minutos desde que lo conocí.

Su dedo paró de brillar y las ondas desaparecieron, retiro su dedo y me dijo.

-Intenta hablar ahora.

Asentí mentalmente a su petición.

¿Qué debería decir?

"¿Hola?" no, sería demasiado aburrido. Estas serán mis primeras palabras, se supone que es un momento importante.

Pensé en decir "Veamos si funciono", pero no me gusto mucho. Si eso funciona y digo eso, mis primeras palabras sonaran como un chiste.

-Debo avisarte que estas no serán tus primeras palabras. De hecho, tus primeras palabras las dijiste hace unos días. Lo que dijiste fue: "¿Qué es Hablar?" Jajaja.

Cuando dijo eso con un tono alegre, un recuerdo llegó a mi mente, en él estaba diciendo aquellas palabras mientras veía a Jesús.

Sentí una gran pena en ese momento y un calor en mi rostro.

Mis primeras palabras, ¿Fueron una pregunta tan simple? Hubiese estado mejor de haber sido algo como "¿Quién eres tú?" (Ya que le preguntaba a Jesús) ¿Pero tenía que ser algo que incluso alcanzaba lo estúpido? Pareciera que fue un chiste para entretener a alguien. (N/A: (Silbido nervioso).

-Oh... rayos- pero que desperdicio.

Click

Flash

-Guh- cerré los ojos al ser cegado por una luz repentina. Al abrirlos todo estaba levemente borroso y brillante. Cuando mi visión se estabilizó, noté como mi padre sostenía una cámara de fotos con flash.

Seguro fue de allí de dónde provino la luz.

-Esto lo guardaré en mi álbum- el dijo más sonriente que antes y luego desapareció la cámara de fotos en un rápido brillo que me hizo parpadear nada más esta vez. Sentí una gota de sudor bajar por mi mejilla debido a esa escena- Tal vez no sean tus primeras palabras, pero las considerare como tal .Ya que no recuerdas muy bien lo que hiciste hace días, se podría decir que para ti estas son las primeras que dices.

Sus palabras, en vez de alegrarme, me provocaron más pena. Por el sentimiento de vergüenza que sentí antes, hablé inconscientemente y dije palabras muy simples, de nuevo.

-No te pongas así, las primeras palabras no tienen que ser de gran calidad para ser valiosas. El solo hecho de decirlas les da mucho valor- vaya, que profundo.

Esta vez sí hizo que me animara un poco.

-Gracias... pero... de… verdad... me… habría... gustado... que... fuesen... mejores- aunque ya puedo hablar, me está costando mucho el solo mover un poco los labios, me cansa decir cada palabra.

-No te esfuerces tanto, la fuerza que te di fue para que pudieras moverte un poco. La energía es aparte y aumentará por si sola hasta cierto punto después.

-¿Por... qué... no... me... das... algo... de... energía... para... hablar... también?- me dio curiosidad aquello.

-Prefiero que las cosas pasen a su tiempo. Solo apresuré la complementación de tus conocimientos y el que pudieras hablar porque era necesario- me respondió simplemente.

Hmm, no comprendo bien esa razón, pero no creo que importe tanto por el momento. Al menos puedo hablar un poco.

Aunque me da curiosidad el saber por qué era necesario.

-El porqué de que apresurara lo primero lo entenderás después. En cuanto a lo segundo: no todos pueden saber lo que estas pensando. En un par de días Jesús vendrá a enseñarte muchas cosas y será necesario que puedas hablar. Lo que hubieses podido hacer solo dentro de cinco días.

Ya entiendo, ahora tiene sentido.

Pero.

-¿Jesús también es tu hijo, cierto?- esta vez indagué con mis pensamientos, verdaderamente lo mejor será que no me esfuerce demasiado. El asintió con su cabeza como respuesta- eso lo haría mi hermano ¿Verdad?

-Sí, el es tu hermano mayor- ahora yo fui quien asintió, solo que con mis pensamientos en lugar de mi cabeza, estoy seguro que me costara mucho moverla.

Justo ahí me di cuenta de algo.

-¿Dónde está el? ¿Por qué no está aquí también?

-Está durmiendo ahora mismo. Estuvo tres días sin descansar adecuadamente por estar vigilando constantemente tu estado.

Vaya, me sentí culpable por sus palabras, aunque no creo serlo, yo no he hecho nada en realidad.

-Ciertamente, no es tu culpa. De hecho, él se esforzó demás por voluntad propia. Enserio estaba muy ansioso por hacerse cargo de ti desde el día en que le dije que tenía pensado crearte, siempre quiso tener un hermano menor, tanto que luego de que le ordené realizar la complementación mental y cuidar tu estado buscó sus mejores maquinas para hacerlo- dio una pequeña risa- ese Jesús, realmente se emociona rápido con este tipo de cosas.

Hmm, Jesús debe ser una persona muy dedicada con las cosas que le importan mucho.

-Bueno, debemos continuar la conversación después. En tu estado actual no puedes permanecer mucho tiempo despierto, necesitas dormir cada tanto o sentirás una fatiga que te hará daño.

Ahora que lo menciona, desde hace poco empecé a sentir algo de sueño, así que era por esa razón.

Pero no quiero dormir, no aun, todavía necesito que me responda algunas cosas más.

-Te prometo que responderé a todas tus preguntas después, enserio debes descansar ahora- se levantó de su asiento- créeme cuando te digo que no querrás saber qué pasará con tu cuerpo si llegas a fatigarte.

-¿Y no puedes hacer algo al respecto?- con esa [Omnipotencia] seguro puede evitarlo.

-Sin duda, pero no pienso hacerlo- comenzó a caminar después de responderme- de hacerlo, no comenzarías a aprender algo de lo más importante que no debe faltarte como ángel.

-¿Que cosa?- alcé una ceja con duda, me alegro de que no me pesen como todo lo demás, es igual que con mis parpados; gracias a eso puedo parpadear.

-Obediencia hacia mí- su respuesta sonó bastante simple con el tono de voz tranquilo que usó- es lo más importante en este lugar.

Es extraño, lo normal sería enfadarse por sus palabras. Que alguien venga y te diga que debes obedecerlo así como así seguramente sería desagradable; pero yo no sentí nada de desagrado, sino que acepté esas palabras sin mayores problemas.

-Ahora descansa, hablaremos luego.

Bueno, el sueño está creciendo poco a poco; ciertamente será lo mejor. En realidad no quiero saber que puede hacerme esa fatiga que mencionó si llego a sufrirla.

Cerré los ojos con lentitud y tomé una respiración profunda, exhalé el aire en mis pulmones un segundo después y luego…

-Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz-

-Guh- ¿Pero qué?

Abrí mis ojos con lentitud al darme cuenta luego de despertarme del sueño.

Parece irreal, ¿Me dormí de inmediato?

Qué extraño.

Pero lo que es más extraño, ¿Por qué no me sorprende?

En definitiva, me acostumbro rápido a las cosas; ya me di cuenta.

-Buenos días, Jesús-

¿Hmm?

Oí la voz de padre. Siento que ya puedo girar mi cuello un poco, lo cual hice con lentitud y dificultad para saber dónde estaba el.

Fue en ese entonces que vi un poco más del lugar en el que me encontraba. No me sorprendí mucho realmente cuando observé que habían muchos más aparatos de los que percibí antes. Esto era un laboratorio después de todo. Aunque apenas fueron unos centímetros más, eso solo me hace pensar que este laboratorio debe estar muy equipado.

Mi vista se posó en mi padre finalmente, ha quien vi sentado en una silla algo lejos de mí, a mi izquierda, frente a un monitor en una mesa.

-Buenos días, padre.

Fue como cuando escuché la voz de padre antes, la nueva voz que sonó me sorprendió; pero se escuchaba familiar.

La voz provino de la direccion que padre miraba. Ahora si giré mi cabeza un poco más a la derecha, pues esta era la direccion.

Fue justamente un instante después en que vi a quien yo ya sabía gracias a padre que era mi hermano, observándolo a él.

De pronto sus ojos pasaron de padre hacia mí y puso otra expresión facial.

Me di cuenta con rapidez que en su rostro, en parte, estaba la misma alegría que en mis recuerdos; pero también lucía algo alarmado.

Pero lo extraño fue que no dijo nada, al contrario, se quedó en silencio observándome.

Su observación me pareció muy incómoda, pensé en romperla diciendo algo pero no estaba seguro de que decir.

Luego de un par de segundos opté por algo normal y sencillo.

-Tú... eres... Jesús... ¿Cierto?- ya conocía la respuesta, obviamente, pero me pareció algo útil para iniciar alguna conversación, aunque fuese corta; y aliviar este silencio molesto.

Sus ojos se expandieron un poco, debió sorprenderse por algo.

Pero aun así me respondió.

-Sí, soy yo- su respuesta sonó suave y me sonreía, pero noté casi de inmediato que se trataba de una sonrisa forzada. Todavía percibo esa alarma en su rostro, pero se ha reducido mucho. ¿Habrá intentado ocultarla a propósito?, no estoy seguro.

Como sea, ahora que comencé con una pregunta simple, lo mejor sería seguir la misma línea; la verdad no se me ocurren muchas opciones.

-¿Eres... mí... hermano?- ay, hasta me dio pena decirlo; me suena increíblemente estúpido preguntar cosas que ya se.

-Sí, ¿Cómo lo sabes?- Obvio que fue por nuestro padre.

-Me... lo... dijo... padre- rodee mis ojos hacia quien mencioné, con algo de ironía oculta en mis palabras. Puede sonar hipócrita, pero si algo me gusta menos que hacer preguntas estúpidas es que me las hagan a mí.

-Ya veo- respondió eso y lo miró-Padre

-Te lo explicare en un momento, antes debemos ir a la habitación de tu hermano- lo interrumpió y le dijo eso. Je, realmente debe ser una utilidad increíble eso de la omnisciencia.

El se levantó de la silla en la que estaba sentado y vino hacia donde estábamos.

Un momento, ¿Acaso se encogió? Ahora esta del mismo tamaño que Jesús, ¿Como no lo noté antes? ¿Tal vez por estar detallando el laboratorio y por ver a Jesús? Es lo más seguro.

Cuando estuvo muy cerca de nosotros me asombré en el momento en que un brillo apareció a mi alrededor. Noté que el brillo venia debajo, así que por curiosidad gire mi cuello lo suficiente para poder ver algo del suelo.

Lo último que vi fueron algún tipo de símbolos en lo que parecía ser un círculo giratorio en el suelo, antes de que una luz me segara.

Debido a la repentina iluminación, cerré mis ojos con la esperanza de que no se hayan dañado. Me sentí un poco nervioso cuando los abrí y vi todo borroso, pero luego mi visión se estabilizó y me calmé.

Más sin embargo, me vi obligado a cerrarlos nuevamente en instante en que una nueva luz, aun más brillante que la otra, hizo acto de presencia delante de mí.

A través de mis pestañas, advertí que el brillo había cesado y abrí los ojos de nuevo.

Allí estaban mi padre y hermano mayor mirándose el uno al otro, ambos comenzaron a hablar, pero no presté atención a lo que decían porque me concentré en el nuevo panorama.

Este lugar ya estuve en este lugar.

Lo recuerdo, es la habitación que estaba en blanco y que después Jesús puso como se ve ahora.

Me pregunto si fue algún poder o algo por el estilo.

Se lo preguntaré en otro momento.

Creo que lo escuche decir en uno de mis recuerdos que aquí era mi habitación.

-Hmm- ese ruido salió de entre mis labios cerrados, en simultaneidad con una molestia en mi nuca y un par de giros de mi cuello para ver mejor el lugar y juzgarlo.

-Este sitio tiene buen aspecto- fue lo que pensé cuando lo miré bien, pero me siento algo apretado al verlo; lo preferiría sin todas estas cosas, algo más sencillo.

Tal vez unas paredes de otro color, un azul celeste vendría bien, ese dorado me da una mal sabor en la boca. También el suelo, preferiría que no tuviera todas esas piedras preciosas. Los muebles no están mal, se ven cómodos y grandes, pero los cojines no me gustan; tienen colores muy vivos. Ese ventilador que está en el techo también está bien, puede mantenerme fresco y sirve muy bien para adornar. Hay algunas bombillas, me serán útiles cuando no quiera estar a oscuras y esa lámpara sobre la mesa que está a mi lado no sobra en lo absoluto.

Solo falta la cama, recuerdo que antes había una, pero ahora no la ubico.

¿Qué habrá pasado con ella?

BOOOOOMMMMMM

UUUUUUUUHHHHHHHHHHH

Temblé por la sorpresa de oír repentinamente dos sonidos tan estridentes.

Con una dificultad que fue reducida por el miedo, giré mi cabeza de derecha a izquierda con velocidad disminuida, intentando encontrar la fuente del ruido ya que había sonado muy cerca.

-¡El laboratorio!- ese grito que por lo que escuché, fue emitido por Jesús, causó que girara mi vista para verlo.

Una mala elección sin saberlo.

Una luz me segó, otra vez, e hizo que cerrara los ojos, otra vez.

Levanté los brazos (obviamente con esfuerzo) y me froté los ojos.

A este paso, se me va a dañar la vista.

Al abrir los ojos, me fijé en que Jesús ya no estaba en la habitación, ahora solo estábamos padre y yo.

Entonces padre me miró.

-Espera un momento por favor.

Como si fuese por instinto, cerré los ojos al instante en que dijo aquello, y tal y como esperé, vi que mis parpados se iluminaron, clara señal de que había algo brillante frente a ellos.

Dos segundos después la iluminación cesó y abrí mis ojos.

Alcé una ceja con desconcierto, pues no entendía que rayos había pasado.

Primero ese sonido, luego Jesús grita, se va y finalmente padre se va también.

Y ahora yo estaba totalmente solo en esa habitación.

-Tsk- chasquee la lengua, ¿Qué haré ahora?

Miré el techo, como si hubiese algo interesante en el, en un intento de no ser presa del aburrido silencio casi absoluto, solo perturbado por él casi mudo ruido del ventilador.

Fue un intento fallido.

Y cualquier idea que me pareciese divertida requería movimiento, algo para lo que estaba muy limitado, lastimosamente.

-¿Hmm?- fue entonces que sentí un peso sobre mi regazo. Mire dicha parte de mi cuerpo y me di cuenta de que allí había un libro.

Apareció de la nada.

Me sentí anonadado por este hecho, pero entonces me percaté de que una nota también se mostró a un lado del objeto.

Acerqué mi mano hasta la nota, la sujeté y la traje más cerca para poder leerla.

-Para evitar el aburrimiento y aprender- era lo que estaba escrito en la nota.

Miré el libro nuevamente y lo detalle. Era marrón con una cruz plateada en la portada, y debajo de esta estaban escritas las palabras "Biblia, versión especial".

Qué extraño.

Es la primera vez que oigo un titulo así.

Como sea.

Tengo un medio de distraerme, no lo voy a desaprovechar.

Tomé el libro entre mis manos y lo abrí para comenzar a ojearlo.

-Vaya- no pude impedir que esa pequeña palabra escapara de mi boca, esto es bastante interesante.

Este libro tiene una narrativa muy peculiar, parece más una guía que un libro normal.

Su tema a tratar es sobre El Cielo, y tiene información curiosa.

Me es muy útil, estoy en El Cielo después de todo.

Entre la información que ofrece esta: que El Cielo está dividido en siete secciones, cada una distinta de la otra.

Yo pensaba que había un único Cielo, no pensé que estaría dividido de esa forma.

Según este libro, cada Cielo está sobre el otro, como las secciones de una torre enorme.

Pasé de página.

Ahora explica algunas cosas más, como por ejemplo: que casi todos los cielos tienen un cielo artificial, con un sol artificial y una luna artificial incluida.

También explica un poco de lo que está en cada Cielo.

Por lo que estoy leyendo, deduzco que ahora mismo estoy en el séptimo Cielo. Bueno, más que una deducción es una corazonada.

Cuando quise pasar a la siguiente pagina, el libro se convirtió en polvo brillante y desapareció.

-¿Eh?- no logré articular otra cosa, ¿Qué fue lo que pasó?

Fue justo en ese instante en que sentí alivio de tener la mirada hacia abajo, ya que una nueva luz apareció enfrente. ¿Cómo lo sé si no estaba viendo hacia delante? Pues porque lo que podía ver de mi cuerpo y de la mesa de operaciones donde estaba acostado se iluminaron mucho.

Al desaparecer la luz, elevé mi rostro para ver al frente; allí estaba Jesús dándome la espalda. De repente se dio la vuelta y comenzó a acercarse.

-Supongo que padre ya te informó de lo que pasara desde ahora, ¿Estoy en lo cierto?- al igual que antes, su forma de hablar era suave y escondía cautela.

-Así... es -le respondí- dijo... que... me... enseñarías... muchas...cosas- tengo curiosidad por saber a qué se refería con Muchas cosas.

-Es cierto, ahora que se completaron tus conocimientos más básicos, es mi deber enseñarte otras cosas más avanzadas- padre me explico lo que pasó antes, así que no necesito preguntar por lo de Conocimientos básicos que de otra manera me habría intrigado.

-Entiendo- di un pequeño asentimiento con mi cabeza, lo bastante leve para que no me costara mucho bajarla y luego enderezarla.

-¿Te sientes preparado?- más que preparado, me siento curioso.

-Si- fue mi sola respuesta.

-Eso es bueno, entonces...- paró y puso sus manos delante de su pecho como si sostuviera algo.

Como si tuviese algún tipo de alarma interna que me alertó, cerré mis ojos.

Sip, percibí la luz a través de mis parpados.

Abrí los ojos y advertí que ahora sostenía un libro curioso, con las letras A, B, C de diferentes colores en la portada.

-Comencemos de inmediato- me dio una sonrisa, se nota que está feliz. Supongo que es como padre me dijo, estaba muy ansioso de hacerse cargo de mí.

Me quedé mirando ese extraño libro amarillo por un momento, con suma curiosidad por averiguar que podría enseñarme de allí. Entonces le di un nuevo asentimiento de cabeza como respuesta a sus palabras.

Abrió el libro y carraspeo un poco, debe estar aclarándose la garganta.

Posó sus ojos sobre el contenido del libro después.

Aquí vamos.

-Lo primero será...- comenzó a leer.

Si Jesús tuviera que describir su estado actual, no sería ni sorprendido ni extrañado; tampoco serio.

No estaba en Shock por la inteligencia mostrada por su hermano menor ni mucho menos incrédulo.

Sino que se hallaba meditabundo, cavilando en silencio aquel acontecimiento inesperado.

Habían transcurrido alrededor de veinte minutos desde que la instrucción Avanzada inició.

Vocales.

Abecedario.

Lectura.

Deletreo.

Números.

Sumar.

Restar.

Multiplicar.

Dividir.

Entre otras cosas.

Tenía planeado enseñarle todo eso, sin embargo, el peliblanco parecía que ya conocía cada una de esas cosas perfectamente.

Podía leer corrido sin problema alguno y realizaba cálculos grandes y pequeños en un abrir y cerrar de ojos.

Casi parecía un genio.

No.

Para Jesús estaba claro que, en efecto, su hermano menor ERA un genio.

Al menos en el ámbito mental.

Cuando comprendió eso, simultáneamente también comprendió las palabras de su padre.

"Lo sabrás luego de que empieces a enseñarle"

Aquellas palabras, en ese entonces poco comprensibles, como su creador dijo ahora parecían claras como el agua.

Por el hecho de haber sido un genio fue que había disminuido tanto las capacidades físicas del joven peliblanco y las había vuelto capacidades mentales.

También fue por ser un genio que cuando se le estaba realizando la complementación mental el proceso fuera tan lento.

La cantidad de conocimientos que se le agregan a la mente de un genio en una complementación mental, a diferencia de alguien normal, era mucho mayor. Esto se debe a que cuando alguien creado con el ritual [Génesis de la existencia] resulta ser un genio, su mente alberga muchos más conocimientos de lo que debe al ser creado.

Cuando se crea un genio y este posee el mismo problema que tubo Ace (que tiene sus conocimientos fragmentados) y se le aplica la complementación mental para completar esos conocimientos, obviamente tarda mucho más.

Con él [Dominio corporal], al convertir las capacidades físicas de un genio en su conocimiento, por las mismas razones se requiere usar más de las capacidades físicas para que los conocimientos iníciales estén al 100%, fue por eso que tuvieron que disminuirse tanto.

Era un importante precio a pagar por mantener una mente brillante.

Las capacidades que eran convertidas en otras con el [Dominio corporal] sin duda podían recuperarse y sobre todo mejorarse, sin embargo, la recuperación y mejora serian más lentas de lo normal.

Si sus cálculos eran correctos, en unos mil (1000) o dos mil (2000) años ya llegaría a tener la fuerza de un ángel promedio, y si le ponía mucho empeño; dentro de quinientos años (500).

Bueno, si se le hacía complicado lo ayudaría, y seguramente su padre también.

El gesto distante que las facciones de Jesús habían mantenido desde hace unos quince (15) segundos fue desecho a la vez que hacía desaparecer el "Libro A, B, C" en un brillo.

Ace cerró los ojos para evitar ser segado cuando sintió como su recién adquirido "Sexto sentido detector de brillo se activó".

-Me impresionas- fue todo lo que le dijo, mirandolo a los ojos mientras se acomodaba un poco en la mesa de operaciones, (Se había sentado en ella para estar más cómodo) posaba sus codos en sus piernas, acercaba sus manos la una a la otra, entrelazaba sus dedos y posaba su barbilla sobre estos.

-Si- este le devolvió la mirada junto con esas palabras.

-Creo que debí planear más meticulosamente tu instrucción- suspiró cerrando los ojos.

-¿La... planeaste... tu?... Pensé... que... lo... había... hecho... padre.

-¿Por qué pensaste eso?- le preguntó.

-Me... pareció... que... el... era... quien... se... encargaba... de... casi... todo... aquí. Por... ser... Dios.

-Bueno, podría hacerlo la verdad, pero decidió que nos dividiríamos las responsabilidades hace mucho tiempo. Sigo sin entender por qué lo hizo cuando él puede hacer todo el solo y millones de veces mejor que yo; pero no me quejo, al menos siento que le estoy siendo útil.

-Quizás... sea... por... eso... que... lo... hizo- le dijo Ace, haciendo que Jesús lo mirara.

-Sí, es muy probable- le sonrió.

Un par de segundos transcurrieron en total silencio, pues no se les ocurría realmente de que hablar.

-Eres... muy... leal... a... él... ¿Verdad?- inquirió más para borrar el silencio que para saber, puesto que ya imaginaba la respuesta.

-Toda mi lealtad y mi vida están destinadas a él- habló con toda sinceridad.

-Y... dime... ¿El... siempre... es... así... de... agradable?- volvió a inquirir, ahora sí con verdadero interés.

-¿Por qué lo preguntas?- respondió con otra pregunta.

-Dudas... y... curiosidad- confesó, ciertamente la existencia de su padre por algún motivo desconocido para sí mismo le parecía... no estaba seguro de cómo describirlo con una palabra, pero desde que creyó en que él era Dios, sintió una necesidad de descubrir más cosas sobre él; pero no le hizo las mil y un preguntas en el momento por la sorpresa y los nervios que sentía.

-Entiendo- le dio una asentimiento de cabeza, comprendiéndolo- Bueno, el normalmente es calmado y amable, otras veces puede ser más serio, otras más bastante estricto; la verdad tiene muchas formas de actuar, todo depende de la situación, el conoce perfectamente que carácter tomar en cada una y siempre lo hace- le explicó.

-Wow... asombroso- sus ojos estaban algo ensanchados debido a las palabras del hombre.

-Así es, y la única actitud que nunca encontraras en el será una actitud desesperada. Normalmente mantiene todo bajo control sin importar de qué situación se trate. Siempre tiene como mínimo quinientos (500) planes distintos para cualquier problema que se presenta.

-¿Quinientos (500)?- abrió más los ojos. Si eso era lo mínimo, ¿Cuanto era lo máximo?-y... ¿Los... prepara... justo... cuando... aparecen?... ¿O... lo... hace... de... antemano?

-Suele hacerlos de antemano, pero sé que también puede después de que ya están. Su mente es increíble, te lo aseguro. No encontraras a nadie más inteligente que él en ningún lado- sus palabras iban cargadas de puro respeto y admiración.

-Increíble... no... me... esperaba... que... fuera... así... de... inteligente- pero entonces recordó algo- espera- le dijo.

-¿Qué pasa?- arqueó una ceja.

-¿No... será... por... su... Omnisciencia... que... es... así... de... inteligente?- lo miró con duda.

-La [Omnisciencia] sin duda tiene mucho que ver a la hora de resolver problemas, pero no es solo por eso que es inteligente- le respondió dibujándose una pequeña sonrisa en sus labios.

-¿Qué... quieres... decir?- se extrañó.

-Jeje, aun sin tener [Omnisciencia] su inteligencia verdadera no baja en absoluto- profirió luego de dar una pequeña risa.

-¿Umm?- se confundió por las palabras de su hermano.

-Espera- lo miró- ¿Padre no te explicó cómo funciona la [Omnisciencia]?- arqueando una ceja.

-No... solo... me... explicó... la... Omnipotencia- respondió curioso por la pregunta.

-Hmm supongo que te lo explicará después- dijo simplemente.

-¿Y... no... me... lo... puedes... explicar... tu?- quiso saber, le picaba mucho la curiosidad aquello.

-Espera a que padre lo haga, te lo puede explicar mucho mejor que yo- suspiró, para decepción del peliblanco.

-Bueno- desanimado, el ojiazul murmuró aquello.

El castaño pareció no notarlo, ya que le preguntó.

-¿Hay algo que te gustaría aprender?- el peliblanco, quien había agachado la mirada, la volvió a subir de forma paulatina.

-¿Qué?- el castaño le explicó.

-Ya conoces a la perfección todo lo que quería enseñarte- su voz sonaba algo desilusionada- me alegra que seas inteligente ya, pero realmente quería poder darte al menos una enseñanza.

Ace, comprendiendo sus palabras, le dio un asentimiento de cabeza muy leve.

-Pues... si... hay... algo... que... quisiera... aprender- esas palabras levantaron los ánimos del castaño, quien lo miró con la pregunta ya reflejada en sus ojos.

-¿De qué se trata?- se acercó un poco luego de preguntarle.

-Pues- Jesús se acercó un poco más- quisiera... saber...- detuvo sus palabras por un momento.

El castaño curiosamente percibió una extraña tención por ese silencio.

-¿De… donde… vienen... los... bebes?- le preguntó, extrañamente con un rostro serio.

El rostro de Jesús por su parte, se quedó con una expresión en blanco, así como una mudez repentina lo invadió. Una mudez que solo terminó luego de alrededor de diez (10) segundos.

-¿Eh?- aunque no fue mucho lo que pudo articular.

-¿De... donde... vienen... los... bebes?- repitió su pregunta, aun con una cara seria.

Jesús pestañeó dos (2) veces, para luego rascarse la mejilla con un dedo y poner una expresión que mostraba incomodidad.

-¿De dónde vienen los bebes?- quiso confirmar.

El ojiazul asintió levemente.

-Pues- movió los ojos hacia otro lado rascándose la nuca- ¿En serio no lo sabes?- volvió a verlo directamente.

-No- respondió y negó con la cabeza al mismo tiempo.

Jesús verdaderamente se extrañó por aquel hecho.

Toda esa inteligencia, todos esos conocimientos ¿¡Y no sabía eso!?

No parecía real, fue por eso que le había preguntado; creyendo en la posibilidad de que se tratara de una broma.

Una posibilidad que resultó ser de cero (0).

-Cof- decidió no darle más vueltas al asunto, solo debía responderle aquella pregunta después de todo. Se aclaró la garganta con una pequeña tos y luego de estar pensando como se lo podía explicar por unos segundos, finalmente habló- Antes de comenzar, necesito preguntarte algo ¿Sabes lo que son un espermatozoide y un ovulo?

El peliblanco ojiazul solo negó con su cabeza.

Uy, eso iba a tardar un poco.

No es que le importara la tardanza, tenía mucha paciencia y tiempo; pero no le agradaba dar ese tipo de explicación. Aunque antes de ser creado el peliblanco se mentalizo el que tendría que hacerlo, simplemente no le gustaba.

Otra vez se aclaró la garganta, ahora con una pequeña gota de sudor bajando por su frente.

-Bueno...- pero justo cuando estaba por iniciar la incómoda explicación, la voz de su padre resonó en la habitación aparentemente de todas partes.

-Jesús, ven a mi habitación cuanto antes- fue lo que dijo, como si estuviera en aquella habitación junto con ellos.

-Dejemos la lección para más tarde- Jesús se apresuró a decir eso sonriente, sintiéndose aliviado por la intervención tan oportuna de su padre, y posteriormente desapareció en un resplandor.

El joven peliblanco cerró los ojos en el momento adecuado y luego miró fijamente donde había estado su hermano hace apenas un (1) segundo.

-Bueno supongo que dormiré- al no tener otro medio con el que pasar el tiempo optó por aquello, se encogió de hombros al pensar y se dispuso a hacer lo propiamente dicho.

La diferencia con la vez anterior fue que esta vez tardó unos quince (15) segundos en quedarse dormido.

Y había estado despierto por más tiempo que antes, sus reservas de energía iban creciendo de a poco.

Aunque eso sería lo único que conseguiría aumentar rápido.

...

¿Alguna vez han pensado que se sentirá estar dentro de un cuadro en blanco?

¿No? Es lo más normal.

¿Y han pensado en cómo sería una pintura en lo que todo sea de color blanco?

¿Tampoco? Sigue siendo lo más normal.

O sencillamente, ¿Alguna vez han pensado como sería un lugar de un color tan blanco que no parece real?

¿Sí? ¿No? ¿Tal vez? La verdad no importa mucho.

Y por qué todas estas preguntas extrañas referentes a cosas blancas.

Porque probablemente alguna de estas tres cosas sea lo que pase por la cabeza de quien viera el sitio en el que ahora mismo se hallaba de pie el castaño de ojos avellana.

Una especie de sala donde todas las cosas que estaban eran de color blanco, tanto que no parecían ser de verdad. Había masetas blancas, flores blancas en ellas con hojas blancas, mesas blancas, luces blancas, suelo blanco, una puerta blanca desde la cual se extendía algún tipo de sendero brillante, como si fuera de luz, gruesos pilares blancos a los lados de dicho sendero de luz y al final de este, un gran trono blanco en el cual había alguien sentado.

Allí estaba Dios, con el mismo tamaño gigante, con su mejilla posada en la palma de su mano y viendo con calma a su hijo delante de la entrada de aquel lugar, regresándole la mirada.

-No importa cuántas veces entre aquí, sigo sin acostumbrarme- el castaño dijo con una gota de sudor bajando por su mejilla, incomodo por la excesiva blancura del lugar.

-Lo dices siempre que vienes- se rió Dios- solo necesitas venir un poco más y veras que deja de resultarte extraño.

-¿Y exactamente cuánto es Un poco más?- inquirió alzando una ceja.

-Hmm unas mil (1000) veces- dijo como si fuera algo casual.

El ojiavellana suspiró.

-Ya veo- dijo con los ojos cerrados.

La forma de contabilizar de su padre ciertamente era complicada.

Algunas veces "Un poco" de algo resultaba ser diez mil (10000) de algo, otras veces podía ser veinte mil (20000) o incluso cuarenta mil (40000).

Aunque nunca le dijo que sería "Mucho", pero estaba seguro de que estaría muy cerca de Nayuta, o quizás más.

Volvió a abrir los ojos y a mirar a su padre cuando este habló de nuevo.

-Es sorprendente, ¿No?- inquirió con una pequeña sonrisa.

-¿El qué?- Jesús arqueó una ceja.

-Su inteligencia- empezó a levantarse- aunque sepas que es un genio, no puedes evitar seguir asombrado- se acercó a él a paso lento, a la vez que volvía a disminuir su tamaño hasta ser del tamaño de Jesús.

Rápido como un rayo, Jesús lo entendió.

-Ciertamente, es un prodigio en todo el sentido de la palabra- miró al suelo con un gesto pensativo- es como...

-Si piensas demasiado tendrás pesadillas- El Todopoderoso le dijo al estar en frente de él, notando los pensamientos de su hijo- y estoy seguro de que no querrás pesadillas como las que podrías tener si sigues pensando en "Eso".

-Guh- el castaño ensanchó los ojos levemente- cierto, gracias.

-No me agradezcas, solo hazme caso- le dijo con aquella sonrisa y los brazos cruzados tras su espalda.

-Si- asintió. De repente recordó el porqué de estar allí- Padre, ¿Para qué me necesitabas?

-Para nada en absoluto- le respondió, manteniendo la sonrisa- te llamé para sacarte de esa situación en la que estabas.

-Jajaja- se rió- como siempre, sabes reaccionar rápido ante las cosas.

-Sí, oye ya que estas aquí, hablemos de algo- le dijo.

-¿Hablar de algo? ¿Cómo qué?- le respondió con una pregunta alzando una ceja.

-Tal vez sobre tu falta de ideas acerca de que enseñarle- esas palabras le sacaron otra risa a Jesús.

El padre alzó una mano y en la palma de esta una luz surgió, dejando como residuo una especie de libreta gruesa con muchas palabras escritas.

-Aquí están todas las opciones de enseñanza que puedes darle- le dijo señalando las letras- cada una está basada en las cosas que le producirán interés si se las explicas, elige cualquiera de ellas, o si quieres todas.

-Pero- Jesús miró sorprendido las opciones de la primera hoja- todo esto- en la primera página de esa libreta, había materias que se podrían considerar de nivel académico a universitario. Partiendo desde una matemática algo más avanzada a la que había querido enseñarle a su hermano, hasta múltiples campos de la ingeniería.

Ante la sorpresa más que obvia de su hijo, el Todopoderoso habló de nuevo:

-Y todo lo que está en esa pagina es solo lo que le interesará primero, las páginas siguientes muestran lo que le interesará dentro de los años venideros, por lo que aun no es momento de enseñárselas- la sonrisa que aun llevaba en el rostro se agrandó- su curiosidad es enorme.

-No lo dudo- los ojos de Jesús estaban muy abiertos.

Y una sonrisa igual a la de su padre estaba plasmada en sus facciones.

-Ahora mismo está durmiendo, por lo que tendrás que esperar. Ve a dar un paseo o algo, no podrás enseñarle nada hasta la tarde- le dijo, entregándole la libreta y regresando a su trono.

-Entendido- profirió mirando la hoja.

Desapareciéndola poco después en un círculo mágico, y luego desapareciendo él en un resplandor.

Grande.

Gigante.

Enorme.

Descomunal.

Colosal.

Inmenso.

Pero a la vez

Bonito.

Bello.

Esplendido.

Maravilloso.

Espectacular.

Hermoso.

Onírico.

Solamente la suma de cada una de esas palabras serviría para describir por completo la majestuosidad del sitio que se manifestaba a la vista.

Pero lamentablemente, una palabra para expresar esa suma no existía.

¿O tal vez si?

Tal vez sea una palabra antigua creada en los inicios, una palabra que se perdió en las inmensas arenas del tiempo.

Una palabra que busca aquella cosa con la cual ser usada, aquella media naranja.

Como un príncipe que busca a su princesa día y noche.

No.

Eso no era más que un cuento usado para crear suspiros en las niñas o en las mujeres soñadoras.

¿Entonces como qué?

¿Como un marino buscando el norte?

¿Cómo un codicioso buscando un tesoro?

¿Cómo un monje buscando la iluminación?

Quizás, solo quizás

O quizás realmente no existía la palabra, simplemente.

Pero de existir, entonces el lugar que buscaba está aquí.

Un inmenso bosque, tan grande; tan grande, que la vista se perdía solo en la entrada, pues era colosal la cantidad de arboles que en esta había.

No se podía decir que era un mar verde, ya que si bien este era el color predominante; existía una multitud de otros más.

Allí, habían árboles y plantas de todos los géneros existentes aglomerados; desde plantas frutales a plantas comunes, desde arboles grandes a arbustos pequeños. Llanamente, podías encontrar cualquier cosa de origen vegetal que quisieras.

Pero como en cualquier bosque, no solo el reino vegetal existía, sino que además el reino animal convivía en armonía con este.

Y al igual que la vida vegetal estaba completa en especies, así mismo lo era la animal.

Pero no eran solo los animales que existen en el tiempo presente, si no que se trataba de todos, absolutamente todos los animales que han existido.

Partiendo desde los que existían en los tiempos más antiguos, como los dinosaurios; así es, DINOSAURIOS u otras criaturas más antiguas o del mismo tiempo, seguidos por otros seres posteriores como mamíferos primitivos, entre ellos Tigres dientes de sable, Mamuts y otros ancestros del Elefante, ancestros del Caballo, Perezosos gigantes, aves primitivas, reptiles, roedores primitivos, etc. Otros animales más actuales pero que se extinguieron como las Moas, los Dodos, las Cuagas. Finalmente, las criaturas que conocemos hoy en día, entre las cuales muchas están en peligro de extinción: tigres, leones, jirafas, cebras, hormigas, todos los insectos conocidos y por conocer

Como se dijo antes, estaban todos los animales de todas las especies, por lo que también existían animales marinos en lagos y ríos de tamaño descomunal, estos últimos eran tan grandes que vistos desde tierra podían compararse con el mar mismo. Dinosaurios marinos, Amonites, trilobites, ancestros de la Ballena, ancestros del Tiburón, como el Megalodón; cocodrilos y ancestros del Cocodrilo, peces prehistóricos como el Celacanto, cangrejos y cangrejos prehistóricos, camarones, almejas, corales, otras especies de peces, peces de las profundidades, ballenas de todas las especies actuales, todos los tipos de Tiburón en la actualidad, etc, etc, etc…

En fin, el lugar estaba absolutamente lleno de vida animal, desde el más pequeño ser hasta el más grande.

Lo extraño es que todos parecían convivir en armonía, ninguno se atacaba o huía, ni siquiera entre presas y depredadores naturales. Sin embargo, aquello no era tan extraño en comparación con ver a los animales que se supone eran carnívoros alimentándose de pasto, frutas y verduras, o en el caso de los depredadores marinos, de algas que existían en el fondo de sus hogares. (N/A: bueno, para mí no es tan extraño, en mi casa hay un perro que es capaz de comer maíz cuando tiene mucha hambre, y no, no es broma).

En medio del inmenso bosque se hallaban dos árboles de un tamaño notable, ambos eran casi iguales; la única diferencia eran los frutos que daban.

Mientras que uno daba manzanas de color rojo, el otro las daba de un color dorado brillante.

¿Recuerdan los ríos que se mencionaron al hablar de los animales?

Realmente había solo un rio, pero este se dividía en cuatro, e iban en direcciones distintas y recorrían todo el lugar, brindándole agua.

Dos de las divisiones del rio rodeaban el centro del bosque, donde estaban los dos árboles.

Un lugar de aspecto tan hermoso con tantas criaturas viviendo en paz, de alguna forma, lograba hacer que una palabra apareciera en la mente de quien lo viera.

Paraíso.

Si, tal vez esa era la palabra que buscaba algo que definir, "Paraíso".

Y si lo era, aquella palabra perdida había encontrado su sitio justo ahora.

Justo entre los dos árboles de en medio del bosque, un resplandor hizo acto de presencia, más no perturbó ni un poco la paz del sitio; como si fuera algo normal.

La luz se extinguió y dejo ver al peli marrón, quien ahora miraba los alrededores con un gesto alegre y calmado, como si le produjera paz interior.

Se permitió respirar con profundidad y lentitud, sintiendo el aire llenar sus pulmones; luego vino una exhalación igual de lenta, pero sin tanta profundidad, dejando salir aquel aire como si se tratase de sus problemas personales.

Al inhalar, cerró los ojos, por lo que luego de exhalar los abrió.

Entonces inició una lenta caminata hasta el árbol que daba frutos dorados, sentándose de espaldas al tronco, cerrando los ojos nuevamente.

Se hallaba ligeramente tenso, aquel día había resultado ser algo movido.

Primero despertaba y poco después se enteraba que su hermano menor estaba en un estado físico deplorable.

Luego su laboratorio explotó, aunque esto no le afectó tanto ya que no se perdió su investigación; sin duda iba a ser complicado reunir todo el equipamiento de nuevo y todos los materiales de investigación.

Tendría que infiltrarse en lugares como Azgard, el Olimpo, el inframundo griego, el Niflheim, Alfheim o los campos Elíseos para recuperarlos, y eso le llevaría tiempo; principalmente en Azgard, con toda la seguridad que hay allí.

Lo peor de ello es que no podía llevar grandes cantidades, como era necesario; se le dificultaría mucho ser discreto de esa forma. Y no podía usar magia ya que lo descubrirían. No era que no pudiera defenderse en tal caso, sin embargo, en Asgard tenían un sistema de seguridad especial que bloqueaba cualquier magia o habilidad de transporte a los intrusos que eran descubiertos, por lo que si era sorprendido allí la única forma de escapar y volver a El Cielo seria abriéndose paso a través de las innumerables tropas de Valquirias y dioses Azgardianos.

Era muy fuerte, pero no podria vencer a tantos enemigos poderosos él solo.

Después de lo del laboratorio, estaba el hecho de que no pudo enseñarle a su hermano como siempre había querido, aunque luego se animó en la corta conversación con su padre.

Seria capas de enseñarle a su hermano todo lo que le produjera interés, eso lo hacía feliz.

Verdaderamente feliz.

Aunque realmente no quería responder a sus dudas acerca de la reproducción, hablar de temas como esos; aunque fuese solo por instruir ciertamente le producía una gran incomodidad.

Pop

Sus pensamientos fueron interrumpidos al sentir como algo ligero caía en su cabeza y luego en su regazo.

Miró hacia la segunda área mencionada, dándose cuenta de la presencia de una manzana dorada.

Le pareció extraño, pues los frutos de ese árbol no debían de caerse.

Sin embargo, tomó la manzana con su diestra y le dio una mordida.

No había comido nada desde que despertó en la madrugada, y había estado dormido por dos días enteros y lo que había restado del día que se durmió; tenía hambre.

Hambre.

Ya entendía, seguramente aquello ocurrió por voluntad de su padre; quien lo había ayudado en un momento de necesidad.

Siempre tan amable.

Se tomó su tiempo para degustar aquella fruta, masticando de espacio y saboreando lo más que podía cada bocado antes de tragar.

-Hmm el fruto del Árbol de la Vida, como siempre, su sabor es tan delicioso y refrescante- comentó con una sonrisa y los ojos cerrados antes de volver a morder.

-Hyyyaaaa- pero los abrió de sopetón al escuchar ese sonido delante de él.

Allí había una criatura de naturaleza reptil, con un cuerpo obviamente hecho para el vuelo, siendo de pequeño tamaño, delgado y con grandes alas. Poseía un cuello largo y curvado, una cabeza grande, largas mandíbulas con muchos dientes y una cola corta acabada en punta.

Aquella criatura era el famoso Pterosaurio llamado Pterodáctilo.

No le sorprendió que no pudiera sentir su presencia acercándose, cuando comía ese fruto se olvidaba de todo a su alrededor.

Nunca pudo cambiar aquello por más que lo intentó, sencillamente sabia tan bien que se sumergía en el sabor totalmente.

La criatura giró su cuello de manera en que el ojo izquierdo podía mirar el fruto en la mano de Jesús, para luego emitir otro sonido.

-Lamento decepcionarte amigo, no puedes comer este fruto- le dijo con voz calmada, al entender lo que quería decir.

-Hyyaaa- el Pterodáctilo volvió a hacer el sonido, como queriendo decir "¿Por qué?"

-Son las reglas, los animales no pueden comer el fruto del Árbol de la Vida- profirió sin perder el tono calmado.

El Pterodáctilo no hizo ningún ruido, solamente se le quedó viendo a Jesús por unos segundos.

-Hyaa... de acuerdo, hasta luego Jesús- sorpresivamente, la criatura habló y luego procedió a irse volando.

-¡Cuídate Ptero!- se despidió mientras agitaba el brazo izquierdo con una sonrisa.

-¡Igual!- fue lo último que dijo el Pterosaurio antes de desaparecer en el cielo.

Paró de agitar el brazo y se acomodó un poco más en el tronco del árbol, mirando las hojas y volviendo a morder el fruto.

-¿Jesús?- una voz gruesa llamó la atención de Jesús, una voz que se escuchaba a su lado, por lo que giró su vista para ver a quien le había hablado- Aquí abajo- el ojiavellana bajó su mirada al suelo.

Allí estaba un caracol de color gris, con un caparazón en espiral.

-¡Max!- Jesús le sonrió al molusco- ¿Cómo estás? Hace meses que no te veo, ¿Dónde has estado?

-Estoy bien. He estado visitando a mis hijos y mi esposa- eso llamó la atención de Jesús.

-¿Visitando? ¿No viven juntos?- inquirió extrañado, acercando su cabeza al caracol.

-No, ahora vivimos separados. Le cedí el cuidado de los niños porque yo no podía encargarme de ellos- explicó con un tono algo cansino.

-¿Y por qué viven separados ahora?- otra vez preguntó, más extrañado todavía.

-Quisiera saberlo- suspiró, causando que Jesús elevara una ceja, dando a entender que no comprendió- un día simplemente llegué a casa, con ganas de descansar y estar al lado de mi familia luego de haber hecho un viaje de ida y vuelta de una semana para conseguir comida, y tan pronto como llego y entro, me encuentro a mi esposa detrás de la puerta, esperándome con una cara de pocos amigos- el caracol tembló un poco- me dijo las mil y un cosas ese día: que no la consiento lo suficiente, que no estoy nunca en casa, que no me preocupo por ella o por nuestros hijos, que no salimos, que no hago nada por ellos, que esto, que lo otro- el caracol llamado Max bufó molesto luego de proferir cada cosa con un tono fastidiado- las mujeres son problemáticas. No saben valorar todo lo que te esfuerzas para hacerlas felices y cuando les reclamas por ello se enojan.

-Debe ser difícil- el castaño comentó.

-Más que difícil- Max lo miró con seriedad- Jesús, como tu amigo te voy a dar este consejo. Nunca, ni en mil millones (1000.000.000) de años te cases o te enamores de alguien, solo te traerá problemas.

-Sabes que no lo haré, aquí solo los animales pueden hacer esas cosas- el castaño respondió con voz calmada, pero con una gota de sudor bajando por su sien por las palabras del molusco.

-Eso es bueno- el caracol hizo una sonrisa- oye Jesús, ¿Podrías hacerme un favor?

-Claro, ¿Qué necesitas?- inquirió.

-¿Podrías llevarme a mi casa? Estoy cansado de moverme, llevo meses haciéndolo casi sin descanso.

-Muy bien, solo espera a que termine de comer- se apresuró a hacer lo que había dicho para no dejar esperando a su amigo. Cuando acabó la manzana, hizo desaparecer los restos en un brillo para posteriormente extenderle la mano al molusco, mano a la que Max subió luego de varios segundos de avanzar hacia ella.

-Por cierto, ¿Dónde viven tu esposa y tus hijos ahora?- quiso saber.

-A veinte (20) kilómetros de mi casa- suspiró con mucha pesadez- ya te imaginaras lo que cansa solo visitarlos.

-Eres un buen padre y marido, tomándote esas molestias por tus hijos y tu esposa- el hombre quiso animarlo.

-Gracias, aunque solo lo hago por mis hijos, mi esposa y yo estamos a punto de divorciarnos- aclaró aquello, con un tono extrañamente a gusto.

-No deberían hacer algo así solo por una pelea, luego se arrepentirán- le advirtió, en cierta forma buscando que recapacitara de aquellos planes.

-¿Una pelea? ¿Dices?, lo hace cada vez que llego a casa- dijo con cierta molestia.

-Oh- Jesús hizo aquel sonido tapándose la boca con sus manos.

-Como sea, vamos ya por favor, quiero volver a dormir en mi cama después de tanto tiempo- pidió, queriendo más que todo no hablar más de aquello.

-Está bien- el castaño de ojos avellana inició una caminata en direccion a donde él sabía era la casa del caracol.

...

Es curioso como cualquier lugar puede resultar el Hogar, dulce hogar de alguien.

Ya sea una casa.

Una cueva.

Un árbol.

O sencillamente un agujero en la tierra.

Ahora mismo, por ejemplo, aquella realidad se mostraba de manera irónica en la residencia del caracol.

Un tronco de madera repleto de musgo y hongos en su parte superior.

Este era el Hogar, dulce hogar de Max.

Ni bonito ni mucho menos, pero al caracol le resultaba apacible y cómodo.

Otra realidad era que no importaba como fuera tu casa, si te gustaba, podías sentirte más cómodo en ella que en cualquier otra parte.

El castaño descendió su mano al suelo cuando estuvo delante del tronco, dejando que Max bajara de su palma, la cual estaba babosa por obvias razones.

-Muchas gracias por traerme Jesús, si quieres visítame la próxima vez que vengas por el Edén, tengo algunos hongos comestibles que duraran mucho tiempo- ambos se rieron.

-Con mucho gusto, tal vez hasta traiga un invitado- aquello le llamó la atención al caracol.

-¿Invitado? ¡¿Hablas de Dios?! Si es así debo elegir los hongos más frescos- dijo aquello un poco agitado.

-Cálmate- Jesús le dijo haciendo la señal Alto con su mano- No me refiero a padre.

-¿Eh? ¿Entonces quien?

-Mi hermano menor- esas palabras bastaron para que el caracol se quedara mudo momentáneamente- Padre lo creó hace algunos días y ahora mismo es mi deber instruirlo. Por ahora no puedo traerlo, pero seguro que en unos días

-Jesús- Max lo interrumpió con una voz seria- Esta vez no pasará lo mismo que las veces anteriores ¿Cierto?

Ante la mención de las palabras "Las veces anteriores" la mirada del castaño se tornó levemente ensombrecida, pero mantenía una sonrisa.

-Esta vez no pasará, las otras veces sucedió porque padre no había realizado el ritual en mucho tiempo. Ahora estoy seguro de que todo marchará bien- a pesar de que sus palabras eran de optimismo, su voz se escuchaba apagada.

-Si tú lo dices Bueno, nos vemos- se despidió Max comenzando a entrar a su tronco.

-Hasta luego- con la misma mirada ensombrecida y la sonrisa, el hombre se despidió y empezó a irse.

A cada metro que se alejaba del tronco del caracol, la sonrisa iba disminuyendo un centímetro.

Finalmente, la sonrisa fue reemplazada totalmente por una expresión mortalmente seria.

-Esta vez no pasará pensó aquello, antes de mirar el cielo, más específicamente la posición del sol- creo que ya deben ser las diez (10) de la mañana, será mejor que regrese para tomar un desayuno más adecuado.

Y dichas estas palabras, una luz envolvió a Jesús, desapareciéndolo poco después del paradisiaco sitio.

...

Las preferencias que existen para los lugares donde comer pueden llegar a ser muy variadas e interesantes.

Pueden ser desde lugares simples hasta lugares de alta clase.

Desde mesas cualesquiera en una casa o alguna cafetería; a mantas de picnic puestas sobre el césped de una llanura solitaria.

También la cima de una montaña puede ser buen lugar para comer si le pones imaginación, o si tienes demasiada hambre como para bajar primero al pie de esta, y comer al mismo tiempo que bajas es peligroso.

Hasta una balsa perdida en medio del océano.

Es por eso que el lugar tan peculiar donde ahora comía el castaño no parecía tan extraño.

Una nube.

Así es, no están leyendo mal; estaba comiendo en una nube.

Sentado tranquilamente, con las piernas cruzadas entre ellas, degustaba un pan de trigo de tamaño medio que sostenía con su mano derecha, con miel recubriendo la mayor parte de él. Un vaso casi lleno de jugo de manzana era sostenido por su izquierda, vaso que fue llevado a la boca de quien lo sujetaba, para ser sorbido suavemente parte de su contenido.

Habían pasado unos cinco (5) minutos desde que decidió tomar un desayuno. En los primeros cuatro (4), había ido a buscar los alimentos que tenía en el presente, y en el quinto (5) se transportó a donde estaba actualmente y cubrió el pan con la miel, para luego empezar a comerlo en el sexto (6) minuto acompañado del jugo.

¿Dónde consiguió aquel alimento y aquel vaso y jugo, además de la miel?

Pues, primero fue al séptimo Cielo, luego a su habitación y después al mini refrigerador que en esta se hallaba; allí había muchas cosas para uso alimenticio. Ese objeto era mucho más interesante de lo que parecía, pues aunque en el exterior lucía un tamaño pequeño, la realidad era que su interior era bastante grande y extenso. Parecía un supermercado por dentro; toda la comida estaba ordenada en repisas de supermercado (N/A: los lugares donde se colocan todos los productos en un supermercado, no recuerdo si se llaman así o no, estoy improvisando así que disculpen si me equivoco.) que de algún modo la mantenía muy bien conservada.

Era por eso que no tenía ningún problema en meterse dentro y buscar cualquier comida que quisiera.

Era un objeto muy útil.

¿Y por qué comía en una nube?

Era cómoda, por eso.

-Este pan y esta miel están deliciosos- comentó luego de tragar otro pedazo.

Bebió un poco más de su jugo, con una pequeña sonrisa que le dificultaba levemente dicha acción.

Luego de unos segundos terminó su comida y su bebida, desapareciendo el vaso en una luz e invocando un pañuelo en la misma mano con la que lo sujetaba, limpiando con este su boca y su barba de cualquier resto de pan o jugo; desapareciéndolo igual que al vaso y recostándose en el cómodo sitio, con los brazos extendidos a los lados.

Respiró profundamente.

Esa posición en una nube le fascinaba. Cuando dormía en su cama casi siempre lo hacía de lado, ya que se sentía más cómodo así en ella, sin embargo, siempre se recostaba en las nubes, la suavidad de la que eran dueñas siendo sentida en su espalda siempre eliminaban cualquier sentimiento de tensión que pudiera tener, sin importar que tan grande fuera.

Era casi como dormir en algodón.

-Aun tengo tiempo antes de que sea tarde y nada en que gastarlo- dijo algo fastidiado- el día se me hará muy largo si no encuentro algo que hacer pronto.

Con cierto desgano, comenzó a ponerse de pie en la nube.

Una vez estuvo parado en ella, se asomó por uno de sus bordes para ver el suelo.

Estaba aproximadamente a veinte (20) kilómetros de distancia del suelo.

Era una larga caída.

-Es tiempo de bajar- dijo y posteriormente saltó de la nube, sin mostrar o sentir miedo alguno.

Mientras caía a gran velocidad desde las alturas y sus cabellos eran sacudidos salvajemente por el aire, Jesús se rascó una mejilla con los ojos cerrados.

-(Suspiro) ¿Y si voy a limpiar todo el desastre de lo de mi laboratorio? Nunca lo acomodé- naturalmente, la idea de simplemente irse a dormir no fue considerada, pues ya había permanecido dormido casi tres días y no tenia sueño en absoluto- si, haré eso- asintió con la cabeza.

Estaba a tan solo cuarenta (40) metros del suelo, y descendiendo rápidamente.

Treinta (30) metros.

Veinte (20) metros.

Diez (10) diez metros.

CRACK

BROOOMMM

Al alcanzar sus pies el suelo, este se resquebrajó con violencia, levantando polvo y liberando una pequeña onda expansiva; como si una gran roca fuera la que cayó y no Jesús, quien por cierto, estaba parado con calma y sus piernas estaban en perfecto estado a pesar de la caída.

-Demasiado polvo- dijo a la vez que con su mano efectuaba un movimiento de abanico delante de su rostro, tratando de alejar toda la tierra levantada de dicha zona.

Una vez el polvo que lo rodeaba se disipó, Jesús dio un vistazo a su alrededor luego de colocar sus brazos en jarra.

Una pradera gigantesca era el sitio donde el hijo de Dios se hallaba en ese momento.

El aspecto de aquel escenario no se comparaba ni un poco con el del Edén, pero poseía su propio grado de belleza.

Hasta donde alcanzaba la vista, y más allá, un suelo cubierto de césped verde se extendía de tal forma que parecía infinito, césped que era movido por el viento con delicadeza. Algunas colinas podían notarse tanto cerca de donde estaba Jesús como en el horizonte, evitando con su existencia que el lugar fuera una planicie. En algunas partes se podían ver arboles de un tamaño común. Una inmensidad azul era el cielo del lugar, lleno de nubes de variados tamaños y formas, con un brillante sol posicionado en el centro de este; posición por la cual las sombras que generaban los arboles se encontraban justo debajo de ellos y no a sus lados.

Curiosamente no había flores en aquella vasta pradera, ni una sola.

El hombre luego de ver totalmente a su alrededor, dejó que de sus labios escapara un comentario:

-Este lugar es verdaderamente agradable, pero la soledad lo vuelve un poco aburrido.

Ciertamente, a parte de los árboles y el césped, Jesús era el único ser vivo en la pradera.

Una idea que pasó de pronto por su mente lo hizo sonreír.

-Este será el primer lugar que visitaré con Ace- como era obvio, el nombre del peliblanco había sido decidido por su padre antes de que lo creara y él se lo dijo a Jesús.

Esa información se la dio a Ace durante su intento de instrucción cuando este quiso presentarse, teniendo como resultado una comprensión rápida y un asentimiento de cabeza por parte del peliblanco ojiazul.

-Mejor voy yendo ya, el laboratorio no se limpiara solo- aquello lo dijo antes de tener la pequeña idea de que posiblemente algo del equipo su laboratorio se había salvado de aquel desastre, obteniendo en consecuencia una pequeña esperanza.

Sin tardar otro segundo, desapareció en una luz.

...

¿Nunca les ha pasado que se despiertan en la tarde y sienten la boca seca?

Quizás se deba al calor de la tarde y a que muchos duermen con la boca abierta.

Cuando sienten esa sequedad seguro que una de las primeras cosas en las que piensan es en ir por agua.

Una reacción natural.

¿Pero qué pasa con esas personas que no se pueden mover de un lugar a otro por si mismos?

La respuesta es sencilla: le piden a alguien que les traiga agua.

Pero, ¿Y si no hay nadie cerca?

Allí podemos ver un problema.

Un problema que el peliblanco ojiazul estaba pasando justo ahora.

Ya eran principios de las tres (3) de la tarde cuando Ace despertó de su sueño con la boca y la garganta reseca.

El no lo sabía, pero cuando dormía tenia la peculiaridad de mantener la boca cerrada o abierta dependiendo de cómo se durmió.

Había cometido el gran error de dormirse con la boca abierta.

Quizás muchos se estén preguntando esto:

¿Por qué algo tan común puede ser un gran error?

Una buena pregunta.

Pero una pregunta mucho mejor sería esta:

¿Creen que algo no se les puede meter en la boca si duermen con la boca abierta?

Puede pasar, realmente puede pasar.

¿Acaso alguno pensaba que aquello de Se te puede meter una mosca eran simples palabras?

No lo son.

Son tan reales como ustedes mismos.

Pero eso no es lo que estamos tratando ahora.

-Agua- el pobre peliblanco dijo, sintiendo su lengua áspera al moverse esta para articular la palabra.

Aquella sensación primeriza no le gustaba en absoluto.

Miró con la lentitud ya normal por su situación actual en todas direcciones, con la pequeña esperanza de que su padre haya puesto agua cerca de él.

No encontró nada.

Fue presa de un leve desespero.

No era que se fuera a morir por esa sequedad en la boca, el lo sabía bien; una persona podía durar unos días sin beber agua, era solo que era muy molesta.

Y ahora que lo pensaba.

¿Por qué en esos tres y dos días que se mantuvo durmiendo no murió por deshidratación? Y además ¿Por qué no le había dado sed sino hasta ahora?

Entonces recordó a su padre y hermano e instantáneamente encontró la respuesta.

Pero ellos no parecían estar cerca, aunque él sabía que su padre conocía su situación actual, por lo que le pareció curioso que no hubiera aparecido ya para darle agua o que hubiera mandado a Jesús en su lugar.

No sabía qué hacer.

Chasqueó la lengua, sintiendo mucho más la aspereza tan desagradable.

De pronto, a su mente llegó el recuerdo de su padre apareciendo y desapareciendo ese vaso con el líquido blanco.

-Quisiera... aparecer... un... vaso... de... agua- desafortunadamente no tenía ni la más mínima idea de cómo hacerlo.

Justo un segundo después, sintió como su sexto sentido le avisaba que cerrara los ojos, cosa que hizo y sus parpados brillaron. Al abrirlos, advirtió que frente a él, flotando sobre su abdomen en un círculo plano hecho de luz, había un vaso de vidrio lleno de la sustancia que deseaba.

Se extrañó en gran medida por aquel acontecimiento, pero supuso que había sido obra de su padre, por lo cual agarró el vaso con ambas manos y lo levantó con algo de dificultad.

Tardó unos cuatro segundos en llevarlo a su boca, la cual abrió para depositar el refrescante líquido en esta.

Su boca, su lengua y su garganta dejaron de presentar aquella aspereza. Pasó su lengua por sus labios para rehumedecerlos, pues estos también los había sentido secos.

El círculo plano seguía flotando por encima de su abdomen, así que colocó el vaso allí, con una sonrisa de comodidad y satisfacción por la humedad en su boca.

Con un nuevo aviso de su sentido, cerró los ojos y tanto el círculo como el vaso desaparecieron en un brillo.

Se acomodó en la mesa de operaciones que hasta ese momento había sido su cama y miró el techo de su habitación, totalmente aburrido.

Pasó muchos segundos en total silencio, ocurriéndosele en un momento dado el recordar las cosas que había vivido en un intento de distraerse.

Recordó desde el momento en que conoció a Jesús por primera vez hasta la actualidad.

Solo habían sido unos cuantos días, pero ciertamente había vivido varias sorpresas en ellos (Aunque había dormido la mayor parte de esos días).

Principalmente cuando conoció a su padre.

Y seguía sorprendiéndose de lo rápido que se había hecho a la idea de que esas sorpresas seguirían ocurriendo.

Lo hizo en el mismo momento que empezó a acostumbrarse a ver cosas como las que podía hacer su padre.

Y lo que pasó hace unos momentos con el vaso de agua se lo había confirmado.

Bostezó.

El aburrimiento aun prevalecía a pesar de sus intentos de detener su avance, era tan grande que le provocaba sueño.

Pero no era suficiente para que se durmiera, solo para que entrecerrara los ojos.

Le echó un vistazo a su contorno como antes.

Seguía creándole un sentimiento de ser apretado.

-¿Quieres que te ayude a cambiarlo?- se sobresaltó en su lugar al escuchar la voz de su padre de repente.

-¿Eh?- parpadeo, muy sorprendido.

Se estaba acostumbrando rápido, pero aun no lo hacía por completo.

Miró en todas direcciones, queriendo encontrarlo; pero estaba solo en la habitación.

-¿Dónde... estas?- preguntó en voz alta, aun mirando a todas partes.

-En mi habitación- le iba a preguntar dónde estaba dicho lugar pero su padre habló de nuevo- te la mostraré en otro momento.

-Ok- respondió luego de dos segundos.

-Te estoy hablando telepáticamente- se adelantó a responder la duda que estaba a punto de exponer- te pregunto de nuevo ¿Quieres que te ayude a cambiarlo?

-Cambiar que- ya que era su padre, no tenía la necesidad de hablar.

-El aspecto de la habitación- le respondió.

-Espera, ¿Qué tanta luz habrá si lo haces?- tragó duro, el cambiar la imagen del lugar de seguro despediría mucha luz.

-Jeje, no todo lo que se hace aquí requiere un resplandor, eso es solo para ciertas acciones. Esta habitación la cree con la peculiaridad de poder cambiar su apariencia de acuerdo a los deseos de su dueño, o sea tu. Jesús te lo dijo cuándo te la mostró por primera vez.

-Pero recuerdo que él le había puesto esta apariencia antes, si yo soy el dueño de la habitación ¿Cómo lo hizo?- pensó con aquel recuerdo en mente.

-Porque forzó el proceso- el peliblanco alzó una ceja, dando a entender que no comprendió- te explico, el cambio de la habitación está regido por una maquinaria que inventé hace mucho. Se trata de un sensor especial que detecta tus pensamientos, luego los analiza y finalmente los aplica para cambiar el interior de la habitación. Pero este sensor también es algo sensible a las energías. Jesús conoce perfectamente su mecánica y aprovechó esa sensibilidad a la energía utilizando un truco bastante simple, pero antes de decírtelo respóndeme, ¿Conoces cual es el concepto más básico de la magia?- ante su pregunta, el ojiazul respondió con un no mental- "Es el poder de convertir nuestros deseos en realidad, volver lo imposible en posible" ese es el concepto más básico de la magia. Existen varios pasos para hacer magia, el primero de ellos es: Tener una idea clara de lo que se desea hacer.

-¿Adonde quieres llegar?- al hacer su padre una pausa, Ace preguntó.

-Ya te lo diré- inesperadamente, un resplandor surgió delante de la mesa de operaciones. Ace cerró los ojos un poco tarde por la "Conversación" que mantenía con su padre, abriéndolos luego para ver que este ahora se encontraba allí, sentado en la misma silla que hizo aparecer el día que lo conoció-Necesitaba venir para mostrarte esto, debes verlo directamente. Ahora observa- el peliblanco no pudo ni pensar o decir nada para cuando su padre habló, respondiendo a una pregunta inexistente.

De un segundo a otro, el todopoderoso alzó las manos y las cubrió con un brillo tenue, acto seguido la habitación se volvió igual a como era cuando Ace la vio por primera vez.

-¿Eh?- estaba desconcertado por lo que pasó, no sabía que trataba de hacer su padre.

-"Transformar tu energía en el deseo que se tiene" ese es el segundo paso, y el que acabo de aplicar- le dijo desapareciendo aquella luz y bajando sus manos- Se trata básicamente de lo que dice: Transformar tu energía en el deseo que se tie..."- realizó una pausa tres (3) milisegundos antes de que su hijo hablara con su mente:

-Espera por favor- pidió, haciendo la señal de Alto con ambas manos y cerrando los ojos momentáneamente para luego abrirlos- no estoy seguro, pero creo que si me sigues explicando no entenderé nada. No sé casi nada de cosas como la magia.

Dios sonrió.

-Eso ya lo sé Ace, y no te preocupes, en unos meses te enseñaré- mientras mantenía su sonrisa hizo un gesto con la mano para restar importancia.

-¿Qué?- el joven ladeo la cabeza.

-Luego lo sabrás- respondió- Nunca respondiste mi pregunta- agregó.

Al recordar la pregunta que le hizo, le dio una afirmación con su cabeza.

-Muy bien- dichas esas palabras, volvió a levantar sus manos y a cubrirlas de luz.

...

-Uff- el castaño ojiavellana dejó escapar un suspiro mientras se secaba con el dorso de su mano el sudor que se resbalaba por su frente- lo hice- sonriendo, miro satisfecho el lugar donde antes habían estado las ruinas de su laboratorio.

Le había costado un litro de sudor, pero lo había limpiado por completo. Ahora los escombros yacían en lo que parecían ser bolsas de basura gigantes de color blanco.

Polvo, maquinas quemadas, cables quemados; partes de máquina, trozos de vidrio, fuentes energéticas colapsadas; incluso estaba la maquina que se encargaba de suministrar equitativamente el refrigerante de su laboratorio, obviamente más quemada y destruida que todo lo demás.

Todo eso se encontraba en las bolsas.

Cosas como el aceite u otras sustancias que el hombre usaba a la hora de trabajar se hallaban en frascos de vidrio, almacenados para usarlos cuando reconstruyera el lugar.

Otros frascos, que eran de plástico transparente, estaban llenos de sustancias coloridas; las que pudo rescatar del suelo, y de plantas extrañas u otras sustancias de colores más apagados.

Aquello eran materiales de investigación importantes, realmente no podía simplemente votarlos y dejar que se desperdiciaran. Pensó que estaría bien ya que habían estado mucho tiempo fuera de los frascos especiales que hizo para conservarlos bien y seguramente estarían arruinados, pero cuando se percató de que aun estaban a tiempo de salvarse se apresuró a buscar esos frascos de plástico. Solo debía pasar esas sustancias a algunos de los frascos conservadores que tenía guardados en caso de requerir algún repuesto (Y sí que lo requirió) y problema resuelto; podría salvar una mínima parte de todo el material que perdió.

Si, en cierta forma era un logro algo vacio; pero algo es algo.

Dio un chasquido con sus dedos, creando círculos mágicos al instante debajo de las bolsas y frascos; desapareciendo estos al ser tragados por la luz poco después.

Dejó que otro suspiro se escapara de su boca.

-Creo que estoy fuera de forma- habló al considerar su cansancio- antes limpiar el laboratorio no hubiera sido nada; pero ahora...- y por tercera vez suspiró.

Se estiró un poco para aliviar el leve entumecimiento de su espalda.

-No debí descuidar tanto mis ejercicios físicos, fue un gran error- pensó con un rostro cansino al dejar de estirarse.

Entonces alzó su mano y en esta, con un brillo, un reloj de bolsillo hecho de plata apareció.

Jesús miró la hora en este y se alarmó, lo que se mostró claramente cuando abrió ampliamente los ojos.

-Tres y treinta (3:30) de la tarde- pronunció la hora- ¿Cómo me tomó tanto?

Desapareció el reloj, fue a la puerta del laboratorio, la abrió, salió por esta y la cerró, dándose cuenta entonces de que, efectivamente esa era la hora por la posición del sol.

-Ace ya debió haber despertado, debo apresurarme- ni bien había terminado de decir aquello cuando había empezado a brillar.

...

Fuera de la habitación del peliblanco, Jesús hizo acto de presencia luego de un resplandor.

Se dispuso a abrirla, pero de repente recordó algo. Acercó sus manos de manera en que sostenía algo entre ellas, para luego hacer aparecer la libreta que le entregó su padre (N/A: me ahorraré un poco el estar colocando a cada momento lo de que Dios y Jesús aparecen o hacen aparecer objetos u otras cosas luego de un resplandor. Cada vez que escriba que aparecieron o hicieron aparecer algo, lo hicieron luego de una luz).

Ahora sí, abrió la puerta con rapidez, pero evitando llegar a la brusquedad, y la cerró tras de sí.

-Lamento la tardanza, Ace- dijo con cierta prisa.

Se quedó estático en la entrada.

La habitación de su hermano lucia distinta.

Las paredes y el techo habían perdido el color dorado, siendo el lugar de este tomado por un blanco, cuya única cosa que evitaba que fuese puro eran unos gravados de flores con el tallo y los pétalos totalmente de un color azul marino que iniciaban en el suelo y terminaban en la mitad o un poco arriba de esta. Las piedras preciosas del piso fueron substituidas por cerámica normal de un color beige, que en algunas partes estaba más oscuro o más claro de lo normal. Los muebles estaban prácticamente iguales, las únicas diferencias eran que sus cojines eran de color celeste y blanco común; colores mucho menos vivos que los de antes. El ventilador, las bombillas y la lámpara de noche al igual que la mesita se habían mantenido iguales.

La mesa de operaciones con la maquina (superviviente al accidente del laboratorio) a su lado estaban donde mismo. Su hermano peliblanco seguía recostado en dicha mesa, con los mismos tubos que salían de la maquina pasándole Jugo de Edén por vía intravenosa; la diferencia era que ahora el joven ojiazul sujetaba algo en sus manos: era cuadrado y de distintos colores. Ace lo estaba manipulando de forma en que sus partes se movían y los colores se mesclaban con los otros, mientras que mantenía una expresión que lucía sumamente concentrada y gotas de sudor se resbalaban por su rostro.

Aquel objeto era el tan conocido cubo de Rubik.

Sentado al lado del peliblanco en una silla flotante de aspecto similar a un trono, su padre lo observaba con una pequeña sonrisa plasmada y su barbilla apoyada en los dedos de sus manos, que se hallaban entrecruzados.

-Es difícil- el pensamiento del peliblanco obviamente no fue escuchado por Jesús, pero si por su padre, quien le respondió.

-Pero también es divertido, ¿Verdad?- alzó una ceja, mirandolo a los ojos.

-Si, jejeje- soltó una risita mental que sonó un poco infantil, la cual alcanzó muy ligeramente la realidad con un diminuto sonido hecho con la boca cerrada.

-Padre, Ace- el castaño los llamó finalmente, al salir de su estupor por el cambio en el sitio.

El peliblanco, al no notar siquiera que su hermano había abierto la puerta por estar ensimismado en el objeto que le había obsequiado su padre hace tan solo unos cinco (5) minutos para apaciguar el aburrimiento, se sobresaltó en su sitio y soltó el cubo de Rubik, pero pudo atraparlo con algo de dificultad al alejarse este unos cuantos centímetros de sus manos.

Por otra parte, el Todopoderoso solo lo miró con su usual calma.

-Buen trabajo con la limpieza del laboratorio- lo felicitó sonriente.

-Emm, gracias- le regresó el gesto luego de un momento- ¿Qué...?- volvió recorrer la habitación de su hermano con la vista, dejando la pregunta al aire.

-A Ace no le gustó del todo el aspecto que le diste a su habitación, por lo que me ofrecí a cambiarlo y él aceptó- como su hijo, observó el sitio- es bonito ¿No crees?

-Si- aunque dijo eso, se hallaba ligeramente triste porque a su hermano no le había gustado la primera imagen que se le ocurrió para el lugar.

-No te pongas triste. Si le gustaron algunas cosas: el ventilador que pusiste en el techo, las bombillas y la lámpara con la mesa. Siguen aquí por eso- lo animó.

-Es cierto, gracias- le sonrió a su padre.

-Soy tu padre, no me gusta que estés triste- fue su respuesta, con la misma expresión.

El peliblanco no estaba prestando atención al intercambio de palabras de su creador y su hermano, puesto que había vuelto a concentrarse en el cubo.

Como antes, se sobresaltó; pero esta vez no soltó el objeto, cuando su hermano se acercó a él y lo llamó.

Al calmarse, escuchó las palabras de Jesús.

-Bueno Ace, Padre y yo hablamos y me dio una lista...- haciendo aparecer la libreta- de cosas que te interesaran aprender.

El peliblanco ojiazul alzó las cejas, algo interesado.

-¿Puedo... ver?- preguntó.

-Claro- asintió y le mostró la primera página de la libreta.

El joven observó con cuidado cada una de las materias escritas en el papel. No tenía ni la menor idea acerca de la mayoría, muchas no le sonaban en lo absoluto, más a pesar de ello; habían unas cuantas de las que si conocía los nombres y un poco de lo que trataban.

Finalmente, tomó una decisión.

-¿Podríamos... iniciar... con... ecuaciones?... se... algo... de... ello... pero... muy... poco- pidió.

-Está bien, comencemos de inmediato- desapareció la libreta y detrás de él, algo a su izquierda, una pizarra y una tiza aparecieron.

-Diviértete Jesús- la voz de su padre resonó en la cabeza del castaño, quien se dio cuenta de que este se había esfumado de la habitación sin que ninguno lo notara.

Ace también se percató de aquello y se extrañó, para preguntarle a Jesús después.

-¿Y... Padre?- inquirió extrañado.

-Debió ir a su habitación- se rascó la mejilla- siempre me ha parecido incomodo cuando desaparece así de repente.

-No... liberó... luz- aquello le había picado mucho la curiosidad, por lo que pensó en voz alta.

-El nunca lo ha necesitado, eso es solo para avisar a quienes estén en donde aparezca. En realidad puede desaparecer y reaparecer de esa forma cada vez que quiera- le explicó a su hermano.

-...- este solo guardó silencio.

Jesús miró la pizarra, tomó la tiza y comenzó a escribir una ecuación.

-Muy bien, ahora dame el cubo por favor- le pidió extendiendo la mano- los juguetes están prohibidos en clase, te distraerán- agregó.

Ace parpadeo un par de veces, pero le entregó el cubo de Rubik a su hermano sin problemas.

Este lo hizo desaparecer al segundo de agarrarlo.

-Te lo regresaré al terminar la clase- le dijo y volvió a ver la pizarra por encima de su hombro- por favor presta atención.

-Bien- asintió.

El castaño le sonrió, y luego volvió a hablar, para explicar la ecuación.

Ending 17 de Gintama:

Se ve cayendo un copo de nieve en cámara lenta, hay un fondo negro detrás y el copo de nieve es brillante.

Luego se ve un territorio lleno de nieve, con grandes montañas y una tormenta de nieve está cayendo.

Dokka uwanosora de sappari kiite naindarou

Se ve a Ace sentado en una parte de algún lugar del sitio, está sin camisa ni pantalón, solo está usando un bóxer blanco, tiene los ojos cerrados y la nieve cae en su cuerpo.

Wazato kobosu sain minogasu kimi

La cámara hace un alejamiento y se puede ver que está meditando en la cima de un risco.

Hora itsudatte onaji de wakariatteru tonda kanchigai da yo

Koko ni iru boku ni kizukenaindarou

Se puede ver a al chico rubio y a la chica pelinegra en medio de algún tipo de bosque, ambos están teniendo un combate de entrenamiento.

Hitogomi ni magirete hitori

Munashikutte miageru sora

La pantalla se divide, en una parte se ve a Dios observando el entrenamiento de del chico rubio y la chica pelinegra, en la otra parte se ve a Jesús mirando a Ace con los brazos cruzados.

Todokanai kaiwa kyacchibooru

Kodoku wa mashiteku

Ahora se ve a la chica de pelo negro largo y vestido de lolita gotica sentada en una roca en alguna parte del Edén, comiendo fresas y mirando el cielo mientras llueve en el lugar.

Se vuelve a ver a Ace y se hace un acercamiento a su rostro. De repente abre sus ojos y en estos se puede ver una cruz de luz en las pupilas.

Hey, hey, kotaete dareka imasenka

Zutto sagashite mo kotae nai ya

Se ve el mismo bosque donde el rubio y la pelinegra entrenaban siendo supervisados por Dios, ya era de noche y este último continuaba allí.

Hey, hey, boku dake ga boku o tsukuru kara

La cámara hace un acercamiento al rostro de Dios, esté mira al horizonte con un rostro serio.

Naitatte waratte nikundatte aishitte ikiteikou

En alguna parte de El Cielo, se ve a una sombra con forma de serpiente, mirando el horizonte con unos ojos amarillos y un brillo siniestro en ellos.

Hey, hey, kotaete dareka imasenka

Zutto sagashite mo kotae nai kara

Otra vez se ve a Ace, este lleva una camisa blanca, un pantalón blanco y unas zapatillas del mismo color. La camisa y el pantalón están algo rasgados y en las partes rasgadas hay heridas sangrantes que tiñen de rojo las prendas. También hay algunos rasguños en el rostro de Ace, pero estos ya no sangraban. Ace estaba caminando al frente con un la espada de doble filo en su mano derecha.

Hey, hey, boku dake ga boku o tsukurunda

En frente de él se ven muchas criaturas de gran tamaño, observándolo fijamente mientras gruñen.

Naitatte waratte nikundatte aishitte ikiteikou

Entonces Ace sujeta la espada con ambas manos y se prepara para cargar contra las criaturas.

Las criaturas se pones todas en una posición como si fueran a saltar.

Ace corre hacia las criaturas listo para blandir la espada y las criaturas se abalanzan sobre él.

Hey, hey, samurai haato.

Finalmente, la espada se cubre con luz y unas llamas blancas y Ace arroja un corte al frente mientras da un grito de guerra.

Fin del Capitulo.

Subiendo subiendo subiendo subido.

¡HEEEELLLLLLOOOOOOO! Mis queridísimos lectores, ¿Cómo les va? Aquí esta Ace Darkbringer con el fragmento final de el capitulo dos (2) de El Ángel Guardián de las Llamas Blancas.

Acéptenlo, están sorprendidos de que actualizara rápido.

Pues resulta que si le ponen empeño a esto, pueden hacerlo rápido, aunque seguro ya lo sabían.

Otra vez, me quiero disculpar con todos los que leyeron The History of Heavenly Hero y les gustó por haberla borrado, aunque lo más seguro es que ya hayan leído el por qué lo hice en mi perfil.

Pero bueno, ya lo dije antes, esta historia es prácticamente la misma solo que con ciertos cambios y correcciones.

¿Qué les pareció Jesús en el Jardín de Edén? ¿Interesante? ¿Agradable? ¿Divertido? ¿O las tres?

Lo reconozco, disfruté mucho esas escenas.

¿Qué tal el Ending?, fue un poco complicado el ponerlo, espero que les gustara.

Bueno, como no tengo nada más que decir por ahora...

Review:

Invitado: CAGADA

-ESTE FIC ES UNA MIERDA. TE PONES COMO PROTA? QUE TAN MIERDA PUEDES SER? SEGURO QUE SOS UN PENDEJO AL QUE HAN VIOLADO Y SOS TAN MIERDA QUE AHORA NO TIENES VIDA PROPIA Y TRATA DE VIVIR EN UN MUNDO ALTERNO. OJALÁ TE MUERAS POR MIERDA. SOS UN ASCO DE SER VIVO, SI VAS A ESCRIBIR UNA HISTORIA QUE SEA CON EL PROTA ORIGINAL Y NO CON UNA MIERDA DE OC COMO ESE QUE METISTE. A TUS FANTASIAS SEXUALES CON ANIMES TE LAS TENDRIAS QUE GUARDAR PARA VOS Y NO HACERLAS PUBLICAS PORQUE QUEDAS COMO UN ASCO DE SER VIVO. ESPERO QUE TE ENTRE EN LA CABEZA. TUS FICS CON OC SON UNA MIERDA. TU ERES UNA MIERDA. OJALA TE MUERAS.

BYE ESCORIA-

Y ese fue el review que alguien me envió, Jejejeje, uno con expresiones bastante fuertes ¿No creen?

Ahora vamos a responderlo parte por parte.

ESTE FIC ES UNA MIERDA: que se le va a hacer, no a todo el mundo le puede gustar lo que escribes ¿No?

TE PONES COMO PROTA?: no exactamente, ninguno de mis personajes se parece a mí, bueno, salvo por Midori, con quien comparto el pelo negro y los deseos de comer, sencillamente no puedo controlarlo, me encanta la buena comida :D

QUE TAN MIERDA PUEDES SER?: no sabría responder a esa pregunta ¿Sabes?, tendría que preguntarle a alguien que me conozca bien.

SEGURO QUE SOS UN PENDEJO AL QUE HAN VIOLADO Y SOS TAN MIERDA QUE AHORA NO TIENES VIDA PROPIA Y TRATA DE VIVIR EN UN MUNDO ALTERNO: pues esta parte no quería responderla ya que estaré hablando a nivel personal, pero creo que es mi obligación hacerlo, porque debo hacer una aclaración importante. Sobre si soy o no soy un pendejo, ni idea, la verdad soy muy despistado sobre mi mismo la mayoría del tiempo. ¿Qué si me han violado? Pues no, y espero que nunca lo hagan. ¿Qué si no tengo vida propia? por supuesto que tengo una vida propia, como todos. ¿Qué si trato de vivir en un mundo alterno? Pues seré sincero, si me dieran la oportunidad de intercambiar mi vida con la de alguno de los personajes que cree, la tomaría sin pensármelo, me encanta la vida de los personajes de anime ¡Es genial! es la razón principal de que haya empezado a escribir, quería crear un personaje que fuera genial, darle una vida llena de aventuras emocionantes y hacer que le pasaran cosas que a mí me gustaría que me pasaran; claro, con la excepción de lo que escribí que pasó con Ace y Gildarts en el capitulo anterior, en un momento les explicaré mejor esa parte.

OJALA TE MUERAS POR MIERDA: lo siento, dudo que pueda morirme por algo así colega jejeje.

SOS UN ASCO DE SER VIVO: dime algo que no sepa, aunque créeme que hay muchos seres vivos que dan más asco que yo.

SI VAS A ESCRIBIR UNA HISTORIA QUE SEA CON EL PROTA ORIGINAL Y NO CON UNA MIERDA DE OC COMO ESE QUE METISTE: mira, la razón de por qué escribo historias con oc de protagonista, es por el simple hecho que no se me da muy bien lo de imitar la personalidad de los personajes de anime, toma por ejemplo a la Ophis y el Miguel de The History of Heavenly Hero, no se parecen mucho a los de DxD.

A TUS FANTASIAS SEXUALES CON ANIMES TE LAS TENDRIAS QUE GUARDAR PARA VOS Y NO HACERLAS PUBLICAS: ¿Fantasías sexuales con animes? Hombre, si hay algo que tengo claro es que yo ODIO el Yahoi, enserio, no puedo evitar sentir escalofríos de solo pensar en algún anime de ese género, nunca, ni en un millón de años me gustará eso, incluso tengo escalofríos mientras escribo esto. Ahora viene una explicación importante, Ace, como ya dije, es un personaje que cree con el fin de darle aventuras emocionantes y hacer que le pasen cosas que a mí me gustaría que me pasaran, sin embargo, también es un personaje de esta historia, y esta historia también es con el fin de entretener, así que de vez en cuando debo colocar algo que sirva para entretenerlos, obviamente, aunque no sea algo que me gustaría escribir.

Cuando escribí lo de Gildarts y Ace, lo hice con el fin de crear una escena de comedia, en ningún momento lo hice por otra cosa, me da asco incluso pensar en haberlo hecho con otros deseos.

Y es que cuando me lo imagine no paraba de reírme, fue graciosísimo el imaginar a Ace y a Gildarts despertando y ponerse a gritar por el hecho de despertar en una misma cama desnudos con Ace siendo mujer.

Incluso ahora me rio.

PORQUE QUEDAS COMO UN ASCO DE SER VIVO: ¿Quedar como un asco de ser vivo? Jejejeje, es curioso, seguramente hay gente que escribe cosas mucho peores y hay más gente a la que le gusta, lo digo enserio, eh leído unas cuantas cosas perturbadoras en algunos Fanfics.

En esta parte de tu Review debo darte las gracias, ¿Sabes?, me diste una lección importante, me recordaste que al ser Ace mi oc, todo lo que el haga puede ser mal interpretado como algo que yo quiero hacer, así que, GRACIAS, y espero que cualquier duda que tengan sobre por qué escribí algo así con un personaje que es mi oc haya sido aclarada con lo que dije antes.

10) ESPERO QUE TE ENTRE EN LA CABEZA: si, y otra vez gracias por la lección tan importante.

11) TUS FICS CON OC SON UN MIERDA: a veces yo también pienso que lo que escribo no es bueno, por eso me gusta mucho cuando me dan buenos comentarios ya que me recuerdan que hay gente a la que le gusta mi trabajo.

12) TU ERES UNA MIERDA: como dije antes, debería consultar con aquellos que me conocen bien para saberlo.

13) OJALA Y TE MUERAS: todos nos morimos algún día, es de lo que más podemos estar seguros en la vida.

14) BYE ESCORIA: bye- bye colega :)

Y con eso termino de responder el Review, espero que también haya servido para aclarar cualquier duda que ustedes pudiesen tener.

Bueno, sin nada más que decir.

Hasta la próxima actualización mis queridos lectores.

Recuerden dejar sus reviews, me motivan a seguir escribiendo y me sacan una sonrisa.

Muchas gracias a todos por leer :)

Espero que hayan disfrutado.