Por algunos comentarios que he leído hay algunos que no acabasteis de entender la tercera regla -y quizás fue culpa mía por no escribirlo del todo bien- así que lo intentaré explicar de nuevo para acabar con las dudas:
Tercera regla: según esta regla todas y cada una de las anteriores reglas quedarán anuladas siempre y cuando Lucy y Natsu estén juntos pero solos, sin nadie más a su alrededor, solo ellos dos. Siempre que esto suceda, todas las anteriores reglas quedaran anuladas y también podrán dejar de actuar. Lucy podrá dejar de actuar como una chica mala y Natsu podrá dejar de actuar como un chico bueno.
Según esa regla, en el capítulo anterior como Natsu y Lucy estaban en el patio trasero totalmente solos el peli rosa pudo comportarse como normalmente se comportaría y es por eso que pudo coger en brazos a Lucy y hacer lo que hizo sin romper la apuesta.
Espero que hayan podido entender mi laaarga explicación y ya no tengan más dudas jaja ^-^'' Y sin más, aquí les dejó el tercer capítulo, espero que les guste!
CAPÍTULO III: Primera vez
Esa estúpida regla que había establecido el peli rosa era un grande y terrible error.
Natsu era de esa clase de chicos que no dudaban en hacer lo que querían. Si querían hacer algo, lo hacían, así era como funcionaban las cosas en su mundo. Los chicos como él eran seguros de sí mismos, sabían lo que hacían y no temían a nada. Lucy había sido estúpida al pensar que algo como esto no pasaría, al pensar que Natsu no sería capaz de hacer tal atrocidad. Había estado totalmente equivocada.
Los susurros por parte de los más tímidos, las risas y comentarios ofensivos por parte de los más atrevidos y los gritos furiosos de un profesor que les miraba irradiando ira por cada uno de los poros de su cuerpo, todo esto era lo que el peli rosa había conseguido provocar gracias a esa estúpida regla que había establecido y que le había permitido irrumpir de esa forma la clase. Ahora la cara de la rubia estaba roja por la vergüenza y le enorme ira que estaba sintiendo la empujaba a matar al peli rosa que la estaba sujetando entre sus brazos.
- ¡Suéltame! –gritó histérica al ver como los labios del peli rosa se curvaban en una sonrisa mientras le miraba- ¡Estúpido Dragneel, bájame!
Su semblante se puso serio, su actuación había empezado, pero en sus ojos se podía ver aún esa chispa de diversión que hacía enfurecer –aún más- a la rubia. La capacidad de Natsu para cambiar su comportamiento de un momento para otro era simplemente espectacular.
- Sentimos llegar tarde –empezó a excusarse mirando al profesor con el semblante más serio que la rubia le había visto desde que le conocía- Es solo que Lucy no quería venir y me arrastro hasta el patio trasero para hacer no sé qué cosas.
Los gritos y protestas de Lucy cesaron inmediatamente al escucharle. No podía ser capaz. Los labios de la rubia se separaron abriendo la boca sorprendida al de escuchar al peli rosa decir tales palabras. No podía ser capaz de hacer eso. Lo mataría, lo mataría de la forma más cruel y vergonzosa del mundo, lo juraba!
- Yo quise venir a tiempo profesor, lo juro –seguía hablando al profesor siguiendo con su rol e ignorando a la rubia que le observaba con una mirada furiosa- pero como ella no quería venir y se resistía tuve que cogerla en brazos y arrastrarla conmigo. Siento mucho haber llegado tarde…
Increíble. Natsu no podía hacer más que aplaudirse a sí mismo interiormente por la fantástica historia que acababa de narrar. Eso de fingir ser un chico bueno no era tan difícil como había pensado que sería, era bueno en esto de actuar. Rio interiormente al ver lo furiosa que estaba la rubia. Incluso actuando como todo un niño educado era capaz de molestar a la rubia hasta el punto de que la chica quisiera matarle. Amaba esta apuesta.
Los gritos y burlas de los chicos no tardaron en llenar la clase, las palabras del peli rosa no habían hecho más que enfurecer a las chicas y, también, a Lucy.
- ¡Eres un jodido mentiroso! ¡Profesor no puede creerle, está mintiendo! –gritó intentando aclarar la situación- ¡Eres un bastardo, voy a matarte por esto Dragneel!
- Lo ve profesor –hablo totalmente metido en su rol- Lucy está totalmente descontrolada… ¡se volvió loca!
Le mataba.
- ¡El único loco aquí eres tú! –gritó intentando librarse del agarre del peli rosa- ¡Bájame de una maldita vez! ¡Suéltame!
- ¡No le grites a Natsu, estúpida nerd! –gritaron las chicas en unísono-
Mierda. Algo hizo clic en el interior de la cabeza de la rubia al ver las furiosas miradas de sus compañeras de clase clavadas en ella. Oh mierda…. ¿Por qué le miraban así a ella? Lucy no había hecho nada, absolutamente nada, para terminar en tal situación, todo esto era culpa del estúpido de Natsu Dragneel.
- ¿¡Dónde has dejado tus viejas ropas hoy, Nerd!? –se burló un chico- Podrías venir así cada día, madre mía…
- ¡Cállense estúpidos! –gritaban algunas chicas- ¡Natsu deja a esa rubia fea y cógeme a mí entre tus brazos! –gritaba otra- ¡No! ¡Mejor llévame a mí! ¡No, a mí! –discutían entre ellas las chicas-
Que perfecto. La sonrisa en los labios del peli rosa se hizo más grande al escuchar los gritos de las chicas y los comentarios de los chicos. Por dios como amaba esta apuesta. Miró divertido a la rubia quien –con la cara totalmente descompuesta- era incapaz de entender lo que estaba pasando a su alrededor. Fantástico. Ser un chico bueno podía llegar a ser realmente divertido si sabías como jugar bien tus cartas, pensaba un divertido Natsu.
- ¡Natsu, jodido suertudo! –el peli rosa apartó la vista de la chica y la clavo en el chico que le gritaba- ¡Te vas a quejar porque tremendo monumento de chica te arrastre con ella…! ¡Eres un suertudo!
- ¡Jo-der con la nerd! –gritó otro chico- ¡Te lo tenías bien escondido esto eh!
- Joder si se lo tenía escondido… mírala… -gritaba otro- ¿Dónde habías escondido tremendo cuerpo y carácter todo este tiempo?
Esto no podía estar pasando. Las risas y los gritos resonaban en los oídos de la rubia. La situación en el aula solo podía calificarse de caos total. ¿Cómo había terminado en medio de tal desastre?
Los chicos –que totalmente fuera de control no podían hacer nada más que reír a carcajadas- no hacían más que gritarles comentarios –para la rubia- no muy agradables mientras el peli rosa lo miraba todo con clara diversión en los ojos. Las chicas, por otro lado, no paraban de babear por un Natsu que, aun ahora, seguía cogiendo a Lucy entre sus brazos y celebrando interiormente que lo que estaba pasando estaba sacando de sus casillas a la rubia. Lucy no podía pensar en otra cosa que en que todos dentro de esa clase estaban locos. ¿Y porque mierdas seguía ella en los brazos de Natsu?
- Atrévete a reír y habrás perdido esta apuesta Dragneel –susurro una iracunda Lucy clavando su mirada en los jades ojos del peli rosa- ¡Y bájame de una maldita vez!
- ¡Qué no le grites a nuestro Natsu! –gritaban iracundas las chicas- ¡Anda rubia no seas tan agresiva! –gritaban los chicos-
- Por favor deberíais ser más respetuosos con Lucy –hablaba educadamente intentando contener la risa que amenazaba con escapar de sus labios- no veis que no es de educación gritarle a alguien de esta manera…
- ¡Deja de actuar como un santo! –explotó, la perfecta actuación del peli rosa le sacaba de sus casillas y su poca paciencia se estaba acabado- ¡Y bájame de una maldita vez!
- ¡Silencio! –gritaba el profesor- ¡Callaros todos!
- ¡Que no le grites así a Natsu! –seguían gritando las chicas- ¡Estúpida rubia suertuda, no le hables así!
Esa estúpida regla que había puesto Natsu era un grande y terrible error y ahora Lucy lo veía más claro que nunca. Si Natsu no hubiese puesto una regla como esa nada de esto habría pasado. Todos en esa clase estaban locos, condenadamente locos.
- ¡Venga Natsu cuéntanos porque te arrastro la nerd! –gritaban algunos chicos entre risas- ¡Deja a esa rubia y llévame a mí en tus brazos Natsu! –gritaban algunas chicas-
- ¡SILENCIO!–el gritó del profesor resonó entre las paredes haciendo que todos callaran- ¡Ustedes dos –dijo señalando a la rubia y al peli rosa con el ceño fruncido- ¡Están castigados!
Lucy abrió la boca en sorpresa por enésima vez desde que a Natsu se le ocurrió que irrumpir una clase ya empezada era una buena idea. Natsu no pudo evitar esbozar una sonrisa –sin que la rubia lo viera- ante la sorprendida cara de la chica. Le iba a matar por eso, lo sabía, pero moriría feliz y divertido por haber podido vivir lo que acababa de vivir.
- Suéltame –esta vez susurro la rubia sin ni siquiera mirar al peli rosa- Por favor
Le hizo caso y la dejo al suelo. Los gritos habían cesado por completo y todos les estaban mirando. Lucy siempre había sido una buena chica, una chica de sobresalientes y actitud impecable, no podía estarle pasando algo como esto a ella. Castigada. Esta palabra no estaba en su vocabulario, nunca antes le habían castigado, nunca.
Todo era culpa de ese estúpido chico de sonrisa perfecta que le había arrastrado hasta allí, todo era culpa de Natsu. Jamás le perdonaría por esto.
- ¡Tú! –gritó girándose sobre sus talones y posando su dedo en el pecho del peli rosa- ¡Esto es tú culpa! –gritaba histérica- ¡Voy a matarte por esto Dragneel!
Natsu miró a la pequeña chica que tenía delante quien –según él- se había vuelto loca y le culpaba sin razón alguna. Lucy no podía culparle a él de que les hubieran castigado, no había sido culpa del peli rosa que algo así hubiera pasado. Él se había comportado como todo un "buen niño", explicando lo que había pasado y porque habían llegado tarde. Ni siquiera había mentido. Él no tenía la culpa de que la rubia y todos sus compañeros de clase se pusieran a gritar como locos y de que los dos terminaran castigados. Él no había hecho absolutamente nada.
- ¡Fuera de mí clase! –gritó el profesor irradiando ira por cada uno de sus poros- ¡Salgan de aquí ahora mismo!
Los achocolatados ojos de la rubia desprendían ira, no iba a perdonar al peli rosa por esto. Esta era la primera vez en toda su vida que le castigaban. La primera vez. No pensaba perder esta apuesta, pasase lo que pasase ganaría a Natsu.
- Ya has escuchado al profesor –miró a la rubia delante de él intentando parecer triste por ser castigado- Siempre se tiene que hacer caso al profesor, Luce… ¡Vámonos!
¿Les gustó? He tenido muchos problemas para escribir este capítulo, tenía demasiadas ideas en la cabeza y no sabía cómo escribirlo xD ¡Espero que haya quedado bien!
Sé que este capítulo es muy, muy corto y lo siento mucho pero tenía dos opciones: publicar un capítulo corto o dejaros sin capítulo hasta finales de la próxima semana. Estaré de viaje una semana y como no me gustaba la idea de hacerlos esperar tanto tiempo si podía escribir aunque fuese un capítulo corto así que escribí esto. ¡Espero que les haya gustado!
Nos vemos de aquí una semana si todo va bien. ¡Hasta pronto!
