Últimamente escaseaban villanos y aunque eso debería ser un motivo de alegría, los hermanos Hamato se pasaban más tiempo en la guarida ya que aún existía cierto temor de las personas para los mutantes

Mientras, los cuatro se encontraban en el gran sofá que estaba junto a la vieja pero funcional televisión, Mikey y Leo viendo un capítulo repetido de Heroes Espaciales, Donnie observando cualquier cosa para componerla (aunque prácticamente ya estaba todo arreglado) y Rafael plácidamente dándole pequeños trozos de lechuga a su tortuga

Karai de pronto hizo aparición, se veía exhausta pero aún en ese estado conservaba su estilo elegante y delicado. Se pasó directamente hacía el sofá y se acosto cerca de Rafael que a gruñidos (que solo era por apariencia) la dejo acostarse para poco después esta terminará dormida

-¿le pasa algo?- pregunto con curiosidad Donatello, prácticamente el también era el médico del equipo por lo cual se preocupaba de la salud de los demás

-cosas de su clan Donnie- contesto Rafael notando las ojeras que poseía la chica- y por lo que se tiene otro trabajo-

-¿y cuál es?-

-nadie los sabe viejo- el programa había terminado por lo cual Miney se unió- no nos ha querido decir, solo esquiva el tema pero ha llegado tarde usualmente-

-puede que también tenga una pareja- tanteó terreno Leonardo para observar la reacción del de bandana morada, los otros dos le secundaron- después de todo es jóven y pasa mucho tiempo fuera-

-no creo que tenga pareja- contestó con seguridad Donatello, ¿esas palabras que le había dicho fueron verdad no? Karai era muy coqueta pero no al grado de centrarse en una persona

-¿como estás tan seguro?- Rafael se rasco el cuello con indiferencia- por lo que se tiene varios pretendientes en su clan, posiblemente ya por fin acepto a alguno-

-solo, no creo que ella nos oculte algo así- Donatello se paró terninando la conversación para ir a su laboratorio. No quería creer que nuevamente estaba malinterpretando las cosas

-ire a preparar la cena- contestó con simplicidad Mikey, ahora con los suministros que traía Karai podía poner en práctica su creatividad

oooooooooooooooooooooooooooo

-¡Hey Donnie! ¿quieres despertar a Karai en lo que ponemos la mesa?- Leonardo llamó desde la cocina a la tortuga quien venía limpiándose

-uh seguro- contestó aproximandose a el sofá

Era tan diferente verla así, tan pacifica y tierna como si no fuera capaz de romper un plato y tener un carácter que les daba miedo. Simplemente ahí estaba domirda plácidamente con expresión tan relajada que le daba incluso pena tener que despertarla

-um Karai, despierta- la llamo suavemente haciendo que las cejas de estas se fruncieran levemente haciéndolo reír

La kunoichi al escuchar la risa supo de quien provenía y abrió lentamente los ojos -por todos los mutantes él era hermoso- y su mirada única según su percepción

-oye Donnie- dijo estirándose y con la mirada de la tortuga aún en ella- cuando se te dañan los ojos, ¿vas a un oftalmólogo o a una joyería?-

La tortuga se sobresalto y con vergüenza tomó una almohada estampandola en su rostro desprevenido

-nos llaman para comer- dijo rumbo a la cocina mientras los tres hermanos restantes reían por la escena