Este capítulo será de relleno no abra muertes, pero si hablara de lo que paso con la muerte de Ryu, y Hao se involucrara más. Ya se acerca el final de la historia por lo tal aunque no hiera a nadie aquí en el próximo episodio si, como dije al principio es una historia corta y solo tendrá cinco capítulos.

Capítulo 3

Sus labios se posaron en las tersas y blancas manos de ella, estaba feliz al verla despertar, se veía más hermosa que nunca.

-Qué bueno que despiertas Anna, dime quien te hizo esto_ Sus ojos cafés se fijaron en ella, un brillo se notaba en sus ojos.

La chica toco todas sus vendas, no había sido una pesadilla, eso había pasado. Por primera vez se sentía débil, frágil con necesidad de que alguien la protegiera.

-No te preocupes estas a salvo aquí_ el chico le sonríe_ voy a buscar tu comida.

Con una coqueta sonrisa comienza a caminar fuera del cuarto, mientras un rubio llega hasta ella.

-Doña Anna Hao la trajo aquí al verla en ese estado, todas sus heridas están casi sanadas no se preocupe_ Fausto sonrió sentándose a su lado_ Ni Yoh ni los demás saben de su estadía aquí, ni de sus heridas, Hao decidió decir que usted se había ido a Osore.

-Sabia decisión_ La joven se acomodó en la cama, aun le dolían sus heridas pero debía ser fuerte_ Gracias por cuidarme Fausto.

-Yo solo hice mi trabajo el que estuvo pendiente de usted fue_ El hombre callo al ver como el castaño entraba con la comida de la joven_ los dejo si me necesitan estaré en el comedor.

Sin más los dejo solos, la chica miro sus manos fijamente, un leve tono carmín adornaba su rostro.

-Gracias por salvarme y cuidarme Hao_ Susurro sin verlo.

El chico se acercó a ella dejándole el desayuno en su regazo, una sonrisa adornaba su rostro.

-No tienes por qué agradecer Anna_ Miro la hora algo fastidiado_ Debo irme si no estoy en la pensión para el desayuno seria sospechoso_ Beso la frente de la chica comenzando a irse_ Vengo en la noche, no te dejaré sola.

OoOoOoOoO

Sus ambarinos ojos se abrieron de manera tranquila, anoche no se pudo bañar bien por la culpa de Ryu que entro a las aguas termales y comenzó a insinuársele.

Esta vez iría antes de que ese hombre se despierte, tomo su paño de manera tranquila caminando a las aguas termales, en el camino se encontró con Lyserg y Horokeu.

Con pesadez abrió la puerta encontrando la horrenda escena, todas las paredes llenas de sangre y en las termas un cuerpo flotando, el cuerpo se encontraba desgarrado y si no fuera sido por el cabello, sería irreconocible el cadáver.

-Voy por Yoh_ Horo-Horo salió a buscar al propietario de la pensión.

Lyserg miraba a Ryu tristemente, mientras Ren miraba la escena buscando quien había hecho algo así.

OoOoOoOoO

Hao entro por su ventana de su habitación, debía parecer que había pasado la noche ahí.

Con una sonrisa abrió su puerta encontrándose con su hermano algo serio, muy raro en él, su sonrisa se borró por completo.

-¿Pasa algo?_ El castaño mayor lo miro preocupado.

-Algo paso en la noche_ Horokeu lo miro fijamente_ Vamos para allá debes tú también ver esto.

Los chicos caminaron hacía la escena del crimen donde Ren y Lyserg los esperaban, el ultimo al ver a el Asakura mayor se enojó.

-Seguramente fuiste tú Hao_ Lo acuso con los puños cerrados_ Solo un monstruo como tu pudo hacer algo tan horrible.

El chico trato de golpearlo, inútilmente, el dueño del par de ojos felinos lo detuvo algo serio.

-No puedes acusar a alguien sin pruebas, Hao es tan culpable como todos aquí lo mejor será llamar a Fausto, y avisarle a Doña Anna lo que ha pasado aquí_ Ren los mira sin expresión alguna.

-Buenos días_ Una feliz Jeanne camina hacia ellos_ Paso algo_ La chica cambia su expresión a una aparentemente preocupada.

Lyserg le enseña el cadáver algo serio, mirando a Hao.

-Oh dios ¿quién ha hecho algo tan cruel con este pobre hombre?_ la peli-plata entrelaza sus dedos para quedar como alguien inocente ante los ojos de todos.

Hao la mira fijamente frunciendo el ceño, sabe que esa chiquilla no es tan inocente como parece.

Yoh camina hasta el teléfono marcando el número de Fausto.

Jeanne camina a su cuarto con una sonrisa, sabía bien que Lyserg culpaba de eso a Hao, y eso le serviría mucho, después de todo un hijo de un detective estaba de su lado y la creía incapaz de hacer algo tan horrible.

En cambio Hao tenía un pasado muy oscuro, era el principal sospechoso y tarde o temprano todos lo acusaría y la dejarían a ella libre para seguir jugando.

OoOoOoOoO

Fausto colgó el teléfono, su mirada estaba fija en el suelo.

-Pasa algo_ Anna lo mira fijamente.

-Tu atacante mato a alguien en la pensión.

No podía ocultarle tal información, tomo un maletín sin mirarla si quiera mientras Eliza desaparecía, la fantasma sabía que su esposo no se movería hasta que Hao llegará.

-No te preocupes Eliza lo fue a buscar.

Sus pasos se detuvieron frente a ella, aun no sabían quién era su verdugo, la rubia aun corría peligro.

Si la dejaba sola en sus condiciones actuales no podría defenderse de aquel ser desalmado, pasaron unos minutos y frente a la ventana apareció un tranquilo Hao.

Fausto tomo su sombrero caminando hacia afuera, sabiendo que la dejaba en buenas manos.

Una sonrisa amarga apareció en los labios de Hao, debía saber quién era el culpable de todo eso.

Mientras el estuviera suelto no podría dormir en paz, y menos porque su amada Anna era la principal víctima. Sabía que tarde o temprano la trataría de encontrar para terminar lo que empezó.

Con sus morenas manos acaricio el rubio cabello de ella con una pequeña sonrisa, se alegraba haber llegado a tiempo, aunque si fuera estado más pendiente nada de esto hubiera pasado, ella estaría bien.

Cerró los ojos conteniendo la furia que comenzaba a fluir.

Unas cálidas manos se posaron en sus mejillas, haciéndolo abrir los ojos topándose con la más hermosa sonrisa que había visto en su vida.

-Estoy bien gracias a ti, no te preocupes por no haber llegado antes_ Dijo la chica acariciando su mejilla.

El crepúsculo comenzaba a reinar el lugar, había pasado todo el día junto a la rubia, estaba feliz al verla tan recuperada, por primera vez no lo rechazaba.

Eliza apareció frente a ellos con una sonrisa susurrándole todo lo que su marido había descubierto, sabía que Fausto no le había dicho a nadie más esa información.

Con una sonrisa beso la frente de Anna dejándola con la fantasma, la hora de su venganza había llegado.

OoOoOoOoO

La chica con ojos rubíes subió a su cuarto con una sonrisa, ya Fausto se había retirado, y no había encontrado nada que la delatará, debía pensar en quien sería su próxima víctima.

Deslizo la puerta frente a ella, su mirada se fijó en una figura masculina.

-Hola Jeanne_ Su gruesa voz llego a los oídos de la mujer, una sonrisa traviesa escapo de sus labios al identificar el dueño de esa voz.

La hora había llegado, ya era tiempo de poner su última pieza en el tablero.

Continuará…

Hola, como dije antes el final está llegando.

Espero que les allá gustado el capítulo de relleno.

Gracias a:

Iseki Higuatari y Mia Asakura12.

Por poner la historia como su favorita.

Mia Asakura12: Espero que te allá gustado el capítulo, gracias por tu reviews.

Kyo: Bienvenida, me alegra que te guste, ya se acerca la final espero que te allá gustado mi capítulo de relleno.

Jannet Potter: Gracias por comentar, cuidado con Jeanne n.n no te preocupes mientras sigas leyendo hasta el final estarás a salvo xD.

Nos leemos luego.

Sovereignty-Perfection-Doll.