Amor de Verano

Por Katou Yuu

ADVERTENCIAS: yaoi, yullen, AU, comedia(?) Kanda baywatch

DISCLAIMER: D. Gray -man pertenece a Katsura Hoshino.


- Tu eres el que se mete en problemas.

Aquel chico entraba perfectamente en la definición de salvavidas, por su trabajo y por lo genial que se comportaba en ese momento. O al menos eso le pareció a Allen, que estaba borracho. Kanda colocaba suavemente la mano en su espalda para hacerlo caminar derecho. Allen ya estaba rojo de sólo sentirlo.

- ¿a dónde vamos? - dijo Allen sonriendo mareado.

- a tu hotel.

- yo no quiero ir al hotel - dijo Allen parando de golpe y provocando que Kanda chocara contra él. Kanda suspiró - ¿por qué trabajas en la dulcería? - dijo Allen mientras el otro lo empujaba para entrar en una tienda de conveniencia.

- ¿hay una ley que me impida tener dos trabajos? - dijo Kanda con molestia mientras tomaba una bebida energética de uno de los refrigeradores.

- pues no, pero no son carreras afines - dijo Allen sintiendo que se le había soltado la lengua. Allen miró el exótico surtido de frituras y tomó una bolsa grande de cada tipo.

- ¿Que estás haciendo? - Kanda lo miro extrañado.

- Quiero probar estos.

- ¿No estas ebrio? - dijo dudoso mientras veía que tomaba unas frituras con sabor a calamar.

- Que importa - camino hacia la caja, pago y salió de la tienda - Me pregunto a qué sabrá esta - saco de la bolsa una fritura con sabor nato.

- Vomitaras - dijo Kanda con una expresión de desagrado.

- No puede ser tan malo -dijo dándose ánimos abriendo la bolsa.

El apestoso aroma fue más que suficiente para revolver su estómago. Las regresó a la bolsa con el resto con la leve sospecha de que las demás serían igual.

Kanda lo hizo sentarse en una banca fuera del local y le dio la bebida energética.

- no gracias - dijo Allen

- es para el alcohol - dijo Kanda con fastidio.

La aceptó y bebió poco a poco.

- gracias

- vamos a tu hotel - dijo Kanda levantándose

- ¡¿QUÉ?! -

- No sé qué te imaginas Moyashi, sólo quiero regresarte a un lugar donde no pongas en peligro a nadie.

Caminaron hacia el hotel, comenzaba a sentirse un poco mejor, pero seguía mareado.

Iban en silencio, Allen algo incomodo miraba de reojo a Kanda, tropezó con su pie, casi se va dar boca al suelo si es que el otro no lo sostiene.

- ¿Es que ni caminar bien puedes?

- C-claro que si - Allen se separó de Kanda tratando de demostrarle que podía caminar en línea recta, pero se terminaba tambaleando, el mareo de alguna manera aumentaba y por alguna razón el olor desagradable de las frituras volvió a él.

- ¿Ese es el hotel donde te estas quedando? - Kanda pregunto, pero Allen no respondió - Oye...

- Creo que voy a... - Allen trataba de cubrirse la boca, Kanda no reacciono a tiempo cuando se encontró con que el Moyashi le había vomitado.

Kanda miró a otro lado arrugando la frente.

- ¡lo siento! - Allen estaba a punto de correr al mar y dejarse ahogar - lo siento, de verdad yo...

- ve a tu hotel - dijo Kanda tratando de no mirar el horror que tenía encima.

- por favor, pasa, puedes cambiarte en la habitación! puedo lavar tu ropa - dijo sin saber qué hacer.

Ya podía considerar todas las esperanzas muertas. No había señales divinas, su encuentro era una señal infernal.

- ya tuve suficiente Moyashi por hoy, me voy a casa - dijo caminando hacia la dirección opuesta.

Allen vio a Kanda marcharse, sintió que se Moria de la vergüenza, entro a su habitación, Lavi estaba viendo la televisión, casi salto de la cama al verlo.

- ¡Volviste! ¿qué tal tu tiempo a solas? - pregunto algo ansioso, la sonrisa se le borro cuando vio que Allen escondió su rostro entre sus manos.

- Soy un desastre, ya no quiero vivir.

- ¿qué paso? - dijo acercándose y percibiendo el extraño olor que tenía su amigo.

Le contó lo ocurrido después de hacerle jurar su silencio.

- ¿No crees que es una señal del destino?

- ¡eso es lo de menos! le vomité encima! - dijo mortificado

- pero fue muy cortés al traerte hasta aquí - dijo Lavi tratando de ver lo bueno en la desgracia.

- lo sé... y yo le di las gracias devolviendo el desayuno. Jamás volveré a la playa.

- No es para tanto- dijo Lavi manteniendo la calma.

- ¡¿No es para tanto?! ni siquiera poder mirarle a la cara - soltó un par de lágrimas.

- Creo que exageras un poco - le dio unas palmaditas en el hombro - Vamos, aun estas sensible y necesitas cambiarte esa ropa.

Allen cayo rendido en la cama, aun lamentándose en sus sueños por haber vomitado al salvavidas.

A la mañana siguiente no tenía ganas de salir del hotel, sentía que podía cruzarse con el salvavidas y no sabía cómo podría enfrentar la situación.

Lavi lo arrastró fuera de la habitación y lo hizo llegar hasta la playa. Ahí se sentó, cubierto de pies a cabeza, aunque se estuviera asando, con una gorra y gafas a pesar de estar en la sombra.

Lavi no pudo evitar ir tras algunas chicas y lo dejó sólo en la silla a pesar de sus súplicas.

Kanda lo miraba desde su torre con un gesto extraño, pero Allen ni siquiera volteaba, estaba fingiendo que no existía.

Tenía la mirada fija en algún punto, se sentía observado y no se permitía mirar a otro lado. Kanda pensó que actuaba extraño, no lo veía con la misma energía de días atrás.

Una ráfaga de viento azoto el lugar llevándose la gorra de Allen, este apenas reacciono para seguirla, corrió tras ella y cuando la pudo recoger noto que estaba frente a la torre del salvavidas, su mirada inconscientemente se cruzó con la suya, Allen se puso rojo de la vergüenza y corrió alejándose de allí, dejando al salvavidas con una gran confusión.

Allen se quedó en la silla y sólo se movió para ir al baño. El calor aumentaba y poco a poco el sueño comenzó a invadirlo. Estaba sudando horrores y tenía sed, pero no deseaba ir a ningún lado o corría el riesgo de hacer otra tontería frente al salvavidas. Se quedó dormido y dejando caer la toalla que lo cubría. La gorra se desacomodó hasta terminar en la arena y sólo quedó con las gafas y el traje. A medida que pasaron las horas, el sol comenzó a darle directo a él quemando su piel blanca poco a poco.

-Moyashi, despierta, ponte bloqueador - Kanda trataba de mover a Allen pero su piel estaba tan roja que daba miedo lastimarle al tocarla.

Allen alzo la mirada, vio al salvavidas luego se vio el brazo tenía razón.

- No me había dado cuenta - se sentó rápidamente buscando entre sus cosas el bloqueador.

Comenzó a echarse el bloqueador, el salvavidas lo miro tratar de echarse en la espalda inútilmente, suspiro quitándole la botella de la mano.

- ¿Qué haces?

No respondió. En su lugar, estrujó la botella llenando la espalda de Allen con la crema haciéndole retorcerse por la sensación fría y de alivio. Comenzó a frotar su espalda con bastante confianza, como si no le diera vergüenza tocar a alguien desconocido.

Allen no podía evitar sentirse nervioso, las manos de Kanda aplicaban presión dispersando la crema y subían por sus hombros hasta su nuca.

- así está bien - dijo apartándose después de sentir cómo su entrepierna comenzaba a despertar.

El salvavidas se quedó ahí y buscó ponerse frente a él para entregarle el envase, pero Allen esquivó su mirada y tomó el bloqueador.

- gracias - dijo colocándose las gafas de nuevo.

El salvavidas lo miró sin moverse un momento.

- se te marcó el contorno - dijo señalando su rostro y haciendo un sonido que parecía una risa contenida. Allen se quitó las gafas de inmediato y buscó su reflejo en ellas. Efectivamente, tenía la forma marcada en los ojos, toda su cara estaba roja menos el espacio donde habían permanecido las gafas.

Allen se colocó las gafas nuevamente.

- ¿Solamente has venido a burlarte? - dijo muerto de la vergüenza.

- Tómalo como quieras Moyashi, vuelvo a mi puesto - dijo para retirarse.

- ¡Espera! - grito impulsivamente, el salvavidas se detuvo.

- ¿Qué?

- Lo siento- dijo bajando la voz - Por lo de anoche...

- ni me lo recuerdes Moyashi.

Se fue dejando a Allen sin saber cómo arreglar la situación.

Tomó la toalla de nuevo y volvió a cubrirse, aunque algo más aliviado, por extraño que fuese. El salvavidas seguía hablándole y la forma en que lo había ayudado esta vez le parecía que iba más allá de sus funciones. No creía que fuera por la playa untando bloqueador a todos los bañistas.

Allen volteó a la torre y encontró que Kanda lo miraba, el otro se giró lentamente como si estuviera revisando la playa.

¿Qué debía hacer? Le había vomitado y hablarle representaba vivir la vergüenza.

No dejaba de pasar pena frente al salvavidas, no encontraba manera de siquiera entablar una conversación normal con él, cada vez que abría la boca sentía que lo echaba a perder.

Lavi regreso con una extraña sonrisa en su rostro.

- Los vi - dijo con emoción.

- ¿Que?

- El salvavidas te unto bloqueador - Allen se sonrojo...- No es lo que piensas.

- Le estabas dando la espalda, no viste la dedicación que ponía.

Allen pensó que tal vez no la había visto, pero sin duda la había sentido.

- ¡claro que no!

- entonces va por la playa untando bloqueador a la gente? Pensé que te darías cuenta de que pone especial atención en ti.

- es su trabajo. Somos extranjeros, se vería mal que un extranjero se mate en Japón.

- por dios! ¡ya pídele una cita! recuerda que en algún momento debemos volver a casa.

- qué caso tiene entonces? sí sólo salgo una vez con él, no vale la pena.

- ya sé que quieres un novio y esas cosas, pero deberías verlo como una práctica. Si puedes sacarle una cita a un tipo que vomitaste y que te ha visto comer como lo haces podrás con cualquiera.

- Solo velo como un romance de verano.

Allen se quedó pensativo porque tampoco le agradaba la idea de ver su 'relación' de esa manera.

- Iré a bañarme - dijo algo cortante, siempre se decía que quería algo serio no algo que fuera cosa de una noche y por alguna razón quería que Kanda le correspondiera y a la vez no, porque al final las despedidas eran tristes, pensaba esta vez que debió quedarse a vacacionar en su país.

El agua estaba algo fría, pero la encontró refrescante, las olas este día no estaban tan fuertes y lo agradecía, evito mirar a donde estaba el salvavidas, pues sentía que podía hacer una estupidez.

No duro mucho tiempo en el agua, tampoco quería quemarse hasta el punto de volverse a poner como un camarón cuando se fue acerando a la orilla de pronto sintió un pinchazo en su pierna.

Un intenso dolor comenzó a recorrer su pierna y a sentir un calambre en el músculo. Trató de apresurarse, pero los piquetes continuaron uno tras otro y el dolor se hizo peor.

- LAVI! - gritó a todo pulmón mientras lo cubría una ola.

Sentía algo en la pierna, le quemaba y le hacía sentir como si le estuvieran tratando de arrancar la pierna. Cuando el agua lo cubrió, miró hacia abajo y vio algo pendido a su piel, algo gelatinoso.

Una mano se extendió frente a él y la tomó de inmediato. Salió y tomó aire con desesperación.

- una medusa! - dijo tan claro como pudo.

estaba tomando la mano de Kanda, este lo jaló y lo cargó fuera del agua. Lavi ya estaba en la orilla angustiado. Al ver que Allen salía quejándose se acercó.

- Llama a emergencias! - dijo Kanda poniendo a Allen en la arena.

- No sé el número.

- Mierda - dijo Kanda bajándose el traje de baño a penas lo suficiente para sacar su miembro.

- ¿Que estás haciendo? - dijo Lavi horrorizado.

- La orina neutralizara las toxinas - dijo Kanda con premura.

Allen apenas entendía lo que estaba diciendo, no supo nada más hasta que sintió un líquido caliente en su pierna, alzo la mirada lentamente pudo ver frente a él, era el miembro del otro, su cara se sonrojo a no mas poder desmayándose en el proceso.

Despertó en una habitación de hospital. Se sentía mareado y confundido, pero a su lado estaba Lavi, con cara de quien ve despertar a alguien del coma.

- ¡estás vivo! - dijo abrazándolo.

- ¿qué pasó? - dijo aún con el efecto de los analgésicos - dónde está la medusa?

- el salvavidas te la quitó - dijo Lavi haciendo un gesto extraño.

Allen se tiró en la cama de nuevo.

- en verdad... me... me orinó? - dijo cubriéndose la cara.

- fue un remedio, al final funcionó y logramos traerte, sino fuera por "eso"

- regresemos a casa - dijo Allen sin tener ánimos de ver a nadie.

-tienen que revisarte. Comienzo a pensar que alguien te lanzó una maldición. Los doctores dijeron que esa medusa estaba muy cerca de la costa.

-Estoy maldito- se echó pesadamente en la cama.

- Oye solo bromeaba, pero creo que están a mano, tú lo vomitaste y él te orino - Allen le lanzo la almohada a la cara - El está afuera - dijo Lavi quitándose la almohada.

- ¿P-por qué?

- Dijo que quería comprobar que estuvieras bien - dijo Lavi con una sonrisa pícara.

Lavi caminó hacia la salida.

- no lo dejes pasar te lo ruego - dijo Allen juntando las manos en súplica - moriré de la vergüenza.

Su amigo le sonrió y negó con la cabeza sin detenerse. Salió y habló un poco con el salvavidas, pero unos segundos después, empujó al japonés dentro de la habitación y cerró la puerta.

Kanda aclaró su garganta y miró a Allen con seriedad, este tenía las mejillas como tomates.

- ¿estás bien? - dijo finalmente.

Allen contestó con la cabeza, su respiración no ocultaba el nerviosismo.

Se hizo un silencio incomodo, Allen sentía la mirada del japonés sobre él y más nervioso se sentía.

- Gracias por preocuparte, pero no tenías que...

- Es mi deber cerciorarme de que estés bien.

- Agradezco tu dedicación, pero creo que has hecho demasiado - dijo sin verlo a la cara porque sabía que se moriría de la pena.

Sólo podía pensar en que le había visto el pene.

- de acuerdo, Moyashi - dijo dándose la vuelta.

- deja de llamarme "Moyashi"! ya te dije que mi nombre es A-LLE-N! -dijo molesto

- ya lo sé! ¡no estoy sordo! - dijo volteando y enfrentando a Allen.

- entonces por qué no me llamas así?! - dijo lanzándole una almohada.

- te la pasas creando problemas! ¡soy salvavidas, no niñero! No eres más que un Moyashi.

- no tenías que cuidarme, no era el único en la playa!

- no, pero si el único paseándose frente a la torre y rompiendo todas las reglas!

Allen se puso rojo como tomate.

- N- no era mi intención...

- Permíteme dudarlo - dijo dudoso por el descaro de Allen - Bueno, tengo cosas que hacer - camino hacia la puerta.

- ¡Solo quería pedirte una cita! - grito impulsivamente, Kanda se detuvo.


NOTAS: XD que hará Kanda ante la confesión del Moyashi? Descúbranlo en el siguiente cap!