Disclaimer: Estos personajes no me pertenecen, todos son propiedad de J.K. Rowling y afiliados, solo los uso para diversión, sin fines de lucro.


(¯·..·´¯·.·•» El Ángel y El Demonio «•·.·´¯·..·´¯)

"La puertas del Infierno siempre están abiertas, hasta para el más santo"


CAPÍTULO 2

+ Abre los ojos… ésta es la Realidad +

Sus pupilas, tal cual noche rodeadas de aquel color esmeralda se redujeron ante tal escena… frente a él, nuevamente ante Harry Potter, un asesinato se llevaba acabo.

"A este mundo después de las tinieblas." – Dijo el encapuchado con satisfacción plasmada en su ronca voz – "Bienvenidos a la Realidad"

Su blanca mano se levantó de su flanco y por el movimiento de la capucha, pudieron distinguir como levantaba la cabeza en señal de superioridad. Aquel hombre era un Slytherin… de eso no había duda.

"Maldito." – Susurró Harry con desprecio.

"Me satisface oír eso de tu boca, mi querido Harry Potter." – Exclamó con fingido agrado – "Pero esto" – musitó levantando con magia el cuerpo de la mujer que aún sangraba y derramaba las gotas de sangre por el suelo – "esto es solo un obsequio." – Dicho esto lanzó el cuerpo de la mujer sobre Hermione, derribándola.

"¡Hermione!" – oyó decir con alarmado tono detrás de él. Los hermanos Weasley habían salido ya del establecimiento, ellos se encargarían de Hermione, lo más importante en esos momentos era aquel mortífago parado frente a él, con actitud retadora y soberbia.

Levantó más su varita y caminó decido hasta aquel seguidor del bando oscuro. Varios murmullos se oyeron, al igual que gritos de sorpresa y también, el pequeño llamado de Ginebra susurrando con angustia su nombre. No importó eso, no importaba nada, él quería eliminar toda la suciedad del mundo, quería exterminar de una vez por todas los vestigios que dejase Lord Voldemort detrás de su reinado extinguido.

"Nunca aceptaría un obsequio así." – Susurró con peligrosidad – "Ustedes, los mortífagos, reciben obsequios así, es su naturaleza."

"Inteligente, he de reconocer, sabes ya que soy… ¿Debería sentirme halagado?" – Preguntó con sorna levantando también su varita.

"Siéntete como quieras." – Expresó con tranquilad que no encajaba en aquel ambiente – "Pero dime algo, ustedes presumen de valentía, de la cual dudo mucho conozcan su significado, y si es ese el caso ¿por qué no muestras tu rostro¿por qué no finges valentía por un momento y dejas de ser un cobarde?"

Al contrario de todo lo que el había pensado que recibiría, un hechizo o un contraataque, aquel hombre rió estruendosamente, cambiando hacia atrás.

"Eso me demuestra que eres un estúpido, Potter." – Susurró con desprecio. Al fondo los dos oyeron llantos y gritos – "La identidad de un mortífago jamás es desvelada, es santa para ti y para todos."

"¿Cómo puedes utilizar el termino santidad al referirse de ustedes, maldito asesino" – susurró con ira y caminando hacia él.

"Lo utilizo porque puedo hacerlo… Potter."

Hermione se levantó, retirando el cuerpo de aquella mujer. Cerró los ojos la observar la herida recién abierta y Ron fue quien, levantándola, la separó de aquella escena tan atroz. Varias gotas de sangre manchaban su blusa blanca.

"¿Te encuentras bien?" – preguntó Ron apresando entre sus manos el rostro de Hermione.

"Si" – susurró débilmente – "Pero hay que ayudar a Harry, ese mortífago puede atacarlo a traición"

"¿Pero que hacemos?" – preguntó angustiada la pelirroja, mientras acomodaba el cuerpo inerte de aquella mujer.

"Puedo aparecerme detrás de él y noquearlo con un hechizo." – Sugirió la castaña retirando las manos de Ron, extrayendo su varita del bolsillo de su capa, simulando fortaleza, observando como el mortífago iba hacia atrás.

"¡No!" – Gritó Ron. Dos hombres acompañados de una mujer recogían el cuerpo de la mujer asesinada y lloraban con desesperación – "¡No puedes hacerlo!"

"Claro que puedo hacerlo." – Retó Hermione – "Harry solo no podrá contra él, necesita nuestra ayuda."

"Hermione…" – Susurró Ginny.

"Es lo mejor, tengo que hacerlo"

"Puedes morir." – Dijo alarmado Ron, con el miedo impregnado en sus ojos azules.

"No…" – Negó ella y poco después desapareció de su vista. Ambos fijaron sus ojos en aquel mortífago que daba la vuelta con rapidez.

"Pero sus intentos son vanos." – Volvió a decir el encapuchado – "No lograrán nada."

Harry observó como una figura se materializaba detrás de mortífago, como unos bucles tomaban forma y una varita aparecía de la nada.

"Ni ella lo hará." – Terminado de decir aquello, dio la vuelta velozmente, tomando el cuerpo de Hermione entre sus brazos y estrujándolo – "No te atrevas a acercarte Potter, sabes que puedo matarla." – Exclamó con satisfacción, adivinando los movimientos del moreno y dándole la espalda.

"Suéltala." - Ordenó Ron caminado hacia Harry – "¡Suéltala, maldito!"

El mortífago hizo caso omiso a sus exigencias y estrujó aún más el cuerpo de Hermione. La varita cayó al suelo y las manos que antes la atrapaban, se posaran el los hombros de aquel hombre para impedir más daño a su cuerpo que, poco a poco, se quedaba sin aire.

"Suél… ta… me." – Logró articular, sintiendo como sus células dejaban de oxigenarse.

"Hermione Granger." – Dijo girándose, encarando a los dos chicos que no movían músculo alguno – "Mente tan inteligente desperdiciada en un bando que no logrará nada."

"Pre… fiero… estar… en… este… ban… do… que en… el suyo… asesinos…"

Aquel hombre rió con aparente diversión.

"A pesar de no tener aire, aún puedes articular palabras estúpidas." – Rió con mucha más demencia, lo que ocasionó en Hermione miedo por vez primera –"No sabes lo que te espera… sangre–sucia."

Con las pocas fuerzas que le restaban, levantó su mano y descubrió el rostro del mortífago. Al no llevaba aquella máscara plata, era fácil distinguir la crueldad que reflejaban sus facciones y la ferocidad que expelían sus ojos. Ambas miradas se conectaron, perdiéndose en un lapso de tiempo…

.-.

"¿Aún recuerdas la promesa que hicimos?" – Preguntó una mujer caminando hacia la ventana, en donde, un hombre fumaba una pipa.

"Si, siempre la he tenido presente." – Dijo dándose vuelta y sonriendo – "Yo sé cuando tengo que cumplirlas y cuando no."

"Todo será difícil de ahora en adelante." – Susurró con tristeza, con su voz aterciopelada y distinción inconfundible.

"No lo será, Alessandra." – Contradijo con amabilidad – "Nuestras familias han firmado el pacto y en nosotros está acatar todo lo que conlleva."

"Conocía a mi hermano." – Musitó angustiada – "Es capaz de todo con tal de perdurar su mentalidad."

"Eso no será posible, nada queda de él." – Dijo sin inmutarse – "El linaje puro perdurará. Los Malfoy y los Nott nos encargaremos de eso." – Susurró acariciando una mejilla de la mujer.

"Espero que tengas razón, Mijail… de verdad espero que tengas razón"

.-.

Botó su cuerpo hacia atrás y cayó al suelo. El mortífago la había soltado cuando terminó aquella visión. En el rostro de Hermione, la perplejidad era clara y no tuvo miedo alguno de enfrentar la mirada de aquel hombre, preguntándose si él también habría visto aquellas imágenes, pero su actitud, tan normal y fría hizo que todo volviera a la normalidad. Como si nada hubiera ocurrido, el mortífago cubrió su rostro con la capucha nuevamente, ocultando la duda que ahora aparecía en s rostro y riendo estruendosamente desapareció.

Los tres jóvenes corrieron hacia Hermione, quien se sostenía en cuatro gracias a sus brazos que temblaban mientras apoyados recibían sostén en el suelo. Todo había sucedido demasiado rápido, todo era aún confuso…

"Hermione." – Llamó Ron, arrodillándose a su lado – "Dios¿estás bien¿no te hizo nada?"

Ella negó la cabeza como autónoma y sus ojos se movían con rapidez de un lado a otro.

"¿Quién era, Hermione?" – le preguntó Harry, cuando Ron la ayudó a levantarse del suelo.

"Nott…" – susurró aún asustada – "Theodoro Nott."

AyD –

Dos largas semanas de terror y estrago ha sobrellevado el Mundo Mágico desde aquel ataque en donde, Victoria Vuliert fue asesinada en una localidad cercana al Las Tres Escobas a manos de un mortífago que hasta el momento, se desconoce su identidad. El miedo ha ingresado otra vez en nuestra Comunidad por lo cual, Hosmeade vuelve a ser un pueblo fantasma.

¿Qué han hecho las autoridades respecto a esto? Nada, simplemente han enviado boletines y correros de lechuzas como lo hicieron en 1995, cuando el regreso de El–que–ustedes–saben se había presentado, dando órdenes y precauciones para evitar ataques o más muertes.

Se piensa que el gran Harry Potter, salvador del Mundo Mágico, ha huido, ya que no ha mostrado señales de vida desde aquel incidente en el cual él se enfrentó cara a cara con aquel mortífago. Tal vez el derrotar a El–que–no–debe–ser–nombrado le ha dado una mentalidad distinta, pero nadie puede decirlo con seguridad. Muchos piensan que El Elegido no intervendrá en esta nueva amenaza porque suficiente hizo al exterminar al Señor Tenebroso y por tal, su deuda con la Comunidad Mágica ha sido saldada; pero los pocos que aún creen en él piensan que está en algún lugar, preparándose para esta nueva batalla.

Existen varias hipótesis sobre el cabecilla que lidera este grupo, unos opinan que es el propio Señor Tenebroso, el cual ha renacido de las cenizas y vuelve con más fuerza para vengarse y terminar su misión; pero la hipótesis más cercana a la realidad es que Bellatrix Lestrange, mortífaga ex convicta de Azkaban, ha cargado en sus hombros la responsabilidad de levantar aquel imperio y vengarse de Harry Potter.

¿Cuál de todas estás teorías es cierta¿Saldrá Harry Potter victorioso de este nuevo peligro¿Mostrará la cara y luchará con valentía o será un cobarde que se esconde y deje impune tantos asesinatos?

Ginny arrojó el profeta lejos y se levantó caminando hacia Harry.

"Creen que has huido." – Dijo mirando al chico, reclamándole de cierta manera su actitud.

"Tienen derecho a pensarlo… como dicen, no he mostrado signos de vida estos últimos días." – Susurró de espaldas, mientras observaba por la ventana sin inmutarse por el tono que Ginebra había utilizado, ni tampoco por todo lo que aquel artículo decía.

"Estamos haciendo lo posible por encontrar información, Harry." – Dijo severamente Hermione – "Si ellos al menos lo supieran, no pensarían eso."

"Todo esto debe seguir tal cual está, Hermione." – Dijo el chico aún de espaldas – "No quiero que intuyan que busco información, si es cierto lo que dice en ese periódico, los mortífagos estarán aún más dispuestos a encontrarme y por tal, sabrían que estoy tras sus pasos… eso sería darles una ventaja que no estoy dispuesto a ceder."

"Esto es peligroso, Harry." – Opinó Ron – "Esos mortífagos ya han matado a suficiente gente… ¡cuarenta personas, Harry, cuarenta personas en tan solo dos semanas"

"Ron." – Exclamó Harry girándose lentamente, sus ojos esmeraldas mostraban un brillo de tristeza e impotencia – "Ellos simplemente quieren presionarnos, todas esas muertes son una clara invitación a que actuemos con rapidez y no pensar en las consecuencias, además¿por qué sorprenderte, mataran a muchos más… de eso no te quepa la menor duda." – Susurró de manera distinta, un tanto cruda y realista, algo casi inusual en aquel chico.

"¿Qué esperas que suceda, Harry?" – Preguntó la castaña caminando hasta él.

"Que el líder de este necio grupo muestre la cara." – Exclamó con decisión.

"Faltará mucho para que eso suceda." – Opinó Ginny.

"Esperaremos entonces." – Avisó seguro – "No quiero hacer algo precipitadamente y después arrepentirme de ello, confíen en mi… solo pido eso."

Hermione cerró los ojos y una imagen de una sombra aparecerse en aquel mismo lugar en donde habían matado a aquella bruja hizo que sus sentidos se alertaran… La respuesta llegó a ella sin siquiera pensarlo mucho, había sido una premonición, una visión… un destello de una realidad futura.

"Ellos aparecerán, no falta mucho… lo siento." – Musitó mirando el suelo de madera.

Los tres jóvenes miraron con extrañes a la castaña.

"¿Qué quieres decir con eso?" – Preguntó Harry.

"A parecerá… el líder aparecerá pronto" – Dijo con temor, con un brillo de angustia en sus ojos que se fijaban en los de Harry – "a más tardar mañana, en el mismo lugar."

"¿Cómo sabes eso?" – Preguntó el pelirrojo, acercándose a la chica quien comenzaba a tiritar debido a un naciente frío que creaba su interior.

"Solo lo sé." – Informó en un hilo de voz opaca – "No me preguntes como, pero lo sé."

Ron la envolvió en un abrazo y ella se aferró a la espalda del chico, mientras Harry miraba a Ginny y ella le devolvía la misma mirada de incomprensión ante esa situación.

"Sé que no soy adivina ni tampoco que estoy dotada del don de la premonición." – Dijo la castaña – "Simplemente veo algunas capítulos de una vida futura o tengo sueños de lo que ha sucedido en el pasado… nada más."

Un silencio inundó por un momento la habitación. En la cabeza de Harry, más de mil ideas se aglomeraron, pero una sobresalió, tal vez aquella era la razón, no estaba del todo seguro… pero esa podría ser una posibilidad.

"Sea lo que sea." – Dijo Ginny sonriéndole – "Será de excelente ayuda, Hermione."

La joven ambarina le sonrió tímidamente.

"Lo importante es prepararnos, si aquellas pautas son correctas, mañana debemos combatir otra vez." – Dijo Harry – "Debemos continuar."

Los cuatro asintieron sintiendo en su interior una sensación extraña de fracaso y quebranto. Cada uno tomó un libro y siguió leyéndolo y analizándolo, en cada portada se podía observar títulos relacionados con magia oscura o magia negra, el que estudiaran y aprendieran varios hechizos referentes a aquellas ramas había sido idea de Harry. Él había dicho: "Si queremos igualdad en la batalla, debemos aprender sus técnicas y juegos sucios, a pesar de denigrarnos a su nivel y no respetar nuestro propio honor"

AyD –

Cruzó sus piernas cuando escuchó el introducir de la llave en el cerrojo de la puerta. Un leve empujón hizo que un rechinido se oyera y después poco a poco, casi con pantomima, aquella contextura de madera se abría. Una sonrisa se posó en sus delicadas facciones cuando la puerta fue abierta totalmente y la persona ingresó en la habitación.

Sus ojos se conectaron en cuestión de segundos y supieron en ese mismo instante que nada bueno saldría de aquel encuentro.

"Tanto tiempo sin verte." – Susurró la figura caminando hasta aquel ser sentado en una silla de terciopelo rojo – "¿Años quizá?"

Una delicada risa volvió a ser el único sonido existente en aquellas cuatro paredes.

"La memoria es frágil." – Susurró tan delicadamente aquel ser, que su voz se asemejaba a una simple brisa de viento primaveral.

"Puede ser." – Dijo sonriendo – "Pero los buenos recuerdos siempre perduran en la memoria, es muy difícil ignorarlos cuando ya formar parte de la piel."

El ser se levantó delicadamente y se irguió frente a aquella figura aún sonriente e impenetrable.

"¿Te dije alguna vez que tu sonrisa era lo más hermoso que tenías?" – Preguntó posando una mano en su pecho varonil.

"Muchas."

La mujer sonrió nuevamente y se acercó al rostro del hombre.

"No puedo creer que tenga frente a mi al sucesor de Lord Voldemort." – Susurró con peligrosidad – "Jamás pensé merecer tal honor."

"Me he dado tiempo." – Dijo él encogiéndose de hombros – "Y dime¿por qué no mereces tal honor?"

"Por lo que soy ahora." – Musitó levantando una ceja con prepotencia – "Tú me lo dijiste alguna vez."

"Las opiniones cambian." – Dijo Draco Malfoy tomando el rostro de la chica con una mano – "Pero jamás cambiará la opinión que tengo de ti… aún creo que eres hermosa."

La chica se soltó y caminó hacia atrás. Una sonrisa cruel se posó en su boca al momento que su mentón se levantaba, dando a entender notoriamente que no creía tales palabras.

"Draco, Draco… tu falsa amabilidad no me engaña, al igual que tu galanteo hipócrita. Por si no recuerdas, fuiste tú quien me encerró en este lugar." – Susurró con naturalidad, naturalidad que no iba acorde con las palabras dichas.

"Pansy." – Dijo suavemente – "Todos cometemos errores."

"Errores que pueden ser fatales en este caso. Los seres superiores jamás los cometen… tú te considerabas de esa manera." – Dijo hiriente – "Dime¿acaso ya no eres alguien superior?"

"No juegues conmigo, Pansy" – Dijo de manera dulce y melódica – "No te convendría."

Nuevamente aquella risa delicada salió de la garganta de Parkinson y se volteó caminando hasta un espejo.

"¿Qué es lo que quieres?" – Preguntó tocando la superficie del espejo.

"Tu ayuda"

Por el espejo miró a Draco y una sonrisa malvada nuevamente se posó en su rostro.

"¿Qué te hace pensar que te la otorgaré?" – Preguntó divertida.

"El amor inmenso que me tienes es una de la tantas ideas que sustentan ese pensamiento." – Musitó acercándose.

La joven castaña retiró la mano del espejo y volteó lentamente, Draco Malfoy estaba a solo milímetros de ella y sonreía con suficiencia, con ese aire de superioridad que siempre lo había caracterizado y que muchas veces la había dejado indefensa y presa de sus encantos… pero esta vez era diferente, todo era diferente.

"Las personas cambian, Draco." – Le dijo apoyando su mano en aquel rostro pálido – "En mi, ya no existen los sentimientos, todos murieron. Aquel espejo me lo recuerda siempre, tú lo pusiste en ese lugar para que lo recordara siempre" – masculló con odio.

"Debemos aceptar la realidad… tal cual es." – Susurró sin conmoverse por aquellas últimas palabras – "Ahora, lo interesante de este, por así decirlo, trato… Recibo tu ayuda y yo te otorgo lo que ansias desde hace mucho tiempo."

Los ojos de Pansy brillaron por un momento, sus pupilas se contrajeron y sus ojos cambiaron de color verde a un púrpura.

"La mortalidad" – dijo sonriente.

Unas alas enormes salieron de su espalda, puntiagudas y blancas como el mismo papel. Draco retrocedió un paso sonriente mientras la piel de la chica adquiera un color blanco inmaculado y sus dientes caninos se agrandaran considerablemente, adquiriendo una punta filosa. Un aullido salió de su boca rosada y después aquella anatomía distinta se quedaba quieta.

"Es mi oferta." – Terminó el rubio.

"Tú me convertiste en esto, Draco." – Susurró con una voz aún más suave y sensual, volvió a girarse y miró el espejo – "No recuerdo como era, no se como me veo ahora, tal vez horrible, tal vez irresistible, pero de algo estoy segura…" – acarició el espejo donde la cara de Draco se reflejaba – "quiero volver a contemplarme y saber que soy hermosa, quiero volver a sentir el latir de mi corazón debido a la emoción, quiero nuevamente percibir aquel bombeo exagerado de sangre cuando me hagan el amor…"

"Volverás a sentir todas aquellas emociones si aceptas ayudarme." – Dijo Draco acercándose a ella.

Pansy sonrió con crueldad levantando una ceja.

"Gracias a mi naturaleza puedo escuchar demasiado, Draco." – Susurró ella entretenida – "Puedo oír sus gritos pidiendo ayuda, puedo sentir la sangre que correr por tus venas, puedo percibir cada latido de tu corazón… todo eso me ha atormentado bastante y tú no lo sientes, jamás lo podrás sentir."

Cerró los ojos y su cuerpo volvió rápidamente a la normalidad, respiró profundamente y se volteó hacia Draco, estirando su mano delicada.

"Acepto." – Exclamó con seguridad – "Dime que es lo que tengo que hacer."

Draco recibió aquella mano la estrechó con suma delicadeza.

"No te arrepentirás, te lo prometo."

La vampiresa sonrió dando con aquel gesto la validez a lo que Draco había expresado.

"Jamás podré olvidar que gracias a ti me encerraron en este lugar durante tres años y que gracias a ti mi vida fue un infierno… la vida paga en la misma cantidad que se da." – Pensó caminando hacia la salida que el rubio le indicaba – "Claro que no me arrepentiré, Draco Malfoy… claro que no."

AyD –

El reloj marcaba las once y media del día y los cuatro, cubiertos cada dos en una capa invisible caminaron por las calles de Hosmeade. Tras desmentir todo pronóstico, varias personas caminaban por las veredas o veían en las vitrinas nuevos artículos de Quidditch. No era normal, si sentían tanto miedo como El Profeta decía ¿por qué salían de sus hogares?

Hermione se detuvo un momento frente a una tienda y para aumentar su angustia observó a varias personas dentro de ella.

"Tal vez las personas han salido porque se acerca las festividades." – Le susurró Ron – "Es una tradición, cada diez años celebran una fiesta que fue creada por varios magos llamada Ameno Elemeto, en la que alaban a un mago distinto… si no me equivoco, este año es el turno del Mago Merlín"

"¿Pueden celebrar fiestas cuando la situación no lo amerita?" – preguntó sorprendida.

"Se dice que quien no la celebre, sufre de varias complicaciones en su vida hasta la venida de la otra fiesta." – Dijo alzándose de hombros – "Creencias."

Hermione negó con la cabeza y siguieron caminando hasta llegar a Las Tres Escobas. Se dirigieron hasta la parte trasera del establecimiento y se despojaron de la capa invisible. Poco después, Harry y Ginny aparecían junto a ellos.

"Si me preguntan." – Dijo Harry molesto – "Creo que esa fiesta es una total estupidez."

"Lo que me sorprende es que la gente saliera, si tiene tanto miedo como dicen tener¿por qué se arriesgan?" – exclamó Hermione sin entender la actitud de todo eso magos, que, sabiendo la situación y el riesgo, no les importaba desafiar el destino.

"Lo mejor es vigilar." – Aconsejó Ginny – "Si Theodoro Nott vuelve a aparecer, le será mucho más fácil elegir un rehén con tanta gente en este lugar."

Harry se colocó un sombrero azul, tratando inútilmente tapar todo su cabello negro alborotado. Llegaron hasta la calle y varias personas seguían caminando. Todo parecía tranquilo sin alteración o novedad alguna, cosa que hasta cierto punto tranquilizó a Hermione, pero aquel sentimiento de angustia crecía considerablemente, tanta calma no podía predecir algo bueno.

Una orquesta mágica comenzó a tocar una melodía, lo que ocasionó que los cuatro chicos dieran un respingo.

"Algo esta mal" – susurró Ron.

La orquesta tocó más fuerte y una brisa venida del sur hizo que el gorro de Harry volara por los aires. La orquesta dejó de tocar en un instante y el cielo, antes despejado comenzó a cubrirse de nubarrones negros, la luz solar dejó de sentirse en la piel y una penumbra reinó en el lugar.

Dos gruñidos feroces se oyeron por toda la planicie. Los cuatro, como si de una sola cabeza se tratara, giraron al mismo tiempo y lo que distinguieron por el cielo lleno de penumbra, los dejó sin aire.

"No." – Susurró Hermione caminando hacia atrás.

"Corran." – Dijo Harry tomando la mano de Ginny – "¡Corran!"

Todas las personas, incluidos ellos, partieron a distintas partes con una rapidez extrema. Varias personas asustadas ingresaron a tiendas. Hermione observó hacia atrás… aquellos seres era legendarios, pero la asustaban, siempre les había temido, desde que había leído el libro de Bram Stoker titulado Drácula.

"¡Vampiros!" – Gritó una niña que señalaba al cielo y su madre rápidamente la tomaba en brazos y corría con rumbo desconocido.

Harry percibió el descenso de aquellos seres de la noche y por un grito, supo que ellos ya habían tomado a su primera víctima.

"¿Qué hacemos?" – preguntó Ginny con su voz agitada.

"¡Debemos enfrentarlos!" – Dijo Ron con decisión al momento que se detenía y se giraba.

"¡Ron!" – Gritó Hermione – "No, no podemos, ellos son más fuertes."

"Un mago siempre es más fuerte." – Exclamó sacando su varita.

"Debemos luchar." – Ordenó Harry y también sacó la varita.

Las dos chicas hicieron lo mismo y en el cielo, divisaron cinco figuras que descendían en picada hacia ellos. Empuñaron su varita con fuerza, con temor y valentía.

"¡FLIPENDO!" – Gritaron al mismo tiempo. Los vampiros extendieron sus manos y bloquearon el hechizo, logrando que aquella luz rebotara en ellos, con menor intensidad. Los cuatro se dispersaron por lugares distintos.

"Harry Potter." – Susurró una vampiro con su sonrisa llena de sangre – "Jamás pensé volver a verte."

Su boca se secó cuando la vampiro volvió a su forma humana y caminaba hacia él.

"Pansy Parkinson"

"Aún me recuerdas" – susurró sacando su varita.

"¿Qué es lo que quieren?" – Preguntó levantándose rápidamente.

"La gloria." – Dijo sonriendo y volviendo a su transformación para volar rápidamente hacia él, pero un hechizo no le permitió llegar hasta el moreno y la arrojó hasta el suelo, a varios metros lejos de Harry.

"¿Estás bien?" – Preguntó Hermione.

"Si." – Dijo rápidamente y regresó su mirada. Ron y Ginny luchaban contra dos vampiros. – "Es Pansy Parkinson" – informó a la castaña.

Ambos retornaron su mirada hacia la chica que se levantaba con una sonrisa extraña mientras sus alas se alzaban aún más. A medida que avanzaba los dos magos aferraron su varita y ella, tras adquirir un gesto de seriedad, se trasformó en un ser humano para levantar la mano y parecer su varita y jugar con ella. La levantó al cielo y tras dedicar una mirada y sonrisa sádica, susurró una palabra…

"Morsmordre"

Un rayo salió de su varita y de inmediato, una calavera con una serpiente entrecruzada se posaron en el cielo oscuro. La Marca Tenebrosa volvía a hacer su aparición después de tantos años.

"Que tengan suerte." – Dijo con burla y desapareció.

"¡HARRY!" – Oyó gritar a Ginny, quien apuntaba al cielo con su varita.

Una luz llamó la atención de los dos. Sus ojos observaron como varias sombras negras aparecieran por los cielos, acompañadas de otras, las que claramente reconocieron como más vampiros. Los dos hermanos se acercaron a Harry y Hermione. La preocupación crecía a niveles inimaginables en sus cuerpos agitados.

"Necesitamos refuerzos" – dijo Ron, quien tenía un corte en la mano.

Dos rayos llegaron a los cuerpos de los Weasley e hicieron que volaran lejos, estrellándose en el pavimento. Harry, sin pensarlo, corrió hasta ellos, dando a Hermione una mirada que ella capto rápidamente. Ella permaneció quieta, varita en mano y dispuesta a encarar a aquel mortífago que se dirigía a ella.

"¿Piensan recuperar lo que jamás tuvieron?" – preguntó la castaña, dominante y resuelta.

Una carcajada de burla venida del mortífago la hizo estremecer. Ella había oído aquella risa, aquella risa cargada de maldad. El mortífago siguió avanzando, mientras estiraba la mano. La castaña retrocedió asustada, aquella presencia expendía de su aura sensaciones negativas… Sabía quien era, ahora lo recordaba. Movida por una fuerza que la sometía comenzó a caminaba hacia aquella mano que estirada, la invitaba a acercarse.

"¡Hermione!" – Gritó Ron levantándose y queriendo acercarse e impedir que llegara más lejos, pero la presencia de Pansy delante de él se lo impidió.

"No tan rápido." – Susurró levantando su mano, con una onda expansiva, los tres rodaron por el suelo – "Simplemente sencillo… mi señor" – dijo la vampiresa con burla, mirando al chico que aún tenía el brazo extendido.

Draco rió dentro de sí por el gesto de reverencia que Pansy le había ofrecido antes de desaparecer y nuevamente su cabeza volvió a la dirección de la figura de Granger. Ella se detuvo, como despertando del ensueño al cual había sido sometida. Quiso caminar hacia atrás, pero aquel brazo desplegado estaba demasiado cerca y la tomó con violencia, atrayéndola a su cuerpo cubierto por aquella túnica negra.

Harry, Ginny y Ron aún en el suelo, no podían moverse fácilmente. Observaron como Hermione era apresada y un dolor en su cabeza, hizo que Ron se desmayara, susurrando el nombre de Hermione antes de hacer al suelo.

La ambarina golpeó con sus manos los hombros de su opresor en un intento vano por liberarse, lo único que consiguió con ellos, fue un dolor intenso en sus brazos por la presión de aquellas manos masculinas ejercieron en su piel y una risa de fiereza pura.

"No creas que ganaste…" – Dijo ella con voz lastimera – "…Draco Malfoy"

"No lo creo… lo sé." – Dijo sonriendo – "Tu fin comienza ahora… Hermione Granger" – susurró Draco Malfoy, tras decir esto, la joven sintió una corriente en su cuerpo y su cerebro dejó de funcionar, desmayándose en los brazos del rubio. Draco observó a Harry levantarse y sonrió – "Tu final esta cerca… Harry Potter" – susurró arrastrando las palabras.

Los vampiros desaparecieron al igual que los mortífagos cuando el cielo volvió a despejarse, denotando con sus rayos el mediodía. El cuerpo de Hermione desapareció junto con el de Draco cuando una ventolera levantaba gran cantidad de polvo que poco después, se difundía en el medio, dejando una especie de tranquilidad y quietud falsas.


► ░ W – MME ░ ◄

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Tras haber sido juzgada por un juez que al parecer no sabía ni donde esta parado, he cumplido los requerimientos que aquel jurado me imponía:

Con fecha, LUNES, 12 DE DICIEMBRE DE 2005, doy por hecho que mi historia se ha publicado a las dos semanas, dos días y por tal, el castigo o sentencia mayor no podrá ser aplicada (para mi gran alivio) y seguiré cumpliendo esto hasta que el juez dictamine lo contrario o alguien abogue por mí.

Para más información, ver las notas de autora al final del Capítulo 8 de Entre Dos Mundos (otro FanFiction mío), así sabrán de que hablo.

.-.

¡Hola¿Cómo están? Aquí el capítulo 3 de la historia… ¿Entretenido? Ustedes me lo dirán en sus adorables RR y respecto a eso… un amigo me ha dicho que está prohibido contestar los RR so pena a quitar el Fic de la página ¿Qué tanto de verdad tiene esto¿Saben algo?

Pues, para evitar algún altercado no contestaré esta vez los RR, hasta saber si es seguro o no. Si no lo es, snif, snif, a mi me encanta responderles. ¿Saben el método que propone la página para contestarlos? Se los agradecería si me lo hicieran saber.

Con respecto al Fic:

Las cosas se ponen cada vez más difíciles, como ven… el gran secuestro ya ha sido ejecutado y por tal, la emoción y demás cosas que sucederá entre esos dos, dará inicio. Aquellas visones son importantes para la historia y pues… El Ángel comenzará a decaer y perder alas, mientras que El Demonio acrecentará su poder, pero como dijo Pansy "la vida paga en la misma cantidad que se da" y justamente ella¿qué papel tiene aquí? ñak 0.- eso tiene que averiguarlo en el trascursote la historia.

Especiales agradecimientos por sus RR a:

+ Verde-melon +
+ anonimot +
+ andromeda black +
+ Isolda +
+ Lara Malfoy-Lynn +
+ .o-zXaf-o. +

Muchas gracias por leer e incentivarme.

Para mayor facilidad, quisiera que, junto con su nick, colocaran el e-mail para contestarlos personalmente, así no hay altercados y las cosas quedan claras. Mandaré mensajes personales, contestando a sus preguntas y demás :)

Esperando sus RR me despido… Cuídense y Besos.

PD: Un review no le hace mal a nadie, a aquellas lectoras que leen en anonimato un consejo, pueden mandar un mensaje diciendo, aunque sea: "Sabes Mía, en tu país, el escribir mal debería ser un crimen penado con cadena perpetua… de verdad" será recibido con todo cariño y gratitud :P

-;- ŴĬƬĆĦ MľĄ MĀĹƒƠ¥ ƎƦƦEĿǬŢ-;-