Fairy tail y sus respectivos personajes son propiedad de Mashima. Ya que es nuestra segunda historia, Tom Reidem y yo escribimos esto sin ningún fin lucrativo. Ahora señalaremos algunos puntos importantes: Esta historia sucede en un universo alterno. Así que no queremos quejas de que no seguimos la trama original, pues el aviso ya se ha escrito. Disfruten la lectura.

Capitulo tres.

Raul Esmerad era uno de los pocos hombres que a pesar de vivir en un mundo repleto de magia, ganaba dinero sin tener ninguno de los conocimientos básicos de esta. Sus manos grandes y frondosas habían sido el resultado del trabajo en el campo desde su niñez, que junto con su cuerpo musculoso generado por la estricta enseñanza de las tierras por parte de su padre, generaba un cierto aire de intimidación. Pero a pesar de tener esa apariencia de hombre invulnerable, tenía una gran sonrisa, combinada con su cabellera negra y sus relajadas facciones de la cara, hacían tenerle cierto aire de confianza. Por eso cada vez que bajaba al pueblo que se situaba al otro extremo del bosque, los pueblerinos lo saludaban sin dudar, tratándolo con extraña amabilidad. Esa sencillez que lo caracterizaba captó la atención de una mujer en especial, y tras varias señales de timidez por parte de ambos al estar cerca uno del otro, acabó en una declaración por lo que contrajeron matrimonio. Pasaron los años en los que la vida de ambos prosperó con una gran hectárea y un niño. La vida de Raul se volvió mas tranquila de lo habitual; entonces el destino decidió ponerle una persona que destruiría todo lo que había construido a base de esfuerzo y felicidad.

Aquel día llego con uno de las representaciones climáticas mas extrañas en todo el continente. Esa mañana comenzó con una refrescante brisa que a más de una persona agradeció, excepto una. Raul se movió dormido en su cama mostrando las claras señales de que estaba teniendo una pesadilla. Su esposa, Clara, se percató del sueño que atormentada a su ser amado al ser tirada de la cama por un reflejo de estiramiento de los brazos de su esposo. Ella al ver que la respiración de Raul se escuchaba agitada, combinado con aquel sudor caliente que emanaba de su frente, decidió despertarlo.

Dentro del mundo de los sueños, Esmerad veía como su propiedad entera ardía en un insaciable fuego que parecía totalmente inextinguible. Su cuerpo no respondía pues el miedo de que su familia estuviera siendo calcinada por esas llamas lo abrumaba. Con cada segundo que pasaba se decía así mismo que tenía que avanzar, su familia podría estar viva, podían estar refugiándose en el fuego en ese pequeño refugio oculto debajo de la cocina. Guiado por esa pequeña esperanza, al fin pudo retomar el control total de su cuerpo; pero simultáneamente que vencía a ese miedo, el fuego se propagaba a sus alrededores, rodeándolo por completo. Al dar el primer paso, sintió como algo atravesaba su pecho, y entonces despertó.

Abrió los ojos de un golpe sobresaltado por aquella no tan grata experiencia generada por su subconsciente. Buscó con la mirada por toda la habitación en busca de su esposa, encontrándola parada a una lado de él con la mano en el pecho, se percató de que estaba asustada. Tardó menos de lo esperado para hacer que ella se tranquilizarla, omitiendo aquella pesadilla que solo provocaría perturbarla más. Raul creyó que ese mal sueño había sido generado por haber comido tanto la noche anterior, pero en su mente, seguía recordando esa pesadilla con toda claridad.

La mañana transcurrió con toda normalidad, la pequeña familia se reunió a desayunar en el pequeño comedor que estaba a pocos centímetros de la cocina. Como era costumbre, su pequeño hijo de cuatro años se sentó junto a su madre con las claras intenciones de que ella le ayudara a convencer a Raul de llevarlo al pueblo. Sin embargo, el padre de familia ignoraba los comentarios por parte de Clara pues toda su atención estaba concentrada en ese piso removible que daba paso al refugio.

— ¿Me estas escuchando, cariño?—preguntó Clara, agitando su mano enfrente de sus ojos.

Esmerad parpadeó unos segundos para salir de su propio trance generado por su preocupación. Volteó a ver a su esposa con su típica expresión fácil generada al querer que le repitieran esa pregunta. Notó la mirada de reproche de su esposa, recordando que a ella no le gustaba ser ignorada.

—Disculpa…Estoy un poco distraído esta mañana.

—Mamá decía que era buena idea que yo te acompañara a resurtir al pueblo—comentó el pequeño a su favor.

Raúl rió ligeramente ante ese comentario; su pequeño tenía la misma curiosidad que él tenia a su edad. El breve recuerdo de cuando su padre lo llevo por primera vez al campo invadió su mente. Supuso que si su viejo estuviera vivo, le gustaría ver como su hijo y su nieto compartieran esa primera experiencia que lo iniciaría en el trabajo de campo. Movió la cabeza, asintiendo para el mismo.

—Muy bien—señaló a su pequeño—, iremos al pueblo, los dos.

El pequeño solo respondió con una gran sonrisa. Y sin importarle las reglas que se debían de respetar cuando uno tomaba los alimentos de la mañana, saltó hacia su padre para darle un gran abrazo. Debido al impulso que tuvo, Raúl tuvo que dar unos pasos hacia atrás para poder atraparlo en sus brazos; el niño cayó en sus manos, pero debido a la inercia que se genero al atraparlo, ambos giraron y cayeron al piso. Por un instante, el campo de mirada de Raúl captó el lugar del refugio; esa inseguridad seguía aumentando cada segundo dentro de su pecho, sin ninguna clara intención de desaparecer.

La pequeña excursión que tuvieron ambos culmino sin ningún extraño cambio. Llegaron al pueblo con una gran carreta echa de madera cuyo contenido eran cajas hechas del mismo material repleta de varias, verduras y cereales; todas cultivadas orgullosamente sin magia, cosa que algún le daba orgullo decir a Raúl pues desde su perspectiva de vista, las cosas que se hacían a mano, eran mejores. También ese era el por que casi todos preferían sus cultivos. Una por una, fueron entregando los pedidos a los comercios hasta que la carreta quedo vacía. Al medio día ya estaban de camino a su hogar cuando escucharon algo que los perturbo a ambos. Estaban en la entrada del camino que atravesaba el bosque cuando un desgarrador grito resonó en todo el lugar, provocando que las aves salieran despavoridas de las copas de losa árboles. El pequeño se aferró a la cintura de su padre tratando de buscar refugio, por su parte, Raúl se preguntaba que había sido eso. Sintió el ligero tacto de su hijo que ocultaba su cara. Guiado por el instinto paternal decidió decir unas palabras para que se tranquilizara.

—No te preocupes hijo—acarició la cabeza del pequeño—, debió haber sido una bestia mágica que cayo en alguna trampa puesta por un cazador.

Con esas palabras, Raúl se dio cuenta que no tenia ninguna habilidad para mentirle a su hijo debido a que aquel grito parecía haber sido generado por un humano, específicamente por una mujer. Esa ligera mentira pareció tranquilizar un poco al pequeño, pero entendió que aun existía un miedo en su mirada.

—Descuida—comentó, desfajándose la camisa a cuadros, dejando a ver a su pequeño la empuñadura de una espada en su cintura—, si hay problemas, te defenderé con mi vida.

Eso pareció reconfortar al pequeño, por lo que ambos siguieron avanzando hacia su hogar.

Aunque tuviera que disimularlo. Raúl seguía con ese miedo en su interior; creía que esa pesadilla y aquel grito que había escuchado momentos atrás tenían algo relacionado. Pero no era el momento de dudar pues su pequeño estaba a su lado. Si tenía razón y ese ruido habías sido generado por una bestia mágica, al menos tendría a su filosa arma para defenderse. Era esa época del año en que los Vulcan bajaban a buscar parejas, eso lo sabía pues en el pasado había tenido encuentros no muy agradables con esas bestias, por lo que tenia una leve posibilidad de tener razón al decirle a su hijo sobre esa mentira. Pero ¿y si no fue una bestia la que había gritado.

Sus dudas comenzaron a nublar su atención, por lo que no se percato de los que su pequeño le estaba señalando. Pudo sentir el tacto de su hijo jalando su ropa, bajo la mirada solo para encontrase con el dedo del pequeño señalando un punto al azar del bosque. Siguió con sus ojos aquel señalamiento, y entonces la vio. Rondaba alrededor de los quince años, su desnudez era cubierta por un líquido rojo igual a la sangre, su mirada parecía perdida y caminaba con dificultad imitando casi a un humano que daba sus primeros pasos. El hecho de encontrar a una chica de cabellera pelirroja completamente desnuda en medio del solitario bosque lo tomó por sorpresa.

— ¿Te encuentras bien?—fue lo primero que se ocurrió decir. Un segundo después pensó que esa era una pregunta estúpida, pues se notaba que ella no estaba bien.

Su mirada se cruzaron, la de ella parecía vacía. Esa señal le dio a entender a Raúl aquella joven necesitaba ayuda. Por lo que le ordeno a su hijo mantenerse quieto, pues no quería asustarla. Caminó hacia ella con los brazos hacia arriba para asegurarse de que entendiera que no quería hacerle ningún daño. Se despojó de su camisa, y al estar enfrente de ella se la coloco en los hombros para tapar su desnudez, percatándose de que ese liquido que la cubría, era en realidad sangre.

— ¿Cuál es tu nombre—no obtuvo respuesta. Por lo que dedujo que por su apariencia, debió de haber pasado por algo traumático para estar en esas condiciones. Guiado por los valores con los cuales fue criado. Decidió ayudar a esa chica, tomó su mano si que ella opusiera resistencia. —. Te llevare a mi hogar. Ahí te daré un poco de ropa, y después…tal vez podrás decirme lo que te paso.

Debido al torpe caminar de aquella chica, Raul decidió llevarla en la carreta para que el retorno fuera más rápido. Minutos antes de llegar a su hogar, escucho como su hijo trataba de entablar una plática con ella, preguntándole cosas como: ¿De donde eres? ¿Cómo te llamas? ¿Por qué estabas desnuda? Estando a punto de regañar a su hijo por ser tan imprudente con ella, notó como la pelirroja le acariciaba el cabello esbozándose una ligera sonrisa. Eso relajó el ambiente pesado que se había generado, Esmerad suspiró al saber que esas preguntas no la molestaban en los mas mínimo. Sin darse cuenta, bajo su guardia ante la extraña, cosa que le iba a costar caro.

El alba llegó cubriendo el cielo con su característica capa semi anaranjada. Para ese entonces, Raul se encontraba oculto en la cocina totalmente dominado por aquel terror semejante al de esa pesadilla. Su esposa Clara había sido asesinada de una manera cruel. Involuntariamente recordó como había dejado en manos de Clara a esa chica para que pudiera darle algo para vestir. Salió del cuarto sin saber que seria la última vez que vería a su esposa con vida. Cuando paso media hora sin saber nada de las dos mujeres, Raul decidió entrar al cuarto, el cual estaba cerrado, cosa que no le parecía extraño pues las dos eran mujeres y necesitaban privacidad. Llamó a la puerta tres veces sin recibir la orden de que pudiera pasar. Un sentimiento de angustia comenzó a invadirlo, su esposa era ordenada y con buenos modales, por esa razón era casi imposible que no respondiera al llamado de él. Retrocedió un poco y se impulsó con aquella puerta de madera, derribándola en el acto. Y fue en ese instante, que escuchó por primera vez a esa extraña chica hablar.

—Sabes, tu esposa tiene un mal gusto en la vestimenta.

Alzo la mirada solo para quedarse completamente petrificado.


Natsu sabia muy bien que su segundo contacto carnal con una chica había sido muy prematuro para Erza. Y no necesitó ser perseguido por todo Fiore por una sanguinaria Scarlet que juraba castrarlo para comprender que debía alejarse del gremio en espera de se enfriaran las cosas, y solo necesitaba una cosa: Tomar una misión. Así que ingeniosamente, mandó a Star a la pizarra para tomar un cartel al azar; esa idea hubiera funcionado si Makarov no la habría visto. Por lo que esa mañana, Natsu partió a cumplir con aquella misión en compañía de Star y Macao.

No era que Macao quería partir para ayudar al joven mata dragones en su tarea. Él tenía bastantes problemas en su vida personal; su esposa tenia seis meses de embarazo, eso la hacia una descontrolada maquina de cambios de humor por parte de las hormonas. Sumándole el hecho de que no estaba seguro de si la amaba, le provocaba un cierto aire de incomodidad al estar a su lado; él solo se había casado con ella al tomar responsabilidades al embarazarla. Aun llevando el anillo de matrimonio en el dedo, Macao no podía negar ese aire juvenil que todavía presumía tener, por lo que cada vez que veía una chica atractiva, no dudaba dos veces en recordarle lo bella que se veía, aunque el noventa por ciento de esos halagos, parecían provenir de un pervertido, agregándole a la ecuación sus leve problema con el alcohol. Esos motivos le bastaban a Macao para saber que su matrimonio iba en picada. No dudaba que su esposa partiría hacia otro continente después de tener al niño, pero eso no le importaba, era miembro de Fairy tail, un lugar en que todos eran una familia. Romeo, el nombre que el planeaba ponerle a su hijo si fuera varón, no le haría falta una madre pues antes de nacer, ya era considerado en esa gran familia de hadas.

Dragneel se sintió aliviado al salir de la ciudad de Magnolia, la zona boscosa en la que estaba, podía considerarla segura de Erza. Aunque sentía una sensación de rareza al ver que Macao se había ofrecido a acompañarlo, ya que normalmente hacia equipo con los hermanos Strauss. Eso sin mencionar que Star se había pegado a él desde que partieron.

—Macao, ¿Por qué decidiste acompañarme?—le preguntó mientras se colocaba las manos por detrás de la cabeza.

—Eso es simple, Natsu—se llevó la mano a la bolsa para sacar la hoja en la cual estaba impresa la misión—, la misión consiste en atrapar a una banda de bandidos que se ocultan en el bosque. Te costaría trabajo tratar con ellos en tu capacidad mágica actual.

Dragneel se cruzó de brazos, para después responderle.

—Eso no es problema, ya que tengo a Star a mi lado, ¿Cierto Star?

La Vessel le respondió con una afirmación carente de emociones.

—Esa es la verdadera razón por la cual te estoy acompañando—pensó Macao al momento de ver a aquella chica de cabellera morada.

En su mente vino el momento en que el maestro de gremio se acerco a él para pedirle su ayuda. Estaba sentando en la barra del gremio bebiendo un tarro de cerveza cuando escucho la aguda voz del maestro, su petición era simple: Acompañar a Natsu en su misión para poder vigilar a esa extraña chica para determinar si era un peligro latente para el joven asesino de dragones.

Y vaya que el maestro Makarov tenía razón, esa criatura llamada Star había vencido a dos de los miembros con más potencial en todo el gremio con toda facilidad. Si bien podía ser una buena liada, también podría ser un latente peligro. A pesar de que Natsu era hiperactivo y un poco torpe, Macao sabía que era bastante noble e inocente, por lo que Makarov sentía un gran afecto hacia él, y haría cualquier cosa para protegerlo. Cosa que le pareció irónica a Macao, pues tanto el maestro y Star solo deseaban el bien de Natsu, aunque a Shinning no le importaba los medios para hacerlo.

Para la sorpresa de ambos, la misión acabó mas rápido de lo que ellos hubieran deseado. Solo basto que Natsu dijera que esos sujetos no eran tan poderosos para hacerle daño para captar la atención de Shinning. Ella le preguntó a su amo si esas personas le podrían ocasionar daño, a lo que él respondió con un rotundo "si", sin saber lo que pasaría. Star se acercó hacia Macao, arrebatándole el papel de la misión que contenía un leve dibujo de la cara de los bandidos descrito por sus victimas, con rapidez se gravo los rostros en su mente y salió corriente con extrema rapidez dejando a los dos magos confundidos en una estela de polvo. La Vessel regresó a los cinco minutos cargando a cuatro sujetos vestidos con ropa que se camuflaban con el ambiente. Entonces Natsu y Macao comprendieron que los sujetos que Star había traído, eran los bandidos que debían captura.

Llegaron al pueblo donde se debía de hacer la entrega de los criminales, también para reclamar su recompensa; Natsu y Macao llegaron todavía sorprendidos de no haber participado en la misión. El tramite fue mas sencillo de lo que aparentaba, ingresaron a la pequeña prisión del pueblo, los ladrones fueron entregados a las personas que ejercían la justicia en ese lugar, e ingresaron al cuarto principal donde les entregaron el dinero.

Natsu se sentía extraño de solamente recibir el saco intacto de la recompensa. Normalmente el destruía alguna cosa importante que generaba daño a la propiedad, por lo que al recibir la recompensa, se le descontaba el costo de las reparaciones para así solo recibir una mínima cantidad; eso se había convertido en una tradición y en una forma satisfactoria de cumplir una misión. Su mirada en esos momentos, se encontraba perdida.

—Animo, Natsu—comentó Macao para romper el silencio que se había generado—. Deberías estar contento, esta vez recibiste tu paga completa.

El chico sacudió su cabeza, miró al su acompañante, el cual lo recibió con una sonrisa. Natsu le devolvió la expresión, aun sintiendo esa rareza de no haber destruido nada. Así que después de pensarlo, supo como desaparecería ese sentimiento: Comiendo.

—Macao, Star ¡Vayamos por algo de comer!—exclamó, retomando su actitud clásica— ¡Yo invito!

El mago de fuego no pudo negar esa invitación, si lo hacia, haría sentir mal a Natsu de comer solo. Por lo que el mago de fuego aceptó sin rechistar. Star no respondió pues tomo el comentario de su amo como una orden, solo se limitó a seguirlos.

Entraron al primer restaurante que encontraron, una vez adentro Natsu por primera vez pudo decir: "¡Tráeme todo el menú!" por primera vez en su corta y pobre vida. Cualquier tipo de comida le llegaba a montones a él y a sus amigos. Pese que él se comía la mayoría de las cosas enseguida.

Aunque la comida les parecía deliciosa, Shinning Star no tomo ni un solo mordisco de la carne que tenía frente suyo.

- ¿Qué sucede? ¿No te gusta la carne?

- No eso, Gran señor de las llamas. Sucede es que no necesito comer, a diferencia de usted.

- ¿O sea que no puedes comer?

- No, puedo comer. Que lo vea necesario es otra cosa, Gran señor de las llamas. Mi cuerpo no necesita de sustento para vivir, con tan solo descansar mi cuerpo un poco puedo estar recuperada completamente.

- ¿Así que no quieres comer nada?

- Al menos que usted me lo ordene.

- Nah, no me gusta obligar a la gente a hacer cosas que no quiere hacer.

- Gran señor de las llamas, le recuerdo que yo no poseo tal cosa como voluntad u opinión. Solamente vivo para servirlo. Cualquier cosa que me pida no será en contra de mi voluntad.

El joven mago no sabía que responder por que no entendió nada de lo que ella le dijo.

- S-Star, creo que no deberías hablarle tanto a Natsu. Su cabeza le cuesta a veces entender lo que la mayoría le dice.- Macao le explico a la Vessel lo que le sucedía pero ella lo ignoro completamente.

Estuvieron en ese lugar un buen rato, y a lo hora de pagar la cuenta, Natsu lo hizo con un orgullo increíble. ¡Hasta obtuvo cambio de su paga! ¡Es un milagro (para él)!

Los tres salieron del restaurante, los dos hombres se encontraban más que satisfechos por la comida. Aunque la chica no comió absolutamente nada.

- ¿Estas segura de no comer nada? Yo no tengo problema de ir nuevamente, Star.

- Agradezco su preocupación, Gran señor de las llamas. Pero no debe despreciar su valioso tiempo preocupándose por mi bienestar. Ya se lo he dicho, no me hace falta alimentarme para vivir.

- Ah, cierto. Perdón, me olvide de eso.- Natsu sonrío para disculparse.

Macao no comento nada, tan solo dejo ir un suspiro por la ingenuidad de Natsu al mismo tiempo que no podía creer su estupidez tan grande. Ahora entendía lo que le decía Makarov con respecto a Star. Si la chica no haría nada al menos que él se lo pidiera pero alguien como Natsu no entendería lo que sucedería si no la controlaba debidamente.

- (Decir que hacer a una chica…ojala pudiera hacer eso con mi esposa…)- Pensó nuevamente sobre su mujer y los problemas de su vida diaria.

Al menos obtuvo un almuerzo gratis.

Bueno, solamente tenía que traerlos sanos y salvos a Fairy Tail. Se preguntaba que caras pondría el maestro al enterarse de lo que paso hoy. Desde que apareció esta mujer, todo Fairy Tail se dio patas arriba; Venció a Mirajane y completo una misión sin tener que romper algo en su camino.

De seguro el Maestro va estar más de feliz que tiene a alguien que no hace que le lleguen cartas de quejas de parte de la gente y del consejo. A lo mejor el Maestro reconsidere sus pensamientos sobre la joven muñeca.

Hablando de muñecas, Macao sentí cierta envida por Natsu al tener a esta hermosura como sirvienta. ¡Lo que daría por tener a alguien así! Su esposa ya lo estaba volviendo loco con todos sus caprichos.

Si tan solo pudiera viajar en el tiempo y evitar lo de esa noche…

- …

Raramente, Shinning Star se encontraba quieta y pensativa. Cosa que alarmo a su amo.

- ¿Qué sucede?- Pregunto confundido

- Siento algo demasiado extraño…pero demasiado familiar, como si se tratara de mi propio ser.- Su respuesta no fue entendida por su amo. Ella sentía algo muy raro en esta ciudad pero al mismo tiempo, normal. Como si hubiera otra ella.- Olvídelo, Gran señor de las llamas, tan solo fue un error mío. Mis disculpas.

- Nah, ni siquiera entendí a que te referías.- De nuevo él respondió junto con una gran sonrisa.

Pero antes de que ellos pudieran seguir avanzando hacia su casa, en una fracción de segundo, esa rara sensación que la Vessel percibió se volvió tremendamente fuerte. Es decir, demasiada cerca se encontraba. Como si estuviese detrás suyo…

Ahí estaba, justo como había predigo. Era una chica de unos 15 años, muy joven de apariencia. Sus ojos y pelo eran del mismo color que la sangre pero mas vividos, como los de un animal acechando a su presa. Pese a que su apariencia y vestimenta medio infantil (Un vestido negro con medias largas rayadas), solo ella podía sentir su aura de asesina.

Seguramente solamente ella, pudo darse cuenta de su presencia y verdadera naturaleza. Todo esto se percato en menos de una fracción de segundo, y en el tiempo restante la desconocida le hablo.

- ¿Quién vendrías a ser, hermana?- Finalmente le hablo con una pregunta extraña.

Lo único que lograron captar los humanos de ese lugar fue el sonido de algo desparramándose por el piso, algo de sangre tipo humana. Macao detuvo el cuerpo de Star que retrocedía bruscamente, y para su terrible sorpresa estaba herida en la frente por culpa de esa mujer.

- ¡Star!- Natsu grito alarmado.- ¡¿Esta mujer te lastimo, Star?!- Natsu se puso en pose de pelea al ver que su amiga fue lastimada por ella.- ¡Maldita, ¿Quién eres?!

- Ara, ese pequeño se preocupa mucho por ti, hermana. ¿De casualidad será ese tu amo?- Pregunto en un tono que molestaba mucho a Natsu.

- Bastarda, ¿Quién eres? ¡¿Y por que llamas a Star "Hermana"?!

- "Star", ¿Eh? Jamás escuche ese nombre. ¿Acaso eres nueva, hermanita?

- ¡Responde!- Natsu prendió fuego su puño pero fue detenido por su sirvienta.- ¡¿Q-Que estas haciendo?!

- No la ataque, Gran señor de las llamas. Ella es demasiado poderosa para usted. Atacar significaría su muerte.- Star le explico su situación.- Macao, agarre al Gran señor de las llamas y huyan.

- ¡¿Huh?! ¡¿Por qué debería…?!- Antes de que pudiera terminar sus palabras, fue agarrado por Maco y salieron corriendo lo mas rápido posible.

- Pensé que se quedarían a acampar por un segundo.

- Imposible, este lugar no es una zona donde la gente pueda acampar.

- N-No eso fue-olvídalo, no creo que entiendas el sentido de los chistes.- Después de su aclaración paro el puño de su supuesta hermana.- Veo que no tienes tiempo para hablar, ¿eh?

Star levanto su pierna izquierda para ensartarle una patada a la cien, pudo desquilibrarla un poco para acertarle su patada giratoria. Mandándola unos cuantos metros hacia atrás

- Break on.- Star activo su Container para empezar a atacarla con todo lo que tenía. Tras su activación se lanzo hacia ella con sus puños prendidos fuegos, hundió sus nudillos contra la cara de esa mujer, enterrándola contra una pared.

La cabeza de esa pelirroja exploto en esa misma pared, dejando sangre por todos lados. La gente corrió aterrorizada de esa pelea, pensando que vieron un homicidio. Star decidió terminar el trabajo pero fue expulsada hacia atrás por esa misma persona. Se reincorporo enseguida para detener una patada voladora que se dirigía a su cabeza.

El impacto de detención hizo que se agrietara el piso debajo de ellas, la roja salto una mortal hacia atrás y lanzo otra patada. Star logro cubrirse a tiempo pero el golpe la arrastro hacia atrás. Lista para otra ronda, cuando vio que se le venía encima prendió sus manos con su poderoso fuego y grito: ¡Centurion Rush!

Se lanzo hacia ella con un escudo de fuego enfrente de su cuerpo, este escudo le sirvió para atacarla.

O eso quería hacer.

Su "Centurion Rush" fue detenido por las manos desnudas de su oponente, y antes de actuar, ella le intercepto un rodillazo en el estomago para desconcertarla, así poder agarrarla del cuello y lanzarla como una pelota hacia un edificio.

Y así fue; Star atravesó la ventana de una casa cualquiera. Sus integrantes se sorprendieron al verla entrar tan bruscamente pero mayor fue la sorpresa cuando entro la otra mujer a su casa. La chica del pelo púrpura no tuvo chance de levantarse, no al menos a su voluntad. Desde el piso, fue lanzada hacia el techo de una patada y al caer, la pelirroja la abrazo de la cintura y concluyo su ataque con un suplex que derrumbo el suelo del departamento, irrumpiendo otra casa más en el proceso.

No obstante, Star no estaba inconsciente. Contraataco desde su deteriorado estado con una patada al mentón, seguido de un golpe directo a su corazón. Para no perder terreno, agarro a la chica de su vestido y la lanzo, como ella hizo antes con ella, por la ventana del departamento.

En el aire, Star cargo su pie izquierdo con su poder para realizar…

- Nova Fall.

Clavo su planta en la caja toraxica de su enemiga, haciéndola escupir sangre. Dato curioso: Star no prestaba atención o talvez no se había dado cuenta de la sonrisa que se volvía cada vez mayor de su oponente. Ignorando eso, la llevo contra el suelo, agujereando todo el lugar y levantando una cortina de humo por los alrededores del cráter emergente.

Dio una mortal hacia atrás y desactivo su poder, no por que pensó que había ganado sino por la condición de su poder. "9 minutos y 3 segundos restantes." Pensó en ese momento.

La chica desconocida se paro como si nada, la patada le dejo un agujero en su ropa. Su sonrisa todavía estaba ahí.

Star decidió tomar la delantera en la pelea, ataco su puño desnudo a su frente pero fue bloqueado. Intercambiaron un par de golpes por 2 segundos hasta que la pelirroja detuvo a Star rompiéndole la rondilla. Luego la lanzo con su pie al restaurante en donde ella había estado con su amo. De rodillas, su enemiga entro de un salto y le metió un tremendo golpe en su ojo que casi se lo arranca. Pero no dejo que terminara ahí: la agarro de su melena y empezó a darle golpe tras golpe.

Fue una brutalidad para la cara de Shinning Star. Cada golpe le hacía sangrar, era algo inconcebible ver eso. Lo peor, la risa maniaca de la mujer que la golpeaba. Pero ella no sentía dolor, cosa que le permitía seguir peleando. Así que uso la misma cabeza que estaba siendo lastimada para lastimar a su enemiga. Activando nuevamente su poder, se lanzo con su Centurion Rush contra su enemiga, golpeándola en el pecho para seguir su nariz. Con su empeine derecho, la tiro contra las mesas del restaurante, ensuciándola con la comida de los platos. Star levanto su pierna derecha en un intento de patada descendiente a la cabeza, en vano por ser detenida por ella para luego voltearla en el aire.

Y sin perder el tiempo, se puso debajo de ella para golpearla directo en la columna, incrustando su cabeza en el techo. La cabeza para abajo estaba todavía en la planta baja por lo que la asesina agarro a Star de sus tobillos, sacando su cabeza del techo para llevar su cara contra el piso que rompería al chocar. Trapeo el piso con la cara de su pobre victima por unos 6 segundos pero fue detenida cuando escucho: "Stardust"

Una bola de fuego le exploto en la cara, haciendo que la soltara instintivamente. En una fracción de segundo se reincorporo con dificultad debido a su rodilla, pero aún podía parar erguidamente. "Break off" dijo para desactivar su poder y luego pensó "8 minutos 41 segundos." Dejando sus pensamientos, tackleo a su oponente para levantarla y llevarla hasta la pared. Logro incrustarla contra ella…no, se la llevo puesta mientras corría con ella en sus brazos. Y siguió llevándola contra varias paredes, barriendo todo a su paso. 5 casas perdieron un total de 12 paredes por su movimiento de contraataque hasta que finalmente llegaron al final de la vereda, es decir, atravesaron hasta a la última casa al final de la calle, y ahí regresarla a la calle.

Las dos cayeron al pavimento, Star estaba encima de ella. Lo mejor que podía hacer era devolverle lo que le había hecho en el restaurante.

- Break on.- Activo su Container.

Con puños llenos de llamas, empezó su "venganza". La golpeaba con la misma brutalidad que ella utilizo, pero al parecer no era tanto para hacerla sufrir. Por que seguía riéndose. Los golpes eran destellos de luz, cuyo ruido resonaba como campanas de iglesia. La gente miraba con horror la escena frente a sus ojos, para la desgracia de Star, un par de Rune Knights de guardia la agarraron de los brazos, pensando que era la mala.

Para corregir lo anterior, eran Rune Knights. Ya que unas tres líneas aparecieron en sus caras y también en la de Star. Pero había una diferencia abismal, los cortes de los hombres dividieron sus cabezas en tres partes mientras que para Star solo fueron un par de corte aunque algo profundos.

La gente salió corriendo del lugar aterrorizada por sus muertes, Star no sintió nada de eso. Pero lo que si sintió fue como unos helados dedos penetraban su piel tan dura como el acero. La sangre se escurría por su abdomen, manchando su saco de cuero negro. Su oponente hundía cada vez mas su mano en su cuerpo, lastimándola de gravedad pero…no podía retroceder su mano, estaba atorada en su…cuerpo.

- Nova Strike.- El puño de Shinning Star brillaba como una estrella fugaz, y una estrella incendiándose es lo que sintió su oponente al ser impacta con una fuerza de la galaxia misma. Eso fue Nova Stike. Una estrella muriendo en la palma de la mano de una misma estrella, que luego era utilizada para ser enterrada en el cuerpo de su oponente. Su estrella fugaz la elevo en los aires, a alturas muy altas para una persona. El viaje la llevo a tal altura que podía ver toda la ciudad desde esa distancia. Y al final, hubo luz. Una luz tan fuerte como el sol (nova). Mientras que en el suelo donde yacían los humanos, una Dark Vessel había quemado toda su manga de su saco de cuero, arruinándolo completamente de ser reparado. No le importaba pero era un desperdicio de tal buena tela.- Break off.- Desactivo su poder, se la encontraba respirando un poco mal debido al sobre esfuerzo de la pelea. Agarro su estomago pero su herida ya había sido sanada por sus capacidades como Vessel.

El lugar era un desastre. Había un par de cadáveres y daño a la propiedad que costaría mucho dinero reparar, a lo mejor el Gran señor de las llamas no podrá llevar la recompensa a casa. "8 minutos 12 segundos." Volvió a tomar el tiempo de su poder, Break Hearth.

Algo andaba mal.

Se sentía acechada.

Como una pantera que mira a lo lejos a su presa para matarla.

¿Quién era?

¿Quién osaba a acecharla como un animal salvaje?

Star miro hacía arriba, no había nada en los techos…

¿O sí?

Por que alguien le agarro el cuello por detrás.

Era ella.

Había caído detrás suyo y uso su cuerpo para amortiguar su caída al suelo de los hombres. Le presento al piso nuevamente, como si no estuvieran familiarizados. Star intento golpearla con sus nudillos desde el piso pero en vano fueron atrapados por su otra mano. Con fuerza, deslizo a Star por todo el pavimento hasta la otra punta de la calle. Su oponente fue corriendo hacia ella, dándole una patada en el medio de la cara como una pelota de futbol a la hora de empezar el partido.

Star voló por la ciudad, todos vieron a la chica volar como si se creyera un ave. Cayo con fuerza contra un puesto de fruta deambulante. Su enemiga salto tan alto como ella, y se paro encima de ella, aplantando su columna con sus pies.

- ¡JAJAJAJAJAJA! ¡HAHAHAHAHA!- Se ría con locura al lastimarla. Pero su risa paro cuando vio una luz emergiendo del cuerpo de Star.

- ¡Break on!

La roja salto para atrás para evitar la llamarada de su cuerpo, luego dio una medialuna aérea para adelante cuando vio un Stardust apuntando contra ella. Después vino Star con su Centurion Rush, ella retrocedía mientras esquivaba sus ataques tan letales. Cuando Star lanzo un gancho izquierdo, ella se agacho y volvió a apuñalarla en el mismo lugar. Pero esta vez pudo sacar su mano de ahí, ya que Star intento darle un golpe con canto de mano que ella esquivo para rasguñarle el brazo.

Las dos mantuvieron una pequeña distancia pero la suficientemente larga para verse la una a la otra. Las dos se miraron la una a la otra: Star estaba con una rodilla rota, tres cortes en la cara y uno en el brazo, una frente sangrante y dos apuñaladas en el estomago. Mientras que su oponente tenía una que otra marca pequeña de polvo su cara.

La pelea esta de su lado.

No tuvo tiempo de pensar, Star esta mas rápida. Logro golpear directo en la cara pero no la movió, si logro esquivar la garra de su enemiga. Decidió saltar para el cielo, ahí prendió fuego su pierna derecha para utilizar por segunda vez su Nova Fall. Esta vez vino con más fuerza y velocidad.

Aunque….fue agarrada por ella sin problemas, el impacto genero otro cráter. Unos de 12 metros de diámetro y 8 de profundidad.

- ¡Stardust!

Aprovecho su situación para dispararle su ataque, al librarse se puso en frente de ella, aunque un metro de distancia y cruzo sus antebrazos contra su pecho. Formando una X con sus antebrazos. Es misma X comenzó a brillar como el mismo sol.

- ¡Stardust Crusaders!

Grito con todas sus fuerzas. Extendió ambos brazos y cerro sus puños, de ellos salio una luz solar. ¡No! ¡Un rayo solar! Como si el mismo sol quisiera que su enemiga muriera ahora mismo. Un rayo mas impresionante que cualquier rugido de dragón de cualquier tipo de Dragon Slayer, ni siquiera la armadura con escudo de Erza podía soportar tal poder destructivo. Ni hablar de la ceguera que causa verlo. Pasaba lo mismo cuando veías al sol después de un eclipse solar, era perjudicial para la vista. Y el calor era insufrible. Ya estaba derritiendo cosas que no estaban dentro del rayo sino a sus alrededores y más allá.

La temperatura de Stardust Crusaders era de 700 grados centígrados, un punto mucho más alto que el punto de ebullición del agua e imposible para que un humano sobreviviera o dejara rastro alguno.

Y sin rastro fue lo que dejo su epicentro.

Todo el lugar quedo en un infierno en la tierra por ese ataque, un camino agrietado por ese rayo solar. Unos 3 kilómetros de eterno sufrimiento de calor se encontraba en este pequeño pueblo. Pudo haber tenido muertes este ataque, nadie podría decirlo por que no dejo rastro de nada, ni siquiera cenizas. Solo un fuego implacable como el del infierno.

El ataque también dejo secuelas a la "heroína" de la historia.

Su cuerpo despedía mucho calor, su sudor se evaporaba como una sauna humana o una sauna mecánico. Por primera vez tenía una expresión de cansancio en su rostro. Su otra manga estaba pareja con la ya rota. Su cuerpo esta sobre esforzándose, casi al punto del desmayo.

No sabía que todo esto traería consecuencias con el consejo mágico actual que regía todos los gremios del país…

- Wow, mira lo que acabas de hacer, Star.

No era posible que escuchara esa voz. Se suponía que estaba en el epicentro del Stardust Crusaders. Aún así, no debería tener la capacidad de hablar por que debería estar muy herida para poder hacerlo. Era imposible escapar. Ni siquiera la vio hacer tal cosa cuando lanzo su ataque. Esta convencida que vio que el rayo llegaba a su cuerpo a una velocidad a la altura de la luz. No era posible lograr tal hazaña. Debía moverse a la velocidad de la luz para lograr eso. Y no era posible, sino ella se hubiera dado cuenta…

*Splirt!*

Sangre.

Sangre es todos sus brazos. Docenas de cortes, decorando con rojo por toda la extensión de sus extremidades superiores. Ni siquiera noto cuando lo hizo. Todo…todo fue momentáneo, no podía procesar lo acontecido, ni aún con tenerlo frente a sus ojos. Había algo más: no sentía sus brazos. Simple, corto sus tendones también. Inmovilizando sus brazos de varios de sus principales ataques ofensivos. Pero aun tenía algo más…sus piernas que estaban con una rodilla sana.

Star uso una patada alta con su pierna alta como señuelo, logro saltar una mortal que la llevo detrás de su oponente pero algo elevada para usar…

- ¡Nova Fall!

Descendió con lo que le quedaba de fuerza para quebrar su cráneo. Su enemiga no se quedo a recibirlo, sino que salto ha su dirección para enfrentarla.

- ¡Inútil!

Las dos pasaron por encima de la otra, la pelirroja cayo perfecta al piso mientras que Star recibió un gran tajo por toda su pierna buena. Y choco de espaldas contra el suelo nuevamente.

- ¡JAJAJAJAJAJA! ¡jajajajaja! ¡Eso fue bueno, Star! ¡Increíble! ¡Me duraste bastante! En el pasado pocas Dark Vessels lograron sobrevivir tanto sin escapar de mi masacre. Para ser nueva, fuiste muy divertida.- Ella se acerco al cuerpo ensangrentado de la chica de pelo púrpura.- Mi nombre es Erinias, pero de seguro me conoces como Röt Jaeger. Fue bueno mientras duro, hermanita.- Levanto su mano izquierda como si fuese una garra.- Adiós.

- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

Un grito bestial salio de su boca. Su cuerpo fue envuelto por un muro de fuego. De ahí salto una bestia, que poseía similitudes con un dragón. Agarro a Erinias de sus brazos y la lanzo a otro edificio pero este estaba en llamas.

- ¡Centurion Rush!

Star acertó un golpe a Erinias en el estomago, y la llevo por todos los pisos del edificio, haciendo que se desplomara con ellas adentro. De los escombros, salió volando el dragón bestial conocida como Shinning Star, siguiéndole su hermana Erinias.

Star se reincorporo y para con sus garras las manos de Erinias. Las dos forcejearon de manera equitativa por unos segundos, creando ondas expansivas que destruían todo a su paso.

- Hasta que atreviste a usar el Beast Mode, Star. Me estaba preguntando si realmente se te dio tal habilidad cuando te crearon.- Comentó sobre su apariencia.- Pero aun así…- Las manos de Star empezaron a quebrarse y sangrar.- Te falta mucho para poder vencerme o lastimarme, hermanita.

Erinias pateo la cara de Star, desorientándola, para cuando recobró sus sentidos ella ya no estaba ahí.

- Aquí estoy.

Erinias estaba detrás de Star, pero cuando se percato volvió a sentir algo horrible en su cuerpo.

*Splirt!*

Todo su cuerpo estaba repleto de cortes, había lastimado todo su cuerpo sin que lo notara. No solo eso, lo quebró.

Volvió a su forma humana, esta vez ya no se levantaría para pelear.

¿O no?

- ¡Nova Strike!

Desesperadamente, lanzo su estrella fugaz contra ella pero…no sirvió esta vez. El ataque fue detenido por su mano sin esfuerzo.

- Termino, Star.- Con su canto de mano, le hizo un tajo terrible que cubrió todo su torso. La sangre de Star baño su cuerpo y sonrisa con placer por su derrota.

Finalmente, Shinning Star cayó al piso derrotada. Y no se levantaría a pelear nunca más.

- ¡Karyuu no Tekken!

Erinias escucho un pequeño grito.

- ¡Kagidzume!

¿Era un mono? ¿Qué mierda estaba escuchando?

- ¡Hokou!

Era es mocoso de nuevo.

- ¿Qué estas haciendo, enano?- Pregunto confundida mientras recibía los ataques de Natsu sin que le afectara.

- ¡Dándote una paliza! ¡Pagara por lo que hiciste!- Natsu seguía golpeando con ira a Erinias pero este no lograba hacerla nada.

- Que molestia.- Erinias levanto su mano para asesinar al pequeño pero fue detenida por una especie de látigo hecho de fuego púrpura.- ¿Huh?

- ¡Natsu!- Macao vino también al rescate.- ¡Llevate a Star muy lejos de aquí!- Le grito con desesperación.

Natsu quería gritarle: "¡Yo me quedo a matarla!" Pero sabía que era mala idea, por que Macao tenía razón. Star estaba muy herida y debía ser tratada lo mas rápido posible por un medico. Así que dejo sus quejas a un lado y tomo a Star para escapar a toda velocidad.

Erinias miro a ambos como escapan tan rápido de su vista.

- Se lo que estas pensando, idiota.- Macao abrió sus ojos en sorpresa.- Te preguntas: ¿Por qué los estoy dejando ir? La respuesta es simple.- Dirigió sus ojos hacia Macao.- Si ella vive, vendrá mas fuerte. Por lo tanto, tendré a alguien para divertirme.

- No si yo te venzo primero.

- ¿Realmente crees eso?

- Ve para creer, mocosa.

- Je, veamos si crees en esto, idiota.


30 minutos después de la pelea de Erinias y Shinning Star:

La ciudad de Malton no era un lugar muy importante para el reino de Fiore. Como muchos otros lugares, este solo existía. Había todo tipo de gente viviendo en ese lugar.

Se puede decir con seguridad que es un pueblo común y corriente, con variedad de actividades para su economía, lo suficiente para subsistir en este mundo lleno de magia y esas cosas.

Y ahora es importante.

Dalton se transformara en un pueblo histórico.

Una ciudad fantasma.

Una ciudad en donde transcurrió una masacre sin sentido.

Un infierno en la tierra dirán muchos que investiguen los hechos acontecidos.

Entrar a ese pueblo significa abandonar tu cordura.

Solo había un color: rojo

No existía la vida en ese lugar.

La muerte se encontraba en todos lados.

Las entrañas decoraban como flores las calles.

La pintura fue reemplazada por la sangre.

Y los cadaves eran los habitantes actuales de ese lugar.

Una población difunta de 8564 personas, sin tomar en cuenta género y edad.

Lo mas atractivo del lugar era la pila gigante de 586 cadáveres.

En esa punta se encontraba una forastera, llamada Erinias. Que había diseñado el nuevo modelo de esta ciudad.

Ella se encontraba orgullosa de su trabajo.

Festejando su obra, se encontraba sentada en la punta de la pila de cadáveres con una cabeza que le pertenecía a otro forastero que venía de un gremio de magos: Macao Coranbolt.

La cabeza de ese tipo no tenía cabellera, por lo que podías ver su cerebro. Pero lo que ella quería era su sangre, la cual chupaba de sus dedos.

Necesita estar en buen estado para ver de nuevo a su hermanita después de todo.

Fin del capitulo