GRACIAS POR LOS REVIEWS:)... ESPERO QUE LES GUSTE EL CAPI... AQUI VIENE ALICE Y ES BASTANTE DIFERENTE A COMO LA HE PUESTO EN OTROS FICS... SERA UN POCO MAS RESERVADA MAS NO INSEGURA...
ESPERO QUE LES GUSTE ... DEJEN REVIEWS !:)
CORAZÓN EXTRANJERO
CAPÍTULO 3: UNA NUEVA AMIGA.
BELLA POV
Llevaba un mes en casa de mis tíos y todo ha sido genial, Jane me ha enseñado un poco la ciudad, Rosalie me ha ayudado a desempacar ya que es lo que menos hago cuando Jane está en mi habitación. Emmett es una persona bastante divertida, es infantil pero sabe ser serio cuando la ocasión lo amerita.
De los amigos de Jane y Rose conocía a: Jasper, Emmett y Alec. Todavía no conocía a los demás pues no se que estaban haciendo, que no se han podido reunir con los chicos. Alec es un chico interesante, es callado pero en equilibrio con extrovertido, es terriblemente observador a un punto en que es espeluznante, y está loco por Jane, es divertido o más bien entretenido observar como la mira cuando ella revolotea a su alrededor o cuando habla o cuando ríe, es como si todo el mundo de Alec se detuviera cuando Jane está cerca, es lindo y abrumador la intensidad de sus sentimientos.
Jasper es una persona interesante, es tímido pero es extrovertido, una combinación fascinante en realidad, a veces era blanco de las bromas de su hermano pero Jasper con un solo comentario ponía fuera de combate a Emmett. Me llevaba mejor con Jasper y Emmett que con Alec, es decir, Alec no es mal chico pero su personalidad es un tanto extraña, encaja perfecto con Jane.
Estaba desempacando las últimas cajas que quedaban cuando mi laptop sonó mostrando una video llamada.
Acepté la video llamada y me encontré con Bree.
-Hola Bellita.- saludo ella muy contenta.
-Hola hola Bree- le respondí. Era absurdo así que nos reímos.
-¿Cómo va el hospedaje en Volterra?-me preguntó.
-Pues por ahora todo perfecto. Justo estaba desempacando las últimas tres cajas que me quedaban. ¿Tú has mandado algo a casa de tú papá?- respondí.
-Vaya que eres rápida. Si he mandado la mayoría de mis cosas. ¿Me podrías hacer un favor?- preguntó ella.
-Si claro dime.
-Te enviare la factura del pago de inscripción y mi planilla de inscripción en la escuela. ¿Podrías llevarlas? Sabes que quiero a mi papá pero es muy despistado con esas cosas. Ya la directora sabe que entraré en Enero. Mi madre me llama Bells. Te llamo mañana. Te quiero…
-Yo lo hago Bree no te preocupes. Saludos a mi segunda mamá dile que la quiero. Adiós.-La mamá de Bree era un amor, era mi segunda mamá y yo era su hija de otra madre, como suele decirme ella.
Imprimí lo que Bree me envió y me apresuré a vestirme para ir a la escuela a entregar lo que me pidió.
La escuela empezaba oficialmente el lunes, es decir tres días a partir de ahora. Estaba nerviosa, nueva ciudad, nuevo país y aunque manejaba a la perfección el italiano me daba miedo perderme.
De regreso iba tan pensativa que me tropecé con alguien sin querer.
-Lo siento.- Me disculpé alzando la vista. Me había tropezado con una chica bajita, de cabello negro corto, ojos azules, tenía un aspecto de duende bastante peculiar.
-No te preocupes yo también iba distraída. Soy Alice Brandon ¿Quién eres? No te reconozco.- esta Alice debe ser la Alice de la que Rose, Emmett y Jasper tanto hablan.
-Soy Bella Swan.- acepté su mano extendida y la apreté.
-Eres la prima de Rosalie.- dijo sonriente. Era agradable.
-Me has confirmado mis sospechas. He oído mucho de ti Alice. ¿Ibas a algún sitio?- pregunté. No quería ir a casa estaba sola y aburrida.
-Yo también he oído mucho de ti Bella. Y no solo paseaba por aquí. ¿Me acompañas?-Acepté acompañarla.
Estuvimos bastante tiempo conversando, caminamos bastante, me mostró muchos sitios interesantes, ricos en cultura, historia, me enseño los lugares perfectos para comprar, me enseño que lugares no debía visitar por la mala atención y me enseño más en un día de lo que Jane en casi un mes. Quiero a mi prima pero creo que se centra mucho más en ella. Bueno supongo que es lógico para alguien de quince años. Ella iba dos años menos que yo en la escuela. Alice iría conmigo, coincidíamos en todas nuestras clases menos en una.
-¿Quieres ir a mi casa Alice? De seguro ya los chicos habrán llegado.- ella aceptó gustosa y nos encaminamos hacia la casa de mis tíos. Me di cuenta de que habíamos caminado mucho por lo mucho que nos tardamos en llegar.
Íbamos conversando animadamente, me contó sobre Alec, que no era su hermano de sangre sino más bien su hermanastro, su madre se divorció de su padre y él se volvió a casar con la mamá de Alec y Demtri. Alec es un año mayor que nosotras, se lleva bien con Alice, se tiene confianza y se quieren como hermanos pero ella dice que su presencia a veces es perturbadora.
En cuanto abrí la puerta un coro de risas se escuchó desde la sala.
Alice y yo nos vimos extrañadas y divertidas y nos dirigimos a la sala en silencio para observar que pasaba.
No estaba preparada para observar a Emmett y a Jasper hacer mímicas y muecas, estaban jugando a ese juego de adivinanzas en el que escriben en diferentes papeles pequeños los nombres de películas, personajes, objetos y cuando un equipo toma el papel el equipo contrario debe adivinar, si lo hace gana sino el equipo que hace la mímica gana, todo es con tiempo. Siempre que venía jugaba eso con Rose y Jane y en Forks los hacía siempre con Bree.
-¿Es lo que creo que es?- me susurró Alice sin despegar su vista de Jasper.
-Eso y mucho más.- Intentaba por todos los medios no reírme y Alice iba por el mismo camino.-¿Deberíamos entrar y participar?-pregunté un poco dudosa, me daba un poco de pena interrumpir.
-No me apetece jugar. Creo que mejor me voy.- podía ver que estaba triste o incómoda con algo y odiaba ver a la gente así y mucho menos Alice, que era tan alegre, vivaracha y entusiasta y eso que solo la conozco de un solo día.
-Oh Alice. No te vayas. ¿Me ayudas a terminar de desempacar unas cosas?- todo con tal de distraerla de sus pensamientos tristes.
-Claro. Vamos.- la guié hacia mi habitación y cerramos la puerta. Ella miraba todo como un ciego ve por primera vez la luz.-Me gusta tu habitación es muy linda. Apuesto a que tienes a alguien que te ayuda con toda la ropa. Rose y yo siempre vamos las dos de compras quizás te guste unirte.- también era bastante habladora.
-Gracias. Si mi hermana me ayuda a elegir lo que compro. Ella estudia en Londres, es mi mejor amiga. Me entiende como nadie, entre ella y mi mejor amiga Bree han sido un gran apoyo para venirme.- Alice me observaba con una sonrisa.-¿Por qué me miras así?- le pregunté divertida mientras ponía las cosas de una caja en donde iban y ella hacía lo mismo con la caja que me ayudaba a desempacar.
-Porque puedo ver que quieres mucho a tu hermana, se nota en tu rostro, estas orgullosa de ella. ¿Puedo preguntarte algo personal?.-dijo ella dudosa.
-Alice puedes preguntar lo que quieras.- le dije, por alguna extraña razón confiaba en ella.
-¿No extrañas a Bree? Quiero decir, como dices que es tu mejor amiga..
-Pues la verdad si. Pero su madre la envió con su padre aquí en Volterra. Viene en diciembre. Estoy segura de que le agradarás.- ella sonrió emocionada.
-¿Puedo preguntarte yo algo personal? Si no quieres responder no hay problema.- Me preocupaba que algo estuviera mal con ella y los chicos, desde aquí aún seguíamos escuchando las carcajadas.
-Puedes preguntar lo que quieras.- repitió mis palabras.
A esas alturas las tres cajas yacían vacías en el suelo. Nos sentamos en mi cama para continuar con la conversación.
-Cuando llegamos y viste a los chicos… te entristeciste y me preocupé. Quiero decir se que eres una buena persona y eres bastante alegre y no concibo que alguien pueda hacerte daño.- le dije un poco dudosa ya que estaba tensa desde que comencé a formular la frase.
-Pues verás… A mi me gusta mucho Jasper. Es decir me encanta, es guapo, es caballeroso, divertido, inteligente, es callado pero extrovertido… pero él ni siquiera nota que existo. Es como si fuera la hermanita de sus amigos y solo así me viera. ¿Me entiendes? A veces es incómodo estar en la misma habitación que él.- ella soltó una lagrimita y lo abracé para su sorpresa.
-Si algo aprendí de mi hermana es a nunca darme por vencida. Que el chico no diga nada no quiere decir que no te note. Vamos Alice, eres increíblemente alegre. Eres preciosa y cualquier chico amaría estar contigo. No puedo decir mucho más porque apenas los conozco pero no te rindas. ¿Lo prometes?- pregunté soltando el abrazo.
-Eres una buena persona Bella Swan. Y rara en verdad- me reí.- Es extraño que alguien que apenas te conozca te diga esas cosas. Estoy segura de que tu novio está encantado contigo.
-¿Me creerías si te digo que no he tenido novio? Bueno tuve uno pero como a los quince. Se llama Jacob es un gran chico pero fue como un juego en realidad. Desde hace dos años entonces no he tenido novio.- ella se rió y seguimos hablando hasta que nos dio hambre.
-Conozco un atajo a la cocina sin tener que pasar por la sala ¿Vamos?- me sentía como una niña jugando a los espías, cuando se lo dije a Alice ella no pudo dejar de reír y eso nos dificultó un poco nuestro camino hacia la cocina.
Llegamos sin pasar por la sala, al parecer todavía juagaban ya que seguían riendo o reclamaban que alguno había hecho trampa.
Alice y yo nos hicimos unos sándwiches y tomamos un poco de refresco.
La puerta de la cocina se abrió y nos tensamos las dos.
-hola chicas.- suspiramos de alivio al reconocer la voz de mi tía.
-Hola Didyme- saludó Alice.
-Hola tía- saludé al mismo tiempo que Alice.
-¿Le digo a los chicos que vengan?- preguntó mi tía.
-no te preocupes tía. Alice me está ayudando con unas cosas arriba. No hace falta que molestes a los chicos.- evasiva sin mentir y sin decir la verdad.
-De acuerdo.- mi tía a veces era observadora y a veces era distraída pero era una buena persona.
Alice y yo tomamos nuestra cena y fuimos rumbo a mi habitación.
Esta vez cerramos con seguro y buscamos en la televisión alguna buena película para ver.
Alice era una persona bastante sencilla, era alocada a su manera, con un gran corazón y de oro, vivaracha, le gustan las compras, es de confianza y una buena amiga. Lo ha demostrado durante el día que estuve con ella. Tenía la esperanza de ser amigas siempre, era alguien con quien era agradable conversar y estar.
