Capitulo 3

Al día siguiente, durante el periodo de clases Musashi observaba como Hiruma, quien se ubicaba en la última fila, nuevamente se perdía en sus pensamientos. Cosa que obviamente el profesor también notó (c: no entiendo como mierda lo hacen).

-Hiruma-san!, por favor preste atenc….- Antes de terminar la oración, Hiruma lo observo fijamente y con una sonrisa escalofriante, mientras que lentamente desde su chaqueta mostraba su tan preciada y por muchos conocida libretita negra.

-…..Cof, como iba diciendo…- Retomando la clase, el maestro dejo de prestarle atención luego de sentir como su vida pasaba frente a sus ojos, no por la libreta en sí, sino por lo que significaría si su esposa llegara a enterarse de lo que hacía.

-kekeke.- Reía el demonio, luego del touchdown contra su maestro.

Una vez finalizada las clases el equipo de futbol americano se reunía a entrenar.

-Hiruma, crees que podamos hablar?

-Jodido viejo mueve el culo y ve a entrenar.- Replicaba el capitán amenazándolo con su metralleta a lo que Musashi decidió alejarse, ya hablarían luego.

-YA-HA! A correr malditos enanos.- Gritaba mientras soltaba nuevamente a Cerberos-kekekeke.- Reía, mientras los otros miembros corrían desesperados con un perro siguiéndoles muy de cerca.

-Uf! Que entrenamiento más brutal.- Se quejaba Monta sentado en el suelo.

-Sí, pero ya termino…afortunadamente.- Decía Sena quien se sentía morir. Por "azares" del destino Cerberos lo había escogido como su nueva presa, no tenía nada que ver que cierto capitán haya puesto en su uniforme un poco de esencia de carne, no, no tenía nada que ver (c: XDD se noto mucho el sarcasmo?)

-Bien, a las regadera!.- Mientras gritaba el quaterback, los demás corrían lo más rápido que podían para no liberar más la ira del demonio.

Una vez refrescados, todos se dirigieron en grupos a sus respectivas casas, charlando sobre lo agotador que estuvo el día, mientras que Hiruma se alejaba por otro camino en dirección al centro de la ciudad, específicamente en dirección al parque-

Las personas iban y venían, los escaparates iluminados y las luces de los semáforos y faroles realmente le eran muy molestos, pero nuevamente no quería llegar a casa por lo que prefirió sentarse en una de las bancas del parque. Mientras meditaba su día escucho que alguien gritaba su nombre.

-Hiruma.- Musashi se acercaba corriendo a su dirección.

-Ke (sonreía disimuladamente), que mierda quieres jodido viejo?

-Te fuiste antes de que pudiéramos hablar, ¿que es lo que pasa contigo?.- Preguntaba mientras se sentaba a su lado

-De que mierda hablas?

-De que te has comportado de manera muy extraña

-…..

-Se que tiene que ver con Agon, no es así?

-..(Sorprendido)…kekekeke (reía estrepitosamente) parece que alguien te pateo la cabeza jodido viejito, kekeke.

Musashi lo observaba seriamente, no importándole que Hiruma se estuviera burlando. Entonces en un susurro irritado dijo:

-Estoy cansado que ese bastardo te siga jodiendo la vida.

-eh?, je, quien diría que el tan refinado Takekura Gen se irritara tanto que empezara a hablar como yo…¿que mierda?!.- Sin resistirlo mas Musashi se había inclinado violentamente sobre su cuerpo poniendo los brazos a cada lado de la cabeza de Hiruma apoyándose al respaldo de la banca.- ¿que...que haces?.- Preguntaba algo inquieto el quaterback demoniaco.

-Olvídalo

-eh?

- QUE LO OLVIDES!.- Le gritaba, solo se podían ver sus labios con una expresión irritada ya que su cabello cubría sus ojos.

-No sé porque sigues aguantando que te haga esto, el no te a…- Fue interrumpido por Hiruma.

-Porque se lo que tengo que hacer.- Dijó Hiruma en un susurro.- Por eso necesito que tu…

Agon paseaba nuevamente por el parque acompañado por 2 chicas nuevas (c: sip, a las otras las pateo luego de divertirse ¬¬)

-jejeje muy bien porque mejor no nos sentamos en esa ban…- Se detuvo de repente mientras su mirada impactada se dirigía hacia la banca más alejada del parque. Cualquiera no lo hubiese notado, pero con su poderosa vista y por el hecho de que no todo el mundo tenía un cabello rubio alborotado como ese, se quedo viendo una imagen que hiso que su interior ardiera por odio y rabia. Musashi se encontraba prácticamente sobre el cuerpo de Hiruma besándolo apasionadamente.

Las lenguas de ambos jugadores, luchaban entre sí por el dominio, Hiruma tenía uno de sus brazos abrazando la fuerte espalda de Musashi acercándolo más a su cuerpo mientras que su otra mano se aferraba a la nuca y el cabello del pateador uniendo aún más sus labios, en donde desde los propios, debido a la intensidad del beso se deslizaba un pequeño rastro de saliva. Sus ojos cerrados y su rostro sonrojado hacia de esa escena, una escena cargada de erotismo.

-Ese hijo de puta.- Susurraba Agon, sin desviar su mirada de aquella provocativa imagen, menos aún cuando Musashi atrevidamente metía su mano bajo la camisa que traía Hiruma, elevándola un poco y mostrando la suave y blanca piel del capitán que era acariciada por las poderosas manos del pateador que poco a poco iban subiendo aún más hasta llegar a su pecho.

-¿Agon?, ¿sucede algo?.- Si, Agon vamos a sentarnos.- Decían las dos chicas (c: ¬¬) aferrándose a los brazos de aquel que fue "favorecido por los dioses".

-GRRR!.- Violentamente soltó sus brazos del agarre de las chicas (H: JA! Y En sus caras operadas!/c: Hiruma se oye muy emocionado) y a paso firme se dirigió hacia Musashi y Hiruma.

-Je, parece que ya se dio cuenta.- Decía suavemente durante el beso, el hermoso demonio cuyo rostro seguía sonrojado.

-Mmh…genial.- Replicaba sarcásticamente Musashi, la idea de interrumpir aquel momento no le gustaba para nada, sobre todo porque no todos los días tenía la oportunidad de correrle mano a Hiruma.

-BASURA!, QUE MIERDA CREES QUE ESTAS HACIENDO?!

Habiéndose separado y acomodado la ropa (es decir Hiruma se acomodó la ropa, ya faltaba poco para que terminaran haciéndolo en público/ c: a mí no me molesta n.n, y creo que a los lectores tampoco, lo único que quiero es saber dónde queda el parque para llevar una cámara de video *¬*) Hiruma lo observa detenidamente y sonríe

-ke, vaya jodido rastas quien diría que nos toparíamos aquí

-Claro, como si no lo hubieses planeado.- Pensaba Musashi

-No respondiste mi pregunta, ¿Qué mierda hacías con esa basura?!.-Señala al pateador

- eh?, no es obvio? (Preguntaba inocentemente)…uff (suspira) pero, tienes razón se nos fue un poco la mano.- Dirigiéndose a Musashi le dice mientras se levanta.- Ven jodido viejo, mi departamento no esta muy lejos.- empieza a alejarse con Musashi siguiéndole de cerca.

-Que mierda?!, donde crees que vas?!.- Fuertemente agarra el brazo de Hiruma, sin notar que debido al brusco agarre el brazo que anteriormente había sido quebrado por Gaou, nuevamente estaba siendo maltratado.

-Mierda, bastardo suéltame!.- Se quejaba Hiruma, pero no haría notar que ese agarre le estaba lastimando.

-Ya suéltalo!- Musashi aparta enfadado a Agon de Hiruma.

-Maldita basura no te metas!.- Apunto de asestarle un puñetazo, Hiruma se coloca frente a Musashi con una de sus preciadas armas en la mano y apuntando a Agon entre ceja y ceja. Jamás le habían visto tan enojado, sus ojos resplandecían maldad, las hermosas esmeraldas brillaban con una mirada asesina llena de rencor.

-A él no lo tocas Agon.- Una voz profunda salía de sus labios. Al verlo tanto Agon como Musashi comprendieron perfectamente el porqué el apodo de capitán-demonio le quedaba a la perfección.

-No me vengas a joder con tus malditos celos, ahora dejanos ir antes de que en verdad me ponga de malas.-Dicho eso soltó un tiro que roso la oreja de Agon destacando el hecho de que no bromeaba, las balas eran reales.

Una vez quedado claro el asunto, ordenó a Musashi que se marcharan. Volteando fueron alejándose poco a poco hasta que lo único que se veía eran sus siluetas.

Agon se quedo estático e impresionado mientras observaba como ambos jóvenes se alejaban, en su cabeza se recriminaba el haber dejado que esa basura lo pusiera en ridículo, pero también se daba cuenta del porque estaba perdidamente enamorado de aquel chico.