SIEMPRE TÚ
CAPÌTULO III: DE CÓMO SURGIÓ NUESTRA AMISTAD
Y pensar que dos años atrás no pasaba a la pecosa, claro, sabía que estaba celosa pues ella por algún tiempo también tuvo pensamientos románticos por Terry, pero él no le paró nunca. Cuando Karen supo que Candy y ella compartirían habitación, maldijo hasta lo más profundo su mala suerte porque le echaba la culpa a la mustia rubia. Una vez no aguantó y le dijo…
-¿Por qué te esfuerzas tanto?, estarás con Terry pero él no se da cuenta, vive tu vida, deja de querer estar hasta en su ano!-
Ella solo me dijo que no debería de hablarle de esa forma tan grosera y creo que hasta vi un brillo en sus ojos como si le hubiese afectado la forma en que se lo dije, pero eso no fue todo… al otro día Terry me dijo muy mal encarado que se podía meter con él pero que a Candy la dejara en paz y que cuando él decidiera establecerse ojalá Dios le regalara una mujer como Candy tierna, fuerte y decidida. Esa tarde llegué al cuarto de lo más rabiosa la muy ridícula había ido con el chisme, pensé que tenía que hacer algo, pero luego me calmé, no tenía que rebajarme, Terry me dejó muy en claro que yo no le gustaba… si me ponía a estar haciendo cosas para estar a su lado yo también iba a terminar por besarle el trasero y esas palabras que le dije a Candy serían entonces para mí… yo no quería ser una más del montón y me decidí por olvidarlo.
Tiempo después iba cruzando por la calle del estacionamiento que daba a la casa de estudio, con un paraguas, pues había llovido toda la mañana y aún estaba lloviznando y tenía una presentación muy importante en la universidad; un tipo inconsciente pasó muy rápido con su camioneta y levantó agua de un charco que estaba cerca de la acera y estropeó todo mi atuendo, no sabía si llorar o morir pero me encontré cara a cara con Candy y ella habiendo visto lo que pasó, casi como un rayo cruzó la calle y como si nada me preguntó:
-Karen, ¿ya fuiste a la presentación?
Me pregunté: ¿cómo lo sabría?… pero como estaba casi en shock… al segundo contesté que no. Candy me haló por la camisa hacia el baño cerca de la biblioteca que era lo que más cerca estaba y me dijo:
-Toma, póntelo, lo acabo de sacar de la tintorería pero ahora tú lo necesitas más y no te daría tiempo de ir al cuarto y vestirte, ¡qué bueno que somos la misma talla!- Bromeó.
-¡Guao, creo que te queda mucho más lindo a ti!- Dijo una impresionada Candy.
-¡No sé qué decir!-
-¡No digas nada y ahora vete, tienes diez minutos para llegar, buena suerte!-
Ese día, no solo salí excelente en la presentación, también supe que tenía una nueva amiga.
Fui al café más cercano y concurrido y compré una porción grande de torta de chocolate rellena con helado de torta suiza (mi favorito), para celebrar y compartir, entré y allí estaban Candy y Terry bromeando, él me miró como la indeseable que era ante sus ojos, se despidió de Candy y se fue. Ella de una vez me preguntó cómo había ido todo, a lo que le dije que la máxima puntuación me dio una sonrisa de entera satisfacción, ella era genuina y yo la había juzgado mal, bueno repararía el daño. Aproveché que estaba allí, pedimos té caliente para no atragantarnos con el postre y le dije: -Primero que nada, quiero agradecer lo que hiciste por mí- le di un buen abrazo… y para sellar nuestra nueva amistad esa tarde, nos sacamos una foto juntas, sería nuestro primer recuerdo de muchos. Al llegar a la residencia después de hablar de todo un poquito, le pregunté muy curiosa: -¿Desde qué edad conoces a Terry?-
-Desde los 7 años. Yo vivía en Sussex y me fui de Vacaciones con mis padres a la capital. Y visitando unos de sus parques me alejé más o menos. Él estaba montado en un árbol tirando piedras hacia el lago. Recuerdo que me dio mucho coraje pensar que iba a hacerle daño a los peces, así que le dije muy molesta: ¡Mira niño bribón, no sigas haciendo eso, vas a herirlas!- Recuerdo que él me miró y me dijo:
-¿Y? ¿Qué vas a hacer? ¡Yo no recibo órdenes de niñas pecosas y feas como tú! El parque es bastante grande como para que estés aquí ¿porque mejor no te vas a tirarles cotufas a las palomas?-
-¡Pues no, y ya te dije que dejes de hacer eso!-
-¿O si no qué?-
-No respondo-
-¡Ay qué miedo!-
-Hizo como que no me escuchaba, tapándose los oídos y a lo mejor pensaría que yo me marcharía, pero estaba muy equivocado. Yo siempre he sido defensora de los animales y nunca he tenido problemas por hacerme escuchar-
-Solo cuando se trata de él ¿no?-
-Sí, bueno después de que me enamoré de él, no he podido aplicarle eso mismo que muy bien hice estando pequeña-
-¡Deberías! Muchos hombres no son buenos para captar indirectas, así que, ya te toca ser directa, si en verdad quieres que él te vea, es lo que te aconsejo.-
-Puede ser-
-Ajá y ¿qué hiciste?-
-Yo también estaba acostumbrada a trepar junto a mi primo Jimmy, así que muy decidida me monté en el árbol y lo empujé hacia abajo. Claro la rama no estaba tan alta y el perfectamente podía caer de pie porque siempre ha sido alto, pero en vez de eso cayó de nalgas jajaja, ¡Hubieces visto su cara!-
-¡Ahhh Candy, pudiste haber hecho que se fracturara la cadera o una pierna!-
-Pues sí, solo que yo no pensaba en eso, solo quería que me hiciera caso. Gracias a Dios y afortunadamente el incidente no pasó a mayores-
-Menos mal Y ¿Qué hizo? ¿Qué dijo?-
-No te hago nada, porque me enseñaron a no pegarle a las niñas y soy un buen caballero inglés, ¡pero ganas no me faltan!- Expresó enojado apretando los puños y se fue.
-¿Y cómo es que se hicieron amigos después de eso?-
-2 años después nos mudamos a Londres y entré a un nuevo colegio, el San Pablo. Allí nos volvimos a ver. Yo lo reconocí de una vez, esos ojazos no es algo que una pueda olvidar y creí que él a mí no. Supe que aunque él era muy conocido allí, perdió 2 años de formación porque habiéndose marchado a Escocia su compañero de tareas y juegos, se puso muy rebelde y prefirieron sacarlo pues vivía de castigo en castigo. Pero este mismo año estaba de vuelta. Total que un día se agarró a pelear con un fulano y este le dio tan duro que quedó muy mal, como no quería que la madre superiora lo viera así busqué los primeros auxilios y vendé muchas de sus heridas y como estaba casi inconsciente le pedí a un buen amigo que me ayudara a arrastrarlo a su habitación le puse una instrucción de que tomar para cuando despertara. A los días estaba en mi tiempo de descanso subida a un árbol leyendo un libro, cuando de repente sentí que alguien subía y al voltear era él, casi me caigo de la impresión pero él me sostuvo. Me dio las gracias por lo que había hecho por él, luego me dijo que se acordaba de mí y que le pareció muy extraño que yo lo ayudara. Y así fue como Terry entró en mi vida.
-¡Qué lindo! Quiero confesarte algo. Una de las razones por las que me caías tan mal es porque te pareces mucho a una prima mía, a quien bauticé como la gusana jajaja, desde muy pequeñas tuvimos riñas y ya de grande era una resbalada con los muchachos, así que el nombre le quedaba muy bien-
-Me parece que estás muy acostumbrada a etiquetar a las personas, no puede ser tan malo como tú lo pones.
Pero a lo que le dije como se llamaba realmente me miró con impresión y expresó:
-¿Susana Marlow? creo que esta vez si tienes razón.
-¿La conoces?-
-Fue novia de Terry-
-¿Qué? Con lo que me has contado de él esperaba que tuviera mejores gustos-
-Bueno, todos tenemos algo que agrada y desagrada. Esa es su parte desagradable, solo se fija en cabezas huecas, realmente nunca lo he llegado a comprender, pero bueno, así son las cosas-
-¡Y ni se te ocurra volver a decirme que me parezco a Susana, somos muy diferentes!- bromeó con un débil puño en mi hombro
-Si bueno, eso recién lo estoy descubriendo-
Así quedaron hablando hasta que se durmieron. Había pasado un año de esa conversación… un día llega una Karen soñadora al cuarto…
-Candy… Hace rato vi un chico súper bello hablando con Terry… ¿Sabrás su nombre por casualidad?
-¿Cómo era?
- Es alto, rubio tiene ojos asombrosamente azules-
-Y tú lo sabes porque…
-… yo iba subiendo las escaleras y él venía bajando distraído y chocó conmigo-
-De novela amiga-
-¡Pues si! Entonces como quedé tan hipnotizada lo seguí con la mirada y vi que se puso a hablar con Terry y lo abrazó muy ferviente; solo llegué a escuchar a un impresionado Terry preguntándole cuando había llegado y él le contestó que hoy, con una voz británica tan ronca, ¡Se me eriza la piel!
-Karen, ¡de verdad te impactó!, en serio no sabría decirte quién es pero por ti voy a averiguarlo-
En eso llamó Terry para invitarla a comer que la esperaba en el vestíbulo a las 11:30am. Se vistió y se fue. Se llevó una sorpresa al reconocer la descripción de Karen al lado de su eterno amor.
-Candy, este es Albert llegó hoy de Escocia, es el amigo del cual te hablé, ¿recuerdas?.
-¡Claro que recuerdo esa conversación!, ¿cómo estás? Un placer.
-Me dijo que tenía una amiga encantadora pero no tan hermosa-
-Gracias- Candy se ruborizó, en su mente deseó que fueran esas palabras saliendo de los labios de su adorado tormento.
-¿Albert cuánto tiempo vas a quedarte?-
-Este año solo el verano, tenemos una empresa familiar y estamos expandiéndonos hasta acá, pero aún no residiré aquí, como tengo tantos pendientes estaré entre Escocia, Inglaterra, México y Estado Unidos.
-¿Y qué harás en México?, no sabía que tuvieras negocios allá amigo-
-No, ese es personal- Pero ustedes son amigos así que lo diré, allá murió mi madre.
-¡Amigo, no lo sabía!
-Tranquilo Terry, de eso hace 1 año y medio, ella y yo nos escapamos juntos un fin de semana para relajarnos. El consejo del corporativo había estado presionándome para adquirir la presidencia y entre una de sus condiciones estaba tomar una esposa. Así que nos fuimos hasta México y cuando mi padre supo en donde estábamos se apareció allá y empezaron a discutir y como a mamá no le gustan las peleas quiso dejarlo hablando solo y al intentar cruzar la calle no se fijó y bueno…
-¡Amigo!- Dijo un consternado Terry, apretando el hombro de Albert ofreciendo apoyo!
-Si pues, mi padre casi se vuelve loco, porque sé que él la amaba y tampoco puedo echarle toda la culpa a él. Claro eso me llevó un tiempo comprenderlo pero afortunadamente estamos juntos y él ahora me respeta mucho. Y aunque ella murió enojada, murió haciéndome feliz, viendo de mí, cuidándome, queriéndome, peleando por mí. Tengo grandiosos recuerdos de ella conmigo, haciendo tonterías, inspirándome a buscar el amor que me diera vida, esperanza, no la que me fuera impuesta por nadie y de alguna u otra forma hacer eso me lleva a pensar que se sentirá orgullosa de mí porque he seguido su consejo.
-Estoy segura que antes de irse ella ya se sentía orgullosa de ti. Respondía Candy
-Rayos! Me entró basurita en el ojo… decía Terry.
Ante ellos, un impresionado Albert exclamaba con son de humor:
-¡Vaya, después de todo podemos decir que Terry tiene sentimientos, no todo está perdido por aquí!
Y de esa manera, de la misma forma como empezó la historia triste, comenzó una amena y divertida que dejaba el pasado atrás una vez más.
Al rato de estar conversando y comiendo, llegaron al acuerdo de ir al cine en la noche. A lo que Candy dijo: -Albert, ¿habrá algún problema si invito a una amiga?, es que de veras había pensado pasar la noche con ella y no quiero dejarla sola hoy.-
Albert de una vez entendió lo que pasaba, ella quería una cita doble y el no, así que, con mucho respeto le dijo: tranquila, si no puedes será otro día, voy solo con Terry.
-No, si, si puedo solo queeeee como te explico… trataba de pensar en algo válido para que él no se echara atrás, mientras Terry le daba cara de que ni se atreviera, él estaba casi seguro que era a Karen quien invitaría y ella no le caía bien del todo todavía.
-Mira no soy tonto Candy, ¿quieres presentarme a alguien no?
-te has puesto roja como un tomate. No eres muy buena ocultando segundas intenciones, ¿no?-
-Disculpa Albert, sé que no tengo derecho, de veras estoy apenada. Solo que en serio creo que te agradará, tanto como a mí.
-Jaja Terry, ¿así te hace también a ti? Mira la carita que puso, alguna vez le has dicho que no?
-Sí, algunas veces, y no ha sido nada fácil.
Ella muy sonriente dice - ¿Entonces?...
-Ok. Solo por esta vez.
Ok chicas aquí otro capítulo, aprovechando que tengo inter porque se me ha caído mucho. Gracias a todas por sus comentarios. Lamentablemente estoy muy cortita de tiempo y no podré responder los mensajes de cada una de ustedes, pero de todo corazón muchas gracias por leerme, a las fieles, las anónimas, las que me siguen a todas, muchas gracias por estar aquí. Espero les siga agradando y no se me vayan a aburrir, trataré de contestar para el próximo capítulo. Se viene uno re lindo. Saludos y Bendiciones desde Venezuela.
