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Pareja: KuroTsuki

Los personajes de Haikyuu!, no me pertenecen, son de Haruichi Furudate

— Diálogos —

"Pensamientos"

Recuerdos

"Narración de parte de un personaje"

(...) cambio de tiempo, lugar o escena.

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Capitulo Único: Enamorado de un pez.

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Verano.

Cuando escuchas esa palabra lo primero que lega a tu cabeza es en el mar, raspados, comida y por supuesto mujeres en bikini.

Y si tenias suerte en el transcurso de tu viaje podrías tener un apasionado romance de verano. Y esa era la idea que mantenían Bokuto y Kuroo.

— Hoy es nuestro día de suerte, Bro. — comento Kuroo al ver las bellezas de mujeres que jugaban en la arena y en el mar.

— Si que lo es. — confirmó la frase de Kuroo chocando los puños con él.

...

Si. Tal vez al principio del día prognisticaba que seria bueno y que tendrían éxito con alguna conquista y conseguir el tan anhelado romance de verano.

Pero... Feos, feos no eran. ¿No?

¡¿Entonces porque no habían conseguido una cita?!

— Esto apesta. — murmuró Kuroo mientras flotaba a la deriva en su flotador en forma de dona observando el deslumbrante cielo azul.

Bokuto había decidió ir a buscar algo para tomar mientras el seguía flotando sin rumbo alguno. Tal vez si naufragaba podría encontrarse con una hermosa sirena y se enamoraría de él.

— Esto si que apesta... — una maldita ola gigante estaba a segundos de colisionar contra él. — Mierda. — fue su ultima palabra antes de sufrir el estruendoso impacto.

El agua ingreso en sus pulmones y era extremadamente doloroso. ¿Iba a morir de esa manera? ¿Ahogado, sin conocer el amor y virgen?

Poco a poco iba perdiendo el conocimiento hasta que todo a su alrededor se torno en un profundo negro.

...

— Tsukki... ¿Estará vivo?

— No lo se. Es un humano mueren facil.

— Iré por ayuda, espera aquí Tsukki.

Lo que le faltaba. Que su pecoso amigo lo dejara al cuidado de un humano el cual era incierto el saber si seguí con vida o no.

Su pecho se veía subir y bajar, muy pero muy lento. Por mera curiosidad se acerco hasta el cuerpo del humano para observarlo de cercas.

Feo no era. No era tan diferente a él, se podría decir que de la cintura para abajo se encontraba la diferencia. Ella tenían dos extremidades llamas "piernas" y el tenia una cola.

Con un poco de miedo estiro su dedo índice para tocar una de las mejillas del azabache, pero en ese instante comenzó a toser fuertemente expulsando el agua que se había metido en sus pulmones.

— E-Eso estuvo cercas... — Kuroo se reincorporó con dificultad mientras trataba de mantener su respiración. — ¿Donde estoy? — se pregunto mientras observaba a su alrededor.

Estaba en una pequeña cueva y a varios kilómetros se podría vislumbrar la costa. ¿Como es que había sobrevivido y llegado hasta ese lugar?

Tal vez... ¡Una hermosa y bella sirena lo salvo!

Inmediatamente Kuroo comenzó a buscar a su tan esperado amor de verano, encontrándose con un joven de corta cabellera rubia y ojos color miel, labios finos y delgados de complexión delgada con una blanca piel.

Hermoso.

Esa era la palabra para describir a ese ser. Pero... ¿Que era eso que estaba en lugar de sus piernas? ¿Una cola? ¿El era su hermosa sirena?

No. No. No.

Por más que lo viera, ese ser mitológico era un hombre.

— Disculpa... ¿Eres una chica con cabello muy corto y estas mostrando tus pequeños pechos?

— No importa por donde lo mires soy un hombre.

Tenia razón.

— ¿Puedo tocar tu cola?

— ¿Eres un pervertido? — una mueca de asco se formo en el rostro del blondo.

— ¡No es lo que crees! Puedo explicarlo. — Kuroo trato de defenderse, no quería que el rubio pensara mal de él y se alejara dejándolo sólo. No todos los días puedes encontrarte a una Sirena. Y a pesar de sus palabras, el otro no terminada de convencerse. — Mi nombre es Kuroo Tetsurō... ¿Y el tuyo?

— Tsukishima Kei... — no muy seguro de si mismo respondió a la pregunta de Kuroo, pero tenia que mostrar que su raza no era para nada maleducada e incivilizada.

— ¿Puedo acercarme un poco a ti?

Tsukishima lo pensó y después aceptó. Pues él también tenía algo de curiosidad por ése humano. Tsukishima salio del mar para sentarse en la orilla y segundos después Kuroo hizo lo mismo para poder apreciarlo mejor.

— ¿P-Puedo tocarte? — por alguna razón el corazón de Kuroo latía fuertemente llenándolo de nervios al decir tales palabras, que por alguna razón sonaban algo... ¿Eróticas?

Tsukishima aprobó su petición y Kuroo con timidez estiró su mano para tocar el rostro de Tsukishima. Al hacerlo, ambos cuerpos al entrar en contacto recibieron una pequeña descarga eléctrica. Algo que ninguno de los dos había sentido antes.

La mano de Kuroo subió hasta el cabello de Tsukishima. — "Tan suave " — pensó. Su cabello era tan suave y apetecible al tacto al igual que su piel. Quería tocarlo más. Recorrer cada rincón de piel, tocar su mejillas, labios y esos rosados botones que tenia por pezones.

— Ngh...

El pequeño ahogado gemido que emitieron los labios de Tsukishima lo trajo a la realidad. Se había sumergido tanto en sus pensamiento que no se dio cuenta de que sus manos se movían al compás de sus pensamiento.

— ¡L-Lo siento! — se disculpo retirando sus manos del cuerpo de Tsukishima como si de fuego se tratara.

— Pulpo... ¡No eres un humano, eres un pulpo! — Tsukishima todavía podía sentir en su cuerpo el tacto de las grandes y rasposas manos de Kuroo por todo su cuerpo. Jamás en su vida había sido ultrajado de esa manera.

Las palabras de Tsukishima fueron como una flecha directo a su corazón. Nunca se imaginó que pudiera ser tan lindo y adorable.

...

— ¡Tsukki! — se escuchó la voz de su pecoso amigo, llamando la atención de Kuroo y Tsukishima.

— Callaté Yamaguchi. — no era necesario que su amigo gritase su nombre a poca distancia de él.

— L-Lo siento... P-pero Ukai-san dijo que ya vienen a buscar a el humano y tenemos que irnos.

Un suspiro se escapo de los labios de Tsukishima, ya entendía la situación. Pues sólo era cuestión de tipo para que buscaran el cuerpo de Kuroo. Y en un rápido movimiento se introdujo dentro del mar.

— Adelantaté, en un momento te alcanzo.

Yamaguchi no muy firme aceptó y se sumergió dejando a Tsukishima sólo junto con el humano.

— Entonces este es el adiós. — dijo Kuroo mientras observaba los ojos de Tsukishima.

— Eso parece...

No había manera de que se volvieran a ver. Él era una sirena y Kuroo un humano.

— ¿Puedo tener un recuerdo ó me borraran la memoria?

— Pff... No hacemos nada como eso, pero seria mejor si no dices sobre nosotros. — los seres humanos podían ser muy peligrosos. — ¿Qué es lo que quieres?

— Dos cosas... La primera es que te acerques un poco. — Tsukishima había regresado al mar y se encontraba a un par de metros de él. — Y la segunda es que cierres tus ojos por cinco segundos.

Las peticiones de Kuroo no sonaban para nada peligrosas o extremistas por lo que decidió aceptar.

En un simple aleteo se acerco a la orilla y cuando el lo hizo Kuroo se arrodilló para quedar casi a la misma altura. Vacilante cerro sus ojos y comenzó a contar del cinco al cero en cuenta regresiva.

Cuando iba por el numero tres, sintió una extraña sensación en sus labios, por lo cual abrió sus ojos se encontró con el rostro de Kuroo demasiado cercas del suyo.

— ¡¿Q-Qué estas haciendo?! — pregunto un exaltado y sonrojado Tsukishima.

— Tomando mi recuerdo. — aclaró Kuroo. Era la único que podía obtener de parte de Tsukishima, su tan esperado amor de verano.

— Que extraño recuerdo.

Los humanos si que eran un misterios para Tsukishima, o tal vez Kuroo era el misterio para él.

— ¿Nos volveremos a ver? — la pregunta salio tan espontánea que al revisarla en su mente, Kuroo quiso darse abofetearse mentalmente. Era obvio que eso era imposible.

¿Como iban a mantener el contacto? ¿Acaso debajo del mar tendrían tecnología de punta, Wi-Fi, FaceBook o WhatsApp?

¡Además Tsukishima era un pez! No tenia piernas y para terminar de deprimirse, el estaba de vacaciones y vivía en Tokyo.

Eso eran a lo que llamarian una relación imposible.

— Tal vez... Prueba ahogarte el próximo verano y podríamos encontrarnos... O morir. — a lo lejos se podrían sentir las vibraciones en el agua alertando a Tsukishima. — Adiós, Kuroo-san.

Y en un rápido chapuzón Tsukishima desapareció dejando a un Kuroo completamente sólo y enamorado.

...

...

Fin.

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By; Akira Fullbuster.