hi hi!
gomen u.u la escuela... bah! me jodí las últimas semanas para pasar mis materias y que?! debo repetir 2 el próximo semestre! DD:
bueno... eso era el por qué no había subido fic u.u
pero les traigo el 3er capi! /o/
mil gracias por sus reviews! *-* me animan más a escribir!
no los molesto mas y al fic!
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Mi niñero
(cap 3)
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Al fin era domingo, el día en que Lukas se iría de viaje. Se levantó recordando que se había dormido en la alcoba de Emil, colteó un poco le vio con un tierno sonrojo en sus mejillas por el frío matutino, sus párpados cerrados cerrados con una cortina de delgadas pestañas y una mano empuñada tapando su boca. Se inclinó un poco y le dio un suave beso en su cabeza para luego arroparlo bien. Salió de la cama con cuidado y se dirigió a su habitación para arreglar lo que faltaba para su vuelo.
Dejó en la mesita de té de la sala una lista para Mathías con instrucciones que debía seguir al pie de la letra. Se quedó pensando mientras miraba al segundo piso donde estaba su pequeño hermano durmiendo, y suspiró resignado, él no era tonto, sabía lo que le ocurría a Emil, lo conocía mucho mejor que el mismo Emil, y con pesar deseó que estas 2 semanas le sirvieran para descubrir sus sentimientos.
Dio un último vistazo a la casa para ver si no olvidaba algo, y cuando se aseguró que todo estaba en orden, salió silenciosamente de su hogar marcando en su celular a Mathías...
-o-
Un delicioso aroma invadió la habitación, inundando sus fosas nasales. Como un perrito, olfateó el aire y despertó aunque décimas de segundo después cerró los ojos pues la luz que se colaba le laceró un poco los ojos. Parpadeó varias veces hasta que su vista se acostumbró a la luz y se levantó importándole poco estar descalzo, pero la pensó mejor y se puso sus pantuflas en forma de conejitos rosas -regalo de Lukas-. Aún medio dormido siguió tan rico aroma chocando con algunos muebles y teniendo dos amenazas de matarse por las escaleras, y finalmente llegó a la cocina donde encontró a Mathías con el ridículo mandil blanco conejos que usualmente usaba Lukas
-¿Qué haces en mi casa?- su voz sonó ronca y adormilada, el otro volteó a verlo y sonrió.
-¡Buenos días Emil!- quiso abrazar al menor pues se veía irresistiblemente adorable -¡Oh! ¿Ya lo olvidaste? Voy a cuidarte por dos semanas~-
Con esa frase, Emil despertó por completo y maldijo a su hermano.
-¿Dónde está Lukas?- se sentó en un banco de la barra de la cocina viendo cómo el otro servía el desayuno.
-Pues a esta hora debe estar llegando a Suiza~- le tendió un plato de comida -¡Come Emil! El desayuno es el alimento más importante del día- el albino casi se queda ciego por la sonrisa radiante marca Colgate del danés. Inesperadamente para Emil, comieron en silencio pues el mayor leía la larga lista que Lukas había dejado.
-¡¿No puedes comer regaliz?!- preguntó algo escandalizado.
-Si puedo... pero Lukas no me deja comer mucho- refunfuñó con la cuchara en la boca.
-¿Por qué?-
-Porque según él soy un adicto...- bufó molesto, viendo cómo Mathías ponía gesto pensativo y luego se encogía de hombros restándole importancia al asunto.
-Según "mamá Lukas" debes tomar tus vitaminas cada comida, así que ten- le tendió una pastillas en forma de ballena morada. Emil frunció el ceño.
-No me gusta tomármelas así, siento que se me atoran en la garganta-
-Pues lo lamento mucho, si encuentro otra forma de dártelas te lo haré saber, ahora tómatela- Emil se quedó sorprendido y sin chistar se tomó la pastilla, creía que Mathías era un irresponsable pero al parecer no.
-Ya... ¿Cómo entraste? No escuché la puerta...-
-Lukas me dio una copia de las llaves, vi que estabas dormido y mejor decidí hacerte el desayuno- sonrió alegremente, ignorando el tic en el ojo del de orbes amatistas.
-¿Entraste a mi habitación...?- su voz sonó oscura pero no espantó al mayor.
-Sólo me asomé... la puerta estaba abierta~- y Emil volvió a maldecir a Lukas.
-Escucha bien- Mathías prestó atención al serio Emil, lo cual no le quedaba por su pijama azul de nubecitas y sus nada ridículas y tiernas pantuflas de conejo rosa -NO puedes entrar a mi habitación sin MI permiso- enfatizó.
-Pe-Pero...-
-¡Pero nada! Si me disculpas, iré a hacer mi tarea- se levantó dignamente causándole una risilla al mayor ya que Emil se veía adorable con ese pijama y ni hablar de las pantuflas.
Al estar lejos de la vista del danés, apresuró el paso hasta llegar a la seguridad de su habitación. Suspiró pesadamente sintiendo con desagrado el frenético latir de su corazón, como si fuera... en ese momento su celular sonó con un tono de J-pop llamada "Oh! My Juliet" de LM.C puesta por su mejor amigo. Suspiró nuevamente y contestó.
-¿Qué quieres?-
-Qué genio... sólo quería saber cómo te iba con tu niñero, por cierto estoy muy bien, gracias por preguntar-
-Y yo que tenía la esperanza de que amanecieras en un río...-
-Lamentablemente la suerte nunca está de tu lado Emi~-
-¡Es EmiL!- enfatizó mientras se apretaba el puente de la nariz, no tenía ni media hora despierto y el asiático ya le estaba provocando una migraña.
-Relájate... sabes que bromeo..-
-Jum...-
-¿Y bien? ¿Cómo te va con tu niñero?- su voz sonó con clara burla, imaginándose con nitidez el ceño fruncido del albino.
-¡Cállate! apenas llevo media hora con él...-
-¿Y?-
-Es... raro...- suspiró sonrojado recordando la sonrisa radiante que le había regalado el mayor cuando bajó a desayunar.
-Geez~ ¿Eso fue un suspiro?-
-¡N-no! Tu cerebro tiene tanta pólvora que ya se te murieron las neuronas e imaginas cosas-
-Qué cruel Emil... como sea, iré hoy a tu casa para terminar el proyecto-
-¡E-espera! ¿No puedo ir yo a tu casa?- preguntó esperanzado.
-¿Y perderme el cómo actúas como nena enamorada frente a tu niñero? Olvídalo~ te veo en un par de horas- y colgó, dejando a un estupefacto albino el cual cuando reaccionó, aventó el celular a la cama frustrado.
-¡Estúpido Xiang!- sabía que le haría el día horrible junto con Mathías, ambos se llevaban relativamente bien y entre los dos conspiraban en su contra, era como su pasatiempo preferido. Dio un pequeño saltito cuando escuchó el golpeteo en su puerta.
-¡Emil! ¿Estás bien?- la voz del otro lado sonó preocupada y el albino sintió algo de culpabilidad, así que se dirigió a la puerta para abrirla y asomar solamente su cabeza.
-Tranquilo... estoy bien...-
-Pero te escuché gritar y creí que era...- Mathías le miró con una enorme preocupación, haciendo sonrojar al menor el cual desvió la mirada.
-N-no es eso... en serio...- trató de tapar su mirada con su flequillo pero no contó con que el mayor le jalara del brazo y lo aprisionara en un fuerte abrazo que hizo que su corazón palpitara violentamente.
-No me des esos sustos por favor...- susurró el mayor en su oído mientras acariciaba con cariño su cabello plateado, estremeciendo al chico el cual respondió tímidamente el abrazo -Me volvería loco si te sucediera algo...- añadió estrechándolo más a su cuerpo, llenando sus sentidos del suave aroma que despedía el peliplata.
-L-lo siento...- se permitió cerrar sus orbes violetas un par de segundos, le agradaba ese abrazo y el otro parecía no tener intenciones de soltarle aún. Pasaron unos largos segundos abrazados hasta que el mayor le soltó regalándole una brillante sonrisa, consiguiendo para su vista un lindo sonrojo de parte del menor el cual balbuceaba un poco.
-A-ah...- se aclaró la garganta tratando de desaparecer el rubor de sus mejillas -vendrá Xiang a terminar un proyecto...- avisó desviando la mirada justo cuando Mathías hizo una mueca seria, para luego volver a sonreír, falsamente.
-Ya veo... entonces cocinaré para tres~- le dio un beso en la frente y huyó notando cómo una libreta forrada de frailecillos le rosaba la mejilla y se estampaba en la pared, cortesía de un rojo Emil el cual tenía aún el brazo extendido.
-M-maldito Mathías...- gruñó cuando desapareció de su vista, suspiró y se metió a su cuarto para aventarse boca abajo. No iba a soportar dos semanas, no había pasado medio día y se estaba comportando como quinceañera enamorada... pero Mathías sólo le veía como un hermano menor y eso le dolía un poco, lo más seguro es que quisiera a Lukas, eran de la misma edad y trabajaban juntos. Sintió una punzada de dolor en el pecho con tan solo imaginarse a Lukas y Mathías besándose, agitó la cabeza diciendo que simplemente eran celos de hermano menos, no quería ver a Lukas con alguien que no lo mereciera, ya que había sufrido mucho por aquella bielorrusa que le había lastimado cruelmente.
Prefirió dejar de pensar en tonterías y se metió a bañar, escuchando desde ahí cómo Mathías berreaba a todo pulmón desde la cocina "cantando" una canción de La Sirenita, más específico la de "debajo del mar". Emil no pudo evitar soltar la risotada y dio gracias a Odin que el agua confundiera sus risas y también su canto porque no se había dado cuenta de que también comenzó a cantar. Secretamente esa película era su favorita pero le gustaba más la historia original.
Salió envuelto en una toalla y prendió su estéreo, poniéndose a cantar su black metal -influencia de Lukas-, mientras tocaba una guitarra invisible. Una vez vestido con una camisa negra manga larga, un chaleco blanco, unos jeans azules y unos tenis negros, bajó las escaleras, no iba a salir de casa así que se vistió como siempre. Mientras bajaba las escaleras iba tarareando una canción cuando se detuvo en seco al escuchar las risas de Mathías, acompañadas de otras risas algo maliciosas. Rechinó los dientes, de seguro estaban planeando cómo fastidiarlo. Bufó a lo bajo y se dirigió a la sala donde estaba el mayor junto con un chico de piel tostada, cabellos lacios castaños que enmarcaban su rostro, de ojos color ámbar adornados con un par de cejas muy pobladas y de cuerpo delgado pero fuerte, vestido con una sudadera negra holgada y unos jeans medio rotos. Si, ese era su mejor amigo Xiang al cual había conocido hace unos años cuando llegó a la ciudad por motivos de estudio... si, claro. De seguro huía de la justicia Hongkonesa.
-Creí que vendrías más tarde... es medio día- dijo Emil acercándose a ellos y señalando el reloj cucú colgado en la pared, regalo hecho por Bewrald de su taller de carpintería.
-¿Dónde quedaron tus modales, Emil?- fingió lamento Xiang ganándose una mirada asesina de parte del albino.
-No seas descortés Emi~- Habló Mathías con una sonrisa estampada en su rostro, igual ganándose una mirada asesina. Emil suspiró unas dos veces para tranquilizarse.
-Bien... ¿A qué se debe que me visites tan temprano mi estimado amigo?- dijo con sarcasmo cruzándose de brazos.
-¿Qué no puedo venir a ver a mi mejor amigo antes de tiempo?- Xiang se levantó y pasó un brazo por los hombros de su amigo el cual le miró fastidiado, bajo la mirada indescifrable de Mathías.
-¡Oh! Que considerado... ya que estás aquí comencemos con la tarea...- le arrastró de la oreja ignorando los quejidos del asiático y sin soltarle miró a Mathías.
-Estaremos en mi habitación haciendo el trabajo-
-¡Claro! Los llamaré para que bajen a comer- sonrió forzudamente, lo cual Emil notó pero decidió ignorarlo.
-Bien... ¿Harás algo?-
-Sip! Tengo trabajo- golpeteó unas carpetas que tenía en su mano -no te molesta si viene un compañero de trabajo ¿Verdad?- Emil lo pensó, y sintió celos e iba a responder pero Xiang se le adelantó.
-Por supuesto que no hay problema Matt... ¡Auch!- el albino le jaló nuevamente la oreja.
-¡Cállate! ... supongo que no hay inconveniente, pero si pasa algo, le diré a Lukas- sonrió maliciosamente al ver al rubio estremecerse -Nos vemos- y se llevó a Xiang por las escaleras sin soltar el agarre de la oreja la cual ya estaba roja.
-Oye, como que quiero demasiado mi oreja como para que me la arranques- mas Emil no hizo caso, estaba sumido en sus pensamientos, ¿Quién era ese compañero de trabajo de Mathías? ¿Por qué no hacía su trabajo en línea como siempre? ¿Por qué tenía que llevar a alguien? Se dio cuenta de sus pensamientos y un sonrojo alarmante pintó sus blancas mejillas y se detuvo en medio pasillo, soltando al fin la oreja del pobre asiático.
-Te agradezco infinitamente que me hayas devuelto mi oreja- se sobó miando el bonito rubor de Emil y sonrió con maldad. Lo tomó de la mano y lo arrastró hasta la habitación del menor donde cerró la puerta.
-¿Qué haces?- reprochó el albino con el ceño fruncido, no le gustó para nada la cara de bastardo que ponía su amigo.
-¡Oh! Emi~ ¿Qué es esa actitud hacia Matt eh?- se sentó en la silla del escritorio apoyando los brazos en el respaldo, mientras el peliplata se sentaba sobre su cama.
-¿Cuál actitud? Siempre lo he tratado así-
-Si claaaro, como que te pusiste celoso cuando dijo lo de traer a un compañero de trabajo- sonrió ladinamente al ver como el otro se sobresaltaba.
-¡E-eso no es cierto! Inhalar tanta pólvora te afecta- alargó su mano hacia su mochila que estaba a un lado de la cama.
-Eres malo Emil- lloriqueó falsamente -Oh, olvidé mi mochila abajo, ya vuelvo- se levantó y salió del cuarto, dejando solo al chico.
-Idiota...- frunció el ceño, Xiang estaba loco, él no estaba celoso, sólo se preocupaba de que no le pasara nada a su casa, quién sabe qué clase de psicópata vendría. Se acostó boca arriba y soltó un suspiro sonoro mientras cerraba los ojos, su mente era un completo lío. Se le fue el aire cuando sintió un peso caer sobre él, abrió los ojos viendo que su amigo estaba sobre él.
-Agh! ¡Quítate!- medio pataleó pero el asiático se hizo el muerto -¡Xiang! es en serio ¡Quítate!-
-Tengo sueño Emi~- lo abrazó como koala ignorando las quejas del albino.
-Me importa un rábano, muévete- luchó inútilmente, odiaba ser tan débil, terminó rindiéndose y también quedó dormido. Tiempo después, a lo lejos, escuchó el abrir de la puert pero no le prestó atención hasta que escuchó el portazo, levantándose un sobresaltado hongkonés.
-¿Qué fue eso?- dijo algo adormilado son quitarse por completo del otro cuerpo, el cual gruñó por haber sido despertado.
-No tengo idea...- se hizo bolita abrazando una almohada, Xiang dio un bostezo digno de un hipopótamo y se acostó a un lado e iba a pasar un brazo por la cintura de Emil para acurrucarse, pero el danés abrió la puerta mirándole no muy bien.
-Despierta a Emil, ya está la comida- dijo serio y un poco enfadado cerrando la puerta, dejando algo desconcertado al asiático. Pensativo, zarandeó al albino ganándose un almohadazo en mera cara.
-¡¿Qué quieres?!- rugió Emil al ser despertado.
-Eso dolió ¿Sabes?- se sobó la nariz -Mathías dice que es hora de comer- se levantó y se estiró mientras el albino daba un gran bostezo.
-Eres un idiota... no hicimos el proyecto- refunfuñó saliendo del cuarto.
-Tranquilo, tenemos toda la tarde- se adelantó y se puso de espaldas frente a Emil -Sube- el albino, acostumbrado a que el otro le llevara "de caballito" se subió a su espalda, tenía pereza de caminar. Xiang lo sostuvo bien y con cuidado bajó las escaleras para no descalabrarse ambos.
Emil medio adormilado escuchó la voz de Mathías hablando con otra persona, la voz del desconocido era grave y profunda, hasta cierto punto intimidante y fría, sin un ápice de emocion en la voz, contraria a la del danés.
-Debe ser el compañero de trabajo de Mathías- dijo el asiático sin mucho interés caminando hacia donde se encontraban los mayores. Al llegar se encontraron al danés hablando con un rubio un poco más alto que Mathías, de ojos azul intenso con un peinado hacia arriba mostrando una cicatriz en su frente, de mandíbula cuadrada y fuerte.
Los ojos de Mathías se posaron en los menores y relampaguearon una décima de segundo con un sentimiento que Emil no pudo identificar, pero tan rápido como apareció ese destello, rápidamente se esfumó.
-Chicos, les presento a mi compañero- puso una manos sobre el hombro del rubio el cual conectó miradas con Emil. Por otro lado el albino se sintió algo intimidado por esa penetrante mirada.
-Vincent, él es Emil, el hermano menor de Lukas, y su amigo Xiang- el asiático con gesto aburrido asintió levemente con la cabeza al igual que el hombre.
La mirada azul cielo de Matháis y la violeta de Emil hicieron una conexión intensa, como si se estuvieran desafiando.
-Xiang, Emil, él el Vincent-
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buaah! creí que no terminaría de pasarlo D: es mucho a mi parecer xD
aclaraciones: Vincent es Holanda xD malditos fan arts xD
en esta historia Xiang tiene un papel importante para que se desarrolle ^^
son la una de la madrugada D: debería estar dormida pero debía subir ya el capítulo, no era mi intención tardar tanto en subirlo u.u el próximo lo subiré la proxima semana ^^
aprovechando, felicidades a todas las lupitas en su día! yo soy una xD lo celebraré en la feria muajaja xD
espero les haya gustado! dudas dejenlo en reviews xD
Tomatazos? lechugazos? bombas molotov? antrax? xD Reviews? *-* me haría muy feliz saber su opinión!
nos leemos luego!
