Venganza. Lujuria, Sexo y Amor.
Capitulo 3
"¿qué sucede?" pregunto Sango mientras regresaba a ver y solo encontro esos ojos violetas que la tenían hechizada y susurro "más que un hombre es un Dios"
"¿Sango?" pregunto Miroku muy extrañado "¿qué te sucede?" observo el extraño brillo que salía de los ojos de la taiji-ya y estos se posaban sobre él "¡me estas viendo como yo lo hago con..." titubio, no podía ser, era imposible pero, aun así, debía decirlo "...¿contigo!"
Sango le dio una sonrisa que suele estar posada en los labios exquisitos labios del houshi. Seductora, embriagante, atrevida.Sango paso su mano por su propio hombro asta la mitad de su pecho, como si le estubiera indicando al houshi donde él debería tocarla, rodeo su seno y camino en dirección de Miroku
"¿No tiene frío?" pregunto seductoramente Sango mientras salía de las aguas "¿no quiere estar en las aguas termales conmigo?"
"¿San... Sango?" logro pronunciar Miroku antes de ser tomado por las manos y llevado al interior de las aguas termales "¿qué haces?"
Sango lo miro a los ojos "¿qué cree que estoy haciendo?" susurro mientras ella tomaba una de las manos de Miroku y la depositaba sobre uno de sus senos. Miroku no hizo nada, Sango, con la mano que tenía sobre la de él, hizo que este la cerrara, atrapando su pecho. Gimio, llenando los oidos del monje con esa exquisita melodía
"¿Segura que estas bien?" debía admitirlo, lo que veía le gustaba ¿pero en verdad esa era Sango?
Sango lo brazo y rozo su cuerpo contra el de él, dejo que su sexo y el de él se encontraran sobre la ropa, haciendo que ambos desearan más.
"Ahora estoy muy bien" dijo mientras recorria el cuerpo del monje "pero usted no debe estar con esa ropa mojada" quito los nudos del manto y dejo que este flotara por el agua, abrio un poco la ropa del houshi y paso su mano por el pecho de este "y lo mejor sera que se saque todo pronto o sino su cuerpo estara conjelado" bajo un poco la mano, sabiendo que faltaba muy poco para tocar la hombria del houshi "y luego ni yo podre darle calor a menos que tenga que darcelo por toda la noche" rio picaramente y rozo su mejilla contra la de él "aunque eso no estaría nada mal"
Miroku se estremecio, no podía creer lo que pasaba con Sango, no podía creer que ella fuese capaz de hacer esas cosas. Ella siempre había hecho en él cosas que ninguna otra, lo estremesia con su presencia, cuando sabía que estaba durmiendo serca de ella no podía evitar que su mente jugara sucio y soñaba con el cuerpo desnudo de Sango diciendole, a gritos que lo amaba mientras lo besaba. Esos eran los sueños que él disfrutaba más que ninguno, eran sueños en que su amor se liberaba y se lo entregaba a la mujer que amaba porque solo con ella soñaba así, no importaban las demás, Sango era la que hacía que todo su ser se estremeciera. Ahora Sango era la que lo seducia con su voz, con sus manos y el tan solo no sabía que hacer.
"Calentar un cuerpo es sencillo" susurraba en el oido de Miroku de una forma seductora "es más facil si uno de los cuerpos esta caliente" y sus manos jugaron con rapo del monje, dejando a este aturdido, Miroku se perdía en las caricias de la taiji-ya "y en este caso es el mío" susurro "toda la piel esta más sencible cuando espera a alguien que va a darle calor" sedujo."como la suya" Las palabras, en la mente de Miroku, no tenían el mismo significado, eran ardientes, como el tono de voz de Sango "Hay arias que mantienen más el calor en el cuerpo" las manos de Sango se movían por el cuerpo de Miroku a gusto, empezaba a calentarlo de una forma 'muy' adecuada "en las mujeres son los senos y nuestra virginidad" susurro mientras dejaba que una de las manos de Miroku tocara uno de sus senos y la otra se quedaba sobre su clitoris. "Mmm" se acerco a su oido mientras sentía como las manos del moje se aferraban más los lugares donde Sango las habia dejado "Houshi-sama es un buen estudiante" susurro al darse cuenta que este movía la mano que tenía capturada la virginidad de la taiji-ya "lo hace muy bien"
Miroku parpadeo, ya no tenía ropa, miró a Sango, ella tampoco, el cuerpo de Miroku ardia pero no tanto como el de Sango. Se separó un poco el cuerpo de la taiji-ya, aun se mantenia capturando esas partes tan intimas de la chica. Se dio cuenta de una cosa más, a sus espaldas, una gran roca, le llegaba hasta, un poco más abajo, de su espalda. Frente a él, el seductor cuerpo de Sango
"El cuerpo femenino puede calentarse de muchas formas pero la mejor es cuando lo hace otra persona" y de un salto se encontro subida en la roca que estaba detrás de Miroku. "En este caso su cuerpo puede calentar el mío" Sango se sento y él se dio la vuelta para verla, su vista recorrio todo el cuerpo desnudo. Sus senos, su delgada cintura, sus delicadas caderas, todo, absolutamente todo. Los senos de Sango estaban a la altura de su vista y se veían deseoso. Sango abrio más las piernas y se agacho un poco para abrazar con las piernas la espalda de Miroku
"Sango" reacciono, esa no era la verdadera Sango, la tímida Sango "Recapacita, vamos, tu no eres así"
"Así siempre lo eh deseado, siempre eh querido tenerlo así, tan serca, desnudos, acalorados y por fin me eh desidido, aunque usted no sienta por mi nada, lo hare" desvio su mirada un poco "a menos, claro, que mi cuerpo no sea lo suficientemente hermoso para..." pero fue callada, los labios de Miroku capturaron sus senos con fuerza, se desmrono, se sentía relajada. Los besos del moje bajaron, recorrian sus piernas, sus rodillas, cada parte de sus piernas fueron besadas
"Calla, no digas tonterías" susurro entre besos "tu eres perfecta, por ti siento más cosas que por nadie en todo este mundo, siempre eh deseado tenerte, hacerte mía. Sango, entiende, eres perfecta" y continuo besandola.
Los gemidos de Sango continuaron. Miroku moría ante tanto gusto y sus manos tocaban todo el cuerpo de la taiji-ya, sus labios ya no se limitaban a sus piernas sino que continueban hasta antes de llegar a la virginidad de Sango y luego regresaban, Sango grito un poco más, se sentía completa.
"Hagalo, por favor, hagalo" le rogó mientras depositaba su mano sobre la cabeza de Miroku, él la miro y sintio un pequeño empujon contra la intimidad de la joven. No fue necesario más palabras. Sango se rescosto cuando sintio que los labios de Miroku recorrían su entrepierna, ella necesitaba eso. Su cuerpo se lo había estado pidiendo y por fin lo había logrado
Sango comenzó a tocar la espalda de Miroku con desesperación, se sentía exitada. Miroku continuo su trabajo, recorría cada parte que debía con fuerza, saboreando el cuerpo de la joven como si fuera la ultima ves, Sango no podía aguantar, iba a exploar se sento e hizo que Miroku se acercara más y llego a su primer orgasmo, dejandose caer sobre Miroku que la atrapo, por unos segundos ambos se introducían por completo en el agua y momentos más tarde salieron besandose con desesperación y tocando todo el cuerpo del otro.
"Sango, mí Sango" le susurro antes de morder su lobulo, Sango grito y luego lo beso con fuerza.
La joven se sentía completa, atrapada, los labios de Miroku eran hembriagantes, carnosos, mordio el inferior y luego lo volvio a besar, jugo con sus cabellos mientras lo acariciaba, su lengua jugaba con el cuello de Miroku, su cuerpo se exitaba, abrazando al hombre de su vida, luego rodeo con sus piernas las caderas de Miroku y se encontro con algo duro, la curiosidad hizo que mirara pero el agua y la noche no la dejaban. Miroku la volvio a besar y ella aprobecho para bajar su mano y tocar la erección del monje. El houshi la aparto un poco para mirarla pero ella enfoco su vista en sus labios
"Con una condición" susurro Miroku a Sango mientras depositava su mano sobre la que mantenía capturada su erección "Llamame por mi nombre, por favor" le rogó, ella abrio sus ojos un poco
"¿por qué?" pegunto con un tono algo pícaro
"Porque si lo dices, de esos labios finos, saborarie el climax por tu voz, saber que por fin me llamas por mi nombre es lo que siempre eh soñado"
"¿Y que ganaría usted con eso?" pregunto mientras le sonreía ampliamente
"Que las veses que sueñe contigo recuerde exactamente como pronunciabas mi nombre y te imaginare a la perfección mientras te hago mía, mientras mis manos recorren tu cuerpo y sabiendo que esa voz y esa palabra salieron de verdad de tus labios" susurro
Sango se sumergio y demostrando sus dotes de exterminadora, comenzó a besar cada parte del cuerpo de Miroku, sin necesidad de salir por aire, desde sus pies hasta su abdomen y de ahí su pecho, salio con una gran sonrisa y volvio a tocar la hombría de Miroku
"Miroku, Miroku, Miroku, Miroku" le grito con gran felicidad, libre y salto un poco para pasar, una ves más, sus piernas sobre las caderas de Miroku. Ambos se vieron y comensaron a reir
"Eres perfecta" le susurro mientras atrapaba sus labios con los de él
Sango empezó a mover su mano por toda la hombría de Miroku, entre besos el gemía y pronunciaba su nombre, solo el de ella, de nadie más y a Sango era lo único que le vastaba. Comenzó a mover su mano con más rapidez y sintio que se ponía más riguido, en ese momento el grito y ella noto como eyaculaba tan serca de su vientre y eso la éxito más
Lo saco de las aguas termales y justo en el borde de estas ella se sento sobre él, muy serca de su hombría y beso cada parte de su cuerpo. Miroku sintio cada parte de su cuerpo capturada por los labios de Sango, las manos de ella jugaban con su cabello, todo era perfecto y muy pronto volvería a explotar
"Una guerrera soporta todo" susurro y al notar que la hombría de Miroku ardiente se sento sobre ella, haciendo que esta la penetrara.
NO grito, tan solo fruncio el entrecejo con algo de dolor pero luego se relajo y susurro "perfecto" y se acosto sobre él besandolo. Miroku la tomo entre brazos, dio una vuelta y se hubico sobre ella y la recosto en el calido suelo junto a las aguas termales
"¿Te a dolido?" le susurro preocupado
"Muy poco, eh sufrido peores cosas" beso su cuello "pero ninguna con tan grata recompensa" y mordio su cuello
Miroku no espero para besar sus labios con desesperación, se encontraba perdido entre el cuerpo caluroso de Sango, la escucho gritar, con cada penetración gritaba más. Miroku pudo jurar que cualquier ser la pudo escuchar y sonrio, Sango era perfecta. La taiji-ya comenzó a jugar con las piernas y espalda de Miroku y de ves en cuando tocaba su bien formado tracero haciendo que este se ponga totalmente riguido y emitiera ligeros gemidos. Cuando estuvo proxima a llegar a un orgasmo, arqueo su espalda y le ofrecio al monje sus senos, el cual mordio y beso con desesperación, sin esperar un segundo. Sango grito aun más y luego, cuando pensó que llegaría a su fin aquel orgasmo Miroku llego a uno, complentandola y haciendo que ambos se abrazaran y sintieran como todo su cuerpo se ponía tenzo y cortas punsadas los rodeaban. Ambos se calmaron y se miraron fijamente. Miroku dejo que Sango se recostara sobre su varonil pecho mientras oía como suspiraba
"Sango, mi dulce Sango, mi amor" le susurro.
Sango se levanto y lo miró profundamente
"¿cómo me has llamado?" pregunto admirada
"Mi dulce Sango" respondio extrañado
Sango lo beso pero lo miró fijamente
"Me has llamado 'mi amor', Miroku, nunca... es decir... en mi vida... siempre... Te amo" le susurro al encontrar que en su mente era la única oración completa y que tenía sentido
Miroku se sento, mirandola embelesado y luego se puso sobre ella mientras la besaba desesperado
"Yo..." su respiración era entre cortada, aun estaba cansado "...tambien..." morido su labio, arrancando de ella un pequeño grito de placer "... te amo mi... dulce Sango"
Miroku jugo con el cuello de la taiji-ya mientras sus manos recorrían sus piernas. Una idea paso por su mente, en el mismo momento que sintio como la mano de Sango rosaba su hombría, se sento, mirando a Sango y sin decir más la llevo a las aguas termales entre sus brazos. Sango no dijo nada, tan solo beso su rostro y rió un poco al darce cuenta que las calurosas aguas que tocaban su cuerpo no lo eran tanto, sus cuerpos, el de Miroku y el de ella, se encontraban aun más calientes. Miroku se paro, donde el agua le llegaba a la altura de su pecho y bajo a Sango.
"Aquí" susurro "aquí mi amor, contigo" paso sus manos por las piernas de Sango y las agarro con fuerza mientras la levantaba, haciendo que pasara sus piernas por las caderas de Miroku.
Sango comenzó a besarlo, su desesperación era increible, todo su cuerpo temblaba al saber que Miroku la amaba, saber que todo eso pasaba por amor. El monje toco la entrepierna de la exterminadora y comenzó a acariciarla con fuerza, haciendo que ella gritara aun más pero antes de que llegara a un orgasmo paro
"Baja un poco" le susurro. Sango lo miró fijamente pero hizó que su cuerpo bajara un poco y choco su sexo contra el de él, haciendo que se exitaran más "Gracias" le dijó con cortecía
"Houshi-sama anda muy amable" le susurro Sango mientras dejaba que su sexo tocara el de Miroku, rozo su cuerpo contra el de él, aun se sentía ardiendo, deseosa, exitada "Y hay que premiarlo por ello" le dijo mientras dejaba que las manos de Miroku tocaran sus pechos, los beso, acario, mordio.Sus gritos comenzaron a resonar por todo el lugar, mientras Miroku saboreaba su cuerpo con sus manos, se sentía examinando algo perfecto, algo que nunca penso tener, a Sango, SU Sango.
"Pues ya se como me puedes pagar" le susurro
"Yo tambien" y con un movimiento de su cuerpo sintio como la hombría de Miroku la penetraba, era algo exquisito, esta ves, desde el principio fue delicioso...
Con cada movimiento de las caderas de Miroku, Sango se sumergía un poco, aferrandose cada ves más a él con sus piernas. Se movían con fuerza, las envestidas eran agotadoras, el aroma del lugar era embriagante y los gritos de los amantes se hacían cada ves más altos, entregando pación, amor, lujuria, sexo...
Poco a poco ambos llegaban al climax, lo sabían, era obvio, la fricción era profunda y los cuerpos rosaban las partes más intimas del otro. Miroku se sentía en el nirbana. Sango en la gloria. Ambos: en la perfección.
Y paso, tan rapido pero duro demaciado, lo habían hecho, una ves más. Llegaron al orgasmo, a la ves, como almas gemelas, perfectas, unidas. Sango suspiro y se solto de las caderas de Miroku para que la dejara de penetrar. Sus pies tocaron el suelo, estaba debil y tropeso, se había sumergido en las aguas y realmente no fue por que lo deseara, sino por que estaba cansada, cuando salio se encontro con el rostro de Miroku riendo. Ella tambien rió. Ambos se abrazaron
"¿Debil?" le preguntó Miroku mientras la atraía a su cuerpo
"Cansada" le susurro mientras lo besaba
"¿Eso quiere decir que esto termina aquí?" le preguntó con un dejo de tristesa infantil. Sango rió
"Claro que no" se recargó todo lo que pudo sobre él y le susurro "Solo dejame descansar"
Miroku la miró, admirado, ella levanto su vista y él le dijo "La noche es joven" y la volvio a besar
"Miroku... espera... espera... dejame... deja que... deja que descanse... por favor" le rogaba la taiji-ya pero Miroku no le hizo caso
"Descansa mientras te amo, aun hay tiempo" y continuo con su trabajo
"Eres malo" susurro entre risas Sango pero despues de todo, penso, mañana sería un día para descansar, no había necesidad de desaprobechar una noche tan exquisita. Y fue así como se entrego al amor, a la pación, a la lujuria de ambos cuerpos... y pensar que todo empezó con la venganza de una bruja contra kikyo y termino en la entrega de los cuerpos que saboriaban el nectar del amor...
Sango no pudo saber cuantas veses llegaron ambos a un orgasmo, ninguno de los dos. Cuando terminaron ambos conocían al otro tambien que con sus ojos cerrados podían recorrer sus cuerpos en perfecta simetría. Ambos sabían los puntos debiles del otro. Sango, se relajaba cada ves que Miroku tocaba su cuello y lo besaba. Miroku, por su parte, se estremecía cuando Sango pasaba la punta de sus dedos sobre su pecho desnudo, haciendo caminos imaginarios y luego rosaba sus labios por su cuerpo. Cuando lograron caer dormidos, Sango y Miroku no podían negar una cosa, ese día se repetiría, lo más pronto posible y mejorado porque era lo que sus cuerpos necesitaban. Verdadero amor, entre ellos...
La mañana los recibio con calides, el murmullo de las hojas hacían un dulce sonido que para ellos era delicado, Inu Yasha y Kagome se encontraban descansando placidamente pero cuando el cuerpo dice 'DESPIERTA', lamentablemente hay que hacerlo. Kagome fue la primera
¿Abra sido un sueño? pensó pero al mismo instante sintió el calido cuerpo que estaba junto a ella
"¡Inu Yasha!" gritó con emoción
"¿¡¿QUÉ? ¿¡Un demonio? ¿¡Donde?" dijo alterado mientras se levantaba e instintivamente la abrazaba con fuerza
"No es eso, tonto" le susurró "Esto" y lo besó con fuerza. El hanyou reacciono, con todo y dolor de cabeza no podía negar que recordaba lo que había pasado la noche anterior, Inu Yasha le corespondió le beso con emoción y cuando se separaron Kagome lo miraba con dulzura "Te amo"
"Y yo a ti" y volvieron a fundirse en un dulce beso que no dejaba de demostrar su amor
En las aguas termales
¡Vamos Sango! ¡Arriba pillina! le decía una vosecita llena de energía en la mente de la taiji-ya, esta se movio un poco más en su lugar y cerró más fuerte sus ojos ¡Arriba lujuriosa! ¡Anda que tienes que ver lo que no te dejabó dormir toda la noche! continuaba la voz
Dejame dormir rogaba Sango a esa Insoportable vosecilla, que ultimamente la tenía arta Mira, tuve un sueño muy bueno, uno de los mejores, así que dejame dormir continuaba Sango
U.U Pero si que eres tonta ¬¬U ¡No fue sueño! ¡Tarada! ¡Por algo digo que abras los ojos y mires lo que paso! ¡Estúpida! le grito a la joven de una forma muy grocera pero a la ves cansada -- ¡En el cerebro que tuve que venir a caer! ¡Kami! ¡Que bruta!
¬¬ Sabes, quedate callada, dejame en paz y si tanto te molesta cierra la boca y largate ¿Si? pensaba molesta la joven, deseando la muerte de esa extraña vocesita Y no me digas cosas que no son verdad ¿Entiendes?
¡Sueños tan buenos no sueles tener! le dijo con una voz pervertida ¡Y eso que yo eh estado en ellos! Je je
Escuchame bien, quiero recordar el SUEÑO que tuve ¿Si? decía mientras se relajaba al recordar cada caricia de ese monje lujurioso, cada beso, como sus cabellos negros caían sensualmente por su frente, como la besaba Hasta puedo saborear esos besos, esas caricias, como si fueran reales pensaba la taiji-ya
¡Pero si son reales! grito desesperada esa vosecita
Sango le iba a contestar cuando sintió unos brazos en su cintura y unos labios en su espalda, podía asegurar lo que fuese que esos brazos la jalaban hacia atrás y la pegaban contra un cuerpo que ella muy bien recordaba como parte de un perfecto sueño.
La taiji-ya abrió los ojos con lentitud y lo primero que vio fueron las aguas termales en una tarde perfecta, algo nublada pero se sentía fresca
¡Mira que te dormiste hasta tarde! ¡Pillina! le gritó la voz triunfante TE lo dije y eso que no te das la vuelta
Con temor Sango se dio la vuelta y notó como su cuerpo desnudo chocaba contra otro en las mismas condiciones, con un gran sonrojo levantó un poco la vista y se sintió sumergida en una calida mirada violeta casi azul noche que tanto le encantaba
"Buenos días, mi hermosa Sango" le susurró Miroku mientras acomodaba uno de sus ya sueltos cabellos detrás de su oreja
"Houshi-sa..." dijo temerosa pero no pudo terminar ya que los labios del monje deliaban los suyos con pasión y a la ves con tanto amor que parecía que su vida se fuera en eso
"No, no más Houshi-sama; dime Miroku, por favor, yo te amo, Sanguito" rogó como un niño pequeño
Sango rió y le dedicó una sonrisa calida antes de robarle un pequeño beso
"Esta bien, esta bien Miroku, te dire así ¡Pero no me mires de esa forma que me matas!" dijo entre risas la joven
"Gracias Sanguito" y la volvio a besar, se quedaron unos momentos así hasta que Sango deseo levantarse "¿a dónde vas?"
"Pues a hacer algo de comer o a ver donde estan Inu Yasha y Kagome-chan" le contestó divertida mientras se levantaba y buscaba con que taparse "¿Y mi ropa?"
"En el campamento" le contestó el monje mientras se sentaba y se quedaba cubierto por el manto que habían usado para el frío
"¿Y mi terno de baño?" dijo desesperada buscandolo
"Huy, eso esta peor, con tanta cosa de anoche, no se donde lo botaste" se levantó y la abrazó con fuerza "Mi querida Sango" y la beso
"Mmm... nunca me cansare de esto" le susurró la taiji-ya "TT pero en verda que quiero algo para taparme" rogó
Miroku levantó su manto y se lo puso ensima, mientras él se ponía el resto de su ropa "Listo, estas vestida"
"Gracias Miroku"
"¿Vamos a buscarlos?" dijo refiriendose a Inu Yasha y Kagome
"Tengo una mejor idea" y volvio a besarlo con locura
"Me encanta tus ideas" le susurro entre besos mientras le sacaba el manto
Y lo que paso después, eso, bueno, es otra historia...
Por Fin: FIN
