Mil perdones por demorarme tanto en escribir, pero es que simplemente no me sentía motivada para seguir esta historia, pero ahora tratare de no demorarme mas de una semana en actualizar.


Capitulo Tres:

La joven de pelo azul estaba recostada sobre la que ahora, era su habitación. La verdad es que ella se había esmerado para que se asemejara un poco a la que compartía con Anna, cuando vivía con sus padres.

Los postres, las cartulinas con recuerdos, la pared de fotos y dibujos…los estantes llenos de libros y de Cds. Además de su computadora (notebook). Todo estaba en un perfecto orden.

Ahora miraba a su lado, esa habitación- o todas en realidad- eran como un departamento chico. Tenían los dormitorios separados, una cocina- típica cocina americana, con una barra frente al lava platos y este perpendicular a el refrigerados- en frente una mesa redonda con 5 sillas. Un sillón enfrente de un televisor. Y al lado del televisor una alfombre te guiaba hasta el baño.

Baño que era bastante grande y acogedor.

- Pillika, ya llegaste.-dijo Hao, quien estaba afirmado en el umbral de la puerta de la peliazul, le miraba extrañado.

Ella le miro, sabía lo que estaba pensando. Ambos sabían lo que pensaba el otro…se conocían desde hace mucho, se habían enamorado hasta… pero todo eso había servido sólo para una cosa, para ser más amigos que nunca.

-Hable con un amigo de mi hermano, quiero hablarle a Horo…pero no sé como.-dijo Pillika mientras se sentaba en su cama, con las piernas cruzadas.

Hao se sentó frente a ella. La peliazul vio acercarse al castaño hasta sentir un cálido abrazo.

- Pillika sólo tienes que ser tú.-susurro Hao al oído de la joven.- Yo estoy igual que tú, la diferencia es que…Yoh me mandaba cartas y e-mails.- dijo Hao, quien se separaba del abrazo pero se recostaba en la cama.

Pillika se recostó afirmada en el brazo de él, le abrazaba. Era tan reconfortable hablar con Hao, él era tan maduro y ella tan inmadura.

- Horo si me mando cartas, pero nunca llegaron ya que el orfanato no las mandaba a mi.-dijo Pillika mientras sentía que sus ojos se llenaban de lágrimas.

Hao la escuchaba, estaba sorprendido pero él sabía que cuando conversaba con alguien lo menos que tenía que hacer era mostrar algunos sentimientos. Él sentía que si demostraba sorpresa Pillika se sentiría mal, si demostraba pena ella lloraría, si demostraba dolor ella no pararía de llorar.

Un ruido se escuchó. El castaño y la peliazul escucharon atentos.

A lo lejos se escuchaba la voz de Anna, quien conversaba con…

- Yoh.-dijeron al unísono Pillika y Hao. Quienes se miraron sonrientes mas luego su atención no era para ellos; era para saber que conversaban.

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Sabía que si Pillika o Hao escuchaban-deberían estar escuchando ahora, pensó la joven- Que ella estuvo conversando con Yoh, harían preguntas y Anna no quería ponerse más roja de lo que estaba.

-Bueno annita, espero que estés bien.-dijo Yoh mientras se despedía. Anna ya había discutido con el castaño que no la llamara Annita pero este no se rendía.

Anna pensaba que no le gustaba en sobrenombre: Annita. Pero algo la sacó totalmente de sus pensamientos.

Ella sintió un calorcito en su mejilla y cuando miro que estaba pasando vio al castaño cerca de su cara.

Yoh Asakura…había besado en la mejilla a Anna Kyouyama.

Él le miraba sonriendo, ella estaba atónita.

-Adiós annita, mañana nos vemos en clases.-dijo Yoh quien volvía a ponerse los audífonos naranjas que colgaban de su cuello para así escuchar a los Marleys cantar.

Anna no salía de su shock, pero al final mantuvo una media sonrisa.

Luego y en silencio entró a su dormitorio. Se dirigió a la cocina, donde dejaría las compras (compra que había realizado gracias a la ayuda del castaño).

Se sentó en una silla frente a la barra que le daba la agradable vista del lava platos. Pero no se concentraba en eso, sino que pensaba en el cara de bobo de Yoh Asakura.

En eso un fuerte apretón sintió; miro a su derecha, vio un par de senos pero en frente de estos un brazo moreno; miro a su izquierda, un brazo de una piel blanca que casi llegaba a ser dorada y detrás de esta una polera negra.

Miro hacia arriba y se encontró con las brillantes y relucientes sonrisas que sus hermanos le brindaban.

-Vaya, vaya quien iba a pensar que el hermanito de Hao iba a ir en esa con Anna.-bromeo Pillika sabiendo que haría que a la rubia se le tornaran de un colorcito carmesí las mejillas.

Hao sólo sonreía más.

Anna estaba seria.

-No fue nada especial, me voy a dormir, estoy cansada.-dijo Anna mientras se paraba de su silla y se dirigía a la habitación de ella. La cual ya había ordenado.

Pillika la miraba sonriente al igual que Hao. Un portazo fue lo que indicó al par de jóvenes que ahora podían reír a carcajadas y así fue.

Pero no esperaban que Anna saliera para lanzar un zapato, el cual la peliazul esquivo pero le llego en plena cabeza a el castaño pelilargo.

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- Mou, que sueño tengo…-dijo Hao quien tenía una toalla enrollada en su cabeza y estaba sentado al lado de Pillika mientras comían su desayuno.

La peliazul tenía el pelo semi mojado; el cabello le caía en sobre pero como era largo llegaba hasta su estomago. Se le veía ondulado por lo que la caída de este se veía bellísima.

- Donde dejaste el secador.-dijo Hao mientras terminaba de tomar su tazón de Café.

Hao era un verdadero adicto del café, además de uno que otro vicio pero el café era el más "sano".

Pillika le miro y luego señalo el sillón. Hao se dirigió hacia ahí, vio el secador de cabellos, lo enchufó y prendió la televisión para así no aburrirse.

En menos de 5 minutos el cabello de Hao estaba reluciente y seco. Lo que dejo a Pillika envidiosa, no sabía por que los electrodomésticos actuaban tan bien con Hao manipulándolos.

- Una sola respuesta, yo soy sexy.-dijo mientras estallaba a carcajadas y luego Pillika era contagiadas por estas.

Anna salía del baño con su ropa puesta y una toalla cubriéndole los hombros y la espalda. El pelo de Anna era hermoso pero no tenía un largo como el de Pillika, ya que el de la peliazul llegaba hasta el trasero. El de Anna simplemente llegaba hasta la cintura de esta.

La puerta sonó, Anna se acerco a la mesa mientras Hao y Pillika se levantaban para tomar sus respectivas mochilas.

Anna tomo la su mochila luego alcanzó una bolsita de cereal, una manzana, una caja de leche y otra cajita de jugo que Pillika había guardado en una bolsa para la rubia.

Ella sabía que no alcanzaría a tomar desayuno por lo que le preparó algo para llevar. En cambio a Hao simplemente le preparo una bolsita de cereales y una leche.

Y así comenzaba su primer día de clases, los se dirigieron a la puerta y se encontraron con una mirada dorada que miraba fijo a ciertos azules ojos.

- vamos, Horo e Yoh no pueden llegar tan tarde por ende se fueron antes…nosotros estamos atrasados.-dijo Ren mientras caminaba al lado de Pillika mientras Hao y Anna iban atrás.

Hao rió bajo pero Pillika escucho por lo que volteó y le dirigió una mirada de horror a Hao. Pero estaba sonrojada por lo que Hao simplemente rió más fuerte.

- Este será un gran día.-dijo Hao mientras sonreía y ponía sus manos en su nuca mientras caminaba mirando todo a su alrededor.

Estaba seguro, algo pasaría. Anna también lo presentía, ese día sería interesante.

Continuará...

Fin Capitulo Tres.


Jijiji, que les pareció este capítulo? Jujujuju espero sus comentarios Byeeee, los quiero y perdón la demora trataré de actualizar en una semana o menos.