Voces en mi interior

Muuuuy buenas a todos! Agradezco mucho que aún se acuerden de este lobo! Bien, no tengo mucho que decir ahora, así que pasemos directo a Escuchando al pueblo, ah, aquí solo responderé a los Guest, a los usuarios registrados ya les mande su respectivo PM respondiendo a su review.

Enightmare: Seh, me fui para el otro barrio por un rato, imagínate el susto que les di a los paramédicos cuando me desperté en la camillas mientras me llevaban a la ambulancia para llevarme al SML, me despierto unas horas después y me quedo sin órganos xD Je, no te preocupes, no me ofendo, y agradezco mucho que me hayas esperado durante todo este tiempo, y sobre los capítulos, oremos por que así sea.

Una pequeña observación, unos cuantos me preguntaron por PM que es un necrófago, en pocas palabras, es una criatura o persona que come carne de otros seres, los Ghouls están clasificados como Necrofagos, si quieren saber más busquen en Wikipedia.

Y por último, una aclaración: Shisui no es gay! Solo son juegos entre Naruto y el, para aclarar una de las dudas que me llego por Pm y creo que a más de uno le surgió la misma pregunta. Repito, solo es un juego entre ellos, un elemento cómico. Aclarado esto, pasemos al capitulo

Capítulo 3: Hambre

En una habitación, ubicada en el terreno de cierto clan ninja, se encontraba Naruto acostado en una cama sencilla, aparentemente desnudo, pues, hasta donde se podía ver, se encontraba sin camisa, dejando al descubierto sus músculos, formados para velocidad y potencia.

-Mmm…-Se quejó suavemente mientras abría los ojos, tratando de descubrir donde se encontraba-Todo fue un sueño!-Exclamo a toda voz, mientras se sentaba en la cama y miraba sus manos-No me transforme en un demonio ni mate a esa gente! Sí, solo fue un sueño-Se decía a sí mismo, sin darse cuenta de la otra persona que se encontraba en la habitación.

-Buen intento, pero el que digas que fue un sueño no va a limpiar los tres cadáveres que dejaste en el barrio rojo-El rubio al escuchar la vos dio un salto y se agarró de la pared usando su chakra, ni siquiera se había dado cuenta de la persona enmascarada que se encontraba acompañándolo.

-Ta… Taka-san?-Pregunto el Fueguchi viendo al Anbu con mascara de comadreja que estaba parado al lado de la cama.

-Quien más te salvaría de ser encontrado por los Anbu, para que luego te interrogaran, hicieran experimentos contigo y luego te maten al descubrir lo que eres y lo que le hiciste a Sarutobi?-Pregunto la chica enmascarada, haciendo que al rubio le recorriera un escalofrió tremendo al escuchar lo que le harían si lo atrapaban-Agradece que tu amigo me dijo que algo los había atacado, de no ser por él, en estos momentos te estarían diseccionando-Bien, apenas viera a Neji le invitaría algo, se la debía.

-Ósea que no fue un sueño?-Pregunto en voz baja, haciendo que Taka suspirara, se suponía que así tendría que reaccionar la primera vez.

-No lo fue-

-Y qué hay de esa chica loca que tenía la guadaña? También es real?-Cuestiono temeroso mientras veía hacia todos lados-Perdí mi inocencia a manos de esa pervertida…-

-Loca con guadaña?-

-Sí, una como de un metro sesenta, un traje Gothic lolita negro con rojo, pelo negro y ojos rojos-Describió a la persona que había abusado de su inocencia.

-Bueno… creo que esa parte si la soñaste…-Murmuro la pelinegra, al momento que una pequeña gotita se formaba en su nuca, definitivamente este adolecente estaba algo mal de la cabeza.

-Oye, que le paso a mi ropa?-Pregunto viendo que solo se encontraba usando unos boxers, y en la habitación no había rastro de estas.

-Un clon las está lavando, estaban manchadas con sangre, y si se seca es casi imposible de sacar-Explico la Anbu.

-Tú me las sacaste?-

-Tengo que volver a mis rondas, mi primo te va a ayudar si necesitas algo-Sin responder a la pregunta del ojiazul, la enmascarada uso un Shunshin y se retiró con dirección desconocida, haciendo que el rubio suspirara, era el, o había sido más cortante que de lo normal.

-Además estaba más plana que de costumbre…-Murmuro por lo bajo al momento de parar el chakra que estaba mandando a sus manos y pies, despegándose de la pared. Dirigió una mirada hacia su cuerpo, soltó un suspiro, solo tenía esos boxers, y según Taka le había dicho, sus ropas se estaban lavando-Veré si el primo que menciono Taka-san me presta algo para ponerme por el momento-Se dijo a si mismo mientras se dirigía a la puerta para ir a buscar al primo de Taka, pero justo cuando iba a abrir la puerta, esta se abre, revelando a un hombre de unos dieciocho o diecinueve años, vestía el mismo conjunto Anbu que Taka llevaba, y por la expresión fría que tenía, no le sorprendería en lo más mínimo si fuera el gemelo de Taka.

-Eres… Fueguchi-san, cierto?-Pregunto el pelinegro mirando al rubiales, el cual dio un leve asentimiento de este-Ya veo… Taka me dijo que te había encontrado inconsciente en el barrio rojo, no sé por qué te trajo aquí, pero me dijo que viera que estuvieras bien-Informo al momento de darle unas ropas que traía en sus manos-Ocupa estas ropas por el momento, las tuyas se están secando-Sin más que decir, el pelinegro se voltio y se fue por los pasillos.

-Definitivamente una versión masculina de Taka-san-Murmuro por lo bajo mientras veía las ropas que el pelinegro le había dado-Hasta tiene su mismo olor…-

Escasos minutos después, Naruto salió de la habitación en la que se encontraba vistiendo únicamente unos pantalones simples de color azul marino, la camisa que el pelinegro le había dado le quedaba muy pequeña, una cosa era usar algo ajustado, como la camisa del traje que Kaneki-san le había dado, pero otra muy distinta era usar cosas que le quedaran pequeñas, las cosas pequeñas le dificultaban el movimiento, además de incomodarlo. No creía que al primo de Taka le importara mucho, por el mismo hecho de ser primo de esta, seguro que lo máximo que haría era darle una mirada e ignorarlo completamente.

-Se fue por aquí… creo-Se dijo a si mismo mientras seguía el pasillo que había visto seguir al pelinegro, luego de caminar por un minuto o dos, llego a una cocina-comedor. Dentro de esta se encontraba una mesa con cuatro sillas, en una de estas se encontraba sentado el pelinegro, tomando una taza de café-Buenos… días?-Sin saber que decir en presencia del pelinegro, el Fueguchi solo atinó a decir lo primero que se le vino a la cabeza.

-Buenos días…-Respondió sin siquiera mirar al rubio.

Y tuvo razón, ni siquiera se molestó en preguntar por la ausencia de la prenda destinada a cubrir el torso del rubio.

-Así que eres el primo de Taka-san, emm…-

-Itachi, Itachi Uchiha…-

-Itachi-san… creo que te había visto antes…-Murmuro mientras trataba de recordar donde había visto al pelinegro.

-Ayer cruzamos nuestras miradas, tú ibas sobre los edificios y yo estaba en la plaza-Dijo el ahora reconocido como Itachi.

-Cierto… perteneces a la Policía de Konoha?-Pregunto tratando de mantener una conversación estable con el Uchiha.

-Soy de Anbu, pero ayudo en ocasiones a la Policía-E inmediatamente el silencio volvió a reinar entre ellos.

Bien, al parecer Itachi era aún más asocial (O antisocial, me confundo de cual es cual) que su prima. Pero no se rendiría, haría vida social con el Uchiha. Por qué? Por qué no tenía nada más que hacer hasta que su ropa estuviera lista. Debía haber algo de lo que sacar tema de conversación, tal vez…

-Ese es tu desayuno?-El ojiazul hizo su pregunta mientras veía la taza de café en las manos del pelinegro, el cual solo se limitó a asentir en respuesta-No te da hambre si solo tomas café?-

-No…-

Grrrr

-… decías?-Itachi se dignó a parecer levemente avergonzado, cosa que trato de disimular apartando la mirada-Déjame adivinar, no sabes cocinar-No fue una pregunta, fue una afirmación por parte del rubio.

-Soy un ninja… las tareas caseras no son mi fuerte…-Aunque su tono de voz fue bajo, el joven Ghoul escucho claramente.

-Me prestas tu cocina?-Pregunto ganando una mirada confundida del Uchiha.

-Para qué?-

-Para hacerte desayuno, para que más-Respondió al momento que se acercaba a las alacenas y sacaba algunas cosas-Es lo mínimo que puedo hacer, me dieron una habitación para pasar la noche y me prestaron ropas, puede que tenga mala fama en la aldea, pero mal agradecido no soy-Sin más que decir, tomo los ingredientes seleccionados y empezó a cocinar.

El Uchiha quedo mirando al rubio por un pequeño lapso de tiempo, antes de soltar un suspiro, no era un mal chico, pero, debido a cierta persona, tenía una imagen de el totalmente diferente de él, no es que esa persona hablara mal de él, todo lo contrario, contaba maravillas del rubio, pero con tanta recurrencia que a Itachi, por más Anbu que fuera, ya le estaba colmando la paciencia.

-Cuantas personas hay en esta casa?-Naruto pregunto de repente, haciendo que el Uchiha saliera de sus pensamientos.

-Para que quieres saber?-No era que desconfiaba de él, bueno, si desconfiaba un poco, pero le parecía raro que preguntara sobre el número de integrantes de su familia.

-Para saber cuántas porciones hacer, no quiero que falte, y sería un desperdicio que sobrara-

-Somos cuatro, pero Otou-sama no se encuentra en casa, así que solo tres, sin contarte a ti-Y por lo que sabía, su padre tardaría unos dos a tres días más en volver a la aldea, se encontraba en una misión diplomática con una de las aldeas menores, aunque la diplomacia nunca fue su fuerte, no había tenido más opción que ir.

-Tres entonces…-Luego del murmullo del rubio el silencio reino nuevamente en la cocina-comedor, siendo el sonido de aceite hirviendo y el sonido de los utensilios usados los únicos que rompían el silencio.

Luego de unos quince minutos, el sonido de una puerta cerrarse desde el segundo piso llego a los oídos de Naruto, curioso, volteo la cabeza hacia las escaleras que se daban a la cocina, eso sí, sin dejar de prestar atención a los huevos que estaba friendo.

El suave sonido de unos pasos se escucharon proviniendo desde las escaleras, al momento que una figura hacia acto de presencia en la cocina. Era una mujer de estatura mediana, con la piel blanca, los ojos oscuros y la nariz pequeña. Su cabello, de tonalidad azul oscuro, era largo y liso. Se encontraba vestida con una sencilla camisa de color púrpura y una falda roja.

-Mikoto-sama?-Pregunto Naruto, mirando sorprendido a la mujer.

-Ara, Naruto-kun, que haces aquí?-La peliazul igualmente se encontraba sorprendida de ver al rubio en su casa.

-Taka-san me trajo aquí ayer, dijo que me encontró inconsciente cerca del barrio rojo-Eso no fue una mentira del todo, cuando Taka lo había encontrado, estaba a punto de perder el conocimiento debido al agotamiento que lo había golpeado después de pasarse con el youki, aunque obviamente no iba a decir eso.

-Enserio?-Pregunto con suavidad mientras le daba una leve mirada a su hijo, el cual solo desvió un poco la mirada antes de dar otro sorbo a su café-Ara, Naruto-kun, te me adelantaste con el desayuno-Menciono mientras veía como el rubio ponía los huevos que estaba friendo en tres platos, para seguido poner una pequeña porción de tomates en rodajas, había deducido que a la familia le gustaban los tomates, pues era lo que más abundaba en la cocina.

-Solo falta el pan…-Murmuro el rubio mientras sacaba dos panes del tostador (no esos eléctricos, si no esa cosa como parrilla que se pone en las cocinas), los cuales se encontraban en el término perfecto, ni fríos, ni quemados. Sin inmutarse por el calor que desprendían los panes, tomo el cuchillo y corto en varias porciones cada pan, antes de posicionarlos en el plato-Y listo-Anuncio finalmente el rubio, antes de tomar un plato y ponerlo frente al pelinegro-Mikoto-sama, por favor, siéntese-Pidió mirando a la mujer que se había quedado parada en el lugar.

-Gracias, Naruto-kun-Agradeció al momento de sentarse frente a su hijo, casi al instante el rubio puso otro plato frente a la matriarca Uchiha, la cual sin dudar, tomo una rodaja de pan, antes de untarlo en el huevo y llevárselo a la boca, soltando un suave "Mmm…", para luego hacer lo mismo con el tomate, pero a diferencia del huevo, puso una rodaba de tomate sobre el pan y le dio un mordisco-Te quedo delicioso Naruto-kun-Mikoto alabo al rubio, el cual se encontraba lavando la sartén que había usado, además de los cuchillos y demás utensilios-Aunque estaba segura que este pan estaba duro, pero este está blando y crujiente, que le hiciste?-Pregunto la Uchiha, antes de darle una mordida al alimento mencionado.

-Solo lo tosté, mientras el pan no pase de los tres días, no importa si este duro, diez minutos tostados a fuego lento y estarán como recién hechos-Si bien este dato era uno bastante común y conocido, entendía que la Uchiha no lo conociera, después de todo, eran de una familia perteneciente a los Clanes Nobles, nunca les faltaba el pan como para tener que estar haciendo estos "trucos"-Cree que tarde mucho en bajar?-Pregunto mirando a las escaleras, sin embargo, antes que la matriarca Uchiha pudiera responder, una persona bajo por las escaleras.

Se trataba de una joven pre adolecente, de unos doce o trece años. Tenía el pelo largo hasta media espalda, de un tono algo más oscuro que el de Mikoto, casi bordeando el negro, y si le prestaba atención, sus rostros eran casi iguales, aunque obviamente, los rasgos de la joven eran más infantiles. La joven pelinegra vestía un pijama de dos piezas de color azul marino, con abanicos estampados. Por lo que Naruto veía, se venía recién levantando, ya que su pelo se encontraba algo desordenado, y aun parecía estar media dormida, ni siquiera había abierto los ojos.

-Buenos días… Okaa-sama, Nii-sama…-Saludo con voz perezosa, sin percatarse la presencia del Fueguchi.

-Buenos días, Yuume-chan-Saludo su madre con una sonrisa, viendo como su hija se sentaba a su lado.

-Buenos días-Saludo una voz que la pelinegra no reconoció inmediatamente, cuando abrió los ojos, se encontró con un rubio de ojos azules semidesnudo, mientras colocaba un plato de huevos, tomate y pan tostado.

-Na… Naruto?!-Exclamo sorprendida al reconocer al rubio, al momento que su rostro se teñía de un rojo suave.

-Te conozco?-Pregunto extrañado el rubio, estaba casi 100% seguro que nunca había visto a la joven de ojos ónix.

-Claro que sí!-Dijo algo exaltada mientras se paraba de su asiento-Yo soy SAuch!-Se quejó al sentir un piñizco en su brazo izquierdo, cortesía de su madre, la cual le estaba mandando una mirada de advertencia-Digo, te he visto en la academia y en algunas otras partes…-Murmuro más para sí misma, pero igualmente fue escuchada por Naruto.

-Entonces, deja presentarme formalmente, soy Naruto Fueguchi, un placer conocerte-Saludo amigablemente el rubio mientras extendía la mano a la pelinegra.

-Etto…-Dirigió su nerviosa mirada a su madre, la cual le dio un pequeño asentimiento, antes que la Uchiha menor soltara un suspiro y tomara la mano del rubio-So-Soy Yuume Uchiha, un gusto conocerte, Naruto-Saludo algo avergonzada al momento que el rubio soltaba su mano.

-Creo que heredo su actitud, Mikoto-sama, es una suerte que no sea la típica Uchiha fría y cortante-Comento a la peliazul, sin darse cuenta de la pequeña venita que se marcó en la frente de Itachi.

-No creas que soy siempre así!-Exclamo la menor, mientras su rostro se teñía de un color rojo algo más oscuro del que tenía anteriormente-Solo me tomaste desprevenida! Y me pone algo nerviosa que… que…-La voz de Yuume fue apagándose un poco al ver al rubio-Ponte una camisa por el amor de dios!-Grito la pelinegra, haciendo que la duda saltase en la cabeza de su madre.

-Oh, ya veo, Tsundere…-Murmuro por lo bajo el rubio.

-Como me llamaste?!-

-Por qué no llevas camisa Naruto-kun?-Pregunto Mikoto, la cual no se había dado cuenta que el Fueguchi carecía de la prenda mencionada hasta estos instantes.

-La que me dio Itachi-san me quedaba pequeña, lamento si la incomode con mi apariencia Mikoto-sama-Se disculpó haciendo una pequeña reverencia, ahí los tres Uchiha se dieron cuenta de la cantidad de cicatrices que el rubio tenía en su torso, más que las que un ninja de su edad tendría que tener, y muchas más que las que un estudiante de Academia, el cual nunca había salido al campo de batalla, debería tener.

-Naruto-kun… esas cicatrices son…-Mikoto trataba de encontrar las palabras para expresarse sin sonar cruel o algo parecido, sabia por lo que pasaba el Fueguchi, pero nunca se imaginó que fuera a tal extremo.

-No se preocupe Mikoto-sama, son solo cicatrices-Dijo el rubio con una pequeña sonrisa, antes de dirigirse al lavaplatos y terminar de enjuagar los utensilios que aún le quedaban-Bien, creo que mis ropas ya deben estar listas, si me disculpan, me retiro-Anuncio antes de dirigirse a la parte trasera de la casa, donde había visto que sus ropas se encontraban tendidas. Luego de unos tres minutos, los Uchiha vieron al rubio vistiendo sus ropas negras.

-Te quedan bien esas ropas Naruto-kun-Dijo la peliazul mirando con una sonrisa al rubio.

-Gracias por el alago, Mikoto-sama-Agradeció mientras hacía una pequeña reverencia-Itachi-san, deje las ropas que me diste en la habitación que ocupe, lamento las molestias causadas-Al igual que con la matriarca Uchiha, le dio una pequeña reverencia-Ha sido un placer, Yuume-chan, si me ves no dudes en saludarme-A diferencia que a los mayores, a la pelinegra solo le dio una pequeña señal con la mano.

-Es Yuume-sama para ti!-Exclamo la chica de ojos ónix, mirando con enojo al rubio.

-Bueno, me retiro, disculpen las molestias-Con otra pequeña reverencia se despidió de la familia Uchiha, pero antes de salir de la casa, Mikoto lo llamo.

-Naruto-kun, te importaría acompañar a Sasu-chan a la academia?-Pregunto, haciendo que la joven a su lado se sobresalte levemente.

-Eh?!-

-Sasu-chan? Oh, Sasuke, claro, si a él no le importa, no tengo problemas-Respondió desde la puerta mientras la abría-Yuume-chan, vendrás con nosotros?-Pregunto a la pelinegra, esta solo se limitó a negar con la cabeza, antes de seguir con su desayuno-Bien, entonces en un rato nos vemos-Se despidió nuevamente, para finalmente salir de la casa, con dirección a Anteiku para recoger a Hinami.

Al segundo que Naruto salió de la casa, Yuume se levantó de su asiento y volteo hacia su madre.

-Por qué hiciste eso, Okaa-sama?!-Pregunto Yuume exaltada, haciendo que su madre saltara levemente por el grito.

-Ara, vamos, no creo que a Sasu-chanle importe, cierto, Itachi-kun?-El pelinegro solo se limitó a asentir levemente, antes de pararse y dejar su plato en el lavaplatos/lavavajillas (Es lo mismo)-Quizás pueda contratar a Naruto-kun para que me venga a ayudar con los labores de la casa-Comento la peliazul, ganando una mirada curiosa de su hija menor.

-Contratar?-Pregunto curiosa, ella sabía que el ojiazul era un estudiante de academia, así que no podía tomar solicitudes de misión, sin importar que sean rango D.

-Sí, Naruto-kun tiene un pequeño "trabajo", de vez en cuando le llegan pequeñas solicitudes para trabajos, aunque le pagan menos que lo que le pagan por las misiones D a los Genin, el igualmente las tomas-Explico Mikoto, así había sido como había conocido al Fueguchi, un día le entrego una pequeña tarjeta con su dirección y le dijo "Si necesita ayuda con cualquier cosa, no dude en contratarme". Curiosa, al día siguiente fue a la dirección escrita en la tarjeta, con la simple solicitud de hacer las compras, cosa que Naruto acepto con facilidad. Lo siguió, y ahí vio todo, como lo echaban de las tiendas, le ofrecían cosas mucho más caro de lo que se supone que tendría que vender, e incluso, uno le hecho una gota de un líquido morado en la leche. Aun así, el rubio pudo conseguir todo lo que estaba en la lista, aunque estaba segura que había puesto algo de su propio dinero en ello. Una vez que le fue a entregar la lista, y Mikoto le pago, la peliazul fue a la aldea a reunir algo de información acerca del rubio, y fue grande la sorpresa que se llevó al descubrir que era hijo de los que supuestamente le devoraron un brazo a Kushina. Luego de eso, se dedicó a espiarlo por unos días, y prefiere no recordar lo que vio. El caso es que, de vez en cuando, la Uchiha le hace solicitudes al Fueguchi, con tal de ayudarlo un poco.

-Mmm… Tal vez pueda… Oh, se está haciendo tarde!-Exclamo al ver en el reloj de la cocina que ya marcaba las 07:04-Nii-sama, por favor…-Pidió a su hermano, el cual sin demora hizo lo que hacía todas las mañanas…

Con Naruto, momentos antes.

Apenas el ojiazul salió de la casa de Mikoto, corrió por las calles del distrito Uchiha, llamando la atención de varios miembros de dicho clan al verlo salir de la casa del Líder del Clan, pero no le prestaron mucha atención, seguramente uno de los hijos de Fugaku lo había invitado, o nuevamente Mikoto le había hecho una solicitud.

Al salir del distrito, rápidamente se metió al callejón más oscuro que encontró. Apenas se vio solo, soltó un fuerte grito que fue ahogado por sus manos.

-Maldición… Ese aroma era delicioso… estuve a punto de saltar sobre cualquiera de ellas… -Pensaba el joven Ghoul, sin darse cuenta que su Kakugan se había activado-NO! Porque estoy pensando eso!-No lo entendía, no entendía por qué estuvo a punto de saltar a Mikoto y Yuume.

GRRRR

Un fuerte gruñido salió de su estómago, al momento que sentía como si un nudo se formaba en su garganta, seguido de una fuerte sed… de sangre.

-Tengo hambre! -Gritaba internamente el Fueguchi, a cada segundo que pasaba, sus ganas de alimentarse crecían y crecían, aunque si lo pensaba bien, el día anterior no había comido nada, y el anterior a ese, solo había tomado un café, prefirió destinar su dinero a que Hinami comiera bien, sin importarle quedarse sin comer, había hecho eso varias veces, incluso había estado hasta cuatro días sin comer nada, pero ni siquiera en ese entonces sus ganas de comer se habían hecho tan grandes.

*Snif*Snif*

Un dulce y delicioso olor llego a las narices de Naruto, este, sin poder contenerse, se arrastró hasta una de las entradas al callejón donde se encontraba, siguiendo ese dulce aroma que lo estaba cautivando.

Una vez en destino, sus ojos viajaron inmediatamente a un grupo de jóvenes, que se conformaba por tres mujeres, y dos hombres, todos ellos entre los dieciséis y dieciocho años, vestidos con ropas de civil. Se encontraban sentados en unas cajas, las cuales estaban apiladas en una de las paredes del callejón sin salida.

-Carne… sangre… debo… comer…-Naruto se encontraba casi totalmente ido, viendo la suculenta carne que se encontraba frente a sus ojos-NO! Sabes lo que pasa si lo haces! Interrogación, tortura, disección!-Se trataba de controlar, sin embargo, su cuerpo no estaba respondiendo a su mente.

(/watch?v=tohE4uM2qK4)

Sé que en mi mente algo anda mal

-Oigan, escucharon algo?-Pregunto una de las chicas mirando al callejón en el cual se encontraba el rubio.

Quiero frenar el instinto animal

El solo sonido de su voz, hizo que el rubio sintiera que su hambre aumentara aún más, si su voz sonaba así de dulce, entonces su carne debería tener un sabor similar, cierto?

De desgarrar despedazar

-Sera algún vagabundo?-Esta vez fue uno de los hombres el que hablo, al momento que el rubio tomaba su mano derecha con la izquierda y trataba de frenarse y saltar hacia los humanos… esos delicioso humanos…

Carne de humanos pues debo saciar

-Veamos quien es…-Escucho las cercana voz del otro hombre, seguido de varios pasos que se acercaban hacia él.

El hambre de sangre y de gritos de miedo

-Váyanse!-Grito Naruto mientras se acurrucaba en el piso, tratando de contenerse el tiempo suficiente para que los adolescentes se largaran.

-Miren! Es el hijo de los demonios-Exclamo el primero hombre, ganando risas de los otros cuatro-Estas drogado? Entonces no creo que te importe si te golpe un poco!-Grito al momento de querer asentarle un golpe al joven necrófago, pero este fue detenido por la palma de este.

Quiero frenarme pero ya no puedo

-Se los advertí…-Susurro Naruto, al momento de dirigir la vista a los adolescentes, los cuales se congelaron al ver los rojos ojos de esclerótica negra que el rubio tenía.

Solo me tienta romperte lo dedos

*Crack*

El sonido de la mano del primer hombre quebrándose llego a los oídos de todos sus amigos, justo antes que el rubio diera un salto hacia el hombre, sin darle tiempo a reacción, se aferró a la parte delantera de este, antes de darle una mordida justo en el medio del cuello, ahogando el grito del hombre con la sangre que inundo sus pulmones, casi inmediatamente cayó al suelo con el rubio aun encima de él, sin perder tiempo empezó a comer la carne del hombre

En la confusión me quedo

Los amigos del, ahora, cadáver no sabían que había pasado, de un segundo a otro pasaron de estar conversando tranquilamente, y al otro, uno de sus compañeros se encontraba muerto, con un loco devorando su cadáver.

Ya no se en que me eh convertido

-Delicioso…-Pensaba el rubio sin dejar de comer y beber del cuerpo del hombre.

Ni porque me mantengo vivo

-Muérete maldito demonio!-Grito el último hombre al salir de su shock, sacó una navaja de sus pantalones y cargo contra el rubio, dirigió su estocada al corazón del Ghoul, sin embargo…

El temor siempre va conmigo mi dolor esta de testigo

*Clinc*

… la hoja de su navaja se rompió apenas hizo contacto con la piel del rubio, el cual dejo de comer y dirigió su mirada al atacante, antes de voltearse de un rápido movimiento y agarrar la mano en la cual se encontraba la cuchilla, antes de darle una mordida en la muñeca.

Carne que rebanas con las ganas que te ganan

Apenas cerro la mandíbula, una gran cantidad de sangre salió del cuerpo del último hombre, directo a la garganta del Ghoul.

Se derrama en tu mirada una fijación insana

-DELICIOSO!-Grito mientras soltaba la mano del hombre, casi al instante, un tentáculo de un color rojo oscuro, bordeando el negro, salió de la espalda del Ghoul.

Y las voces que te llaman son aquellas que reclaman

-Si su sabor te pareció buena, espera a probarlas a ellas…-La voz de Tonaru resonó en la mente del rubio, el cual de un solo manotazo, mando al hombre a estrellarse con una pared, cayendo en una pila de basura-Por ellas campeón-Sin siquiera dudarlo un segundo, se lazo hacia una pared, para impulsarse hacia las espaldas del trio de chicas.

Que desgarres la membrana de la Puta raza humana

Las chicas reaccionaron casi inmediatamente y corrieron hacia el callejón del cual había salido el rubio, sin embargo, el apéndice escamoso golpeo en el costado a una de ellas, lanzándola hacia las otras dos, botándolas al suelo.

Que los buscare atrapare no quedara nadie de pie

A la que había golpeado la Kagune del rubio, tenía el costado derecho de su cuerpo totalmente destruido, de su ropa no había rastros, y solo se veía carne, sangre y huesos en el lugar donde debería estar su piel.

La Kagune se acercó al rostro del rubio, dejando caer la sangre en su boca.

-PERFECTO!-Grito en su mente al saborear la, a su parecer, dulce sangre que había caído en su boca.

Las otras dos, al ver a su amiga en ese estado, se pararon y corrieron hacia el callejón, dejándola a total merced del loco que los había atacado.

Pero mi lado humano siente que se le va de las manos

Cuando entraron al callejón, no alcanzaron a caminar cinco pasos antes que el rubio, con su cara manchada con sangre, callera frente a ellas, mirándolas con esos penetrantes ojos rojos.

-Ella era deliciosa…-Murmuro por lo bajo el rubio-Ustedes tienen su mismo sabor?-Pregunto alternando su mirada en ambas féminas, aunque sin darles tiempo de responder algo, su Kagune golpeo a la de la derecha, mandándola de vuelta al callejón, sin embargo, a la otra chica, se lanzó directamente hacia ella, antes de desgarrar su camisa y sostén, antes de darle una gran mordida al pecho izquierdo, arrancando la zona del pezón y toda su circunferencia, al momento que ponía su mano en la boca, para ahogar los gritos que escapaban de la garganta de la chica.

Los insanos pensamientos me invaden desde temprano

Cansado de escuchar los ahogados gritos que salían de la chica, termino rápidamente de comer el pecho de la chica, para luego con su Kagune darle una certera estocada en el corazón, casi al instante sus gritos se apagaron y sus ojos perdieron todo rastro de vida.

Así vivir tranquilo se ve tan lejano

Y ahora mi mente se descontrola

Hundiendo más su Kagune en el corazón de la chica, hasta atravesar el tórax de esta, la levanto y se dirigió hacia donde había caído la otra chica. La chica en cuestión se encontraba tirada cerca de la otra, pero esta había muerto debido a que se había desangrado debido a la gran herida en su costado derecho.

Mi hambre toma mando de mis instintos a toda hora

-No… por favor, no me mates…-Suplico la última viendo como el "demonio" se acercaba a ella poco a poco, con el cadáver de la que fue su amiga clavado en esa cosa que salía de su espalda.

Esto parece un broma mi alter ego se asoma

-Dime, la recuerdas?-Pregunto el ojirojo en su mente-No lo haces? Déjame refrescarte la memoria-Casi al instante, una serie de imágenes lo golpearon, donde se veían a los cinco que había atacado, rodeándolos, a él, teniendo unos doce, y a Hinami, de unos nueve, antes que entre los cinco le dieran una paliza, la cual empezó al pegarle una patada en los testículos a uno de los hombres, dándole el tiempo a Hinami para escapar.

Devorara mi consciencia y no importa a quien me coma

-Te devorare…-Susurro ya llegando frente a la chica, antes de saltarle encima y darle tres golpes en el rostro-Mírame perra!-Grito tomando el pelo de la chica, haciendo que esta lo mirara, al tener su atención, con la otra mano removió un poco su camisa, dejando ver una pequeña cicatriz de quemadura en forma circular, la cual se encontraba en su pectoral izquierdo-Recuerdas cuando pusiste tu cigarro aquí? Ahora dejare una en el mismo lugar, ya sabes, ojo por ojo…-Murmuro al momento que su Kagune soltaba a la otra chica, mientras se paraba.

Ahora se atendrán a mi venganza sin reclamar

Sin dudar un segundo, empezó a dar repetidas estocadas sobre el pecho izquierdo, hasta finalmente llegar al corazón, matándola luego de siete estocadas. Ya viendo a la última mujer muerta, con su Kagune junto los tres cadáveres de las chicas en un solo lugar, dejando el cadáver del primer hombre olvidado a medio comer a la entrada del callejón.

Voy a comerme sus entrañas no me pueden parar

Y sin más que hacer, se dedicó a comer de los cuerpos femeninos, cosa que hizo durante escasos dos minutos, antes de que una voz que venía desde la entrada del callejón.

-Menudo desastre que has hecho, gaki-La gruesa voz que llamo la atención del rubio, pertenecía a un hombre de unos treinta años, su piel era de un color gris, su rostro se encontraba cubierto por vendas, mientras que todo su cuerpo se encontraba cubierto por una gabardina gris. En su espalda se encuentra un pergamino de tamaño considerable, y por último, se podía apreciar lo que parecía ser un espadón envuelto en vendas.

-Zabuza-san…-Murmuro el rubio volviendo en sí, casi al instante, dirigió la vista a sus manos manchadas de sangre, y a los cuatro cadáveres a medio comer que se encontraban en el piso-Esto no es… no fue mi intención! No sé qué me paso…-Empezó a murmurar por lo bajo, aunque para el llamado Zabuza, no era un misterio que estaba tratando de convencerlo, y convencerse, que no fue el la persona que mato, y devoro a esas cuatro personas.

-Tu hermana está preocupada-Menciono el hombre, llamando la atención del rubio.

-Hinami?-

-Sí, ayer en la noche un Hyuuga llego a la cafetería preguntando por ti, dijo que los habían atacado y que encontraron tres cadáveres, pero no había señales de ti-Dijo Zabuza-Tu hermana estuvo hasta las dos de la madrugada esperando que llegaras-Eso solo hizo sentir peor al rubio, además de haber matado, y devorado, a estos cuatro, aunque se lo merecieran, había hecho que Hinami se preocupara por él.

-Tengo que volver…-Murmuro al momento de pararse, soltando la carne entre sus manos, para comenzar a caminar hacia la salida del callejón, pero fue detenido por la mano del pelinegro.

-Eres imbécil o qué? Piensas salir así? Todo manchado de sangre?-El vendado solo suspiro, antes de sacar una especie de jarra de su gabardina, para hacer un sello con su mano derecha, al instante, de la jarra salió un pequeño chorro de agua, el cual fue suficiente para empapar de pies a cabeza al rubio, limpiando la sangre que había manchado el rostro, manos y ropas del rubio, por suerte al estar frescas, no fue problema.

-Gracias…-Zabuza soltó otro suspiro, al parecer el Fueguchi se encontraba algo "ido".

-Antes de irnos, ayúdame con esos-Ordeno al momento que tomaba el pergamino de su espalda y lo abría, antes de tomar el cadáver del hombre y ponerlo sobre el pergamino-Que esperas, ayuda tú también-Naruto le dirigió la mirada hacia el montón de carne sobre el cual se había sentado antes.

-Usted… sabe lo que soy cierto?-Pregunto mirando a los ojos del pelinegro, la única respuesta que obtuvo fue que los ojos del hombre se tiñeran de negro-En ese caso…-Su Kagune hizo acto de presencia, siendo ocupada para arrastrar la pila de carne hacia el pergamino.

-Bien…-Murmuro Zabuza, al momento de poner sus manos en el pergamino, mandando un pulso de chakra a este-Fuin!-Exclamo. Sin demora, una nube de humo se hizo presente, cuando esta se dispersó, no había rastro de los cadáveres, además de los charcos de sangre que había en el piso.

-Eso es útil…-Fue lo único que comento el rubio.

-Ahora la sangre…-Poniendo nuevamente el pergamino en su espalda, tomo la espada envuelta en vendas, sin sacárselas, empezó a limpiar la sangre con la espada, las vendas casi al momento que se manchaban con la sangre, esta desaparecía, dejando las vendas limpias nuevamente-Listo, larguémonos antes que alguien nos vea-Ordeno Zabuza, al momento de salir caminando con normalidad del callejón, seguido de cerca por el rubio.

Luego de diez minutos de total silencio, el dúo llego a la cafetería, apenas entraron, el rubio fue lanzado al suelo por una mata de pelo castaño.

-Onii-chan! Dónde estabas?-Interrogo mirando a su hermano-Neji-san me dijo que los habían atacado y luego solo desapareciste, dónde estabas?-Definitivamente la castaña estaba preocupada.

-Estaba… en casa de Mikoto-sama, Taka-san me llevo allí-Respondió el rubio mirando fijamente a los ojos de color chocolate de su hermana. Hinami mantuvo la vista fija en los ojos de su hermano, antes de enterrar su cara en el pecho de su hermano-Lo siento, tratare de no volver a hacerlo…-Susurro al momento de acariciar suavemente la cabeza de Hinami.

-Sí, sí, lindo momento de amor fraternal, pero solo tengo dos semanas antes de tener que volver a Mizu no Kuni, así que me gustaría empezar lo antes posible-Interrumpió Zabuza, llamando la atención de la pareja de hermanos.

-Empezar que?-Pregunto Naruto al momento que Hinami se levantaba de su pecho y se paraba, seguida inmediatamente por el rubio.

-El entrenamiento de tu "condición"-Respondió Zabuza, generando una pequeña curiosidad en la menor por la "condición" de su hermano, pero al ver que este asentía con un rostro serio, decidió guardarse la pregunta-Me presentare, mi nombre es Zabuza Kaneki, aunque trabajo bajo el apellido de Momochi, soy hijo de Ken y Touka-Se presentó formalmente el ahora llamado Zabuza Kaneki.

-Oh, ya llegaste, Za-chan-La voz de Touka provino de la cocina, sin dejar que el rubio se presentara formalmente.

-Okaa-sama…-Saludo el Kaneki, dando un pequeño asentimiento a su madre en forma de saludo-Donde esta Otou-sama? Quería preguntarle algo-Pregunto al ver que su padre no se encontraba en el recinto.

-Dijo que iba a hablar con un amigo, pero eso no importa, ven y cuéntale a mamá que es lo que has hecho en estos meses-Zabuza soltó un suspiro, esperaba poder saltarse esta parte de la rutina, pero sabiendo como era su madre, solo le quedaba resignarse.

-Naruto, ve a la academia y avisa que vas a faltar las próximas dos semanas, disfruta el día, porque será el último en el que podrás simplemente vaguear-Ordeno el Kaneki, ganando un asentimiento del rubio.

-Oh, Naruto-kun, Kaneki te ha dejado un pergamino atrás de la barra, dijo que tenía más mudas de ropa-Dijo Touka señalando un pergamino que había atrás de la barra. El rubio tomo el pergamino, dando un suave "gracias" antes de partir a la habitación que le habían prestado, para bajar a los poco minutos con otra muda de ropa, idéntica a la anterior.

-Dele mis agradecimientos a Kaneki-san, vamos Hinami, tenemos que pasar por alguien antes de ir a la academia-Y sin más que decir, ambos salieron de la cafetería, en dirección a la sección de la aldea dedicada a los clanes.

-Y dime hijo… ya conseguiste novia?-

A las afueras del Barrio Uchiha.

-Maldición, se le está haciendo tarde…-Un pelinegro se encontraba algo nervioso mirando un pequeño reloj ubicado en su muñeca izquierda, antes de mirar hacia ambos lados, con la esperanza de encontrar a cierta persona.

Luego de repetir la rutina de mirar el reloj, voltear la cabeza como loco de izquierda a derecha y luego volver a mirar la hora, su cara se ilumino al ver una mata de cabello rubio caminando hacia él, pero esa mirada callo casi al instante al ver como una de sus manos se encontraba atrapada por la mano de una niña de su edad.

-Lamento la tardanza, ocurrió un pequeño imprevisto camino a Anteiku-Se disculpó el ojiazul al llegar frente al pelinegro.

-Llevo veinte minutos parado aquí afuera, espero que ese "imprevisto" haya sido lo suficientemente importante para tener que hacerme esperar-Aunque sus palabras sonaban arrogantes, el rubio solo sonrió, esperaba una reacción parecida del pelinegro.

-Y Yuume-chan? En verdad no va a venir?-Pregunto Naruto mirando hacia el Barrio Uchiha, esperando ver a la pelinegra salir de una de las casas, o verla caminando hacia donde se encontraban.

-Ella… ella ya se fue-Respondió el joven de ojos ónix apartando la mirada, cosa que no fue notada por el rubio al estar mirando hacia el barrio.

-Es una lástima… para otra será, andando-

-Yuume… chan?-La castaña se sentía fuera de lugar al escuchar ese nombre, además del sufijo cariñoso que su hermano le había dado, según ella sabía, su hermano no se dirigía a nadie con ese sufijo…

-Que pasa Hinami?-Pregunto el rubio, notando como la castaña había apretado el agarre de su mano.

-Nad…-

-Naruto!-Una voz llamo al rubio, haciendo que este volteara la mirada, para encontrarse con Shisui, el cual tenía sus ropas algo sucias y manchadas, además de una cara que decía que no había dormido nada y estaba de mal humor.

-Que te paso?-

-Que que me paso? Eso debería preguntarte yo a ti!-Grito el pelinegro mayor, llamando la atención de varios peatones, pero a este no pareció importarle-Neji me dijo que ayer te las hiciste de héroe salvando a esa mocosa que lo acompañaba, y luego cuando llegaron los Anbu y Hyuuga que mandaron a revisar que había pasado, se encuentran con tres cadáveres y ni rastro de ti, pase toda la maldita noche buscándote en las alcantarillas, y ahora te encuentro aquí como si nada y me preguntas que me paso?-Eso sí que sorprendió al heredero Uchiha, sabía que algo había pasado para que el Fueguchi fuera a parar a su casa, pero no pensaba que era algo que podría clasificarse como "grave".

-Mocosa?-Parece que su hermano estaba haciendo cosas de las cuales ella no sabía cuándo lo dejaba solo. Primero esa tal "Yuume-chan" y ahora una "mocosa"?

-Mejor?-Pregunto Naruto viendo como Shisui tomaba largas respiraciones.

-Si… necesitaba desahogarme…-Respondió el Uchiha-Estar una noche sin dormir en las alcantarillas me ha hecho estar de mal humor, creo que mejor me voy a dar una ducha antes de ir a la academia…-Murmuro el pelinegro antes de soltar otro suspiro, aunque le gustaba ir a la academia, ya que era como unas pequeñas "vacaciones" de sus labores shinobis, además de pasar un rato con el Fueguchi, no se encontraba de ánimo para ir, aunque no le quedaba de otra, el castigo fue impartido directamente por el Hokage, tres días de volver a la academia por haberse metido en una pelea con un miembro del clan Yamanaka, así que no le quedaba de otra.

-Sí, apestas-El comentario de su amigo basto para sacarle una leve risita, no se había dado cuenta hasta ahora, pero realmente apestaba.

-En la academia hablamos de lo que paso, hasta pronto-Sin esperar respuestas, el pelinegro se entró al barrio Uchiha, antes de meterse en una de las primeras casas.

-Al parecer tienes una vida emocionante-Comento Sasuke, ganando un suspiro del adolecente a su lado.

-Más de lo que me gustaría…-Murmuro el rubio al momento de volver a emprender marcha a la academia-Por cierto, donde estabas esta mañana?-Pregunto mirando al pelinegro, notando como este se tensaba levemente ante su pregunta.

-Yo… esta mañana? Bueno… Ah, ya me acorde, me encontraba en uno de los campos de entrenamiento del clan-Respondió, aunque obviamente era una mentira, no es que a Naruto le moleste, seguramente se encontraba haciendo algo personal, si bien podría decirse que eran "amigos" no eran lo suficientemente cercanos para estar contándose sus secretos.

-Ya veo…-Murmuro tratando de encontrar otra cosa de la cual hablar con el pelinegro-Ah, hablando de eso, Yuume-chan es tu hermana? Creía que tú y Itachi eran los únicos hijos de Mikoto-sama-Esa pregunta le había estado rondando la cabeza desde hace un rato.

-Ella es… una prima, su madre era hermana de Okaa-sama, pero murió hace un tiempo-Explico Sasuke, ganando un asentimiento del rubio-Así que ahora vive con nosotros-

-Etto… Onii-chan?-Llamo Hinami apretando un poco más su agarre, llamando la atención de su hermano.

-Que pasa Hinami?-

-Quien es… Yuume?-Pregunto algo dudosa del nombre, podría ser solo un apodo dado por su hermano, aunque Sasuke había reconocido el nombre, así que debe ser su nombre real.

-Sasuke lo acaba de decir, es su prima-Respondió con simpleza el rubio.

-Digo… donde la conociste?-Reformulo su pregunta. Ella pasaba casi todo el día con Naruto, era raro que el conociera a alguien que ella no.

-Oh, eso… La conocí esta mañana-Informo, recibiendo una mirada de su hermana, pidiendo que le explicara más-Hice el desayuno en la casa de Mikoto-sama para agradecer que me hayan dejado dormir ahí, al rato ella bajo con el piyama y medio dormida, hablamos poco, pero me pareció algo tierna su personalidad "Tsundere"-Explico con una de sus sonrisas, dejando en un ligero shock a la castaña. Su hermano, Naruto Fueguchi, diciendo que le parecía "tierna" una niña que no era ella? Eso nunca, repito, nunca, había pasado, y sobre todo si decía que solo la había conocido esta mañana.

-Mejor apresurémonos, nunca he llegado tarde y no pienso hacerlo ahora-Dijo el Uchiha mientras apresuraba el paso, dejando a los Fueguchi unos cuantos pasos atrás.

-Es cierto, ya deben estar cerrando la entrada…-Murmuro el rubio-Bien, tomaremos la ruta corta-Anuncio Naruto, llamando la atención de los menores, sin un segundo de espera, soltó la mano de Hinami, antes de tomar a la pequeña y echársela al hombro izquierdo.

-Que estás haciendo?!-Exclamo Sasuke, al ser levantado y luego posicionado en el hombro derecho del Fueguchi.

-Pesas menos de lo que imagine-Comento Naruto, ignorando la pregunta del Uchiha, antes de dar un salto hacia los tejados, con ambas manos sujetando a los pre adolecentes que se encontraban en su hombros.

-Que habrá pasado?-Murmuro el Uchiha mirando hacia un callejón cercano al barrio, donde se encontraban unos cuantos miembros de la policía sacando a una persona en camilla.

-Mierda…-Oh, doble mierda, sabía que había algo que se le estaba olvidando. Si lo pensaba bien, cuando entro a ese callejón hace un rato, eran cinco personas las que se encontraban ahí, pero habían sellado cuatro cadáveres…

Del callejón venían saliendo tres personas, dos se encontraban llevando una camilla, y la otra se encontraba en esa camilla, esta tenía su brazo derecho vendada desde la muñeca hasta cubrir toda su mano, mientras que su brazo izquierdo se encontraba doblado en un ángulo extraño, y por último, el hombre que se encontraba en la camilla, estaba muy pálido.

-Hace unas semanas los ataques a civiles han aumentado, cada vez están llegando más informes de ataque de animales y desapariciones-Informo el Uchiha, habiendo visto de primera mano la cantidad de informes que le llegaban a su padre, los cuales se estaban acumulando por la ausencia de este.

-Hace unas semanas?-Pregunto el rubio sin detenerse, si Sasuke decía que esto había empezado hace un tiempo, significaba que él no era el objetivo principal de las investigaciones.

Ahora que lo pensaba mejor, Kaneki-san le había dicho que en Konoha había varios Ghouls, por lo que no era raro que haya desapariciones de civiles regularmente, así que…

-Mmm… Naruto?-Llamo Sasuke, haciendo que el rubio le dirigiera levemente la mirada, antes de volverla a los tejados, una caída desde un segundo o tercer piso no sería nada bonito.

-Si?-

-Es cierto que trabajas haciendo mandados?-Pregunto el joven de ojos ónix.

-Mandados, trabajos pesados, guardia y varias cosas más-Respondió el necrófago sin apartar la mirada de su camino, viendo ya a la academia a unos cuantos metros.

-Y cuánto cobras?-No es que fuera a contratarlo, solo tenía… curiosidad, si eso, solo curiosidad.

-Alcanzas mi cinturón?-

-Si-

-En uno de los compartimientos se encuentra una hoja con las tarifas-Informo antes de sentir una mano hurgando en su cinturón.

-Tienes trabajos… interesantes-Murmuro viendo algunos de los trabajos escritos ahí, degustador de barbacoas, pintor de exteriores, jardinero, mensajero… intermediario en negocios clandestinos? Al parecer el rubio sí que tenía una vida emocionante.

-Quédatela, tengo otras más en la cafetería. Por cierto, si tienes algo que hacer y no quieres hacerlo, no dudes en contratarme-Si había oportunidad de negocio, definitivamente el rubio la aprovecharía.

-Está bien…-Murmuro Sasuke, mientras seguía leyendo los trabajos escritos en la hoja. Qué demonios era un cazador de gatos?

Mientras los dos jóvenes seguían con su interacción, Hinami se encontraba en total silencio pensando la situación. En un periodo menor a dos días, su hermano había empezado a hablar de, y con, personas que ella estaba segura que nunca había interactuado antes, se estaba sintiendo excluida de las actividades de Naruto, y pensaba que si seguía así, poco a poco el rubio la iría dejando de lado…

-Llegamos-Anuncio Naruto al momento de dar un salto y caer frente a la entrada a la academia, al instante bajo a ambos pre adolecentes, aunque al parecer, no eran los únicos que venían llegando.

Casi al segundo después que el rubio los bajo de sus hombros, un destello amarillo apareció de la nada. Cuando el trio se voltio a ver, se encontraron con cuatro personas, Memna, Akari y Dan Namikaze, acompañados de un hombre alto, de cabello rubio y ojos azules, este vestía un traje Jounin estándar, con una capa de color blanca con llamas naranjas, que en su espalda tenía escrito "Yondaime Hokage".

-Hokage-sama…-Saludaron Hinami y Sasuke, dando una pequeña reverencia al hombre que había aparecido.

-Namikaze…-Susurro con desprecio el joven necrófago, mirando con odio al Hokage.

-Es raro que vengas llegando a esta hora, Sasuke-Dijo Memna a modo de saludo al Uchiha-Y mira con quien estas, buenos días Hinami-chan-Saludo a la castaña, dirigiendo su mano a la barbilla de la Fueguchi, en un pésimo acto de Don Juan.

-Te esperamos en el aula Sasuke-Dijo Naruto al momento de poner su mano en el hombro de su hermana para atraerla hacia él, evitando que la mano del Namikaze llegue a tocar el rostro de Hinami.

-Qué te pasa imbécil? Es tu hermana sabes, no tu novia para que seas tan celoso con ella-Reclamo el ojiazul, solo ganando una mirada del Fueguchi mayor, antes que este volteara y empezará a caminar hacia la academia, seguido de Hinami, la cual dio una pequeña reverencia antes de seguirlo-Aunque puede que a los demonios no les importe eso de estar relacionados por sangre-Añadió, aunque fue ignorado completamente por el rubio.

-Quien te crees para ignorarnos y darnos la espalda? Por lo menos muestra algo de respeto hacia tu Hokage-Esta vez la que reclamo fue Akari, aunque a diferencia de Memna, esta sí consiguió que el rubio parara su marcha y volteara hacia ellos.

-Exiges mi respeto? Eso sería lo último que le daría a ese sujeto-La respuesta que dio el rubio, hizo que en algún lugar de Kumo un hombre moreno de lentes se sintiera orgulloso.

-Desgraciado…-Murmuro Memna al momento de meter la mano en uno de los bolsillos de su terno y saco un kunai, sin embargo antes que este pudiera hacer algo, el hombre rubio puso una mano en su hombro.

-No malgastes tu tiempo con ellos, unos simples civiles no merecen el tiempo de un noble-Dijo Minato mirando con desprecio a los hermanos Fueguchi, más específicamente al rubio, por ser la causa de sus actuales problemas matrimoniales.

-Se autodenominan nobles, y sus clanes están casi en los últimos puestos del Top…-Murmuro el rubio antes de darse la vuelta y seguir caminando, siendo seguido por Sasuke.

-Donde vas Sasuke-kun?-Pregunto Akari con una dulce voz que envió escalofríos a la espalda del pelinegro, aunque no fue de eso escalofríos agradables.

-Con Naruto-Respondió sin voltearse a mirar, aunque por su tono de voz se podría decir que se encontraba nervioso.

-Prefieres pasar tiempo con ellos dos, en vez que con tu prometida y tus futuros cuñados?-Pregunto con una voz aún más dulce, al momento que un escalofrió aun mayor recorría por la columna del pelinegro.

-Nos vemos luego!-Sinceramente odiaba a la pelirroja, desde que les habían anunciado que estaban comprometidos, se había vuelto una molestia constante en su vida, si tan solo supieran…

Luego de una pequeña carrera al aula, el joven Uchiha se sentó al lado de Naruto, quedando en orden desde la ventana hacia el pasillo Hinami, Naruto y Sasuke. Esto sin dudas llamo la atención de la mayoría los alumnos, desde cuando el heredero del Clan Uchiha se llevaba tan bien con los hermanos demonio?

-Así que… cuando la boda?-Pregunto algo burlón el rubio, habiendo escuchado la parte de "prometida" que había mencionado Akari.

-El día antes de mi funeral…-Murmuro Sasuke antes de estrellar su cabeza contra la mesa.

-Me asegurare de llevarte flores-Dijo Naruto al momento de darle una palmadita en el hombro.

Eso también llamo la atención de los mellizos que venían entrando al aula, desde cuando su amigo/prometido era tan cercano con los Fueguchi? Eso frustro en una pequeña medida a ambos, a Akari, por pensar que suprometido estaba interesado en Hinami, y Memna, al ver que su mejor amigoprefería pasar tiempo con esos demonios que con él.

-Creo que te equivocaste de puesto Sasuke, recuerda que el tuyo está aquí atrás, al lado mío-Dijo Memna ya desde su puesto, tratando de llamar la atención del pelinegro, pero fue ignorado totalmente por este, ya que se encontraba totalmente centrado en lo que fuera que Naruto le estaba contando-Me están ignorando…-Sin que el Namikaze se diera cuenta, una porción mayor de youki se estaba escapando de su sello, debido a las emociones negativas que estaba sintiendo en ese instante. Sin embargo, el Fueguchi se dio cuenta inmediatamente de esto, sin esperar un segundo, relajo su mente y permitió el paso libre del youki por su cuerpo, antes que este se dirigiera a la pelirroja.

-Muy bien clase, todos a sus asientos…-Ordeno Iruka entrando al aula, seguido por unos cuantos alumnos que venían tarde, entre ellos, Shisui.

-Voy a pedir mis vacaciones…-Murmuro Shisui al momento de dejarse caer al lado de Sasuke.

-Muy bien, ahora veremos algo de mitología general de las Naciones Elementales, y después veremos algo de la mitología de cada aldea…-Informo antes de detenerse al ver como Ino levantaba su mano-Si, Yamanaka?-

-De que nos serviría eso?-

-Simple, puede que los shinobis parezcan que no les tienen miedo a nada, pero en el fondo de su mente siguen teniendo ese miedo a esas criaturas de las que les contaban desde niños, esto puede ser muy útil a la hora de implementar un Genjutsu, ya que aprovecharíamos un miedo oculto en la mente de una persona, y lo explotaríamos-Explico, ganando la atención de toda su clase, incluyendo cierto Nara-Díganme, conocen algún ser mitológico de alguna de las aldeas?-

-Los Bijuu cuentan?-Pregunto Akari.

-Los Bijuu aterrorizan a todas las aldeas, aunque es difícil emplearlos en un Genjutsu contra un ninja de otra aldea, ya que su apariencia solo es conocida por la aldea que lo posee, por ejemplo, aunque todo el mundo conozca la que el Kyuubi, uno de los Bijuu de Konoha, es un zorro gigante de nueve colas, no conocen su apariencia verdadera, como el tamaño, rasgos, color y todas esas variantes, así que aunque tu oponente sea de tu misma aldea, los Bijuu no sirven, conocen alguna otra leyenda?-Pregunto mirando a cada alumno en su clase, cuando vio un qué joven de cabello castaño claro levanto la mano.

-Cuando vivía en Suna mis padres me contaron de unos Demonios del Desierto, decían que por ellos Kaze no Kuni es así de árido-Dijo el joven, ganando un asentimiento del maestro.

-Muy bien, ahora veamos una de las leyendas urbanas más conocidas de Konoha, los necrófagos del Bosque de la Muerte…-Esto sí que llamo la atención de Naruto, Ghouls en el Bosque de la Muerte? Más tarde le preguntaría a Kaneki-san de eso-Los necrófagos del bosque de la muerte se dice que son criaturas que atacaron Konoha durante la Primera Guerra Mundial Shinobi, eran demonios muy superiores físicamente a los seres humanos normales, incluso más que los shinobis de aquellos años. Según dicen los libros tenían apariencia humana, pero sus ojos eran de un color negro con sus iris rojas, además que comían seres humanos…-Si, definitivamente esos "demonios" que atacaron Konoha eran Ghouls.

-Que paso con ellos?-Pregunto uno de los civiles de la clase.

-Según dicen, el Primer Hokage creo el Bosque de la Muerte para retenerlos, dejando una barrera que les impedía salir de ahí, aunque se siguen reportando desapariciones misteriosas en la aldea, además de avistamientos de personas de ojos negros durante las noches-Termino de contar el Umino, sembrando la semilla del miedo en los corazones de varios de los civiles y uno que otro miembro de algún clan.

-No creo que esas cosas existan… verdad, Onii-chan?-Pregunto un tanto temerosa la castaña, ahora sabiendo que en la aldea posiblemente vivan demonios que comían humanos.

-Claro que no Hinami, son solo cuentos-Mintió el rubio, por más que le doliera mentirle a su hermana, esta mentira era de esas necesarias para que ella siga viviendo con normalidad.

-Bien, ya que hemos mencionado a dos leyendas de dos de las aldeas principales, alguien conoce alguna…-Nuevamente se detuvo a mitad de la oración al escuchar como golpeaban la puerta del aula-Oh, Neji, que sorpresa, que necesitas?-Pregunto viendo a su ex alumno parado al otro lado de la puerta.

-Se encuentra Naruto Fueguchi aquí?-Pregunto serio el Hyuuga, ganando un asentimiento del maestro-Me gustaría que me permitiera llevármelo, Hiashi-sama solicita su presencia en la Casa Hyuuga-Pidió, ganando la atención y curiosidad de todos los que alcanzaron a escuchar lo que dijo. Que quería Hiashi Hyuuga, líder del clan que actualmente se encuentra en el número uno del top, con un huérfano?

-Naruto Fueguchi, ven aquí por favor-

-Shisui…-Llamo el rubio al momento de levantarse y darle una mirada al Uchiha medio dormido.

-Sí, sí, yo la cuido, no dejare que nadie la tooooque-Murmuro dando un pequeño bostezo al final, ya sabiendo lo que el rubio le iba a pedir.

-Gracias…-Dijo antes de voltear la mirada a Hinami-Volveré pronto, no te preocupes, bien?-Pregunto con su mejor sonrisa, ganando un pequeño asentimiento de la castaña-Nos vemos pronto, Sasuke-Se despidió del pelinegro al momento de darle un pequeño golpe en el hombro.

Sin más que hacer, se dirigió hacia la puerta donde se encontró con su amigo mirándolo con algo de preocupación, antes que su mirada se volviera a tornar seria.

-Si nos disculpan, nos retiramos-Anuncio al momento de caminar por el pasillo, seguido de cerca por el rubio-Luego me explicas lo que paso, ahora apresurémonos en llegar con Hiashi-sama, dijo que tenía algo importante que hablar contigo…-Dijo antes de saltar por una de las ventanas que se encontraban abiertas, seguido inmediatamente por el Fueguchi.

-Muy bien clase, en la unidad tres de su libro de historia se encuentra un gran número de leyendas con ilustraciones y algunos detalles, escojan una y a la otra clase intentaremos hacer un Genjutsu con lo que aprendieron…-Ordeno Iruka antes de sentarse en su escritorio y ponerse a revisar los exámenes del día anterior.

Casa principal del Clan Hyuuga

-Espera aquí, avisare que llegaste-Ordeno Neji, antes de entrar por la enorme puerta doble que se encontraba frente a ambos.

-Bien…-Murmuro algo nervioso al ver a su amigo entrar a la habitación, que demonios quería el líder de un clan con él? No creía que lo hubieran descubierto, era imposible, cierto? Solo llevaba menos de 40 horas como Ghoul.

-Adelante…-Llamo una gruesa y potente voz desde el otro lado de la puerta.

Dando largas respiraciones, con intención de calmarse, el rubio empujo ambas puertas, revelándole el interior de la habitación, esta era de un gran tamaño, de unos diez metros de ancho y unos veinte de largo, además de tres o cuatro metros de alto. En su interior se encontraban por lo menos unas cuarenta personas sentadas a ambos lados de la alfombra que llegaba desde el asiento del líder hasta la puerta, veinte a cada lado, además de varios guardias cerca de las ventanas y puerta.

Directamente frente a la puerta, donde se encontraba Naruto, había una especie de trono de buen tamaño, junto a otros tres más pequeños. De estos cuatro "tronos", solo uno estaba vacío. La que estaba sentada en el del lado izquierdo, la reconoció fácilmente como Hanabi Hyuuga, la niña a la cual Neji cuidaba. Al lado derecho del trono principal, se encontraba una mujer que si tenía que adivinar, era la madre de Hinata, debido a su notable parecido con ella, ella tiene el pelo corto hasta los hombros de color azul oscuro, aunque de un tono más suave que el de Mikoto, y por extraño que parezca, ojos de color café claro. Vestía un kimono de cuerpo completo de color lila-azul, con un obi de color turquesa. (1)

En el trono principal se encontraba un hombre que inmediatamente reconoció como Hiashi Hyuuga, líder de dicho clan, tiene el pelo largo de color castaño y rasgos distintivos en los ojos como lo muestran cada miembro del Clan Hyuuga. Él utiliza una larga túnica holgada, con magas largas y un haori marrón. Neji se encontraba parado a su lado izquierdo.

-Tu eres Naruto Fueguchi… cierto?-Pregunto Hiashi, ganando un asentimiento del rubio-Bien, acércate-Ordeno, cosa que fue hecha inmediatamente por el rubio.

Una vez ya frente al Líder del Hyuuga, Naruto se arrodillo, en señal de respeto al castaño.

-Que desea de mí, Hiashi-sama?-Pregunto Naruto sin levantar la cabeza.

-De pie-Ordeno al momento de pararse, siendo imitado por el rubio-Mi invitado, permíteme presentarme, soy el padre de Hanabi, líder del Clan Hyuuga de Kohonagakure no Sato, Hiashi Hyuuga-Se presentó con voz fuerte el Hyuuga, mirando directamente a los ojos de Naruto.

-Y yo soy su esposa, Ren Hyuuga-Dijo la mujer que se encontraba a su lado.

-No te he convocado aquí por ninguna otra razón, más que por el incidente en el cual se vio envuelta mi hija ayer-Informo al momento de volver a sentarse.

-Primero que nada, me gustaría agradecerte en nombre de todo el clan por haber protegido a Hanabi, estamos en deuda contigo-Agradeció Ren, levantándose y dando una pequeña reverencia a Naruto, antes de volver a sentarse.

-Ahora pasemos al tema principal de nuestra reunión, Neji, da el informe que me presentaste ayer-Ordeno mirando a su sobrino.

-Hai!-Exclamo antes de ponerse al lado de Naruto y mirar fijamente a su líder-Ayer luego de volver del paseo que hace Hanabi-sama a diario, Naruto Fueguchi se ofreció a acompañarnos, con motivo de comprar una herramienta shinobi, alambre ninja más específicamente, en una de las tiendas cercanas a los terrenos del clan. Al pasar cerca de una de las zonas denominadas "Barrios Rojos", Naruto Fueguchi salto y tomo a Hanabi-sama, antes de dar un salto para alejarse, casi al instante, una persona cayo donde Hanabi-sama se encontraba, levantando una nube de polvo, que impidió tener una vista clara del atacante, a los pocos segundos unos cristales pasaron volando cerca de mí, luego de eso Naruto Fueguchi salto hacia mí, dándome a Hanabi-sama bajo la orden de escapar y mandar ayuda, camino hacia aquí, avise a un Anbu con mascara de comadreja, luego de traer a Hanabi-sama aquí, volví al lugar donde ocurrió el ataque junto a otros tres miembros del Boke, cuando llegamos al lugar, encontramos tres cadáveres, dos masculinos y uno femenino. Uno de los masculinos tenía la cabeza reventada, mientras que el otro presentaba varias heridas de estocadas y un corte sobre su corazón, con el Byakugan pudimos comprobar que se encontraba totalmente destrozado, el cadáver femenino al igual que el anterior presentaba baria estocadas y uno que otro corte, en su caso, su cráneo se encontraba fracturado al punto de ruptura, y su cerebro dañado por astillas de hueso del cráneo, sin embargo, no había rastros de Naruto Fueguchi, según los Anbus, cuando ellos llegaron solo se encontraban esos tres cuerpos, no hubo rastros de Naruto Fueguchi hasta que fue visto saliendo del Barrio Uchiha, según miembros de dicho clan, Naruto Fueguchi es contratado regularmente por Mikoto Uchiha para hacer sus mandados, eso es todo-Concluyo Neji, antes de volver a su ubicación anterior.

-Muy bien, ahora Fueguchi-san, serias tan amable de decirnos que es lo que paso?-Pidió Hiashi, aunque obviamente eso era una orden dada con palabras ambles.

-Hai, ayer luego de encontrarme con Neji y Hanabi en el parque, me ofrecí a acompañarlos hasta aquí, para, como menciono Neji, comprar alambre ninja que se me había agotado, a mitad de camino mis instintos me dijeron que sacara a Hanabi de ahí, cosa que hice, salvándola de ser aplastada por el atacante, luego unos cristales, que sospecho pertenecían a un shinobi con algún Kekkei Gekai, me atacaron por la espalda, por suerte los esquive, luego de eso, le di Hanabi a Neji para que escaparan, los atacantes resultaron ser un hombre y una mujer, de unos veinte años cada uno, por suerte, gracias a mi entrenamiento independiente, siendo ayudado casualmente por Neji Hyuuga y Shisui Uchiha, pude vencerlos a ambos sin dificultades, cuando ya me iba a retirar, un hombre que decía ser el padre de ambos me ataco, durante su ataque de ira, pude meterle una nota explosiva, proporcionada a mí por Shisui Uchiha, en la boca, esa es la razón por la que la cabeza de uno de los atacantes había desaparecido, por desgracia, me encontraba bajo de chakra, ahí fue cuando una conocida del Clan Uchiha me encontró y me llevo a su casa, desconozco lo que paso después ya que caí inconsciente-Termino de informar el rubio, aunque casi la mitad de eso fue una mentira que había estado elaborando desde que Neji lo fue a buscar a la academia, su tono de voz uniforme y serio lo oculto muy bien.

-Por lo que veo no tienes heridas visibles, Hanabi, revísalo-Ordeno mirando a su hija, la cual sin un segundo de espera se levantó y se posiciono frente al rubio, antes de activar su Byakugan (2) y mirar de pies a cabeza al rubio-Déjame explicarte, mi hija aquí presente, es especial entre los Hyuuga, sus ojos presentan una rara mutación que le permite ver las heridas recibidas por alguien en un lapso de 20 horas, aunque estas ya hayan sanado-Explico, ganando una mirada algo sorprendida del rubio-Encontraste algo Hanabi?-

-Hai, Otou-sama-Asintió antes de darse la vuelta para ver a su padre-Las heridas que pude ver, son los huesos de ambos brazos fracturados, su mandíbula dislocada en dos ocasiones en sentidos contrarios, su espalda presento pequeñas fracturas, luego están varias heridas causadas por algún objeto corto punzante, tres en su estómago, uno en su brazo derecho y el ultimo en su muslo izquierdo, y por último, varios moretones y rapones dispersos en todo su cuerpo-Informo a su padre, al momento que pequeñas gotas de sudor caían de la frente del rubio, él había dicho que había salido completamente ileso, ahora que Hanabi había desmentido eso, como reaccionaria Hiashi?-Sin embargo, todas sus heridas se encuentran totalmente sanados, pero no hay rastro que alguien haya usado Ninjutsu Medico-Añadió dando otra mirada al rubio, tratando de encontrar rastro del chakra de otra persona, sin embargo no encontró nada.

-Mmm… ya veo-Murmuro por lo bajo-Muy bien, todos ustedes retírense, menos tu Fueguchi-san, necesito seguir hablando contigo-Ordeno a sus hombres, cosa que todos hicieron en silencio, quedando solo Hiashi, Naruto y Hanabi en la habitación-Dije que solo Fueguchi-san se quedara-Dijo a su hija.

-Pero Otou-sama…-

-Nada de peros, luego dejare que hables con el-Bien, el que haya dicho eso significaba que no lo mataría por mentirle, cierto?

-Hai…-Murmuro por lo bajo la castaña, antes de dirigirse hacia la puerta, no sin darle la mirada de "Mas tarde hablamos" que el rubio había recibido varias veces en el día.

-Muy bien Fueguchi-san, ahora que todos se han ido, quiero que me cuentes la verdad-Dijo mirando al otro ocupante de la habitación-Dime, los que los atacaron fueron Ghouls?-Eso pregunta hizo que el rubio se tensara inmediatamente, sus ojos fueron a parar a una de las ventanas más cercanas, con intención de usarla como vía de escape en caso de.

-Ghouls? Habla de esos demonios de los cuentos que dicen que habitan en el bosque de la muerte?-Pregunto, tratando de sonar lo más normal posible.

-Dime niño, crees que los altos mandos de la aldea no notaríamos la desaparición recurrente de aldeanos, y uno que otro shinobi, y que no nos tomaríamos la molestia de investigarlo?-Oh, mierda, al parecer ya lo habían atrapado.

-A que quiere llegar?-Pregunto serio, al momento de activar su Kakugan, preparándose para pelear, y escapar de ser posible.

-Ya sabía que tú también eras uno de ellos…-Murmuro por lo bajo, pero aun así fue escuchado por el rubio-Hanabi me dijo que vio un tentáculo salir desde tu espalda, además de los cristales que menciono Neji, solo era cosa de unir los puntos-Comento al momento de pararse de su asiento.

-Preguntare nuevamente, a que quiere llegar con esto?-

-Tranquilízate, no soy tan mal agradecido como para atacar a aquel que salvo la vida de mi hija solo por nacer siendo lo que es-Dijo al momento de acercarse un poco al rubio, quedando a escasos setenta centímetros del Fueguchi.

-Entonces?-Pregunto Naruto sin bajar la guardia, su experiencia le decía que aunque le digan que todo está bien, nunca se sabe cuándo te apuñalaran por la espalda, tenía tres cicatrices para recordar eso.

-Quiero contratar tus servicios-Bien, eso sí que extraño al joven necrófago-Según nuestras investigaciones, cualquier Ghoul, por más inexperto que sea, ya tiene como mínimo el nivel de un Chunin, sus capacidades mejoradas y sus instintos los hacen difíciles de manejar. Ahora respóndeme, los que atacaron a Hanabi ayer eran Ghouls?-Pregunto nuevamente, ganando un suspiro del rubio.

-Sí, lo eran…-Respondió el rubio, al momento que su Kakugan desaparecía, dando paso de nuevo a sus ojos azules.

-Y el hecho que hayas matado a tres habla muy bien de tus habilidades, según Neji, dos de ellos tenían veinte años, y el otro debería estar por los cuarenta o cincuenta, con la experiencia que conlleva los años-Ahora que Hiashi lo mencionaba, no tenía idea como había vencido a esos tres, por más ayuda de sus intentos que haya tenido, no quita el hecho de ser un novato aun.

-Y a que se refiere con que quiere contratar mis servicios?-

-Te voy a contar algo, a nuestro clan, se les conoce como "ADN Blanco", ósea que en caso de que nazca un hijo entre un Hyuuga y un Ghoul, es posible que sea tenga el ADN de un Ghoul completo, o eso es lo que han dicho los que hemos capturado-Informo Hiashi, ganando un asentimiento del rubio-Y por último, según dijo uno de los Ghoul que capturamos luego que matara a un miembro de Boke, nuestra carne tiene un sabor que se les hace delicioso a sus bocas-Añadió el Hyuuga.

-Y dígame, si usted sabe que a los de mi clase se les hace deliciosa su carne, no le parece imprudente contratarme?-Si lo veía desde ese punto, viera por donde lo viera era dejar una oveja en medio del bosque a espera del lobo.

-Neji me ha hablado muy bien de ti, y de tu amor incondicional hacia tu hermana, lo que me hace pensar que no harías algo que la pusiera en peligro-Al parecer Hiashi había investigado algo sobre el rubio.

-Bien jugado, Hiashi-sama…-Murmuro por lo bajo el rubio-Y dígame, que es lo que quiere que haga? Que mate a algún Ghoul que los ha estado molestando? Lamento decirle que aún no tengo la confianza como para irme a meter en una pelea con otro Ghoul-Comento, tratando de pensar en algo que el Hyuuga no pudiera hacer, pero que un Ghoul sí.

-No tiene nada que ver con atacar a otros de tu especie, pero no te aseguro que no tengas que hacerlo…-Respondió el ojiblanco-Por lo que hemos descubierto, los Ghouls son inmunes a las armas, y hasta el momento eres el primero que hemos visto con sistema de chakra, por lo que la mayoría del clan sería inútil en una batalla uno a uno contra uno de ustedes, pero según lo que hemos descubierto mediante la interrogación de los que hemos capturado, los Ghouls solo pueden matarse entre sí con sus "Kanuhe"-Dijo algo dudoso del nombre de las cosas que utilizaban.

-Se llaman Kagune-Corrigió el rubio.

-El punto es que últimamente Neji ha informado que durante los paseos de Hanabi ha visto personas sin chakra siguiéndolos, temo que si tú ni hubieras estado ahí ayer secuestraran a Hanabi-Ósea que los Ghouls que los atacaron ayer iban tras Hanabi y no tras él, como había pensado en un principio.

-Ósea que…-

-Quiero contratarte como guardián de Hanabi-Dijo finalmente.

-Solo Hanabi?-Pregunto a sabiendas que Hiashi tenía dos hijas.

-Hinata siempre que esta fuera del clan se la pasa con la hija del Hokage, su guardián nunca ha reportado avistamientos de personas sin chakra siguiéndolos, al parecer tratan de evitar a los Namikaze por…-Se detuvo unos segundos, sin saber si hablarle al rubio sobre cierto tema.

-Por el Kyuubi?-Completo la frase del castaño, ganando un asentimiento de este.

-Aceptarías este trabajo?-Su voz dejo de ser esa dura voz de líder de clan, dejando escapar algo de preocupación y ansiedad ante la respuesta que le daría el rubio-Por cierto, estoy dispuesto a pagarte el equivalente a una misión rango C semanal-Añadió, habiendo olvidado mencionar antes la paga que le daría.

-Solo tengo una pregunta, que pasaría si decidiera negarme?-Dependiendo de lo que dijera el líder del clan, su respuesta variaría-

-Olvidaremos todo, nosotros nunca hablamos, y yo nunca descubrí lo que eres-Respondió con total seriedad.

-En ese caso…-Murmuro el rubio luego de meditarlo un poco-Me daría tiempo para pensarlo? Esta misión que me está encomendando es algo grande para simplemente decir que si o decir que no…-La respuesta que había dado Hiashi definitivamente había hecho que este ganara puntos, sin embargo, no decidiría si hacerlo o no simplemente por eso, tenía que meditarlo más a fondo, pensar en los pros y los contras que traería consigo aceptar este encargo.

-Te daré el tiempo que necesites, pero asegúrate de darme una respuesta-Su voz volvió a ser esa de líder de clan, sin vacilaciones ni sentimientos-Puedes retirarte-Dijo antes de volver a su asiento.

-Con permiso…-Murmuro al momento de dar una pequeña reverencia y dirigirse a la puerta y salir por esta.

-Tu, ven aquí, necesito hablar contigo-Lo llamo una voz apenas salió de la habitación, cuando volteo su rostro para buscar la dueña de esa voz, se encontró con el ceño fruncido de Hanabi, mirándolo directamente-Me vas a explicar que fue esa cosa que salió de tu espalda ayer-Exigió saber la castaña, al momento que el rubio daba un suspiro, no tenía ánimos para inventar otra mentira por el momento.

-Lo siento, Ojou-chan, pero se me hace tarde, otro día hablamos-Se despidió antes de acercarse a una de las ventanas del pasillo y saltar por esta, con dirección al centro de Konoha.

-Vuelve aquí idiota! Quien te crees para ignorar mis órdenes!-Grito desde la ventana, en un vano intento que el rubio se detuviera y respondiera sus dudas-Baka…-Murmuro por lo bajo, sin quitar la vista del rubio que aún no podía recordar donde era que lo había visto antes…

Mientras la castaña seguía intentado descubrir donde había visto a Naruto antes, este se encontraba en camino a Anteiku, sin verle sentido a volver a la academia, al parecer se habían tardado un rato en hablar, ya eran más de las 13:00 horas, por lo que dedujo que Hinami ya había vuelto a la cafetería en busca de su almuerzo.

Ya en la cafetería, se encontró con Ken hablando con Zabuza, mientras Touka se encontraba al otro lado de la barra cocinando algo, seguramente para Hinami que estaba sentada en una de las mesas, acompañada por Shisui y Sasuke.

-Qué hiciste para que el jefe del clan Hyuuga pidiera verte personalmente? Allanamiento de morada? Acosaste a una de sus hijas?-Pregunto Shisui al momento de ver al rubio entrar a la cafetería-No me digas que le hiciste algo a la mocosa ayer!-Exclamo en voz alta, llamando la atención de Sasuke y Hinami.

-Cállate imbécil! Como si fuera a hacerle algo a Ojou-chan!-Grito a su amigo.

-Ojou-chan?-Pregunto curioso e incómodo el Uchiha menor.

-Luego les explico…-Murmuro el rubio antes de dejarse caer al lado de Hinami.

Enserio? Ojou-chan? Porque su hermano se dirigía así a alguien? Él nunca había demostrado respeto hacia alguien aparte de Kaneki-san, Zabuza-san y Otou-san, porque ahora salía con una Ojou-chan?

-No me digas que te contrataron como mayordomo de la mocosa?!-Pregunto el pelinegro mayor antes de soltar una fuerte carcajada-Ya te imagino diciéndole "Ojou-sama, permítame lavar su espalda…" o "Ojou-sama, no podemos hacer esto, solo soy su humilde sirviente…"-Dijo haciendo que su voz sonara lo más respetuosa posible, tratando de sonar como un mayordomo. Dirigió la vista a su amigo, al ver que este no lo golpeo como de costumbre, pero se encontró con este levemente sonrojado mientras apartaba su mirada-Que? Enserio?-Pregunto perplejo, esa reacción no era la que esperaba del rubio.

-Onii-chan…-La débil y vacilante voz de Hinami llamo inmediatamente la atención de los otros tres ocupantes de la mesa-Me dejaras para ir a cuidar a otra niña…?-Pregunto ahogando un quejido, al momento que pequeñas lagrimas empezaban a bajar de sus ojos, alarmando al rubio.

-Por supuesto que no Hinami!-Exclamo apresuradamente al momento de rodearla con sus brazos-Shisui solo estaba jugando, cierto?-Pregunto dándole una mirada que decía "dices algo malo y te mato"-

-Solo era una pequeña broma, tu hermano no te dejaría para ir a cuidar a esa mocosa, además, te imaginas a Naruto en un traje tan formal como el de mayordomo?-Pregunto tratando de distraer a la castaña.

-Se vería bien…-Murmuro por lo bajo el Uchiha menor, siendo ignorado totalmente por los dos adolescentes.

-Je je… no me lo imagino…-Murmuro con una pequeña sonrisa al momento de secarse sus lágrimas, ganando suspiros de ambos adolecentes.

-Naruto, ven aquí…-Pidió Shisui al momento de levantarse junto con el rubio-Enserio te contrataron como mayordomo de la mocosa?-Susurro para que solo el rubio escuchara, no quería que la castaña se largara a llorar de nuevo, se ganaba un golpe seguro del rubio por eso.

-Me ofrecieron ser su guardián, pero aun no acepto…-Respondió, susurrando igualmente.

-No sé si envidiarte o tenerte lastima, mira que acerté el guardián de esa loli, debes estar muy feliz no?-Pregunto con una sonrisa, la cual se borró al sentir un puño hundirse en su estómago-Tenía que decirlo…-Murmuro antes de caer al suelo, agarrándose su estómago en un intento de aliviar el dolor.

-Ya llagaste gaki, espero que estés listo-Dijo Zabuza, llamando la atención del rubio y sus acompañantes.

-Listo para que, Onii-chan?-Pregunto Hinami, recibiendo un encogimiento de hombros del rubio.

-No lo sé…-Respondió antes de volver a dirigir su vista al pelinegro.

-No te lo dije? Nos iremos durante dos semanas a entrenar a las afueras de la aldea-Informo al momento que la silueta de una afilada sonrisa de formaba en sus vendas, mandándole un escalofrió al rubio-Despídete que nos vamos enseguida-

-Lo siento Hinami, pero me iré por un tiempo, no te preocupes, volveré pronto si?-Dijo al momento de ponerse frente a su hermana, ganando un asentimiento con unas pequeñas lágrimas de esta-Cuando vuelva te ayudare a practicar el Jutsu que le ganaste a Shisui, bien?-Pregunto con una sonrisa al momento de revolverle el pelo con cariño, no quería que al irse su hermana quedara llorando.

-Te estaré esperando, Onii-chan…-Por más que quería que su hermano se quedara con ella, sabía que Zabuza era alguien fuerte, y no podía impedir que su hermano entrenara bajo su ala, ella tenía claro que todos los esfuerzos que el rubio hacia eran por ella, no podía hacerle un berrinche por sus simples caprichos.

-Sasuke, te encargo a Hinami en la academia, por favor, no permitas que nadie la moleste, y por favor, que ese imbécil de Memna no la toque…-Pidió a momento de poner una mano en el hombro del mencionado-Ah, y pídele perdón a Mikoto-sama de mi parte, no podré hacer sus mandados por un tiempo, y dile a Yuume-chan que la iré a ver uno de estos días-Anidio al momento de poner su mejor sonrisa, ignorando como las mejillas del Uchiha se tiñeron de un rojo leve.

-Hai…-Fue todo lo que el joven de ojos ónix respondió, sin confiar demasiado en su voz.

-Shisui… Espero que te quedes dormido en un bar gay…-Dijo sacando una gota de sudor a todos los que lo escucharon, mientras que el mencionado se paraba del piso.

-Como si eso fuera a pasar…-Murmuro por lo bajo, aun con el dolor del puño del rubio.

-Cuida a Hinami por mi…-Susurro al momento de darle un abraso fraternal al Uchiha, siendo respondido inmediatamente por este.

-Lo hare con mi vida…-Respondió con una pequeña sonrisa, antes de soltar a su amigo.

-Bien, nos vamos…-Anuncio Zabuza al momento de pasarle un pergamino de gran tamaño al rubio.

-Hasta luego…-Se despidió al momento de salir por la puerta de la cafetería, con el presentimiento que sufriría en su entrenamiento a manos de su… tío?-Olvide avisar que iba a faltar a la academia…

Y corte! Ahh, nada mejor que la sensación de terminar un capitulo. Por Pm me llegaron algunas dudas, así que por si alguno de ustedes las tiene, aquí se las respondo. Yo leo tres o cuatro veces el capítulo antes de subirlo, así que (creo que) no se me pasa nada por alto, una buena parte de lo que escribo tiene una razón, así que si ustedes ven algo raro por ahí, créanme que tendrá influencia a futuro.

Antes que se me olvide, los puntos que marque.

1.- Si quieres tener una mejor visión de ella, busquen Seto Ren en google, de un anime que se llama Seto no Hanayome.

2.- Sé que para activar el Byakugan es necesario una serie de sellos, pero dejémoslo en que se activa solo con mandar chakra a sus ojos.

Con eso aclarado, me gustaría pedir disculpas por si se me paso algún error ortográfico o si alguna parte quedo mal redactada, llevo tres días con insomnio, así que puede que se me haya pasado algo por la falta de sueño.

Bien, ahora una pequeña pregunta, que les parece que aparezca uno que otro Youkai? Ya tengo el argumento bajo el cual aparecerían, y si llegaran a aparecer podrían aportar algo a la trama. Y lo otro, aún pueden mandarme sus ideas para las máscaras, en el próximo capítulo se la proporcionare.

Bien, cualquier duda, pregunta, consulta de cualquier cosa, no duden en dejármela en los reviews o mandármela por Pm.

Y por último recuerden, esos dos minutos que se demoran en escribir un review significa la felicidad de este lobo. Solo decía.

Sin más que decir, aparte de cuídense y espero leerlos pronto.

Att.: Sekigan no Okami/El Lobo de un ojo.

PD: Cambie el Summary.