NADA DE ESTO ME PERTENCE, YO SOLO HAGO USO DE LOS NOMBRES CREADOS POR STEPHENIE MEYER

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

EDWARD POV

Cuando llegue a mi casa el teléfono estaba sonando. Corri a contestarlo.

-¿Edward? ¿Por qué tardaste tanto en contestarlo?- me pregunto Tanya del otro lado de la línea.

-Hola- dije sin animos.

-¿Dónde has estado?- me pregunto. Esta llamada me olia a pelea telefónica-. He estado llamando todo el día.

-Bueno tuve que salir- le conteste.

-¿A si? ¿y con quien?- se estaba poniendo difícil.

-Tanya, lo creas o no tengo amigos con los que puedo salir, no por el simple hecho de que no estés aquí no significa que no pueda salir.

Me estaba sacando de mis casillas.

-Cálmate Edward, todavía que te hablo para preguntarte como estas y todavía te portas de esa forma- me grito.

Bufe.

-¿Entonces tengo que suponer que llamaste por obligación?- definitivamente en cuanto llegara le pediría el divorcio, ya ni por teléfono podemos tener una conversación sin pelear.

-Pues deberías considerarlo- estaba a punto de colgarle, pero me controle un poco.

-Esta bien Tanya, lo considerare- dije con sarcasmo-. ¿Solo para eso hablabas? La verdad tengo mucho sueño y mañana tengo cosas que hacer.

Moría de ganas de gritarle por el teléfono: Tengo que salir con una mujer increíble, de la cual, lo creas o no, estoy enamorado.

-Bueno, también te llamaba para decirte que planeo quedarme otro mes aquí en Denali, mi hermana Kate acaba de dar a luz y planeo ayudarle- me dijo fríamente.

-Está bien- Tanya ya tenía más de dos meses fuera de la casa, así que otro mes mas no me haría daño-. Felicita a Kate y a Garrett de mi parte.

-Si, les daré tu mensaje- de verdad me impresionaba, ¿Cómo para pequeños ajenos si tenía tiempo?, pero para tener uno propio, si-. Nos veremos dentro un mes, Eddie.

Odiaba que me llamaran así, cuando recién me case con Tanya, creía que no sonaba mejor que cuando salía de los labios de Tanya, pero ahora sonaba de lo más detestable.

-Si nos vemos- y colgué.

Me fui a mi recamara, aun enojado, me puse mi pijama y en cuanto toque la almohada me quede dormido.

Me desperté con el sonido de mi celular, al parecer era un mensaje de texto.

Buenos días! Espero que hayas amanecido muy bien,

También espero no haberte despertado, un beso

Bella.

Sonríe al instante al ver que era un mensaje de Bella. No dude en contestarle.

Muy buenos días a ti también

No te preocupes no me despertaste,

¿Te parece bien si vamos a desayunar?

Le envié el mensaje, el cual no tardo en ser contestado 2 minutos después.

Suena increíble, ¿te importaría que no llevara a Les?

Es que me gustaría platicar contigo a solas.

Mi sonrisa se hizo más ancha, claro que me encantaría ir con ella a solas, pero después me pregunte por Les.

Claro que no me importa,

¿Pero donde la dejaras?

Me contesto rápidamente.

Alice vino por ella hace como 15 minutos,

Por eso te pregunte, al parecer de van de compras.

¡Ay que Alice! Sometiendo a Leslie a sus locuras.

Está bien, no importa, ¿paso por ti en una hora?

Contesto instantáneamente.

Perfecto

Dicho esto me levante de mi cama y camine hacia mi closet, mire por la ventana, era un día soleado, así que tome una camisa color gris de manga corta y unos pantalones de mezclilla y me fui a dar una ducha.

Salí rápido del baño, me cambie, quise arreglar mi cabello, pero pronto entendí que era un caso perdido.

Fui a mi volvo y conduje rápidamente a su casa. Toque el timbre y me abrió Bella.

Se veía hermosa, llevaba una blusa color rosa pálido de tirantes unos pantalones de mezclilla y unas sandalias que hacían juego con su blusa.

Esa blusa me encantaba, me fascinaba como resaltaban sus curvas. Se veía divina.

-Hola- dijo con una voz y sonrisa hermosa.

-Hola- le devolví la sonrisa.

Me incline un poco hacia ella y la bese tiernamente. Ella sonrió contra mis labios.

-Que lindo detalle- me dijo.

-No es un detalle- repuse-. Es un sentimiento.

Su sonrisa se hizo más grande.

-¿Nos vamos?- le pregunte-. La verdad es que me esta dando hambre.

-Si, claro.

Fuimos a desayunar al IHOP. Yo pedí huevos revueltos con tocino, mientras que Bella pidió unos huevos estrellados con jamón.

-¿Quieras hablar conmigo a solas?- le pregunte.

-Si, la verdad es que si- me dijo-. Me gustaría conocerte más.

Se sonrojo, se veía preciosa con ese color rojo.

-¿En serio?- enarque una ceja-. A mí también me gustaría conocerte mas, así que… ¿te importaría se te preguntara algunas cosas?

-No, para nada- me miro con esos hermosos ojos color chocolate-. Claro, si a ti no te molesta que yo pregunte unas cosas.

-Está bien- acepte-. ¿Qué día cumples años?

Hizo una mueca-. El 13 de septiembre, ¿y tú?

-El 20 de junio, ¿Cuál es tu día favorito de la semana, y porque?

-El sábado, pues el viernes seria mi favorito, pero siento que no dura y el domingo es el día antes del lunes y la verdad no me agradan los lunes, por eso los sábados son los mejores, o más bien mis favoritos.

Sonreí.

-Si lo sé, muy estúpida mi respuesta- dijo agachando la cabeza.

-No, no es eso, solo que nunca nadie me había dado su punto de vista tan profundamente, otras personas dirían "es el día en el que podemos dormir hasta tarde" o "es el día en que salgo con mis amigas".

-Sí. Sera porque a lo mejor no soy como las "otras".

-Eso me agrada- le sonreí.

Así estuvimos platicando durante todo el desayunado, solo nos interrumpíamos para comer o para hacer otra pregunta. Cuando vi el reloj me di cuenta de que eran las 12. Ya teníamos mas de tres horas platicando y sentía que aun me faltaban demasiadas preguntas por hacerle.

Salimos del restaurante y fuimos al parque que se encontraba enfrente de este.

-¿En que trabajas?- le pregunte.

-Soy editora en un periódico local- me contesto.

-Editora, genial. ¿No vas a preguntarme en que trabajo?- le pregunte, ya que era demasiado curiosa.

-No, ya me lo habías dicho, ¿lo recuerdas?- me atajo-. En la cena de compromiso de Alice y Jasper ahí me dijiste que trabajabas en el hospital general de Nueva York y estas en el área de pediatría.

-Genial- dije, mientras una sonrisa se asomaba por mi cara-. No lo olvidaste.

Negó con la cabeza.

Nos sentamos en una banca del parque y ahí comenzamos con temas un poco privados.

-Así que…- vacilo un momento-. ¿Eres feliz en tu matrimonio?

Me tomo por sorpresa su pregunta, pero quería ser sincero con ella.

-La verdad… no como yo esperaba serlo- me sincere-. Desde nuestro primer aniversario las cosas cambiaron drásticamente, antes podía hacerla feliz con un simple "te quiero", pero ahora para hacerla tengo que comprarle ropa, zapatos, joyas.

-Oh entiendo- me dijo. Bella parecía comprenderme. Maldición pensé. Lo que daría por haberla conocido hace 3 años.

-Pero no me importa comprarle eso, si no que siento que nuestro matrimonio se estaba volviendo muy plástico, para que le dé un beso tengo casi que regarle un guardarropa nuevo, ahora imagínate para cuando quiero estar con ella íntimamente.

Se puso de un color rojo.

-Lo siento- me disculpe-. No debí de hacerte dicho eso.

-No, está bien- me contesto-. La verdad me agrada que me tengas esa confianza, te lo agradezco.

Sonrió.

-Además- sonrió-. Creo que ya tengo unos tips para cuando me case, si es que me caso, no hacer lo mismo.

Reí, pero no con ganas. Si se casaba.

-¿Sucede eso con frecuencia?- me pregunto.

-¿Qué cosa?- no tenía ni la más remota idea de lo que me estaba hablando.

-Pues…de que…- estaba nerviosa-… pues tú sabes- su cara se tiño de rojo-de que ella no quiera estar contigo íntimamente.

Definitivamente nunca me espere esa pregunta.

-Oh, bueno- no sabía que contestarle.

-No tienes que contestarla- me aseguro.

-No, la verdad es que si quiero- le dije- Bueno la verdad es que es muy común, tanto que ya no me sorprende si se molesta si la beso.

-Que tonta- dije en un susurro.

Me sorprendió lo que dijo y como lo dije. Lo había dicho enojada. Cuando se dio cuenta de lo que había dicho se puso de un color vino tinto.

-Lo siento, fue un impulso.

Escondió su cara en su cabello.

-¿A si?- le dije bromeando-. Pues me gustan tus impulsos.

Sonrió.

-¿Y que me dices sobre tu vida?- le pregunte-. ¿Quieres platicarme sobre lo que paso con el papá de Les? Si no quieres no me lo digas.

-No, está bien- se aclaro la garganta-. Yo tenía 19 años cuando lo conocí, Mike, así se llama. La verdad es que en un principio yo no le hacía caso y el insistió e insistió hasta que le di una oportunidad y yo de estúpida me comencé a enamorar de el- se le quebró la voz, sentía una gran necesidad de abrazarla-. Entonces, el probablemente vio que era ingenua y el me pidió la "prueba de amor"- se limpio las lagrimas que caían de sus ojos-. ¿Pero sabes? No me arrepiento, porque de esa "prueba de amor"- dijo con sarcasmo- nació lo más hermoso e importante que tengo en mi vida, Leslie.

-¿Y que paso?- dije en un tono de voz muy bajo-. ¿Por qué el no está contigo?

-No lo sé- su voz se quebró de nuevo-. Pero creo que no importa, solo que tengo tanto miedo- dijo en un tono de voz apenas perceptible.

-¿Por qué?- me destrozaba verla así.

-Es que siento que le estoy fallando a Leslie, no sé que decirle cuando me pregunte por su padre- sus ojos desbordaban gruesas lagrimas, sin pensarlo más, me acerque a ella la abrace fuertemente.

Estuvimos así bastante tiempo, ella no dejaba de llorar, y yo solamente le acariciaba el cabello. Estuve tan metido con ella que no me había percatado de que estaba lloviendo. Ella ya había dejado de llorar ahora eran simples sollozos.

-Bella, ven, vamos al auto.

Ella solamente asintió.

Cuando estuvimos dentro del auto, me dirigí a mi casa, para que se secara, además de que era la que más cerca quedaba. Y también no quería que se enfermara.

Llegamos a mi casa y la lluvia aun no cesaba, al parecer se iba convertir en una tormenta.

Entramos y fue cuando Bella por fin hablo.

-Ed...Edward- tartamudeo-. Yo, lo siento tanto, estoy muy apenada por lo que paso. Aunque tengo que decir que fuiste de mucha ayuda, ni siquiera a Alice, quien es mi mejor amiga, le había contado esto, sentí que no me iba a entender, puesto que nunca había vivido una cosa así.

-Me alegro poder ayudarte y créeme cuando te digo que tú también eres la primera a la que le explico con detalle como es mi matrimonio- la mire a esos hermosos ojos cafés, de los cuales, absurdamente, ya estaba enamorado-. Me inspiras demasiada confianza, Bella.

Esto último lo dije en un susurro. Me comencé a inclinar hacia a ella y sorprendentemente ella hacia mí.

Nuestros labios se encontraron en un beso leve y suave, pero este cambio repentinamente, puse mis manos en su cintura para acercarla más a mí y ella se aferro a mi cabello enredando sus dedos en el. Nuestras respiraciones se hicieron irregulares, pero no me quería separar de ella y al parecer ella tampoco de mí.

La acosté en el sofá, me importo muy poco que nuestra ropa estuviera mojada, no deje de besarla, mis labios dejaron los suyos para trazar un camino de besos por toda su hermosa cara y su apetecible cuello, ella me atrajo de nuevo para besarme de nuevo, comenzó a desabrochar mi camisa cuando de pronto de detuvo.

-Yo… lo siento Edward- dijo con la respiración entrecortada.

-No, yo lo siento- dije exaltado, por falta de aire.

Ok, se que no tengo perdon de Dios, por desaparecer portanto tiempo, pero es que estaba en examenes y pues gracias a dios si pase todos!

Mil gracias por sus reviews! Me encanta recibirlos y sus alertas de autor, historia y los que me ponen en favoritos! Se los agradezco mucho!

Espero que les guste este capitulo! Me tarde en hacerlo, pero espero sus REVIEWS! Dejenme dicho si les gusto, si fue un asco...LO QUE SEA!