3
La semana pasó demasiado rápido, la mayoría de ella llena de trabajos, visitas, encuentros y saludos en la universidad, algunos días consumidos por turnos en el "Z Bar" y unos pocos decorando finalmente mi habitación con ayuda de Mikasa.
Disfrutaba de su arte. Era una mezcla de lo tradicional con un toque contemporáneo.
Mi habitación mostraba ahora un mural de la playa, que cubría completamente la pared del fondo. La tranquila escena irradiaba serenidad, pero en el centro de la arena estaba yo, una versión rockera de mí situada en un mini escenario. Tenía el pelo aún más alborotado, llevaba delineador de ojos negro, lo que resaltaba mis ojos turquesa y vestía unos ajustados pantalones de cuero mientras me mecía tocando una guitarra con un micrófono de pie delante de mí.
Era jodidamente genial.
En la pared más pequeña de mi habitación colgaba una foto donde estábamos Mikasa, yo y Armin , las tres felices sonriendo ampliamente, pero el fondo estaba lleno de una gran variedad de nubes, todo el efecto dando la impresión de que estábamos flotando.
Me encantaba.
Mikasa había colgado luces azul eléctrico en el techo y la pequeña pared sobre la cama exponía mi orgullo y alegría. Mi guitarra 1959 Gibson Les Paul Custom firmado por el propio Lord del Riff.
Era mi más preciada posesión, y probablemente valía más que mi vida.
Mi turno del sábado por la noche en 'Z' empezó bastante tranquilo hasta que la banda residente empezó a tocar a las 9:30.
El grupo, No Name, tocaba cada sábado por la noche y pronto descubrí lo popular que era. Sasha, la encargada del bar que estaba trabajando conmigo esta noche, ya me había advertido que cuando la banda tocara, también lo harían los estudiantes… con fuerza.
Cada miembro del grupo se acercó a la barra y cuando Jean me vio, sonrió ampliamente y apoyando fuerte sus palmas sobre la barra, saltó por encima de ella y y estampó sus labios contra los míos. La multitud que se encontraba en el bar aplaudió y silbó ruidosamente.
—Voy a dedicar el show de esta noche a este maldito trozo de carne sexy de aquí. —Me sonrío maliciosamente antes de volverse a la multitud—. ¿Quién piensa que debe iniciar su empleo en 'Z' con un ¡JODIDO CHUPITO SOBRE EL CUERPO!?
La sala estalló en aplausos, gritos y silbidos mientras yo ponía los ojos en blanco con asco.
Jean sonrió e hizo gestos a la barra inclinando su barbilla.
—Todo el mundo conozcan a Eren —gritó mientras subía y, a continuación, se volvía hacia Sasha—. Adelante, Sasha —exclamó mientras Dame algo de azúcar de Def Leppards llenaba la habitación en un nivel ensordecedor y la masa de estudiantes se volvía loca.
No estaba muy seguro de esto pero un poco de diversión no me iba a matar. Mientras me acostaba en la barra, Sasha trajo los elementos necesarios y la multitud se apartó cuando Levi apareció ante mí con una sonrisa maliciosa.
—¿Jean? —pregunté mientras le fulminaba con la mirada. El sacudió la cabeza lentamente.
—Yo, nena.
Sasha me dio un codazo y asentí en confirmación, mientras colocaba el vaso en mi pecho que poco a poco iba cogiendo forma gracias al gimnasio. Me tuve que quitar mi ajustada camiseta negra del trabajo y ahora me estaba muriendo de vergüenza. Joder, que pase rápido.
Levi sostuvo mi mirada mientras se agachaba hacia mi pecho y sus ojos se posaban sobre mi estómago y luego rápidamente cayeron hacia abajo, mientras pasaba su lengua lentamente alrededor de mi ombligo.
Mi respiración se cortó en mi garganta ante la sensación. Como si sintiera mi reacción, sus ojos me miraron y se oscurecieron. Wow, el gris se oscureció hasta tal punto que parecía negro, y me quedé sin aliento.
Desvié rápidamente la mirada mientras Sasha llenó el vaso con tequila y metía suavemente la cuña del limón para que lo tomase entre mis dientes, mientras Levi vertía la sal en la parte húmeda de mi vientre.
La multitud estalló en un cantico.
"¡Chupito en el cuerpo! ¡Chupito en el cuerpo! ¡Chupito en el cuerpo!"
Levi lamió sin prisa la sal en una pasada continua de la lengua. Cerré los ojos tragando fuertemente el deseo que me atravesaba.
¡Lucha, Eren!
Los labios y la lengua de Levi se aventuraron sin prisa a lo largo de la caja torácica hasta llegar a al vaso situado entre mis dos pezones. Después puso sus labios y sus dientes alrededor de la copa y echó la cabeza hacia atrás, bebiendo el alcohol en un solo trago.
La multitud lo aprobó estridentemente y luego comenzaron a estampar sus pies en el suelo a un ritmo sincronizado mientras Levi dejaba el vaso vacío y se inclinaba envolviendo sus labios alrededor del limón.
Sus ojos se incautaron intensamente con los míos mientras chupaba el limón e imitaba los movimientos de besar. Mi respiración se profundizó mientras le devolvía la mirada; la sensación de su cálido aliento sobre mí no me ayudaba a paliar la excitación.
Fruncí el ceño cuando él continuó chupando el limón. Nadie podía soportarlo durante mucho tiempo. Finalmente se alejó, me dio una mirada intensa y seria que provocó una combustión en mi ropa interior mientras la multitud aplaudía con ánimo y me ofreció su mano.
Sonreí débilmente, sacudí mi cabeza con diversión y puse mi mano en la suya. Una sensación me atravesó y me estremecí ante su toque. Levi frunció el ceño y entrecerró los ojos sobre mí.
Agaché mi rostro mientras me ayudaba a bajar de la barra y cuando me di vuelta para disimular mi incómoda dureza y para agarrar mi camiseta, una mano en mi brazo detuvo mi movimiento. Empecé a girar en torno a él, pero me detuvo con su brazo alrededor mío y me quedé sin aliento cuando su dedo comenzó a correr delicadamente por el tatuaje en la base de mi espalda.
Su boca se pegó a mi oído y cerré los ojos, conteniendo la respiración ante la intimidad.
—Si estás pasando por un infierno, sigue avanzando —susurró, leyendo las palabras de mi tatuaje.
—Winston Churchill —informé en voz baja. Realmente no me gustaba la sensación de su boca tan cerca de mí y puse mi cabeza lejos.
—Todo es una mierda, mocoso. Una puta mierda —su voz ronca retumbó a mi lado.
Me estremecí y cerré los ojos antes de darme la vuelta.
No estaba a la vista.
Se había ido.
Parpadeé.
Me encogí de hombros y me di la vuelta volviendo a la barra para continuar con mi trabajo.
Durante la siguiente media hora, la banda instaló su equipo, mientras yo era desbordado con los pedidos pero no pude dejar de notar la horda de chicas que rodeaban a los chicos, especialmente a Levi, quien me sorprendió al descubrir que era la voz principal del grupo.
No es que Levi coqueteara con ellas, en verdad parecía que pasaba bastante de ellas, pero cada vez que alguna chica se le subía en el regazo sus ojos se clavaban en los míos.
Armin, Ymir, Mikasa e Historia llegaron unos veinte minutos más tarde y se encaramaron en los taburetes de la barra para hacerme compañía mientras No Name comenzaba a tocar.
¡Eran jodidamente increíbles!
La voz ronca de Levi sostenía cada nota perfectamente mientras trabajaba la canción, dibujándola y sintiéndola. Te traía hasta el borde con él y te envolvía con la emoción de cada palabra.
Me quedé sorprendido cuando empezó a cantar notas altas y que su voz ronca pudiese llegar a ese nivel.
—De acuerdo chicos y chicas —resonó la voz de Levi a través de la habitación después de varias canciones—. Todos tenemos la necesidad de follar, ¿verdad?
La multitud estalló violentamente en acuerdo.
—Pero primero quiero dedicarla.
Yo nunca había oído tantas palabras fluyendo de la boca de Levi, por lo general era 'No' o 'Mocoso' o "Mierda" Eso es todo lo que había logrado generar de él.
—¡Claro que sí! — gritó Erwin desde el borde del escenario.
La mirada de Levi se abalanzó directamente sobre mí y me encogí con la atención, muy consciente de que Armin me estaba mirando con los ojos entrecerrados.
—Es para Eren. Él me pone jodidamente duro, mocosos.
Puse los ojos en blanco cuando todas las cabezas de los hombres y mujeres se giraron hacia mí y vitorearon con su aprobación.
Mikasa gruñó.
Armin gritó.
Ymir silbó.
Historia se sonrojó.
Jean gritó desde el escenario. —¡Joder, sí!
Erwin abrió con una pequeña melodía en la guitarra mientras Jean marcaba el ritmo con la batería y me sorprendí al descubrir que era una canción más lenta de las que habían tocado en toda la noche, pero que seguía siendo una canción de rock por derecho propio.
Entonces Levi comenzó y me quedé totalmente hipnotizado mientras sus ojos no se apartaban de mi cara durante toda la canción, su voz suave y serena.
Mi padre siempre dijo
Él es sólo una chico, un hombre de sangre caliente
Una invitación al caos
Rompe con todo, el encanto es sólo una emoción¨.
La habitación se unió al coro, cada persona balanceándose con la canción.
¨La tentación de la atracción
Demasiada influencia cariño
La química es loca
El hambre insaciable,
Te necesito, los deseos son demasiado fuertes
Te siento, tus caricias me dan la maldita felicidad ¨.
Para el deleite de todas las mujeres en la sala, hubo un pequeño solo de Erwin.
¨Mi madre siempre decía:
Debe ser amor, un sentimiento profundamente arraigado,
La aceptación de la verdadera adoración
Rompe con todo, el encanto es puro éxtasis¨.
Admito que estaba golpeando un poco mi pie y moviendo mis caderas detrás de la barra mientras mi mano tamborileaba el ritmo contra mi muslo, aunque no se lo admitiría a Levi. Le sostenía la mirada con indiferencia.
El grupo y la sala estalló en el coro de nuevo y luego Erwin y Hanji tocaron un largo riff, cada uno mostrando sus propias y únicas habilidades en la música y yo gozaba la actuación tanto como ellos que azotaban expertamente sus instrumentos con vigor antes de que Levi cantara de nuevo.
¨Pero tú, tú siempre decías,
Va a ser primordial, un romance intenso
Un encuentro, cediendo a nuestra lujuria
Rompe con todo chico, el encanto es solo un impulso¨.
Sus ojos se oscurecieron mientras su voz gruñía las últimas líneas y mordí mi labio inferior salvajemente.
¨Pero yo siempre digo
Rompe con todo, el encanto está jodido
Simplemente jodido."
La multitud estalló en gritos, pero Levi se quedó quieto, sus ojos perforando lo míos. Finalmente, inclinó la cabeza en agradecimiento y guiñó un ojo mientras una mirada divertida apareció en su rostro antes de volverse hacia el resto de la banda.
Armin me miró con las cejas altas y me encogí de hombros. —¡Será gilipollas!
Él asintió con la cabeza en mi descripción y yo le di una sonrisa tímida.
—Maldito imbécil —reiteré y chasqueé mi lengua—. No te preocupes. No estoy interesado. Estoy aquí para vivir, no amar —le apacigüé y él asintió.
La banda guardó sus cosas, el salón se vació y pronto nos encontramos sólo el personal, los amigos y la banda... junto con las chicas elegidas para pasar la noche... Levi había elegido dos, ambas de hecho colgadas a su cuello. Intenté parecer indiferente a este echo. A quien se tiraba no era asunto mío.
—Ven y siéntate. —Jean palmeó la silla a su lado y levanté un dedo.
—Dos minutos.
Llenando una ronda de chupitos y colocándola en una bandeja, me acerqué a la mesa y situé las bebidas en el centro de la mesa.
—¡Brindis! —anuncié sentándome y cada uno agarró una copa—. Por la libertad, mis amigos y...
—... ¡Follar! —terminó Jean con una sonrisa descarada.
—... Y follar. —Me encogí de hombros con una elevación de mi vaso. Iba a celebrarlo, demonios.
—La libertad, amigos y follar. —Todos intervinieron y Jean me dio un codazo con un centelleo en sus ojos—. ¿Sobre lo de follar…?
Me reí a carcajadas por su intento.
—Ni lo sueñes Cara Caballo.
Las cabezas de todo el mundo se dieron la vuelta para mirarme.
—Joder, Eren —declaró Erwin sonriendo. Quitó a la chica de turno de su rodilla dejándola sobre el suelo, antes de caminar alrededor de mí y dejarse caer sobre mi regazo, colocando su brazo alrededor de mis hombros mientras me daba un mordisco en mi cuello. Me sonrojé. La verdad es que Erwin era jodidamente sexy.
Me sentí muy mal por la chica cuando todo el mundo se echó a reír, pero ella se puso de pie, se sacudió a sí misma y se unió a otra chica en la rodilla de Jean.
—¿Mocoso? —gruñó levi desde el otro lado de la mesa. Tenía el ceño fruncido y parecía muy enfadado. Si las miradas matasen... ¡Y ahí estaba otra vez! ¿No conocía acaso otra palabra? ¿Creía que era demasiado estúpido para comprender más de tres?
Levanté mis cejas hacia él interrogadoramente cuando Ymir gritó. —¡Fiesta en nuestra casa!
—Claro que sí — gritó la sala.
¡Mierda!
Gracias a todos! :)
