Hola a todos!
Sigo con problemas en el portátil... Pero bueno, habrá que apañarse como se pueda!
Espero que os guste este tercer capítulo
{Red}
Capítulo 3 – Un anuncio importante
Al despertarme aquella mañana, lo primero en lo que pensé fue en que había olvidado mi bicicleta en el instituto por dejar que Osomatsu me llevara a casa, por lo que tendría que salir antes de tiempo si quería llegar con tiempo suficiente. Me puse mi uniforme, cogí mi mochila y una tostada y me puse en camino hacia el instituto.
Al haber ido y venido en bicicleta, no me había parecido que estuviera tan lejos de casa, pero se me iba a hacer eterno si tenía que ir andando. Llegué con el tiempo justo a clase, teniendo que subir las escaleras corriendo para entrar en el aula antes de que sonara el timbre que anunciaba el inicio de las clases.
Karamatsu me saludó animado en cuanto me vio entrar por la puerta, comenzando a hablarme sobre algo que había hecho su hermano pequeño aquella mañana antes de salir hacia clase. No escuché mucho lo que estaba diciendo, pero si no me equivoco, creo que era algo de que le había preparado el almuerzo para el descanso de hoy o algo así.
Como el día anterior, Osomatsu llegó tarde de nuevo, aunque consiguió entrar a la clase sin ser visto cuando se produjo el cambio de profesor, por lo que se libró de ser sancionado –Buenos días, ojos de esmeralda. ¿Dormiste bien esta noche? Espero que hoy podamos disfrutar un poco más de tu compañía –el de rojo se giró levemente hacia Karamatsu, saludándole a él también, aunque con menos… insistencia que a mí –Y bueno, corderito, ¿estás preparado para tu primer ensayo oficial con la banda? Atsushi ha pensado que podríamos practicar con algo de Panic! At the Disco, ya que conoces el grupo. Incluso podemos aprovechar tu adaptación de "Emperor's new clothes" –antes de responderle, me aseguré de que el profesor no estuviera mirándonos. No quería ser sancionado por estar hablando en clase –Agradezco que os toméis la molestia de utilizar canciones que yo conozca para mis primeros ensayos hasta que me acostumbre a la dinámica de la banda. Pero, ¿sería posible hablar esto durante el descanso o el cambio de profesor? No quiero perderme la lección por estar hablando de cosas que podemos tratar en otro momento –inmediatamente volví a dirigir la mirada hacia la pizarra, ignorando lo que me seguía diciendo Osomatsu en favor de escuchar al profesor.
Después de un buen rato sin hacerle caso, Osomatsu acabó por callarse, volviendo a los garabatos de su libreta del día anterior. Las clases continuaron sin más incidentes salvo el ocasional intento del de ojos rojos de conseguir que le prestara atención. Cuando sonó el timbre que anunciaba el inicio del descanso, apenas tuve tiempo de coger mi almuerzo antes de que Osomatsu nos cogiera a mí y a mi violín y nos llevara a la sala de música, Karamatsu siguiéndonos de cerca.
Todo el descanso lo empleamos en decidir la canción, que al final acabó siendo escogida por Atsushi ya que ninguno se ponía de acuerdo para elegirla, por lo que acabamos acordando que los primeros ensayos serían practicando "Turn Off the Lights". Al terminar las clases por la tarde volvimos a reunirnos, sentándonos todos alrededor del ordenador portátil de Atsushi para ir sacando las partituras para poder adaptar la canción al ritmo de este grupo.
Durante los días siguientes nos dedicamos principalmente a adaptar la canción a los instrumentos de los que disponíamos, teniendo que recurrir a una segunda guitarra que tocaría Osomatsu. En un par de semanas teníamos la canción preparada para el primer ensayo completo, combinando todos los instrumentos al fin.
Tuvimos que re-empezar la canción un par de veces hasta que pudimos hacer un primer intento de la canción completa con pocos fallos y que sonara medianamente decente, pero aun así estábamos todos muy orgullosos de nuestro progreso.
Estábamos a solo dos meses de acabar el curso, Karamatsu estaba enfermo aquel día, por lo que hoy habíamos suspendido los ensayos de la banda y Osomatsu y yo habíamos preferido quedarnos comiendo en la clase, yo sentado en mi sitio y él con la silla de Karamatsu del revés, ocupando mi mesa con su comida. Bueno, más bien YO había decidido quedarme y él se me había acoplado. Pero aquel día estaba bastante tranquilo, por lo que no me supuso ningún problema.
De pronto, Jyushimatsu entró corriendo en la sala, arrastrando con él a Ichimatsu –¡Osomatsu-senpai! ¡Choromatsu-senpai! ¡Mirad esto! ¡¿No es genial?! –de un salto se sentó sobre la mesa de Osomatsu, tendiéndonos un panfleto bastante colorido mientras Ichimatsu sacaba la silla de Osomatsu y se sentaba –¿El festival escolar? ¿Qué tiene esto de especial? –dije eso mientras cogía el papel que el de amarillo nos tendía –Si registramos nuestra banda de forma oficial como uno de los clubes del instituto, podemos pedir que durante el festival nos cedan un espacio para realizar una actividad –Ichimatsu habló con su desgana habitual, aunque en su voz se podía intuir un pequeño ápice de emoción –Como… ¿Un concierto? –Preguntó Osomatsu emocionado, quitándome el panfleto de las manos –No podría ser muy largo… quizá dos o tres canciones, ¡pero es una gran oportunidad para empezar! Además tenemos hasta prácticamente final de curso para preparar las canciones –miré al mayor mientras decía aquello. La verdad es que tenía razón, esta era una ocasión realmente buena para dar a conocer el grupo –Podemos ir a registrar el club al salir de clase –Todos me miraron con una gran sonrisa en sus rostros. Bueno, Jyushi siempre sonreía así, e Ichimatsu no había variado mucho su expresión estándar, pero Osomatsu sí reflejaba lo contento que estaba de escuchar que yo también estaba de acuerdo con la idea del concierto.
Y así hicimos, una vez terminaron las clases quedamos en la puerta del aula de profesores, entrando juntos una vez estuvimos los cuatro. Osomatsu era el que iba delante, hablando por el grupo –Disculpe, profesora. Queremos incribir nuestro club de forma oficial en el registro del instituto –La mujer asintió, entregándonos unos formularios que debíamos rellenar. Cómo líder del club pusimos a Osomatsu, decidiendo que lo más adecuado sería que Atsushi, como nuestro mánager, fuera el sub-líder. Añadimos a todos los miembros del club con sus respectivos cursos, completamos la pequeña descripción que debíamos poner sobre las actividades realizadas en el club y entregamos la inscripción –Os he asignado a un profesor que revise de vez en cuando las actividades, que aún tiene que confirmar su participación, pero por lo demás, podéis consideraros un club oficial de este instituto –tras agradecerle su trabajo a la profesora, fuimos a la sala de música a celebrarlo. Osomatsu les envió un mensaje a los Yowai para avisar de las buenas noticias.
Al día siguiente, nuestro profesor asignado abrió la puerta de nuestra sala durante el ensayo de la tarde –Tenéis suerte de que me guste la música, zansu –ninguno sabíamos a qué profesor nos habían asignado hasta ese mismo momento, cuando Iyami, el profesor de geografía, entró en la sala como si le perteneciera –Calla, dentudo. ¿No ves que estamos en mitad de un ensayo? –Osomatsu y este curioso profesor de grandes dientes tenían un extraño pique. Se metían el uno con el otro sin importar su relación profesor-alumno. Algún día tendría que preguntarle a Osomatsu qué ocurría realmente con ese hombre –Vaya, si están aquí los Matsuno. Deberíais agradecerme que haya aceptado supervisaros de nuevo, zansu –el de rojo volvió a gruñir, cesando el rasgado se su guitarra para replicar –Iyami, en serio, o te callas o te echamos a patadas de aquí –el profesor aceptó de buena gana la regañina de Osomatsu y se sentó junto a Totoko y Atsushi.
Después de un par de intentos más, conseguimos que la canción saliera prácticamente perfecta. Todos habíamos estado perfectamente sincronizados, y la voz de Osomatsu resaltaba sobre la melodía que estábamos creando con los instrumentos –Bueno, ¿qué te ha parecido? Impresionado, ¿verdad? –Osomatsu estaba sonriendo mientras frotaba con su dedo índice la parte baja de su nariz. Hmm… curioso gesto –No está mal, zansu. Quizá algún día aprendáis a tocar música de verdad, no esa bazofia que os gusta a los jóvenes, zansu –el de rojo comenzó a hacerle burla al profesor, quien lo ignoró completamente en favor de escuchar a Atsushi –Iyami-sensei, teníamos una petición que hacerle. Hemos estado hablando, y nos gustaría poder participar en el festival escolar de este año con un pequeño concierto. ¿Cree usted que, ya que es nuestro supervisor, podría presentar los formularios necesarios para que tengan en cuenta nuestra petición? Una actividad musical siempre atrae a mucha gente –el profesor se quedó mirando al chico de ojos grisáceos con expresión pensativa –De acuerdo, zansu. Pero no esperéis que os vayan a aceptar. Todos los miembros del club deben alcanzar una nota mínima de un 60 de media entre todas las asignaturas para poder formar parte del festival, zansu –tras aquellas palabras, el profesor Iyami se marchó, dejando el aula en silencio. Por algún motivo, todos miraron a Osomatsu, quien había bajado la vista al suelo. Estoy seguro de que se debía reflejar la confusión en mi rostro, porque Karamatsu se me acercó para explicarme la situación –Verás, my dear friend –su frase fue cortada por Osomatsu, que salió del aula cerrando la puerta corredera con fuerza. El de los ojos azules suspiró, retomando lo que estaba diciendo –las notas del líder de nuestra banda no son las mejores… -Totoko le interrumpió –Díselo claramente, Karamatsu. Osomatsu es un inútil en los estudios, ¿por qué te crees que está repitiendo un curso? El año pasado no consiguió aprobar ni la mitad de las asignaturas, y este curso no es que vaya mucho mejor –¿Osomatsu estaba repitiendo este curso? Desde el primer día me había quedado claro que no le ponía mucho interés a los estudios, pero… -Disculpad un momento –me excusé de la sala, cerrando la puerta con más cuidado que el último que había salido por ella.
No tenía ni la menor idea de hacia dónde estaba yendo, pero comencé a recorrer los pasillo en busca del chico de la sudadera roja. Creo que pasé aproximadamente veinte minutos subiendo y bajando escaleras y recorriendo interminables pasillos hasta que encontré al chico que estaba buscando cerca del gimnasio, sentado en un lado de las escaleras –O-osomatsu… -levantó la vista hacia mí por un momento, volviendo a mirar al suelo al casi inmediatamente –¿Qué quieres? ¿Tú también vas a decirme lo inútil que soy y a restregarme tus perfectas notas? ¿O vienes a decirme que estudiando más y todas esas mierdas podré sacarme el curso? –Me senté a su lado, tratando de esbozar una pequeña sonrisa –Puedo ayudarte a estudiar si quieres. No te conozco mucho todavía, pero… sé que puedes conseguir la nota si ambos nos esforzamos –me miró al escuchar mis palabras, aún tenía los labios curvados hacia abajo, pero había cierto brillo en el color rojo de sus ojos que me decía que tenía cierta esperanza, pero aún mostraba algo de duda –Imagino que te habrán contado que estoy repitiendo este curso… ¿Estás seguro de que quieres perder tu tiempo con un caso perdido como el mío? –le miré con determinación, manteniendo la pequeña sonrisa que había conseguido formar en mi rostro –Estoy seguro de que merecerá la pena –conseguí que el mayor replicara mi sonrisa, riendo ligeramente –Gracias por confiar en mí –me levanté, ofreciéndole mi mano para ayudar a que se levantara –Venga, te dejo que hoy también me acompañes a casa –él aceptó mi mano y se levantó, comenzando a caminar hacia la salida –¿eso quiere decir que puedo volver a llevarte en mi bici? –me sonrió de la misma forma que lo hizo cuando nos vimos por primera vez, parecía que se había animado de nuevo –Está bien… pero a cambio quiero que me traigas mañana. El camino a pié se me hace eterno, y además así llegarás a tiempo a clase por primera vez desde que nos conocemos –se rio ante aquello, prometiendo que estaríamos en clase a tiempo.
Al igual que la última vez que Osomatsu me llevó a casa, el camino se me hizo muy corto. Ese chico pedaleaba demasiado rápido para que fuera seguro –Nos vemos por la mañana, corderito –de nuevo me sonrió al decir aquel apodo que me había puesto el primer día, despidiéndose con la mano antes de continuar su camino. Poco después de entrar a casa me llegó un mensaje de Osomatsu que decía "Escucha esto" y había una canción junto al texto. Al abrir el archivo empezó a sonar una cover en versión acústica de "Sing sing" de Marianas Trench. Tardé un buen rato en darme cuenta de que era la voz de Osomatsu la que estaba escuchando. Era la primera vez que escuchaba realmente su voz, prestándole atención. La verdad era… que cuando cantaba, Osomatsu tenía una voz preciosa.
Aquella noche me dormí escuchando una y otra vez aquella canción que, por algún motivo, me hacía sentir cierto calor en el pecho.
Qué tal ha estado? La aparición de Iyami ha sido maravillosa, verdad?
Bueno, actualización de nuestros chicos:
-Osomatsu Matsuno, segundo curso (ha repetido un curso, por lo que tiene la edad de Totoko). Vocalista, guitarra y batería. Hermano de Ichimatsu.
-Karamatsu Kishinuma, segundo curso. Bajo, vocalista y batería. Tiene un hermano pequeño.
-Choromatsu Takeda, segundo curso. Violín, el bajo y el teclado.
-Ichimatsu Matsuno, primer curso. Guitarra (se desconoce si algo más). Hermano de Osomatsu.
-Jyushimatsu Michaelis, primer curso. Batería y trompeta.
-Atsushi Yowai, primer curso. Manager-organizador. Hermano de Totoko.
-Totoko Yowai, tercer curso. Vocalista ocasional. Hermana de Atsushi.
-Iyami, profesor de geografía y supervisor del club de música rock.
Nos leemos en el próximo!
