-¡Tú! ¡Ven aquí, mal nacido!- estalló Jacob nada mas ver a Edward.
Edward pareció confuso al principio, pero luego respondió a mi hermano dirigiéndose a él con una mirada llena de odio. Llegó a donde estaba Jacob y comenzaron a empujarse y a insultarse como gallitos.
-¡Vosotros dos! ¿¡Queréis para de una vez!? No veis que os esta mirando todo el instituto…- les grité.
Entonces Jacob me miró y me dijo:
-Sube a la moto, Bella- y se giró para mirar a Edward- Tú y yo ya arreglaremos cuentas- le dijo.
-Lo estoy deseando-contestó Edward
"No me lo puedo creer, ¿a qué ha venido esto? ¿Cómo ha sabido Jacob que Edward está aquí?" pensé.
Cuando llegamos a la reserva me dispuse a preguntárselo directamente a Jacob.
-¿Co-cómo lo has sabido?- pregunté.
-¿Qué como lo sé? Pues porque cuando te transformaste en el bosque para desahogarte oí tus pensamientos. No pensarías que iba a ir a defender a mi hermanita ¿no?-me contestó como si fuera una respuesta obvia.
-¿Qué oiste mis pensamientos? Pe-pero ¿cómo?-
-Bella, cuando un licántropo se transforma en su forma animal, si hay otro de nosotros que también esté en su forma animal, se pueden comunicar telepáticamente. Así es cómo funciona-me contestó dulcemente.
-Ah- contesté intentando aún asumir la información.
-Así es como nos comunicamos mientras estamos en esa forma. Pensé que lo sabias-
-No. La verdad es que nunca me lo había preguntado-dije.
-Bueno, ahora ya lo sabes-contestó-Vamos a comer.
Entramos en casa para comer y saludé a papá antes de sentarme en la mesa.
-¿Qué has estado haciendo, chico?-preguntó Bill a Jacob.
-Sólo he ido a marcar mi territorio- dijo con sarcasmo.
-¿Sólo a marcar tu territorio? Entonces no le vas a hacer daño, ¿verdad?- Pregunté esperanzada. No quería ser el motivo de la muerte de ese chico.
-No. A menos que vuelva a hacerte o decirte algo…- contestó tranquilamente.
Después de comer me fui a Portland al cine con Jess. Nos lo pasamos genial, la película nos gustó mucho y después nos fuimos de compras. Un día de chicas, podría decirse.
A las ocho volví a la reserva y estuve entrenando con Jacob. "Un buen licántropo tiene que saber luchar contra vampiros" había dicho Bill, así que no me quedaba otra que aprender a luchar contra vampiros. Cuando nos cansamos de entrenar entramos en casa, cenamos y nos fuimos a la cama.
Al día siguiente no quería ir al instituto, pero no me quedó mas remedio así que, mejor no pensarlo…
La mañana transcurrió tranquila, y a última hora tenía la clase que más temía: Historia. Ahí es donde coincidiré con Edward… Espero que no pase nada.
Y no pasó nada. Edward no me dirigió la palabra en toda la hora, y la verdad es que no sé porqué, pero me sentí un poco defraudada…
