Disfruten este nuevo capitulo y perdón por la demora pero al parecer mi inspiración tomo unas vacaciones y no me aviso. Mil gracias por los comentarios me hacen feliz así que no se olviden de comentar. Me preguntaron sobre las edades de ellos, en este capitulo viene.
Disclaimer:Shugo chara ni sus personajes me pertenecen sino a PEACH-PIT
POV Amu
Un día en mi habitación escuche un ruido en el balcón y salte para ver si era Ikuto ya tenia un mes que no lo había visto y últimamente lo extrañaba mas de lo que quería admitir. A decir verdad a lo mejor me estoy poniendo un poco paranoica ayer que fui a jugar con los guardianes en la nieve que se junto en el patio de la escuela, escuche un ruido, voltee y creí ver a Ikuto, fui a ver si era el pero no vi a nadie, ¡no es posible que ya hasta lo alucine!.
Corrí a asomarme a la ventana y sin querer mi boca pronuncio "Ikuto" pensando que era el, pero no vi a nadie cuando estuve a punto de salir escuche una vocecita que provenía del suelo
-Cuidado, no avances más que me pisaras-dijo Eru
-Ho lo siento no te había visto, pero mas importante ¿que haces aquí?
-Choque contra tu cristal, es que vengo de urgencia Utau me mando para avisarte que Ikuto se encuentra enfermo
-¿¡ESTA GRAVE, en donde esta!-estaba dispuesta a salir inmediatamente para verlo, no sabia el motivo de porque me altere tanto
-Al parecer un poco, para saber lo otro comunícate con Utau
Entramos al cuarto y tome mi celular para marcarle a Utau, sonó tres veces y me contesto
-¿Bueno?
-Soy yo Amu, Eru me dijo lo de Ikuto, ¿sabes donde esta?-mi voz seguía ansiosa
-Si, esta en el hospital de la ciudad
-¿Sabes de que esta enfermo?
-Al parecer agarro un virus, cuando venia a visitar…-guardo silencio un segundo-a visitar la ciudad, ¡si eso!
-Esta bien salgo inmediatamente para allá
-Ok yo también voy para el hospital allá nos vemos, bye
-Bye
En cuanto colgué el celular tome mi abrigo y salí para el hospital junto con Eru; las charas se quedaron en casa jugando con Ami
Llegue a la recepción del hospital y me encontré con Utau pedimos informes acerca de Ikuto pero nos dijeron que ya se había ido
-¿Como que ya se fue?-pregunto alterada Utau
-Lo siento, esta mañana lo dieron de alta e inmediatamente se fue-respondió la enfermera
-¿No dejo algún mensaje?
-No ninguno señorita
-Gracias, perdone las molestias
Salimos de ahí, Utau iba algo alterada y yo estaba sumergida en mis pensamientos
-¿En que piensas Amu?
-N… No, en nada-brinque por la interrupción
-Vamos por algo de tomar
-Esta bien
Caminamos en las frías calles de la ciudad hasta toparnos con una cafetería, nos sentamos y ordenamos chocolate caliente, después de un rato nos lo trajeron a la mesa
-¿Ahora si me vas a contar lo que te pasa?-volvió a incitar Utau
-Es que solo pensaba en porque Ikuto se fue tan de repente-dije con un tono de melancolía
-Supongo que tuvo sus razones-sorbió de su bebida-pero hay una muy especial y lo que no soporto es que no te des cuenta-dijo un poco enojada
-¿El que no me de cuenta de que?
-De nada, olvídalo-refunfuño
Acabamos las bebidas y dijo que se tenía que ir porque estaba en medio de una sesión fotográfica. Cada una tomo un camino diferente, yo iba despistada y confundida con un nudo de sentimientos en mi pecho, me detuve en una esquina para esperar la luz verde del semáforo y sentí que algo choco contra mi cabeza y voltee para ver que había sido y ahí flotando estaba Eru sobandose el golpe
-¡¿Pero tu que haces aquí?-grite, afortunadamente nadie estaba cerca, si no pensarían que estoy loca
-Quiero hablar contigo a solas, es muy importante
Obedecí porque nunca la había visto tan seria, llegamos hasta mi casa y mis padres ya estaban en casa
-¿Dónde te habías metido Amu?-pregunto mi mamá
-Salí a dar una vuelta con Utau-mire la hora en el reloj y ya eran las 7 de la noche, con razón mamá estaba enfada y ni siquiera me di cuenta de lo tarde que era
-Ho esta bien, pero ese no es motivo para dejar sola a tu hermana y procura avisarnos con quien estas
-Lo siento pero Ami no estaba sola esta con las…-Eru me pellizcó y me di cuenta de lo que estaba a punto de hacer, callé, una palabras mas y me delato, mi mamá se me quedo viendo esperando una respuesta- me refiero que estaba jugando con sus muñecas
-Para la siguiente vez llévala contigo o nos hablas- al parecer no quedo del todo satisfecha con la respuesta pero no me dijo nada
-Si esta bien y lo siento mucho, voy a estar en mi cuarto
Subí apresuradamente y después de entrar las dos cerré bien mi puerta.
-¿Y bueno de que querías hablar?
-¿Ves esto?-señalo su aureola que extrañamente prendía y apagaba
-Si, esta rara-hizo un puchero-jaja no es cierto
-Como sabrás soy ángel de amor y cuando mi radar-refiriéndose a su aureola-se pone así es porque encontró amor o problemas amorosos
-¿Y eso que tiene que ver conmigo?
-Mucho porque al parecer tu eres la de los problemas
-¿En serio pretendes que me crea eso?
-No es de que te lo creas, es más bien cosa de aceptarlo
-¿Aceptar que?
-Lo que en verdad sientes por Ikuto, ¿Qué sentiste que vino a la ciudad y no te aviso y se halla ido sin decir nada?
Mi pecho me dolió, sentí una opresión al ver que ya no le importaba a Ikuto
-Nada en realidad-mentí, no sabía como decir lo que sentía
-Debes ser mas honesta
-Es que no tiene porque importarme el que no me tome en cuenta además creo que yo para el era un fastidio y por eso se la pasaba molestándome
Sentí como mis ojos se humedecían y unas lágrimas se acumularon en mis ojos
- ¿Y por que crees que te molestaba?
-Tal vez era su pasatiempo
-¿No has escuchado que cuando un niño molesta a una niña es porque le gusta?
-¡Pero ya no somos niños, yo tengo 12 y el 17 años! Somos lo suficientemente grandes como para dejar esos jueguitos
-Huy si claro tan mayores que no aceptan sus sentimientos. Yo creo que en el fondo de tu corazón te duele el que Ikuto no te tome en cuenta, pero en el exterior muestras otra cosa con ese carácter obstinado que tienes. En verdad le quieres y te preocupas por su bien.
Las lágrimas comenzaron a correr por mis mejillas, el nudo que sentía en mi pecho se estrujó mas haciéndome aun mas daño, Eru decía cosas que eran ciertas, me sorprendió tanto que dijera eso, al parecer cuando se trata de amor hace bien su trabajo. No podía replicar nada en parte porque todo lo que decía era verdad y la otra porque sentía un nudo en la garganta y no podía hablar.
-¿Te puedo pedir un favor?-asentí con la cabeza baja-¿podrías reflexionar lo que te acabo de decir? Y descubrirás lo que verdaderamente sientes-al no notar respuesta de mi, se marcho por la ventana en donde había entrado en la mañana.
Corrí a refugiarme en mi cama abrasé una almohada y empecé a sollozar. Entraron las charas y me miraron
-¿Qué quieren?-les pregunte de mala gana, la verdad ellas no tenían la culpa de mi estado de animo, ¿Cuál era? No lo se tal vez una combinación de sentimientos que nunca había experimentado
-Escuchamos todo-dijo Ran
-Amu, deberías pensar muy bien lo que te dijo Eru, todas estamos preocupadas por ti, ya no eres la misma
-Desde que el no esta desu-interrumpió Su a Dia
-Esta noche dormiremos con Ami para darte un tiempo a solas-retomo Dia-pero sabes que nosotras te apoyamos y si nos necesitas estaremos aquí para ti
-Gracias chicas, saben tengo sueño será mejor que ya me duerma, hasta mañana-no tenia ganas de escuchar mas acerca de ese neko que solo sabia traer problemas a mi vida
-Hasta mañana-se despidieron y me dejaron a solas, quise dormir pero no pude, en mi cabeza se repetían las palabras de Eru y los momentos que había estado con Ikuto, aunque me molestara habían buenos recuerdos con el, mi corazón latió un poco mas fuerte cuando me acorde de aquellos momentos pero también pensé el porque no me había hablado y una punzada en mi corazón se hizo presente. El no saber de el me tiene inquieta y molesta pero eso no significa que me interese y que me haga falta. Por fin me quede dormida pero desperté en medio de la noche con la ultima imagen de mi sueño la cara de Ikuto aproximándose a la mía como si me fuera a besar, mi corazón latió muy rápido, pero después se alejo sin decir nada y desapareció de mi vista, entristecí. Al parecer esa persona tiene mucha influencia sobre mí, hace que experimente sentimientos agradables y que ellos se destruyan en un dos por tres. Tal vez si empiece a sentir algo por Ikuto, el nudo de mi pecho cedió un poco, algo más allá de una simple amistad.
Algún día este nudo se desbaratará y podré entender lo que verdaderamente siento y se lo podré decir directamente a ese neko, por lo mientras buscare la forma de deshacer este enredo.
Este capitulo me costo un poco de trabajo ya que mi musa no la encontraba en ninguna parte, hasta revise debajo de la cama y nada jajaja. Para el siguiente capitulo será lo que paso con Ikuto mientras estaba en la ciudad.
Matta ne!
