Waaaa, muchas gracias por sus reviews, me hacen muy feliz, me estoy esforzando para que esta historia sea de su agrado, pongo mi cien en esta historia, y en las otras que tengo en esta pagina, próximamente escribiré otra historia de Inuyasha, pero no tendrá un final feliz para Inuyasha. Es que la escribí en mi época de "maldito perro infiel, por que te vas con Kikyo" así que… ya se imaginaran.

AGRADECIMEINTOS: kariko-12, setsuna17, sonia sandria, Inujocelyn,Alice-Ryusaki,nuRiietaa(muchas gracias por tu comentario, realmente me esfuerzo para mantener interesante la historia) Orphee Girl(tratare de hacerlos mas largos, pero no prometo nada) jegar sahaduta,hanajiima, Fesabi(casi me da un infarto al ver tu review, admiro mucho tu trabajo, me gustan todas tus historias, las he leído todas, eres una de las autoras –en la sección de Inuyasha- que mas admiro, me siento honrada que te guste mi fic) y por ultimo pero, no menos importante mi queridísima hermana Alma-chan (Hidari Kiyota)

Ahora si a lo que iba.

Disclaimer: Inuyasha, Sengoku O Togi Zoushi es de la propiedad de Rumiko Takahashi.

Capitulo 3: Inicio del Pacto.

Kagome se golpeo mentalmente ante el ridículo y atrevido pensamiento.

¡¡Se estaba volviendo una pervertida!!

Inuyasha arqueó una ceja divertido, ante los gestos que cruzaron por el rostro de la chica, realmente era única; había cambiado mucho, desde la ultima vez que la vio, Inuyasha supo que Kagome seria hermosa, la suaves, pero sinuosas curvas de su cuerpo, alteraban sus sentidos, sintió un poco de sádico placer el verle hecha un manojo de nervios, parecía un animalillo acorralado, apunto de ser devorado por un depredador.

Algo no muy fuera de la realidad.

Sus ojos se encontraron en medio de la sala, sólo una pequeña distancia los separaba.

Pero esa distancia significaba mucho para Inuyasha, que deseaba romper cualquier distancia que se interponía entre ellos. Sus ojos le regresaron una mirada más cálida, tenía 6 meses para enamorarla, si no era así…

—Uhm… Buenos días, Inuyasha-san.- la suave y algo asustada voz de Kagome lo regreso a la realidad, sonrió ante sufijo, bien.

Primer paso. Seria bueno que se tutearán

—Buenos días… Kagome.- le devolvió el saludo sonriendo de forma amable, su voz había sonado mas ronca de lo que esperaba, y por la reacción de la chica, era obvia su sorpresa.

Kagome dio un respingo al escuchar su nombre de los labios del hombre, ¡Oh, hasta su voz era sensual! Inuyasha tenia un porte magnifico, tan seguro, tan… poderoso.

—"Contrólate Kagome, nunca haz perdido la cabeza por un hombre y no vas a empezara ahora".-se recordó, sin embargo. Recordó que ninguno de los hombres que ella antes había conocido, tenia siquiera un aire parecido al de Inuyasha.

— ¿Te parece si nos sentamos?- convino con voz de seda, generalmente no rea tan educado, era bastante soberbio, y regio. Siempre hablaba con fuerza, dando órdenes; era tosco y rudo, algo osco, pero eso sólo haría que las cosas fueran mas tensas entre ellos.

—eh… si.- Kagome se obligo a encerrar a sus, recién descubiertas hormonas.

Cuando tomaron asiento, ninguno de los 2 hablo, pasaron largos minutos en los que se dedicaron a contemplarse, Inuyasha había olvidado el discurso que había preparado, con respecto al pacto que quería hacer con la chica, la cercanía y el aroma de su perfume floral le tenían hipnotizado. Kagome deseaba con todas sus fuerzas salir huyendo, le importaba un rábano, quedar como una completa loca frente a Inuyasha, pero su cercanía le perturbaba, sus ojos parecían clavarse en los suyos, penetrándola de una forma en la que nadie podía, el calor que despedía su cuerpo la hacían sentir extrañamente protegida.

Kagome retuvo el aliento cuando la gran mano de Inuyasha acaricio suavemente su mejilla, la diferencia entre el áspero tacto de su mano, con la aterciopelada piel de la joven lo reconforto. La sensación de tocarla, era millones de veces más fuerte y placentera de lo que había imaginado, quería abrazarla y decirle que la amaba, pero tenía orgullo.

Kagome también tenía que amarlo.

Se removió incomodo en el asiento, después de aclararse la garganta le miro con seriedad.

—A estas alturas ya debes saber, que estamos comprometidos.

—"¿No me digas?"-pensó sarcásticamente, pero al ver el semblante tan inexpresivo del hombre decidió dejarlo continuar.

—Nuestro compromiso es algo… inusual, pero ya que probablemente nos casemos, quisiera que esto fuera un poco menos, uhm… forzado.

¿Inusual?, ¿forzado?

Definitivamente no eran las palabras en las que Kagome estaba pensando.

—Y… ¿Qué propones?

Inuyasha sonrió enigmáticamente, paralizando el corazón de la chica, era muy apuesto, pero esa sonrisa le causaba escalofríos.

—Hagamos un pacto.

— ¿Un pacto?- repitió escéptica. —Y, ¿en que consistiría este pacto?

—En estos 6 meses intentare conquistarte.

— ¿Y si no logras conquistarme en el transcurso de esos 6 meses?- Inuyasha sonrió al ver la posición tan orgullosa de Kagome, con la barbilla en alto y los ojos brillando de rebeldía.

Pero sus rasgos se volvieron duros ante la pregunta, Kagome trago duro al ver el rostro siniestro y duro que oponía Inuyasha, tal vez no había sido buena idea preguntar.

—Te daré tu libertad.

Kagome frunció el seño, ¿había oído bien?, ¿le daría su liberad, así de simple?

— ¿Por qué?... uhm, quiero decir. ¿No tenían mi abuelo y su padre un acuerdo?

—Si.

— ¿Entonces?

— ¿Quieres casarte conmigo?

—¡¡No!!- la chica se avergonzó por la forma tan apresurada, y descortés con la que le había respondido. —Etto… quiero decir, que no lo conozco. No me gustaría casarme con un desconocido, pero… ¿pensé que…?

—Que no tomaría en cuenta tus sentimientos.- Inuyasha sonrió muy a su pesar, realmente le dolió en el orgullo que Kagome lo rechazara de plano.



—Algo si…-admitió ella, algo avergonzada. —Después de todo, ¿desde cuando se toman en cuenta los sentimientos de alguien en un matrimonio arreglado?

—Supongo que tienes razón, pero como dije lo nuestro es algo inusual.

—Hablas como si realmente tuviéramos algo.

—Podríamos tenerlo.-dijo acercándose peligrosamente a ella. — ¿Por qué no lo intentamos?

Kagome estaba extasiada con la forma tan cautivadora con que la miraba, como le hablaba, la forma tan suave con la que sus manos acariciaban su rostro.

—Yo… eh… uhm.-"Genial Kagome, que bueno que tienes el don de la palabra"

Pensó sarcásticamente para si.

— ¿Kagome…?

—Yo, ¡¡No se besar!!-"¡¡Idiota!! ¿Qué hiciste? ¿Por qué le dijiste eso?"

La chica estaba mas roja que un tomate, no podía creer lo que le había dicho a Inuyasha, ¿en que diablos estaba pensando al decirle tal estupidez? Deseaba que hubiera un terremoto, un incendio, ok, tal vez eso era muy drástico, pero cualquier cosa que no fuera estar ahí con Inuyasha mirándola con una expresión contrariada y confusa.

Una carcajada interrumpió el hilo de sus pensamientos.

Un momento.

¿Inuyasha se estaba burlando de ella?

Justo cuando estaba por insultarle, por tal atrevimiento de burlarse de ella, él habló.

—¡¡Hay pequeña!! ¿Eso es lo que te preocupa?-ella le miro sin comprender

—Bueno… ehm, si.

—Debiste habérmelo dicho desde el principio.- agrego con voz enriquecida.

— ¿AH? ¿Por qué?- pregunto retrocediendo en el sillón, ¿era su imaginación, o el sillón siempre fue así de pequeño? Una segunda carcajada la alerto.

¡Maldición! Ella se iba a caer del sillón y eso solo empeoraría las cosas. No quería un Inuyasha encima de ella, el pensamiento la hizo sentir sofocada.

—Por que yo podría enseñarte.- murmuro cerca de su oído.

El contacto de su cálido aliento en su oreja, envió miles de corrientes por su espalda.

—Yo… no.-pero sus palabras fueron cortadas abruptamente, cuando los satinados labios de Inuyasha se estamparon en los suyos en un beso exigente.

Su primer beso.

¡¡Oh, Inuyasha besaba tan bien!!

Continuara…

ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

Espero que les haya gustado el capitulo

Se cuidan.

Adiós.

Ai no Kuroi.