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Bueno pues aquí el tercer capitulo ^^
A partir de aquí ya es cuando comienza a ponerse mas interesante ê_ê
Y mi querido Shikamaru... el pobre va a tener mas
de un dolor de cabeza xD
Espero que os guste ^^
Me costo mas terminar este cap porque
siempre cambiaba detalles que no terminaban
de convencerme u.u
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Capitulo 3. Locura de fantasmas.
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No ocultó su sorpresa. No podía creer lo que le acababa de preguntar aquella chica. ¿Ver fantasmas? ¿De verdad? Sus ojos se posaron en los suyos, los cuales estaban casi a su altura ya que ella se encontraba de puntillas; e intentó ver algún indicio de que le estaba gastando una broma pero no vio nada. No había ningún rastro de burla en ellos. Se lo estaba preguntando completamente en serio. Siguió mirándola y entonces se fijó mas, hubo algo que le llamó la atención...Al principio, cuando la había mirado, había notado que el color de sus ojos eran oscuros; pero en ese momento... parecía como si fueran mas claros. ¿Se lo habría imaginado?... Se golpeó la cabeza. Pero, ¿En que estaba pensando ahora? Sacudió la cabeza y volvió a fijar su vista en ella.
- Mira no te entiendo... no se que quieres decir... - Shikamaru se rascó la cabeza, estaba poniéndose nervioso – solo dime como salir de aquí.
- A ver… - la chica lo seguía observando - solo te pido que me respondas, es muy fácil ¿Acaso no sabes contestar a algo tan sencillo? - le preguntó cerrando los ojos y soltando un suspiro
- Mira enana… - empezó Shikamaru, se le estaba agotando la paciencia.
- ¿Qué enana? – le interrumpió – No soy enana idiota, ¡Tengo una estatura normal! - se cruzó de brazos ofendida.
- ¿Normal? – Shikamaru la miro de nuevo de arriba a abajo. Seguía de puntillas, e incluso así no le llegaba del todo a su altura – ¿Y entonces por qué te pones de puntillas? ¿Por aburrimiento acaso?
- Eres un imbécil – le soltó secamente. Acto seguido se alejo volviendo a poner los pies del todo en el suelo.
Shikamaru notó como se ponía roja del enfado. Se había enfadado, y eso le hizo gracia. A pesar de la situación precaria en la que se encontraba no pudo evitar burlarse de ella.
- Tranquila, seguro que todavía te queda tiempo para crecer, aún eres pequeña – le dijo poniendo los brazos detrás de la cabeza y mirándola con pereza.
- ¡Apuesto a que soy mayor que tu! - le gritó sin contenerse, echando chispas por los ojos.
- Claro que...
Algo le interrumpió. Un sonido bastante fuerte se escucho a lo lejos; lo que hizo que ambos voltearan la cabeza hacia la dirección de donde provenía. Había sonado como un paso, aunque había sido tan fuerte que parecía el de un gigante.
- Oh no… - la chica se había alarmado – Tenemos que irnos... ya.
- ¿Qué? – Shikamaru la miro con sorprendido ¿Ahora si se iban? ¿Eso significaba que lo sacaría de ahí? Dudo, no sabe porque pero su instinto le decía que no sería tan fácil.
- ¡Vamos!- le gritó y acto seguido le agarro por el brazo y salio corriendo, arrastrando a Shikamaru con ella. Este le iba a decir que era inútil, pues no había ninguna puerta o ventana por la que salir... Pero en ese momento se dio cuenta, el panorama había cambiado de nuevo. Ya no había paredes, incluso parecía como si no hubiera ni suelo. Todo era negro, no veía fondo por ninguna parte. Era como si se encontrara en medio de la nada, en algún lugar oscuro y lúgubre.
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No supo exactamente cuanto tiempo estuvieron corriendo ni hacia donde iban, en lo único que pensó fue en el extraño hormigueo que se había instalado en su cuerpo desde que aquella chica le había cogido del brazo. Tenía una sensación de alarma en todo el cuerpo. Algo que le decía que tenia que soltarse de ella. Pensaba en ello cuando de repente la chica se detuvo haciendo que casi chocara contra su pequeña espalda . La miro un momento para luego fijarse en lo que tenia delante y saber que es lo que la había hecho detenerse. Pero se encontró con que no había nada. Como antes todo era oscuridad sin ningún elemento alrededor. Cada vez estaba mas confuso ¿Por qué se habían parado de repente en medio de la nada?. Lo mas raro es que a pesar se haberse alejado del lugar donde se encontraba la vela casi gastada, podía ver perfectamente a la chica que tenía delante. Dios, todo aquello era cada vez mas extraño.
- ¿Se puede saber por qué nos paramos aquí? – le preguntó impaciente de seguir esperando.
- Cállate idiota ¿Quieres que nos oigan? – le dijo girando su cara hacia a el y mirándolo con chispas en los ojos para luego volver a fijar su vista al frente.
Shikamaru le iba a contestar una borderia, pero algo le interrumpió. Otro sonido se escuchó, pero algo mas alarmante para el. Esta vez había sonado como un rugido. En realidad, mas que un rugido, para su desgracia, había sonado como mas de uno. Y lo peor es que le eran familiares. ¿La cosa que había matada esa chica antes no hacía también un sonido igual?... Estaba jodido, pues ya no solo era uno, no; parece que iban a montar un fiesta porque por lo menos pudo distinguir cinco o seis. Y cabe destacar el pequeño detalle de que se estaban acercando a donde se encontraban... ahí quietos, con los pies encajados, sin hacer nada. ¿Por que demonios estaban ahí todavía? Miró de nuevo a la chica, la cual no se había movido ni apartado la vista de… bueno, de lo que sea que estuviera mirando. De nuevo se volvieron a oír rugidos. Genial.
- Oye… - shikamaru le habló lo más bajo que pudo acercando su cabeza y ella giró su cara de nuevo hacia él- ¿Estás esperando a que los bichos esos nos encuentren para invitarles a tomar el té o qué?
La única respuesta que obtuvo de ella fue que pusiera los ojos en blanco. Después volvió a girar la cara. Pasaron varios segundos sin que la chica se moviera. ¿Qué es lo que hacía? Shikamaru se movió para verle la cara y se percató de que tenia los ojos cerrados. Puso la mano delante de ella y la agitó. Nada, ni una respuesta. Parece que se tomaba en serio lo de concentrarse. De pronto se oyó otro ruido, esta vez mas cerca que antes. Shikamaru se tensó, giró su cara hacia atrás esperando ver algunas de las sombras que amenazaban con acercarse, pero por suerte en aquel momento no vio nada. Aunque eso no quitaba que los bichos eso estuvieran acercándose y que la loca siguiera sin moverse. ¿Qué podía hacer ahora? De nuevo giró la cara hacia la chica. Iba a decirle que al menos que tuviera un as en la manga para acabar con todos los bichos que se acercaban, tenían que salir de ahí por patas. Pero no pudo decirle nada, ya que un escalofrió le invadió todo el cuerpo. Fue como la primera vez que tuvo la sombra a su espalda, así que comprendió enseguida el motivo de aquel escalofrío; el cual era mucho mas intenso. No le hizo falta darse la vuelta para saber que detrás de ellos a unos pocos metros se encontraban aquellas cosas. Perfecto, ahora si podía decir que estaba perdido.
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Shikamaru sudaba, mientras su corazón amenazaba con salirse de su pecho. Mierda, o se iba corriendo ya o estaba claro que iba a acabar siendo comida. Pero tampoco podía dejar a aquella chica allí. Lo pensó y el único remedio que vio fue que saldría de allí con ella, quisiera o no quisiera. Si hacia falta se le echaría al hombro, y luego saldría pitando. Esperaba correr mas rápido que aquellas cosas pero lo dudaba...
Ya lo tenia decidido y estaba preparado para coger a la chica en brazos cuando lo notó; una extraña presión en su cuerpo. Miró a la chica, esta ya no estaba de espaldas. La tenía de frente, con los ojos abiertos y algo extraño en sus manos. Se fijo mejor, era una especie de bola pequeña y luminosa ¿Que sería? La siguió mirando, esperando a ver si de casualidad era una bomba y se la tiraba a las sombras. Pero en cambio no hizo nada, solo hablo.
- Kutai etem – no entendió que significaba aquello. Pero no le dio mucho tiempo a pensar, ya que segundos después una luz cegadora salio de aquella bola y lo envolvió todo; haciendo que Shikamaru tuviera que cerrar las ojos y taparse con los brazos.
Sintió que algo tiraba de él, pero en ningún momento abrió los ojos ni apartó sus brazos. Fue como una forma inútil de protegerse. Todo pasó en unos segundos, aquella tensión se fue como vino, repentinamente. En cuanto notó que todo había terminado decidió apartar los brazos y abrir los ojos; aunque tuvo que respirar varias veces antes, estaba nervioso por lo que sea que pudiera encontrarse ahora. Cuando de nuevo pudo fijar la vista ya no se sorprendió como muchas veces anteriores, esta vez solo suspiro. Otra vez todo había cambiado de nuevo. Ya no estaba en aquel lugar frío y lúgubre. Ahora se encontraba en otro sitio, una especie de habitación, la cual era mucho mas pequeña. Era como del tamaño de su dormitorio. Se encontraba en sombras pero aun así podía apreciar como era. Se fijó en las paredes, estas parecían ser de madera, y había una ventana redonda en la que estaba justo delante de él. Era grande y daba al exterior, el cual estaba en penumbras. Y el suelo... bueno, era lo más extraño de todo, parecía hierba. Por último, lo que se llevaba el premio en aquel lugar. En el centro de la habitación había un pozo. Si, de esos viejos en los que la gente tiraba monedas para pedir deseos y que normalmente tienen agua dentro. Estaba hecho de piedra y parecía viejo y abandonado. Algunas de las piedras se habían caído haciendo que hubiera agujeros en algunas partes.
- Vaya te has quedado mudo.- Shikamaru dio un respingo y se dio la vuelta, con el corazón apunto de salirse del pecho. Se encontró con aquella chica. Parece que no le iba a dejar en paz.- ¿Qué? ¿sorprendido? - lo dijo mientras se formaba una sonrisa de suficiencia en sus labios- La verdad es que puedo hacer cosas mejores.
La chica se había cruzado de brazos y el la miró con pereza. Esa chica no parecía tener modestia.
- Em.. Si, claro.- le siguió la corriente, después de todo al menos había servido de algo y los había sacado de aquel lugar. - Bueno ya que estamos a salvo y sin monstruos hambrientos a nuestro alrededor... ¿Me puedes explicar de una vez que esta pasando?.. ¿Como diantres he acabado yo aquí?¿Quien eres tu? ¿Y esas cosas horribles de antes?...
- ¡Eh, eh! - le interrumpió sin dejarle acabar, poniendo una mano en su boca – Despacio ¿Quieres? No tengo tiempo de explicarte todos los detalles pero te contaré todo tarde o temprano. De todas maneras por fin creo que he encontrado lo que buscaba – Shikamaru la miró con sospecha, ¿A qué se refería? - Lo primero que tiene que quedarte claro es que aquellas cosas horribles como tu las llamas no eran ni monstruos ni nada parecido - esta vez ella le miro seriamente – Eran Fantasmas.
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"Eran fantasmas"..."Eran fantasmas"... la frase siguió flotando en la mente de Shikamaru mientras intentaba asimilarlo. Pero no pudo. ¿De nuevo estaba con los fantasmas?¿ Por qué era tan pesada con lo mismo?
- Estás fatal – le dijo sin ningún miramiento. - Esos no eran fantasmas. Los fantasmas no son así...
Lo último lo dijo casi sin pensar. Y entonces se dio cuenta de como la chica cambio su cara, en ese momento cayo en la cuenta de su error.
- ¿No son así? - una pequeña sonrisa se había formado en sus labios mientras sus ojos emitieron un extraño brillo- Si estas tan seguro es que ya has visto fantasmas con anterioridad ¿Me equivoco?
- Pues... pues si, te equivocas... - Shikamaru evitó mirarla – he dicho eso porque los fantasmas son de personas... y esas cosas no se parecían nada a humanos...
- Um... ¿No das tu brazo a torcer eh? - preguntó sin esperar respuesta y se cruzó de brazos – De acuerdo, tendré que hacer que me contestes a la fuerza.
¿A la fuerza?¿Qué pretendía hacerle?. Pero antes de que pudiera incluso pestañear la chica lo cogió por el brazo. De nuevo sintió esa sensación tan extraña que había sentido la primera vez que lo tocó; pero no le dio mucho tiempo a pensar ya que momentos después con una fuerza increíble y imposible para su tamaño le lanzó hacia el pozo.
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No pudo evitarlo, cayó por aquel pozo de cabeza. Cerró con fuerza los ojos y gritó. Definitivamente la chica esa estaba loca. ¿Para eso tanto rollo sobre fantasmas y cosas así? ¿Si quería rematarlo desde el principio porque no lo hizo?
No abrió los ojos en ningún momento, mientras sentía como caía hacia el fondo. Pero en un pequeño margen de tiempo se percato de algo extraño, como si estuviera cayendo cada vez mas lento... Pasaron muy pocos segundos hasta que llego un momento en el que sintió como se detenía. ¿Qué pasaba? Shikamaru dudo, pero abrió los ojos con recelo. Se encontró con que estaba tumbado de nuevo en el suelo. Se incorporó y miró alrededor esperando encontrarse dentro del pozo. Pero para su sorpresa; aunque ya había perdido de cuantas se había llevado hasta aquel momento, se encontraba en lo que parecía el jardín de una casa. Había un pequeño muro alrededor y cuando miró al frente se encontró con una casa bastante grande. Era ese tipo de casas aburridas que Shikamaru veía todo los días a ir al instituto. Era la típica japonesa con puertas que se abrían hacia un lado y con un tejado grande y azul. El jardín estaba lleno de macetas, y justo en el centro una especie de estatua. Esas que encuentras en museos y que tu no le ves ningún sentido.
Sus ojos miraron alrededor del lugar esperando encontrar a la loca aquella pero no la vio. ¿Le habría dejado en paz? Entonces oyó un ruido y giró su cara hacia la derecha. Una maceta se encontraba rota en el suelo y a su lado un pequeño gato blanco. ¿Seria del dueño? Momentos después notó como se encendían luces dentro y un hombre mayor abría una de las puertas que daban al jardín. Shikamaru calculó que tendría alrededor de 70 años, su pelo era tan blanco como el papel y era muy delgado. Llevaba una bata azul, la cual estaba gastada por el paso del tiempo. A Shikamaru no le dio mucho tiempo a pensar. El señor se acercaba y el no sabia como le iba a explicar que hacia ahí. Ya se encontraba a unos pasos de donde se encontraba Shikamaru y este nervioso empezó a balbucear.
- Eh oiga – puso las manos arriba, para que supiera que no tenia ninguna intención de hacerle daño – No... no quería entrar aquí... ha... ha sido un...
No pudo seguir ya que paso algo muy, muy extraño. El viejo... no se detuvo en ningún momento... en ninguno , ni si quiera cuando estaba delante de Shikamaru ya que directamente lo atravesó y siguió andando, dejándolo completamente estático y con un escalofrió que le había atravesado todo el cuerpo. ¿Que demonios acababa de pasar? ¿Lo... lo acababa de atravesar? ¿Era posible? Se dio la vuelta clavando la vista en el hombre. Este se agachó y acaricio al gato que Shikamaru había visto momentos antes.
- ¿Así que tu eres el culpable de el ruido eh? - dijo con una sonrisa en su anciano rostro.
¿Que estaba pasando? ¿Se habría vuelto loco? No lo descartó, después de todo lo que había pasado a lo mejor la respuesta mas simple era esa. Se había vuelto loco y sufría delirios...
- ¿Qué te pasa?
- ¡AHH! - Shikamaru se dio la vuelta con el pulso a millón. Se encontró con la psicópata que le había tirado por el pozo.- ¡¿quieres matarme de un susto o qué?!
La chica lo miró con los ojos abiertos al verle tan alterado y luego se fijó en la escena que tenía detrás de el. El viejo seguía acariciando al gato mientras no se daba cuenta de la presencia de ellos en el jardín .
- Ah... ahora lo comprendo – volvió a mirarlo y sus ojos de nuevo emitieron un brillo extraño – Entiendo que estés alterado
- Oye... no se de que va todo esto ni lo que tu pequeño cerebro ha logrado entender pero... - se interrumpió ya que la chica le había dado una patada en la espinilla haciendo que se callara y tuviera que agacharse a frotarse el lugar donde le había dado.- Tsk... vale, retiro lo de tu cerebro pero en serio... ¿Me vas a explicar de una vez que esta pasando? ¿El hombre... es... es un fantasma?
- ¿Fantasmas? - la chica puso las manos detrás de la espalda y miro hacia otro lado fingiendo inocencia - ¿No decías que no existían los fantasmas y que no podías verlos?
- Bueno si, pero... - lo había pillado. No sabia porque pero esa tía sabia la verdad – bueno da igual... - shikamaru tiro la toalla - todo esto no puede estar pasando...
- ¿No está pasando? ¿De verdad lo crees? - la chica seguía con las manos en la espalda pero esta vez le miro a los ojos.
- ¿Me he vuelto loco no? ¿es eso? - le preguntó de pronto, ya desesperado – Estoy alucinando, todo lo que ha pasado es producto de mi imaginación y tu no eres mas que otro delirio de mi mente...
Shikamaru se había puesto una mano en la cabeza y miraba hacia abajo. Se había vuelto loco, era la única explicación posible, todo aquello no tenia ningún sentido
- Eh, eh ...Tranquilo – esta vez la chica se acercó a el y poniéndole la mano en la cara intentó calmarlo – no estás loco, para nada. Todo lo que ha pasado, sea bueno o malo, es muy real... Yo soy real, de verdad.
Le sonrió, una sonrisa verdadera que le llego a los ojos. Era la primera vez que la veía sonreír de forma sincera y no con aquellas sonrisas falsas que había tenido hasta ese momento. Sentía como su mano le acariciaba la mejilla con delicadeza, en un intento vago por calmarlo un poco. Al contrario de lo que el pensaba su mano se sentía cálida, era agradable. Cerró los ojos, intentando tranquilizarse. Entonces sintió que ella retiraba la mano, dejando un sensación de extraña frialdad. No le gusto; es mas, hubiese querido que el contacto se hubiera alargado un poco mas.
- Escucha, se que estas confuso pero hay algo que tienes que entender antes de nada. - la chica se separo de el y se alejo un poco. - El hombre no es un fantasma... esta tan vivo como aquel gato de ahí.
- Pero... entonces como...
- ¿No te vio y te atravesó? Sencillo... No fue él... Tu eres en todo caso quien lo atravesó.- la chica evito mirarlo -Aquí el fantasma en todo caso... eres tu Shikamaru .
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Yehhh pues hasta aquí el tercer capitulo~~
¿Os ha dejado intrigados a que si? ê_ê muajaja
Me da una lastima Shikamaru, va de aquí para allá sin entender nada xd
Pero de verdad que pronto habrá respuestas ù_u
¿Que os ha parecido? :3
Decirme algo y animarme un poco, que no se bien
si voy por buen camino o no, o si gusta o no T^T
Y bueno a ver si subo pronto el cuarto capitulo ^3^
¡Ya neee!~ :3
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