CAPITULO 3
(Pov Vladimir)
Comencé a quitar los libros de la maleta dejándolo sobre el mueble. Me encontraba solo en la habitación, Rosa María se había ido a visitar a las mujeres de la familia y luego seguramente a encerrarse en el cuarto de la abuela Casannova hablar sobre no se qué. La verdad no quería saberlo.
Mi cabeza comenzó a dolerme, me senté en la silla y lleve una mano a mi frente respirando hondo. Estos dolores cada vez me molestaban más y mas pero ya era costumbre para mí.
Desde hacía unos meses me pasaba, y me estaba acostumbrando más y más. Como si comenzara a formar parte de mi vida.
Una opción era ir al médico, o consultar algunos de mis sobrinos ya que eran médicos, pero pasaba.
Uno le diría a otro, y así hasta llegar a oídos de mi madre. Y ella exageraría todas las cosas. También podría consultar a un medico a escondidas pero en esta familia no se hacía y no se podía hacer nada a escondidas.
Respire hondo sintiendo como el dolor iba pasando poco a poco, me levante de la silla caminando hacia la cama me tumbaría a dormir un rato.
Me tumbe en la cama vestido, cerré mis ojos. Respire tranquilamente, llevaba varios días sin dormir, seguramente sería eso lo que me pasaba.
Debía dormir un poco y me sentiría mejor.
Apague la luz de la mesilla de noche aun con los ojos cerrados, quería tranquilidad.
Pero de nuevo todo cambio. Abrí de golpe mis ojos y me levante de la cama de un salto.
(Pov Jacob)
-¿Qué te ha dicho el tal Reverendo? -
Mire a Leah, y me lance en el sofá.
Habíamos llegado a Italia hace unas horas, y no habíamos dormido todavía. Después de ver los todos, y revirar los informes sabíamos que las armas con que mataban a las chicas eran de la familia.
Y solo tres familias las usaban.
Los Winchester.
Los Casannova.
Los Di Stafano.
Los más importante sobre el trafico de drogas y armas.
Y dos ya eran familia. Los contaba como uno solo.
-me ha dicho que fuera ver al tal Hannival Casannova -la mire -le he dicho que no era ningún imbécil, que si no quería hablar que lo dijera directamente y que no esté dando vueltas -.
-¿y te ha dicho algo? -.
-para mi sorpresa si -respire hondo -que no tenía ninguna idea de lo que estaba pasando, que ninguna de la familias que él conocía y menos su familia estaba implicada -.
Respire hondo.
-¿le has creído? -.
-claro que no Leah, pero no soy imbécil -.
-podemos buscar a Damon Salvatore..-
-no -la mire fijamente -Ese hombre se ha cambiado de bando, se ha casado con la hija de un narco, no nos diría nada y seria una pérdida de tiempo..
-¿ahora qué haremos? -.
-pues seguir investigando...-
Mi móvil sonó y rápidamente lo atendí.
-Black -era nuestro jefe -hubo otro asesinato, con las mismas características, han encontrado el cuerpo en La Fontana de Trevi esta madrugada, un contacto me ha pasado la información -.
"MIERDA" -.
-Resuelve esto ahora -Colgó.
Respire hondo dejando al móvil sobre la mesa.
-¿qué ha pasado? -pregunto Leah.
-hubo otro asesinato, ahora el asesino esta en Roma -.
