POV Draco
Mañana… Ya es de mañana y corro al Ministerio, quiero volver a verte. Llegas una hora tarde, lo cual es raro en ti, pero pronto se corre el rumor de que tu boda se ha cancelado, supongo estuviste arreglando eso antes de llegar al Ministerio, te encerraste en tu oficina la mayor parte del día, se que San Potter te visitó y me muero de celos y deseos de verte y estar a tu lado.
Otro día pasa y los rumores siguen, me entero que no era la primera vez que el idiota te engañaba, de verdad es un estúpido al engañarte, nunca volverá a encontrar a una mujer como tú y lo digo yo que la he buscado hasta por debajo de las piedras, de ahí mi fama de mujeriego, he tratado de buscar a alguien como tú para poder ser feliz, pero… eres única, al menos para mí.
Los días pasan y ya volteas cuando te llamo con mi mente, poco a poco eres más consiente de mis miradas sobre ti y eso me agrada. Hemos coincidido en eventos y a la hora del almuerzo, poco a poco me has dejado acercarme a tu mundo, ahora de vez en cuando comemos juntos o vamos a cenar, me llevas a lugares nuevos para mí y donde solo yo he estado contigo. Lo sé, soy celoso y posesivo pero me gusta visitar lugares a los cuales solo has ido conmigo.
Me gusta tenerte a mi lado, eres cálida, inteligente, hermosa y me siento feliz a tu lado, verte sonreír es mi mejor momento del día. Hoy hemos ido a cenar nuevamente, ya casi vamos a llegar a tu departamento, no quiero dejarte ir.
-Granger, gracias por acompañarme- te digo mientras me detengo y admiro tu figura a la luz de la luna.
-¿Cuándo vas a llamarme por mi nombre?- te dices entre risas, siempre me estas regañando por eso, pero sé que si te llamo por tu nombre será mi perdición, decirte Granger es mi última defensa antes de que veas al idiota enamorado que soy. Das un paso para alejarte y no quiero que lo hagas, te detengo y sé que ya no podré callar más, te acerco más a mí y finalmente me atrevo a besarte los labios.
Te beso suavemente para no espantarte al principio, pero tu sabor es mejor de lo que alguna vez imagine, me siento extasiado y más cuando tú empiezas a corresponderme, te acerco más a mí, estoy en las nubes, cuando me separas…
-Draco…- me dices y tus ojos están llenos de miedo –por favor… no lo hagas…-
-¿Por qué? – te pregunto pero no dejo que te separes de mí, no quiero que te vayas.
-No me hagas amarte, no me ames por favor… mejor vuelve a ser malo conmigo como antes, porque si me haces pensar más en ti y me dejas, no sé qué haré con todo lo que siento por ti-
Tus palabras me hacen sonreír, tal vez no te diste cuenta pero me has dicho que sientes algo por mí y eso me basta por el momento, se que aún tienes miedo, aún estas herida, te beso la frente –Mañana… te prometo que seguiré contigo, lo mismo que el día después de mañana, y el siguiente, te lo prometo mi Hermione- lo he dicho, finalmente puedo llamarte mi Hermione. Ahora puedo jurar que no te dejaré escapar de mí, ya eres mía y un dragón no descuida su mayor tesoro.
Te vuelvo a besar y deseo que confíes en mis palabras, tal vez no soy lo mejor para ti, pero sé que tu lo eres para mí y poder demostrártelo hoy, mañana… y el resto de mi vida.
