Se que talvez este algo ...mmm... nose. No me gusto como que hay muchas ideas inconclusas

intentare hacerlo mejor, lo prometo. ToT

el tiempo estimado de lectura es 00:02:40


Capitulo 3: Resurrección

Paso un mes desde ese terrible día en el que Mimi había decidido criar como propio hijo al pequeño niño de Yamato y Sora.

**

– Sora, amor por favor come un poco más. No esta bien que te alimentes tan poco. Además todavía estas de dando de comer a Yoko.

Sora cambio la dirección de su vista de la ventana hacia la de su pequeña hija que dormía tranquilamente en los brazos de su abuela Natsuko.

– Yamato tiene razón cariño, el destino quiso llevarse al pequeño pero aun les queda este pedacito…. Y no creo que este bien ella deba crecer viendo el sufrimiento de ustedes.

La mirada de Sora se poso ahora en la de su marido – Yamato – Fue lo único que puedo decir antes de que un nudo invadiera su garganta. Yamato se acerco a ella y la envolvió con sus brazos. Ver llorar a su esposa era algo que le entristecía el corazón. La aferro más contra él y acaricio sus cabellos para poder tranquilizarla. Sora levanto su rostro para encontrar los ojos de Yamato.

– Perdóname. Yama cariño, se que tengo que ser fuerte. Yoko tiene que vivir en un ambiente cariñoso. Prometo esforzarme más. No olvidare a mi pequeño pero…– Yamato quien la miraba comprensivo y amoroso la interrumpió

– Claro que no lo olvidaremos – Y beso sus labios. Esos labios que hacia semanas eran fríos y que temblaban siempre que el intentaba besarlos ahora eran calidos como siempre lo habían sido. Yamato no pudo evitar que una lágrima se deslizara por su mejilla, sentía que estaba recuperando a su sora de a poco.

Pasaron 5 años desde entonces. Sora nunca olvido ni por un instante a su hijo. Yamato nunca dejo de darle fuerzas a su esposa en sus momentos de flaqueza y La hija de ambos, Yoko, no dejo de crecer con todo el amor que le brindaban sus padres.

Durante todo ese tiempo, para el matrimonio Ishida era un costumbre sagrada el ir todos los mese a visitar la tumba de su angelito. A Yamato también le dolía en el alma la perdida de su hijo pero, era él quien debía de servir de pilar en su casa. Debía demostrarle a su esposa que no estaba sola, y debía consentir a su princesita quien cada día se parecía mas a el.

– Cariño, lo eh pensado mucho tiempo. ¿No te parece que deberíamos darle a Yoko un hermanito o hermanita? – Sora después de escuchar a su marido bajo la vista a lo que Yamato temió que talvez aun era muy pronto para sora. – No me mal entiendas amor, no es que ya me halla olvidado de nuestro angelito, es solo que talvez a Yoko le gustaría tener un hermanito o hermanita con quien jugar.

– Lo se Yama, es solo que…

– Esta bien… entiendo si no estas lista aun, talvez es muy pronto – Ahora quien bajo la vista fue Yamato.

– También quiero cariño, es solo que tengo miedo, no quisiera pasar por lo mismo.

– Sora te prometo que no pasara otra vez. Esta vez no voy a dejarte ni un momento sola. Esta vez no dejare que nada malo pase.

Sora, se refugio en los brazos de su siempre enamorado esposo, allí donde sabia que nada podía pasarle, allí donde perdía toda noción del tiempo.

**

En el aeropuerto de nueva York, los vuelos estaban atrasados, las personas que se encontraban allí no dejaban de gritar y reclamar por los vuelos demorados. Pero ni siquiera eso podía disgustar a cierta castaña que se encontraba sentada, esperando pacientemente a que su vuelo a Japón saliera. Ciertamente a Mimi no le importaba que tanto demorase su vuelo, sabia que tarde o temprano arribaría a Japón, y todo ese tiempo que permanecía en el aeropuerto no dejaba de pensar en las palabras con las que presentaría su hijo a sus amigos. Mimi sabia que engañar a todos era complicado y por eso aprovechaba cada minuto para pensar cada una de sus mentiras.

– ¿No estas emocionado de conocer a tu papa Eric?

– Si mama, mucho – El pequeño Ishida sonreía dulcemente. Conocer a su padre quien había estado ausente durante estos 5 años, lo hacia muy feliz


Espero les gustes aunque sea un poquitito...

Prometo no tardar tanto la proxima

un besito. Muaa!