Personajes pertenecientes a Stephenie Meyer

Antes que nada quiero agradecer a todos los que han leído mis primeros capítulos, y quiero pedirles que me dejen saber si la historia les está gustando ya que no me gustaría continuar escribiendo si lo que hago no les gusta. Saludo a todos y espero tengan una linda semana.


Todo estará bien

–Señora Cullen podría orillarse un poco para que pueda bajar, debo ir a la reserva a avisar a los demás– tarde un par de segundos en reaccionar, –Por supuesto– me orille un poco y Sam bajo del carro, en cuanto lo hizo seguí mi camino a casa.

–Estaba pensando en el doctor Carlisle ¿no es así? – me dijo Jacob una vez que Sam cerró la puerta.

–Así es– le conteste con una sonrisa, – ¿Cómo lo supiste? – le pregunté sorprendida por la certeza de sus palabras.

–Ustedes son así, cuando se pierden en sus pensamientos por un largo rato y tienen esa mirada…solo puede ser por una persona, su compañero de la "vida"– soltó una risita al decir la última palabra– No se sorprenda, es algo que todos hacen, ayer sorprendí a la rubiecita presumida en el balcón, estaba tan sumida en sus pensamientos que ni siquiera se dio cuenta de mi llegada, lo único que dijo fue "Emmet" en un suspiro.

–Vaya, eres muy observador.

–La verdad ustedes me sorprenden cada día, son una verdadera familia, se aman más que muchas que conozco y eso es difícil de pensar ya que están...

–¿muertos? – le dije al ver que bajaba la voz.

–SI, no lo entiendo ¿cómo es posible? he visto como el doctor Carlisle la mira, no sé cuánto tiempo llevan casados, seguro son más décadas que la edad de mi abuelo pero pareciera que se acaba de enamorar de usted Esme, y eso es… inspirador.

Sonreí al escuchar sus palabras, era halagador que lo dijera, tenía mucha razón, a pesar de tantos años juntos era como si nos acabáramos de enamorar.

–Gracias Jacob, Carlisle y mi familia lo son todo para mí, y debo decir que ahora tu eres parte de ella.

Miro a Nessy y después me dirigió una sonrisa.

–Gracias Esme.

Finalmente llegamos a casa, Bella y Edward estaban fuera, esperando a Nessy, busque de inmediato a Carlisle, cuando lo vi me sentí aliviada, el también busco mi mirada, note que su cara de preocupación se desvanecía, un segundo después él estaba junto a la puerta del auto, baje y enseguida me abrazo, me sentí segura y feliz, ahora estando junto a él me sentía completa.

–Esme, me alegro tanto de que estés en casa– me dijo mientras me apretaba contra su cuerpo y besaba mi frente. Lo abrace fuertemente y en un susurro que estaba segura que el escucharía le dije Te amo.

Nos quedamos así unos segundos hasta que Edward hablo.

–Gracias por traerlas a salvo– le dijo a Jacob con una media sonrisa.

– Ha sido un placer.

–Qué bueno que han regresado– Alice salía de la casa acompañada de Jasper, detrás suyo venia Rose tomada de la mano de Emmet.

Carlisle le dirigió una mirada a Edward, supuse que le estaba diciendo algo con el pensamiento pues este último asintió levemente con la cabeza.

–Hija– dijo Edward– vamos a casa a recoger tu pijama y tu peluche favorito, esta noche nos quedaremos aquí.

–Si papi.

Edward subió a Nessy a su espalda y salió corriendo en dirección a su casa. Carlisle me tenía aún entre sus brazos cuando comenzó a hablar.

–Bien– dijo mientras se giraba un poco para mirar a Alice– ¿has visto algo?

–No, los vulturi ahora están muy lejos y han decidido no venir, en cuanto al otro…– suspiro decepcionada– sigo sin ver nada, si está cerca no puedo verlo.

–Seguro está haciendo lo mismo que Victoria para que no sepamos quien es– dijo Jasper.

–Vaya, espero encontrarlo pronto, comienzo a aburrirme de nuevo con los osos, ya nos hace falta algo de acción ¿no es así familia?– dijo Emmet en un tono burlón.

Rosalie le dio un codazo y yo lo mire con desaprobación, después de todo lo que habíamos pasado no me parecía para nada graciosa la idea.

–Lo siento mamá– dijo cuándo noto mi desagrado, un segundo después Carlisle continuó.

–Mientras no estemos seguros de qué es lo que ese nómada quiere debemos tomar todas las precauciones que podamos, no podemos arriesgarnos.

–¿Qué es lo que haremos? – Bella parecía muy preocupada, era de esperarse, su padre aún estaba en gran peligro y lo estaría hasta que lográramos resolver esta situación.

Todos miramos a Carlisle, esperando que dijera algo.

–Mientras no sepamos quien es y qué es lo que quiere debemos proteger a Charlie, esta noche Edward y Bella vigilaran su casa. Jasper, Alice y Rose, ustedes deberían ir a cazar, hace días que no lo hacen. Y tu Jacob– miro al joven quien había permanecido en silencio todo ese tiempo– deberías ir a la reserva, si alguien está rondando estas tierras no solo Charlie se encuentra en peligro, quisiera hablar con Sam, tal vez podamos cooperar y resolver esto lo más rápido posible.

–Pero Nessy…– dijo Jacob con una voz de reproche.

–Esme, Emmet y yo estaremos con ella, no te preocupes, estará bien.

–De acuerdo Doc. – se dio la vuelta y desapareció en el bosque.

Edward y Nessy acababan de llegar, se escuchó un pequeño rugido proveniente del estómago de la pequeña y todos la miramos con una sonrisa, – mi amor, es tu hora de cenar– le dijo Bella mientras le daba un beso en la frente.

–Yo le preparare algo–le dije a Bella para que no se preocupara pues sabía que ella quería ir a casa de su padre por si el vampiro se atrevía a visitarlo.

– Es hora de irnos– le dijo Edward a Bella quien ahora sostenía a Nessy en sus brazos.

–¿A dónde van papi?

–Tu mami y yo iremos a casa de tu abuelo Charlie– hizo una pausa – mañana volveremos temprano, hoy te quedaras con tus abuelos ¿está bien? – Note la tristeza de sus palabras, le resultaba muy difícil tener que dejarla. Ella nos miró y sonrió ampliamente.

– Claro–con una sonrisa en sus labios me dijo– ¿me contaras de nuevo la historia abue Esme?

–Hija, te la sabes de memoria–le dijo Bella a la pequeña.

–Lo sé mamá, pero no me canso de oírla, es mejor que los cuentos– miro a Carlisle y luego a mí – ¿Te molesta que te pida que me la cuentes abue?

–Por supuesto que no mi pequeña, me encanta contártela y lo haré las veces que quieras con mucho gusto–Carlisle rodeo mi cintura con sus brazos y me dio un beso en la frente.

La historia que tanto le gustaba oír era la mía, le contaba cómo fue que conocí por primera vez al hombre de mi vida, como fue que nos enamoramos y nos casamos, la llegada de nuestros maravillosos hijos, su llegada, le encantaba oírla.

Edward me dirigió una mirada y una sonrisa agradeciéndome lo que hacía, pues sabía gracias a su don que aunque era verdad que me gustaba contarle mi historia con Carlisle a Nessy, había recuerdos que eran inevitablemente dolorosos, aunque siempre los omitía en la historia ya que era totalmente innecesario que ella a esta edad los supiera.

Aleje inmediatamente esos pensamientos de mi cabeza, no quería que otra vez Edward se sintiera mal por mis recuerdos ya que recuerdo que cuando recién me había transformado no podía dejar de pensar en mi vida humana, a pesar de que por fin estaba con el único hombre al que había amado el recuerdo de mi pobre bebé me hacía infeliz, a veces también pensaba en el infierno que había vivido junto a Charles, las noches en las que él había abusado de mi después de golpearme hasta que se cansaba, eso le afectaba mucho a Edward, muchas veces me dijo que Charles merecía morir por todo lo que se había atrevido a hacerme pero siempre lo convencí de no matarlo.

–Sera mejor que entremos para que te prepare algo de cenar mi amor– me separe de Carlisle dándole un beso cerca de la boca y extendí mi mano hacia Nessy, cuando la tomo nos dirigimos al interior de la casa.

Entramos a la cocina y Nessy se sentó frente a la mesa.

– ¿Qué prepararas de cenar abue?

–Lo que tú quieras cielo, ¿Qué se te antoja?

–Mmm– se quedó pensando un poco –Me gustaría un emparedado de mermelada de fresa

Comencé a prepararlo cuando escuche el carro de Edward alejarse, estaba un poco preocupada, pero esperaba que no ocurriera nada malo.

–Los chicos se han ido– dijo Carlisle mientras se sentaba junto a Nessy.

– ¿Emmet se ha ido?, creí que se quedaría con nosotras.

–He decidido no ir al hospital, prefiero quedarme aquí así que le he dicho que valla con los demás a cazar, por lo que esta noche solo seremos tú, esta hermosa señorita– acaricio el pelo de Nessy– y yo.

Nessy sonrió y recargo su cabecita en el brazo de su abuelo, él la acaricio cariñosamente y le dio un beso en la frente. Verlos me alegro mucho, Carlisle era perfecto, además de ser un excelente esposo, padre, y doctor era un excelente abuelo.

–Iré a mi estudio para avisar al hospital, enseguida vuelvo– se levantó de su asiento y se acercó a mí, acaricio mi mejilla suavemente con su mano derecha y tomo mi barbilla, mientras con su otra mano rodeaba mi cintura. Poso sus labios sobre los míos y por un momento me olvide de donde estaba, de los problemas que estábamos por enfrentar, del riesgo que corría mi familia a cada segundo, él tenía ese efecto en mí, cuando me besaba hacia que olvidara todo por completo, me hacia sentir que todo estaría bien...