Notas del autor:
Bueno, primero agradecer a los que han dejado su reviews y a los que esperan por nuevos capítulos, de verdad animan mucho para seguir escribiendo la historia de estos dos personajes que amo tanto. Gracias a ESCM1990 y a beluuh por sus reviews C: Beluuh daré todo mi esfuerzo para ir mejorando mis explicaciones, espero que lo puedas notar en este nuevo capítulo :D
Espero que sea de su agrado este capítulo que escribí con tanto cariño *o*
Digimon y sus personajes no me pertenecen.
«Que alegría ver que este año hemos comenzado más unidos.»
Capítulo III
La taza de color morado con pequeños estampados del emblema del conocimiento, regalo de Mimi, desprendía un rico aroma a café, está estaba en un posavaso que muy poco combinaba con la taza, detalle que olvido su amiga, pero realmente era muy poco probable que supiera de la pequeña obsesión que tiene Yoshie, madre del chico. Este, enfocando su vista a una pantalla que logra iluminar toda la habitación, toma la taza para beber otro sorbo de cafeína para mantenerse despierto. En ese mismo momento estaba trabajando en algo tan importante que ni se tomó la molestia de recordar que tenía que recostar su cabeza para dormir. Cuando se trata de un hallazgo como el que descubrió hace unas horas atrás, le importa poco si al otro día tiene clases, de todas maneras, su amor por el conocimiento no le impedía sacar buenas calificaciones en la escuela.
Tocan a la puerta – Hijo, que tengas un buen día – Se despide Masami, padre de Koushiro.
«¡OH no, otra noche que pase de largo!» – Gracias padre, deseo que tengas un buen día también – responde. Mira con rapidez la hora en su laptop - ¡No puede ser! Tendré que dejarlo para la vuelta – decide dirigirse a su armario para sacar su uniforme y vestirse. «Ojalá la escuela dejara de exigir los uniformes, así podría usar más seguido la ropa que compre el otro día» pensó koushiro mientras miraba el sector del armario en el que guarda la ropa de fin de semana, la cual era mucha. Esa vez en el centro comercial decidió que ya era hora de preocuparse más por su aspecto, ya que, si Mimi encontraba fea a su compañera Digimon en la etapa novato, que quedaba para él, que nunca le importo saber si usar naranjo con verde musgo era una buena combinación. Al recordar por todas las peripecias que paso para encontrar ropa que, más que fuera de su agrado, fuera del agrado de Mimi no puedo evitar sonrojarse. En eso sale de su habitación y va directo al comedor a comer un nutritivo desayuno. Un Genio de la informática que pasa la mayoría del tiempo sin dormir necesita de un buen desayuno para rendir bien en la escuela.
- Bueno días hijo, ¿Cómo has dormido? – Pregunta su madre.
- ehhh…. Bien madre – responde no muy convencido, se le da fatal mentir.
- Que bueno, No es bueno que trasnoches tanto – Dice Yoshie dejándole claro que no creyó nada de lo que dijo.
- Lo siento madre, solo que anoche no pude evitar quedarme en la computadora, creo que he descubierto algo que sorprenderá a todos – Dice extasiado.
- Lo sé hijo – No le da mucha importancia, ya que, koushiro suele decir con mucha frecuencia lo mismo – Solo te pido que te comas todo, debes reponer la energía que gasta frente a esa pantalla.
- Lo sé, mamá. Gracias por preocuparte – Sonríe Koushiro. Después de un rato termina de comer su desayuno y se dirige a dejar su plato en el fregadero, mientras piensa en como reaccionarán sus amigos cuando les de la buena noticia. «Deben estar todos, sin duda esto hará que nos unamos más y quizás pueda volver a tener la relación que tenía antes con Mimi, eso sí antes de eso tendré que explicarle de alguna manera las cosas.» Piensa un tanto nervioso.
-EN LA ESCUELA, CAMINANDO HACIA SU SALÓN-
«Debería asegurarme de que todos vayan» piensa mientras a lo lejos ve que se le acerca Yamato.
- ¡Yamato!¡Yamato! – Grita Koushiro para llamar su atención.
- Hey, Hola Koushiro – Saluda Yamato mientras sigue su camino.
- Espera Yamato – Insiste.
- Ah, lo siento, ¿Quieres decirme algo? – Pregunta Yamato.
- Sí… es que no se si los chicos te comentaron que este… - Lo interrumpe Yamato.
- sábado se juntarán. Sí, me lo mencionaron – Dice extrañado.
- ¿Tu podrás…? – Nuevamente lo interrumpe.
- Sí, iré. ¿Qué sucede con todos ustedes? – Pregunta irritado.
Al notar el tono con el que le pregunto – ehhh… no, nada. Solo que es de suma importancia que estemos todos juntos ese día – exclama nervioso – Lo siento, Yamato, sí te moleste – Se inclina y se va a su salón.
«¿Por qué todos piensan que me molesto con tanta facilidad?» Piensa Yamato indignado. En eso siente una risa muy familiar cerca suyo, al darse la vuelta - ¡Sora! ¿Qué te hace tanta gracia? – Pregunta con cara de pocos amigos.
- ¿Viste la cara de koushiro? De seguro pensó que le darías un golpe – Ríe Sora sin contenerse.
- Creo que tienes razón. No era mi intención que pensará eso – Dice pensativo mirando hacia el techo.
- No te preocupes, Koushiro sabe que eres un tanto impulsivo cuando te molestas – pronuncia Sora con miedo por notar las palabras que utilizó.
- Eso espero – Responde aliviado.
Al darse cuenta que esas palabras no provocaron a Yamato le dice – Así que, sí vas este sábado.
- Así es ¿Por qué todos se extrañan cuando pronuncio esas palabras? – Responde Yamato sonriendo.
- Que alegría me da saber que estaremos todos como en los viejos tiempos- Sonríe Sora.
- A mí también. Aunque Sora, te lo advierto, todavía no olvido lo que paso ayer – Dice Yamato cruzándose de brazos.
- ¿A qué te refieres? – Pregunta nerviosa.
- ¿Encontraste al profesor Fujiyama? – Pregunta queriendo molestar a su "de nuevo" amiga.
- ¡JA! Sobre eso… ¿Pasó ayer? - Dice Sora tratando de evitar el tema.
- Sí, exactamente a la hora de almuerzo – Responde, esperando una disculpa.
- ¡Ahhh! Sí, cierto. Las clases empezarán en unos minutos más, debería irme – Dice dándole la espalda para ir directo a su salón.
- ¡Mañana tendrás tiempo suficiente para explicarme que fue todo eso! – Grita Yamato divirtiéndose.
Sora al escuchar que Yamato no se iba a dar por vencido decidió levantar su mano empuñada con el pulgar hacia arriba en modo de aprobación. «En las cosas que me meto» piensa Sora rogando que la trague la tierra. Cuando entra a su salón, va donde su pupitre, y mientras toma asiento – Hola Taichi – Saluda. Como no recibe respuesta decide pasar su mano de un lado a otro frente el rostro de Taichi. Este la mira distraído por sus pensamientos.
- Hola Sora – Dice volviendo a sus pensamientos.
- Hoy no te ves nada… - En eso entra el profesor interrumpiendo a todos los que no habían notado su presencia. «Es tan raro no ver animado a Taichi» piensa Sora, pero en cuanto empieza a hablar el profesor decide enfocar su atención en la clase. Clase que paso muy rápido.
-EN EL RECESO-
- ¿Taichi que te parece si vamos a ver a lo demás? – Pregunta Sora.
- Lo siento Sora, ahora no tengo tiempo – Responde Taichi mientras la deja sola en el salón. Absorto en sus pensamientos decide volver al lugar en donde pudo ocultarse del niño de tercer grado. Esta vez no se recuesta sobre el pasto, sino que se sienta en una banca que está bajo la sombra de los grandes árboles de la escuela. «¿Qué le diré exactamente hoy a Yamato?» Se imagina dándole un combo en el rostro diciéndole: "¡Aléjate de mi chica! «No, no puedo hacer eso, Sora es solo mi amiga y si se llega a enterar de algo así, solo haré que se enoje conmigo» - ¡Taichi piensa en algo! – Dice levantando sus manos hacia el cielo. Mientras que está así ve como Meiko lo observa, esta se da cuenta – Lo siento, no era mi intención verte así – Se inclina y sin volver a mirarlo se gira para irse.
- ¡Detente! – Dice Taichi. Esta se da vuelta, pero no lo mira a los ojos – ¿Puedes sentarte un rato conmigo? – Pregunta cabizbajo.
- mm – Responde Meiko, a modo de confirmación.
- ¿Alguna vez has sentido que quieres tanto a una persona y que por eso te da miedo perderla? – Pregunta Taichi mirando hacia el horizonte.
- Sí – Responde, pero pensando en una situación totalmente distinta a la de Taichi.
- ¿Qué crees que es mejor hacer en una situación así? – Vuelve a preguntar Taichi. Meiko sin saber cómo expresarse bien ante este chico se demora un poco en responder – Lo siento, si crees que estoy siendo muy imprudente con mis preguntas, solo dímelo – Dice Taichi mirándola con preocupación.
Esta, dándose cuenta a que se refiere con sus preguntas dice – Yo creo que la mejor forma de demostrar tu amor hacia otra persona es dándole su espacio y respetando la decisión que tome con respecto a si quiere permanecer cerca de ti o no – Responde regalándole una agradable sensación de tranquilidad.
- Y si esa persona no quiere permanecer cerca de ti porque quiere estar con otra persona que tú sabes que no la va a tratar del todo bien, ¿qué harías? – Pregunta con miedo.
- La apoyaría y estaría para darle ánimos cuando las cosas no estén saliendo bien – Dice Meiko sin más.
- ¡Vaaaya! Eso sí que es amor. La persona de la que te hablo sí que entendería lo que me estás diciendo. Lo que es yo, aún me cuesta entender por qué no fui yo el elegido, creo que he hecho todo lo que me has dicho, aunque siempre ha sido esperando que esa persona me mire de la misma forma que la miro yo – Dándose cuenta de que ha hablado mucho dice – Lo siento, te estoy aburriendo con mis problemas – Sonríe sonrojado.
- No es una molestia para mí, de hecho, gracias por confiarme tus problemas. No suelo tener este tipo de instancias con otras personas, ¡Arigatou! – Se inclina con una sonrisa dibujada en su rostro.
Taichi nervioso – No es necesaria tanta formalidad – Dice moviendo sus manos de un lado a otro – De hecho, gracias a ti. Creo que ya sé que es lo que debo hacer – Dice Taichi sin darse cuenta de lo sonrojada que esta Meiko – Oye, ya que estamos aquí, cuéntame cómo te fue el otro día en la enfermería – Dice un ingenuo Taichi.
- De eso…mm…nada, yo no estaba…enferma – Responde sin saber qué hacer. «¿Cómo le explico que mi cara estaba roja ese día por cruzarme con él y no por qué estuviera enferma? » Se decía a sí misma Meiko.
- Me alegra saberlo. Bueno ya creo que es hora de irme, y gracias de nuevo Meiko – Sonríe Taichi.
- ¡Nos vemos! – Dice con mucho esfuerzo Meiko apartando la mirada.
Mientras Taichi camina de vuelta al edificio, le es imposible evitar al chico que lo pilla de repente.
- Oye Taichi, ¿De qué quieres hablar? – Pregunta un curioso Yamato.
- Eso lo sabrás al término de la jornada – Dice serio.
- Es que estuve pensándolo y, ¿sabes? no quiero más problemas. Con lo que paso con Sora hace tanto tiempo ya es suficiente ¿Por qué no hacemos borrón y cuenta nueva? Y volvemos a ser como en los viejos tiempo. Tú sabes… tú, Sora y yo, amigos inseparab… -Interrumpido
- ¿Qué te hace pensar que lo que debemos hablar es un problema? Mejor dicho, qué te hace pensar que tú puedes decidir si te encuentras en problemas o no. Mejor piensa en lo que harás después de que hayamos conversado – Dice Taichi irritado, dejando solo a Yamato.
- Y pensé que solo yo era el temperamental - Dice un Yamato extrañado por el comportamiento de Taichi. Mientras camina para ir a un lugar que le haga olvidar esa extraña conversación, se encuentra con la niña de ojos miel.
- ¿De qué hablaban? – Pregunta una entrometida Mimi.
- No es asunto tuyo Mimi – Responde Yamato.
- ¡¿Por qué no quieres contármelo?!... ¿acaso es un secreto? – Sonríe Mimi para disimular que se saldrá de sus estribos.
- Mimi si crees que tus berrinches funcionarán conmigo, estás muy equivocada… ¿Qué no tienes amigos con los que estar ahora? – Dice un Yamato irritado.
-Yamato, para haber compartido tantas cosas en el Digimundo no eres nada agradable conmigo – Hace un puchero.
- Si no te has dado cuenta, mi intención nunca ha sido ser agradable – Dice Yamato con convicción.
- ¿Y cómo con Sora si logras ser amable? Quizás no todo el tiempo, pero… - Dice Mimi, pero es interrumpida por Yamato. Mira la hora en su celular y se la muestra a Mimi – Ya es hora de volver a los salones… volvamos, ¿Bueno? – Dice Yamato rápido y nervioso mientras piensa «¿De verdad soy amable con Sora? No es que lo intente, solo sale»
- ¿En serio, juntos? – Dice Mimi alucinada.
- Sí, juntos, pero no puedes hablar, ¿Ok? – Dice Yamato tratando de ocultar sus nervios por la pregunta que le hizo anteriormente.
- ¡Kyaaaa! Ok, sin hablar. Lo ves que puedes llegar a ser una persona agradable – Sonríe Mimi tomándolo del brazo mientras Yamato piensa «¡Que alguien me ayude!»
Cuando Yamato logra separarse de Mimi, este decide tomar el camino más largo a su salón, solo para poder pasar por afuera del salón de Sora, pero de pronto el camino ya no era el más largo, ya estaba a cinco metros de la puerta del salón de la susodicha, sintió como de manera espontánea empezaron a sudar las palmas de sus manos y como su corazón de un momento a otro comenzó a acelerarse. Ante todo, esto era imposible dejar de preguntarse qué era lo que estaba mal, por lo que decidió cambiar su rumbo y dirigirse directo a la enfermería. Al llegar, la enfermera lo recibe y le pide que tome asiento.
- ¿Qué le sucede? – Pregunta la enfermera con lápiz y cuaderno para hacerle una nota al profesor del aquejado.
- Vengo porque camino a mi salón empecé a sentirme mal, mis manos empezaron a sudar y mi corazón se empezó a acelerar – Dice preocupado.
- Señor Ishida, ¿usted me está hablando en serio o está intentando saltarse alguna prueba? – Dice enfadada la enfermera. Y sin alcanzar a responder esta sigue – Será mejor que vuelva a clases antes de que yo alcance a avisarle al director de sus intenciones-Dice de manera amenazante.
- Ehh... no hay problema. De hecho, creo que ya me siento mejor, gracias -Dice un apresurado Yamato. «¡Qué mujer más desagradable!» Piensa alterado. Ya de vuelta en su pupitre pretende poner atención en clases, pero se distrae cuando empieza a recordar lo que le dijo Taichi hace un rato. «¿Qué lo tendrá tan molesto?» Era la pregunta que no lo dejaba tranquilo, lo cual hizo que se diera cuenta de que si quería saber que tenía Taichi para decirle primero tenía que avisar a alguno del grupo que llegaría más tarde al ensayo después de la escuela. Cuando saca su celular y lo abre para buscar el número de Akira, no puede evitar quedarse mirando fijamente su fondo de pantalla. La foto que se sacaron el último día que estuvieron en el Digimundo. «Claramente ya no somos los mismo de aquella vez, el tiempo no pasa en vano, pero de seguro Gabumon debe seguir siendo el mismo, ya que los Digimon no están expuesto a los cambios que tenemos que enfrentar nosotros... Gabumon como me gustaría que estuvieras aquí conmigo» Antes de comenzar a deprimirse decide que ya está bueno, abre la agenda de contactos y Akira es el primer contacto de la lista. Escribe:
"Hoy me retrasare un poco, sí que empiecen sin mi"
En eso recibe de inmediato una respuesta de Akira:
"No me digas que se trata de una chica. Desde que comenzamos a ensayar en la escuela nuestra popularidad ha aumentado de manera inimaginable, sobre todo cuando se trata de ti"
«Este maldito cree que todo incluye chicas.» Guarda su celular para poner atención en clases, pero al pasar lentamente los minutos siente como el sueño lo invade y como de apoco se deja caer en los brazos de Morfeo. Cuando de repente, da un pequeño salto asustado por el repentino sonido del timbre. «¿Cómo es que el profesor no lo notó?» Ríe Yamato.
-TERMINO DE LA JORNADA ESCOLAR-
Taichi no puede dejar de caminar de un lado a otro mientras espera a Yamato. Este saca de su bolsillo el celular para ver la hora. Ya se ha retrasado quince minutos, «¿Habrá decidido dejarme aquí sin avisar por lo que paso hace un rato?» Piensa Taichi mientras decide acercarse hacia el barandal para ver como el sol despide un día más. «Espero que Sora no me haya visto subir aquí, ya que, ella se fue mucho antes que yo de la sala.» Seguía sumergido en sus pensamientos cuando de repente se alarmo al sentir que alguien abría la única puerta que está en la azotea. Cuando se da la vuelta.
– Ya, aquí me tienes ¿Qué es lo que quieres conversar? – Pregunta para terminar rápido con todo esto Yamato.
- ¿Volviste a hablar con Sora? – Pregunta Taichi serio.
- ¿Se trata de Sora? ¿Esto querías que conversáramos? – Pregunta con incredulidad. Se gira para volver al salón.
- ¡Respóndeme cobarde! – Grita Taichi.
Yamato se da la vuelta y mira directamente a los ojos a Taichi – Todo el tiempo pensé que se trataba de cuando decidiste de un día para otro no dirigirme más la palabra. Pero no, se trata de que el tipo que yo consideraba mi mejor amigo no está interesado en hacer las paces conmigo, solo está preocupado de los que sí son sus verdaderos amigos. ¿Cómo decides eso Taichi? Ya que yo creí que también estaba dentro de tu círculo, ya que, solías tratarme como a ellos – Dice con ironía – Si quieres saber qué pasa con Sora déjame decirte que esto ya no es asunto tuyo. Dejo de ser asunto tuyo desde el momento en que rechazaste mi esfuerzo por dejar mi orgullo de lado y acercarme a ti para pedirte que olvidáramos todo lo que pasó ese maldito día – Se descarga con furia Yamato.
- ¡¿Qué no me incumbe?! ¡¿QUÉ NO ME INCUMBE?! ¿¡Cómo te atreves a decir eso?! – Grita Taichi descontrolado – Yo fui el que la estuvo tratando de animar todo el tiempo, yo fui el que veía como fingía estar bien, porque como tú ya sabes, Sora no es de las chicas que deja que se preocupen de ella. Es todo lo contrario, pero a pesar de eso yo veía en sus ojos como se derrumbaba cuando escuchaba tu nombre o cuando te veía pasar por la escuela y tu ni siquiera te dignabas a mirarla o pedirle perdón por un error que solo tú cometiste. Lo peor de todo es que ella nunca admitió que el error fue tuyo, ella ha cargado con la culpa todo este tiempo y aun así decide perdonarte por qué eso fue lo que pasó, ¿cierto? Ahora están como si nunca hubiera pasado nada, pero yo no olvido tan rápido como ella. Yo recuerdo todas las veces que fui a verla a su casa para sacarla de ese maldito infierno, yo todavía recuerdo como se veían sus ojos hinchados de tanto llorar, ¿Tú crees que alguna vez admitió eso? Nunca lo hizo, y cada vez que te culpaba a ti por eso, ¡ELLA TE DEFENDÍA! ¿Puedes creerlo? Ella te adora por eso ahora actúa como si nada hubiera pasado, ella solo se preocupa de tu bienestar, de que tú estés feliz maldita sea. Por eso te llamé aquí para advertirte que si le vuelves a hacer daño no responderé por mis actos. Si para ti fue doloroso que no te dirigiéramos más la palabra, esta vez será mucho peor, así que no digas que no te avisé. Solo tendrás que abstenerte a las consecuencias – Exclama cansado por descargar tanta ira acumulada de hace tanto tiempo – Si nunca te dije esto fue solo por Sora, porque ella te ve como si fueras el mejor hombre del mundo, no creas que fue por compadecerte a ti – Dice para terminar.
- Tienes razón – Exhala con rabia por haber dejado pasar tanto tiempo sin solucionar algo tan estúpido como lo que fue esa vez.
Taichi al ver su reacción no puedo evitar sentirse como un imbécil por tratar al tipo que una vez fue su mejor amigo como una basura. Quedó sin palabras.
– Y por eso te pido perdón, sé que esto no va a hacer que olvides todo lo que paso y menos que olvides todo ese sufrimiento que te causó ver a Sora de esa manera. Y también te pido perdón por acercarme hoy y hablarte como si lo que pasó no hubiera sido nada grave... Para que estamos con cosas, lo que paso fue realmente una estupidez, pero el tiempo que dejé pasar fue lo que agravó todo, sí que esto es solo mi culpa. Perdón Taichi, y no te preocupes por Sora, ella no volverá a sufrir porque no me volveré a acercar a ella otra vez. Y no creas que es por tu amenaza, porque, aunque tú no lo creas Sora ha sido una de las mujeres más importante para mí… Hagamos como si nada de esto ocurrió – Se da la vuelta Yamato.
Taichi sabe exactamente que es lo que debe hacer ahora, tiene más que claro que lo correcto en esta ocasión es darle una segunda oportunidad, lo que vaya a pasar más adelante no lo sabe, pero por primera vez siente que Yamato derramó su ser delante de él y eso no lo hace con cualquiera, Yamato había demostrado sinceridad, más que nunca. «Eso realmente demuestra que somos importantes para él.» Por eso Taichi en un camino que se divide en dos, decide optar por el camino del perdón, ya que, eso era lo mismo que le estaba exigiendo el a Yamato y lo justo sería actuar de la misma manera que actuó su amigo, aunque jamás se lo imagino, pero es lo correcto.
- ¡Espera! – Grita taichi. Yamato se gira para mirarlo - ¿Tu hermano aun me prefiere a mi como hermano mayor? – Dice con cara pícara.
- ¿Qué rayos te pasa? – Exclama Yamato con rabia.
- ¡Acepta que soy mejor líder que tú! – Le grita a Yamato.
- ¡Haré que cierres tu boca! – Dice Yamato corriendo hacia Taichi. Este se lanza sobre él y le da su primer combo, ambos caen al suelo. Yamato quedando encima de Taichi. Este intentando esquivarlo empuja a Yamato hacia un lado contra el suelo para devolverle un combo más fuerte. Yamato no logra esquivarlo del todo y cae al suelo, pero eso le da tiempo suficiente para levantarlo con sus piernas y empujarlo detrás de él. Taichi cae de espalda contra el suelo soltando una enorme carcajada que logra contagiar a Yamato. Ambos están en la azotea de la escuela tirados en el suelo riendo sin parar – Yamato quizás no pueda olvidar todo lo que paso, pero si te puedo asegurar que daré todo mi esfuerzo para sopórtate, lo hice en el Digimundo y eso fue mucho tiempo, sí que aquí sin duda puedo hacerlo – Dice Taichi soltando otra carcajada.
- Escucha bien porque esto no lo volveré a decir de nuevo, ¡Gracias Taichi! – Exclama serio intentando ocultar su vergüenza para luego reír nuevamente.
En eso ambos deciden bajar, Taichi va caminando un metro más adelante que Yamato por el pasillo en donde se encuentran sus salones, cuando de repente le llega una esponja mojada en la cabeza a Taichi, este sin dudarlo ni un segundo, se da la vuelta para tomar a Yamato por el cuello de la camisa, pero ambos quedan extrañados en el momento en que a Yamato también le cae una esponja en su cabeza. Ambos se giran al escuchar - ¡Deténganse los dos! - tirándole otra esponja mojada en la cara a Yamato.
- ¿Porque me tiras otra? – Dice Yamato aun confundido.
- Porque hablaste con el profesor Fujiyama para que me castigara, ¡ahora debo limpiar todas las ventanas del pasillo! – Grita Sora con decisión. Yamato rompe en carcajadas. Sora y Taichi quedan pasmados viendo como su "de nuevo" amigo reía con tanta felicidad. Sora hace mucho tiempo no era espectadora de esa hermosa sonrisa que le estaba brindando Yamato, el cual de repente se queda callado y con un veloz movimiento toma las dos esponjas que le arrojo su amiga y se las devuelve, ambas le llegaron justo en la cara.
- ¡Ishidaaa! Me entro jabón en la boca, ¡Puaaaj! – Sora corre hacia donde esta Yamato y estruja su esponja en la cabeza de él. Este con los ojos cerrados para que no le entre jabón en los ojos sin trastabillar la toma de la cintura y le indica a Taichi el balde mientras la lleva hacia donde apunto. Taichi riendo toma el balde y lo arroja sobre los dos, Este sale corriendo por el pasillo. Yamato baja a Sora, ambos se miran con una mezcla de timidez y complicidad mientras esta le muestra otro balde que tiene dentro de la sala, Sora lo toma mientras Yamato alcanza a detener a Taichi en medio del pasillo, Sora llega justo para vaciar el balde de agua sobre la cabeza de Taichi, el cual grita intentando soltarse. Cuando de repente los tres escuchan como alguien se aclara la garganta cerca de ellos. En el momento en que logran divisar de quien se trata, los tres se inclinan diciendo - ¡Gomenasai!
- Eso tendrán que decírselo al director – Responde con cara de desaprobación.
-CAMINO A SUS CASAS-
- Mañana será un largo día – Exhala Sora cabizbaja – Tenía pensado utilizar la mañana del sábado para preparar la comida de la junta, aparte también tenía que ordenar y limpiar – Refunfuña.
- Pero chicos, no se preocupen tanto, esto no es del todo malo – Sonríe Taichi.
- ¿A qué te refieres? Por donde lo mire no tiene nada de bueno – Miente Yamato.
- Recuperaremos el tiempo perdido, ¿Cuántos sábados dijo que serían? – Pregunta tratando de calcular con sus dedos.
- ¡Cuatro! – Exclama Yamato.
- Si lo vemos del punto de vista de Taichi, tiene mucho sentido, aunque creo que las jornadas de limpieza no son la mejor manera de recuperar el tiempo perdido… ¡Aaaah! – Se queja Sora.
- Será entretenido chicos, ¿a que sí? – Anima Taichi.
- Dice el tipo que aún le ordena la pieza su mamá – Dice Yamato con tono de burla.
Sora no puede evitar reírse junto a Yamato – Lo siento Taichi, pero tiene razón. Veremos si mañana pensaras igual que ahora – Intenta contenerse.
- Había olvidado como era estar los tres juntos, descárguense con Taichi – Bromea este.
Los tres ríen mientras van camino a casa. Cuando de repente suena el celular de Taichi, este lo saca de su bolso y contesta – Moshi moshi … mm.… sí… claro… adiós – Cuelga el celular – Chicos tendré que devolverme, salió un imprevisto, Hikari me conto que mamá no se encuentra bien sí que debo ir a la farmacia. Mañana nos vemos y recuerden será los más divertido que habremos hecho juntos – ríe con malicia.
- Adiós Taichi, saludos a tu madre y la familia – Dice cordialmente Sora mientras agita su mano de un lado a otro para despedir a su amigo. Cuando pierden de vista a Taichi ambos prosiguen el camino en silencio. En su entorno ambos perciben una atmosfera nueva, algo que solo ellos dos pueden crear, era una mezcla de paz con serenidad, pero al mismo tiempo también había un ligero cosquilleo en el estómago que los inquietaba, eran sensaciones que solo surgían cuando estaban juntos, pero al estar solos se intensificaban en sobremanera a tal punto que con la simple caricia del viento frío en sus pieles creaba el deseo de sentir la calidez del otro. Yamato al darse cuenta que las temperaturas habían bajado y ver que Sora aún tenía su chaqueta mojada, decide sacarse su chaqueta y dársela a ella.
- Ten – Dice estirando su brazo en su dirección. Sora lo mira sorprendida, este al notar su expresión no puede evitar sonrojarse sí que rápidamente mueve su rostro a la dirección contraria y dice – Póntela o pescarás un resfriado – vuelve a insistir con su brazo.
- Pero Yamato tú también debes tener frío – Exclama Sora.
- No, la verdad es que no, como mi chaqueta siempre ha estado seca… no tengo frío – Dice nervioso.
- Arigato – Pronuncia Sora aceptando la chaqueta de él mientras este la mira y le sonríe. Al ver que Sora no se cambia de chaqueta le dice - ¿Qué estas esperando?
Sora comienza a sentir como sus mejillas se acaloran mientras piensa ¿Cómo le puedo decir esto? – Yamato… necesito que… - Se queda callada.
- ¿Qué necesitas? – Le pregunta al ver que no continúo hablando.
- necesito que… te des la vuelta - Dice con nerviosismo cerrando sus ojos con fuerza.
- ¿Qué me dé la vuelta? – Pregunta extrañado mientras nota que Sora cruza sus brazos delante de su pecho, al ver esa reacción se da cuenta a que se refiere su amiga y de inmediato se da la vuelta -Ya entiendo, la blusa… blanca… mojada …. – Es interrumpido.
- ¡Yamato! – Grita. Al notar que levanto la voz, se relaja y logra articular – Muchos detalles – mientras se cambia de chaqueta.
- ¿Listo? – Pregunta Yamato.
- Sí – Responde aliviada.
Si antes el ambiente era extraño ahora lo era mucho más. Yamato no lograba sacar de su mente la imagen de Sora pidiéndole que se diera la vuelta. Esto le hizo notar cosas que antes no estaban ahí, cosas que hacen que ya no sea lo mismo de antes. En el Digimundo nunca tuvieron que preocuparse de tales aspectos, todos dormíamos en el mismo lugar, todos lavábamos nuestras ropas a orillas del lago. Al acordarse de esas cosas se percató de que nunca había mirado a una mujer con deseo. Y el sentir eso ahora con Sora, la misma persona con la que compartió todos esos recuerdos, hizo que se avergonzara. Sora por su parte tampoco lograba mantener la compostura, el hecho de pensar que Yamato no se diera cuenta hasta ese momento que era una mujer le hizo entrar en cólera, pero al mismo tiempo le causaba gracia ver ese nuevo aspecto de Yamato, eso fue lo que la llevo a apiadarse de él y romper de una vez el hielo que quedo entre los dos.
- ¿Por qué hablaste con el profesor Fujiyama? – Sabía que Yamato jamás haría algo así con mala intención.
- No fui yo. ¿Recuerdas que cuando dijiste que el profesor Fujiyama te llamaba estaba Mimi? – Pregunta Yamato agradecido con Sora por romper el hielo.
- Sí recuerdo – Dice Sora llevando su dedo índice a la boca.
- Bueno, justo cuando te fuiste paso por el pasillo el profesor y Mimi lo detuvo para decirle que no te retara porque ya ibas en camino, lo demás ya te lo puedes imaginar – Dice Yamato.
- Ya veo, pero aun no entiendo porque me castigó -Dice confundida.
- Eso hizo que se acordara que salías mucho de clase, ¿Qué es más importante para ti que las clases? – Pregunta tratando de imitar la voz del profesor Fujiyama.
Sora intenta recordar dónde se encontraba su atención en esos momentos. Lo que, le llevó tan solo unos segundos, ya que, su atención en ese momento se encontraba en el chico rubio de ojos azules que se encontraba justo en ese instante a su lado. Sin poder disimular sus nervios intenta pensar en algo para responder, pero cuando lo va a hacer, Yamato en su ayuda para compensar lo anterior pronuncia – Llegamos a tu casa – Sora sorprendida porque Yamato la fue a dejar hasta su casa dice – Yamato no tenías por qué llegar conmigo hasta acá, te has alejado mucho de tu casa – Dice Preocupada.
- No es problema, aparte no puedes andar sola por las calles a estas horas – Dice preocupado pensando en que aun quiere decir más cosas.
- Bueno, nos vemos mañana – Dice Sora y se da la vuelta para ir a su casa.
Pero Yamato en último momento decide hablar, subiendo el tono de voz para alcanzar a Sora – Aparte necesitaba hacer esto… aunque no lo creas te extrañe mucho.
Notas del autor (2):
Eso es todo por hoooooooy :D
Si les gusto este nuevo capítulo no duden en dejar sus hermosos reviews, se los agradecería enormemente! Y si no les gusto o quieren que la historia tome algún otro camino acepto sugerencias :D
Y por último les dejo mi Fanpage de amor eterno al Sorato:
Facebook: DigimonSorato
Denle Like :D Así nos unimos todas y le damos la batalla a todos los que odian al Sorato Muajajaja :B
Hasta la próxima SoratoLovers (^o^)/
