Capítulo 2
-Quiero leer yo, dijo Poseidón.
Hestia le paso el libro a su hermano pequeño.
Mientras los semidioses miraban ausentes por donde había salida Silena, y Afrodita disimuladamente le mandaba a su hija ondas de relajación.
"Conozco algunos parientes acuáticos"
-Jooooo, se quejó Hermes.
-¿Y ese jo? Preguntó frunciendo el seño Poseidón.
-El titulo significa que tú vas a salir antes que yo, suspiró el dios de los viajeros.
"Los sueños de los semidioses apestan."
-Y que lo digas, dijeron todos los semidioses.
-No podrán ser tan malos, ¿Verdad? Preguntó Apolo.
-Si te gusta ver cosas horribles no están malo, dijo Nico.
Los dioses palidecieron, no sabían que sus hijos les pasaban eso.
"La cosa es, nunca son sólo sueños. Tienen que ser visiones, presagios o cualquier otra cosa mística que fastidie mi cerebro."
-Ojala fueran solo sueños, suspiraron todos.
-Cualquier cosa fastidia tu cerebro sesos de alga, comentó Thalía intentando relajar el ambiente.
-¿Y tú como lo sabes cara de pino? Preguntó Percy.
-Porque solo hay que ver tu cara de bobo, contraataco ella.
"Soñé que estaba en un oscuro palacio en la cima de una montaña. Desafortunadamente, lo reconocía: El palacio de los Titanes en la cima del monte Othrys, también conocido como monte Tamalpais, en California."
Annabeth y Percy sintieron un escalofrío, y se miraron sus mechas grises ocultas recordando como sostuvieron el cielo en sus hombros.
Thalía abrazó a Annabeth y Grover a Percy.
"El pabellón principal estaba abierto a la noche, cercado con columnas griegas negras y estatuas de los Titanes. Antorchas brillaban contra el piso de mármol negro. En el centro del salón un gigante en armadura forcejeaba bajo el peso de una columna espiral de nubes - Atlas, sosteniendo el cielo. "
-Por mí que se pudriera ahí, dijo Artemisa enfadada.
-Y por mí, dijeron Annabeth, Percy, Grover, Thalía y Nico.
"Otros dos gigantes estaban de pie cerca de un brasero de bronce, estudiando las imágenes en las llamas.
-Vaya explosión- dijo uno. Usaba una armadura negra con puntos plateados como una noche estrellada. Su cara estaba cubierta con un yelmo de guerra con cuernos de carnero retorcidos a cada lado."
-Críos, comentaron los dioses, la cosa se estaba poniendo verdaderamente mal.
Los semidioses se helaron.
"-No importa- dijo el otro. Éste Titán esta vestido con túnica dorada, ojos dorados igual que Cronos. Su cuerpo entero brillaba. Me recordaba a Apolo, dios del sol, excepto que la luz del Titán era más intensa, y su expresión más cruel."
-¿Cómo puede recordarte ese titán horrible a mí el guapísimo e irresistible dios del sol y el arte? Preguntó Apolo señalándose a sí mismo.
-Hermano no seas tan vanidoso, le reprendía Artemisa.
-Lo que tú digas hermanita, sonrió Apolo.
-¡Hermana mayor! Gruño Artemisa.
-Vale hermanita, y acto seguido una flecha se clavó al lado de la cabeza de Apolo.
-Si yo fuera tú compadre me callaba, le advirtió Hermes a Apolo.
-Chicos vamos a centrarnos, el hijo de barba percebe acaba de describir a Helios, dijo Atenea seria.
-¿Quién? Preguntó Percy.
-El titán de la luz, le respondió Annabeth.
-Esta va muy mal, murmuro Zeus.
"-Los dioses han respondido al desafío. Pronto serán destruidos.-"
-NOSOTROS NO SEREMOS DESTRUIDOS, bramó Zeus.
-Hermano, llamaron Hades y Poseidón.
-¿QUÉ? Gruñó Zeus.
-Le estás hablando a un libro, dijeron los dos a la vez y Zeus enrojeció.
"Las imágenes en el fuego eran difíciles de comprender: tormentas, edificios derrumbándose, mortales gritando aterrados."
-El fuego es bueno, son ellos quién lo alteran, frunció el seño Hestia.
-No decimos lo contrario Lady Hestia, dijo Percy sonriéndole.
"-Iré al oeste a dirigir nuestras fuerzas- dijo el Titán dorado -Críos, te quedarás y custodiarás el monte Othrys.-
El tipo de los cuernos gruñó - Siempre hago los trabajos estúpidos. Señor del sur. Señor de las constelaciones. Ahora tengo que ser niñera de Atlas mientras ustedes tienen toda la diversión.-
Bajo el remolino de nubes, Atlas bramaba en agonía."
-Sufre, gruño Artemisa.
-Hermanita ¿estás resentida? Pregunto Apolo.
-Si fuera por mí ese titán ahora mismo estuviera sufriendo los castigos más agonizantes, respondió Artemisa.
-Creo que eso es un sí, dijo Hermes.
-¿Los titanes necesitan niñera? Preguntó Connor.
-Si son como ese estúpido de Atlas sí, respondió Percy.
-Otro que está resentido, comentó Travis.
-Mato a Zoë, secuestro a Artemisa y A ANNABETH, Percy poco a poco empezó a subir la voz.
-Yo creo que a él lo más que le importa es el secuestro de su enamorada, susurró Connor a su hermano.
-¿QUÉ HABEÍS DICHO? Preguntó Percy con una poderosa aura azul rodeándolo.
-NADA, dijeron los Stoll a la vez.
"-¡Libérenme, maldita sea! ¡Soy el más grande guerrero. Tomen mi carga para que pueda luchar!-
-¡Silencio! - rugió el Titán dorado -Tuviste tu oportunidad, Atlas. Fallaste. Cronos te quiere justo donde estás. En cuanto a ti, Críos, cumple con tu deber.-"
-¡Tú y todos! Dijeron Artemisa, Percy, Thalía, Grover y Annabeth.
"-¿Y si necesitas guerreros? -preguntó Críos -Nuestro traicionero sobrino del esmoquin no te será de gran utilidad en una pelea.-"
-¿Qué? preguntaron todos a la vez.
-Un titán con esmoquin, dijo Travis para sí mismo y todos ladearon la cabeza imaginándolo.
"El Titán dorado se carcajeó. -No te preocupes por él. Además, los dioses apenas pueden lidiar con nuestro primer desafío."
-¿Cómo no podemos lidiar con su desafío?, somos muy poderoso, dijo Zeus molesto.
-Padre yo creo que ese primer desafío es Tifón, dijo Atenea y los dioses tragaron saliva junto a algunos semidioses que sabían cómo les había costado vencerlo la primera vez.
"No tienen idea de cuantos más tenemos de reserva. ¡Recuerda mis palabras, en cosa de pocos días el Olimpo estará en ruinas, y nos reuniremos aquí de nuevo para celebrar el amanecer de la sexta era!"
-¡Ni de coña! Rugieron los dioses.
-¡Antes muertos! Dijeron los semidioses.
"El Titán dorado se encendió en llamas y desapareció.
- Oh, claro - Gruñó Críos - Él explota en llamas. Yo tengo que usar estos estúpidos cuernos de chivo.-"
-Eh, lo cuernos de cabra son lo más, dijo Grover.
Todos empezaron a reír.
-Claro que sí amigo mío, dijo Percy dándole una palmadita en la espalda.
"La escena cambió. Ahora estaba afuera del pabellón, escondido en las sombra de una columna griega. Un chico estaba parado junto a mí, evadiendo a los Titanes. Tenía cabello oscuro y sedoso, piel pálida y ropas oscuras- mi amigo Nico di Ángelo, el hijo de Hades."
-¡Noooo! Los dos Stoll se pusieron de rodillas.
-¿Qué os pasa? Preguntó Nico.
-Que sales antes que nosotros, se enfurruñaron los Stoll.
-No tienen remedio, dijo Annabeth.
-¿No estás enfadada? Pregunto Connor.
-¿Por qué tendría que estarlo? Preguntó la rubia.
-Porque Nico apareció antes que tú y tú eres su… antes de que acabaran la frase Thalía se levanto y les jalo de una oreja y Clarisse les dio una patada.
-Poseidón sigue leyendo, dijeron las dos chicas sentándose en su sitio y los Stoll estaban en el suelo aullando de dolor.
"Me miró directamente, con una expresión siniestra."
Todos sintieron un escalofrío.
"- ¿Lo ves, Percy? -murmuró- Se te acaba el tiempo. ¿De verdad crees que puedes vencerlos sin mi plan?-"
-¿Tú qué? Preguntaron todos.
-Nada, dijo Nico.
-El que no nada se ahoga, comento Poseidón.
-Qué curioso, comentó Thalía.
-¿El qué? Preguntó Nico.
-No sabía que tú pensabas planes, chico sombra.
Nico se sonrojo.
"Sus palabras cayeron sobre mí, frías como el fondo del océano, y mi sueño se volvió negro."
-Dramático, canto Thalía.
-Percy ¿todo lo compares con el mar? Pregunto Nico.
-Es que el mar es alucinante, y si no os gusta nadie os pidió escuchar el libro, gruñó Percy.
"-¿Percy? - dijo una voz grave
Mi cabeza se sentía como si la hubieran metido al microondas envuelto en papel aluminio."
-¿De dónde te sacas esas comparaciones? Preguntó Grover.
-Es Percy, respondieron los demás.
"Abrí los ojos y vi una larga sombra encima de mí.
-¿Beckendorf?- pregunté esperanzado."
Todos los presentes bajaron la cabeza.
"-No, hermano-"
-¿Tyson? Preguntó Percy esperanzado.
Annabeth sonrió por la mención de su amigo cíclope.
"Mis ojos enfocaron. Estaba mirando a un cíclope - una cara inconfundible, cabello áspero color marrón, un gran ojo lleno de preocupación.
-¿Tyson?"
Todos rieron por la coincidencia.
-Percy piensa como Percy, rieron los Stoll.
-Sino como voy a pensar, gruño Percy.
-Pero ¿piensas?, se burló Thalía.
"Mi hermano esbozó una sonrisa - ¡Sí! ¡Tu cerebro funciona!"
-¿Cuándo el cerebro de Percy ha empezado a funcionar? Preguntó Thalía.
-Cuando tú dejaste de ser un pino, dijo Percy.
Thalía se levanto y Percy hizo lo mismo todos les pedían que no se deberían pelear y cuando estaban a escasos centímetros Annabeth se metió en medio y les puso las palmas de sus manos es sus pechos.
-Pídanse perdón, ordenó.
-Pero… intentaron protestar.
-AHORA.
-Perdón, dijeron los dos.
-Cada uno a su sitio, dijo Annabeth.
Y los dos semidioses poderosos hicieron caso a la hija de Atenea, los dos aunque no lo reconocerían temían a la hija de Atenea enfadada.
"No estaba tan seguro. Mi cuerpo se sentía pesado y frio. Mi voz no sonaba bien. Podía escuchar a Tyson, pero era más como vibraciones dentro de mi cabeza, no como sonidos regulares. Me senté, y una sábana de gasa se elevó flotando. Estaba en una cama hecha de algas, en una habitación hecha de coral. Brillantes perlas del tamaño de pelotas de baloncesto flotaban alrededor del techo, brindando luz. Estaba bajo el agua."
-Parece un sitio bonito, dijeron los semidioses soñadoramente.
-Mi palacio es genial, sonrió Poseidón.
Todos evitaron meterse con el hijo de Poseidón, ya se había enfadado bastante por el capítulo además había cierta rubia que no dejaba de amenazarlos con la mirada.
"Ahora que, siendo hijo de Poseidón, estaba a gusto con eso."
-Percy tu siempre que estés cerca del agua estas a gusto, sonrió la rubia.
-Me encanta el agua, dijo Percy devolviéndole la sonrisa.
Thalía codeo a su mejor amiga.
"Podía respirar muy bien bajo el agua, y mi ropa no se mojaba a menos que yo lo quisiera.
Pero aún así fue algo impresionante cuando un tiburón cabeza de martillo entró por la ventana de la habitación, me saludó con deferencia y nadó tranquilamente hacia el lado opuesto del cuarto."
-Claro que te saluda, eres un hijo mío, sonrió Poseidón.
"- ¿Donde...?-
-El palacio de Papi- dijo Tyson."
Los dioses menos Poseidón empezaron a reír.
-¿Qué pasa? Preguntó Poseidón.
-Nada papi, respondió Hades carcajeando.
Y el dios como poderoso inmortal que es, le saco la lengua
"En distintas circunstancias, hubiera estado emocionado. Nunca había visitado el Reino de Poseidón, y había soñado con ello por años. Pero la cabeza me dolía. Mi camisa todavía estaba marcada con quemaduras de la explosión. Las heridas de mis brazos y piernas habían sanado- el solo estar en el océano podía hacer eso por mí, dándole tiempo suficiente- pero todavía me sentía como si hubiera sido pateado por un equipo de soccer de Lestrigones."
-Fuiste pateado una vez, le recordó Annabeth.
-No me lo recuerdes, si no fuera por Tyson y por ti no hubiera salido vivo, dijo Percy.
-Tú debiéndome una, lo más normal del mundo, dijo Annabeth sonriendo y Percy rió.
-Tórtolos estamos lo demás aquí, dijo Clarisse causando la risas de todos y el sonrojo de la pareja.
-"Cuanto tiempo...-
-Te encontramos anoche- dijo Tyson, -hundiéndote en el agua-
-¿El Princesa Andrómeda?
- Hizo ka-boom- confirmó Tyson
-Beckendorf estaba a bordo. ¿Encontraron...?-
El rostro de Tyson se ensombreció. - No hay rastro de él. Lo siento, hermano.-
Miré afuera de la ventana, hacia el agua profundamente azul. Se suponía que Beckendorf iría al colegio en otoño. Tenía una novia, muchos amigos, toda la vida por delante. No podía haberse ido. Tal vez logró salir del barco como yo, tal vez saltó para el otro lado...
¿Y luego? Él no podía haber sobrevivido a una caída desde tan alto hacia el agua como yo lo hice. No podía haber puesto tanta distancia de por medio entre él y la explosión.
En el fondo sabía que estaba muerto. Se había sacrificado para acabar con el Princesa Andrómeda, y yo lo había abandonado. Pensé en mi sueño: los Titanes discutían que la explosión no importaba, Nico di Ángelo me advertía que no podría derrotar a Cronos sin seguir su plan - una peligrosa idea que había evitado por más de un año.
-¿Qué…? intentaron preguntar.
-Ya se revelara, dijo Nico enigmático
"Un estallido distante sacudió la habitación. Una luz verde resplandeció afuera, haciendo que el mar entero se iluminara como al mediodía.
-¿Que fue eso?- pregunté
Tyson lucía preocupado.
-Papi te lo explicará. Ven, Él está explotando monstruos.-"
Todos miraron a Poseidón con una sonrisa burlona.
-Por dios, Tyson no podía llamarme papá como todos los demás de mis hijos, se lamento Poseidón.
"El palacio bien podía ser el lugar más impresionante que haya visto si no estuviera en proceso de ser destruido."
-¡Qué mi palacio que! Bramó Poseidón.
-Hermano tranquilízate en el libro ya lo explicaran, calmó Hestia a Poseidón.
"Nadamos hasta el final de un largo corredor y subimos con la corriente de un géiser. Mientras no elevábamos sobre los techos contuve el aliento - bueno, si es que hay aliento que contener bajo el agua.
El palacio era tan grande como la ciudad en el Monte Olimpo, con grandes jardines, patios y pabellones con columnas. Los jardines estaban esculpidos con coral y plantas marinas.
Veinte o treinta edificios estaban hechos de nácar, blanco pero con destellos multicolores. Peces y pulpos iban y venían por las ventanas. Los caminos estaban bordeados con brillantes perlas, como luces de Navidad.
-Hermoso, susurraron los semidioses.
-Será hermoso pero aun así la están destruyendo mi palacio, gruño Poseidón.
"El patio principal estaba lleno de guerreros. Tritones con cola de pez de la cintura abajo y torsos humanos, excepto que su piel era azul, lo que nunca había visto antes."
-¿La sangre será de color azul? Preguntó Connor.
-¿Por qué lo preguntan? Preguntó Annabeth.
-Porque serían de la realeza, ¿no? Dijo Connor.
-No es realmente así, ese dicho se inventó en el siglo quince cuando…, todos menos Atenea miraron raro a Annabeth y ella suspiro frustrada.
-Es solo un dicho, resumió Annabeth y todos soltaron un sonoro ah.
"Algunos atendían a los heridos, otros afilaban lanzas espadas. Uno pasó nadando a toda prisa, sus ojos eran verde brillante, como esas cosas que ponen en calcomanías, y sus dientes eran de tiburón. No te ponen cosas como ésa en "La Sirenita."
-¿Has visto La Sirenita? Preguntó Hermes aguantando la risa.
-Sí, dijo Percy.
-Es una de sus películas favoritas, me ha hecho verla como quince veces, dijo Annabeth.
-Bastantes veces, comentó Apolo.
-Buscando a Nemo me la ha hecho ver veinte, comentó Annabeth.
-¿Veinte? Chico tú tienes una obsesión, dijo Hermes para el sonrojo del chico.
"Afuera del patio principal había largos fortificaciones- torres, murallas, y armas anti asalto- pero varias de ellas estaban reducidas a escombros. Otras resplandecían con una extraña luz verde que conocía muy bien- Fuego Griego, que podía arder incluso bajo el agua-
Más allá, el fondo marino se perdía en las tinieblas. Podía ver batallas entabladas, destellos de energía, explosiones, el brillo de los ejércitos chocando. Un humano normal hubiera encontrado que estaba muy oscuro para ver. Caramba, un humano normal hubiera sido aplastado por la presión y congelado por el frio. Aún mis ojos sensibles al calor no podían ver exactamente qué estaba pasando.
En el borde del complejo del Palacio, un templo con techo de coral rojo explotó, enviando fuego y escombros en cámara lenta hacia los jardines más lejanos. Por encima de toda la penumbra una enorme forma apareció- un calamar más grande que un bombardero.
Estaba rodeado por una brillante nube de polvo- al menos pensé que era polvo, hasta que noté que era un enjambre de tritones tratando de atacar al monstruo. El calamar descendió sobre el palacio y desplegó sus tentáculos, aplastando una columna completa de guerreros.
-Solo yo puedo escoger leer semejante capítulo, se quejo Poseidón y luego empezó a leer.
"Entonces un brillante arco de luz azul salió disparado desde el techo de uno de los edificios más altos. La luz golpeó al calamar gigante y el monstruo se disolvió como colorante para comida en el agua."
-Bueno podemos ver que el tío P defiende su palacio, dijo Ares.
-Pues claro que lo defiendo es mi palacio.
"-Papi- dijo Tyson, apuntando a donde la luz provino.
-¿Él hizo eso?-
De pronto me sentí mas esperanzado. Mi papá tenía increíbles poderes. Él era el dios del mar. Podía lidiar con este ataque, ¿no? Tal vez me dejaría ayudar."
-Lo veo poco probable, dijo Atenea.
-¿Cómo? Preguntaron Percy y Poseidón solo que con diferente tono.
-Barba Percebe no es tan tonto para dejar que le niño de la profecía se quede allí, explico Atenea.
-Has dicho que no soy tan tonto, sonrió Poseidón.
-No era un cumplido, dijo Atenea.
-Pero a mí me vale cabeza de búho, Atenea gruño.
"-¿Has estado en combate? - le pregunte temeroso a Tyson.- ¿Aplastando cabezas con tu sorprendente fuerza de Cíclope y eso?
Tyson titubeó, y de inmediato supe que había hecho una mala pregunta.
- He estado...arreglando armas.- murmuró -Ven, busquemos a papi.-"
-¡Vamos a buscar a papi! Dijeron Apolo y Hermes levantando los brazos como críos.
-¿Por qué? Se lamentaba Poseidón.
"Sé que esto sonará raro para personas con padres normales, pero solo he visto a mi padre cuatro o cinco veces en mi vida, y nunca más de unos pocos minutos. Los dioses griegos no son exactamente de los que van a los partidos de baloncesto de sus hijos. Aún así, pensé que reconocería a Poseidón al verlo."
Los dioses bajaron las cabezas, ellos querían pasar más rato con sus hijos pero no podían por unas estúpidas reglas.
-No pasa nada, sabemos que no podéis aunque querías estar con nosotros, dijeron los semidioses.
Los dioses se seguían sintiendo mal bueno todos menos Hera que solo quería que todos los semidioses se murieran.
"Estaba equivocado."
-¿Cómo? Preguntaron extrañados.
-Si me dejáis seguir leyendo lo sabremos, dijo Poseidón.
"El techo del templo era una terraza abierta que había sido acondicionada como centro de mando. Un mosaico en el piso mostraba un mapa exacto de los terrenos de palacio y el océano alrededor, pero el mosaico se movía. Piezas de roca coloreada representaban los diferentes ejércitos y monstruos marinos apostados alrededor y las fuerzas cambiando de posición. Los edificios que colapsaban en la realidad también colapsaban en la imagen.
Parados alrededor del mosaico, estudiando detenidamente la batalla, había una extraña disposición de guerreros, pero ninguno de ellos se veía como mi papá. Yo buscaba a un tipo grande con un buen bronceado y una barba negra, usando una bermuda y camisa hawaiana. No había nadie así. Un tipo era un tritón con dos colas de pez en vez de una. Su piel era verde y decorada con perlas. Tenía el cabello negro atado en una coleta, y se veía joven- pero es difícil saberlo con los no-humanos. Podían tener miles de años o tres."
-Tritón, dijo Poseidón al reconocer a su hijo.
-Es hora de conocer a mi nuevo hermano, dijo Percy con falso entusiasmo
-Suerte, susurraron los dioses que conocían al hijo de Poseidón.
"Junto a él había un hombre viejo, con una barba blanca y revuelta y el cabello gris. La armadura de batalla parecía pesarle. Tenía ojos verdes y arrugas de expresión alrededor de ellos, pero no estaba sonriendo ahora. Estudiaba el mapa y se apoyaba en un largo bastón de metal. A su derecha estaba una bella mujer con armadura verde, su cabello negro flotando y con unos pequeños y extraños cuernos que parecían pinzas de cangrejo. Y había un delfín- un delfín normal, pero estaba observando el mapa detenidamente."
-Es mi viejo amigo delfín, suspiró Poseidón, recordaba todo lo que su amigo hizo por él.
-Guau sí que está agotado, comentó Artemisa.
-La guerra le está consumiendo, dijo Ares preocupado por su tío.
"-Delfín- Dijo el viejo -Envía a Palemón y su legión de tiburones al frente occidental. Tenemos que neutralizar a ésos leviatanes.-"
-¿Qué hay de nuevo viejo? Preguntó Hermes con una zanahoria en la mano.
"El Delfín respondió con una voz repicante, pero pude entenderle en mi cabeza.
-¡sí, Señor!- y se alejó.
Miré consternado a Tyson, y luego de nuevo al anciano. No parecía posible, pero...
-¿Papá?- pregunté"
-Media hora después sesos de alga se entera, es todo un record para él, se rió Thalía.
-Thalía no te pases, dijo Annabeth al oído de la mencionada.
-Annabeth si no me paso no hay diversión, se quejó la pelinegra.
"El anciano levantó la vista. Reconocí el brillo de sus ojos, pero su rostro...parecía que hubiera envejecido cuarenta años.
- Hola, Percy-
- ¿Que...que te pasó?
Tyson me dio un empujón. Sacudía tanto su cabeza que temí que se le cayera, pero Poseidón no pareció ofenderse.
-Está bien, Tyson- dijo, - Percy, disculpa mi apariencia. La guerra ha sido dura para mí.-
-Pero eres inmortal- dije muy quedo - puedes...verte como quieras.-
-Reflejo el estado de mi Reino- dijo -Justo ahora ése estado es bastante desolador. Percy, déjame presentarte, me temo que te perdiste a mi Teniente Delfín, dios de los delfines."
-¿Hay un dios de los delfines? Preguntó Travis.
-Hay un dios para todo, respondía Annabeth.
-No hay dios de la vejez, dijo Connor contento por demostrar que la rubia estaba equivocada.
-Ese es Geras, sonrió Annabeth complacida y Thalía y Percy rieron, algo que tenían muy claro es que la rubia nunca se equivocaba y si los hacía por su orgullo nunca lo admitiría.
Los Stoll hicieron un puchero.
"Ésta es mí, er... esposa, Amphitrite. Querida...-
La dama de la armadura verde me miró con frialdad, cruzó los brazos y dijo:
- Disculpe, mi Señor, me necesitan en la batalla.-"
-A mi mujer no le gustan mis hijos a excepción de Tritón que es suyo, dijo Poseidón fastidiado.
-Las mujeres no nos entienden, dijo Zeus.
-Si van engañándonos por ahí normal que no, gruño Hera.
"Se alejó nadando.
Fue bastante embarazoso, pero no podía culparla. Nunca lo había pensado mucho, pero mi padre tenía una esposa inmortal. Todos sus romances con mortales, incluida mi mamá...bueno, a Amphitrite probablemente no le agradaban mucho.
Poseidón se aclaró la garganta.
- Si, bien...éste es mi hijo Tritón. Er...mi otro hijo.-
-Su hijo y heredero- corrigió el chico verde"
-Pero si es un dios, nunca va morir, dijo irritada Annabeth.
-Él es… complicado, explico Poseidón
." Su doble cola de pez oscilaba atrás y adelante. Me sonrió, pero no había amistad en sus ojos
-Hola, Perseus Jackson. ¿Vienes a ayudar al fin?-"
-Perdón porque no pudiera ayudar total solo se estaba preparando para defender el Olimpo, gruño Annabeth.
-Quiero tener una charla con él, esta vez fue Thalía quien hablo.
-Yo te acompaño, dijo Nico.
Percy se sonrojo tenía muy buenos amigos, él pelinegro se levanto y se coloco al otro lado de Annabeth, y les sonrió a las semidiosas, después le hizo un gesto con la mano a Nico y este se sentó a su lado.
Los dioses estaban sorprendidos, ¿Cómo un grupo de semidioses tan poderosos podían ser amigos sin intentar matarse? Encima estaba la rivalidad que existía entre sus padres.
"Actuaba como si yo fuera holgazán o llegara tarde. Si puedes ruborizarte bajo el agua, yo probablemente lo hice."
-No tienes que avergonzarte, gruño Thalía.
-Él debería ser el que se avergüence por no saber que tú eres el chico de la profecía, dijo enfadada Annabeth.
Percy se ruborizó. Sus amigas se pasaban defendiéndolo.
"-Dime qué hacer- le dije
Tritón sonrió como si ésa fuera una tierna sugerencia- como si yo fuera un pequeño y divertido perro que ladrara para él o algo así.
Se volvió hacia Poseidón.
-Iré a la vanguardia, Padre. No te preocupes, no fallaré.-"
-Y encima pasa de ti, dijo Nico.
-Tengo cada vez más ganas de ir a verle, dijo Thalía
"Hizo una cabezada cordial a Tyson. ¿Cómo es que yo no tenía ese respeto? "
-Porque para él eres una amenaza sesos de alga, a veces no te enteras de nada, dijo Annabeth.
-Y que lo digas, dijeron todos los semidioses.
"Luego se alejó entre el agua. Poseidón suspiró. Levantó su bastón y se transformó en arma convencional, un enorme tridente. La punta brillaba con luz azul, y el agua alrededor bullía cargada de energía.
-Siento mucho eso- me dijo
Una enorme serpiente marina apareció sobre nosotros haciendo espirales sobre la terraza. Era color naranja brillante con una boca llena colmillos tan grandes como para tragarse un gimnasio. Mirándola duramente, Poseidón apuntó su tridente a la bestia y le disparó energía azul. ¡ka-boom! El monstruo reventó como un millón de peces dorados, y todos huyeron aterrorizados.
-Mi familia está nerviosa - Poseidón continuó como si nada hubiera pasado - la batalla contra Océano está yendo mal.-
-¿Océano? Preguntó Percy mirando a Annabeth.
-Antiguo titán de los mares en la primera titomanquia no estaba en ninguno de los dos bandos, si en esta está en el de Cronos eso significa que está convencido de que ganará.
-Eso es malo, dijo Percy.
-Muy malo, secundo la idea la rubia.
"Apuntaba al borde del mosaico. Con el cabo de su tridente golpeó la figura de un tritón más grande que el resto, con los cuernos de un toro. Parecía estar montando un carro tirado por langostas, y en vez de espada portaba una serpiente viva.
-Océano- dije, tratando de recordar. -¿El Titán del mar?-
Poseidón asintió.
- Él era neutral en la primera guerra de dioses y titanes. Pero cronos lo convenció de pelear. Esto es...bueno, no es una buena señal. Océano no interferiría a menos que estuviera seguro de elegir al bando ganador.-
-Se ve estúpido- dije, tratando de sonar alegre. -Quiero decir, ¿Quien pelea con una serpiente?-
-Papi puede hacerla nudos- dijo Tyson firmemente.
Poseidón sonrió, pero se veía preocupado.
-Aprecio su fe. Hemos estado en guerra casi un año. Mis poderes están fatigados, y él sigue encontrando nuevas fuerzas que lanzar contra mí- monstruos marinos tan antiguos que me había olvidado de ellos.-"
-Eso no es nada nuevo, dijo Atenea.
Poseidón suspiro.
"Escuché una explosión en la distancia. Alrededor de un kilómetro a lo lejos, una montaña de coral se desintegró bajo el peso de dos criaturas gigantes. Vagamente distinguí sus figuras. Era una langosta, y el otro un gigante humanoide como un cíclope, pero estaba cubierto de miembros. Al principio creí que usaba un manojo de pulpos, luego me dí cuenta que eran sus propios brazos- cien brazos luchando.
-¡Briares! - dije
Estaba feliz de verlo, pero él parecía luchar por su vida. Era el último de su clase- un centimano, primo de los cíclopes. Lo habíamos salvado de la prisión de Cronos, y yo sabía que había venido a ayudar a Poseidón, pero no había oído de él desde entonces.
-Pelea bien- dijo Poseidón -Me gustaría tener un ejército completo como él, pero es el único.-
Miré a Briares rugiendo rabioso y pinchando a la langosta, que cerraba y chasqueaba sus pinzas. La lanzó fuera de la montaña de coral y la langosta desapareció en la oscuridad."
-Sesos de alga deja de ser tan dramático, se quejo Thalía.
-Al menos yo no fui un pino, replicó Percy.
Iban a contraatacar cuando la hija de Atenea sentada entre ambos les dio un puñetazo en el hombro
"Briares nadó tras ella, sus cien brazos girando como las aspas de un bote de motor.
-Percy, no tenemos mucho tiempo. - dijo mi padre- Cuéntame de tu misión. ¿Viste a Cronos?-
Le conté todo, con la voz consternada cuando le dije de Beckendorf. Miré abajo a los patios y vi a cientos de tritones heridos yaciendo en camillas provisionales. Ví hileras de montículos de coral que debían ser tumbas. Me dí cuenta de que Beckendorf no era el primer muerto. Solo era uno de cientos, tal vez miles. Nunca me sentí tan furioso ni tan indefenso."
Percy empezó a sacar humo por las orejas.
Lo semidioses tragaron y se alejaron un poco de Percy menos Annabeth que le puso su mano sobre la de él y Percy se calmó.
"Poseidón acarició su barba.
-Percy, Beckendorf eligió una muerte heroica. No debes culparte por eso. El ejército de Cronos estará desorganizado, quizás destruido.-
-Pero no lo hemos matado, ¿Verdad?-
Cuando lo dije, supe que era una ingenua esperanza. Podíamos haber explotado su barco y desintegrado a sus monstruos, pero un Titán no sería tan fácil de matar.
-No- Admitió Poseidón- pero han comprado algo de tiempo para nuestro bando.-
-Había semidioses en ése barco- dije, pensando en el chico que había visto en las escaleras. De alguna manera, me había permitido a mí mismo concentrarme en los monstruos y Cronos. Estaba convencido de que destruir el barco estaba bien porque ellos eran malignos, navegaban para atacar mi ciudad, además, ellos no estaban permanentemente muertos. Los monstruos solo se evaporaban y eventualmente regresaban. "
-Para nuestra desgracia, dijeron todos los semidioses.
-Me alegra ser una mortal, comentó Rachel ganándose algunas miradas asesinas, en especial de cierta rubia.
"Pero los semidioses... Poseidón puso su mano en mi hombro.
-Percy, solo había unos cuantos semidioses en ése barco, y todos eligieron pelear por Cronos. Tal vez algunos escucharon tu advertencia y escaparon. Si no...Ellos eligieron su camino.-
-¡Les lavaron el cerebro!- dije -Ahora están muertos y Cronos sigue con vida. ¿Se supone que eso debería hacerme sentir mejor?-"
-Percy… Annabeth intentó decir algo pero Percy le cortó.
-Ahora eso da igual, dijo él.
-Pero… esta vez fue Grover quien lo intento.
-Sigamos leyendo, dijo él queriendo cambiar de tema.
"Miré el mosaico -pequeñas explosiones destruyendo pequeños monstruos. Parecía tan fácil cuando solo eran figuras. Tyson puso su brazo a mí alrededor. Si alguien más lo hubiera intentado, lo habría empujado, pero Tyson era muy grande y obstinado. Me abrazó, lo quisiera o no."
-Ojala tuviera la fuerza de Tyson, suspiró la rubia.
-¿Qué dijiste sobre Tyson? Preguntó Percy.
-Dijo que quiere abrazar a Tyson, a ver si nos lavamos los oídos sesos de alga, Thalía saltó en defensa de su amiga.
"- No es tu culpa, hermano. Cronos no explota bien. La próxima vez usaremos cargas más grandes.-
-Percy- dijo mi padre- El sacrificio de Beckendorf no fue en vano. Han menoscabado la fuerza de invasión. New York estará a salvo por un tiempo, lo que deja libres a los Olímpicos para lidiar con la amenaza más grande.-
¿La amenaza más grande? Pensé en lo que había dicho el titán dorado en mi sueño: "Los dioses han respondido al desafío. Pronto serán destruidos". Una sombra pasó por el rostro de mi padre.
-Has tenido bastante pesar para un día. Pídele a Quirón cuando vuelvas al campamento...-
-¿Regresar al campamento? ¡Pero tú estás en problemas aquí! ¡Quiero ayudar!-
-No puedes Percy, tu trabajo está en otro sitio.-"
-Ves dije que no lo dejaría, dijo Atenea.
-Y también que no era tan tonto, Poseidón sonrió con suficiencia.
-Dentro de tres segundos lo olvidaras como los peces, Atenea sonrió.
Poseidón iba a replicar pero Hera lo interrumpió.
-Venga que quiero acabar el capítulo e ir a cenar, se quejó.
"No podía creer lo que estaba oyendo. Miré a Tyson buscando apoyo. Mi hermano se mordió los labios.
-Papi...Percy puede pelear con la espada. Es bueno.-
-Lo sé- dijo Poseidón con gentileza
-Papá, puedo ayudar- dije -Sabes que puedo. No vas a soportar mucho más tú solo.-
Una bola de fuego apareció en el cielo desde detrás de las líneas enemigas. Pensé que Poseidón la desviaría o algo, pero aterrizó en la esquina exterior del patio y explotó, lanzando tritones dando tumbos por el agua. Poseidón se estremeció como si acabara de ser acuchillado."
-Me debería de doler, por el hecho de que reflejo el estado de mi reino, dijo Poseidón.
-Papa…
-Percy hijo vamos a seguir leyendo que yo también tengo hambre.
"-Regresa al campamento- insistió -Y dile a Quirón que es el momento.-
-¿Para qué?-
- Debes oír la profecía. La profecía completa.-
No necesité preguntar cuál profecía. Había escuchado acerca de la "Gran Profecía" por años, pero nadie me la había dicho completa. Todo lo que sabía es que se suponía que yo tomaría una decisión que decidiría el destino del mundo- pero sin presiones."
-Sin presiones, dijo Connor.
-Percy me encanta tu sarcasmo, Travis lo elogió.
-Ahhh, ¿Gracias?
"-¿Qué tal si ésta es la decisión?- dije - ¿Quedarme aquí a pelear, o irme? ¿Qué tal si te dejo y tú...?-
No podía decir "mueres". No se supone que los dioses murieran, pero ya había visto que sucede. Incluso si no morían, podían ser reducidos a casi nada, exiliados, apresados en las profundidades del Tártaro como Cronos había estado.
-Percy, debes irte- insistió Poseidón - No sé cuál sea tu decisión final, pero tu lucha yace en el mundo de arriba. Al menos debes advertir a tus amigos del campamento. Cronos conoce sus planes. Tienen un espía. Nosotros resistiremos aquí, no tenemos opción.-"
-Tenemos que hablar sobre eso, dijo serio Quirón.
-Pero después de leer el libro, dijo Dionisio.
"Tyson tomó mi mano desesperado
-¡Te extrañaré, hermano!-
Mirándonos, nuestro padre pareció envejecer otros diez años.
- Tyson, tienes trabajo qué hacer, hijo mío. Te necesitan en la armería.-
-Iré- sollozó -Me abrazó tan fuerte que casi me quiebra las costillas. -¡Percy, ten cuidado! ¡No dejes que los monstruos te maten!-"
-No creo que lo maten, dijo Thalía.
-¿Y eso? Preguntó Percy.
-Annabeth está para salvar tu culo, dijo Thalía para molestarlo cosa que no logro.
-Eso ya lo sé cara de pino y me alegro de ello, Percy sonrió.
"Traté de verme confiado, pero era demasiado para el grandote. Se volvió y nadó hacia la armería, donde sus primos arreglaban lanzas y espadas.
-Deberías dejarlo pelear- le dije a mi padre -odia estar estancado en la armería, ¿no lo ves?-
Poseidón sacudió la cabeza.
- Ya es bastante malo que deba enviarte a ti al peligro. Tyson es muy joven. Debo protegerlo-"
-Poseidón un padre protector desde 1.231 antes de Cristo, dijo Hermes.
-Hermes, dijo Poseidón.
-¿Sí tío?
-Cállate para que pueda acabar el capítulo.
"-Deberías confiar en él,- dije- no tratar de protegerlo.-
Los ojos de Poseidón centellearon. Pensé que había ido demasiado lejos, pero él miró al mosaico y sus hombros se hundieron. El tipo tritón en el carro de las langostas se estaba acercando al palacio.
-Océano se acerca- dijo mi padre - Debo enfrentarlo en batalla.
Nunca antes había estado preocupado por un dios, pero no veía cómo mi padre iba a encarar a éste Titán y vencer.
-Resistiré- prometió Poseidón- no rendiré mis dominios. Solo dime, Percy, ¿Todavía tienes el regalo de cumpleaños que te dí el verano pasado?-
Asentí y saque mi collar del campamento. Tenía una cuenta por cada verano que había estado en el campamento mestizo, pero desde el verano pasado también tenía un dólar de arena en el cordón. Mi padre me lo había dado por mi cumpleaños 15. Me dijo que yo sabría cuando "gastarlo", pero hasta ahora no entendía qué quiso decir. Todo lo que sabía es que no servía para las máquinas expendedoras de la cafetería de la escuela."
Todos empezaron a reír.
-Tenía que ser a sesos de alga a quien se le ocurriera intentar usarlo, dijo entre carcajadas Annabeth.
"- El momento se acerca- prometió -con suerte, te veré por tu cumpleaños la próxima semana, y tendremos una celebración apropiada.-
Sonrió, y por un momento vi la vieja luz en sus ojos.
Entonces el mar entero se volvió oscuro enfrente de nosotros, como si una tormenta de tinta se aproximara. Truenos retumbando, lo que debería ser imposible bajo el agua. Una enorme y gélida presencia se acercaba. Sentí una ola de miedo atravesando los ejércitos debajo de nosotros.
-Debo asumir mi verdadera forma divina- dijo Poseidón -Ve, y buena suerte, hijo mío.-
Quería alentarlo, abrazarlo o algo, pero sabía que era mejor volverme. Cuando un dios asume su verdadera forma, el poder es tan grande que cualquier mortal que lo vea sería desintegrado.
-Adiós, padre- logré decir.
Entonces me di vuelta. Ordené a las corrientes del océano que me ayudaran. El agua se arremolinó a mí alrededor y me lanzó a la superficie a velocidades que hubieran hecho explotar como globo a un humano normal. Cuando miré atrás pude ver destellos verdes y azules, mi padre combatiendo al titán, y el mar mismo dividido por los dos ejércitos."
-Dramático, gruño Thalía.
-¿Tienes que acabar los capítulos así? Preguntó molesto Nico.
-Chicos a cenar, dijo Hestia.
Todos comieron rápidamente para saber que pasaba a continuación.
Silena regresó durante la cena mas calmada.
Todos se sentaron en sus sitios anteriores, pero cuando iban a coger el libro una luz apareció.
