Hola a todos..!!
Bueno..aki actualizo..la vdd es que me ha salido corto..Pero es un capitulo importante!
Quería pedirles una cosilla..¿se pasarian por "para que me quieras como quiero"..es que me ha hecho un gran trabajo escribirlo y quiero merito por ello..No es que crea que me deban algo pero creo que no esta tan malo después de todo..¿se pasan?
Los quiero y gracias a AwanBlackivenus-valensLils Potter Evans y mimig2
Besos
Lal!
3ºPromesas y Verdades
Después de recostar a Harry en su cuarto, el matrimonio se fue a acostar a Lidia, su segunda hija, una hermosa pelirroja de ojos avellana, de un año de edad.
Con la niña dormida en brazos, su madre la recostó cuidadosamente y la arropó para luego darle un beso en la frente.
Desde la puerta del cuarto, el padre veía la escena enternecido. Las dos mujeres más importantes de su vida eran pelirrojas y hermosas. Se acercó y besó la manita de la bebe para luego retirarse con su esposa de la mano.
Al llegar al cuarto, Lily cerró la puerta y le sonrió sugerentemente.
-Esta
noche no te salvas, Potter-le dijo y lo besó con
lentitud-¿Tienes el papel?
-¿Cuál
papel?-preguntó el hombre haciéndose el desentendido-
¡Ouch!-gimió al recibir un golpe en las costillas-Si lo
tengo-se apresuró a decir antes de recibir otro golpe
-Bien-espetó su esposa y se acercó a la puerta que daba a un gran balcón, un poco en desuso.
-¿Qué estás haciendo?-preguntó su esposo turbado siguiéndola e hincándose a su lado mientras ella cavaba una maseta con una pequeña pala.
-Enterrar mi papel-dijo ella con una sonrisa, sacó un papel muy bien plegado del bolsillo y lo enterró bajo tierra
-¿No veremos nuestros números?
-No, a mi no me interesa en lo personal..¿A ti?-preguntó rellenando de tierra la maseta
-No, claro que no-James adoptó una posición seria. Por un lado lo celaba y le picaba la curiosidad por saber la cifra de su esposa, por el otro, la aliviaba pensar que ella no vería su número. Temía lo que diría.Quizás se sintiera menos experimentada que él, inferior. Y no quería eso.
Lily se incorporó y le pasó la pala sonriendo-Tú turno
El moreno la besó y se dispuso a enterrar su papel, una vez bien enterrado (bien en el fondo), se puso de pie y abrazó a su esposa
-No quiero hablar más de pasadas relaciones, solo me importas tú-le dijo al oído y ella se separó con una sonrisa lasciva
-Lo mismo digo pero..Dejémonos de parloteo-susurró antes de besarlo con salvajura. James sonrió entre el beso y la cargó en brazos hasta la habitación.
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Tarde.Era muy tarde. ¡Demonios!¿Quién la había mandado a quedarse con James tan tarde jugando cartas? ¡Si! Malditas y endemoniadas cartas. Maldito juego de prendas (especiales) en donde terminaron completamente desnudos y haciendo cosas jamás vistas.Tan entretenidos estaban, que eran las cuatro cuando quisieron acordarse.
El reloj marcaba las diez en ese momento y ella estaba vistiéndose a las apuradas mientras James preparaba el desayuno.
Llegarían tarde a la sede de la Orden y todavía había que llevar a Harry a la escuela.
Con el suéter gris puesto, un jean algo apretado y medias, comenzó a buscar sus botas.
Se puso a gatas a buscar debajo de la cama. Bien. Una estaba en el otro extremo de la cama y la otra no aparecía.
Se metió debajo de la cama y, como una boa en busca de su presa, se arrastró por el piso hasta tomar la bota. Que sucio estaba todo. Lleno de pelusas, pelos y tierra.
¡Hasta papeles había! Tomó uno hecho un ovillo que estaba junto a la bota y salió a la superficie.
Tosió algo por la tierra y se sacudió la tierra. Visualizó la otra bota debajo de la mesa de luego y se agachó a tomarla.
Con las botas puestas, se dispuso a hacer la cama de forma muggle por que no hallaba la varita.
En eso de doblar el cubrecama, el papelito antes hallado de cayó de nuevo al suelo. Lo tomó y lo abrió por mera curiosidad, aunque debía ser un dibujo de Harry de seguro.
Hizo un mohín con los ojos, extrañada de lo que le nota decía:
Si no quieres que ella se entere de todo nos reunamos en Bethnal Green, en la calle nº8 a eso de las seis.
Sabes que no juego con esto, James. Debes ir por tu familia.
E
¿Quién era "E"? Al recordar dos mañanas atrás, recordó que su esposo había recibido una nota que lo había dejado dudando. Pero era de Sirius, nada importante, según James.
¿A quién se refería con "ella"?"A ti tonta"la voz de Marlene le retumbó en la cabeza.
La nota estaba dedicada a James y le decía que no era un juego, que debía ir por su familia.
Tomó asiento, pálida y perpleja, y se llevó la nota al pecho.
Las palabras de Marlene le vinieron a la cabeza." Potter tiene una amante, Lily."
No, no podía ser.
"Si aún no tiene otra, apúrate a darle lo que quiere o sino va y busca lo que no tiene en casa"
¿James había sido capaz de engañarla simplemente por falta de sexo?¿Por que ella por unos días no quería tener relaciones debido a su cansancio?
Algunas lágrimas rebeldes surcaron sus mejillas terminando en su cuello y se lo tocó, recordando el chupón que había visto en su esposo días atrás.
Cerró los ojos y lloró en silencio por varios segundos antes de volver a releer la nota, en un mar de lágrimas y visión borrosa.
Esa tarde supuestamente se había juntado con Sirius. Esa nota supuestamente había sido de Sirius. Le había mentido y se había juntado con esa mujer que lo estaba amenazando con contarle todo a ella. ¡Qué idiota había sido para no verlo!
James Potter seguía siendo James Potter después de todo, muy en el fondo. Y había puesto su necesidad de macho antes de ser padre y esposo.
¡El muy canalla había pensando solamente en su deseo de saciar su ego viril y no había pensado ni en Harry ni en Lidia ni en ella! ¡Maldito bastardo hijo de una gran puta!
Nadie se burlaba de ella ni mucho menos de sus hijos. A ella que le hiciera lo que quisiera.
Si quiere ir y fornicar con todas las putas de todo Londres, que lo haga.Pero con sus hijos nadie jugaba. Eran demasiado pequeños para entender lo que era un padre estúpido y que no había pensando en ellos a la hora de acostarse con otra mujer.
¿Hace cuanto tiempo la vería? La cifra de cuatro años pasó por la mente de la chica pero solo hizo que llorara más, pensando que quizás conocía a la autora de la nota, había estado bajo sus narices y ella ni enterada.
Se puso de pie, temblando por la cólera. Tiró la nota al piso y corrió al cuarto de Lidia, en un mar de lágrimas. Para su suerte y como una especie de señal de apoyo, su hija estaba de pie en la cunita, sonriéndole.
Fue hacia ella y la tomó en brazos, llorando e hipando. Acarició sus pelirrojos cabellos, herencia de ella y se limpió los ojos, tomando aire en medio de una congestión nasal completa.
Besó a su hija en la cabeza y se acercó a tomar un pañuelo con la mano libre. Se secó las lágrimas y lo volvió a tirar.
-¿Por qué a mí?-le preguntó en susurro a su hija que dormitaba en sus brazos-¿Por qué a mi, Lidia?
Sintió la presencia de su esposo a espaldas de ella y solo atinó a mecer a su hija, que había despertado.
-¿Cómo andan mis dos chicas hermosas?-preguntó abrazando a Lily por la cintura y besando a su hija que soltó una risita. Lily sintió una sensación de repulsión absoluta, mezclada con una descarga eléctrica.
-¿Despierto a Harry?-preguntó el moreno aún abrazado, haciéndole caras a Lidia-Aunque creo que ya no llegará al colegio.
Viendo que su esposa no decía nada, la hizo voltear lentamente y frunció el cejo al verla con los ojos rojos y cristalinos
-¿Qué te pasa Lily?¿Por qué lloras?-inquirió limpiándole algunas lágrimas de los ojos pero ella se corrió-¿Qué sucede?
-¿Por qué nos estás haciendo esto, James?-preguntó en voz queda, entrecerrando los ojos-¿Por qué?
James la miró serio, entendiendo lo que decía.
-Lily, no era mi intención...yo.soy completamente culpable pero..
-No me digas que pensaste en nosotros por que no fue así-espetó en un susurro enfadada-¿Por qué le haces esto a tu familia?-farfulló retomando a la bebe en brazos, que se le caía.
-Lily, lo siento yo...estoy arrepentido-dijo en tono lastimero, con algunas lágrimas a punto de salir de sus ojos.-..Yo los amo, perdóname por favor.
Ella cerró los ojos dejando salir más lágrimas y besó la cabeza de Lidia.
-No puedo perdonarte, James-repuso abriendo los ojos y masculló- ¡Por que no te entiendo!
- ¡Lily, soy un estúpido, perdóname!-farfulló con el rostro surcado de lágrimas- ¡Quiero morirme!¿Si? ¡Cometí un error que me costó lo que más amo: mi familia!-concluyó y bajó la mirada. Suspiró y añadió-Solo fue una aventura, nada más.
Lily, roja y con las pecas de su rostro más pronunciadas que nunca, le pegó una bofetada que hizo lloriquear a Lidia.
-Quiero que te vayas hoy mismo de casa-espetó firme entre dientes-Podrás venir a ver a los niños todas las veces que quieras.
James intentó decir algo más pero su esposa negó con la cabeza y salió del cuarto llorando en silencio e intentando callar el lloriqueo de su hija.
El merodeador pateó la cuna con rabia y se dejó caer al piso, apoyado en la pared, llorando en silencio y maldiciéndose por dentro. Sentía asco de él mismo.
