N/A: Este fic va dedicado a AiShtteru que siempre es la primera persona en dejarme reviews en los fics de Duklyon, y además porque sé que le gusta esta pareja.


Una vez, Takeshi tuvo que pasar unas vacaciones de verano con su familia lejos de Campus CLAMP; lo que significó estar lejos de la ciudad, lejos de la gente, lejos del estudio, lejos de la patrulla Duklyon, lejos del peligro, y sobretodo, lejos de Kentarou.

A este último le costo mucho separarse del Duklyon azul, a tal punto que Takeshi tuvo que gritarle y convencerlo por casi una hora para que le soltase la pierna y lo dejara partir.

Así que, una vez de viaje y llegado a su destino, el defensor color cielo pensó en relajarse, relajarse, y relajarse más aún: ir a la playa, dormir hasta tarde, leer tranquilo un libro, y disfrutar de la ausencia del ruido provocado por el Duklyon rojo.

Pero eso no le fue posible. Una noche, tratando de dormir, se quedó pensando en que si Kentarou había sufrido mucho su partida. O una mañana, comiendo, se imaginó lo triste que podría estar su amigo haciendo un solo desayuno. Otra vez, recordando a Erii, se preocupó al pensar en que Kentarou podía estar haciendo el trabajo solo y recibiendo todos los golpes.

Hasta que una noche, recibió una llamada del susodicho. Kentarou le contó que todo estaba bien, que no había tenido problemas gracias a la ayuda de Erii y Sukiyabashi, y que disfrute sus vacaciones.

Luego de enterarse todo esto, Takeshi no pudo evitar sentirse un poco triste, ya que Kentarou no había mencionado nada sobre que lo extrañaba. Pero ahí recibió otra llamada. Esta vez era de Erii.

- Cuando volverás? - le preguntó con un tono histérico.

- Pasado mañana, por qué?

- Porque Kentarou no puede dejar de llorar! Pareciera que no puede vivir sin ti!

- Pero si él me dijo que estaba todo bien!

- No lo sé! Te lo habrá dicho para no preocuparte! Pero ven rápido, te lo ruego! Está insoportable!!!

Entonces la realidad golpeó a la puerta de Takeshi.

Hasta que no pasó al lado de un espejo y notó la enorme sonrisa en su rostro, no se había dado cuenta de lo mucho, mucho que él extrañaba a Kentarou y lo muy feliz que lo hacía que él tambien.