Los personajes de Pasión de Gavilanes no me pertenecen.

Bésame.

Sarita Elizondo no comprendió, sin embargo una parte de ella no quería hacerlo realmente, como podía devolverle el beso a Franco con tanta urgencia que llego a sorprenderle, cubrió con sus labios los de él y gimió cuando Franco le lamio los labios con su lengua caliente. Le miro a los ojos preguntándose una y otra vez, ¿Qué paso con el odio que sentía por él?

Pero Franco le miraba con tanto deseo reprimido que ella cerró los ojos y se dejo llevar, navego con él entre sus sentimientos contradictorios mientras sus cuerpos ardían antes sus caricias.