La autora es porrimicide (tumblr), Inky en archiveofourown.
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Capítulo 3
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Un miércoles por la tarde.
Él no ha olvidado su sueño del todo.
Makoto se menea inquietamente en su silla, incapaz de voltear siquiera para encarar a Sato mientras él frota sus manos. Con sudor, sacudiendo los dedos, dirige su mano a su cabello desordenado. Él espera que no luzca como que recién salió de la cama, ya que justamente eso fue lo que pasó; ahora, prácticamente tiene una fobia a soñar de nuevo. Círculos oscuros posan bajo sus ojos y su cuerpo no está acostumbrado a una noche tan patética de sueño.
—¿Tachibana? ¡Tachibana-kun!
Finalmente, la voz llamando su nombre atrapa su atención, haciéndolo brincar y girarse. Sato está ahí, inclinándose hacia adelante y apoyando la barbilla en su palma.
—¡Bienvenido de nuevo a la tierra, soñador! —ríe—. ¿Estás bien? Luces un poco cansado.
—Ah… estudiando en la noche hasta tarde—responde Makoto, poniendo su distintiva sonrisa con una inclinación de cabeza; no funciona demasiado bien con semejantes círculos negros bajo sus ojos, de todos modos, y Sato no luce convencida.
—Ya veo. Hey, algunos amigos y yo vamos a tener una reunión después de clase en un bar o algo así. ¿Quieres venir? Oh, espera, no tienes veinte, ¿verdad?
—Lo siento, sólo tengo dieciocho—dice Makoto con una risa avergonzada, y Sato agita su mano.
—Eso está bien. Aquí hay muchas cosas más por hacer. ¿Quieres ir a un café o a un karaoke?
—Seguro. Lo que sea está bien, quiero decir. En verdad—contesta tímidamente. En realidad él nunca ha estado en una salida con nadie más aparte de la gente que conoce bien; sin embargo, probablemente es bueno para él el comenzar a hacer amigos por aquí.
—Yo, Tachibana.
Makoto brinca como si hubiese sido electrocutado, volviendo su cabeza de repente para encarar a Sousuke, quien se avecina hacia él luciendo tan malhumorado como siempre.
—H-Hola, Yamazaki-kun—tartamudea. Por una fracción de segundo Sousuke le mira, y Makoto está seguro que sabe qué es lo que está pensando.
—Luces hecho polvo, Tachibana.
—¡Es lo que dije! —Sato ríe y luego sonríe abiertamente a Sousuke—. Mi nombre es Sato Fuyumi. Encantada de conocerte.
—Yo soy Yamazaki Sousuke. Es un placer—Sousuke le contesta cortantemente. Se deja caer en la silla detrás de Makoto, luciendo indiferente, y echa su mochila en la mesa. Está vistiendo una sudadera con capucha y unos pantalones de mezclilla; su piel luce enrojecida – como si hubiese salido de la ducha diez minutos atrás. También su cabello está húmedo. Makoto no se da cuenta de que Sousuke lo está viendo—. ¿Tengo un insecto o algo en mi cabello?
—¿Hmm? —Makoto tararea aturdidamente. Sale de su ensoñación y aparta su mirada bruscamente—. ¡Oh! No, no del todo. Sólo me di cuenta que… luces como si hubieses salido de la lucha.
Eso es mucho peor que la situación del insecto. Mucho peor. Es un tanto raro de notar en alguien. Makoto se sonroja desde la punta de sus orejas y se masaje las sienes; está al tanto de las miradas tanto de Sato como de Sousuke que están sobre él, y entonces desea poder desaparecer en un hoyo.
—Me encontraba nadando antes de esto, en el Centro de Actividad Estudiantil—explica Sousuke, y no luce como si pensara que Makoto dijo alguna cosa extraña. Makoto le observa, curioso—. Sí. Hacía… algunas vueltas.
Sus ojos se oscurecieron cuando lo dijo; no es un buen mentiroso. Cualquiera con la mitad de percepción como Makoto podría ver eso. Él ha lidiado con muchas declaraciones en su vida como No es eso, no realmente y No lo estoy de parte de Haru que sabe que Sousuke está mintiendo. Probablemente eso quiere decir que hacía terapia de ejercicios aeróbicos y no quiere admitirlo.
—Así que, ¿ustedes se conocen? —pregunta Sato—. ¡Genial! ¿Por qué no vienes con nosotros, Yamazaki-kun? ¡También viene Tachibana-kun!
—¡Ahh-¡—Makoto comienza – ¡ellos no se conocen demasiado bien!
Conmocionado mira de un lado para otro, de Sato a Sousuke, más de una vez. Sousuke sólo se encoge de hombros.
—Como sea. De todos modos no tengo nada que hacer después de clases—contesta Sousuke, y Makoto muerde su labio inferior. Sousuke es genial – muy genial y seguro con lo que sea que dice. Ni siquiera parpadeó cuando le preguntaron si quería salir con una completa extraña y sus amigos. Eso hace sentir a Makoto, de alguna u otra manera, avergonzado; su seguridad hace que su ego tiemble sólo un poco—. ¿A qué hora?
—Justo después de clases. Podemos detenernos en mi habitación para dejar nuestras cosas antes de que nos vayamos. Mi amiga nos va a recoger en su automóvil e iremos al centro de Tokio—Sato dice y sonríe ampliamente—. ¡Será divertido, lo prometo!
La clase comienza luego de eso. Makoto hace todo lo que puede para concentrarse (escribiendo detalladamente y siendo minucioso con sus notas), y pronto es capaz de hacerlo completamente, sumergiéndose en la lección. A mitad de clase la profesora toma un momento para mostrar un vídeo sobre la estructura de los huesos y articulaciones; Makoto lo miera, tomando pequeñas notas sobre cómo funcionan las articulaciones.
Cuando va hacia un hombro, él no puede evitar acordarse de Sousuke. Le echa un vistazo, sólo para encontrar que Sousuke no ha escrito ni una sola cosa durante todo el periodo de clase. Su pluma permanece encima de su libreta y ni siquiera está viendo el vídeo; en su lugar, tiene el mentó apoyado en la palma de su mano mientras observa melancólicamente hacia otro lugar. Sus ojos, oscuros y pensativos, reflejan la articulación giratoria de la pantalla. Ni una vez sus ojos se despegan de los ladrillos de la pared que están por detrás del profesor. De nuevo, Makoto se siente abrumado por el deseo de acercarse y tocarlo – pero por una fracción de segundo está seguro que su mano va a pasar a través de Sousuke. No lo alcanza. En cambio, vuelve sus ojos a la pantalla y sigue trabajando duro para tomar buenas notas.
Cuando la clase termina, Makoto suspira fuertemente y sacude su mano acalambrada, que tiene algunas manchas de tinta de su pluma. El día de hoy llenó dos hojas completas, de ambos lados, de puras notas. Su mano duele, pero se siente seguro de que lo ha conseguido. Mira a su izquierda, dándose cuenta que Sousuke ni siquiera ha cerrado aún su libreta y continúa mirando fijamente en la distancia.
—¿Yamazaki-kun? —pregunta. Sousuke parpadea una, dos veces, antes de girar y mirar a Makoto. Tarda un poco en comprender, pero se da cuenta que la clase se terminó. Sus movimientos lucen como si sus arterias estuvieran oxidadas y necesitando un cambio de aceite.
—Ugggh, finalmente—Sato dice detrás de ellos. Makoto se gira para verla de pie con su mochila colgando sobre su hombro y la cartera en su mano—. ¡Vamos!
Mientras los tres salen del salón de clases, Makoto saca su celular para escribir un mensaje a Haru, diciéndole que no podrá ir en la noche ya que tiene planes. Se detiene antes de mandarlo y entonces agrega algo más.
Pero llámame hoy en la noche para hablar sobre tu día.
Ahí está Ahora Haru no se sentirá como si lo estuviera abandonando. Makoto sonríe, tirando un poco los labios sobre sus dientes mientras piensa en la natación de Haru. Espera que le esté yendo bien hoy.
—Nanase es exigente (1) como Rin dijo, ¿no es así? —Sousuke comenta de pronto. Makoto se da cuenta que él se retrasó un poco y Sousuke redujo la velocidad para caminar a su lado. Mientras tanto, Sato camina rápidamente. Ella es pequeña, pero sus piernas se mueven tan rápido como su cabello rebota, y hace que Makoto recuerde a un conejo.
—¿Cómo supiste que estaba hablando con Haru? —pregunta, deslizando su celular en el bolsillo. Sousuke se encoge de hombros.
—Tenías una mirada de tonto en la cara. Pensé que Nanase fue el único causándolo.
—Yamazaki-kun, eso no es amable—se queja. Sousuke deja salir una pequeña risa y es la primera vez que Makoto la escucha. Es baja y estruendosa, y él pudo escucharla muy bien, incluso en el abarrotado pasillo del edificio de ciencias.
—Haha, lo siento. Es solo que Rin pone una mirada similar en su rostro cuando habla de Nanase—explica—. Pienso que es el efecto que tiene en la gente. Por lo menos tú no hablas obsesivamente de él, como lo hace Rin. Me da dolores de cabeza escucharlo abrir su boca. En este momento conozco más de él de lo que yo deseo saber.
Makoto ríe tontamente por el comentario seco de Sousuke. Es gracioso de alguna manera, porque cuando habla está fuera de la comisura de su boca. ¿Su tono de voz, tal vez? Makoto sonríe a Sousuke y Sousuke a él.
Sato los lleva al elevador y ellos bajan a la primera planta. A mitad de camino el teléfono de Sato suena y lee un mensaje de texto antes de dejar escapar un gemido alto. Cuando se abren las puertas del ascensor, "cae" dramáticamente fuera de él y pisa fuerte en las puertas principales.
—Hooooombre, ¡mi amiga me dijo que hay demasiado tráfico como para que nos lleve! Tendremos que tomar el metro. ¿Traen su Identificación de Estudiante? La escuela cubre todo un año los pasajes de algunas líneas del metro. Sí saben eso, ¿cierto? —ella pregunta sobre su hombro.
—Genial—dice Sousuke.
Por supuesto que Makoto lo sabe. Él toma el metro para el hogar de Haru todo el tiempo, pero no siente la necesidad de decirlo tan alto. Por alguna razón, no quiere que Sousuke sepa parte de su rutina diaria. Asiente en lugar de responder.
—¡Estupendo! Bien, vamos a detenernos en mi habitación para poder dejar nuestras cosas , y entonces iremos a la estación.
—x—
La estación está abarrotada como siempre, pero sólo es poco más de las tres de la tarde, por lo que el tren aún no está tan mal. Son capaces de subirse a uno sin necesidad de protestar, e incluso son capaces de encontrar asientos. Sato expresa sus preocupaciones de sentarse junto a extraños, así que obliga a Makoto y Sousuke a sentarse a ambos lados de ella. Es una organización cómica ya que fácilmente es unos centímetros más baja que ellos.
—Entonces, Yamazaki-kun, ¿cuál es tu carrera? —pregunta mirando a Sousuke. Él le echa un vistazo, y entonces gira rápidamente su mirada hacia un símbolo del otro lado del tren.
—Fisioterapia.*
—¡Yo también! —Sato dice emocionadamente, alcanzando justo encima de la rodilla de Sousuke para darle un golpe—. ¡Compañeros de Fisioterapia! Aunque sólo cambié de carrera, voy a tener que quedarme un poco más en estos cursos de introducción. Es lamentable, ¡pero al menos los conocí a ustedes dos!
Los alcanza y agita el cabello de ambos. Sousuke rehúye de su toque, mirándose un poco sorprendido; Makoto sólo ríe.
—Sato-san, jeez—dice Makoto, llegando a su cabello para acomodarlo de nuevo.
El tren hace una parada justo fuera del centro de Tokio, y un montón de gente nueva sube a bordo. Sousuke, Makoto y Sato se levantan y le dan sus lugares a una madre con sus tres niños. Más gente entra haciendo todo un poco claustrofóbico. De nuevo Sato se pone entre Sousuke y Makoto, mencionando que se siente más segura entre semejantes chicos fuertes y altos.
Cuando el viaje termina, bajan y andan arriba en las calles del centro de Tokio. Está atestado de gente. Increíblemente atestado, hasta el punto en que Makoto puede sentirse una clase de acercamiento en sí mismo. Makoto se envuelve en sus brazos, agarrando sus codos mientras camina. Es caluroso y sofocante – la respiración de miles de personas mezclándose con el calor primaveral y la humedad.
—Wow. El tráfico no está tan mal—Sato se queja alto—. Ella mintió totalmente. Incluso hoy no está atestado de gente.
—¿Esto no es atestado? —Makoto pregunta, mayormente para él. Ve a Sousuke dándole un vistazo por el rabillo del ojo.
—¿Primera vez en el centro? —cuestiona, empujando sus manos en los bolsillos—. Sólo ponte cerca y continúa moviéndote. No estarás en el camino de nadie mientras tú te mantengas caminando.
—Está bien—dice, desviándose un poco para caminar más cerca de Sousuke. Sus hombros rozan y realmente no es un gran problema, pero de todos modos a Makoto le pone la piel de gallina en su brazo.
—Vamos a ir a un pequeño cuchitril que no va a estar demasiado ocupado hoy—platica Sato, mirando sobre su hombro—. Está escondido bajo un edificio, por lo que no muchas personas saben de ello. Tienen buena comida, sin embargo.
Makoto suspira, aliviado. Un restaurante concurrido no hará más que aumentar sus inquietudes. Ni siquiera tiene tiempo de disfrutar el escenario, ya que la gente se mueve rápido a su alrededor; es increíble cuán altos son los edificios. Es casi como si se acercaran a él para tragarlo y escupirlo. En Iwatobi no existe ningún edificio como estos en lo absoluto. La pequeña ciudad en la costera montañosa es un buen equilibrio entre la naturaleza y los seres humanos, y nadie se mueve tan rápido. Él no tiene ninguna queja sobre la tecnología, pero nadie ahí parece importarle el olor de los tubos de escape de los automóviles, o el sonido de las bocinas, motores y parloteos; nadie alza la vista de sus teléfonos u otros dispositivos portátiles para realmente echar un vistazo a su alrededor.
Por primera vez siente un dejo de añoranza – y se pregunta qué está cocinando su madre para la cena. ¿Ran y Ren están bien? ¿Han estado cepillando sus dientes sin—?
Una mano repentina en su codo lo trae de vuelta a la realidad. Él se evitó de ir en una trayectoria directa a un contenedor de basura.
—¡Cuidado! —espeta Sousuke – sus cejas gachas ya que sostiene el brazo de Makoto—. Es tan claro que eres del campo. Es embarazoso.
—Lo siento—chilla. Sousuke suspira y suelta su brazo. Makoto, sintiéndose humillado, baja la mirada al suelo. Está feliz de que no ha llevado a Haru al centro por una cena, porque si él es patético mientras está en las calles de Tokio, Haru y él serían los idiotas más grandes en Japón. Estarían en la parte trasera de una auto de la policía y serían llevados a casa antes del anochecer.
—Estaba bromeando, Tachibana—le dice Makoto. Dándose cuenta que Sousuke le observaba con una expresión preocupada (bueno, tan preocupada como Sousuke puede mirar) en su rostro, Makoto sonríe y alcanza su mano hasta acariciar un mechón de cabello detrás de su oreja, sacudiendo la cabeza.
—Yo… realmente no estoy acostumbrado a la vida en la gran ciudad—contesta. Siguen a Sato cruzando una calle, entonces hacen su camino en otra, mucho menos atestada. Makoto se mueve un poco lejos de Sousuke, dándole más espacio—. El año pasado, el festival de Obon no estaba tan lleno en Iwatobi… es un poco escalofriante.
—Sí. Rin mencionó que tú eres un tipo de…—Sousuke comienza, y entonces cierra su boca a la par que Makoto le da una mirada desconcertada.
—¿Rin? ¿Qué dijo de mí?
Sousuke luce nervioso. Chasquea su lengua y se rasca la cabeza.
—Hombre, no debí de decir nada. Bueno, es su problema, no el mío. Dijo que te asustas fácilmente. Algo como un miedoso, honestamente—le dice. Makoto frunce sus labios y se sonroja de un rojo brillante. ¿Qué tanto Rin habló sobre él? —. ¿Di en el clavo?
Makoto balbucea y hace gestos desesperadamente, antes de poner su rostro en sus manos. Él no puede mentir en lo absoluto.
—E-Es cierto—admite, y él no es feliz con eso. Como sea, Sousuke sólo comienza a reír. Makoto echa un vistazo a través de sus dedos para ver la gran sonrisa en el rostro de Sousuke. Sus ojos están apretados del borde, y su nariz se arruga cuando ríe.
Oh no.
El rostro de Makoto es tan caliente que se sorprende que aún no se haya quemado. Quiere decirle a Sousuke que pare de reírse, pero su risa es bonita, y su sonrisa lo es aún más. Makoto muerde su labio y mira a Sousuke de nuevo, pero él está de regreso a su comportamiento indiferente y calmado.
Finalmente llegan a la pequeña cafetería cuchitril, donde Sato los guía a una pequeña escalera hacia el comedor. En realidad, unas cuantas personas están ahí; es más concurrido que las cafeterías más populares de Iwatobi, pero las camareras actúan como si fuera un día tranquilo. Sato les arrastra a través de la pequeña multitud a una mesa en la esquina trasera, en donde tres personas están sentadas y hablando en voz alta.
—¡Hey, todos! —habla Sato, diciendo hola con la mano, y luego apunta hacia Sousuke y Makoto—. Aquí hay un par de chicos de mi clase de anatomía, Yamazaki Sousuke y Tachibana Makoto.
—Encantado de conocerlos—dice Makoto. Los saluda tímidamente mientras Sousuke sólo les asiente con la cabeza. Sus manos aún están en sus bolsillos; Makoto se pregunta si está un poco nervioso también. Se sientan uno al lado de otro en el pabellón.
—Tachibana, Yamazaki, estos son mis amigos: Hana, Aiko y Kenji—Sato los presenta, señalando a cada uno de sus amigos en orden. Hana es una chica grande con cara bonita y en forma de corazón; Aiko luce como si levantara pesas o nadara, incluso. Sus brazos son abultados y musculosos, pero la correa de su celular es linda y rosa. Kenji tiene una cara delgada y piel pálida; hay un Nintendo 3DS en sus manos, y él sólo da miradas breves para saludar antes de volver al juego.
—¿Nadadores? —Aiko pregunta, inclinándose hacia adelante. La boca de Makoto cae de la sorpresa.
—¡Sí! ¿Cómo lo sabes? —cuestiona. Aiko se ríe estruendosamente.
—Porque sólo los nadadores pueden tener los cuerpos que ustedes tienen. Déjame adivinar… ¿Nado de espalda?
—¡Estás en lo correcto! —exclama Makoto, haciendo reír a todos a excepción de Sousuke—. ¡Es genial!
—Nah, es sólo que yo estaba en el equipo de natación en la secundaria. Mi estilo era espalda, también. Cuando vine a la Universidad no me uní al equipo de natación, así que en lugar de ello me fue al equipo de lucha libre—explica, entonces se gira hacia Sousuke—. ¿Qué hay sobre ti, chico grande? ¿Eres de espalda, también? O quizá mariposa.
—No nada—Sousuke contesta simplemente. Aiko alza una ceja, pero se encoge de hombros y lo olvida – concentrando toda su atención en Sato.
—Entonces, ¿cómo estuvo tu clase, Fuyumi-chan?
—Aburriiiiida. Y, oye, ¿¡por qué no nos recogiste!? ¡El tráfico no estaba tan mal del todo!
Mientras Sato y Aiko discutían, Makoto frunce el ceño y mira a Sousuke. Sus ojos están abatidos mientras se entretiene con un paquete de azúcar. La pregunta de Aiko llegó a él; Makoto no sabe realmente qué decir. Quiere decir algo, pero no sabe si será bien recibido. ¿Debería de restarle importancia, o…?
—Iré al baño—Sousuke dice de forma abrupta.
Para la confusión de todos, no regresa para el resto de la salida; incluso Makoto está un poco sorprendido. Al final del día, cuando vuelven al campus, Sato terminar por darle todas las cosas de Sousuke a él, para que se las pueda dar más tarde.
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—x—
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(1) La traducción literal es que una persona sea difícil de mantener, en un sentido económico. Sonaba algo fuera de lugar, y lo más cercano a lo que trataba de expresar la palabra era exigente. Y vamos, que concuerda perfectamente con Haru.
* Decidí cambiar el nombre a la carrera de Sousuke. I mean, en sí Terapia Física es una traducción aceptable, pero me parece mejor Fisioterapia. Cualquiera de las dos está bien, pero desde mi punto de vista (y más bien está esto de cuál escucho más – cuál uso menos), me quedaré con Fisioterapia.
Oh, my. Con todo el sueño encima, he terminado la traducción. Esta semana ha estado muy pesado para mí, y el clima por acá ha sido muy cambiante, afectándome demasiado. Aparte, a mitad de semana dieron inicio los encargos de trabajos finales.
Debido a esto, las siguientes actualizaciones (por lo menos lo que falta de noviembre, y los primeros de diciembre) serán un poco irregulares. Por supuesto, trataré con todo mi esfuerzo a actualizar cada semana (sábados, domingos, o incluso lunes) los capítulos siguientes, y en caso de que no lo haga, trataré de traer dos. Ojalá no se dé el caso lol. De todos modos de que no haya actualización, daré aviso en mi tumblr (laaaarrylove), así que estén al pendiente de eso. Luego de que los exámenes y trabajos finales estén terminados, se podría decir que ya soy libre de toda presión o cargo, sooooo, se puede dar el caso de que actualice dos veces por semana. Who knows. Ojalá se haga así. Ah.
Quiero agradecer a aquellas personas que agregaron a Favoritos/Alertas esta historia. De igual manera, a aquellas que dejaron reviews: SouMako 3 (cariño, sorry, pero aún no habrá limonsito. Antes viene el drama), shiro24kuro, Ina, Momoocchi y KattytoNebel.
¡Nos leemos la siguiente semana!
