Arco del nuevo comienzo: Parte 3
Un trabajo en equipo. Caos en el extraño festival de San Valentín.
«Ha pasado una semana desde que apareció el fenómeno hecho de músculo. Se suspendieron las clases después de la derrota del monstruo y la escuela cerró hasta el día de hoy. Después de lo ocurrido he tratado de calmar mi mente gracias al discurso de Kaoru. Ese día nos costó mucho quitar la transformación y decidimos usar la semana de cierre de la escuela para mejorar el control de nuestra mente para transformarnos, aunque nos costó tanto que no nos dimos cuenta de que la semana transcurrió tan rápido que Kaoru y yo no tuvimos tiempo suficiente para poder preguntarle a Miyako qué hizo para que su arma aparezca. Solo espero que hoy no vuelvan a ocurrir muertes tan crueles»-piensa Momoko al despertar.
Luego de ordenar sus futones, asearse y usar la ropa que normalmente visten, las chicas van a desayunar con Tamashi y Nasu. Después de desayunar, las chicas se paran y avanzan hasta la puerta para salir al patio, pero Tamashi agarra a Nasu, se para e interrumpe la caminata de las chicas.
-Niñas-y las chicas se detienen-, lamento que sus primeros días en Nezashi sean tan duros. Están más desanimadas de lo que estaban en los primeros días que llegaron a esta ciudad.
Las chicas vuelven a empezar a caminar lentamente pero Tamashi continúa.
-Normalmente estos monstruos atacan a las personas que se interponen en su camino. Es como si buscaran algo y solo se deshicieran de los que interfieren en su camino-las chicas se sorprenden y se detienen otra vez-. Hay momentos en el que la gente solo se aleja de ellos y simplemente ellos siguen su camino.
Kaoru voltea para decirle algo a Tamashi pero ella le interrumpe.
-Se hace tarde, niñas. Váyanse rápido.
Las chicas reaccionan y corren hacia la escuela.
-¡Debemos averiguar qué es lo que sucedió ese día!-dice Kaoru mientras corren-. Ese día no pudimos ver lo que ocurrió porque estábamos enfocadas en transformarnos.
-¿Te refieres a cómo esos gemelos...?-pregunta Momoko.
-Tenemos que preguntarle a alguien que no sospeche-interrumpe Miyako-, pues ese día nos fuimos de ese lugar y es posible que pudieran darse cuenta de nuestra ausencia después de lo ocurrido.
Ya estando cerca a la escuela, observan a la profesora Kim al costado de la entrada externa y se detienen cerca a ella.
-¡Buenos días, profesora Kim!-dicen las chicas inclinándose.
-Déjense de formalidades, chicas. Además, aún no estamos dentro de la escuela-responde la profesora-. Pueden llamarme Kim mientras estemos afuera.
-¡De acuerdo!-le responden las chicas.
-Chicas, ese día-explica Kim y las chicas se sorprenden-...se verificó que todos los demás estudiantes estén bien, además de los que fueron víctimas de "eso" que apareció. No se imaginan lo que tuve que hacer para que los directivos no se dieran cuenta.
-¡Lo sentimos!-responden las chicas.
-Disculpe-interrumpe Kaoru intrigada-, ¿esa cosa tuvo alguna razón para atacar a esos dos chicos?
Ocurre un breve silencio y luego Kim responde.
-Hablaremos luego de eso, ya se hace tarde y si nos ven conversando aquí afuera podrían sospechar, pues parece ser que ustedes quieren ocultar sus identidades. Además, hoy hay algo importante.
Kim entra a la escuela y las chicas se quedan calladas por un momento. El timbre suena, entonces ellas reaccionan y entran también. Corren hacia el salón de clases y observan que Kim las está esperando al costado de la puerta.
-No corran por los pasillos-ordena Kim.
-¡No volverá a ocurrir!-dicen las chicas.
-Eso espero.
Al entrar al salón de clases, se escuchan conversaciones hablando sobre las chicas que habían derrotado al monstruo que había aparecido una semana antes; además, atrás pudieron observar dos filas de pequeños casilleros con los nombres y apellidos de todos los alumnos del salón, por lo que se quedaron sorprendidas. Kim entra y los demás alumnos se paran. Al darse cuenta de esto, las chicas reaccionan y se desplazan rápidamente hasta pararse al costado de sus respectivos asientos observando a la profesora.
-Pueden tomar asiento-ordena-, tengo que avisarles algo importante.
Todos los demás toman asiento. Las tres chicas nuevas seguían sorprendidas y solo esperaban a saber si lo que dirá Kim tiene algo que ver con los casilleros que hay en el salón.
-Lamentamos el retraso de la colocación de casilleros, pero los problemas con el papeleo de un pequeño grupo de personas en esta escuela causó esto. La escuela es radical en el tema de que las partes de un todo estén completas para poder utilizarlo, por ello necesitábamos tener a todos en la lista general de la escuela para poder colocar los nombres de todos en los casilleros.
«Qué políticas tan radicales»-piensa Miyako.
-Este problema-continúa Kim-ocurrió desde febrero y debido a que los casilleros son un elemento importante para el evento anual de San Valentín, no hemos podido hacer lo adecuado dentro de la escuela este año; por lo tanto, hoy haremos una especie de San Valentín y White Day juntos.
«Vaya, qué estricto»-piensa Momoko-«Aunque no me llaman mucho la atención muchos chicos en esta escuela...»-en eso a Momoko le viene el recuerdo de lo que pasó con Zet cerca de las escaleras, luego se sonroja un poco y se emociona-«Al menos veré si puedo ser popular aquí»
Las chicas de sus costados, Miyako y Kaoru la miran extrañadas por sus expresiones y, de repente, Momoko mira a Miyako y, luego de menos de un segundo, observa a Kaoru mientras transcurre un breve silencio y se le ocurre decirle lo primero que se le viene a la mente.
-¿No es genial?-murmura, luego sonríe y hace una señal de victoria con la mano. Kaoru coloca la palma de su mano en la cara y Kim prosigue.
-Muchos no han podido unirse a ningún club con estos problemas así que, para calmar todas las malas experiencias, hoy tendrán todo el día para explorar los clubes. Así podrán conocer a más personas y enviarle secretamente el chocolate que prefieran o tal vez una simple carta.
«Esto es un poco raro, pero me parece interesante»-piensa Momoko.
-Por cierto-recuerda Kim-, si alguien quiere enviarle algo especial que tal vez vive en otra ciudad, puede dárselo a algún profesor con tal de que estén todos los datos necesarios.
Miyako reacciona y se queda boquiabierta como si le hubiese llegado una gran oportunidad.
-Ya pueden retirarse a buscar un club-ordena Kim-. Que tengan un buen día.
Casi todos se van del salón excepto Kim y las nuevas. Momoko está ahí pensativa por las posibilidades, Miyako no se inmuta después de lo último que dijo Kim, y Kaoru también está ahí por alguna otra razón. Kim las observa y Kaoru decide golpear su carpeta.
-¡Reaccionen!-ordena a Momoko y Miyako.
Ellas se asustan y se dan cuenta de las personas que quedan en el salón.
-De acuerdo, señorita Kim-dice Kaoru-. Necesitamos saber toda la información posible para poder solucionar este problema de raíz.
-Está bien. Ese día ustedes se fueron tan apresuradas que se olvidaron sus cosas...
-Cierto-dice Momoko-, pero al día siguiente un tipo vestido de negro nos devolvió lo que habíamos dejado y lo peor de todo es que nuestro almuerzo se echó a perder.
-Algo de lo que ustedes no se dieron cuenta cuando se fueron es-dice Kim-que los cuerpos de las víctimas desaparecieron también y no se les ha podido encontrar en ningún lado.
Las chicas se sorprenden por lo que dice Kim y Kaoru nerviosa decide preguntar.
-¿Esta es la primera vez que sucede algo así en esta ciudad?
-Por lo que yo sé, sí.
-Pero-Miyako interrumpe- no es la primera vez que aparece un monstruo en la ciudad, ¿verdad?
-No-responde Kim-, sin embargo, este último es algo exótico.
-¿Exótico?-preguntan las tres en coro.
-Normalmente aparecen los monstruos desde el cielo o parece que vinieran desde abajo de la tierra y todo eso ocurre en la ciudad; pero, en este último caso, vino desde afuera de la ciudad.
-¿Bajo tierra?-pregunta Momoko.
-¿Desde el cielo?-pregunta Miyako.
-Además...es la primera vez que veo a un monstruo llegar hasta la escuela. Esa es toda la información que puedo darles-concluye Kim y luego le da la espalda a las chicas-. No sé si les sea útil, pero espero que puedan ayudarnos a evitar más tragedia. Que tengan un buen día-y Kim se marcha del salón.
Luego de eso, las chicas se paran, avanzan juntas hacia la puerta y salen del salón.
-¿Creen que esta información ha servido de algo?-pregunta Kaoru.
-Bueno-responde Miyako-, creo que con esto podremos estar más alertas ante los indicios que indiquen que un monstruo apareció en la ciudad y...
Algo interrumpe el diálogo; ellas observan el pasillo por donde está el salón opuesto y logran notar un gran grupo de chicas cerca a la puerta gritando emocionadas.
-¿Qué ocurre ahí?-pregunta Momoko.
Se abre la puerta del salón, el trío de chicas observa curiosamente y el otro grupo más grande de chicas se emociona mucho más. Después de unos segundos aparece Burek frente a la multitud, sonriente como siempre. Ocurre un breve silencio y al gran grupo de chicas se les va la emoción y se quedan petrificadas. Burek cierra los ojos por un segundo y luego los vuelve abrir para expresar una mirada intimidante.
-Zet no está aquí-les dice con una voz más grave de lo normal y transcurre un silencio durante unos breves segundos-. Fuera de mi camino, por favor.
-¡Busquémoslo en algún club!-ordena una chica del grupo.
Ellas se van rápidamente subiendo la escalera. Burek sale del salón y voltea a observar a las tres chicas del otro lado, de las cuales Momoko y Kaoru parecen estar petrificadas; y Miyako, confusa.
-¡Hola!-las saluda con su voz habitual.
-¡Buen día!-responde Miyako con una sonrisa.
Burek solo observa con su habitual sonrisa como si esperara el saludo Momoko y a Kaoru, pero después de un momento decide irse y baja por las escaleras.
-¿Momoko? ¿Kaoru?-les pregunta Miyako y ellas reaccionan.
-Verdad-dice Momoko-, ¿vamos a ver a qué club unirnos?
-Mmm, supongo que sí-responde Kaoru.
Momoko y Kaoru se mueven en dirección a la escalera.
-Chicas-Miyako las detiene y ellas voltean a mirarla-, tengo una idea, ¿por qué no aprovechan el tiempo para practicar la aparición de sus armas?
-No creo que sea buen momento-opina Kaoru.
-Yo creo que los enemigos pueden aparecer en cualquier momento y nuestras armas serían útiles en las peleas. Además, creo que ya es obvio a qué clubes se unirán.
-Pero aún no nos has dicho cómo hacerlas aparecer.
-Es fácil, solo coloquen sus manos en la posición que harían para agarrarlas y su arma aparecerá.
-¿Ah?-expresas confundidas Momoko y Kaoru.
Miyako se pone a pensar durante un momento y, de repente cierra sus dos manos casi formando puños y colocándolas paralelamente.
-Yo agarro de esta manera mi vara de burbujas y cuando hago esta forma mientras estoy transformada, la vara aparece. Solo hagan como si las estuvieran agarrando y estas aparecerán-les explica a Momoko y Kaoru.
-¡Ya entendí!-dice Kaoru.
-¿En serio?-pregunta Momoko-, porque yo no.
-Tu podrías entender lo que te explican si es que no estuvieras pensando en otra cosa.
-¡Qué grosera!-le regaña Momoko.
-No peleen, por favor-ordena Miyako-. Podrían ir otra vez a la azotea discretamente para practicar.
-De acuerdo-dice Kaoru.
-Un momento. Y tú, ¿qué harás mientras tanto, Miyako?-pregunta Momoko.
-Pues, yo...-responde nerviosa y sonrojada.
-Ya veo. Le vas a escribir a alguien especial, ¿no es así?-interrumpe a Miyako mientras le da suaves codazos en el antebrazo.
-No perdamos más tiempo, Momoko-ordena Kaoru-. Vamos a practicar antes de que algún enemigo pueda sorprendernos.
-Pero...
-Apresúrate.
-Está bien, ¡buena suerte, Miyako!
-¡Nos vemos luego!-dice Miyako mientras Momoko y Kaoru se dirigen a la escalera para subir hasta el tejado.
Al llegar al tercer piso observan un pasillo altamente transitado por las personas. De repente un grupo de chicas aparecen sonrientes frente a las dos y se sorprenden.
-¿Qué rayos?-pregunta Kaoru nerviosa.
-Hola, chicas-pregunta sonriente una chica de pelo corto marrón-. Ustedes son las nuevas, ¿verdad?
-¿Sí?-responde dudosa Momoko.
-Entonces las llevaremos a conocer nuestros clubes.
-¿Qué?-pregunta Kaoru mientras arrastran a las dos hacia uno de los salones del pasillo.
Mientras tanto, Miyako está sentada en su pupitre con un marcador delgado en la mano y un papel encima; pero no sabe qué escribir. Ella se queda pensativa y luego mira hacia el frente donde está la pizarra sin nada escrito. Debido a ello, se da cuenta que un chico de lentes y cabello oscuro está entrado un poco nervioso al salón. Este chico se da cuenta de que está Miyako, se enrojece y se pone más nervioso, por lo que rápidamente se va del salón. Miyako se queda confundida al ver lo que hizo ese chico, deja el marcador encima de la carpeta, se para y decide observar por la ventana para pensar más tranquila donde se puede ver una ciudad simple la cual no es muy transitada por las personas en comparación con Tokyo. Miyako sigue mirando los alrededores y nota a alguien sentado en la misma banca donde estaban sentados por última vez los hermanos Hahantai. Al parecer es Burek, siempre sonriente, el cual parece estar escribiendo algo en un cuadernillo.
En el tercer piso, Momoko y Kaoru corren por el pasillo hasta la escalera.
-Menos mal que no hay profesores por aquí-comenta Momoko.
-Vayámonos de aquí antes de que nos obliguen a ver otro club sin sentido-ordena Kaoru y empiezan a subir rápidamente-. Va a ser difícil acostumbrarse a esta escuela, espero que nos podamos ir de esta ciudad pronto.
-¿Crees que nos estén aclamando porque nos hemos vuelto populares?
-No creo que eso sea posible a menos que nos hayan descubierto ese día.
-Pero, ¿no crees que llamamos mucho la atención a pesar de no estar transformadas?
-No lo sé, pero eso es lo de menos. Solo quiero matar el tiempo practicando la aparición de las armas con tal de estar lejos de esas chicas locas. Me basta con tener una amiga como tú.
-¿Ah?
-Olvídalo.
Mientras ellas suben a la azotea, Burek sigue escribiendo sentado en la banca y escucha los pasos de alguien acercándose, por lo que cierra el cuadernillo y voltea a mirar a esa persona: Miyako.
-Hola, Burek-ella le dice sonriente.
-Hola-responde con su expresión de sonrisa suave de siempre.
-Eh...quería saber si...
-¿...escribo algo especial para alguien?
-Así es-responde sorprendida-, ¿cómo te diste cuenta?
-Es probable que te hayas sorprendido de verme escribiendo algo con la personalidad que notas en mí y puedo suponer que tú también quieres escribirle a alguien importante.
-En realidad...-dice sonrojada.
-Es de esperarse de una chica como tú. Por si no lo has notado, eres muy popular desde el primer día. Muchos chicos en la escuela admiran tu belleza, por lo que no es sorpresa que ya tengas a alguien especial-Miyako se queda demasiado sonrojada y sin palabras-. Disculpa por sonar un poco atrevido, pero siempre digo lo que pienso, además a mi ya me gusta alguien. Ahora, si necesitas algún consejo para escribirle algo a alguien especial, solo sé tú misma al momento de escribir porque si piensas mucho en lo que quieres escribir, ya no sería algo que sale tu corazón, ¿verdad?
-¡Tienes razón!-le responde un poco más tranquila.
-No te olvides de darle un chocolate que exprese lo que sientes.
-De acuerdo, muchas gracias-le dice inclinándose un poco y luego se dirige a la entrada del edificio.
Burek vuelve a abrir el cuadernillo y continúa escribiendo con su sonrisa ligeramente más marcada. «Burek es alguien muy interesante. Es un buen consejero, pero eso no justifica que siempre esté sonriendo en todo momento, ¿será así incluso en los peores momentos?»-se pregunta Miyako mientras camina.
Ya en la azotea, Momoko y Kaoru se transforman y empiezan a practicar la aparición de sus respectivas armas.
-Ha pasado tanto tiempo-dice Momoko mientras hace extrañas formas con su mano derecha-, ¿cómo agarraba el yoyo? Creo que era así o tal vez...
«Pensé que Momoko tardaría más en superar lo ocurrido la última vez, ¿será que di un gran discurso? Pero...aunque no deja de ser la misma de siempre supongo que ha madurado aunque por fuera no lo parezca»-se dice Kaoru mientras la observa. Momoko sigue tratando de encontrar la forma para hacer aparecer su yoyo y Kaoru, con un movimiento de ambas manos, hace aparecer instantáneamente su martillo, pero Momoko no se da cuenta porque sigue distraída en lo suyo. Kaoru la mira y luego suspira.
Miyako llega al salón y observa un grupo de chicos adentro. Cuando se dan cuenta de que ella entró, todos ellos se enrojecen y salen uno por uno rápidamente del salón. Miyako se queda completamente confundida, pero no quiere perder más el tiempo por lo que se va a su sitio donde están el marcador y el papel y, para sentirse más inspirada, desengancha a Octi de su mochila y lo coloca a un rincón del pupitre. Burek continúa escribiendo en la banca, pero percibe algo raro a través de sus oídos, por lo que retira el cuadernillo de su línea de visión y observa el piso, de modo que se da cuenta de que son vibraciones las cuales ocurren en breves intervalos y cada vez son más fuertes. Miyako está a pocos milímetros de juntar el marcador y el papel; pero también percibe las vibraciones debido a que son tan fuertes que toda la escuela tiembla con cada una de ellas. Al ver a través de la ventana hacia el primer piso, Miyako se aterra completamente pues a lo lejos observa un monstruo casi idéntico al de la última vez corriendo hacia la escuela, pero aparentemente más fuerte y sin algún ojo colgando. Al igual que la última vez, muchos en la escuela corren a observar por las ventana cuando perciben las vibraciones y la mayoría se asusta al ver a otro monstruo semejante al que causó tragedias hace una semana.
Todos los que observan están asustados debido a que el monstruo está por llegar a la entrada del muro externo, ya que Burek está muy cerca de ese lugar. Él se para, deja el cuadernillo con el marcador en su bolsillo y, sin cambiar su clásica expresión sonriente, gira y observa hacia la entrada por donde se dirige el monstruo, el cual está muy cerca de llegar a la entrada. El monstruo llega a la entrada del muro y, al traspasarlo, frena quedando frente a frente con Burek. Ambos giran un poco su cabeza de tal manera que se miran cara a cara y Miyako se queda petrificada al observar lo que está ocurriendo. «A pesar de todo sigue sonriendo, pero el monstruo está a poco centímetros de él, y si este realmente es más fuerte que el anterior, no me imagino lo que le podría hacer comparado con lo que le paso a esos gemelos»-reflexiona Miyako.
-Tú me pareces familiar-Burek le dice tranquilo al monstruo-. Te pareces mucho a un tipo que pasó por aquí hace una semana-se toca la barbilla y lo analiza-aunque parece ser que tu eres más fuerte porque tus pisadas tiemblan más que las de él. Debes ser su hermano o algo así-se miran de nuevo a las caras mientras los observadores están con miedo de lo que pueda pasar y transcurre un breve silencio-. Pero...al parecer yo no soy tu objetivo.
-¡Oye, Burek!-dice una voz nerviosa que viene desde la entrada principal del edificio y Burek gira. Se da cuenta de que es la voz de Zet el cual también está con Jens en la entrada.
-Parece que tengo que irme-dice Burek al monstruo y camina en dirección a la entrada.
Al observar la espalda de Burek, el monstruo estira su brazo izquierdo hacia atrás para propiciarle un puño. Miyako tiene una reacción rápida la cual hace que abra su boca y la tape con sus dos manos luego de una rápida inhalación con su voz. Zet está demasiado nervioso y Jens está aparentemente calmado, pero su sudor indica lo contrario. El puño del monstruo avanza hacia la espalda de Burek, las pupilas de Miyako se dilatan y muchas personas se tapan los ojos con las manos. Se escucha un impacto y estas personas quitan sus manos de encima valientemente para ver lo ocurrido. Un suceso familiar es lo que observan, la chica verde que apareció la última vez y el monstruo chocan puños mientras Burek continúa caminando con calma hasta que llega con sus hermanos y voltea a ver la pelea. Miyako reacciona rápidamente, sale del salón y sube las escaleras.
-Cada día me sorprendes más, hermano-le dice Zet.
-Zet-dice Jens-, debemos ayudar. No pierdas tiempo y encontremos algún punto débil en esa cosa. Es mucho más fuerte que el de la última vez y puede causarle problemas incluso a ella-refiriéndose a Kaoru.
-De acuerdo-le responde y luego voltea a mirar la pelea-, lo curioso es que no está la chica azul.
-Tal vez llegue luego como la última vez.
«Vine impulsada desde la azotea para dar este puñetazo, pero siento que él lo detuvo con mayor facilidad que el monstruo anterior cuando detenía mis puños»-reflexiona Kaoru mientras los puños tiemblan y el piso se agrieta ligeramente con el tiempo. Kaoru atenúa la fuerza que concentra en su puño para luego bajarlo y el del monstruo se desvía hacia el rostro de Kaoru, pero ella lo esquiva y prepara un puño con su mano izquierda para propiciarle a su estómago. De manera astuta, el monstruo gira todo su cuerpo hacia atrás usando como eje a la parte izquierda de su cuerpo, de modo que esquiva el puño de Kaoru y prepara un puño con su mano izquierda para dirigirlo hacia Kaoru. De pronto, cuando el monstruo está estirando el brazo izquierdo hacia atrás para dar el puñetazo, la cuerda de un yoyo rojo aparece por detrás, se enrolla en su muñeca e impide el movimiento de su brazo. Todos los que observan se sorprenden, excepto Jens y Burek quienes no cambian su expresión por nada.
-Hey, Blossom-dice Kaoru a Momoko la cual está detrás del monstruo sujetando la cuerda del yoyo-, no sé si será porque estaba distraída en la pelea, pero no me di cuenta cuando llegaste.
-Yo tampoco me di cuenta. Apenas pude hacer aparecer el yoyo, me di cuenta de que no estabas. Luego escuché un alboroto y decidí venir lo más rápido que pude hasta aquí.
-Qué curioso-comenta Zet sorprendido con sus hermanos-, también había una chica roja.
-Lo más curioso-dice Jens-es que no pude ver de dónde vino. Es como si apareciera de la nada, ¿será que es muy rápida?
El monstruo eleva con fuerza el brazo enrollado y da unos ingeniosos giros que desenredan la cuerda, sujeta los discos del yoyo y toma su control, de modo que Momoko pierde el control y toma el trayecto que el monstruo quiera. Mueve la unión de discos ligeramente hacia atrás y espera un momento, Momoko se va para atrás debido a la cuerda y el monstruo rápidamente mueve un poco la unión de discos otra vez, pero hacia adelante, por lo que Momoko realiza involuntariamente un movimiento circular con la cuerda y cae encima de Kaoru. Muchos de los que observan se asustan.
-Jens, ¿no encuentras nada?-le dice Zet nervioso.
-Espera un poco más-responde Jens un poco tenso.
El monstruo está a punto de propiciar un puñetazo a las dos chicas que están en el piso, pero una extraña vara giratoria se dirige a su brazo, ambos chocan, el impacto hace que el monstruo retroceda ligeramente y la vara vuelve a su portadora, la cual venía desde el cielo.
-¡Es la chica azul!-dice Zet a sus hermanos.
-¡Bubbles!-le dicen Miyako y Kaoru a esa chica.
-Los nombres me parecen curiosos-comenta Jens.
-Sé que he escuchado esos nombres en algún lugar-dice Zet.
-Esa cosa es muy fuerte-le dice Miyako a sus dos amigas-, ¿qué hacemos para detenerla?
-¡Oigan!-grita Jens a las PPGZ y ellas voltean confundidas.
-¿Ah?-expresan las tres juntas.
-¡Esa cosa es muy ágil, pero es por eso que, debido a su gran fuerza, está forzando a su cuerpo a mantenerse estable! ¡Si le dan un golpe directo estoy seguro de que se desequilibraría y sería vulnerable! ¡Por esa razón ha estado esquivando todos vuestros golpes!
-¿Entendieron eso?-pregunta Momoko a las otras dos.
-Supongo que solo debo aprovechar el momento preciso para darle un golpe directo, perderá la estabilidad y se le podrá dar el golpe final-comenta Kaoru-. Momoko, Miyako, intenten distraer a ese tipo para que no pueda esquivarme.
-¡De acuerdo!-responden Momoko y Miyako.
Las PPGZ voltean a ver al monstruo, pero no se habían percatado de que este ya se estaba acercando. Ellas se sorprenden al ver que el monstruo está muy cerca a punto de embestirlas. Kaoru se cubre el pecho y el rostro colocando sus brazos en forma de "x", el monstruo impacta con las tres, Momoko y Miyako se van para los costados y caen sentadas mientras que Kaoru se desliza hacia atrás y frena debido al rozamiento de sus botas y el suelo. «Parece que se enfocó en mí»-piensa Kaoru.
-Creo que fue mal momento para avisarles-dice Jens nervioso.
-¿Qué podríamos hacer?-pregunta Zet a sus hermanos.
Kaoru baja los brazos y se da cuenta de que el monstruo está muy cerca y a punto de propiciarle un puñetazo en el abdomen, lo que no le da tiempo de reaccionar. Ella recibe directamente el golpe y escupe un poco de saliva. Muchos se quedan boquiabiertos al ver lo ocurrido, incluyendo Momoko y Miyako, quedando un silencio casi absoluto. El monstruo retira el puño y Kaoru cae de rodillas colocando sus brazos en el abdomen expresando el dolor.
-Maldito-le dice al monstruo mientras ella mira hacia abajo-, ¿crees que un golpe como este sería suficiente para incapacitarme?-Kaoru levanta la cabeza para mirarle a los ojos-¡Pues te diré que no!
En ese momento, Kaoru se asusta porque ve que otro puñetazo está a punto caerle en la cara, pero parece que algo en el flujo del viento cambia. El monstruo gira la cabeza ligeramente hacia su derecha y pierde el equilibrio. Momoko y Miyako se para y se quedan muy confundidas, pero Kaoru se queda inmóvil porque algo la sorprendió. El monstruo pierde la estabilidad y retrocede un poco para poder recuperarla. «Creo que este es mi momento»-reacciona Kaoru. En ese momento, ella se para, coloca un pie hacia adelante, junta sus manos y hace aparecer su martillo.
-¿Materializó ese martillo?-se pregunta Jens bastante nervioso.
-Eso parece-responde Zet muy sorprendido.
Burek observa sonriente la pelea como siempre, pero parece estar admirado por lo que está sucediendo. Kaoru lleva al martillo para que impacte en el abdomen del monstruo y, cuando ambos chocan, una luz proveniente del área de impacto empieza a iluminarse. La energía sale por la espalda del monstruo, de tal manera que le deja un orificio desde el abdomen. El monstruo se queda inmóvil y, rápidamente se convierte en energía oscura. Momoko y Miyako se acercan donde Kaoru y observa cómo la energía se va hacia el cielo a través de un pequeño agujero negro que se forma ahí arriba.
-Esa energía es muy abundante a comparación con todo lo que hemos visto-comenta Miyako a las otras-. Es muy similar al polvo negro de Him, pero con la forma en la que se materializa, parece que no guardan mucha relación entre ellas.
-¿Cómo sabes eso?-pregunta Kaoru sorprendida.
-Simplemente observé esta energía y saqué esa conclusión.
-Esos monstruos emanaban un aura negra enorme-dice Momoko-, ¿será de lo que nos habló el profesor?
-No lo sé-responde Kaoru-, pero creo que es mejor irnos de aquí.
-Espera, Buttercup. Tenemos que estar en la escuela, ¿recuerdas?
-Tienes razón, pero...
-Tengo una idea-dice Miyako.
El cielo vuelve a la normalidad y las PPGZ se retiran, la luz que emanan sus botas indican que pasaron sobre la azotea de la escuela y se fueron lejos, pero, en realidad, las chicas ya habían aterrizado ahí y hay una burbuja que refleja la luz que emanan las botas.
-Muy ingenioso, Miyako-le comenta Momoko.
-Gracias-responde Miyako.
-Parece que el viento le gano a ese monstruo, ¿verdad, Kaoru?
«¿Qué fue eso? No parecía ser solo el viento. Algo más hizo que el monstruo girara su cabeza de esa manera»-busca Kaoru entender lo ocurrido.
-¿Kaoru?-pregunta Momoko
-Lo siento, me distraje-responde, Kaoru.
-¿Segura de que ese golpe no te hizo mucho daño?-pregunta Miyako.
-No se preocupen, siempre me recupero rápidamente de los golpes.
-Eso si que es raro-comenta Momoko.
-Menos mal que esta vez no murió nadie-dice Kaoru.
-Bien hecho, Kaoru-le dice Miyako.
Mientras tanto, la gente en el edificio grita y ovaciona a las chicas a pesar de que ven que ya se fueron. Burek voltea a observar a sus hermanos.
-Lo hiciste bien, Jens-le dice sonriente a su hermano-. No te preocupes por el incidente que ocurrió hace poco, de todas formas ellas pudieron derrotar a ese individuo.
-Creo que estas chicas solían hacer noticia hace algunos años-dice Zet.
-¿Tú crees? Aunque a mí me interesan más las joyas que llevaban colgando en el cuello. Creo que esas chicas tienen algo especial.
Ya en la hora de salida, Momoko, Miyako y Kaoru están en el salón para recoger sus cosas. Miyako decide abrir su casillero y un montón de cartas y chocolates salen de repente.
-Vaya, Miyako-dice Momoko-. Parece ser que, al igual que en Tokyo, eres muy popular.
-¿Tú crees?-pregunta Miyako.
-Ni siquiera entiendo cómo entro todo eso ahí-comenta Kaoru.
-Tal vez tú también tienes cartas en tu casillero, Momoko.
-Tienes razón-responde Momoko-, tal vez aquí pueda ser más popular.
Momoko abre su casillero y lo observa vacío. Se arrodilla en el suelo y se pone a llorar, pero sus amigas no la toman muy en serio.
-Y yo que pensaba que al menos aquí podía ser popular-dice mientras llora de una forma un poco cómica.
-Creo que no es difícil que se den cuenta de lo rara que eres-comenta Kaoru.
-No seas tan mala, Kaoru-dice Miyako, pero en ese momento se da cuenta de que hay algo que no se nota muy bien en el casillero de Momoko-. Pero, ¿qué es esto?
Miyako sujeta eso que observa y se da cuenta de que es una pequeña carta no muy llamativa, pero muy interesante. Las pocas lágrimas que Momoko derramaba cesan y, cuando mira lo que Miyako tiene en las manos, realiza un movimiento casi instantáneo con el cual se para y le quita la carta a Miyako, la cual se queda sorprendida por sus rápidas reacciones para estos temas.
-Sabía que alguien me escribiría algo-dice Momoko muy feliz mientras abraza la carta.
-Sí, claro-se burla Kaoru.
Minutos después, las tres están saliendo de la entrada principal del edificio camino a la entrada del muro externo de la escuela. Momoko lleva su carta sujetándola con los brazos
-¿Y pudiste enviarle una carta a Takaaki?-le pregunta Momoko a Miyako.
-Sí-responde Miyako un poco sonrojada y cabizbaja-, seguí un consejo para escribir lo que siento sin necesidad de pensarlo mucho y pude realizar la carta más rápido.
-Supongo que también le diste un chocolate, ¿verdad?-pregunta Momoko bastante curiosa.
-Estás en lo correcto-responde sonrojada, pero esta vez mirando a Momoko-. Le di la carta y el chocolate a la profesora Kim, y me dijo que se encargaría de hacer todo lo posible en que lleguen ambos a Tokyo.
-Entonces...¿le diste la "honmei-choko"?-le pregunta Momoko mientras le da suaves codazos.
-Pues, no.-responde un poco más seria y se le quita el enrojecimiento.
-¿En serio?-se sorprende Momoko-. Pero en la cafetería vendían buenos chocolates e incluso pudiste...
-No es eso.
-¿Entonces?
-Al igual que de la forma en la que hice la carta, decidí darle el chocolate que me impulsaba darle y le di una "tomo-choko".
-¿En serio? Tal vez no fue un buen consejo.
-No es así, Momoko. A pesar de todo lo que pasó hace 13 años y cuando lo volví a ver tiempo después, mi inteligencia emocional ha ido cambiando y lo que siento ahora me confunde.
-Eso sí que es complicado-dice Kaoru un poco desinteresada.
-Por cierto, Kaoru-voltea Momoko a mirarla-, ¿no te han entregado ninguna carta?
-No, y era de esperarse.
-Pero yo pensé que alguien te entregaría una carta-dice Miyako y lanza una pequeña risa, Kaoru solo la ignora.
Después de terminar su diálogo, las chicas voltean a mirar al frente y se topan con Burek teniendo el brazo estirado en dirección a Kaoru y una sencilla carta en su mano.
-Disculpa la demora, pero los sucesos de hoy me retrasaron y quería entregarte esto personalmente-le dice él a Kaoru.
Presionada por las sonrisas de sus amigas, Kaoru decide recibir la carta.
-Bueno, hasta mañana-dice Burek y voltea para irse.
-Gracias por el consejo, Burek-dice Miyako.
-No hay problema-responde mientras camina.
Las chicas se quedan paradas debido a que Kaoru no sabe qué hacer y Burek se va con sus hermanos quienes lo esperan al otro lado de la entrada del muro.
-¿No te da curiosidad leerlo?-pregunta Momoko a Kaoru.
-Para nada-responde Kaoru.
-Pero al menos el día de hoy haznos ese favor-pide Miyako.
-¿Leerlo?
-Sí.
-Pero eso no quiere decir que me importe.
Kaoru abre la carta, Momoko se asoma por la izquierda para leerla y Miyako lo hace por la derecha. Las tres leen la carta y se les sube la sangre en la cabeza con cada palabra que leen. Las tres se quedan demasiado enrojecidas por lo que leyeron y Kaoru explota.
-¡Maldición! ¡Te voy a matar, Burek Oshinobi!-grita fuertemente al cielo.
Cerca a Nezashi, saliendo de un bosque cercano, un inusual mono con una gran capa y un casco muy extraño camina hacia la ciudad.
-Como quisiera encontrar alguna ciudad pacífica donde pueda encontrar buena comida, "mojo"...
