Al fin, luego de tener abandonado este proyecto, lo retomo. La verdad es que me dió algunos problemas escribir este texto, y eso que la idea la tenía casi desde que publique el primer episodio.

Por cierto, ya he dicho antes, y lo repito por aquello de las dudas, que no me apellido Kurumada, ni soy propietaria de Toei, por lo tanto no tengo ningún derecho legal sobre la obra o sus presonajes, sólo soy una aficionada con poco talento que busca compartir con otros la ideas que su torturada mente produce en las horas de insomnio.

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3. El tigre alerta: Libra

Frente a la milenaria cascada, esperaba pacientemente, atento a cualquier murmullo diferente al del agua al caer. Aparentaba calma pero en realidad siempre estaba alerta, consciente de la proximidad del retorno de aquel rey oscuro que pronto se vería libre de su prisión.

Sin embargo sentado en la lejana montaña, cumpliendo la tarea encomendada hacia más de dos siglos, no era ajeno a los sucesos del santuario, aún estando a kilómetros de distancia lo sentía, aquella inquietud de los otros guardianes dorados y las dudas generadas por la decisión del anciano en la batalla librada poco tiempo antes.

Ninguno le cuestionó abiertamente, pero si habían confrontado al guardián de Aries al preguntar ¿por qué no se les permitió salir del santuario y cumplir con su deber? ¿Por qué dejaron en manos de 5 chiquillos la misión de salvar el mundo? ¿Por qué en la guerra contra el emperador de los mares Atena los dejó en Grecia, contemplando simplemente la batalla, en lugar de llamarlos a su lado para derrotar a su nuevo enemigo?

Sí Dohko sabía que los pocos que aún quedaban en el Santuario consideraron extraña y hasta imprudente la orden dada. Sin duda habrían pensado que el tiempo nublaba por fin el buen juicio del gran maestro de Libra, quien por su edad y sabiduría era, en cierto modo, la autoridad entre los caballeros dorados ahora. Pero se mantuvo firme pues ningún dorado debía acudir al templo marino, debían esperar y confiar en otros.

Mu fue el encargado de hacer cumplir la orden del antiguo maestro, porque era un acierto y no una necedad de viejo, él sabía que los chicos de bronce eran capaces de detener la ambición de Poseidón, y traer a su Diosa a salvo. La victoria los coronó, Atena retomó su lugar en el santuario y la paz reinó otra vez en el mundo.

Fue momento de despedir a los cinco muchachos, de enviarlos lejos a seguir con sus vidas. Los de bronce tomaron su rumbo, sintiendo que el mundo y su señora estaban a salvo, su misión había sido cumplida. Nadie vio nada extraño en eso, después de todo habían luchado por la Diosa más que ningún otro hasta el momento y bien merecían la recompensa de vivir en paz como gente normal.

En el intento por librarlos de otra batalla Roshi no dudó en apoyar la orden de su señora para impedir la entrada de esos chicos al santuario, en cierta forma la entendía, sabía que llegado el momento ellos no dudarían en volver, en arriesgarlo todo para proteger a Atena y por eso era necesario evitar su participación en la próxima guerra valiéndose de cualquier medio.

Porque Dohko sabía muy bien que la derrota de Poseidón no era el fin, la verdadera amenaza estaba latente, al acecho, presta a lanzarse sobre el santuario como antaño.

Pronto, el siempre atento guardián de Libra, que había permanecido día y noche junto a la cascada de Rozan, a pesar del viento, la lluvia o la nieve, habría terminado su misión en ese apartado lugar, se uniría a Atena para ayudarla, como antes, a pasar la nueva prueba que se le tenía reservada, a defender esa tierra que los Dioses consideraban corrupta, indigna de seguir existiendo.

Pero le preocupaba que la orden dorada no estuviera completa, no porque temiera a la batalla, a fin de cuentas nunca espero sobrevivir antes, pero saber que la mitad de los guardianes dorados de esta era habían partido ya, sin enfrentar su más grande misión, le producía cierta desazón.

Él había visto partir a muchos en ese tiempo, pero en el fondo había guardado la esperanza de que esta generación tuviera mejor suerte que la suya, sin embargo sucesos extraordinarios habían disminuido la orden a la mitad, además de empañar la imagen y la relación de los guardianes dorados con consecuencias irreparables.

Pero le alegró saber que aunque pocos, contaba con aquellos que habían renovado su fe en la Diosa y no dudarían en pelear en su nombre con el mismo valor demostrado por sus predecesores dos siglos atrás; el joven Mu, discípulo de su viejo amigo, era una muestra de eso, sereno y prudente, pero dispuesto a cumplir con su deber tal como se lo inculcó Shion.

Pensar en el antiguo caballero de Aries le produjo cierta nostalgia.

-Viejo amigo- susurró mientras una leve sonrisa cargada de añoranza se dibujó en su rostro.

No quería ser pesimista, pero era posible que pronto se reuniera con él, esperaba eso sí no hacerlo antes de quemar su cosmos al máximo y otorgarle la victoria a la Diosa de la sapiencia.

Pensar en su reencuentro con Shion le causó un escalofrió, sólo tiempo después en una oscura noche frente a la casa de Aries habría de saber por qué, sacudió entonces la cabeza para alejar ese extraño presentimiento.

Algún día él y sus antiguos camaradas habrían de reunirse, pero este no era el momento de pensarlo, su atención debía estar en el suceso por el que había esperado tantos años. Como sobreviviente de la guerra anterior su participación era fundamental, Atena lo necesitaba, los recuerdos podían esperar y las reuniones se darían a su tiempo.

Y con esa idea volvió a prestar atención a la cascada, mientras conservaba su apacible expresión, porque los dos jóvenes que le acompañaban no debían notar nada extraño, ellos debían disfrutar la paz conquistada con tanto esfuerzo, mientras él, lo mismo que el tigre en la selva, con gran paciencia esperaba el movimiento que delatara a su enemigo.


Debo confesar el trabajo que me costó terminar este, no por el personaje, sino por que nunca acabó de convencerme lo que yo había escrito, no es raro que me tardará casi seis meses en terminarlo.

Pues afortunadamente el siguiente de la serie ya está casi listo y no pretendo tardar demasiado en subirlo, al menos pueden estar seguros de que no seran seis meses otra vez.

Espero que los esten disfrutando y todas las opiniones son bien recibidas.