Capítulo 3

Superando el Dolor

Rin iba casi todos los días a la mansión Kazami, para entrenar a Inuyasha y para practicar con Sesshoumaru. La mayoría de las veces, se quedaba a cenar con ellos.

-Arriba!

-Hyaaa!!!

-Bien… muy bien… es todo por hoy, recoge todo, Inuyasha…

-No podemos hacer un poco más?

-No, si te excedes, después te duele el cuerpo… dónde está Sesshoumaru?

-Trabajando…

-Y qué haces cuando Sesshoumaru no está aquí?

-…-

El pequeño se alzó de hombros. Rin se bajó a su altura.

-Quieres que me quede un rato más?

-Onegai…

La nana bañó al pequeño y mientras, confiada en que Sesshoumaru no estaba, Rin se dio un baño.

-…No sé si pueda hacerlo, pero te llamaré el lunes… No, mañana no iré, tengo que arreglar unos asuntos de la herencia… perfecto, hablamos después…

Sesshoumaru cerró la llamada y entró al baño mientras se desataba la corbata. Allí estaba ella, no logró alcanzar la toalla esta vez, y la puerta de cristal no le servía de nada. Sus ojos siguieron la atrevida gota de agua que cayó de su barbilla y se confundió en la abundante piel que conformaba su pecho.

-Rin! Er…

-Me pasarías la toalla, por favor?

-Seguro…

Sesshoumaru le dio la toalla y salió del baño sonrojado hasta las orejas, escuchó a Rin reír mientras se vestía. La vio salir del baño.

-Van dos veces… la próxima te la cobro...

-Er…

Rin acarició su mentó y salió de la habitación.

……………………………

Con el paso de los días, se había creado un lazo entre Rin e Inuyasha, eran inseparables. Cuando Sesshoumaru llegaba de la oficina, lo esperaban listos para salir o ya para cenar.

Sesshoumaru llegó con los ojos rojos e hinchados, la nariz roja y un pañuelo en la mano.

-Nii-chan…

-Lo siento, hoy no podré salir…

-Sesshoumaru, qué te pasa?

-No te me pegues, tengo gripe… si quieren, vayan ustedes…

Sesshoumaru le dio el dinero a Rin y subió las escaleras.

-Nii-chan…

-Tengo una idea… qué tal si le preparamos una rica sopa que lo ayude a mejorarse?

-Sí!

Rin sonrió y fueron a la cocina.

………………………………

Sesshoumaru estaba intentando dormir, pero no lo lograba, Inuyasha entró en la habitación.

-Nii-chan…

-Inuyasha… sal de aquí…

-Primero quiero ver que te la tomes toda…

Rin entró cargando una bandeja con un plato y dos tazas.

-Te vamos a acompañar…

Rin le dio una taza a Inuyasha, tomó una ella y le dejó la bandeja a Sesshoumaru. Inuyasha se acomodó a su lado, Rin se quedó recostada de la pared.

-Qué haces ahí?

-Ah?

-Siéntate…

Rin se sentó a su lado en la cama. Sesshoumaru se tomó la sopa.

-Estaba deliciosa, gracias…

-Te dejé más, sólo tienes que pedir que te la calienten…

-Gracias…

Rin sonrió, lo besó en la mejilla.

-Vendré a verte mañana, espero que te mejores… Inuyasha…

El pequeño la abrazó, Rin le llenó la cabeza de besitos.

-Hasta mañana…

-Adiós… Cuídalo por los dos, sí?

-Hai…

Rin sonrió, el pequeño la vio marcharse y se quedó junto a su hermano.

-Inu… Inuyasha, puedes irte a tu habitación.

-Pero te voy a cuidar…

Sesshoumaru sólo cerró los ojos, luego de un rato, sintió a Inuyasha abrazarlo dormido.

………………………………………

Sesshoumaru llegó a la casa, Rin e Inuyasha estaban sentados a la sombra de un árbol, ambos reían.

-Nii-chan!!!

-Hola, Inuyasha… Rin…

-Te sientes mejor?

-Sí, muchas gracias, el consomé ayudó mucho…

-Fue un placer…

Las miradas que se dedicaban indicaban mucho más que agradecimiento, había algo entre ellos dos, que ninguno podía identificar. Sesshoumaru se rascó la nuca nervioso, Rin lo vio y sonrió, Inuyasha los veía, pero no entendía nada.

-Nii-chan… Rin puede quedarse a cenar?

-Sí, seguro… er- algún sitio que te gustaría ir en especial, Rin?

-No te preocupes…

-Vamos, insisto…

Rin sonrió y aceptó la invitación, en el camino de vuelta, Inuyasha estaba dormido, Rin se inclinó hacia atrás y se aseguró de ello.

-Sesshoumaru…

-Rin… yo sé que estoy abusando… pero… podrías quedarte en la casa unos días?

-Cómo?

-Tengo que ir a Alemania por una semana… no quisiera que Inuyasha estuviera solo…

Rin asintió.

-Está bien… cuándo te vas?

-Pasado mañana… haré que te arreglen una habitación y… podrás hacer lo que quieras en la casa…

-No te molestes tanto…

-No es problema… te agradezco mucho que aceptes…

Al llegar a la casa, Rin lo besó en la mejilla.

-Gracias, la pasé muy bien esta noche…

Sesshoumaru la vio sonrojado y sólo asintió.

…………………………

Rin lo vio marcharse desde la ventana de su apartamento. Se dejó caer sentada en el sillón.

-Kami, Rin, en qué rayos piensas? Sesshoumaru nunca se va a fijar en alguien como tú!

Sesshoumaru llegó a la casa y llevó a Inuyasha a su cama, una vez en la suya, tuvo que calmar su cuerpo y mente distrayéndose de aquellos pensamientos donde Rin hacía más que darle un beso en la mejilla.

…………………………

Los primeros días, Inuyasha se la pasaba muy callado, Rin lo buscaba por toda la casa sin poderlo encontrar.

-Inuyasha!

Rin entró a la habitación de Sesshoumaru, el pequeño se había quedado dormido viendo la fotografía de sus padres. Rin acarició su cabeza, tomó el muñeco de peluche junto a él.

-Ojalá yo haber tenido a alguien que se preocupara tanto por mí…

Inuyasha despertó y le arrebató el muñeco de las manos.

-ES MÍO!

-Lo sé, Inuyasha…

-NO LO TOQUES, ES MÍO!

-Está bien, llévatelo…

El pequeño se quedó viendo el peluche, las lágrimas rodaron por sus mejillas.

-Gomen, Rin…

-Inuyasha…

-Gomen, no le digas a nii-chan que me porté mal…

-Ven aquí, cariño…

Rin lo abrazó.

-Quieres mucho a ese muñeco?

-Sí…

-Quién te lo regaló?

-Mi mama…

Rin lo besó en la cabeza.

-La extrañas mucho…

-Sí…

-Te prometo que no vuelvo a ponerle la mano sin tu permiso… Ahora, Inuyasha, si te la pasas siempre triste, te vas a enfermar… y no es lo que tu hermano ni yo queremos…

-Demo…

-Yo sé que es difícil…

-Tú no sabes, tú tienes papás…

-No, no es así…

-Y tu nana?

-Es mi abuelita… ella me crió… pero mi papá y mi mamá murieron la noche en que yo nací… tuvieron un accidente de autos… un hermano de mi papá me llevó a su casa, pero me trataban muy mal… cuando mi abuelita lo supo, fue por mí y me crió ella…

-Y no estás triste?

-Sí… porque no los conocí… pero mi abuelita sí… y dice que mi mamá era tan bonita, que mi papá se enamoró de ella cuando la vio… y que los dos estaban muy emocionados mientras esperaban que yo naciera… y que me amaban mucho… Y si es así, yo no quiero que estén tristes donde están ahora… yo quiero que me vean feliz, porque es lo que los papás siempre quieren para sus bebés…

Inuyasha la abrazó con fuerza y la besó en la mejilla, Rin le sonrió.

-Nosotros te hacemos feliz?

-Muy feliz… son mis amigos…

El pequeño sonrió y la volvió a abrazar.

……………………

Sesshoumaru llega a la habitación del hotel donde se hospedaba, deja todo a un lado y se mete de inmediato en la ducha.

Se acomodó en la cama y cerró los ojos, pensó el cambio que había dado su vida luego de que su padre muriera. Entre aquellos pensamientos, se apareció ella, sonriendo incontables veces, logrando que se olvidara de su cansancio de un día de trabajo. Cuando se quedaba pensativa y su mente parecía vagar por todos lados, cuando jugaba con Inuyasha y cuando lo acunaba para dormir.

……………………

Cuando Sesshoumaru llegó a la casa, no se esperó el comité de bienvenida, donde Rin e Inuyasha le habían preparado un pastel.

-Nii-chan!

Sesshoumaru lo cargó, el pequeño lo besó en la mejilla.

-Inuyasha… te portaste bien con Rin?

-Sí!

Sesshoumaru vio a Rin, ella sonrió y asintió.

-Inuyasha es muy tranquilo…

Sesshoumaru sonrió.

-Sí, es cierto… vengan, les traje algo…

Sesshoumaru abrió su maletín en la sala y le entregó un juguete a Inuyasha, el pequeño lo abrazó con fuerza y se concentró en su juego.

-Tengo algo para ti también…

-No era necesario…

-No te preocupes…

Sesshoumaru le entregó una cajita de madera, finamente tallada con diseños de rosas.

-Es de caoba, la vi y pensé en ti…

-Es bellísima, muchas gracias…

Rin la abrió, la cajita era musical, tocaba "Love Story", sonrió mientras acariciaba el tallado interior, Sesshoumaru sonrió al verla, le encantaba cuando la veía divagando.

-Rin…

-Era la canción favorita de mi madre…

-Lo siento… no quería que te entristeciera…

-No estoy triste… sólo la recordé… ella tenía una cajita musical… tocaba esta canción, todas las noches, mi abuelita la abría y mientras tocaba, me contaba la historia de un príncipe y su princesa…

Rin le sonrió con las lágrimas en sus mejillas.

-Era la historia de mis padres… así fue como los conocí… viendo sus fotografías e imaginándome lo que mi abuela decía de ellos…

Sesshoumaru la abrazó instintivamente, ella se refugió en su pecho, la sintió temblar.

-Lo siento, Rin…

Cuando Rin se calmó, Sesshoumaru secó sus lágrimas con su pañuelo.

-Aún conservas la cajita?

-Sí… pero ya no toca… se dañó el empeine…

-Lo siento…

-No es tu culpa… cómo lo ibas a saber?

-Suelo ser un idiota…

-No digas eso… no es verdad… eres muy dulce y atento…

-Rin…

Rin cargó a Inuyasha y lo besó en la cabeza.

-Me acompañas a recoger mis cosas?

-Hai…

Rin sonrió y besando a Sesshoumaru en la mejilla, le agradeció el regalo. Sintiéndose un idiota, Sesshoumaru fue a la habitación de Rin. Inuyasha estaba sobre la cama y la ayudaba a doblar la ropa.

-Rin…

-Sí?

-Puedo hablar contigo un instante?

-Sí… ya vengo, Inuyasha…

Pero al salir de la habitación, Sesshoumaru se acobardó y no le dijo nada relevante. Se ofreció a llevarla a su casa cuando estuviera lista.

-Deberías descansar, es un viaje muy largo y debes estar estropeado…

-He estado 12 horas sentado, no quiero acostarme ahora…

-Comprendo…

Sesshoumaru la vio bajar la mirada.

-Rin…

-Estoy bien…

Ella le sonrió y volvió a empacar. Una vez lista, se dio un baño y se vistió con pantalones de jeans y una blusa de cachemir azul cielo. Sesshoumaru al verla, se sorprendió.

-Luces…

Rin se sonrojó. Sesshoumaru se acercó.

-Qué te parece si salimos a cenar?

-Sesshoumaru…

-Es una forma de agradecerte… por favor…

-Está bien…

Durante la cena, rieron y disfrutaron del ambiente, ambos coqueteaban inocente, pero descaradamente. Inuyasha estaba en su propio mundo, pensando que ya no vería a Rin todos los días.

-Nii-chan…

-Dime, Inuyasha…

-Nii-chan… Rin no puede vivir con nosotros?

Rin sonrió.

-Seguiré yendo todas las tardes, Inuyasha… aún soy tu profesora…

Al llegar a la casa de Rin, Inuyasha la abrazó con fuerza.

-Te quiero mucho, Rin…

-Y yo a ti, cariño…

Rin lo besó en la cabeza.

………………………

Rin entró en la casa, vio a su nana ya dormida, le acomodó la sábana y salió de la habitación. Estaba sentada en su cama, escuchaba la canción de la cajita.

-Rin…

-Nana… lo siento… te desperté…

-No, me levanté por agua… y esa cajita?

-Sesshoumaru me la trajo de regalo de Alemania…

-Ese chico otra vez, ah?

Rin sonrió con tristeza.

-No, nana, no es de esa manera…

-Lo amas…

-Pero eso nunca pasará…

-Quién sabe… la historia tiende a repetirse…

-Nana… yo sé que tú y abuelito fueron muy felices… pero la época es diferente… y no es posible que en éstos tiempos alguien como él se fije en mí…

-Porqué no? Eres una niña preciosa… muchos hombres darían todo por estar con alguien como tú…

-Ese es el punto, nana… soy una niña…

La nana le levantó la mirada.

-Cuando tu madre tenía exactamente tu misma edad, tuvimos una conversación parecida…

-Nana… pero…

-Hay algo que debes saber, Rin… la relación de mi hijo y tu mamá no la veían mal por que eran de diferentes clases sociales… sino porque yo crié a tu mamá… Joshua no vivía conmigo… él estaba en Europa, estudiando, duró 12 años allí… vino cuando se graduó de la universidad y fue cuando conoció a tu madre… era mi asistente… ya era toda una señorita, muy hermosa… te pareces mucho a ella…

-Mi… mi mamá… pero… cómo…

-Fui a llevar comida y cobijas a un orfanato… toda la vida deseé tener una hija, pero Kami no me la dio… Riku estaba muy enferma cuando fui… con 6 años, sabía más que cualquier adulto… el doctor dijo que estaba muy débil y que sus pulmones no resistirían… yo me negué a aceptarlo y la llevé a una clínica privada. Le daban fiebres tan altas que deliraba… me enamoré de ella y convencí a tu abuelo de adoptarla…

-Pero… y quienes me tenían desde que nací?

-Hermanos de tu padre… del primer matrimonio de tu abuelo… tal vez no querías saber nada de esto…

Rin sonrió.

-Me gusta que me hables de mi mamá y mi papá… me hace soñar con cosas imposibles… dime más…

-Hubo una vez que Riku y yo salimos a de compras, pero ella tenía varios días sintiéndose mareada… Cuando llegamos a la casa, Joshua la cargó y la llenó de besos…

-Estaba embarazada de mí?

-Sí…

-Cómo mi papá lo supo?

-No lo recuerdo bien… creo que le enviaron los resultados de una prueba por correo… ah, Kami, estaban tan felices… Joshua afirmó de inmediato en que sería una niña… Riku reía diciendo que no se apresurara, pero él decía que tendría una niña hermosa como su madre… y no se equivocó…

Rin sonrió, dejó la cajita a un lado y abrazó a su abuela.

-Siempre pienso en qué diría mi papá…

-Tu papá estaría muy orgulloso de ti hoy… y tu mamá también…

………………………………

El cumpleaños de Inuyasha se acercaba, Sesshoumaru trabajaba día y noche y casi no paraba en la casa. Aunque habían pasado 3 semanas, no podía sacar a Rin de su mente. De cada tres cosas que pensaba, dos eran Rin. Intentaba despejarse la mente y concentrarse, pero no lo lograba.

Llegó a la casa, Inuyasha corrió a él, lo cargó.

-Inuyasha…

-Rin no vino hoy tampoco!

-No?

-No…nii-chan, vamos a verla…

-Está bien, vamos…

Sesshoumaru lo llevó al apartamento de Rin, la nana abrió la puerta.

-Buenas tardes… aquí vive Rin Ishayin?

-Sí, sí… pase…

Cuando la nana vio a Inuyasha sonrió.

-Tú debes ser Inuyasha…

-Hai…

-Entonces tú eres Sesshoumaru…

-Sí…

-Vengan… estoy segura de que se alegrará de verlos…

-Qué le pasó?

-Tuvo un accidente y se dislocó una rodilla…

Entraron en la habitación.

-Inuyasha… Sesshoumaru!

-Rin!!!

El pequeño corrió a ella y la abrazó con fuerza, Rin sonrió.

-Inuyasha, precioso…

-Rin, estás enfermita?

-Estoy bien… pero me caí y me hice daño…

-Yo creí que ya no nos querías…

-Eso nunca…

-Rin, si necesitas algo…

-Gracias… pero no necesito nada…

La nana le pidió ayuda a Inuyasha para preparar un chocolate, una vez solos, Sesshoumaru se rascó la nuca.

-Rin… qué fue lo que pasó?

-Deberías preguntarle eso a tu novia…

-A quién?

-No me mires así, a la sicótica esa que tienes por novia. Me disloqué una rodilla, sí, pero la hice puré.

-Rin… yo no tengo novia…

-Mira, Sesshoumaru… no tengo derecho a reclamarte… pero que me acusen de cosas que no soy y que no hice, no se lo tolero a nadie. No me importa quién fuera, pero lo mejor será que tú y yo no volvamos a vernos.

-Rin…

-Me aseguraré de ver a Inuyasha mientras trabajas…

-Rin, por Kami, esto es una locura!

-Es obvio que esa mujer está enamorada de ti…

-No sé de quién me hablas! Desde que vine a Japón no he visto a nadie en ese sentido!

-No tienes que mentirme, ni justificarte, tú…

-Yo te amo!

-Qué?

-Te amo, Rin, no he dejado de pensar en ti, no iba a ir a Alemania, pero cuando te vi con el imbécil ese saliendo del cine, decidí hacerlo para olvidarme de ti y no lo logré, pienso en ti 23 de las 24 horas que tiene el día, no sé… no sé cómo controlarme…

-Sesshoumaru…

-No sé de quien me hablas, te lo juro… antes de venir a Japón, tomé la decisión de que quien quisiera estar conmigo, tenía que querer a Inuyasha… y aunque no te vi así al principio, cuando te comencé a conocer me fui enamorando de ti… y…

Rin selló sus labios con su dedo.

-Respira…

-Te amo, Rin… pero yo sé que no sientes igual… por eso me mantengo aparte… no quiero que dejes de ver a Inuyasha, gracias a ti, se está recuperando…

Inuyasha volvió con la nana y dejaron la conversación allí.

-Nii-chan…

-Dime…

-Puedo venir a visitar a Rin con Yue?

-Cuando quieras…

El pequeño sonrió y le prometió a Rin llevarle dulces en su próxima visita. Rin sonrió.

-Cuánto tiempo te tienes que quedar aquí?

-2 semanas… Inuyasha…

Sí?

-Estás bien?

-Sí… es que…

-Yo sé que tu cumpleaños es el otro viernes…

El pequeño bajó la mirada.

-Cumpliré mi promesa… comeremos helado y brownie…

-Demo… estás enferma…

-Sesshoumaru puede comprar el helado… y mi abuelita puede hacer el brownie… hey, Inuyasha… no me gusta verte triste…

El pequeño la abrazó con fuerza. Rin vio a Sesshoumaru, él asintió.

-Inuyasha… es tarde, vamos a casa…

-Demo…

-Vamos… mañana podrás venir, le diré a Yue que te traiga…

-Ve… y pórtate bien con tu hermano…

El pequeño asintió, Rin sonrió y lo besó en la cabeza.

-Te quiero, Rin…

-Yo también te quiero, Inuyasha…


N/A: Holaaa!!! Me siento mejor, espero que les guste este cap. Le quiero dar las gracias a Zetus que ha caído enamorada del pequeño Inu, y a todas ustedes que le han brindado un gran apoyo a este fic, me alegra mucho que les guste tanto, espero que lo sigan hasta el final y sus reviews como siempre, adoro los reviews, soy adicta y cuando no veo nuevos me deprimo :( por el momento me despido. besitos Mizuho