Albert pide un deseo.

Capítulo 3.

-Albert-

El viaje había sido muy largo y cansado para Anthony y peor aún que la Sra. Potter por un contratiempo personal viajaría dos días después que nosotros y eso me dejaba poco tiempo para encontrar a alguien que cuidara de él, por suerte encontré a una persona para esta noche y casi agradecí al cielo haberlo logrado pues de lo contrario no podría asistir a la gala de esta noche y sabia lo importante que le era mi presencia me lo pidió de manera tan seria que por un momento temí negarme.

Debía salir con tiempo suficiente ya que la casa que había comprado hacia algunos meses estaba alejada de la ciudad y por supuesto que así lo prefería, la vida citadina y yo no congeniábamos mucho y siempre que me era posible aprovechaba la oportunidad de alejarme de ella, estar lejos de la frivolidad que a veces me hacía sentir la ciudad me recordaba mucho a ella, en cambio la naturaleza, la vida libre me calmaba el desosiego en el que había vivido los últimos meses sabiendo perfectamente que aunque me lo negara a mi mismo en el fondo quería recuperar al viejo Albert, mientras avanzaba los recuerdos regresaban pero siempre luchaba porque los felices se impusieran a los melancólicos así que en esta ocasión encendí la radio y deje que las notas de un saxofón inundaran el auto, mientras conducía contemplaba como me alejaba de ese refugio pequeño que había encontrado y me acercaba a la impresionante pero caótica Nueva York con sus imponentes edificios y su glamuroso estilo de vida; sin duda no es de la ciudades que elegiría para vivir sin embargo no podía dejar de apreciar que también podías tener muchas cosas al alcance como espectáculos, oportunidades de trabajo, cultura y diversidad de razas que te permiten conocer otros rincones del mundo y un sinfín de beneficios, pero aun así creo que jamás me acostumbraría a lidiar con este espantoso tráfico que se impone ante mí, con mucha paciencia por fin pude visualizar mi destino, la enorme fila de coches me hacía sentir que nunca llegaría si no es por el reloj digital que me decía que iba con suficiente tiempo, llegue hasta la entrada y baje del auto, entregue las llaves y por unos minutos contemple el imponente edificio, las luces, el ir y venir de las personas, en la entrada entregue mi acceso y el joven que me atendió me indico el lugar, las personas y sus comentarios me hacían saber que era uno de los espectáculos más esperados y al parecer los protagonistas de esta noche eran muy prometedores en el medio.

Llegue al palco y observaba cada rincón del recinto, las personas que se acomodaban en sus asientos, escuchaba los murmullos y cuando hacía eso me gustaba imaginar lo que podían estar pensando las personas en ese momento, sus gestos indicaban mucho sobre su estado de ánimo, jóvenes bellas se veían emocionas e imaginaba que estaban alegres ya que probablemente eran seguidoras del actor masculino y deseaban verlo en escena, en cambio otras mujeres parecían que su interés era puramente por cómo alguien tan joven podía desarrollar un papel protagónico de una historia que ha sido representada por innumerables personas.

Las luces se iban atenuando mientras miraba mi reloj de pulsera, solo faltaban cinco minutos para que iniciaran y de pronto la puerta se abrió abruptamente y una chica caía de bruces casi frente a mí, vaya que manera tan discreta de ingresar a un lugar, me quedo un poco pasmado por su interrupción y tardo en reaccionar para ayudarla a levantar pero ella me detiene con una señal de que no necesita ayuda así que solo levanto su bolso del suelo.

-Disculpe, no ha sido mi intención interrumpir de esta forma, creo que me he equivocado de asiento.

Dice todo eso mientras se acomoda el vestido y yo le entrego el bolso, en ese momento ella levanta la cara y me sonríe, Dios tiene los ojos más hermosos, expresivos y chispeantes que he visto en mi vida, de un verde tan intenso que me recuerda a un bosque lleno de pinos verdes con vestigios de lluvia que ha hecho que reverdezca y regrese a la vida.

-Creo que me he equivocado de asiento, disculpe eso ya lo había dicho.

En ese momento las luces terminan de apagarse y quedamos solo a la sombra de una tenue luz que ilumina el escenario.

-La obra ya va iniciar y considero que es mejor que permanezca aquí.

Me vuelve a sonreír y siento como si me hubiera quedado una eternidad contemplándola, bendita eternidad que me permitía poder tener esta hermosa imagen, sus ojos tan chispeantemente verdes, su piel blanca que contrastaba con el verde esmeralda de su vestido el cual se amoldaba a su pequeño y tentador cuerpo que no tenía que envidiarle nada a ninguna otra mujer, su dorado cabello el cual enmarcaba su rostro con unos rizos que caían a los lados.

Solo las voces del escenario me sacaron de mi estupor, me hago a un lado para que tome el asiento que esta junto al mío, cuando pasa a mi lado puedo percibir su aroma a lavanda tan natural y fresco, sé que no es un perfume podría ser el shampoo con el que lava su cabello o su cuerpo pero no solo es el puro aroma a lavanda es su esencia misma, esa que algunas personas pueden llegar a desprender, espere a que tomara asiento y yo lo hice enseguida.

Señor Capuleto: Querida ha llegado el momento de que Julieta contraiga nupcias debes hablar con ella, pues Paris me ha pedido su mano él dice ser quien la ama.

Señora Capuleto: Es verdad nuestra pequeña ha crecido muy rápido ha llegado el momento de que se case y quien mejor partido para ella que Paris.

Me era difícil poner toda mi atención cuando la tenía tan cerca, cuando podía inundarme de su aroma y eso me hacía perder la agudeza de mis pensamientos y solo ponía a trabajar mis sentidos.

Romeo: Pronunciaremos el discurso que hemos preparado o entraremos sin preámbulos

Benbodio: Toca la puerta y cuando estemos dentro cada uno baile como pueda

Romeo: Proporciónenme una antorcha, temo que las estrellas están de mal humor y que mi desgraciada suerte va a comenzar en este festín.

Pude percibir su cambio de actitud en cuanto Romeo entro en escena, parecía emocionada y no quería creer que era una de esas jovencitas seguidoras del actor que se derretía de solo verlo, no se veía como ellas, su expresión era demasiada intensa para ser solo una fan.

Romeo: Dime el nombre de esa dama que enriquece la mano de ese galán con tal tesoro.

Criado: No sé quién es.

Romeo: El resplandor de su cara ofende al sol, la tierra no merece tan suprema maravilla. Si con mi mano e profanado tan celestial altar perdóneme. Mi boca borrara la mancha, cual peregrino riguroso, con un beso.

Por el rabillo del ojo no podía dejar de observarla, sus gestos me indicaban por cada una de las emociones por las que pasaba en cada dialogo y escena.

No debía seguir haciendo eso, no tenía idea de quién era y por Dios que no tenía la intención de permanecer más del tiempo necesario en esta ciudad.

Intente poner toda mi atención a la obra y afortunadamente casi lo logre, el tiempo se me fue tan rápido que pronto llegaríamos al final.

Julieta: Antes que desposarme con París ordéname que me lance desde lo alto de una torre.

Fray Lorenzo: Entonces escucha, mañana que es miércoles te quedaras sola por la noche intentando alejar a tu ama cuando estés en el lecho toma este pomito y bebe hasta la última gota de este licor inmediatamente correrán por tu venas un humor frío y letárgico que parecerá que as acabado con su vida y caerás muerta por 42 horas mientras que yo iré por Romeo él y yo te velaremos juntos hasta que vuelvas a la vida

Julieta: Acepto y no me hable de temor.

Fray Lorenzo: Toma, retírate y se dichosa en tu determinación.

De pronto escuche un suave gemido y me gire un poco para verla y era ella a quien se le deslizaban las lagrimas por la mejilla ante la escena que veíamos.

Capuleto: Oh cielos ay esposa ve como sangra nuestra hija este puñal erro su destino.

Señora Capuleto: Ay de mi este espectáculo de muerte es como una campana que llama mi vejes al sepulcro.

Montesco: Ay monseñor mi esposa a expirado esta noche la pena producida en el exilio de mi hijo corto su aliento.

Paris: Mira y veras.

Montesco: Oh tu descomedido que maneras son esas de precipitarte a la tumba antes que tu padre.

Príncipe: Sella por un momento el ultraje en tanto aclaramos estas ambigüedades.

Fray Lorenzo: Seré breve pues el corto plazo romeo aquí muerto era esposo de Julieta y ella era fiel consorte de dicho romeo yo los case y el día de su secreto matrimonio fue la muerte de Teobaldo. Tras enterarse de que su padre quería que se desposara con parís ideamos una forma de evitarlo, ella tomo una poción que yo le di para que pareciera que estaba muerta y yo acordaría con romeo para venir a sacarla y que ella pudiera escapar con romeo pero lamentablemente llegue demasiado tarde y para entonces Julieta ya se encontraba muerta alado de su amado romeo

Capuleto: Tan rica como la suya tendrá otra Romeo junto a su esposa pobres victimas de nuestra enemistad.

Príncipe: El sol nos mostrara su rostro a causa de su duelo salgamos de aquí para hablar más extensamente. Unos tendrán perdón y otro castigo pues nunca hubo historia más dolorosa que la de Romeo y su Julieta.

Todos los asistentes nos ponemos de pie en un ensordecedor aplauso y los actores se reúnen para dar las gracias, tal vez fueron cinco o diez minutos que estuvimos aplaudiendo y es que a decir verdad todos nos quedamos gratamente sorprendidos con la representación hasta que las luces fueron iluminando poco a poco el teatro y ella se dispuso a marcharse.

-Nuevamente le pido disculpas por lo sucedido y le agradezco que me dejara quedar a decir verdad desde esta posición la vista fue magnífica.

-Fue un placer tenerla de compañía.

Su móvil sonó y ella intento sacarlo del minúsculo bolso que llevaba cuando de pronto se le fue todo de las manos y cayó al suelo me agacho sin darme cuenta que ella también y nos golpeamos la cabeza aun con las risas y el nerviosismo que podía percibir no dejaba de hablar disculpándose y diciendo lo magnifica que había estado la obra, ella recogió el móvil, un labial mientras yo un pequeño frasco y los dos pusimos nuestras manos en el mismo objeto y al final me cedió que yo lo levantara, lo tome en mis manos y cuando lo contemple sentí tanto desasosiego solo de imaginar para que los utilizaría y más aun ver que eran varios.

Le entregue en mano lo que levante e intente mantener una actitud distante hasta que de pronto la puerta se abrió y Terry se unió a nosotros, ella se giro y sus ojos brillaron con tal intensidad que sentí una punzada de envidia por lo que estaba viendo más aun le regalo una sonrisa muy distinta a la que me dio a mí y se acerco a él para abrazarlo y felicitarlo.

-Candy, Albert que gusto tenerlos aquí y una disculpa por no haberles dicho que compartirían palco.

-Ah, vaya y yo pensando que me había equivocado.

-Candy estas hermosa esta noche e imagino que te unirás con nosotros al festejo, pero que mal educado nada digno de un caballero ingles. –ella sonríe ante el comentario de Terry.

-Albert, te presento a Candy

Nuevamente suena el móvil de la rubia y ella se disculpa y sale.

-¿Qué tal el viaje?

-Muy bien, un poco cansado para…, -me detuve en ese momento no quería hondar en explicaciones además nadie sabía de Anthony y así lo prefería.

-¿Para qué?

-Para el tiempo que llevo aquí.

-Imagino que cruzar el Atlántico no es nada ligero.

Platicamos brevemente de lo que hemos hecho en el tiempo de no habernos visto e insiste en que lo acompañe a la celebración.

-Te agradezco la invitación pero creo que a tu novia le gustaría más ir solo contigo.

-¿Mi novia?, te refieres a Candy y si es así te puedo decir que solo es una muy buena amiga, la mejor que podría tener un tipo como yo.

-Pensé que era tu novia.

-¿Te gusto?

-No, por supuesto que no además ella no es el tipo de mujer con la que me relacionaría de esa forma.

-Vamos Albert, puedes decirme con toda franqueza lo que piensas en lugar de ser siempre tan propio, no te relacionarías de una forma más intima con ella.

-En efecto, no es mujer para mí.

-Pero que me dices de ti, la forma en la que la saludaste me hizo pensar que eran algo más.

-Por supuesto que no, Candy es muy buena amiga pero entre nosotros no podría haber nada y como tú lo has dicho no es mi tipo de mujer y menos en estos momentos de mi vida así que adelante si deseas intentar algo.

-No gracias, además no pienso permanecer mucho tiempo aquí.

Mi móvil sonó y vi el nombre de George en la pantalla así que me disculpe con Terry y salí a responder la llamada.

++++Continuara++++


Gracias por seguir leyendo, me da mucho gusto darme cuenta que desde el FR me vienen acompañando a este lado.

Lluvia; que bueno que sigues con esta historia, me esforzare en publicar diario para que puedas conocer el desenlace.

Lizvet; es correcto esta historia la publique en el lado oscuro donde siempre andaba con Albert que me inspiraba y lo sigue haciendo.

Litzy; espero poder pronto darte la pauta para quitar la confusión que tienes sobre el rumbo de la historia.

Nuevamente gracias por estar al pie del cañon, un enorme saludo.