Perla y Nico llegaron al aviario y aterrizaron de nuevo en la ventana de la consulta veterinaria. - Bien Nico, aprovecha a descansar hoy, mañana empezaremos tu entrenamiento, os despertarán a la las 8 debéis estar en la arena de combate, no sé quién os dará los entrenamientos, pero yo no seré uno de ellos. Bueno, adiós.- Perla alzó el vuelo y Nico la vio marcharse. Nico decidió ir a su espacio asignado dentro del salón donde tenía una confortable cama de algodón hecha con una caja de cerillas y un pequeño joyero de madera de balsa blanco que le servía como baúl para guardar sus pertenencias, metió dentro su sombrero, volvería a ponérselo cuando toda esa guerra terminase, también guardó sus armas con cuidado y encima de ellas, puso su banda de tela con el emblema del equipo de exploración, estaba confiado en que había elegido correctamente, sin embargo, algo dentro de su corazón le decía que no debía salir al exterior, aunque supuso que fue por el incidente que lo inició todo, desde aquel día, tardó mucho en volver a salir y siempre que lo hacía estaba acompañado. Nico sacudió su cabeza, debía dejar de pensar en esas cosas, ahora debía aprender a defenderse y a defender a los demás, por su hermana, y por lo sobrinos que nunca pudo repente, recordó que debía hablar con su superior, - ¡Blu espera!- al ver a su amigo dirigirse a la sala de reuniones. - ¿qué quieres Nico? - Debo reunirme con el capitán Ziel.- ¿enserio?... está bien, pero no le un temperamento irritable.- Blu le dijo haciéndole una seña para que le siguiera.

Blu le llevó por un pasillo oscuro, hasta una habitación con una lámpara encendida y la cortina casi cerrada, y que solo dejaba entrar unos leves rayos de luz, los justos como para que se distinguiera bien la habitación y los objetos que contenía, una mesa de despacho, un sillón, unas sillas alrededor de las paredes y otras dos sillas de cuero frente a la mesa se fue y les dejó solos. - Nico, te estaba esperando, por favor, siéntate, estaba deseando conocerte. Acércate a la mesa. - Nico voló hasta posarse sobre la mesa, justo en frente del sillón de cuero negro de respaldo alto. El mueble se giró y dejó paso a un pájaro negro y pequeño, de un tamaño un poco mayor al de Nico, con una cabeza de diferencia de altura entre los dos. El pájaro negro alzó el vuelo hasta posicionarse frente a Nico, dejándole ver su cuerpo, similar al suyo, pero con plumas completamente negras, las plumas de su flequillo eran más largas y tapaban su ojo derecho, que igual que el izquierdo, era de un miel dorado. - ¿tú eres Nico?- él asintió un poco intimidado. - He oído lo que te ocurrió, siento mucho tu pérdida, y veo que tu herida está mucho mejor.- Sí… señor.- Por favor ponte cómodo.- Nico no se movió se limitó a quedarse de pie frente al capitán.- Entonces, vas a unirte al equipo de exploración.- sí, señor.- ¿puedo preguntar por qué?- Necesito encontrar al responsable del asesinato de mi hermana, y hacerle pagar por lo que ha hecho.- Ziel empezó a caminar alrededor de Nico mientras parecía examinar su cuerpo.- Sabes, si entrenas bien, te podrían meter en uno de los grupos de exploración superiores, y si llegas a ser uno de los mejores, podrías incluso ser mi compañero en la expediciones, y eso, te traerá ventajas en el reparto de comida, entrenamientos, reparación de material…. Si sabes a lo que me refiero. - Ziel se paró frente a él con una mirada lasciva. Nico, incomodado empezó a retroceder a la puerta cerrada para salir, pero Ziel rápidamente le bloqueó el paso arrinconándole contra la pared.- Capitán, con todo su respeto…- dijo Nico notablemente nervioso y con el rostro rojo de vergüenza.- creo que se equivoca conmigo….- ¿enserio?- dijo Ziel contorneando las cejas de forma pícara.- Vamos Nico, eres bastante mono y no has tenido novia nunca, corre el rumor por lo clubes de samba que eres un maestro manejando armas de gran calibre.- Nico encontró el picaporte y empezó a girarlo discretamente para salir de allí. - Bueno, yo… - consiguió abrir la puerta.- no puedo contestar a eso ahora mismo.- Rápidamente abrió la puerta y se marchó volando de allí.- "mmm…. Es rápido y hábil con las alas….me gusta."- pensó Ziel esbozando una sonrisa en su rostro.

Nico salió de allí rápidamente y se marchó a su cama, mañana sería un día duro y necesitaba descansar.

Antes de quedarse dormido recordó a su hermana, y todos los momentos que estuvieron juntos, su vida no había sido fácil, pero siempre habían estado juntos hasta hace unos días, el canario derramó unas lágrimas al cerrar los ojos antes de quedarse dormido.