Mentiras al Viento
Charlas

Freddie observaba el plato vacio y suspiraba de vez en cuando. Para él era tan difícil darse cuenta lo mal que lo estaba pasando. Las noches frías, el trabajo de medio tiempo y el desinterés por su futuro, todo eso desde la muerte de su madre. El problema con Sam solo se había convertido en un dolor menos importante. Sonrió al darse cuenta de todo, él no sabía que tan bueno sería para su vida esa reconciliación con Carly.

-Gracias… -susurró el castaño con una pequeña sonrisa, pero sin mirarla a los ojos.

Carly sonríe y piensa que ese agradecimiento está demás.

-¿Quieres una ducha? Spencer te puede dar un poco de ropa… creo que puede quedarte –comentó entre risas, tratando de hablar y evitar la tensión.

-Eso sería bueno… -respondió encogiéndose de hombros.

La morena corrió hasta la habitación de su hermano dejando a Freddie solo en la sala. Paseó su mirada por todo el lugar, era exactamente igual como lo recordaba. Había extrañas esculturas de Spencer cerca de las escaleras. Estaba el mismo y típico sillón. Eran tantas cosas que traían tan buenos recuerdos a él.

Freddie se atrevió a dejarse caer en el sillón y cerró los ojos, dejándose llevar. Allí peleo tantas veces con la rubia. Acostados en ese sillón pelearon por el dominio, por el control. Recibió tantos golpes de esa chica que jamás se imaginó enamorado de ella. Un par de semanas después de haber confesado su amor por esa chica, se besaron de una forma única, todo en ese sillón.

De pronto, borró todo atisbo de sonrisa. Él recuerda que todo pertenece al pasado, ya no volvería a tenerla así. Todo por su culpa. Él la engañó y él le había prometido no hacerlo. Fue un cobarde y dejó que una de las cosas más hermosas que tenía en la vida se esfumara.

-Encontré algo que te puede quedar –informó Carly saliendo de la habitación. –En mi baño puedes conseguir una toalla limpia y todo lo que necesites –culminó sonriendo con sinceridad.

-Gracias, no tardaré –aseguró el castaño mientras subía las escaleras.

Él conocía todo, nada se había borrado de su memoria. Cada tramó del apartamento por el que cruzaba, lo transportaba al pasado, a sus mejores momentos. Cuando llegó al baño de Carly, cerró la puerta con seguro y se apoyó en la puerta. Ahora que pensaba las cosas con claridad, se sentía extraño todo eso. Tal vez solo era cuestión de costumbre.

Después de un rato se acercó a la ducha, abrió el agua caliente y un poco de agua fría. Esperó un rato hasta comenzar a quitarse prenda por prenda. Entró en la ducha y dejó escapar un suspiro placentero. Se sentía increíble bañarse con agua caliente. Después de tanto tiempo, eso era un lujo para él.

Al terminar, se secó y se vistió con la ropa de Spencer. Le quedaba extremadamente pequeña. A pesar de ser un flacuchento, comparado con los últimos años, le quedaba súper apretada. Después de un rato decidió quitarse la camisa y pedirle a la morena otra, tal vez había algo que le quedara.

Mientras bajaba las escaleras escuchó unas voces, al principio no reconoció a la persona que estaba hablando con Carly. Así que solo decidió que no le importaba.

-Lo sé, amiga. Estoy emocionada porque… -los ojos de Freddie se abrieron desmesuradamente al verla.

Estaba hermosa con sus pantaloncillos blancos y blusa negra. Ella alternaba su mirada entre Freddie y Carly igual de sorprendida.

-Carly, ¿Qué rayos significa esto? –La morena tenía la esperanza de atrasar esa conversación, pero al parecer el destino quería otra cosa.

-Bueno, significa lo que ves –dijo Carly de forma graciosa ganándose una mirada asesina de Sam. –Es que escuché una conversación de Kelsy en el baño y descubrí la verdad y…

-¿De qué verdad estás hablando Shay? –Gritó la rubia desesperada.

Freddie se sentó en uno de los escalones, estaba interesado en saber de lo que ella se había enterado. Pero no tenía ánimos de mirarla a los ojos, no soportaba el odio en su mirada.

-Es que… siéntate –la voz de la morena estaba impregnada de nerviosismo. –Hoy cuando estaba en el baño escuché la voz de Kelsy y una de sus seguidoras. Ella dijo que le iba a contar, pero que le prometiera guardar el secreto…

-Al punto, Shay –susurró Sam amenazadoramente.

Carly suspiró y negó con la cabeza.

-Ella le contó que encontró a Freddie dormido en una mesa esa noche y vio la oportunidad perfecta de vengarse. Lo desnudó y simuló tener relaciones sexuales con él –confesó la morena rápidamente, pero vio que su amiga no paraba de fruncir el ceño.

-Nunca fuiste buena mentirosa –murmuró con ira. –Jamás pensé que me harías algo así. Tú y Freddie pueden irse al demonio…

-Sam, por favor… abre los ojos, soy tu amiga jamás te mentiría –lloriqueó Carly sorprendida.

-Eso pensaba yo… no te atrevas a hablarme de nuevo –sentenció antes de desaparecer.

Carly estaba sorprendida, pero pronto la ira ocupó su lugar. No entendía como su amiga podía dudar. Se dejó caer en el sillón y agarró un cojín entre sus manos para luego ponerlo en su cara y gritar. Freddie por otro lado se acercó a ella y tomó asiento a su lado.

Ninguno de los dos sabía cómo comenzar. Freddie aun se sentía aturdido y Carly muy molesta. Eso no era lo que tenía pensado de un reencuentro. De pronto, ella se giró y observó el torso desnudo de Freddie. Frunció el ceño y comenzó a reír.

-¿Por qué estás sin camisa? –El castaño levantó una ceja y dibujo una sonrisa ladeada.

-No me quedan las de Spencer –respondió entre risas. –Entonces… ¿Kelsy dijo eso?

-Sí, la muy estúpida no revisó los cubículos –dijo ella con exasperación. –Creo que te debo una disculpa… todos te deben una –Freddie la miró a los ojos y sonrió.

Era demasiado tarde para pedir disculpas. Demasiado tarde para perdonarse él mismo. Solo podía pasar la página y comenzar de nuevo.

Una semana después
Carly
Solo una semana había pasado desde que me enteré de la verdad. Aun me avergonzaba mi actitud con Freddie en estos últimos dos años. Siento que debí darle una oportunidad para hablar, pero no le hubiera creído ya que él tampoco estaba seguro.

Spencer me dijo que las cosas pasaban por algo, que tal vez Freddie tenía que pasar por eso o nosotros. No lo sé, puede que tenga razón y puede que no. No quiero ser negativa en todo esto, pero quizás la culpa sea nuestra y no de él.

Me siento muy mal con todo esto, gane el perdón de mi mejor amigo, pero el odio de mi mejor amiga. No puedo creer lo ciega que era. ¿Cómo puede pensar que le estaba mintiendo? Tarde o temprano se iba a dar cuenta de la realidad y se arrepentirá de todo, más de lo que yo pude hacerlo.

-Un emparedado de atún para ti y uno de queso para mí –Freddie dijo al sentarse a mi lado.

-Hmm, no lo has olvidado –dije con una sonrisa en mis labios.

-¿En serio? Carly cuando me gustabas me dije a mi mismo que tenía que saber todo sobre ti –aseguró con un movimiento de cejas y yo solo pude girar los ojos.

-Eras un niño fastidioso en esos tiempos –aseguré con una sonrisa en mis labios.

-Tal vez… -murmuró mordiendo su emparedado. –Cuando consiga un trabajo te pagaré todo lo que has hecho por mí…

Sonreí y negué con la cabeza.

-Ni hablar, eres mi mejor amigo y haré lo que sea por ti. Ahora come… -Freddie alzó una ceja antes de negar con la cabeza.

Desde que Freddie estaba viviendo con nosotros, su cambió había sido notable. Ya se le veía menos amargado y estaba más interesado en sus estudios. Yo me iba a encargar de que volviera a ser el mismo de antes.

****CONSIDERADO COMO CAPITULO CORTO, AQUÍ VEMOS UN CAMBIO EN FREDDIE. ÉL DECIDE PASAR LA PÁGINA. ¿A QUÉ SE REFERÍA? TIENE QUE OLVIDAR PARA PODER SEGUIR ADELANTE.

VIERON EL PRIMERO DE MUCHOS ENFRENTAMIENTOS ENTRE CARLY Y SAM. TODOS POR FREDDIE. LOS CELOS ESTÁN EN EL AIRE Y TIENEN NOMBRE Y APELLIDO.

ESPERO LES GUSTE, NO DICE MUCHO Y ESTOY TRATANDO DE BAJARLE EL DRAMA. NO ME GUSTA QUE MI FREDDIE SUFRA MÁS. AUN FALTAN RECUERDOS QUE NO HAN VISTO Y EN ALGÚN MOMENTO DE LA HISTORIA ENTRARÁ SAM.

BESOS****

Feiberina: Aun lo pienso, estoy sopesando posibilidades. Algo no permanente, algo que tenga un porque en mi novela. Por los momentos es una amistad :)

Seddiemiobsesion: sí, muchos queremos eso... pero lo cierto es que Sam aun no confiará y está a punto de arruinar su amistad con Carly por una verdad que no quiere aceptar. Equivocarse es fuerte, acerptarlo mucho más. Entiende que una mujer cuando se siente engañada es un manojo de miedos y eso es lo que Sam es.

purplehAM138: gracias por tu comentario. Como dije al final del cap, quiero bajarle un poco al drama de Freddie, se merece paz o no? jejeje espero lo disfrutes.

Lady Miriam: en serio lo lograra, pero lentamente...