Disclaimer: Los personajes y lugares de la historia, le pertenecen a Michel Dante DiMartino y Bryan Konietzko, únicos creadores del universo Avatar.
Aquí les vengo a dejar muy alegremente el capítulo 3 que confeccione con mucho amor especialmente para los seguidores de este Fic, ojala les guste.
CAPITULO III
Ya pasaba del medio día en la agitada Ciudad Republica, y la heredera Sato seguía durmiendo, aunque comenzó a removerse cuando escucho que le gritaban insistentemente para que se levantara, durmiendo también en esa misma cama se encontraba Tao Chimin; un gato robusto aunque no gordo color negro, de pecho y patas blancas.
–¡Vamos Sami se está enfriando tu desayuno!– Gritaba Bolin desde la cocina y como notaba que no lograba despertar a su amiga, subió el volumen del aparato de sonido y por todo el lugar se pudo escuchar la canción; "Best day of my life" definitivamente el pelinegro se encontraba muy de buenas esa mañana, más de lo usual en él y cantaba la canción a todo pulmón mientras seguía manipulando las sartenes y Pabu deambulaba en sus hombros impaciente por comer lo que el chico preparaba. Al escuchar la música más estruendosa; Asami frunció el ceño se incorporó pesadamente, se froto los ojos y noto que junto a su almohada estaba una nota de Kuvira donde decía; "Fui a la universidad, regresare más tarde, por cierto me la pase muy bien anoche ojala podamos repetirlo hoy" después de leer la nota hiso bola el papel y lo encesto en la basura, salió de su cama arrastro su cuerpo hasta el baño después de asearse un poco, se puso una bata y fue a la cocina, donde se encontraba Bolin desayunando.
–Buenos días Bo–Dijo la pelinegra todavía somnolienta.
–Buenas tardes Sami– Le dijo su amigo sonriendo –¡Vaya que cruda te vez! ¿A caso te fuiste de fiesta anoche?
–No, sólo estuve aquí con Kuvira, pero prácticamente yo sola acabe con una botella de Vodka.
–No sabía que te gustara follar estando ebria.
–No es por eso, es que Kuvira estuvo insaciable toda la noche y para seguirle el paso tuve que ingerir mucho alcohol como combustible.
–Entonces no te dejo dormir… ¿ni un poquito?.
–No– Dijo Asami ingiriendo velozmente su huevo revuelto.
–Parece que alguien te extraño bastante– Comento divertido el chico y después termino su jugo de un sorbo.
–¡Sí! ayer dio mucha batalla, parece que ya traía ganas desde hace varios días, casi muero de cansancio, ha decaído mucho mi condición física necesito volver a hacer ejercicio, pensé que no aguantaría y me quedaría dormida en pleno… acto.
–Bueno pero finalmente lograste aguantar toda la noche y saciar a la voraz chica, como un buen guerrero, ¡MORISTE EN LA RAYA![1]– Asami soltó la carcajada al escuchar lo último y se acercó a Bolin para chocar su palma con la de su amigo.
–Jajaja sííí "morí en la raya" nunca mejor dicho mi amigo, todavía tengo las marcas de guerra en la espalda– Dijo con orgullo la pelinegra –Y a ti ¿cómo te fue anoche? ¿pescaste algo?
–Digamos que acorrale a una bella presa– Dijo entusiasmado Bolin.
–mmm Que bien y ¿te la llevaste al otro departamento?– Pregunto la chica antes de sorber su café.
–No me la lleve a ningún sitio, no llegue a dormir aquí porque me fui al otro depa. Quería poder dormir tranquilo y ya sé que ustedes siempre hacen mucho ruido– Asami sonrió.
–Entonces ¿te la tiraste en tu auto? O a ¿qué te refieres con que te la acorralaste? ¿Sólo fue faje[2]?
–No, lo de "acorralar" fue literal, le cerré el paso con el auto, me subí a la acera para que no huyera– Asami hiso un gesto de extrañeza.
–Eso es una forma algo… ruda de abordar a una chica ¿no lo crees?
–No tuve opción, ella estaba decidida a correr tras unos ladrones y no la iba poder alcanzarla a pie.
–De ¿qué rayos hablas?
–¡Lo que oyes Sami! Esa chica de la que te hablo, apaleo a tres hombres adultos en un santiamén y no conforme con eso cuando ellos huían ¡ella iba a seguirlos!, todo fue tan rápido que sólo reaccione a cerrarle el paso con mi coche.
–Eso sí que es extraño– Dijo sorprendida Asami –¡Suerte que no la atropellaste zopenco! Porque no eres muy diestro al volante que digamos–Dijo riéndose del chico.
–Sí pues me arriesgue, total por tu experiencia sé que a veces las presas se enamoran de quien los atropella– Dijo el chico con burla encogiéndose de hombros. Asami dejo de reír y su boca se transformó en una dura línea. Bolin al ver la reacción de su amiga se soltó en carcajadas.
–¡Qué tal si hubiera sido policía!, te hubiera detenido y ahora no estarías tan contento.
–Otra vez proyectándote–Dijo el pelinegro negando con la cabeza –No era policía, apaleo a esos tipos porque tiene alma de heroína y es una buena ciudadana que no soporta las injusticias, es muy joven apenas tendrá mi edad y tenemos taaanto en común… es de buen apetito como yo y también es fan del Pro-control; así que acepto ir conmigo a ver el partido.
–Parece que te dejo muy impresionado y… ¿está de buen ver?– Pregunto muy interesada la pelinegra al notar la emoción de su amigo.
–Ufff ¡tiene un cuerpo de tentación! es corpulenta pero con curvas bien pronunciadas, tiene ojos azules muy claros y es de una exquisita piel canela ¡es una belleza! pero ¡no sólo eso! además es divertida, espontanea es una ¡chica espectacular!– Asami estaba perpleja con los ojos muy abiertos al escuchar la descripción de esa mujer y ver el rostro de su amigo que casi babeaba sólo de recordarla.
–mmm interesante… ya quiero conocerla– Dijo la pelinegra con malicia, el chico bajo de su nube y con el ceño fruncido miro a su amiga.
–¡NO! ¡Ni lo pienses Sato!, ella esta apartada.
–¿Desde cuándo se vale apartar?
–¡Desde ahora!, porque tú siempre me quitas a mis mejores presas.
–No discutamos, dejemos que ella sea la que decida, después de que me conozca– Dijo sonriendo.
–¡NO! Además creo que ¡es virgen!– Dijo el chico ya desesperado, al escuchar eso Asami hiso una mueca de disgusto sólo de recordar a su empleada y decidió que aunque la presa estuviera muy buena como decía no le robaría la caza a su amigo que parecía estar fascinado con la chica.
–Siendo así ¡es toda tuya!–Le dijo la pelinegra mientras le alborotaba el cabello con cariño a su amigo, Bolin respiro aliviado –Sólo procura no ser tan patentico si te llagas a enamorar– le decía Asami mientras se retiraba de la mesa.
–No te prometo nada– le respondió Bolin sonriendo muy ilusionado con la cabellara despeinada y la mirada perdida mientras pensaba en Korra.
[1]: La expresión "morir en la raya" significa; no darse por vencido aunque sea muy difícil la tarea que se realiza e intentarlo hasta el final. Aunque claramente aquí Bolin la usa en doble sentido =)
[2]: "Faje" es un término coloquial que se refiere; a la acción de acariciarse y besarse entre dos personas con lascivia sin llegar al acto sexual.
Por la tarde Korra se encontraba en la sala de estudio del Colegio Militar. No había dejado de pensar en lo genial que fue el día anterior; cargado de emociones y eventos inesperados que le dejaron muy animada, definitivamente no se arrepentía de abarse escapado para conocer mejor Ciudad Republica, las 2 horas de estudio habían pasado rápido mientras ella pensaba en el día anterior y lo fácil que le había sido colarse dentro del colegio una vez todos dormían, la confianza en sí misma volvía a emerger y el futuro pintaba mejor que antes. Cuando iba saliendo de esa sala, la abordo Iroh II y le entrego su boina que había dejado olvidada en el lugar en el que había estado sentada;
–Suerte que la vi, te hubiera salido muy caro el haberla perdido– Sentencio el formal chico.
–Sí lo sé, muchas gracias Del Fuego pero a ti te saldría más caro si te vieran hablando conmigo- Era verdad, en el Colegio Militar de la Republica se admitían a hombres y mujeres sin distinción pero no era una institución mixta precisamente, ya que estaban separados y tenían prohibido crear lasos afectivos entre ellos que fueran más allá del compañerismo que se suscitaba en el comedor y en la salas de estudio; únicos lugares donde coincidían ambos géneros, pero estaba estrictamente prohibido cruzar palabra fuera de esas áreas y de infligir esa norma el castigo recaía sólo en los varones.
–Tenga más precaución cadete- Le dijo con una leve sonrisa Iroh.
–Lo hare, gracias– decía Korra mientras le correspondía con una más amplia y sincera sonrisa. El chico giro sobre sus talones y se alejó perdiéndose de vista, una compañera que había visto la escena se acercó a Korra para conversar con ella mientras caminaban:
–Suerte que Iroh te devolvió la boina, sabes que hay desagradables sanciones por infringir el código de uniforme.
–Lo sé– Contesto Korra entornando los ojos, pues conocía perfectamente las absurdas normas del colegio, ya que obligatoriamente tuvo que recitar de memoria el manual, apenas un mes después de que hubiera ingresado, hecho que le había parecido completamente innecesario y fastidioso porque memorizar no era precisamente su fuerte y menos reglas tan desquiciadas –Iroh es un gran camarada– Menciono con aprecio la morena.
–¡Vaya que sí! ningún chico se arriesga tanto por una compañera, sobre todo uno que ya ha sido castigado tan severamente como él–
–¡Dices que han castigado muy severamente a Iroh!– Korra no podía creer lo que escuchaba, Iroh parecía ser el ejemplo del cadete perfecto, empezó a sentir preocupación al pensar que si alguien como él había tenido problemas gordos entonces ¿qué le depararía la suerte a ella? que saltaba los muros del colegio por la noche –¿Qué le hicieron?
–Lo degradaron, ya se había graduado con honores de la Heroica Escuela Militar de Aviación y obtenido sus alas después de muchos méritos, pero infringió 2 veces la misma regla o algo así; le quitaron sus alas y la única forma que tuvo de recuperarlas fue regresar a ser cadete, graduarse, y ahora obviamente tiene que volver a esforzarse por obtener las alas que le quitaron.
–Pobre Iroh, pero ¿cuál fue la regla que infringió dos veces?
–Creo que la de honrar el uniforme, parece que uso el uniforme estando fuera de servicio y del colegio para pedir formalmente como su novia a una chica.
–Y ¿por qué rayos hiso eso?
–Es una vieja tradición aquí; ir a pedir a la novia con el uniforme de gala, se practicaba antes de que prohibieran usar al uniforme fuera del colegio, se dice que el mayor Bumi lo ayudo a sacar el uniforme; con la consigna de que fuera muy discreto pero las cosas no salieron bien y acabo en el centro comercial fotografiado por la prensa y lo peor de todo fue que la chica no accedió a ser su novia.
–No puedo creer que por esa regla estúpida lo castigaran así.
–Esa regla fue instituida por el mismísimo general y padre de Iroh II, después de que hubiera un atentado contra un cadete fuera de las instalaciones del colegio. "Somos un blanco fácilmente identificable para el enemigo si portamos el uniforme en la calle" fueron las palabras del general.
–Cierto no había pensado en eso-Reflexionando un poco Korra agregó; –Esa chica sí que le corto las alas a mi amigo Iroh.
Por la noche Bolin iba llegando a la "guarida" después de haber pasado la tarde entrenando su control en el gimnasio, allí en uno de los sofás estaba sentada Kuvira quien se notó decepcionada cuando vio al chico llegar solo; pues desde hace buen rato se encontraba ahí sola aguardando a que Asami se apareciera.
–Pensé que estaría contigo. Dijo que tal vez iría a darse una vuelta por la universidad– Comento el chico cuando Kuvira le pregunto por su amiga.
–Te aseguro que conmigo no ha estado, yo no la he visto en todo el día.
–Entonces no tengo idea de donde se pudo haber metido– Apenas el chico termino de hablar, se abrió la puerta y entro Asami con una amplia sonrisa en el rostro acompañada de dos chicas ya algo entradas en copas, muy cariñosas que se colgaban de sus brazos.
–Bueno ahí la tienes– Dijo el chico algo divertido al ver a su amiga llegar con una suculenta caza, pero cuando vio la cara que había puesto Kuvira, su humor se disipo y ya más serio se dirigió a Asami –Kuvira tiene rato esperándote.
–¿Por? ¿Acaso necesitabas algo?–Pregunto la pelinegra dirigiéndose a Kuvira.
–Sí pero puede esperar hasta mañana y como parece que estas ocupada, será mejor que me vaya– Dijo levantándose del sillón.
–Nadie te está corriendo, es más si quieres puedes unirte a mi festín de esta noche– Dijo sonriendo maliciosamente Asami al tiempo que apretaba más el agarre que tenía sobre la cintura de las chicas; que rieron al escuchar sus palabras. Al ver la enfermiza expresión que se formó en el rostro de Kuvira por la proposición de Asami, Bolin intervino y se ofreció a llevarla a su casa alegando que ya era tarde, pero sobre todo porque quería aminorar la tensión que se generó.
–No es necesario, traigo mi auto y me puedo ir por mi cuenta– Dijo ya molesta Kuvira.
–Bien como quieras, tampoco te voy a rogar pero tú te lo pierdes– Dicho esto Asami entro a su habitación entre las risitas y arrumacos de sus acompañantes, una vez Asami estuvo fuera de su vista Kuvira se encamino velozmente a la salida y cerro violentamente la puerta tras ella; produciendo un estridente y seco sonido que pareció retumbar por toda la estancia. Bolin que ya le tenía aprecio a Kuvira debido a la frecuencia con la que los visitaba no pudo evitar sentirse mal por ella. Por un segundo pensó en seguirla para invitarla a un bar o un Table-dance, pero desistió al recordar; lo difícil que a veces era esa chica así que decidió que por esa noche se quedaría en casa. Al asomarse por la ventana pudo observar que afuera hacia una noche despejada con una luna menguante en lo alto, rápidamente mejoro su ánimo al recordar la noche anterior que había pasado junto a la hermosa chica de los ojos azules, tenía mucho tiempo que no se había divertido de forma tan inocente, definitivamente por la charla que sostuvo con Korra se dio cuenta que ella no era partidaria de los gustos nocturnos propios de él, ella era muy diferente a todas las chicas con las que se había enrollado, pero era precisamente eso lo que había cautivado a Bolin y casi no podía esperar para volverla a ver.
Una semana larga pasó y ya era sábado por la mañana cuando comenzaban a salir los cadetes del Heroico Colegio Militar de la Republica para pasar fuera su fin de semana. Reclinado sobre un auto color verde botella, cruzado de brazos Bolin aguardaba a que cierta cadete apareciera por la puerta principal, una vez la vio sus ojos se abrieron mucho y brillaron con entusiasmo al tiempo que se dibujaba una amplia sonrisa en su cara, entonces se apartó del auto y se apresuró a darle encuentro. Korra al verlo también se alegró mucho, se saludaron muy contentos y enseguida Bolin la invito a almorzar a lo que ella acepto gustosa; comieron amenamente mientras platicaban de como estuvo su semana, Korra prácticamente monopolizaba la conversación puesto que Bolin no había hecho mucho durante ese lapso de tiempo en contraste con la ojiazul, que se había metido en problemas de diversa índole en el colegio, principalmente porque le costaba mantener la boca cerrada y siempre opinaba sobre lo que a ella le parecía que era injusto o ridículo del reglamento. Bolin sólo la miraba fascinado y divertido al escucha los situaciones tan raras que vivía en esa escuela.
–¡Limpiar inodoros con un cepillo dental!– Exclamo sorprendido el chico –vaya nunca me imaginé que fueran tan psicóticos los militares.
–Y eso sólo ha sido la bitácora de ¡esta semana!
–Que mal, siento que tengas tantos problemas por tu forma de ser.
–Si pues estoy trabajando en eso.
–No lo hagas yo creo que es genial tu manera de ser, ellos siempre te trataran de moldear a su semejanza; de apagar tu espíritu, volverte muy formal y ¡psicótica!– Los dos estallaron en risas –pero se fuerte porque de volverte así serias muy aburrida.
–Tienes razón Bolin…– Dijo Korra reflexiva mientras pensaba; "Definitivamente eso no me va, pero debo permanecer en el Colegio si quiero terminar mi preparación y por fin poder entrar en acción" y cayó en la cuenta de que seguramente después de oír todas sus vivencias Bolin le preguntaría; ¿cómo fue a parar en ese lugar? o ¿por qué se mantiene en él? sí parecía un infierno, a lo que ella no tenía idea como contestar, pero pronto le vino una idea a la mente y para que no se le olvidara su plan decidió llevar la conversación directamente a ese tema; –Te preguntaras ¿qué hace alguien como yo en el colegio militar?– menciono Korra con cierta aflicción.
–De hecho no, es bien sabido que si logras graduarte del colegio militar tienes tu futuro resuelto.
–¿A qué te refieres? ¿Cómo rayos me puede resolver el futuro?
–El futuro económico al menos.
–Pero pensé que eran puestos honoríficos sin goce de sueldo–comento Korra muy contrariada.
–¡Que! por supuesto que no, si así fuera te aseguro que no se pelearían tantos aspirantes por entrar al colegio y en general no creo que exista gente que quiera trabajar sin que le den dinero.
–¡Sí existe gente con un puesto así! Mi papa es jefe tribal y no tiene un sueldo fijo pero si mucho trabajo– Korra sentía que perdía los estribos; pues otra vez había caído en la misma situación de que la gente se hiciera su opinión de ella con base en suposiciones erróneas sobre sus motivos para estar en el colegio, pero esta vez era peor que la anterior porque Bolin creía que ella era una interesada en el dinero.
–Está bien, pero no te exaltes.
–No, nada está bien, tú crees que estoy en una carrera que odio sólo por dinero.
–Pero eso no tiene nada de malo, casi todo el mundo estudia una carrera con ese fin.
–Pues yo no.
–De acuerdo, lo siento, no era mi intensión ofenderte Korra, aunque sí me desconcierta que tu perfil sea tan diferente al de los militares que yo he conocido.
–y ¿qué perfil según tú, es ese?
–Pues serios, aburridos muy formales etcétera, etcétera.
–No todos son así, el mayor Bumi es un ejemplo de ello– Dijo todavía molesta la morena.
–Bueno yo sólo hablo de lo que conozco y sólo conozco a uno; Iroh II.
–¿Conoces a Iroh?
–Sí, aunque lo trate poco, bueno más bien mi amiga fue la que lo trato y ella me conto su impresión.
–Pues Iroh es mi amigo y no me parece que sea aburrido, más bien me parece que a ti y a tu amiga les gusta juzgar a la ligera– Dijo Korra a la defensiva.
–De acuerdo bandera blanca– Dijo Bolin al tiempo que ondeaba una servilleta –¡me rindo! tu tendrás tus motivos para haber ingresado al colegio y son muy respetables, sólo no dejes que aplasten tu espíritu rebelde, porque apenas te reconocí enfundada en ese traje tan formal– Al escuchar esto Korra se relajó y su enojo se fue disipando poco a poco.
–No lo hare, es más los fines de semana voy a la isla del Aire para trabajar en mi espiritualidad.
–Wow eso sí ¡que es genial!
–¿En verdad lo crees?– Pregunto Korra extrañada.
–Por supuesto creo que esas técnicas que les enseñan en el Templo del Aire sí funcionan, una amiga fue y le hiso mucho bien, ahora contrala un poco mejor su mal carácter y parece ser que ha logrado sanar las heridas de su pasado.
–Bien por ella, yo la verdad es que no logro avanzar– comento Korra un poco cabizbaja.
–No te desesperes el cambio obviamente es gradual, pero si mi amiga pudo ayudarse un poco de la espiritualidad estoy seguro que tú también lo podrás lograr– Sentencio Bolin con seguridad mientras Korra miraba a la mesa reflexiva.
–Ojala– Dijo y de repente Korra se tensó y miro a Bolin con preocupación –¡Tenzin!– Apenas hubo dicho eso, salió corriendo del lugar dejando al desconcertado chico atrás, siguió corriendo por las calles hasta llegar al muelle donde abordo el ferri que la llevaría a la Isla. Una vez ahí trato de apaciguar a su maestro que se encontraba muy enojado por su retraso y porque el domingo pasado se había ido sin avisarle. Al parecer el maestro aire nunca supo de su escapada gracias a que Opal muy habilidosamente la pudo cubrir e incluisve entre semana le pudo mandar su traje con ayuda de Baatar Jr. Pues según el reglamento no podía salir del colegio con el uniforme militar, debido a una regla obligatoria de esa institución; sólo podía salir o ingresar usando un traje formal de color negro.
En las semanas siguientes Korra siguió escapándose cada domingo que podía y asistía sin falta a los partidos de Pro-control profesionales que le apasionaban desmedidamente, ya no le interesaba mucho avanzar en su espiritualidad, ni en desbloquear su Aire control, pues se encontró fascinada con la agitada vida fuera de la isla e incluso ya planeaba seriamente dedicarse profesionalmente a el Pro-control pues entrenando con jugadores profesionales que conocío gracias a Bolin, descubrió que probablemente aparte de ser el Avatar también había nacido para ese deporte. Pero triste fue su desilusión cuando se lo comento a su amigo Tahno quien jugaba para los Lobomurciélagos de las Cascadas Blancas y este le dijo que en ese negocio se necesitaba mucho efectivo para ingresar además de patrocinadores. Un día Korra muy afligida le comento a Bolin lo de su anhelo de ser jugadora y quiso saber si era cierto lo que Tahno le había comentado, Bolin no hiso más que confirmarle lo que ya le habían dicho y al ver su triste semblante, quizó invitarla a comer a un bonito lugar que le aseguro le encantaría, aunque era un poco caro servían exquisita comida, ese lugar era el favorito de Asami y por eso él lo conocía perfectamente; siempre que su amiga lo invitaba le alegraba el día así que pensó que también ayudaría a mejorar el ánimo de Korra, además de que el ambiente era muy romántico, elegante y privado; prestando así el momento preciso para que el chico se acercara más a la morena. Pero el plan no marchaba como lo había planeado porque desde el principio hubo contratiempos; en la recepción del restaurante no les permitieron el acceso:
–Pero ¡de ¿qué habla? siempre vengo vistiendo de manera casual! Y nunca me habían prohibido la entrada– Le dijo Bolin al sujeto que les había negado el paso a él y a Korra.
–Lo siento caballero, pero no le creo si ya nos ha visitado antes sabrá que existe un código de vestimenta el cual por supuesto no cumple ni usted ni su acompañante.
–¿Me estas llamando mentiroso?– Bolin ya se encontraba alterado –Pues déjame informarte que siempre hacen una excepción conmigo y con… mi amiga– El sujeto levanto una ceja incrédulo, entonces Bolin cayó en la cuenta de que en el pasado los habían dejado entrar sólo porque Asami era influyente y supo que tenía que sobornar al tipo si quería tener ese momento romántico con Korra – Escucha amigo creo que podemos solucionar esto de otra forma–Le dijo al tiempo que le colocaba un billete de 200 yuanes en su tablilla.
–Lo siento pero no será suficiente– Entonces Bolin saco otro de igual denominación y fue así como pudieron tener acceso a una mesa.
–Eso fue costoso, espero que nos den mucha comida por esa cantidad– Menciono Korra a lo que Bolin rio ya relajado.
–Ese dinero que le di al tipo fue sólo por dejarnos entrar, se le dice soborno.
–¿Qué? Pero ¿por qué?
–Porque no venimos bien vestidos.
–Dices que ¿no visto bien?– Dijo un poco indignada Korra.
–Me refiero a que deberíamos estar vestidos elegantemente– Dijo Bolin señalando a un grupo personas sentadas en una mesa cercana a ellos–como ellos por ejemplo.
–Pero sólo venimos a comer no a un baile ¿por qué les molesta tanto la forma en que venimos vestidos?
–Es una cuestión de estatus mi querida amiga.
–No entiendo a qué te refieres con eso.
–La gente que viene a este tipo de sitios siente pertenecer a una posición social alta y por lo tanto no se quiere mezclar con otras personas que pertenezcan a una posición menor y eso lo pueden deducir por la forma en que visten.
–y ¿Cómo estás tan seguro que este lugar lo frecuenta gente con ese tipo de "estatus"?
–Porque es costoso comer aquí.
–Dinero, dinero todo siempre gira entorno a eso–Comento Korra ya algo frustrada.
–Pues así es el mundo–Dijo Bolin dando un sorbo a su copa de vino– Bien pues ahora hay que revisar que vamos a ordenar– Al ver los exorbitantes precios de los platillos Bolin palideció, había escuchado que era caro pero nunca imagino que tanto, después de haber dado el soborno al tipo de la recepción ya sólo tenía 500 yuanes en efectivo con lo que no creía que le pudiera alcanzar y sabía que no llevaba su tarjeta, inmediatamente se disculpó con Korra y fue al baño a llamarle a Asami para que se la llevara:
–Dime Bo-Contesto Asami del otro lado de la línea.
–Necesito un favor Sami, estoy en el restaurante Kwong por favor tráeme mi tarjeta de débito que está en el cajón del buro junto a mi cama.
–Ahora no puedo.
–Por favor, por favor.
–No puedo estoy con una chica.
–Yo también estoy con una chica y lo que traigo no me va a alcanzar, los platillos son carísimos.
–Pues llévala a otro lado.
–¡No! ya di un soborno de 400 sólo porque nos dejaran entrar, por favor tráeme la tarjeta y de paso traes a la chica y comen algo.
–Esta bien llegare en 30 minutos– Contesto con pesadez Asami y colgó. Bolin se alegró y una vez llego con Korra la insto a que ordenara, después comenzaron a comer mientras platicaban; él le conto que ser profesional en el Pro-control también había sido su sueño y por la misma situación de no tener suficientes recursos económicos, no lo había logrado. Aunque hubo un tiempo en el que hiso mucho dinero junto con una amiga pero lo dilapido rápidamente por incursionar en un ambiente de demasiados excesos que los estaban consumiendo a los dos, pero pudieron salir de esa, ella se recluyo un tiempo en la isla del Aire y ahora estaba fundando una empresa de autos con el dinero que habían ganado y él por lo menos pudo salir de las drogas e intentaría reunir a toda costa suficiente capital para algún día poder ser un jugador profesional. Korra se quedó muy sorprendida con las anécdotas que le contaba su amigo que al mismo tiempo la inspiraban. Pronto pasaron 2 horas, terminaron de comer y no había ni rastro de Asami, Bolin empezaba a preocuparse, nuevamente fue al baño para llamarle, pero no contestaba así que decidió seguir esperando porque sabía que su amiga llegaría, tenía que llegar. Converso otro rato más con Korra pero Asami seguía sin aparecerse por ahí, Bolin empezó a ponerse cada vez más nervioso y le fue imposible seguir con una plática amena así que se decido a pedir la cuenta, rogándole a todos los espíritus que le alcanzara, pero le faltaban 358 yuanes para poder cubrir el costo total de la comida.
–Creo que deberíamos esperar un poco más a mi amiga.
–No creo que llegue Bolin, me dijiste que llegaría aproximadamente hace 3 horas.
–Tiene que llegar, le pedí que me trajera mi tarjeta porque el dinero que traigo en efectivo no me alcanza para pagar la cuenta.
–Oh, entonces esperemos.
El tiempo pasó y fue cayendo la noche, Bolin y Korra ya no platicaban sólo se miraban uno al otro con preocupación, pero Asami no llegaba. La nota con la cuenta seguía en la mesa como un recordatorio mudo de su precaria situación, Bolin se agarraba la cabeza con cierta desesperación al sentir las miradas desconfiadas que le dirigían los empleados del restaurante, hasta que apareció el encargado del lugar y hoscamente les pidió; que si no consumían nada por favor se retiraran porque necesitaban la mesa. Bolin se sintió ofendido porque sabía que había muchas mesas más y avergonzado porque seguramente se habían percatado que no podía pagar la cuenta, ya que la habían solicitado desde hacía mucho rato. Por lo que finalmente se decidio a explicarle al sujeto la situación, entonces pasaron un incómodo momento en el que los amenazaron con llamar a la policía y demás, hasta que Bolin logro llegar a un acuerdo donde dejo en prenda su reloj y su móvil. Salieron de allí muy enojados especialmente Bolin quien después de dejar a Korra fuera del colegio, se dirigió a su "guarida", donde se encontraba Asami profundamente dormida en un sillón de la estancia. Al verla, su ira creció y la despertó sacudiéndola por los hombros.
–Maldición Asami ¡te estuve esperando como un imbécil en ese jodido restaurante!
–Oh cierto, me quede dormida– Dijo la chica aun con sueño.
–¡Eso ya lo note! ¿Cómo diantres te olvidaste de mí y te quedaste dormida?
–Es que me encame con una guapa modelo que conocí hoy y después me quede dormida.
–¡Carajo, un simple favor no me pudiste hacer!
–Cálmate tampoco es para tanto– Le contesto Asami ya malhumorada.
–¡Me dejaste como un idiota frente a Korra!
–No te enojes, mañana te consigo otra y ya.
–¡No quiero otra, la quiero a ella! ¿no puedes darte cuenta cuanto significa para mí? ¡nunca te interesas por absolutamente nada de lo que me pasa!
–¡No seas ridículo! sólo es una chica más, hay millones como ella– Dijo la chica ya exasperada.
–¡La ridícula eres tú! no te das cuenta que estas alejando a las únicas personas que te aprecian realmente.
–Bájale a tu drama, no puedo creer que sólo por una tipa te ponga así de grave.
–No sólo es por la forma en que me tratas a mí ¿no te das cuenta como le haces daño a Kuvira con tu comportamiento?
–Yo no la obligo, ella sabe cómo soy y me sigue buscando así que no es mi problema.
–¡Por supuesto que te das cuenta como la lastimas! porque tonta no eres ¡pero no te importa! Sólo te preocupas por satisfacer tus necesidades, eres igual a tu padre– Dijo muy indignado y enojado.
–Acertaste ¡no me importa! Y si soy como mi padre ¿Cuáles el jodido problema?– Lo encaro ya muy molesta la pelinegra.
–Que te quedaras sola igual que él–Dijo ya con tristeza Bolin ante la sínica actitud de su amiga– nadie lo soporta ¡hasta tu madre lo abandonó! –El rostro de Asami se transformó en un gesto de dolor porque esa vieja herida le iba a doler toda la vida. Pero en cuestión de segundos recompuso su expresión y el enojo volvió a arder en sus ojos.
–No le temo a la soledad, siempre he tenido a la gente intentado complacerme, rogando por mi compañía. A diferencia de ti que nunca has tenido a nadie ¡inclusive tu propio hermano te abandono en ese orfanato!.
–Tienes razón nunca he tenido a nadie– Dijo Bolin ya con la voz entre cortada y los ojos llenos de lágrimas. Al ver a su amigo tan afectado; el enojo de Asami se disipó en el acto y se arrepintió de sus palabras.
–No es así, nos tenemos uno al otro–Trato de corregirse la chica.
–¡Púdrete Sato!– Gritó Bolin y salió rápidamente del lugar. Asami se quedó inmóvil ahí, sintiéndose muy mal por haber herido de esa manera a su único amigo.
Esa noche Bolin fue a casa de Tahno al que le pido alojamiento por un tiempo, ya que no pensaba regresar a ninguno de los dos apartamentos que compartía con Asami. A la mañana siguiente fue a pagar en el restaurante y recuperó sus cosas gracias a que le pidió a Kuvira que le llevara su tarjeta. Los días pasaron rápidamente y ya volvía a ser domingo por la tarde; cuando Korra llegaba puntual para pasar el día con sus amigos como usualmente lo hacía. Ese día como no habría partido en la arena decidieron ir a entrenar al gimnasio, pero el ambiente entre ellos no era el mismo de siempre ya que Bolin se comportaba muy diferente; prácticamente no hablaba nada, no se concentraba en el entrenamiento, sus movimientos eran torpes y parecía estar molesto todo el tiempo. Korra lo noto y quiso saber porque estaba de tan pésimo humor, preguntándoselo directamente al chico a lo que él contesto:
–En verdad no quisiera hablar de eso chicos– Dijo Bolin con un semblante algo triste y se marchó sin más del lugar.
Korra miro desconcertada a Tahno –¿Tu sabes qué le sucede?
–La verdad no, a mí tampoco me ha querido decir, pero ha estado así desde el domingo pasado.
–Ese día fuimos a comer a un lugar donde la pasamos muy mal, tal vez eso sea lo que lo tiene tan molesto.
–No creo que sólo sea eso, además de enojado lo he notado algo pensativo y cabizbajo, yo creo que deben ser problemas financieros, a lo mejor lo corrieron de su departamento o de su trabajo porque me ha pedido vivir conmigo por un tiempo en lo que consigue donde poder alojarse.
–Sí, entonces seguro que debe estar así por problemas de dinero; ese día que me invito a comer casi nos echan a patadas del restaurante porque a Bolin no le alcanzaba para pagar la cuenta. Me gustaría poder ayudarlo de alguna manera.
–Pues tal vez si puedas; Bolin saca buen dinero de las apuestas en las peleas clandestinas de Pro-control pero me ha dicho que últimamente no le va muy bien porque su peleador Hasook ha tenido un pésimo rendimiento y tú eres muy buena seguro ganarías las peleas.
–¿Tu de verdad lo crees?
–Seguro después de entrenar contigo y haber visto ese tipo de peleas, créeme cuando te digo que esos tipos ¡no tienen oportunidad contigo!
–Entonces ¡lo hare! Bolin es un gran amigo y ha hecho muchas cosas por mí es mi deber ayudarlo a salir de este problema económico que lo tiene tan bajoneado– Dijo la chica mientras cerraba ambos puños con entusiasmo.
–Definitivamente sí, Bolin es un gran chico no soporto verlo así. Si quieres hoy mismo podrías tener tu oportunidad de demostrar que lo puedes ayudar, él me dijo que esta noche se van a organizar peleas y yo sé perfectamente dónde acostumbran hacerlas.
–Genial ¿me llevarías ahí?
–¡Por supuesto! hoy me entregan el muercielago-movil recién tuneado; lo lleve al taller a que le hicieran unos arreglitos y me encantara presumirlo con las chicas.
–Entonces es un hecho, seguiré practicando para ¡lucirme esta noche!– Y así siguió entrenando Korra muy entusiasmada.
Mientras tanto Asami se encontraba sentada en su sofá acariciando con nostalgia al pequeño Pabu y a su gato en aquel enorme departamento al que su amigo había denominado "guarida" mientras pensaba que el enojo de Bolin ya había durado demasiado, hecho que empezaba a preocuparla; nunca habían estado tanto tiempo separados sin hablarse y empezaba a extrañarlo mucho; "Nunca valoras lo que tiene hasta que lo pierdes" pensaba la chica de verdes ojos mientras miraba una fotografía de ellos juntos cuando eran más jóvenes; Bolin la abrazaba con un brazo mientras en su rostro tenía su eterna y radiante sonrisa. Sonrisa que siempre animaba a la chica a pesar de los días malos. "Bolin tiene razón yo nunca me preocupo por él, he sido una mala amiga y encima cruel, él no lo merece, tengo que redimirme de alguna forma y sobre todo pedirle una disculpa. Aunque tal vez eso no lo haga volver y después de todo sí se cumpliría su presagio y me quedare; sola con mi gato".
–Sami ¿te apetece algo de comer?– Le pregunto Kuvira.
–No gracias, no tengo hambre– Contesto todavía pensativa Asami –De casualidad ¿no sabes dónde se ha metido Bolin todos estos días?
–No le he visto desde el lunes.
–¿A dónde lo viste?
–A fuera de un restaurante caro del que ya no recuerdo el nombre, me pidió que le llevara su tarjeta que había dejado aquí.
–Oh sí, la tarjeta– Contesto con pesar Asami al recordar cómo se había desencadenado todo ese conflicto.
–¿Estas bien Sami? te noto algo… desanimada–Le dijo Kuvira al tiempo que apartaba a las mascotitas de su regazo y se sentaba a horcajadas encima de ella, con voz más sensual continuo hablándole cerca de su boca –¿Hay algo que pueda hacer para animarte?– Pero Asami giro su cara, la aparto de su cuerpo con ambas manos y se levantó del sofá.
–¡Ahora no! Por favor déjame tranquila, nos veremos otro día por ahora quiero estar sola– Dijo Asami estando de espaldas a ella. Kuvira salió rápidamente del lugar, azotando la puerta al salir.
Al poco rato, se apareció Wu afuera de la "guarida" de Asami y apenas esta le abrió se apresuró a entrar al lugar sin esperar a que la chica lo invitara a pasar.
–Hola Asami cada vez estas más guapa–Dijo el chico acercándose a ella mientras intentaba besarle la mejilla, pero la chica se quitó.
–¿Qué quieres?
–Visitarte que más ¿acaso no puedo visitar a mi vieja amiga de parranda?– Decía mientras con la mirada escudriñaba todo el lugar–Vaya veo que te gusta mantenerlo rustico, definitivamente necesitas mi asesoramiento para remodelar este departamento.
–No estoy de humor para tus tonterías así que lárgate.
–Está bien, está bien, vine buscando a Kuvira ¿Dónde está?
–No lo sé, ¡¿por qué tendría que saberlo?! Ella no vive aquí, así que no vuelvas a venir a buscarla.
–Siento molestarte querida, como sé que es tu chica pensé que tal vez aquí podría encontrarla porque me urge una dosis y no creo aguantar hasta la noche.
–Ella no es nada mío, solo tenemos sexo ocasionalmente y tus problemas no me interesan– Comento cansada Asami mientras se cruzaba de brazos.
–Haces bien en marcar los limites querida, eso te lo aplaudo porque es obvio que una chica como ella nunca podría ser tu pareja– Dijo acomodándose en el sillón– No es de nuestra clase. Aunque debe ser muy conveniente para ti tener a tu disposición a una narcomenudista.
–Ya viste que ella no está aquí, creo que entonces ya te puedes ir.
–No seas mala Asami, por lo menos déjame platicar contigo, hace mucho que no nos vemos ni salimos de juerga.
–No me interesa salir contigo.
–¡Vamos Asami no seas así! Salgamos esta noche, habrá peleas clandestinas de Pro-control, yo sé que te encantan y no te culpo yo también las disfruto porque hay mucho más sangre que en las normales, es genial ver como esos animales se lastiman entre si usando su control. Nosotros no tendremos control elemental pero tenemos algo mucho mejor; dinero y eso nos hace poder controlarlo todo ¿No lo crees?– Al escuchar que habría peleas clandestinas de Pro-control inmediatamente Asami supo dónde podría encontrar a su amigo –¿Asami?
–¿las peleas serán donde siempre?
–Supongo que sí. Entonces ¿iras conmigo?
–No lo creo.
–Entonces ¿iras con Iroh? O por favor dime que sí, ¡hacen tan linda pareja!; cuando los vi en esa revista casi me desmayo, pero ¿supiste lo que le paso?
–No y no me interesa– Dijo Asami mientras lo sujetaba del brazo y lo levantaba del sofá para encaminarlo a la salida mientras el chico no paraba de hablar.
–Pues de todos modos te digo; lo obligaron a cursar de nuevo la escuela militar y…– El chico dejo inconclusa la conversación porque se cerró de golpe frente a él la puerta del departamento del que ya se encontraba a fuera, se dio media vuelta y se marchó muy indignado.
Cuando caía la noche en Ciudad Republica Korra y Tahno ya estaban en el taller mecánico recogiendo el auto de este último; un descapotable seminuevo, color uva, con un par colmillos dibujados en el frente, recién pintado y lustrado. Se subieron al vehículo y se dirigieron sin escalas al evento clandestino que siempre se realizaba en la parte trasera de una fábrica abandonada que poseía un estanquillo de agua rezagada, cerca de la plataforma improvisada donde se llevaban a cabo las peleas y que ya se encontraba rodeada de mucha gente y autos.
–Bien, aquí es– Menciono Tahno cuando estaba apagando el motor.
–No esperaba que el lugar fuera tan feo.
–¿Te estas arrepintiendo tan pronto?
–No es eso, es sólo que así no imagine mi debut en el Pro-control– Y los dos comenzaron a reír.
–Piensa que es por una buena causa.
–Lo sé y no sólo eso también desde hace tiempo ansiaba una pelea de verdad.
Un par de chichas se acercaron al auto de Tahno, al tiempo que le decían cumplidos sobre su vehiculó y flirteaban con él, algunas lo reconocieron y afirmaron ser fans de los Lobomurciélagos.
–Pues este es el murciélago-móvil, chicas ¿Quién quiere dar un paseo en él? –A lo que ellas rieron.
En ese momento se frenó a un lado de ellos; un auto verde último modelo del que se asomo por el quemacocos; Wu quien era; el único nieto de la actual presidenta de la Republica.
–Y ¿Quién quiere dar un paseo en el auto presidencial?– Preguntó Wu a las chicas que anteriormente se encontraban rodeando el auto Tahno.
Y ellas emocionadas respondieron al unísono con un grito chillón –YOOOO– Y al instante subieron al auto de Wu.
–Tú también estas invitada nena– Dijo Wu señalando a Korra con el dedo al tiempo que se quitaba los lentes de sol que traía puestos.
–Yo paso– Dijo Korra.
–¿Se te perdió la playa? o es sólo porque estas orate que usas lentes de sol en la noche– Dijo Tahno.
–Si prefieres estar en compañía de un plebeyo, no queda nada por hacer– Dijo Wu dirigiéndose a Korra –¡Este muñeco se te va!– Dicho esto volvió a entrar en el auto, arranco y se marchó.
–En autos de lujo para ese pijo, en eso se gastan nuestros impuestos.
–Que chico tan extravagante y raro, no entiendo porque accedieron esas tipas a irse con él.
–Siempre es igual; quien demuestra tener más dinero es quien consigue las chicas lindas.
En ese momento sonó el móvil de Tahno; contesto, tuvo una breve conversación y después de colgar le hiso saber a Korra que no podía quedarse con ella hasta que empezara la pelea.
–Tengo que irme cuanto antes.
–No puedes dejarme sola.
–Llamare a Bolin para que venga por ti, seguramente ya esta aquí.
–¡No! no quiero que sepa que estoy aquí porque probablemente rechazara mi ayuda, prefiero esperar hasta que ya empiecen las peleas y no le quede otra opción.
–Está bien como quieras, pero de todas formas le voy a llamar porque si te voy a dejar aquí por lo menos necesito saber si él va a venir– Volvió a tomar su móvil y le marco a Bolin; –Que tal Bo. ¿Dónde estás?. No por nada. Sólo para avisarte que no voy a llegar a dormir y como sé que no tienes llave de la casa, te deje una copia debajo del felpudo. Si claro. Vale entonces nos vemos mañana.– Colgó el móvil –Bolin ya está aquí.
–Perfecto yo lo buscare, si quieres aquí me puedes dejar.
–¿Estas segura?…
Mientras tanto cerca de ahí se encontraba Asami buscando a Bolin entre toda la gente, en eso andaba cuando Wu la intercepto.
–¡Asami que bueno que decidiste venir! porque conseguí una excelente mercancía que ¡tienes que probar!
–¿Has visto a Bolin?
–¿A quién?
–A mi amigo Bolin.
–Oh, tu sirviente ¡sí claro! lo vi hace un rato cuando llegue y a pesar de lo mucho que me desagrada, le tuve que hablar para preguntarle por ti porque ya sé que es como tu perro faldero que siempre te sigue a donde vayas.
–Y ¿qué te dijo?
–¡Que no ibas a venir! porque no sabías de las peleas, pero le dije que se equivocaba que yo mismo te había invitado a venir conmigo, así que le exigí que dejara de mentir.
–Y ¿qué te dijo? ¿Por dónde lo viste?
–Pues el muy grosero, ya no me dijo nada sólo vi que agarro su auto y se marchó.
–¡¿Qué?! Y ¿cuánto tiempo tiene que se fue?
–Poco, como cerca de 15 minutos, creo– Apenas escucho eso Asami se encamino a su vehículo, mientras pensaba que si se daba prisa podría alcanzarlo antes de que saliera a la autopista, porque tenía que arreglar las cosas cuanto antes, esto ya se estaba saliendo de control; "Bolin ni siquiera se quedó al evento sólo por evitarme". –¡Oye! Tú también me dejas hablando sólo– le grito Wu a la pelinegra mientras veía como se alejaba rápidamente–pero que mal le ha sentado la compañía de ese patán a mi amiga– Dijo Wu mientras miraba a la chica subirse a su auto.
Una vez en su auto Asami prendió el motor, automáticamente se encendió el estéreo del auto y empezó a sonar a todo volumen "Crazy" de Aerosmith. Y a los primeros redobles de la batería que se escucharon; acelero y los neumáticos rechinaron furiosos contra el pavimento al tiempo que raudamente alejaban a Asami del lugar, empezaba a tomar una condiderable velocidad cuando de pronto la vio; ahí parada a unos cuantos metros de distancia sonriendo radiante y ya no pudo despegar su vista de ella, aunque la morena se giró, Asami siguió recorriéndola entera con la mirada mientras pensaba; "Esa chica parece esculpida por el mismísimo Miguel Ángel".
…–Sólo deséame suerte–Le pidió entusiasmada la morena al tiempo que salía del auto en un ágil y casi acrobático salto.
–¡Suerte! Aunque no creo que la necesites– Ya fuera del auto Korra le sonrío ampliamente a Tahno, se giró y comenzó a avanzar en dirección a la multitud, pero apenas hubo dado tres pasos se escuchó a sus espaldas; el fuerte sonido de un metal golpearse violentamente contra otro e inmediatamente volteo para mirar; como un flamante auto rojo se había estampado contra la parte trasera del descapotable morado de su amigo Tahno, quien salió velozmente para ver los daños que le habían provocado a su auto mientras se tocaba la cabeza con ambas manos y la preocupación se apoderaba de su rostro. Por otro lado el responsable del golpe ni siquiera se asomó por la ventana y pretendía huir del lugar; en 2 rápidas maniobras ya se encontraba librado del descapotable pero antes de que avanzara más, Korra se había materializado frente al cofre del auto rojo en el cual apoyaba ambas manos con fuerza haciendo que este dejara de avanzar en el acto y con fiereza en la mirada Korra le grito al conductor de dicho auto:
–¡Oye idiota ¿a dónde vas?! ¡Acabas de chocar a mi amigo!
–¡Sí, cobarde sal del auto!– Grito Tahno al tiempo que corría para situarse al lado de Korra y también impedir el avance del auto del que nadie salía aun.
–Por lo menos da la cara– Le exigió la chica de azulina mirada.
–¡Estos niños ricos son un dolor en el trasero! creen que pueden hacer sus averías y largarse como si nada, pero ¡me las pagara!– Afirmo Tahno con mucho enojo.
La puerta del flamante auto rojo se abrió y salió lentamente una hermosa chica de ondulada cabellera y carnosos labios color carmín que avanzo con sínica sonrisa y elegante andar hasta estar parada frente a ellos, quienes al verla no atinaban a completar una palabra correctamente y se miraban uno al otro sin saber que decir, la chica al notar su turbación; sonrió divertida mientras ponía su mano en su cadera y le contestaba a Tahno:
–Tú eres el que deberías pagarme a mí, por haber estropeado mi auto con tu hojalata sobre ruedas– Tahno se volvió a tornar preocupado ante esas palabras y Korra al notar la reacción de su amigo salió de la turbación y volvió a plantarle cara a la chica.
–¡El NO tiene porque pagarte NADA! oíste fue ¡TU culpa! ¡TU pagas !– Le grito la morena exaltada.
Asami levanto una ceja y todavía sonriendo se dirigió a Korra; imitando un poco su manera de hacer énfasis en las palabras para molestarla –¿Cómo sabes que fue MI culpa? si TU ni siquiera estabas viendo.
–¡Claro que vi!– Aseguro Korra.
–¡Claro que no! estabas de espaldas– afirmo Asami al tiempo que la miraba intensa y fijamente a los ojos, Korra se quedó paralizada y sorprendida ante la seguridad con la que la pelinegra afirmaba ese hecho. Sin apartar su mirada Asami le sonrió con coquetería y continúo diciendo; –Lo sé porque yo te estaba viendo a ti– Cruzándose de brazos agrego; –Lo que es más TU deberías pagarnos a nosotros, porque por estar viéndote a TÍ no vi la hojalata de tu amigo y así se sucedió el percance entre nuestros vehículos, así que es ¡TU culpa! ¡TU pagas!– Comento Asami al tiempo que reía divertida.
Korra pudo sentir como el rubor se apodero de su rostro, pero aun así rebatió tímidamente la afirmación de la chica; –Pero ¡¿cómo puede ser culpa mía?!
–Sí preciosa, porque no deberías andar por ahí sin un señalamiento precautorio que diga; ¡cuidado! curvas peligrosas.
Ante la manera tan encantadora y directa con la que le coqueteaba la joven de ojos color esmeralda; Korra se sintió desarmada por completo, el rubor en su rostro se intensifico y por más que movía su boca tratando de articular palabra ningún sonido salió de ella, entonces empezó a retroceder lentamente para poner más distancia entre ella y la ojiverde. Al ir caminando de espaldas trastabillo con el filo de la acera, pero recobrando rápidamente el equilibrio, huyo lejos de Tahno y Asami que se habían soltado a reír al ver como Korra casi caía de espaldas al suelo. Como los daños en el auto del chico no habían sido graves y como de repente Asami estaba de un humor excelente; llegaron a un buen acuerdo rápidamente y Tahno finalmente pudo irse del lugar. Convencida de que ya no iba a alcanzar a Bolin, Asami decidió quedarse a ver la pelea y con suerte tal vez volver a ver a la chica de la azulina mirada, "vaya que eran lindos los ojos de esa impetuosa chica… azules muy azules, luminiscentemente azules; sólo he visto ese hermoso tono de azul en el mar, cuando ocurre el espectáculo fluorescente[3] que suele verse por las noches en las calidas aguas de Kaan"[4] pensaba la pelinegra al recordar los redondos ojos de Korra que la habían mirado expectantes y muy abiertos mientras ella le coqueteaba. Al recordar lo sonrojada que se puso la castaña chica, una tierna e inesperada sonrisa se dibujó en el marfileño rostro de Asami Sato.
Korra busco durante un buen rato a Bolin por todos lados y nunca lo hayo, entonces fue directamente con los organizadores de las peleas y les pidió que le dieran la oportunidad de participar; ellos se negaron rotundamente alegando que era una joven chica que tal vez quedaría en coma si se enfrentaba con los rudos peleadores que iban a participar, pero Korra estaba decidida a participar y ganar el dinero con el que podría ayudar a su amigo Bolin, no se iba a rendir tan fácilmente ante esas negativas porque ella tenía un plan. De repente divisó a la chica de ojos verdes en la distancia aunque por desgracia, ella no miraba en su dirección; hablaba con varias personas, parecía relajada aunque no muy interesada en las conversaciones que mantenía, en contraste con ella que cada vez comenzaba a sentirse más y más ansiosa por la pelea que sin lugar a dudas tendría, se lo permitieran los organizadores o no. A lo largo de su vida Korra nunca había querido impresionar a nadie antes, porque siempre lo había logrado sin quererlo, pero ahora sentía la necesidad de impresionar a esa chica de ondulada cabellera a la que no podía dejar de mirar y más ahora que de repente se había formado una adorable sonrisa en sus rojos labios. "necesito sentir de nuevo esa mirada sobre mí, esa mirada que me hiso erizar el cuerpo entero, aunque sí me mira así de nuevo tal vez me vuelva a poner torpe y caiga al suelo como hace rato casi me sucedía… pero ¡¿Qué carajos me pasa?!, rayos no me debería importar lo que esa chica piense de mí, lo que debo de hacer ahora es concentrarme en mi plan". Pasado un rato más comenzaron las peleas ante la algarabía de todas las personas que se habían congregado en ese lugar. A diferencia del Pro-control profesional, las peleas clandestinas eran individuales y no en equipo; al principio combatían maestros del mismo elemento, después los enfrentamientos eran entre maestros de diferente tipo de control y así hasta dejar a un único ganador, que se llevaba un premio de 6000 Yuanes. Pero los apostadores siempre sacaban mucho más dinero que eso y ellos no sudaban ni quedaban ensangrentados como los peleadores. Todas las peleas eran brutales, pero muy entretenidas porque no había reglas y se podía usar de todo, lo que al mismo tiempo las hacía ser muy peligrosas.
Al principio de las peleas Asami no les presto la mínima atención, porque sus ojos estaban más ocupados buscando a la morena entre la audiencia, pero no logró divisarla por ningún lado. Así que ya rendida trato de disfrutar las peleas, después de varias contiendas, finalmente un robusto y gigantesco maestro tierra resulto campeón. Los ojos de Asami se abrieron como platos y su pulso se aceleró violentamente cuando al anunciar al campeón; la chica que había conocido hace rato apareció en la plataforma para retar al invicto y gigante maestro tierra. La pelinegra no daba crédito a lo que presenciaba; el chico rio en la cara de la morena, pero esta no paraba de provocarlo mientras que Asami sentía una angustia creciente en su estómago cada vez que la morena hablaba, después de un breve pero total silencio, la multitud estallo en gritos de; –¡Pelea!, ¡pelea!, ¡pelea!–
"Definitivamente ¡esta gente es sádica!", pensaba Asami al mirar lo poco justo que parecía que una joven chica de la complexión de la ojiazul peleara contra un monstruo en esteroides como aquel maestro tierra.
–Maldición ¡que alguien baje a esa chica loca de ahí!– Grito Asami con desesperación, pero nadie secundo su moción y sin más comenzó la pelea. "¡no puedo ver esto! iré y bajare a esa chica de ahí aunque tenga que arrastrarla" Pensó mientras trataba de abrirse paso entre la gente, caminaba hasta la plataforma lo más rápido que podía; empujando violentamente a las personas que se interponían a su paso y no fue hasta que estuvo por subir por la chica que pudo ver como el maestro tierra; rodo inconsciente hasta caer por el borde de la platea y Korra levantaba los brazos victoriosa, con ni un solo cabello fuera de su sitio. Asami se quedó pasmada del asombro, calculaba que sólo había tardado a lo mucho 5 minutos en llegar hasta ahí y el contendiente de la chica ya estaba fuera de combate y la gente euforica. –La nueva campeona– grito un sujeto al tiempo que levantaba el brazo de la chica. Mientras que Asami sorprendida se limitaba a contemplar a la joven que sonreía de medio lado. Quienes también miraban estupefactos a Korra; eran todos los contendientes que quedaron fuera de combate por el gigante maestro tierra que yacía en el suelo inmóvil con los ojos cerrados como si estuviese durmiendo, ellos no lo podían creer, habían peleado con él y era imposible que una chica lo hubiese vencido tan rápido; –¡Aquí hay algo sucio!, ese tipo se dejó ganar– grito uno de ellos enfureciendo a los demás tipos que habían quedado fuera de la contienda. Asami sopeso la posibilidad de que eso fuera verdad y se acercó al enorme chico que seguía tirado, lo pateo con el pie y nada, se inclinó hacia él y subió uno de sus parpados; por como lucía la pupila era seguro que aquel hombre estaba inconsciente. Cuando se incorporó para hacer énfasis en ese hecho y que la victoria de la joven morena fuera reconocida como legal; en la plataforma ya se había formado una riña ya que los apostadores y los participantes estaban inconformes e iracundos por la forma en cómo se deformo el evento y se sentían timados por los organizadores y por la chica. Un miedo creciente se fue apoderando de la pelinegra, al ver a todos esos violentos hombres arremolinados en torno a la niña de los ojos azules. Y sin pensarlo dos veces Asami corrió rápidamente hasta donde estaban los tipos que se encontraban atacando a Korra, una vez cerca de un sujeto que utilizaba su metal control contra la morena; apoyo sus manos en el suelo y con la ayuda de la gravedad hiso caer su pie como un pesado mazo sobre la cabeza del desprevenido hombre que quedo noqueado al instante, liberando las cadenas que estrangulaban a Korra. Y así sin detenerse ni por un segundo Asami siguió apaleando con maestría a un tipo tras otro, mientras que la morena sólo se quedó de pie limitandose a mirarla hipnotizada como si estuviera bajo un trance provocado por la manera en como la ojiverde luchaba, por la manera tan grácil y certera con que se movía entre los rudos tipos al tiempo que los derribaba y su negra cabellera se agitaba majestuosa en el viento.
POV de Korra:
"Es tan hermosa; ágil y flexible, con una intensa mirada que atravesaba el alma, un aura autoritaria, cuerpo perfecto y sensualidad desbordante que no me dejaba más remedio que acceder a cualquier petición que me hiciera". Sólo atine a asentir cuando me dijo que debíamos huir de ese lugar. Me deje guiar… como en una ensoñación no me percataba de nada que no fuera; el delicioso aroma a jazmín que me envolvía dentro de ese veloz auto, me sentía mareada por la rapidez con la que se sucedieron los últimos acontecimientos porque en un parpadeo yo ya estaba de pie afuera del colegio, tal vez fue eso; el mareo o tal vez fue tenerla tan cerca de mí que me daba la sensación de que mis rodillas eran de papel y no me podían sostener. Y ahí cuando apenas alboreaba la mañana sucedió; se detuvo el tiempo cuando ella volvió a fijar su mirada en la mía; azul y verde se atrayeron poco a poco como dos imanes, mientras la necesidad crecía en mi boca y mis labios temblaban impacientes, pero pronto fueron saciados ya que en mi entreabierta boca se coló una dulce y fresca brisa proveniente de su boca que hiso desaparecer el suelo bajo mis pies, sus labios se movían rítmica y vorazmente en los míos; succionándolos, jalándolos, saboreándolos mientras mi cuerpo se estremecía como si una corriente eléctrica me atravesara de la cabeza a los pies y produjera en mi estómago una furiosa tormenta que azotaba mi razón a oleadas cada vez que apasionadamente me introducía su lengua".
[3]: El "espectáculo luminiscente" al que se refiere Asami es el efecto de fluorescencia en el mar (que es una maravilla de la naturaleza, es casi surrealista y el color azul que puede verse es realmente único) causado por el fitoplancton; Lingulodinium polyedrum que habita en cálidas aguas tropicales.
[4]: "Kaan" será una isla del archipiélago de la nación del fuego, que le gusta mucho a Asami.
Como siempre agradezco a las personas lindas que se pasaron a leer este capítulo. Ojala hayan disfrutado del texto; fue un poco más largo que los demás porque incluí el encuentro de Korra y Asami que originalmente no estaba planeado para este capítulo, pero como mis amados lectores ya estaban ansioso por este suceso pues decidí apurar la historia. Es muy importante para mí saber su opinión al respecto. Por cierto algunos actos los escribí bajo el influjo de las siguientes rolas que me encantan; "Pompeii" de Bastille, "Crazy" de Aerosmith y "Outside" de Calvin Harris ft. Ellie Goulding.
¡Que les vaya bonito!. Nos leemos en la próxima. xoxo
