Como debió ser siempre.

Observando desde lo más alto de un edificio, una cautivada pelinegra ya hacia observando la ciudad por debajo suyo… curiosa.

Le sorprendía lo lejos que había llegado, lo alto que estaba por encima de las personas promedio, lo mucho que había cambiado al mismo tiempo que el lugar en el que vivía. Cuanto tiempo había pasado desde todo el drama de la academia? Su mente ya no podía recordar tan claramente como antes, nuevas responsabilidades debían ser atendidas diariamente, obligando a sus antiguas memorias a moverse a un lugar más olvidado de su cerebro.

Ser la jefa de la empresa número uno en la sociedad de héroes era una gran presión con la que debía lidiar diariamente, siempre teniendo que prestar atención a cada detalle, conducta y palabra que venía de ella en todo momento. Su imagen era algo de lo que debía de cuidar con mucha cautela, una sola mala decisión podría significar la caída de "Izu-Mo Company".

Si la sociedad líder en heroísmo caía, el pánico se apoderaría de los inocentes ciudadanos de la ciudad… no podía darse el lujo.

Vivía de decisiones, firmas y reuniones, siempre moviéndose de un lado a otro de lunes a viernes ya sea a nivel nacional o internacional. La influencia y la buena reputación que tenían ya había alcanzado diferentes naciones en todo el mundo, hoy en día quien no supiera el nombre de la compañía podría incluso ser llamado ignorante.

Aun le parecía increíble lo prospero que era su compañía estando en épocas de paz desde hace ya más de años… y todo gracias a ese muchacho con problemas de ansiedad.

-"Mama…?"-una voz suave e dulce se escuchó por detrás suya. Una cálida sonrisa se formó en su rostro al ver a su pequeña.

Su pequeña…

Los grandes ojos verde-oscuro, las pecas y su actitud alegre e ridículamente tierna… Lylian tenía más características de su padre que de ella misma. Nadia dudaría en que era la hija del conocido peliverde ni por un segundo, bastaba con verla desenvolverse unos segundos para darse cuenta.

Pero la larga melena negra amarrada en coleta delataba quien era su madre casi instantáneamente. A su parecer era el balance perfecto, además traerla a este mundo había respondido una cuestionarte que siempre había tenido en su cabeza desde que empezó a salir con el chico que posteriormente desposaría.

Como seria si Izuku fuera mujer?

-"Hmm?"-se acercó lentamente al lugar en donde su hija jugaba, leía, etc. Su corazón se enterneció al verla con ese vestido color pastel que tanto gustaba usar… y que había pertenecido a ella antes.
-"Estaba p-preguntándome… que pasaría si es que p-papa no regresa un d-día de estos…"-su mirada decayó un poco.

Su niña estaba creciendo, era normal que preguntara estas cosas… aunque hubiera preferido que fuera a una edad un poco más común. Lylian estaba demostrando ser demasiado inteligente e hábil en cuanto a todo tipo de información se tratara.

Qué clase de niña aprende algebra a su edad?

Su rápido aprendizaje a veces le dificultaba interactuar con el resto de niños de su edad, siempre viéndolos con extrañez por no saber algo que para ella era obvio. Su propia hija respondía sus interrogantes, una autodidacta por naturaleza con hambre de cualquier tipo de conocimiento… Momo no podía estar más orgullosa.

Su padre sin embargo, paso por un corto conflicto consigo mismo al ver que la historia parecía repetirse de nuevo. A su niña le estaba costando socializar… tal y como le paso a el de infante. Afortunadamente para el hombre, sus preocupaciones serian extinguidas al escuchar unos segundos a su pareja.

Ayudarle en sus problemas emocionales era en lo mínimo que podía asistirle después de todo lo que había hecho por ella… después de toda la felicidad que le había brindado.

-"Ven aquí…"-le hizo señas para que se sentara en su regazo, su peso cada vez era mayor, efectivamente estaba creciendo.

Sus caricias lograron relajar a Lylian, genio innato o no… su hija siempre seria su pequeña.

-"Me creerías si te digo que no importa lo mucho que se tarde… el siempre vendrá cuando tu o yo lo llamemos?"-le aseguro sonriente.
-"E-enserio…? Puede venir ahora…?"-pregunto boquiabierta.
-"Claro! Lo llamare ahora mismo"-saco su celular y su número se marcó automáticamente.

Cuando de su familia se trataba, Momo estaba dispuesta a hacer lo que sea… al igual que su pareja.

-"Momo?"
-"Podrías venir a mi oficina? Es una emergencia"-hablo divertida.
-"Uh… pero que hay del almuerzo? Estaba a punto de llamar para saber por qué aun no venía-"
-
"Izuku… es una emergencia…"-dijo la última palabra casi en un susurro.
-"Oh! O-ok! Siento no h-haber entendido antes"
-"Esta bien"-sonrió-"No olvides traer a Izuko, ok?"-le recordó algo ansiosa.
-"Entiendo. Te aMomo!"

Su rostro se puso del color del más rojo de los tomates al escuchar la despedida especial de Izuku. Podrían tener años juntos, sin embargo, la pelinegra aún era fácilmente avergonzada por la afectuosidad de su marido… algo difícil de creer conociendo la actitud nerviosa que el peliverde solía tener.

-"T-también t-te amo…"-su corazón latía como loco. Podía imaginarse su deslumbrante sonrisa…
-"Hehehe"-rio a la vez que le abrazaba, Lylian-"Estas toda roja!"-hundió su rostro en su pecho.

En lo que ambas féminas disfrutaban de un momento madre e hija, a lo lejos del enorme edificio se podía ver una mancha verde... saltando de tejado en tejado a gran velocidad. Un pequeño bebe reía alegre en los brazos de su padre, sus risas alcanzaron los oídos de su madre a pesar de encontrarse a una significante distancia del edificio en que estaba el resto de su familia.

Inmediatamente Momo abrió por completo la ventana de su oficina, un leve ceño fruncido en su rostro al ver a su pareja con su niño en brazos… volando por los aires. Fue un aterrizaje perfecto, ni una pisca de polvo fue levantada.

Y aun así…

-"P-pero dijiste que era una e-emergencia…"-hablo Izuku en lo que era apartado de su familia.
-"Se lo que dije! Es s-solo que…"-el pequeño bebe en brazos no paraba de hacer sonidos felices-"*sigh* Aun es muy pequeño…"-sonrió conmovida.

El más reciente integrante de la familia aplaudía contento en los brazos de su madre, pequeños cabellos verde-oscuro salían del gorro de su pijama (de All might) la energía y el buen humor de Izuko era la combinación del entusiasmo de su padre y las ganas de aprender de su madre.

Momo vio con brillo en sus ojos a su pequeño, la pelinegra le toco una de sus mejillas con pecas con un "Boop" no pudiendo resistirse a lo tierno que era. El infante movió todas sus extremidades contento.

-"Entonces… e-estoy en problemas…?"-pregunto con su hija en brazos el peliverde.

La heroína volteo a verle, millones de recuerdos junto a él fueron reproduciéndose en su cabeza, tristes, alegres e románticos… una sonrisa fue imposible de contener. Momo simplemente se encamino a la salida de su oficina, su sonrisa reflejaba su alma satisfecha y completa.

Izuku le seguido por detrás, cuidando su espalda sin inconveniente alguno, el también sonrió al captar su "respuesta". Hace mucho tiempo atrás, cuando ambos aun eran estudiantes de tercer año en la academia, Izuku recordaba haberle dicho que amaba cuando esta se soltaba el cabello.

Recordaba lo mucho que se esforzó para mantenerlo siempre suelto… tanto así que hasta el día de hoy lo llevaba libre.

Lylian

Forma y color de ojos de su padre, cabello negro como su madre y tiene pecas. Tímida pero apasionada por el aprendizaje.

Quirk: Atracción de objetos y creación.

Izuko

Forma y color de ojos de su madre, pecas de igual forma que su hermana, cabello verde-oscuro. Se comporta igual que su padre cuando era pequeño.

Quirk: Desconocido ¿?

Es algo incomodó para mi tener que poner esto en las notas finales… pero las cosas llegaron a este punto. Hace unos días publique un nuevo fanfic del cual pienso sacar una trilogía (no relacionadas) de novelas que estaba confiadísimo tendrían gran aceptación por lo mucho que había pensado en ellas.

Sin embargo.

Cuando te esfuerzas en algo que no es reconocido ni siquiera por un mínimo porciento de mis seguidores… pues es algo desalentador. No es por los reviews, sino por la mísera cantidad de follows que recibió, algo que nunca antes había pasado.

Dependiendo de cuál sea su respuesta decidiré si continuar o no con mis planes, entiendo que algunos estén esperando actualizaciones en otros fics, también que tengan otras cosas que hacer, incluso si es que ya se aburrieron de mi… pero en verdad necesito quitarme todas estas ideas o en el peor de los casos… dejarlas olvidadas.

Lamento si es que les quite las buenas vibras, pero últimamente me he sentido bastante olvidado. Tal vez ya es hora de un retiro… no sé.

Bueno!

No estoy enojado con ustedes ni nada (yo soy el culpable de todo lo que me pase después de todo) simplemente fue una charla corazón a corazón con ustedes, mis queridos lectores.

Pdta: La novela se llama "El mágico mundo de Eri" pueden encontrarla en mi perfil.

Gracias por leer!

-evolvelove.