La venta benéfica había sido todo un éxito, se recaudó mucho dinero para las obras de caridad, la familia tuvo un grato momento junto a sus conocidos y amigos, Sibbie se encontró con el Sr y Sra. Carson con quienes compartió un rato agradable y prometió visitar durante la semana.
El domingo asistió a la iglesia católica de Ripon, se levantó temprano para llegar a pie y dejando una nota para que en la casa nadie se preocupara, pero lamentablemente no fue así, al salir de la iglesia la esperaba su abuelo con el auto, quien no tenía muy buena cara y le recordó que si alguna vez quería ir algún sitio podía disponer del auto y debía avisar directamente. El domingo pasó lentamente, aprovecho para escribir a sus amigos y contarles sobre sus primeros días en Inglaterra, tomo algunos libros para leer y paseo por los terrenos de downton junto a sus familiares. El movimiento habitual de la casa regreso con el lunes, Cora se encargó de empezar a preparar la fiesta de jardín, Edith telefoneaba a su editora para ver cómo iba el siguiente número de la revista; Mary, George y Robert visitaban a unos arrendatarios, Marigold practicaba el piano en el salón de música mientras Sibbie se ponía al día con algunas de sus materias, en el escritorio de la biblioteca tenía esparcidos las diferentes enciclopedias y almanaques de medicina que pudo encontrar, por la tarde recibieron la visita sorpresiva e inesperada de Lady Russell junto a sus dos grandes amigas la Sra. Clay y lady Lowdon acompañadas de lady Mariane Cordingley (hija de lady Russell), fueron recibidas con asombro y cordialidad por las mujeres de la casa.
-Le hable a Mariane y a mis amigas de nuestro encuentro en York y no pudieron resistir la curiosidad en conocer a su nieta lady Grantham, les dije lo hermosa y dulce que era, con eso fue suficiente para que no pararan de preguntarme sobre ella, así que decidimos que lo mejor era que la vieran por sí mismas y como no podían esperar hasta la cena del Viernes se nos ocurrió venir a visitarlos, espero que no seamos una molestia-se excusó Lady Russell con una sonrisa en el rostro
-Por supuesto que no, muy por el contrario es agradable recibirlas-le respondió Cora, tratando de hacerlas sentir bienvenidas
-Además hace mucho que no veíamos a lady Cordingley, ¿Cómo se encuentra Frederick? Ya debe haber terminado la escuela-pregunto Mary
- Mi querido Fred está muy bien, asiste a Cambridge y le encanta, es uno de los mejores de su promoción-comento lady Cordingley, la expresión de su rostro y su tono de voz parecía más bien dirigido a las jóvenes señoritas que a lady Mary
-Su hijo mayor, Philip ¿aún se dedica a la pintura?-pregunto Edith
-No, ahora está en la gestión de Hallborn, gracias al cielo ese muchacho sentó cabeza pero no podría haberlo logrado si no fuera por la influencia de la sta. Serkis, ella es tan dulce, es la perfecta futura lady Cordingley- expresó mirando a Lady Lowdon quien era la madre de la mencionada señorita.
-Mi querida Caroline estará en buenas manos, casi no puede esperar hasta noviembre para que se celebre la boda, ambos están muy enamorados-lady Lowdon irradiaba felicidad por la próxima boda.
-Una boda es siempre maravillosa y estoy segura de que ambos serán felices-les deseo Cora a los novios- Sra. Clay ¿Cómo están sus sobrinos?-
-Muy bien, de hecho esta mañana he recibido carta de Emery y estará para la fiesta de jardín junto con Daniell, Emery está ansioso de ver a la pequeña Marigold, la última vez se divirtieron mucho-y volviéndose hacia Marigold- ¿Cómo ha ido la escuela, ya debes estar por acabar?-
-Ha estado muy bien, tengo una compañera que se ha comprometido y espera al próximo año para realizar la boda, todas estamos muy felices por ella-comento la más joven con ánimos de agradar a su interlocutora
-Eso me recuerda a los viejos tiempos, antes las jovencitas llegaban a la edad necesaria para ser presentadas y pronto formaban sus familias, ahora esperan mucho más tiempo-comento una de las invitadas
-Aquella época parece tan lejana en estos días, pero solo fue en nuestra juventud-comento Robert
-Lord Grantham habla como si fuéramos muy viejos y la verdad es que solo somos mayores-rio lady Russell
-Lady Grantham su nieta mayor es muy hermosa ¿será presentada pronto?-pregunto Mariane, quien cada vez prestaba más atención en Sibbie.
-Aún no se ha hablado nada, ella vive en América y no sabemos si coincidirán las fechas de su próxima visita-contesto Cora con una sonrisa
-Pero por supuesto que es nuestro deseo que ocurra, todas nuestras hijas fueron presentadas en la corte, hace mucho que no organizamos un baile de debutante en casa Grantham-aclaro Robert mostrando toda su aprobación
-Supongo que ya termino sus estudios ¿a qué dedica su tiempo?-Lady Russell también estaba muy interesada en Sibbie.
La verdad era que la jovencita era la viva imagen de su madre, su hijo había cortejado a Lady Sybill sin éxito hace más de 20 años, fue una gran decepción que una mujer tan hermosa amable y de buena cuna no fuera parte de su familia, pero cuando se encontró con lady Grantham y sus hijas en compañía de la nieta y la protegida de la familia Crawley, no pudo evitar pensar en que alguno de sus nietos podría cautivar el corazón de aquella muchacha, además era la nieta de los condes de Grantham y a pesar de que el padre de la joven no poseía fortuna la herencia de lady Sybil pasaría a la única hija de esta, así que en resultado una muchacha así sería bien recibida en su familia.
-En este momento me preparo para la universidad, di el examen de admisión en América pero aún no he tenido respuesta-contesto con presteza la joven
Las mujeres se sorprendieron, sabían que los tiempos cambiaban y cada vez eran más las mujeres que asistían a la universidad pero no por ello las sorprendía menos.
-Eso es maravilloso ¿serás maestra o enfermera? Una de mis sobrinas es abogada-se mostró interesada la Sra. Clay
-De hecho quiero ser médico-
-pero ¿América? Podrías estudiar aquí, en Inglaterra hay muchas universidades que admiten chicas y estoy segura de que le convendría más porque estaría cerca de sus abuelos y tías-
-tendría que dar un nuevo examen aquí y me retrasaría un año, además papá se quedaría solo en Boston-
Entonces fue cuando Cora, Mary y Edith tuvieron la oportunidad de echar a andar el plan de hacer regresar a Tom y Sibbie de una forma definitiva.
-Pero Tom puede quedarse aquí y montar una sucursal en Londres con el negocio de coches, eso sería muy provechoso tanto para el como para su primo, así tu estudiarías aquí-propuso Edith sin reparos-y si Tom no quiere seguir con ese rubro siempre puede volver a ser periodista, yo lo contrataría.
-Rara vez digo esto, pero Edith tiene razón-secundo Mary quien se veía sorprendida-estoy anonadada por tus ocurrencias normalmente no son muy acertadas.
-Mary por favor no seas así con tu hermana-le regaño su madre, y mirando a su segunda hija dejo- a mí me parece una gran idea, después de todo él siempre dijo que volvería algún día-
-Eso sería maravilloso, el tío Tom y Sibbie podrían quedarse con nosotros -Marigold estaba maravillada con la idea
-Toda la familia estaría reunida una vez más si ustedes volvieran-Robert ya podía empezar a imaginar el futuro junto a su nieta mayor
-Claro que eso debe hablarse con ellos primero, querida no tienes que preocuparte por nada en este momento toda decisión que se tome o no se tome dependerá de sus deseos, así que no te aflijas-le aseguro Cora quien se percató de la mirada de preocupación de la joven.
-En la cena estarán la gran mayoría de mis nietos, me encanta poder reunirlos a todos en torno a mi mesa, ahora que son mayores cada vez es más difícil, que suerte ha tenido lady Grantham de tener a su nieto y a la pequeña Marigold a su lado todos estos años, no sabe cómo la envidio-
-Madre ten más cuidado con lo que dices cualquiera pensaría que nadie te visita, y prácticamente todas las tardes tomas el té en compañía de alguien de la familia-le recordó su hija
-Yo comprendo a lady Russell, cuando mis hijos se fueron por sus estudios me sentí muy sola, afortunadamente tenia a mi Caroline que me acompaño en todos estos años, mis nietos también ya crecieron pero no sentí tanto su partida como la sentiré con mi pequeña-se lamentó lady Lowdon
Lady Lowdon era una mujer de la edad de Cora que había tenido cuatro hijos varones todos con vida para su fortuna, habían ido a la guerra y cuando regresaron comenzaron a casarse, la vida le había dado la inesperada sorpresa de tener una última hija el año que se declaró la guerra, Caroline, la niña lleno los días con diversas curiosidades y acompaño a ambos padres en esos años donde los hijos mayores se alejaban del hogar, la pequeña creció con sus sobrinos, pero ya era una mujer a punto de casarse y su madre no podía evitar pensar en lo sola que se sentiría ahora que su pequeña ya no estaría en casa, además sus nietos que siempre estaban revoloteando por ahí también empezaban a alejarse, era la persona que mejor entendía a su amiga.
-George y Marigold no siempre están en casa así que también comprendo la tristeza de la lejanía de los nietos, pero los estudios son los estudios, además nosotros hicimos lo mismo a nuestros abuelos y padres al crecer y formar nuestras familias-
-Nosotras las mujeres siempre abandonamos el hogar, los hijos mayores se quedan, pero en caso de ustedes considero que fueron afortunados en conservar a todas sus hijas-comento sin malas intenciones la Sra. Clay
Pero dicho comentario no fue muy bien recibido por Edith, a pesar de que ella estaba contenta con su situación en la vida, en el fondo de su corazón sentía lastima de su suerte, la solterona de la familia, Mary era viuda y Sibyll había muerto pero aun así ellas se habían casado y formado sus familias, ella no podía decirle al mundo que Marigold era su hija aunque la niña sabia la verdad. Guardo silencio ante los invitados pero sintió la mirada de sus padres en ella.
-El joven George no habla mucho, es algo tan común en estos días entre los jóvenes, no ha dicho una palabra desde que estamos aquí-hiso notar lady Lowdon
-Lo siento, estaba distraído-se disculpó el joven muchacho, en realidad no tenía ánimos de hablar con esas viejas amistades de sus abuelos, no le agradaban mucho los nietos de lady Russell.
-Emery y tú eran tan buenos amigos cuando estaban en Eton, fue una pena que se separaran-
-Es raro alejarse de un amigo de tantos años pero nos veremos pronto, la fiesta de jardín será un encuentro entre todos los amigos-a George le agradaba Emery, era un buen amigo de la escuela, sabía que admiraba mucho a Marigold y que él jamás le haría daño, aun así no le gustaba lo que se sugería en la conversación.
-Emery era muy divertido, recuerdo la última vez que se quedó aquí, compramos bombones en Ripon y los comimos todos, nos dolió el estómago esa noche-recordó Marigold
La tarde avanzo junto a la tertulia familiar, las visitas se retiraron una hora después del té, la casa continuo su trajín con normalidad, la cena como siempre fue exquisita, la vida en Downton no se alteraba en gran medida a pesar de los años transcurridos.
La fiesta de jardín era el último gran evento de la familia Crawley durante el verano, con el cambio constante de vida social con el pasar de los años este tipo de eventos cada vez eran mas escasos por esta razón los Crawley ponían todos sus esfuerzos para que fuera maravilloso; lady Grantham tenía todo planeado, las flores y los bocadillos la música, Lady Mary se encargó de organizar el entretenimiento y Edith de enviar las invitaciones, en dos semanas la casa estaría llena de viejos amigos y conocidos; era una oportunidad que Robert esperaba con ansias, la oportunidad de introducir a la mayor de sus nietos era uno de sus deseos más añorados, podía recordar cómo cada una de sus tres hijas se había preparado para su primera fiesta de jardín en casa antes de sus respectivas temporadas y ahora la de sus nietas, estas serían las últimas temporadas de su vida, al ver a Sybbie recordaba a su Sybill, ya podía verse bailando con ella en casa Grantham pero aun había un camino que recorrer y la cena en casa de los vizcondes Russell era la primera prueba de sociedad.
El Viernes toda la familia estaba lista para la cena en Borden park, subieron al automóvil y se encaminaron a la finca, Borden park era una de las pocas fincas similares a Downton que aun existían con sus dueños originales, llegaron y vieron que los nietos e invitados de los vizcondes ya estaban entrando; Lord y lady Russell les dieron una cálida bienvenida, pasaron al salón de dibujo donde se reunían los invitados.
