CAP. 3 '' ¿Qué dices?''

Tras terminar de poner en funcionamiento la lavadora y doblar la ropa, Aura bajó sigilosamente, ya que suponía que su hermano seguiría esperando la respuesta.

-¡Hola, Aura!-la saludó, al colgar el teléfono.

-Emm… ¿hola?

-¿No vas a rellenar la ficha?

-¡Ah! ¡Casi se me olvida!

La castaña escribió sus datos en la ficha, pero se detuvo.

-¿Qué pasa?

-Aquí dice que no que sólo podemos llevar un Pokémon…

-Será seguramente para reforzar el trabajo en equipo de él con otros Pokémon que no conoce.

-¿Tú crees?-preguntó, girándose hacia él-. Bueno, lo que digas… ¿A quién llevo?

-¿Beautifly?

-¡Sí! Ok, pues la llevaré a ella.-leyó todo lo que había escrito-. ¡Será mejor entregarlo ya!

La joven corrió lo más rápido que le permitieron sus piernas, hasta llegar al Centro Pokémon, ya que estaba atardeciendo.

-¡Enfermera Joy! ¡Enfermera Joy! ¡Aquí la ficha de inscripción!-exclamó ella, totalmente exhausta por la maratón que se había pegado.

-Lo siento, pero ya pasó el tiempo. Habrá otro campamento dentro de varios meses…

-¿¡Qué!? ¡No puede ser!-se lamentó, agachando la cabeza-. Con las ganas que tenía de ir…-suspiró, desanimada.

-Déjala, Enfermera Joy. Opino que, por unos minutos, no pasa nada.-comentó una voz masculina que Aura reconocía perfectamente.

Aura se giró, sorprendida y le pareció increíble que fuera Drew el que había dicho eso.

-¿Drew?

-¿Tú…eres Drew?-preguntó la enfermera, maravillada-. ¿El famosísimo Drew? ¿El apuesto y gran coordinador?

-Claro.

-¡No me lo puedo creer!

-Bueno, entonces… ¿lo hará?

-¡Por supuesto! Por unos minutitos de nada no creo que debamos excluirla.

-Sí,-empezó-. Aunque Aura haya sido demasiado despistada e insensata al no venir puntualmente.-añadió, con intención de molestarla y moviendo su verdoso fleco.

-Drew…gracias.

El joven se sorprendió por la respuesta de la coordinadora. Para ser sincero, se esperaba algo como: ¿Cómo que despistada? ¡Lo serás tú! o Siempre lo mismo, nunca cambiarás..

Lo menos que hubiera esperado recibir sería un ''gracias'' y, extrañamente, eso había recibido.

-¿Por?-dijo, intentando aparentar indiferencia.

-Por lo que acabas de hacer…Te debo una.

-No me debes nada. Lo hice porque quise y punto.-la miró directamente a los ojos-. Además, quiero comprobar si has mejorado ''algo'' en cuanto a la coordinación Pokémon.-dijo, con mirada retadora.

Sí. En efecto. Eran preciosos.

Aura no se había percatado hasta ese momento, pero los descubrió.

Drew tenía unos hermosos e interesantes ojos verde esmeralda.

Parecía que estaba hipnotizada a causa de ellos, y no se enteró siquiera de la mitad que dijo el peli verde.

-Aura, ¿me estás escuchando?

-¡C-claro que sí!-titubeó.

-Ahora, aparte de pésima coordinadora, estás sorda o peor, ignoras a la gente que te habla. ¿Pero qué educación te enseñaron?

-¡Que no estoy sorda!

-Mejor no preguntes…

-¡Oye!

-Bueno, ¿qué andabas observando?

-Pues… Emm… Tus lindos ojos verdes…-contestó espontáneamente, sonrojándose al oír su respuesta.

El peli verde se asombró por lo que dijo y se ruborizó levemente, a pesar de que ninguno de los dos se dio cuenta.

-Ya.-replicó presumidamente-. Eso dicen todas.-dijo, moviendo su fleco.

-Con que todas, ¿eh?-se enojó-. ¡Adiós, Drew!

La castaña lo jaló hasta la salida del Centro Pokémon.

-No es tuyo. ¿Lo sabes?

-¡Como si lo fuera!-contestó enfadada, señalando la puerta para que saliera.

-Ya nos veremos, Aura.

-¡Espero que no!

Aura lo miró alejándose completamente indignada.

¿Cómo era posible que fuera tan creído?

Primero la ayuda y después se vuelve un arrogante insufrible.

Aunque Aura no lo sabía, su enojo era debido a la frase: Eso dicen todas., ya que la estaba comparando con otras chicas…

Espera, ¿acaso le importaba ser especial para él?

Aura apartó ese pensamiento de ella, tenía que concentrarse en otras cosas más importantes.

Sin darse cuenta, la noche pasó rápidamente y la mañana llegó soleada, con el reluciente sol alumbrándoles.

Aura madrugó esa mañana, pues estaba repleta de nerviosismo, ya que al día siguiente iría al campamento.

-¡Ay! ¡Qué nervios!-exclamó la castaña.

La joven coordinadora decidió dar un paseo por los alrededores, intentando buscar el lugar donde se celebraría el campamento.

-Jum…En el anuncio ponía que era por aquí cerca…-Aura se paró en seco, ya que vio a unas personas atacando a un grupo de Pokémon.

-¡Oigan! ¡Déjenlos en paz!-gritó, enojada, sacando una pokéball.

-Ni lo sueñes, tonta.-respondió una chica pelirroja

-Estamos en una misión importante y una chiquilla como tú no nos detendrá.-añadió el chico peli azul.

-¿Habré oído bien? ¡Sal, Bulbasaur! ¡Demuéstrales lo que vales!

-¡Bul, Bulbasaur!-respondió, contento.

-¡Vamos, Golem!-dijo la chica, sacando a su Pokémon-. ¡Usa Desenrollar!

El Pokémon se encogió como una bola y fue rodando cada vez a mayor velocidad hasta impactar contra Bulbasaur.

-Bulba…-se quejó el Pokémon, malherido.

-¡Vamos, Bulbasaur! ¡No te rindas! ¡Usa somnífero!

El pequeño Pokémon desprendió unas esporas hacia el Golem y este, al inhalarlas, cayó dormido, al igual que su entrenadora.

-¡Oh, no!-se preocupó el chico-. ¡Adelante, Spearow!-sacó su pokéball-. ¡Usa Ataque Ala!

El pájaro se dirigió hacia Bulbasaur, que recibió varios golpes por parte de Spearow.

-¡Bulbasaur, no!

Pero fue demasiado tarde, el entrenador ordenó a Spearow Tajo Aéreo y el pobre Pokémon de Aura se debilitó.

-¡Bulbasaur!-exclamó, mientras lo devolvía a su pokéball.

-Ya no pareces tan decidida como antes, ¿eh?

La castaña le lanzó una mirada confiada.

-No te creas. ¡Adelante, Munchlax!

El Pokémon salió alegre, probablemente porque seguía con la tripa llena.

-¡Munchlax, usa Rayo Solar!

El Pokémon, gracias a que el día lucía soleado, no tardó demasiados segundos en impactar al Spearow con su ataque, dejándolo en K.O.

-¡Muy bien hecho, Munchlax!-le felicitó Aura, emocionada.

-¿C-cómo?-titubeó el joven, guardando a su Pokémon. Se giró, serio-. Esto no acaba así, niña.

-¡Eh! ¿A dónde se creen que van?-preguntó, viendo cómo se alejaban en otra dirección.

Pero no pudo alcanzarles, ya que se levantó una espesa niebla y no pudo distinguir hacia dónde huyeron.

-Será mejor que volvamos a casa, Munchlax…-anunció, deprimida-. Espero que no nos volvamos a topar con esos tipos.

Yo: espero que os esté gustando! :D comenten plis :'3