Capítulo 3.- Rescate inesperado
Al día siguiente…
Era de tarde y ya casi llegaba la hora de almorzar. Llegaron de visita una coneja crema y una murciélaga blanco. Y Tikal… no podía sacarse de la mente a ese erizo negro que irrumpió en su habitación.
-¡Que suerte!- Dijo sarcástica la murciélaga. -¡Amy! ¡Olvidaste comprar huevos, de nuevo!
-¿Qué? ¡Pero estoy segura de que lo hice!
-Eso dices tú.- Dijo la coneja. –Pensar mucho en Sonic hace que olvides las cosas.
-No es verdad.
-Si tú lo dices.- Dijo la murciélaga
-Tikal… ¿me acompañarías a mi casa?- Pregunto Cream.
-¡Uhh! Claro, Cream…
Ambas tomaron sus suéteres y salieron a la calle. Después de 20 minutos, llegaron a una humilde casa, en donde se encontraba una coneja mayor, idéntica a la pequeña Cream.
-¡Mamá!
-¡Hola, señorita Vanilla!
-¡Hola, chicas! ¿En qué puedo ayudarles?
-Necesitamos esto.- Cream saco una lista y se la dio a su mamá.
-¡Bien! Enseguida les traigo todo.
-¡De acuerdo!- Vanilla entro a la casa y las chicas se quedaron afuera, puesto a que Cream, quería jugar con la nieve.
-Valla, valla, ¿pero que tenemos aquí?- Dijo un erizo verde, junto a otro negro con rayas azul obscuro.
-Pero si son la "dulce" Tikal y la "inocente" Cream.- Dijo el otro erizo.
-S-Scourge… Mephiles…- Dijo nerviosa Tikal.
-En carne y hueso, nena.
-¿Qué hacen aquí?- Pregunto enfadada Cream.
-¡A ti que te importa mocosa! Meph, encárgate de ella.
-¡Con gusto!- Mephiles tomo por los brazos a Cream, evitando que se moviera.
-¡Suéltame!
-¡Oblígame, niñita!
-Y bien, Tikal… ¿esta vez me regalaras un besito?
-Y, ¿por qué lo haría?
-Porque… si no lo haces… ¡Juro que hoy será tu ultimo día!- Scourge sujeto el cuello de Tikal y comenzó a asfixiarla.
-No… no puedo… respirar…
-¡Has todo lo que digo y te soltare!
-Ja… jamás lo hare…
-¡Entonces no me dejas otra opción!- Scourge comenzó a apretar el cuello de Tikal, pero fue interrumpido por alguien que paso.
-¡Oye! Sera mejor que la sueltes…- Grito un erizo negro de mechas rojas.
-¿Eh? Valla, pero si es el inútil de Shadow.
-¿Cómo está tu abuelo? ¿Muerto? ¿O sigue retorciéndose de dolor?- Dijo provocador Mephiles.
-Jamás te autorice a hablar mal de mi familia.
-¿De qué familia hablas? Que yo sepa, solo eres un idiota solitario al que todos desprecian.
-¡Basta!
Shadow le dio un puñetazo a Scourge y una patada Mephiles, haciendo que estos soltaran a Tikal y Cream. Scourge y Mephiles lanzaban golpes a más no poder, pero Shadow los esquivaba y los regresaba.
-¡Basta! No perderé mi tiempo siendo golpeado por un inútil.- Grito Scourge. –Y recuerda Tikal, hare todo lo posible para que seas mía. ¿Escuchaste?- Dijo amenazante y para después, irse con Mephiles.
-¿Estas bien?
-Si… gracias…
-¿Segura? ¿No te hizo daño?
-No te preocupes, estoy bien.
-¿Se conocen?- Pregunto curiosa la pequeña.
-Bueno… se… podría decir… que si.- Respondieron ambos a la vez, mientras compartían una profunda mirada y un leve sonrojo.
-¡Chicas, aquí todo lo que me pidieron!- Vanilla salió de la casa, le entrego una bolsa repleta a las chicas y estas agradecieron. Tikal tomo la mano Cream, haciéndola caminar para retirarse, pero esta la detuvo y le susurro.
-¿Por qué no lo invitas a venir con nosotras?
-No me parece una buena idea.
-Es lo menos que podemos hacer por ayudarnos.
-Ya te dije que no, Cream. Además… estamos muy ocupadas ahora.- Apretó la mano de la pequeña y se fueron caminando.
-¡Espera!- Grito Shadow. -¿Tienes que irte? ¿No puedes quedarte un momento más?
-Lo lamento… pero… ahora no puedo.- Ambas se fueron de ahí, dejando solo al erizo. El cual tenía una mirada de tristeza, pero a la vez confusión.
Llegaron a la casa de la equidna, y para su sorpresa, aquel erizo ya les esperaba afuera.
-¿S-Shadow? ¿Qué haces aquí?- Pregunto algo molesta la equidna.
-Quiero hablar contigo de algo…
-Lo lamento, pero ya te había dicho que no puedo. Cream, entra a la casa.
-De acuerdo…- Dijo esta, un poco asombrada por las palabras de la equidna.
-Shadow… te agradezco que nos hayas ayudado, pero ahora estoy muy ocupada.
-¿Por favor…? solo será por un momento.
-De acuerdo…
CONTINUARA…
