Tierra
Era el atardecer del día de Navidad y Matt estaba acuclillado junto a una tumba. Tenía una mano apoyada contra el epitafio, anhelante, con los dedos casi clavados en él. La echaba de menos. La quería de vuelta. En la piedra se podía leer: "Victoria Donovan".
Esbozó una sonrisa que parecía una oda a la tristeza. Recordaba que todos los años por Navidad él le llevaba una magdalena llena de chocolate y decorados comestible (porque no es que su madre preparara nada especial, claro), y Vicki saltaba sobre Matt y lo estrujaba abrazándolo. Él se sentaba y se reía mientras la miraba comer llenándose la cara de chocolate, más sonriente que ningún otro día.
—Vic —acarició el nombre de su hermana grabado en la piedra. Sintió un nudo en la garganta y una lágrima se deslizó por su mejilla.
Tenía grabado en la memoria cuando la encontró en el Otro Lado, cómo al verle susurró "Matty" y se abrazó a él. Su hermanita… Dio un puñetazo en la tierra con un gemido de dolor que le atravesó la garganta. Agachó la cabeza con un sollozo y se llevó la mano a los ojos, intentando frenar sus lágrimas. Él… él le había prometido que siempre cuidaría de ella. "Te quiero, Matt, pero yo ya estoy muerta", le susurró antes de soltarse de él y… dejarse atrapar por el viento.
—Feliz Navidad, Vic —musitó Jeremy apareciendo al lado de Matt. Tyler, también allí, acarició el epitafio.
Los tres habían ido al cementerio, Jer tenía allí a sus padres, a Jenna y a John. Y Tyler tenía a su madre, a su tío Mason y, bueno, también su padre. Pero Caroline tenía razón, había que celebrar la Navidad con una fiesta. Los tres se levantaron. Cogerían sus disfraces e irían a la cena.
