¡Nyanyanya! Vale, eso ha sido estúpido. ¡Bienvenidos al tercer capítulo de "Diez Años"!

Quiero dedicar este capítulo a dos personas. La primera es mi viejo amigo Parrimonga. Él empezó conmigo en el mundo del roleplay, aunque ahora mismo lo tiene bastante abandonadillo. Él hace de Yuuto Kidou, y en Twitter podréis encontrarlo por GogglesOfSoccer. Es el único Kidou al que reconozco, y fue básicamente el único rayo de esperanza que iluminó aquellos primeros tiempos del roleo cuando todos mis amigos estaban grillaos, intentaban cargarse a mi Endou y daban miedo en general. Yuuti, como yo le llamaba, era el único cuerdo del grupo. Y se lo agradezco muchísimo. Va por ti, tío.

La segunda es la ya recurrente Inudango. Ella fue la que me pidió un capítulo sobre Kidou aquí, y qué queréis que os diga, no sé negarles nada a las mujeres :B Ella ya tiene el capítulo en exclusiva, aunque esta versión tiene algunos cambios. ¡Espero que te guste!

Y a todos los demás, especialmente a todos los que me dejáis tan buenas reviews, no sólo aquí sino en todas mis historias, ¡muchas gracias por perder vuestro tiempo leyendo mis fics! ¡Me alegran mucho vuestros comentarios!

Sin más dilación, ¡el capítulo! ¡Disfrutad del encuentro entre Yu-san y Endou-chi!


¡Capítulo 3!

¡El método B! ¡Ayúdame, Yu-san!

Si tuviera que poner mi vida en manos de una sola persona (y no me dejasen escoger al abuelo), sin duda se la confiaría a Yuuto Kidou. Aunque comenzamos siendo rivales, la causa común nos reunió en el Raimon, ya que ambos queríamos derrotar al Zeus, yo para poder ganar el torneo Football Frontier y él para averiguar cómo habían podido derrotar a su antiguo equipo, el Teikoku, con tanta facilidad, ya que había notado que algo raro pasaba y que esa fuerza que demostraron sus rivales no era para nada normal. Además, ¡Yuuti es un estratega alucinante! Si no hubiera sido por él y su genial visión del juego, no hubiéramos llegado ni la mitad de lejos en el FF, ni hubiéramos sido nosotros quienes se hubieran tenido que enfrentar a los alienígenas, ¡y, por supuesto, no hubiéramos ido al mundial! Es tan listo, tan bueno, y tiene tanto sentido de la amistad y la justicia…

Por eso me extrañó tantísimo lo que vi aquel día.


Lo primero que me pregunté al verle es dónde había dejado sus gafas de siempre. No es que las que lleva ahora no me gusten (Son grandes y verdes, ¡muy guays! Aunque hay gente que dice que parece un bicho. Yo creo que no, o al menos no más que antes…), es simple curiosidad. Además, llevaba traje en vez de capa, y se había dejado el pelo suelto, aunque seguía llevando esa especie de rastas. La verdad es que nunca he sabido bien qué son, pero me gustaba más cuando lo llevaba recogido. ¡En fin!

Me planté delante de él. Creo que se sorprendió un poco, pero con esas gafas no había manera de saberlo. Aunque, vistas las reacciones de los demás, supuse que la de Kidou sería parecida, o un poco más fría, quizás.

¿Yu-san...? –pregunté, ladeando ligeramente la cabeza.

Oh, Endou-kun. Vaya sorpresa –Yu-san esbozó una pequeña sonrisa, pero como siempre, duró poco. ¡Qué bien me sentó saber que seguía siendo el de siempre! ...No como cierta otra persona que me trata como a un niño.

Fue un poco precipitado, pero me lancé a abrazarle. ¡Estaba tan contento de verle! ¡Llevaba días buscándole! …A pesar de las recomendaciones de Do-san de que no lo hiciera. Y creo que ahora sé por qué. Él ya debía estar al corriente de los quehaceres de Kidou en aquel momento…

Yu-san me devolvió el abrazo. Creo que al ser yo bastante más joven que ellos, a mis compañeros ya no les importaban estas cosas, ¡pero estoy seguro de que de haber sido el Kidou joven, se hubiera puesto de los nervios!

Sonreí de oreja a oreja antes de contestar.

¡Yu-san, me alegro tanto de verte…! ¿Qué tal estás? ¿A qué te dedicas ahora? ¿Están Sakuma y Fudou por aquí?

Espera un poco, Endou-kun, no doy para contestar tan rápido –Yu-san volvió a sonreír, aunque era una de esas típicas sonrisas que se echan a los que consideras "niños". Al menos, es lo único en lo que noté algo del estilo de "aún eres muy joven para estas cosas" en toda la conversación. O eso, o en Do-san era más exagerado y lo estaba tomando como base–. Bueno, no puedo quejarme. Ahora soy el entrenador del Teikoku, y Sakuma es mi ayudante. Y hace bastante que no veo a Fudou, no sé en qué estará metido.

Ah, bueno, pues si le veo ya te dir- espera, ¿entrenador del Teikoku? ¿¡En serio! ?

¡…Sí, vale, lo confieso! Estaba más emocionado por la idea de jugar con el nuevo Teikoku que por el hecho de que Yu-san y Saku-san les entrenasen. Pero no es un crimen, ¿verdad?

¿Verdad…?

No te miento. Además, tenemos muy buenos jugadores con nosotros. Aunque, claro, siempre estamos condicionados por- eh, no importa.

Eso me recordó la razón por la que le buscaba antes. ¡Por poco se me olvida!

Eh, Yu-san... ¿Tú sabes lo que es el Fifth Sector?

Se puso tenso de golpe. Apartó ligeramente la mirada y frunció el ceño.

Sí. Sí que lo sé, Endou-kun. Todo el mundo lo sabe hoy en día. Pero no puedo contarte nada, lo siento.

¡Da igual, ya lo sé todo...! ¡Por eso quería pedirte ayuda para combatirlo, Yu-san! ¡Estoy seguro de que tú podrás hacer algo! Además, como ahora eres el entrenador del Teik-

Basta, Endou. Para de una vez.

Yu-san me cortó en seco.

No pienso ir en contra del Fifth Sector –continuó mi antiguo compañero.

¿P-por qué, Yu-san...? ¿Pasa algo? –titubeé.

Es simple. Soy parte de él.


¿Cómo que parte de él...? ¿Es que Kidou estaba metido en esa malvada organización que estaba controlando el mundo del deporte que tanto amaba? ¿¡Qué demonios se le había pasado por la cabeza! ?

Todo esto, y puede que hasta algo más, fue lo que le pregunté de sopetón. Su respuesta, sin embargo, fue bastante escueta.

No es de tu incumbencia.

Jamás vi a Kidou hablar de una forma tan seca. Sin embargo, creo que la cara de decepción que se me quedó en aquel momento le ablandó ligeramente.

Endou... –dijo antes de hacer una pausa y soltar un largo suspiro–. Sólo te pido que confíes en mí. Sabes que yo nunca dañaría al fútbol, pero esto es algo que tengo que hacer. En serio.

Apreté los puños y la mandíbula. Me costaba pensar en una razón por la que Yuuto Kidou, mi viejo amigo Yuuti, se pudiera haber unido a una organización así. ¿Qué buscaba? ¿Poder? ¿Dinero? ¿...Una casa para el entrenador Kudou?

Y-yu-san... –traté de responder–. Yo confío en ti... Sé que eres lo suficientemente listo como para no sucumbir ante nadie sea cual sea la circunstancia, pero... Es tan difícil creerte cuando me dices que estás con "ésos"...

Suspiré profundamente y cerré los ojos. Estaba a punto de llorar de pura impotencia cuando noté la mano de Yu-san en la cabeza. Cuando volví a mirarle, se había agachado hasta mi nivel, y, con la vista puesta en mis ojos, descubrió los suyos. Unos profundos ojos de color rojo carmesí, que centelleaban como una cálida y acogedora hoguera, hicieron acto de presencia en su cara, como nunca antes los había visto. Decididos pero, a la vez, tristes.

Frunció ligeramente el ceño mientras miraba directamente a mis pupilas. Lo mismo hice yo. El alma de Kidou, reflejada en sus ojos, me decía que todo saldría bien. Que confiase. Que, dentro de no mucho, encontraría una manera de ayudarnos.


Lo único que me dijo Yu-san en aquel momento fueron algunos datos sobre el Fifth Sector. Que si eran una organización muy importante, que habían adquirido muchísimo poder con el tiempo... Más o menos lo que ya sabía. Aunque hay una cosa que me llamó mucho la atención.

¿SEED? –pregunté.

Sí. Los SEEDs son jugadores destinados a los diferentes equipos para poder controlarlos más fácilmente. Son específicamente seleccionados por nosotros, así que tienen un nivel muy superior al de sus compañeros en términos generales.

Otra vez el tema del control.

¿Por qué tanto control? ¿No sería mejor que los partidos los decidiesen las habilidades de los equipos y no un papel?

...Déjalo estar, Endou. Dudo que pudieras comprender nuestras intenciones por ahora.

La misma respuesta de siempre.

Es... está bien –asentí–. ¿Y qué tienen de especial esos jugadores?

Principalmente seleccionamos como SEEDs a aquellos jugadores que ya han liberado a su Keshin.

¿...Ke-qué?

¿De qué estás hablando?

Parpadeó sorprendido y soltó una corta carcajada antes de quedarse con una media sonrisa en la cara.

¿Te han contado todo lo negativo del fútbol y no lo único que podría interesarte? Vaya, vaya.

¡Oh, venga, no te hagas de rogar! ¡Dímelo, Yu-san!

Je, sí, vale, tranquilo. Los Keshin son la materialización física del poder espiritual de una persona. Ser capaz de liberarlo y hacer uso de él requiere mucho entrenamiento y control mental, pero un mal uso puede dejarte exhausto.

No acabé de entenderlo, ¡pero sonaba muy guay!

¡Quiero ver uno! ¿Sabes usarlo, Yu-san?

–Me temo que no. Pero si tantas ganas tienes de ver uno... acércate a tus orígenes.

¿Mis orígenes, eh? ¡Pues no era mala idea! Así, además, podría poner a prueba las habilidades de Do-san, ¡y encima vería una de esas cosas espirituales de las que hablaba Yu-san!


Me despedí de mi amigo y salí corriendo. Bueno, mi "método B", pedirle ayuda a Yuuto Kidou, no había salido como esperaba. ...En verdad, había sido un golpe bastante duro ver que apoyaba la causa contra la que yo luchaba, ¡pero debía tener sus buenas razones para estar ahí! Después de todo, él es el inteligente.

Entonces comprendí que la única ayuda que podía pedir era la de la gente que ya estaba metida en el meollo, y sería mejor así. Era el momento de poner en práctica el auténtico método B. La forma más útil que tenía en aquel momento de ayudar en la lucha contra el Fifth Sector. La única forma, mejor dicho.

Era hora de comprobar lo que había estado impartiendo. ¡Examen sorpresa!


Hagamos memoria: Endou-chi está buscando desesperadamente al Yuuto Kidou adulto, convencido de que su amigo le ayudará a enfrentarse al malvado Fifth Sector, aunque acaba descubriendo que no sólo no lo hará por ahora,, sino que, además, forma parte de él. Viendo cómo su "método B" para combatir a la organización, que era pedirle ayuda a Yu-san, se desvanece, decide reescribir sus planes y crea el "auténtico método B".

¿Qué se le ha ocurrido ahora a Endou-chi? ¿Qué es un "Keshin"? ¿Y qué es eso del examen sorpresa? ¡Todo esto, en los próximos capítulos!